BERLANGA DE DUERO Y EL LAGARTO DE SU CATEDRAL
Lagarto, lagarto, cosa
insólita será contemplar un lagarto a la entrada de una catedral. Pero no
es un lagarto, es un caimán panameño; lo trajo de allá un misionero que era de
Berlanga y se fue a evangelizar a los indios del Panamá. No se merendaron
los cocodrilos al fraile de pura casualidad, pero fray Tomás, en acción
de gracias, una vez disecado el gran reptil, mandó colgarlo arriba del cancel
de la Colegiata en homenaje a la patrona tutelar de la antigua Valeranica,
Nuestra Señora del Mercado, grácil talla gótica que preside el altar mayor y
que a mí me recuerda a la Virgen Virgen Blanca de mi pueblo.
Este fraile dominico fue el
primer naturalista del Nuevo Mundo, enseñó a respetar a los indios, a los
animales y a las plantas, como maestro de novicios tuvo de alumno a fray
Bartolomé de Carranza. Fue obispo de Tierra Firme y en Santo Domingo construyó
la primera catedral. De Panamá importó a la península algunos animales u
plantas como la patata y el tomate. En el mismo orden de cosas, trajo la
venganza de los indios lo que dicen el vicio de fumar y por culpa
de fray Tomás todos hemos fumado alguna vez la pipa de la paz. La nicotina
siempre le ayudó a Villeguillo a reconciliarse con la vida y consigo mismo. No
será tan malo como dicen fumar.
La catedral de Segovia y la
impresionante colegiata de Berlanga de Duero son gótico tardío. Florecen las
columnas hasta apuntarse, en cuadrifolios, con las bóvedas de tracería en un
solemne ejercicio de maestría arquitectónica, que deja al que lo admira los
ojos atónitos.
Su arquitecto era el maestro
cantero, Juan de Rasines, discípulo de Hontañón, el diseñador de la catedral de
Segovia y luego de Oviedo… robustas pilares y responsiones y baquetas meollares
y barrenas en trenza que imitan las ramas verticales de la palmera, árbol
místico.
Este arte gótico civil
tipifica a las lonjas levantinas y con él se inaugura en España el
Renacimiento. En el dintorno catedralicio queda la gradería para la
celebración de autos sacramentales.
Hay dos canceles; el de la
puerta del Sol y el de la Puerta Umbría. Y en toda la obra esculpieron sus
artífices la huella solemne de las casas nobiliarias de mayor alcurnia en la
heráldica española, muchas de las cuales elevaron en Soria sus castillos:
los Briceños, los Tovar y los Velascos oriundos de Asturias. Allá se dice
que antes de que Dios fuese Dios y el sol pegase en estos ñascos los
Velarde eran Velarde y los Velascos, Velascos.
Soria es tierra de
caballeros andantes, prevenidos en frontera, la primera avanzada medianera del
Islam y Castilla.
Derrotado Almanzor, en 1059
Fernando I de Castilla ocupa la impresionante fortaleza del castillo de Gormaz,
a menos de una legua de Berlanga. Su hijo Alfonso VI donará la villa a Rodrigo
Díaz de Vivar; otra razzia almohade y la zona queda despoblada.
El año 1109, a poco de morir
el Cid, entra en escena como propietaria doña Urraca hermana de Alfonso VI e
hija de Fernando I. Dice la crónica que el matrimonio de conveniencia de esta
infanta, que era algo pilungui, con Alfonso el Batallador rey aragonés fracasó
porque doña Urraca estaba enamorada de un obispo.
Había acusado a
su progenitor de que, por ser mujer, la había desheredado en sus
mandas, y ella amenaza a su padre con dedicarse al oficio más viejo del
mundo como venganza del desafecto.
Es la primera
tirada feminista de la historia de España: “A los moros por dinero y a los
cristianos de gratis” a lo que responde su padre el rey Fernando
enfurecido: “callades hija callades que esas palabras desmerecen en boca de
mujer honrada y aquella que las dijere mereciera ser quemada”.[1]
El siglo XII, con la
apoteosis del románico, fue la época gloriosa de esta comarca cuyo dominio no
sólo se disputaba el sarraceno sino tambien la Corona de Aragón (Ágreda,
Almazán, Soria, Peñaranda de Duero).
