2026-10-08

 LOOR AL PADRE ZARCO QUE MURIÓ EN PARACUELLOS

 

Antonio Parra

 

Filomela es el ruiseñor y Filomeno colijo pues mi griego está oxidado significativa el pensativo y el que ama la miel. Y María es señora y mar amargo también que el hebreo es lengua dilatada misteriosa y abracadabra. Pues bien agradezco a estos lectores que me siguen y me aguantan como mi santa sus consideraciones y atenciones delicadezas que no me merezco pero que son bálsamo a mis heridas y mi dolor de España sabiendo que ahí al otro lado del ciber hay españoles que vibran piensan y son hombres y mujeres de bien que no queremos la guerra sino la paz el amor la belleza todo eso que nuestra patria a veces nos supo dar y a veces cicatera nos niega porque Castela face al ome y lo desface ya me entiendes, Filomeno, leeré el libro que me recomiendas pray for me at mass et introibo ad altare Dei etc.. En cuanto  a ti fiel  María y casi de mi quinta por lo que veo God bless your son in América. Que españolee por allá y honra merece es tu estirpe. Uno ama y comprende al pueblo norteamericano en su patriotismo en su laboriosidad pero a veces uno denuncia los estropicios de su gobierno. Bush no me gusta ni pizca porque se escribe con b de burro. Hoy ya que estamos aquí quiero añadirle un mote al de bambi como le denomina Alfonso Guerra. A mi me recuerda a Molowny aquel jugador madridista de mi infancia que regateaba y hacía muchos juegos malabares en el césped de Chamartín al que llamaban el mangas bueno pues Zapatero igual Molowny. Alzo la sesión aunque hoy voy a hablar de cosas muy serias desde la sátira y la risa ante lo que nos rodea uno no puede por menos a veces hasta cachondearse de sí mismo y la verdad es que somos tan poquita cosa. Hay pocas cosas sagradas en el mundo. Dios y mi España, mi madre mis hijos mi mujer y pare usted de contar. Y de esa España sagrada, de ese huerto inconclussus, jardín cerrado voy a hablarles esta mañana. Es enero y vamos camino de febrerillo y en la amanecida escuché el canto de un mirlo toriondo en la cerca. ¿Tenía ganas de hembra? Pero esto está cerca del Escorial y allí amanece también la piedra y la bruma del invierno alzará el recuerdo y la imagen de uno de tantos mártires de la guerra civil. Es el P. Zarco un erudito un poligrafo un archivero que se había propuesto rematar la obra que emprendió su hermano de hábito otro agustino el P. Florez treinta y tantos volúmenes editados en 1777 bajo los auspicios mentores de Carolo III  que le dio dispensa de coro para que se encerrase en su biblioteca y una prestamera de cinco mil reales para pliegos tinta y plumas de ave. No acabó y su obra que refiere cómo se implantó el cristianismo en la Bética pasando después a la Tarraconense y la Lusitania. En la España Sagrada Florez se propuso acometer la crónica de todas las sedes episcopales hispanas. Por lo que parece en los primeros siglos godos nuestras iglesias eran autocefalas y autónomas con su propio canon sus misales sus santuarios y santos locales porque la religión católica vino de Constantinopla y no de Roma. España fue tierra de mártires pero herejes pocos – sólo Félix de Urgel, Elipando un obispo de Toledo con ciertas impregnaciones arrianas que llegan a influir en figuras tan importantes como el Beato de Liébana o Prisciliano- y que desde Chindasvinto se mantiene firme y florece. Hasta la irrupción del Islam que llegó como un cataclismo. Los cristianos muzárabes mucho hubieron de sufrir porque con los sarracenos no hay tolerancia que valga y fue así como la primera diócesis en España fue destruida. Es la Iliturgi accitana. Listas de obispos, sillas catedrales, himnarios, aras y una lengua que se impone en el ritual hispano romano sustituyendo al gótico el latín con algo de griego en las ceremonias litúrgicas que se perdieron para siempre. Florez con el olfato de los perros de presa y de esos buenos archiveros les siguió las pistas no pudo dar cima a su empresa. Sus hermanos de hábito que son tenaces y de una capacidad intelectual como ninguna otra orden de la SRI superada tal vez sólo por los jesuitas (antes de que los hijos de san Ignacio se desmandaran) la continuaron. El P. Zarco archivero del Escorial la prosiguió pero tampoco pudo coronarla. Estaba metido de lleno en la redacción de una historia de la Iglesia de Cuenca – fue obispado de abadengo y maestrazgo en zona de frontera pues allí se asentaron el Temple y otras ordenes militares – cuando estalló la guerra. En agosto de 1936 era él uno de  los pocos frailes que quedaron, uno saltó la tapia de la huerta, otro se pasó a los “rebeldes” y otro que era el protegido de Manuel Azaña recibió un salvoconducto para viajar a Francia. Era un agustino pacifico el más joven y desconocía lo que estaba pasando al otro lado del claustro. Creía que aquel movimiento que acababa de estallar era algo pasajero por lo cual acató con buen ánimo la orden de traslado hasta el convento de San Felipe. Allí siguió trabajando ajeno a los sobresaltos traumáticos de una España incendiada. Lo más probablemente es que se le pasara por la cabeza la idea del martirio pero no quiso decir nada a sus compañeros.  Era risueño algo regordete y con gafas de montura de oro. El 30 de noviembre se produce una inspección y orden de requisa por las milicias. Se acerca un comisario político muy amable y le dice al Padre Julián:

-Tenga la bondad de acompañarnos.

-¿De qué se trata?

-Tenemos que completar unas formalidades, Padre. Puro trámite.

-Bien entonces les acompaño.

