Las Cortes de Castilla y León debatirán en su sesión de hoy miércoles la protección, conservación y recuperación de las sebes leonesas. Se trata de una de las infraestructuras verdes más tradicionales de la provincia que protagonizará uno de los puntos que abordará la Comisión de Medio Ambiente y Energía de este jueves para su debate y votación de ante la comisión de agricultura.
La iniciativa llega de la mano de una Proposición No de Ley (PNL) presentada por el PSOE a través de sus procuradores en la que insta a la Junta de Castilla y León a acometer diversas acciones relacionadas con la conservación de estos cerramientos realizados mediante el entrelazamiento de materiales vegetales empleado para delimitar prados y fincas.
El pasado 3 de julio, la mesa de las Cortes admitió a trámite varias PNL, entre ellas la relativa a las sebes. La propuesta pasa por que la administración autonómica «elabore en colaboración con las entidades locales, juntas vecinales, universidades, asociaciones conservacionistas y colectivos sociales un inventario de las sebes tradicionales en la provincia de León, indentificando aquellas de mayor valor ambiental, paisajístico y etnográfico», tal y como se detalla en el Boletín Oficial de las Cortes. Asimismo, pide a la Junta que impulse «medidas de protección, conservación y recuperación» de estos espacios «como elemento integrante del patrimonio natural, cultural y paisajístico»; además de incluirlas en las políticas autonómicas de biodiversidad, infraestructura verde y lucha contra el cambio climático para su conservación.
De la tierra
En la misma línea, incluyen en la proposición que se establezcan líneas de ayudas y apoyo técnico para ayuntamientos, juntas vecinales, explotaciones agrarias y particulares con el fin, no sólo de mantenerlas y recuperarlas, sino también para plantarlas con especies autóctonas.
Otra de las garantías que incluyen en la PNL es la de que los futuros procesos de concentración parcelaria y actuaciones de transformación agraria integren igualmente «la conservación del paisaje tradicional y de protección de las sebes existentes».
En el sexto y último punto de la PNL se insta a «promover campañas de divulgación y sensibilización sobre el valor ambiental, histórico y cultural de las sebes tradicionales, especialmente dirigidas a centros educativos y al medio rural».
León es tierra de sebes y guarda en varios puntos de la provincia ejemplos de estos elementos tan característicos y singulares del paisaje tradicional leonés. Forman parte, además, del paisaje de las riberas y la montaña de León.
Una de las últimas iniciativas más conocidas en la provincia es la que se ha llevado a cabo en la Sobarriba, donde se puso en marcha una sebe para dar cobijo a un observatorio solar en Villavente, que dio lugar a su vez a un espacio de encuentro vecinal, Solaridades, como un lugar de participación en el que tomar decisiones relativas al territorio.
También en los valles de Omaña y Luna una iniciativa de la Reserva de la Biosfera, junto a los ayuntamientos de Murias de Paredes, Riello, Soto y Amío, Los Barrios de Luna y Sena de Luna puso en valor las sebes y los muros de piedra seca. El proyecto, denominado ‘Polinizadores, guardianes de la biodiversidad’, buscaba poner el foco en estas estructuras que han sido reconocidas por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, que, además de ser hábitat de polinizadores, también configuran el paisaje que identifica los espacios naturales de León.
Setos vivos y emblemas de lo rural
A las sebes se las conoce también como cierros en algunas partes de la provincia. De una forma o de otra, lo que está claro es que son una de las señas de identidad más tradicionales del mundo rural leonés. Se trata de cerramientos vegetales ‘vivos’ que se elaboran con palos, ramas, varas y zarzas que se ha empleado durante generaciones para establecer los límites de fincas, así como para proteger cultivos u organizar el campo.
Forman parte, además, del patrimonio leonés, pues rememoran la forma de vida en el medio rural, así como la gestión comunal del territorio y las prácticas tradicionales de cooperación vecinal como las hacenderas, en las que los vecinos se unen para llevar a cabo una labor conjunta que beneficie al pueblo. Corredores verdes de enorme valor en zonas como Omaña, Luna, el Bernesga, el Torío, la Sobarriba o la montaña que constituyen corredores ecológicos que contribuyen a la conectivudad natural y apoyan la biodiversidad y la conservación de la fauna y la flora, como recuerdan los socialistas en la PNL que va a ser debatida en las Cortes. Biodiversidad En este sentido, sirven también como refugio para aves, pequeños mamíferos e insectos polinizadores y contribuyen a la fertilidad de los suelos o la regulación hídrica.
Un amalgama de materiales naturales que es, a su vez, un producto de la economía tradicional leonesa, además de un testigo del paso del tiempo y de la historia de la provincia. Sebe es su nombre tradicional leonés y así se le conoce en la montañas, en las riberas del este de la provincia y también en el Bierzo, mientras que en el Páramo y tierras del Órbigo prefieren cierro.