La villa llegó a
contar con diez templos: la colegiata, San Gil, Santo Tomé, san Facundo o san
Sahagún, San Pedro, san Esteban y san Juan. Durante las luchas dinásticas de
los Trastamaras aparecerá en escena el primado de Toledo, arzobispo Carrillo,
que trasladaba su sede arzobispal de Toledo a Berlanga para veranear.
Fue el agente de la Farsa de
Ávila y en Arévalo coronó como rey de Castilla a un monigote (el pelele de
Arévalo) que era en efigie el paciente sufrido y voluntarioso rey don Enrique
IV al que las crónicas motejan de impotente. Por aquel entonces los Tovar
emparentan con los Guzmanes y, más tarde, con los Mendoza. Señeros linajes de
Castilla la gentil.
Este enclave soriano
es proclamado villa de realengo bajo la jurisdicción real que eximía a los
hebreos de cualquier acusación o delito de usura. La aljama judía de Berlanga
es tan importante como la de Vinuesa, sitios de paso, colocados en los
centros neurálgicos de la calzada romana de Astorca a Tarraco.
En Soria hay multitud de
apellidos que se llaman Sinova (corrupción de sinagoga) y que debieron de ser
descendientes de aquellos tenderos que comercian con los legionarios romanos en
los centros de avituallamiento.
El cuadro de la Virgen
Asunta es de Carlos Palomino arquitecto de Carlos II y discípulo de Carreño. Un
coro se nos muestra de 63 sitiales para los capitulares en madera de nogal, con
decoración de cariátides y atlantes, columnas jónicas, un facistol
enorme cuatro libros litúrgicos con las lomeras de los cantorales en piel
de becerro. Es giratorio para cantar los salmos con mayor comodidad el Oficio.
El sol de los Velasco se
desperdiga por los blasones de brucráneos, putti o angelotes y
guirnaldas, bracos y brezos, los cantorales cerrados con bullones de metal.
Villeguillo a
quien le gustan los libros viejos no puede menos de admirarse y recordar la
frase de un profesor de latín que tuvo, y era hombre entusiasta del saber:
▬ Mira, Villeguillo, hijo,
que libro cerrado no hace letrado.
▬ Ya
La capilla de fray Tomas y
los lagartos del nuevo mundo deja turulatos a los turistas de la tercera edad.
Tomás Martínez Gómez 1490 1551 fue el fraile que dio el hábito dominico a
Bartolomé de las Casas. Y el que trajo el saurio para acá.
Nació en Berlanga Fue un
gran teólogo y apasionado de las ciencias naturales, se fue a misiones y
trajo de Panamá cocodrilos, caimanes, osos hormigueros, chacales; y
otros frutos exóticos cual la flor de la patata y la simiente del tomate.
Aportó de aquella flora el maíz que intercambia a los indios
con frutos del guindo y la naranja, y vides, desconocidas en el Nuevo
Mundo. Europa debiera estarle agradecido a este dominico. El plátano
canario floreció por primera vez en Nueva Segovia.
En
calidad de obispo de la Isabela y luego de Panamá intercedió en las
disputas entre Almagro y Pizarro. Estuvo en el Perú y allí descubrió la
riqueza de la fauna y flora las islas Galápagos. Fray Tomás, ya digo,
introdujo en España la patata el tomate, el maíz y el perejil y se trajo
de allá el enorme ardacho, capturado en el río Sagre en 1543 al cabo
del último viaje del mitrado al nuevo mundo. El enorme caimán está colgado
boca abajo cabe el cancel de la colegiata. El dragón, como todos sabemos, en la
mitología representa al demonio y nunca hay que dejar que alce la cabeza aplastada
por San Miguel.
La capilla de
los Aguilera contiene un retablo renacentista notable el de Sta Ana. Camon
Aznar encuentra en esta obra maestra de finales del XV influencia de Van der
Weyden. Consta de predelas y los cuerpos están separados por calles. La de
Santa Úrsula de Los Bravo - la familia de los Bravo el comunero segoviano
pertenecía al nobleza de Berlanga- con el cuadro de las once mil vírgenes.
Ursula era una de ellas, y la diócesis de Sigüenza a la que perteneció Berlanga
la tiene por patrona tutelar. La de San Blas obispo de Sebaste Armenia y
la de santa Librada patrona del obispado de Osma cierran su
majestuosa pergola.
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