Creyendo al esbirro de guante blanco el religioso dejó el cuaderno abierto en el cual hacía sus apuntaciones sobre el tema que estaba estudiando e incluso varias carpetas quedaron desparramadas por el suelo desatadas varias ligarzas con memoriales de pergamino. Los archiveros a veces parecen de otro mundo, seres hechos de otra pasta. Seguramente tienen otra idea del tiempo. Zarco pertenecía al cupo. Acostumbrado a escudriñar guerras, pleitos, defunciones, legaciones pro ánima, mamotretos, oficios curiales con su  firma y dele, poemáticas regias sigiladas etc, no creía que todo eso que desparrama la vida en sus alicientes y accidentes fuera con su persona abrazada a la línea recta de la rutina. Pero se lo llevaron y el pobre no regresó nunca a sus queridos papeles. Su cuerpo yace en Paracuellos del Jarama pero su alma y su recuerdo ciernen su mirada propicia por todos los archiveros de España que tratan de guardar los documentos celosos de la verdad histórica garantizar el acceso a los usuarios. Un santo. Otro santo como Huidobro. Al recordar su triste historia bien sabe Dios que no me mueve ningún afán de revancha. Ya todos somos mayor de edad. El archivero del Escorial no volvió más a sus queridos libros. Fue a examinar documentos al cielo.

-¿A qué viene eso? ¿Cómo se le ocurren esas cosas a usted don Verumtamen?

-Simple curiosidad amigo mío. Yo me gasto mis dineros los que no tengo en libros. Y todos estos conocimientos no son míos. Se los debo a Riudavets y a todos sus compañeros del lance de la Cuesta de Moyano. Allí estaban ayer mañana pasando frió pelando guardias por la cultura Conchita, la otra señora, Paco y el señor que está el primero un madrileño de pro que tiende en la primera caseta.

-Ellos son la España real. Pertenecen a la España Sagrada de la que habló Florez.

-Son los mejores.

-Para mí Riudavets es San Alfonso aunque a veces me trate a patadas y me haya dicho cosas que sólo se las he permitido decir a él porque él me quiere y yo le quiero en el buen sentido la palabra y creo que celebro como victoria propia el artículo del P. Huidobro. Al fin la autoridad atendiendo a nuestras advertencias la autoridad retiró la cartela que ocultaba el monolito.

-Bien empleado ese peculio en nuestros libros. España Sagrada. España amor y libertad.

- Cuesta de Moyano lugar bendito. Ningún otro país de la tierra editó tanto. Las fuerzas de las Tinieblas han cometido un error de bulto al creerse que esto es Yugoslavia.

- El pensamiento no delinque.

- España tierra sagrada. Un plantel de mártires nos defiende y nos avala. Gracias a ellos podemos decir estas cosas.

El P. Huidobro, jesuita y el P. Zarco agustino. El uno pereció en el frente sacramentando a españolitos de uno y otro bando. El otro pasado por las armas en las cárcavas de Paracuellos. El premio Cervantes debieran dárselos  a los libreros de Moyano. Ellos hacen más por la cultura que todos esos prohombres de escritura dudosa o perniciosa. Esas firmas del auto bombo. Por ser moros por ser judíos  o por feministas radicales. Muchísimas iglesias no sobrevivieron a la invasión musulmana. Por la crónica del P. Florez yo sé que pertenezco a la diócesis de Peñafiel (que ha desaparecido lo mismo que Miranda Urgel o Valpuerta u otras sedes episcopales que llevan vida anodina: Orihuela o Albarracín) España sagrada tiene algo de laberinto y caminando por sus ánditos uno pierde el huelgo o se sumerge en la perplejidad. Los agustinos continuadores de la obra de Florez  -Risco,  Merino y La Corral- perdieron el hilo. En las Cuevas de Sacromonte estaba la Torre Turpiana y debajo el laberinto. Al P. Julián Zarco Cuevas le pasó lo mismo pero no tuvo tiempo. Lo fusilaron.  Pertenecía a la OSA ese instituto que tanta gloria ha dado a la Iglesia. Fray Luis de León, Santo Tomás de Villanueva y en Inglaterra Wiclif precursor de Lutero que fue su hermano de hábito. Ovejas negras las hay en todas las familias. Zarco dio testimonio con su pluma y con su sangre y es hoy música callada que nos infunde esperanza y nos protege.

Lunas de enero cuartos crecientes en el Jardín de los Frailes, recuerdos de Azaña en Benicarló y sus veladas, vera efigie del demiurgo demagogo timorato que cuando caían las bombas sobre Barcelona -hay un extraño paralelismo de acontecimientos entre lo que pasó hace setenta años y lo que estamos viviendo- se metía debajo de la cama, de la misma manera que el Bambi ese se pierde y anda missing por los bosques de Doñaana cuando le estallan furgonetas en la terminal de Barajas- y que ruede la bola.  Candelabro que alumbra la España Sagrada, no sé si habrán oído hablar del Padre Zarco un agustino del Escorial que aspiró a ese noble ideal de belleza injerto en el pensamiento de la España Sacra, amor a sus semejantes mediante el estudio, un pobre fraile archivero al que fusilaron en la vorágine de Paracuellos. Han pasado setenta años de aquella hecatombe y apenas nadie se acuerda  salvo algunos que amamos los libros y los memoriales y tenemos alma monacal. Vida y muerte y callada. Él vivió enterrado entre memoriales mamotretos y ligarzas buen cantor y voz de chantre maestro de capilla de la Escolanía pues la cosa venía de venirle de sus orígenes conquenses era del mismo pueblo que Salinas y que fray Luis el de la Música Serena. Venía de la Ciudad encantada.

  Pero este hombre pacífico y manso de corazón amigo de la vida serena y de las fuentes calladas del jardín de los frailes acabó sus días en una zanja. Peor que un malhechor. Un mártir.  Pagó el reato de culpas ajenas por pecados que no pecó ¿Que crimen cometió? ¿Qué ley conculcó? Ninguna. Salvó haberse ceñido a los lomos el cíngulo de la sapiencia y el gran silencio de los hijos de San Agustín. Por aquellos días era un delito en España la sotana o ir de corbata.


