sábado, 22 de julio de 2017

SANTA MARIA MAGDALENA, ORA PRO NOBIS

MAGDALENA

No está el horno para bollos ni el alcacer para zampoñas ni el manto de Magdalena para tafetanes (dicho popular) pero hay quien medra en estas fantasmagorías y al que le gusta sobrenadar en la mierda. Rajoy. Cataluña. España se arquea a los de la tele a los instalados parece que les engorda la crisis mientras la mayor parte de los españoles bien nacidos sienten dolor de corazón ante la conflictiva situación.
Nos echan a Puchimonte el peludo hasta en la sopa. De postre, el Junqueras ese viudo  bizco  con cara de moro nos da casi dolor de barriga o es que habrá que decir tiros a la barriga mandato de Azaña.
El alcalaino don Manuel al que sus biógrafos tachan de pusilánime tuvo cojones en aquella tesitura y mandó bombardear la Generalidad. Campanys y sus conmilitones salieron del local manos arriba, Felipe IV se puso al frente de un ejército que sofocó la sublevación de los Segadores. No ha cundido el ejemplo en sus herederos monarcas. Pues muy mal. El gallego siegue en lo alto de la escalera y no sabemos si sube o baja.
Lo que no  comprendió Rajoy es que un conflicto territorial no se puede resolver en los juzgados con cuatro rábulas que depongan monten y desmonten por muy magistrados del supremo que sean y ese tipo de situaciones peligradas sólo tienen una solución militar pero ay amigo con la Iglesia tempos topado: Sancho detrás de los catalanes andan los globales y sus intereses estratégicos zionistas de convertir a Europa en unos nuevos Balcanes.
Maduro si que lo ha comprendido que los sediciosos sólo entienden el lenguaje de tiros a la barriga. Maduro es un tío pistonudo un hijo de la raza. Defiende su territorio contra viento y marea. Aquí la prensa oficial que es la voz de su amo lo descalifica. Llueven las odiosos comparaciones del falo apestoso don Adolfo Hitler y a mí me encabrita leer los apostrofes que lanza contra el líder hispanoamericano el padre Fortea el exorcista de Alcalá que dicen mete diablos en el cuerpo en lugar de sacarlos. Ay el padre Fortea que una mano bendice y con la otra se la menea. Un cura comodón y sibarita y que debe de ser algo maricón.
El humo de Satanás pervade las sedes episcopales, ha entrado en las sacristías, se instaló en los confesionarios. Pero despreocuparos, chiquitos. Hoy es santa María Magdalena la gran peccatrix.
La cristiandad del medioevo la profesó gran devoción y los cuadros de los artistas del Renacimiento la pintan rubia y penitente. Mulier peccatrix mujer pecadora. El demonio del sexo y la serpiente entre las piernas que atormentó a Adán y gimen a causa de eso bajo el peso de la culpa los hijos de Eva.
Muchas veces he paseado por la calle de la Magdalena de Oviedo donde había una capilla y una hornacina a la santa no virgen que hoy se ha convertido en un chigre a esquina de la plaza consistorial.
A mano derecha san Isidoro y a la entrada de la calle una casucha de planta baja donde había una placa conmemorativa que dice aquí nació Indalecio Prieto.
Recuerdo tambien el Magdalene college que allí llaman (modelein) donde cursó algunos estudios en mi juventud, aquellos dulces años ingleses.
Sobre todo rememoro este 22 de julio la iglesia de la Magdalena en la Concha de Artedo, una iglesia de asilo donde dormían los peregrinos y se prosternaban para pedir la intercesión de la gran penitente de la iglesia de occidente en camino hacia Compostela, antes de tomar la barca para cruza la ría (era un brazo de mar entonces lo que hoy es berral marismeño) y de esta barca para atravesar la ribera del hermoso valle de las Luiñas habla George Barrow don Jorgico el inglés en su viaje por la península ibérica adonde llegó en plan misional a vender biblias y catecismos aunque algunos dicen que se trataba de una espía de la Casa Rotschild en ronde de descubierta antes de las guerras carlistas.
Más de un 22 de julio en aquella ermita que poseía una poderosa cimbra de fuertes machones y un coro aldeano al que se subía por una escalera he oído misa cantada de gaiteros en día tan señalado.
El verano está en plena eclosión. Son más vivas las mareas y las noches de Cudillero más augustas y serenas.  El mundo es eterno.
Acaso un milagro que hace todos los años esta hermosa rubia judía que regó con sus lagrima los pies de Cristo y los secó con su hermosa pelambrera al grito de “rabonni” (maestro mío) Santa Maria Magdalena ruega por nosotros. Su nombre figura álgido en las grandes letanías rogativas.
Por ser una santa muy mujer que amó mucho es uno de los grandes mitos eclesiásticos ante el cual los creyentes nos arrodillamos en veneración, no era, claro está, una santa feminista. No predicó el odio sino la compasión.

Digamos esto cuando el horno no está para bollos ni el alcacer para pitos ni el mando de María Magdalena para tafetanes. Que pasen buen día les deseo a mis lectores.

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