Apenas salió del convento al que le llevaron de niño. Su vida era la áurea mediócritas monacal y la parsimonia  claustral, la historia y los documentos calígrafos o las partituras de sus pueri cantorum – entre los que estaba un chico de Alcalá al que llamaban Manolito-con los motetes gregorianos o los himnos litúrgicos del santoral. Bueno en realidad un hecho insólito como el de haberle caído mal a Azaña puede que dictaminase la pena de muerte de este justo, según conjeturo yo.  Y tampoco habrá que acusarle directamente a don Manuel (Dios lo haya perdonado, dicen que se llevó las manos a la cabeza cuando se enteró de que las Patrullas del Amanecer de García Sabell o cuadrillas del miedo merodeaban las calles tenebrosas del entristecido y empavorecido Madrid en el otoño del 36 y que un hijo de don Wenceslao todavía vive el cabrito y mira que no le deseo ninguna mal solo vida larga y buenas fumadas de rubio americano pero nadie lo ha sentado en el banquillo de un tribunal por aquel genocidio, exaltado estalinista al frente de la Dirección de Seguridad era como poner a la raposa en guarda de gallinas, organizaba los pogromos en busca de quintacolumnistas) cuando se enteró que los que habían sido sus profesores y maestrillos en el Real Sitio habían sido trasladados al convento de San Felipe. Ay mis frailes, adiós mis pavos dicen que dijo acordándose de la novela autobiografica en la que cuenta su vida de alumno de los agustinos. Pero España había dejado de ser católica. Ya.

 Aseguran sus panegiristas que quiso salvar a todos pero se acordó de una frase pronunciada por él, de que la vida de un obrero no vale la de todas las iglesias de España. Por  influencias de Azaña, sin embargo, consiguió dar un salvoconducto para viajar a Francia al que había sido su prefecto de estudios. Fue el único que se salvó. El resto de la comunidad pereció en Paracuellos. Típico comportamiento del presidente de la republica que era calculador, sigiloso y siniestro en sus obras y deliberaciones, siempre a la agachadiza como buen judeomasón. No es esto. No es esto. Ya pero bajo su férula la España Sagrada se había convertido en la España del Miedo.

 Eran casi treinta frailes. Tres  escaparon, cinco colgaron los hábitos o presas del pánico se agenciaron un mono azul de obrero y se dejaron crecer el bigote y se escondieron como pudieron en casas de Madrid. Cuando venían las requisas y pesquisas criadas y porteras se encargaban de denunciar la presencia del sacerdote oculto pero a la mayor parte se les notaba a la legua que eran curas pobrecillos. El miedo es libre. Algunos apostataban. A otros sus verdugos les encontraban quemando en una estufa en pleno julio sus sobados breviarios. Salía humo negro. Fumata blanca fumata negra. Gritos de al paredón. Llovían las denuncias.

-¿Tienes frío, padre cura?

-Sí. El que me metéis vosotros en el cuerpo, cabrones.

-Estamos en pleno verano.

-Di Viva Stalin y te perdonamos.

-¡Viva Stalin!

-Vengase con nosotros que vamos a dar un garbeo.

-¿Dónde me lleváis?

-Por ahí a tomar cañas


Ardores de agosto y fríos de diciembre en el cuerpo de un pobre clérigo al que iban a fusilar decían que lo perdonarían si apostataba y escupía sobre el crucifijo pero acabaron pegándole cuatro tiros. Odio. Odio terrible y fementido. Odio sagrado de España. Aquel verano unos y otros trataron de resarcirse de viejas cuentas pendientes almacenadas en el debe y el habe de los siglos. Si me la has hecho me las pagas. Las cosas empezaron en broma zamarreándose unos a otros en los escaños del parlamento. Luego el sarcasmo acabó en puñaladas. “Es la última vez que ese hombre habla en esta cámara, señoría”. La Euménide de Derio hablaba sin ambages, era directa en sus palabras, hijos sí maridos no y por esa cuenta siguen todavía algunas “Tengo anchas espaldas- contestó don Joaquín a la tremebunda lamia- y la vida del cuerpo me podréis quitar pero no así el alma. El alma pertenece a Dios”. Gran frase de Calvo Sotelo que  así se enfrenta al basilisco con gran elegancia y citas a los clásicos, orgullo de prócer, casta de la España sagrada y eso que él era gallego de Tuy, mirando con desdén para el tendido, sus asesinos se arrellanaban cerrando el puño en sus butacas. No le perdonaron al ex ministro de finanzas del dictador las fuerzas tenebrosas que diseñan el ecumene a este tan conflictivo el cual en merma de los intereses del gran capitalismo hubiera pretendido nacionalizar los suministros de petróleo. El que se mueva no sale en la foto y Joaquín Calvo  Sotelo se movió. Al enfrentarse a la Bestia Oscura de afilados colmillos. Con su vida lo pagó.

 Aquí los líos sabemos como empiezan pero nunca cómo terminan. Cuidado. Tengamos la fiesta en paz Desde el extranjero también azuzaron los perros pero a los españoles de sangre caliente no hace falta que lo instiguen a la pelea cuando se sabe en manos de una buena causa. El morbo ibero lo que más le va es un buen auto de fe una corrida de toros o los líos y trifulcas de las revistas policromadas con los amores y desamores las preñeces y barrigas de sus serenisimas las infantas las cacerías regias del oso las traiciones y otros crímenes estelionatos gatuperios y peculados adobados en salsa rosa. El país siempre fue una de dos o muy picante y aguerrido o muy papanatas. Aquí las iras tardan en explotar pero cuando la cólera se destapa no hay quien pare a esta máquina. Aquel verano víspera de un otoño ardiente y seco el Manzanares bajaba tan enfurecido que parecía talmente el Mississippi. ¿Y en Alcorcón qué pasa? ¿Se ha levantado la fuerza? ¿Es que se escuchan gritos de “no pasarán”? Alcorcón es pedáneo de Móstoles y no hace falta estrujarse la cabeza mucho para encontrar paralelismo. La culpa la tiene la perversión del lenguaje la nueva semántica.. Allí un alcalde se sublevó nada menos que contra el corso. Casi ná. El emperador del orbe.


Móstoles. Aranjuez y el pueblo cortándole los arreos del exilio a la carroza real y ahora enviándose mensajes los jóvenes SM por el móvil. Pero a diferencia de entonces un alcalde socialista diciendo aquí no pasa nada y hablando de un hecho puntual etc. anfibología y nueva semántica. Estos chicos émulos de Voltaire dicen que  el lenguaje sólo sirve para ocultar los pensamientos. Pero el pueblo español cuando se desboca sigue gustando de llamar a las cosas por su nombre. Al pan, pan. El pueblo está harto de tan despotismo ilustrado. Los de abajo siempre cantan la gallina. Por lo menos esos chicos no son esos mansos y cornalones que nos encontramos cada día camino del trabajo que no comen por no cagar, que jamás rechistan o a los que les va la marcha pues está claro que el inventillo democrático nos ha devuelto a los pródromos del romanticismo decimonónico. Frenen esa algarada clamó el prisionero de Zenda desde su castillo de marfil monclovita. Más policía. Den caña. Son españoles presidente. Repelen la agresión del invasor. Porras y botes de humo pelotas de goma. Que traigan las grandes mangueras de dispersión y fuego a discreción. Viva las caenas. Um la cosa se pone fea. Estos nos quitan los pisos, usurpan nuestro trabajo, se acuestan con nuestras mujeres. ¿A qué han venido aquí? A comer el pan y a cagar el morral. ¿No pedíais alianza  de civilizaciones? Casas Viejas quizá no sea Alcorcón pero se parece mucho en las consignas. Los tiros a la barriga de Don Verrugo recuerdan mangueras a discreción pelotas de goma y botes de humo de don Rubalcaba. Reprimir y reprimir .y por supuesto la culpa la tiene la extrema derecha y en diciendo esto se les hace la boca agua. Aquellos obreros extremeños sólo querían pan y estos chicos de Madrid que les dejen vivir trabajar tener una vivienda y un curro y que los  forasteros no se acuesten con sus chicas - es el grito del mocerío de siempre o al menos así siempre fue en España- y no le degüellen por la espalda. Dicen que han venido aquí por el oro que nosotros les robamos hace cuatro siglos. ¿Qué oro? ¿El que cagó el moro? Y esa es otra cosa los agarenos andan por ahí amenazando que también nos quieren echar. Nosotros entramos en patera y vosotros quisió como saldréis. Y a esta invasión que no cesa en almadía barcazas y hasta en canoa cruzando el estrecho ya lo llaman la algarada callada jopé mucho saben esos moritos. Y los Opas de siempre han vuelto otra vez para abrirles la puerta del castillo. Que les den que les den. Que les den la mezquita de Córdoba. Piden árnica y se lo conceden. La historia dicen que no se repite. En España sí. Volvemos a las andadas. Con esto de alianza de civilizaciones y de sociedades laicas mucho ateismo a discreción pronto volverán los comisarios a llamar a nuestra puerta a multarnos porque no tenemos la casa alquilada. Despotismo y terror y qui se hace lo que a mí me da la gana. Y los matacuras de siempre se echarán a la calle y rondarán de noche pelando la pava. Sucedió en el 36 y puede volver a suceder en el 2007¿Quien no se acuerda de aquellas temibles sacas de las que el padre Zarco y otros muchos inocentes fueran presa cándida? al Bambi a veces se le pone una sonrisa de hiena. Don Verrugo tenía cara de palo. Y mutatis mutandis era un intelectual de mucha más talla que este advenedizo de León. Dios quiera que no la emprenda con los clérigos ni con los archiveros. De momento todo hay que decirlo se ha mantenido ZP en la linde los términos correctos y no ha ordenado que fusilen a nadie lo que como demócrata le honra aunque se le ve un manipulado una marioneta del gran guiñol pero puede convertirse en el Kerensky de la segunda transición el precursor de Beria. Siempre estan diciendo una cosa y haciendo otra. Lo mismo pasó entonces.

No cumplieron su promesa. Aquel sacerdote que había venido huyendo de un pueblo de Toledo fue paseado aquella misma noche. No lo había delatado ni la portera ni algún monaguillo rencoroso. Le había descubierto el humo de una estufa donde trataba de hacer desaparecer sus misales y devocionarios. El miedo es libre. Era un hombre. Tenía frío y sed. Entonces sus esbirros lo anduvieron llevando y trayendo por algunas tabernas del Avapies y del Puente -Toledo. Lo emborracharon con cazalla.

- Venga padre cura que esto es más suave que el vino de misa.


Ciertamente aquel arcipreste de Sonseca o de por ahí tenía un miedo cerval a la muerte.  Quiso congraciarse con sus captores riéndoles las gracias (cobardes). Cuando se cansaron y poco antes de llegar a la Sacramental de San Justo pasado el puente lo mandaron correr.

-Corre

y echó a correr con paso incierto de beodo. El mono le venía grande y estaba claro que echaba en falta los arreos y el vuelo de la sotana. No estaba acostumbrado a caminar sin sus hábitos el curilla. Tropezó

-Ese grajo no irá muy lejos - dijo uno del comité echándose a la cara el arma


En efecto, la víctima atolondrada no pudo avanzar más de unos metros mientras los milicianos le apuntaban con los fusiles. Allí lo dejaron seco. Su jefe se llamaba García Sabell un escritor y periodista fracasado que iba por los cafés con el cadáver de su hijo de un mes metido en una caja de zapatos. Las musas no podían convertir en lirios el aserrín de los ripios. Y para colmo el interfecto del niño muerto era un cheposo y lucía sus jorobas y sus iras probetonas por los cafés madrileños. Toda su frustración y enojo de plumilla fracasado la pagó con las sotanas, mandó a sus milicianas que entrasen en los conventos. Asi ocurrió en el de Santa Isabel y el de las cuestas de Atocha que entrasen en los conventos dejasen a las monjas en enaguas y se mearan en las tocas. De contarlo me duele el alma pero así fue. Aquí ocurrieron muchas salvajadas. La España sagrada se fue a negro y se volvió feroz antiespaña. Caín, Caín ¿qué hiciste con la sangre de tu hermano Abel? dios no bajó a Madrid aquella vez y puso a sacrificar en vez de Isaac a un carnero con los cuernos enrevesados en los zarcillos de la cambronera me lo vas a decir a mí.. Y todo se volvió esperpento. Aquel energúmeno se vengaba asesinando curas del cadáver de un infante enterrado en una caja de zapatos con que conseguía alguna limosna de las almas piadosas o que lo convidasen a vinazo. Koestler fue compañero de celda y estuvo con él en capilla en la cárcel de Sevilla. No se comprende muy bien pero fue espantoso. El setenta aniversario de las matanzas de Paracuellos han sido silenciados por una sociedad que vive alegre y confiada y ciertamente será difícil que aquellos malos quereres y rencores históricos se repitan y hasta quiero darle el beneficio de la duda a ZP cuando habla de paz encuentro de civilizaciones no a la guerra y blabla pero la España sagrada puede también depravarse en la vendetta. Creo que hasta percibo aquel mismo odio de entonces. La misma ignorancia que aquella vez. Idéntica bravuconería y babiliconería de entonces escuchando al poli Manolo contándoles el último grito en Tomelloso o al enterrador don simón en mejorándole al “Caso” la plana. Inocentes sonrisas de la Ballester que esconden una daga. Consignas de zp nosotros los demócratas no sigas macho no sigas. Violencia de género. Antes los héroes nacían en Extremadura y ahora son pupilos de la crónica guerra. Ay las sierras de mi pueblo. Yo crecí mirando para el Guadarrama. En el perfil del horizonte de mi Segovia siempre  un monte acariciando la perspectiva detrás el gótico flamígero de la catedral. Lo llamaban el de la Mujer Muerta. ¿Un omen? La maté porque era mía. Consignas a tutiplé y frases hechas. Hijos sí maridos no. El terrorismo venga de donde venga. Y después de los atentados concentraciones y minutos de silencio ante el reloj de la plaza. O todos a la manifestación que aquí hay que ser buen camaleón. Estar en misa y repicando.

-Diabólica retórica.

-Sí son casi invencibles. Han estudiado todas las coartadas.

Pero los que derramaron su sangre y dieron testimonio no ofrendaron su vida en balde. Se enfrentaron con la sangre y con la pluma a esta canalla de contubernios y conspiradores de señoritos  y de locas de la casa que hoy por desgracia parte el bacalao. ¿Volvemos a las andadas? Quiera Dios que no.

 


OTSHE NASH

 https://youtu.be/p3iYnHx8P0s?si=cfFKLvHsr39VDeAB

 

ARVÁS


Ad arva hacia los campos altos

Peregrino del amor

Y la añoranza

Voy caminando hacia Arbás

Altos ensueños

Nieve en las cimas

Los prados

Más altos de España

Pajares

En mi corazón

Me prosterno ante la imagen de la Virgen

Murmuro una oración

Busdongo quedó atrás

Aguardan los desfiladeros de Pajares

Aquella iglesia aldeana

Aquella espadaña

Donde cuando paso

Cantan misa los ángeles

SANTA BRIGIDA PÀTRONA DE LAS VIUDAS

 S. Birgittæ Viduæ ~ III. classis

Commemoratio ad Laudes tantum: Ss. Sergii, Bacchi, Marcelli et Apuleji Martyrum

Sancta Missa Rubrics 1960 - 1960

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Ante Missam
Incipit
In nómine Patris, ✠ et Fílii, et Spíritus Sancti. Amen.
S. Introíbo ad altáre Dei.
M. Ad Deum, qui lætíficat iuventútem meam.
S. Iúdica me, Deus, et discérne causam meam de gente non sancta: ab hómine iníquo et dolóso érue me.
M. Quia tu es, Deus, fortitúdo mea: quare me repulísti, et quare tristis incédo, dum afflígit me inimícus?
S. Emítte lucem tuam et veritátem tuam: ipsa me deduxérunt, et adduxérunt in montem sanctum tuum et in tabernácula tua.
M. Et introíbo ad altáre Dei: ad Deum, qui lætíficat iuventútem meam.
S. Confitébor tibi in cíthara, Deus, Deus meus: quare tristis es, ánima mea, et quare contúrbas me?
M. Spera in Deo, quóniam adhuc confitébor illi: salutáre vultus mei, et Deus meus.
S. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
M. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper: et in sǽcula sæculórum. Amen.
S. Introíbo ad altáre Dei.
M. Ad Deum, qui lætíficat iuventútem meam.
℣. Adiutórium nostrum ✠ in nómine Dómini.
℟. Qui fecit cælum et terram.
Confíteor Deo omnipoténti, beátæ Maríæ semper Vírgini, beáto Michaéli Archángelo, beáto Ioánni Baptístæ, sanctis Apóstolis Petro et Paulo, ómnibus Sanctis, et vobis, fratres: quia peccávi nimis cogitatióne, verbo et ópere: mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa. Ideo precor beátam Maríam semper Vírginem, beátum Michaélem Archángelum, beátum Ioánnem Baptístam, sanctos Apóstolos Petrum et Paulum, omnes Sanctos, et vos, fratres, oráre pro me ad Dóminum, Deum nostrum.
M. Misereátur tui omnípotens Deus, et, dimíssis peccátis tuis, perdúcat te ad vitam ætérnam.
S. Amen.
M. Confíteor Deo omnipoténti, beátæ Maríæ semper Vírgini, beáto Michaéli Archángelo, beáto Ioánni Baptístæ, sanctis Apóstolis Petro et Paulo, ómnibus Sanctis, et tibi, pater: quia peccávi nimis cogitatióne, verbo et ópere: mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa. Ideo precor beátam Maríam semper Vírginem, beátum Michaélem Archángelum, beátum Ioánnem Baptístam, sanctos Apóstolos Petrum et Paulum, omnes Sanctos, et te, pater, oráre pro me ad Dóminum, Deum nostrum.
S. Misereátur vestri omnípotens Deus, et, dimíssis peccátis vestris, perdúcat vos ad vitam ætérnam.
℟. Amen.
S. Indulgéntiam, ✠ absolutiónem et remissiónem peccatórum nostrórum tríbuat nobis omnípotens et miséricors Dóminus.
℟. Amen.
℣. Deus, tu convérsus vivificábis nos.
℟. Et plebs tua lætábitur in te.
℣. Osténde nobis, Dómine, misericórdiam tuam.
℟. Et salutáre tuum da nobis.
℣. Dómine, exáudi oratiónem meam.
℟. Et clamor meus ad te véniat.
℣. Dóminus vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
Orémus,
Aufer a nobis, quǽsumus, Dómine, iniquitátes nostras: ut ad Sancta sanctórum puris mereámur méntibus introíre. Per Christum, Dóminum nostrum. Amen.
Orámus te, Dómine, per mérita Sanctórum tuórum, quorum relíquiæ hic sunt, et ómnium Sanctórum: ut indulgére dignéris ómnia peccáta mea. Amen.
Introitus
Ps 118:75; 118:120
Cognóvi, Dómine, quia ǽquitas iudícia tua, et in veritáte tua humiliásti me: confíge timóre tuo carnes meas, a mandátis tuis tímui.
Ps 118:1
Beáti immaculáti in via: qui ámbulant in lege Dómini.
℣. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
℟. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.
Cognóvi, Dómine, quia ǽquitas iudícia tua, et in veritáte tua humiliásti me: confíge timóre tuo carnes meas, a mandátis tuis tímui.
Kyrie
S. Kýrie, eléison.
M. Kýrie, eléison.
S. Kýrie, eléison.
M. Christe, eléison.
S. Christe, eléison.
M. Christe, eléison.
S. Kýrie, eléison.
M. Kýrie, eléison.
S. Kýrie, eléison.
Gloria
Glória in excélsis Deo. Et in terra pax homínibus bonæ voluntátis. Laudámus te. Benedícimus te. Adorámus te. Glorificámus te. Grátias ágimus tibi propter magnam glóriam tuam. Dómine Deus, Rex cæléstis, Deus Pater omnípotens. Dómine Fili unigénite, Iesu Christe. Dómine Deus, Agnus Dei, Fílius Patris. Qui tollis peccáta mundi, miserére nobis. Qui tollis peccáta mundi, súscipe deprecatiónem nostram. Qui sedes ad déxteram Patris, miserére nobis. Quóniam tu solus Sanctus. Tu solus Dóminus. Tu solus Altíssimus, Iesu Christe. Cum Sancto Spíritu ✠ in glória Dei Patris. Amen.
Oratio
℣. Dóminus vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
Orémus.
Dómine, Deus noster, qui beátæ Birgíttæ per Fílium tuum unigénitum secreta cœléstia revelásti: ipsíus pia intercessióne da nobis, fámulis tuis; in revelatióne sempitérna glóriæ tuæ gaudére lætántes.
Per eúndem Dóminum nostrum Iesum Christum Fílium tuum, qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti, Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.

Orémus.
Commemoratio Ss. Sergii, Bacchi, Marcelli et Apuleii Martyrum
Sanctórum Martyrum tuórum nos, Dómine, Sérgii, Bacchi, Marcélli et Apuléii beáta mérita prosequántur: et tuo semper fáciant amóre fervéntes.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Lectio
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Timótheum
1 Tim 5:3-10
Caríssime: Víduas honóra, quæ vere víduæ sunt. Si qua autem vídua fílios aut nepótes habet, discat primum domum suam régere, et mútuam vicem réddere paréntibus: hoc enim accéptum est coram Deo. Quæ autem vere vídua est et desoláta, speret in Deum, et instet obsecratiónibus et oratiónibus nocte ac die. Nam quæ in delíciis est, vivens mórtua est. Et hoc prǽcipe, ut irreprehensíbiles sint. Si quis autem suórum, et máxime domesticórum curam non habet, fidem negávit, et est infidéli detérior. Vídua eligátur non minus sexagínta annórum, quæ fúerit uníus viri uxor, in opéribus bonis testimónium habens, si fílios educávit, si hospítio recépit, si sanctórum pedes lavit, si tribulatiónem patiéntibus subministrávit, si omne opus bonum subsecúta est.
℟. Deo grátias.
Graduale
Ps 44:3; 44:5
Diffúsa est grátia in labiis tuis: proptérea benedíxit te Deus in ætérnum.
℣. Propter veritátem et mansuetúdinem et iustítiam: et dedúcet te mirabíliter déxtera tua. Allelúia, allelúia.
Ps 44:5
Spécie tua et pulchritúdine tua inténde, próspere procéde et regna. Allelúia.
Evangelium
Munda cor meum ac lábia mea, omnípotens Deus, qui lábia Isaíæ Prophétæ cálculo mundásti igníto: ita me tua grata miseratióne dignáre mundáre, ut sanctum Evangélium tuum digne váleam nuntiáre. Per Christum, Dóminum nostrum. Amen.
Iube, Dómine, benedícere. Dóminus sit in corde meo et in lábiis meis: ut digne et competénter annúntiem Evangélium suum. Amen.
℣. Dóminus vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
Sequéntia + sancti Evangélii secúndum Matthǽum
℟. Glória tibi, Dómine.
Matt 13:44-52
In illo témpore: Dixit Iesus discípulis suis parábolam hanc: Símile est regnum cœlórum thesáuro abscóndito in agro: quem qui invénit homo, abscóndit, et præ gáudio illíus vadit, et vendit univérsa, quæ habet, et emit agrum illum. Íterum símile est regnum cœlórum hómini negotiatóri, quærénti bonas margarítas. Invénta autem una pretiósa margaríta, ábiit, et véndidit ómnia, quæ hábuit, et emit eam. Íterum símile est regnum cœlórum sagénæ missæ in mare et ex omni génere píscium congregánti. Quam, cum impléta esset, educéntes, et secus litus sedéntes, elegérunt bonos in vasa, malos autem foras misérunt. Sic erit in consummatióne sǽculi: exíbunt Angeli, et separábunt malos de médio iustórum, et mittent eos in camínum ignis: ibi erit fletus et stridor déntium. Intellexístis hæc ómnia? Dicunt ei: Etiam. Ait illis: Ideo omnis scriba doctus in regno cœlórum símilis est hómini patrifamílias, qui profert de thesáuro suo nova et vétera.
℟. Laus tibi, Christe.
S. Per Evangélica dicta, deleántur nostra delícta.
Credo
omit.
Offertorium
℣. Dóminus vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
Orémus.
Ps 44:3
Diffúsa est grátia in lábiis tuis: proptérea benedíxit te Deus in ætérnum, et in sǽculum sǽculi.
Súscipe, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus, hanc immaculátam hóstiam, quam ego indígnus fámulus tuus óffero tibi Deo meo vivo et vero, pro innumerabílibus peccátis, et offensiónibus, et neglegéntiis meis, et pro ómnibus circumstántibus, sed et pro ómnibus fidélibus christiánis vivis atque defúnctis: ut mihi, et illis profíciat ad salútem in vitam ætérnam. Amen.
Deus, ✠ qui humánæ substántiæ dignitátem mirabíliter condidísti, et mirabílius reformásti: da nobis per huius aquæ et vini mystérium, eius divinitátis esse consórtes, qui humanitátis nostræ fíeri dignátus est párticeps, Iesus Christus, Fílius tuus, Dóminus noster: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus: per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Offérimus tibi, Dómine, cálicem salutáris, tuam deprecántes cleméntiam: ut in conspéctu divínæ maiestátis tuæ, pro nostra et totíus mundi salúte, cum odóre suavitátis ascéndat. Amen.
In spíritu humilitátis et in ánimo contríto suscipiámur a te, Dómine: et sic fiat sacrifícium nostrum in conspéctu tuo hódie, ut pláceat tibi, Dómine Deus.
Veni, sanctificátor omnípotens ætérne Deus: et béne ✠ dic hoc sacrifícium, tuo sancto nómini præparátum.
Lavábo inter innocéntes manus meas: et circúmdabo altáre tuum, Dómine: Ut áudiam vocem laudis, et enárrem univérsa mirabília tua. Dómine, diléxi decórem domus tuæ et locum habitatiónis glóriæ tuæ. Ne perdas cum ímpiis, Deus, ánimam meam, et cum viris sánguinum vitam meam: In quorum mánibus iniquitátes sunt: déxtera eórum repléta est munéribus. Ego autem in innocéntia mea ingréssus sum: rédime me et miserére mei. Pes meus stetit in dirécto: in ecclésiis benedícam te, Dómine.
℣. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
℟. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.
Súscipe, sancta Trínitas, hanc oblatiónem, quam tibi offérimus ob memóriam passiónis, resurrectiónis, et ascensiónis Iesu Christi, Dómini nostri: et in honórem beátæ Maríæ semper Vírginis, et beáti Ioannis Baptistæ, et sanctórum Apostolórum Petri et Pauli, et istórum et ómnium Sanctórum: ut illis profíciat ad honórem, nobis autem ad salútem: et illi pro nobis intercédere dignéntur in cælis, quorum memóriam ágimus in terris. Per eúndem Christum, Dóminum nostrum. Amen.
S. Oráte, fratres: ut meum ac vestrum sacrifícium acceptábile fiat apud Deum Patrem omnipoténtem.
M. Suscípiat Dóminus sacrifícium de mánibus tuis ad laudem et glóriam nominis sui, ad utilitátem quoque nostram, totiúsque Ecclésiæ suæ sanctæ.
S. Amen.

Secreta
Accépta tibi sit, Dómine, sacrátæ plebis oblátio pro tuórum honóre Sanctórum: quorum se méritis de tribulatióne percepísse cognóscit auxílium.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Commemoratio Ss. Sergii, Bacchi, Marcelli et Apuleii Martyrum
Maiestátem tuam nobis, Dómine, quǽsumus, hæc hóstia reddat immolánda placátam, tuórum digna postulatióne Sanctórum.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Præfatio
℣. Dóminus vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
℣. Sursum corda.
℟. Habémus ad Dóminum.
℣. Grátias agámus Dómino, Deo nostro.
℟. Dignum et iustum est.

Communis
Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: per Christum, Dóminum nostrum. Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cæli cælorúmque Virtútes ac beáta Séraphim sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iubeas, deprecámur, súpplici confessione dicéntes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus Dóminus, Deus Sábaoth. Pleni sunt cæli et terra glória tua. Hosánna in excélsis. Benedíctus, qui venit in nómine Dómini. Hosánna in excélsis.
Canon
Te ígitur, clementíssime Pater, per Iesum Christum, Fílium tuum, Dóminum nostrum, súpplices rogámus, ac pétimus, uti accépta hábeas et benedícas, hæc ✠ dona, hæc ✠ múnera, hæc ✠ sancta sacrifícia illibáta, in primis, quæ tibi offérimus pro Ecclésia tua sancta cathólica: quam pacificáre, custodíre, adunáre et régere dignéris toto orbe terrárum: una cum fámulo tuo Papa nostro Leone et Antístite nostro et ómnibus orthodóxis, atque cathólicæ et apostólicæ fídei cultóribus.
Meménto, Dómine, famulórum famularúmque tuarum N. et N. et ómnium circumstántium, quorum tibi fides cógnita est et nota devótio, pro quibus tibi offérimus: vel qui tibi ófferunt hoc sacrifícium laudis, pro se suísque ómnibus: pro redemptióne animárum suárum, pro spe salútis et incolumitátis suæ: tibíque reddunt vota sua ætérno Deo, vivo et vero.
Communicántes, et memóriam venerántes, in primis gloriósæ semper Vírginis Maríæ, Genetrícis Dei et Dómini nostri Iesu Christi: sed et beáti Ioseph, eiúsdem Vírginis Sponsi, et beatórum Apostolórum ac Mártyrum tuórum, Petri et Pauli, Andréæ, Iacóbi, Ioánnis, Thomæ, Iacóbi, Philíppi, Bartholomǽi, Matthǽi, Simónis et Thaddǽi: Lini, Cleti, Cleméntis, Xysti, Cornélii, Cypriáni, Lauréntii, Chrysógoni, Ioánnis et Pauli, Cosmæ et Damiáni: et ómnium Sanctórum tuórum; quorum méritis precibúsque concédas, ut in ómnibus protectiónis tuæ muniámur auxílio. Per eúndem Christum, Dóminum nostrum. Amen.

Hanc ígitur oblatiónem servitútis nostræ, sed et cunctæ famíliæ tuæ,
quǽsumus, Dómine, ut placátus accípias: diésque nostros in tua pace dispónas, atque ab ætérna damnatióne nos éripi, et in electórum tuórum iúbeas grege numerári. Per Christum, Dóminum nostrum. Amen.
Quam oblatiónem tu, Deus, in ómnibus, quǽsumus, bene ✠ díctam, adscríp ✠ tam, ra ✠ tam, rationábilem, acceptabilémque fácere dignéris: ut nobis Cor ✠ pus, et San ✠ guis fiat dilectíssimi Fílii tui, Dómini nostri Iesu Christi.
Qui prídie quam paterétur, accépit panem in sanctas ac venerábiles manus suas, et elevátis óculis in cælum ad te Deum, Patrem suum omnipoténtem, tibi grátias agens, bene ✠ díxit, fregit, dedítque discípulis suis, dicens: Accípite, et manducáte ex hoc omnes.

HOC EST ENIM CORPUS MEUM.



Símili modo postquam cenátum est, accípiens et hunc præclárum Cálicem in sanctas ac venerábiles manus suas: item tibi grátias agens, bene ✠ díxit, dedítque discípulis suis, dicens: Accípite, et bíbite ex eo omnes.

HIC EST ENIM CALIX SANGUINIS MEI, NOVI ET ÆTERNI TESTAMENTI: MYSTERIUM FIDEI: QUI PRO VOBIS ET PRO MULTIS EFFUNDETUR IN REMISSIONEM PECCATORUM.


Hæc quotiescúmque fecéritis, in mei memóriam faciétis.

Unde et mémores, Dómine, nos servi tui, sed et plebs tua sancta, eiúsdem Christi Fílii tui, Dómini nostri, tam beátæ passiónis, nec non et ab ínferis resurrectiónis, sed et in cælos gloriósæ ascensiónis: offérimus præcláræ maiestáti tuæ de tuis donis ac datis, Hóstiam ✠ puram, Hóstiam ✠ sanctam, Hóstiam ✠ immaculátam, Panem ✠ sanctum vitæ ætérnæ, et Cálicem ✠ salútis perpétuæ.

Supra quæ propítio ac seréno vultu respícere dignéris: et accépta habére, sicúti accépta habére dignátus es múnera púeri tui iusti Abel, et sacrifícium Patriárchæ nostri Abrahæ: et quod tibi óbtulit summus sacérdos tuus Melchísedech, sanctum sacrifícium, immaculátam hóstiam.
Súpplices te rogámus, omnípotens Deus: iube hæc perférri per manus sancti Angeli tui in sublíme altáre tuum, in conspéctu divínæ maiestátis tuæ: ut, quotquot ex hac altáris participatióne sacrosánctum Fílii tui Cor ✠ pus, et Sán ✠ guinem sumpsérimus, omni benedictióne cælésti et grátia repleámur. Per eúndem Christum, Dóminum nostrum. Amen.
Meménto étiam, Dómine, famulórum famularúmque tuárum N. et N., qui nos præcessérunt cum signo fídei, et dórmiunt in somno pacis. Ipsis, Dómine, et ómnibus in Christo quiescéntibus locum refrigérii, lucis, et pacis, ut indúlgeas, deprecámur. Per eúndem Christum, Dóminum nostrum. Amen.
Nobis quoque peccatóribus fámulis tuis, de multitúdine miseratiónum tuárum sperántibus, partem áliquam et societátem donáre dignéris, cum tuis sanctis Apóstolis et Martýribus: cum Ioánne, Stéphano, Matthía, Bárnaba, Ignátio, Alexándro, Marcellíno, Petro, Felicitáte, Perpétua, Agatha, Lúcia, Agnéte, Cæcília, Anastásia, et ómnibus Sanctis tuis: intra quorum nos consórtium, non æstimátor mériti, sed véniæ, quǽsumus, largítor admítte. Per Christum, Dóminum nostrum.
Per quem hæc ómnia, Dómine, semper bona creas, sanctí ✠ ficas, viví ✠ ficas, bene ✠ dícis et præstas nobis.
Per Ip ✠ sum, et cum Ip ✠ so, et in Ip ✠ so, est tibi Deo Patri ✠ omnipoténti, in unitáte Spíritus ✠ Sancti, omnis honor, et glória.
Per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Preparatio Communionis
Orémus: Præcéptis salutáribus móniti, et divína institutióne formáti audémus dícere:
Pater noster, qui es in cælis. Sanctificétur nomen tuum. Advéniat regnum tuum. Fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie. Et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
℟. Sed líbera nos a malo.
S. Amen.
Líbera nos, quǽsumus, Dómine, ab ómnibus malis, prætéritis, præséntibus et futúris: et intercedénte beáta et gloriósa semper Vírgine Dei Genetríce María, cum beátis Apóstolis tuis Petro et Paulo, atque Andréa, et ómnibus Sanctis, da propítius pacem in diébus nostris: ut, ope misericórdiæ tuæ adiúti, et a peccáto simus semper líberi et ab omni perturbatióne secúri.
Per eúndem Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum.
Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus.
℣. Per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Pax Dómini sit semper vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
Hæc commíxtio, et consecrátio Córporis et Sánguinis Dómini nostri Iesu Christi, fiat accipiéntibus nobis in vitam ætérnam. Amen.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi: miserére nobis.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi: miserére nobis.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi: dona nobis pacem.
Dómine Iesu Christe, qui dixísti Apóstolis tuis: Pacem relínquo vobis, pacem meam do vobis: ne respícias peccáta mea, sed fidem Ecclésiæ tuæ; eámque secúndum voluntátem tuam pacificáre et coadunáre dignéris: Qui vivis et regnas Deus per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Dómine Iesu Christe, Fili Dei vivi, qui ex voluntáte Patris, cooperánte Spíritu Sancto, per mortem tuam mundum vivificásti: líbera me per hoc sacrosánctum Corpus et Sánguinem tuum ab ómnibus iniquitátibus meis, et univérsis malis: et fac me tuis semper inhærére mandátis, et a te numquam separári permíttas: Qui cum eódem Deo Patre et Spíritu Sancto vivis et regnas Deus in sǽcula sæculórum. Amen.
Percéptio Córporis tui, Dómine Iesu Christe, quod ego indígnus súmere præsúmo, non mihi provéniat in iudícium et condemnatiónem: sed pro tua pietáte prosit mihi ad tutaméntum mentis et córporis, et ad medélam percipiéndam: Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Panem cæléstem accípiam, et nomen Dómini invocábo.
℣. Dómine, non sum dignus, ut intres sub tectum meum: sed tantum dic verbo, et sanábitur ánima mea.
℣. Dómine, non sum dignus, ut intres sub tectum meum: sed tantum dic verbo, et sanábitur ánima mea.
℣. Dómine, non sum dignus, ut intres sub tectum meum: sed tantum dic verbo, et sanábitur ánima mea.
Corpus Dómini nostri Iesu Christi custódiat ánimam meam in vitam ætérnam. Amen.
Quid retríbuam Dómino pro ómnibus, quæ retríbuit mihi? Cálicem salutáris accípiam, et nomen Dómini invocábo. Laudans invocábo Dóminum, et ab inimícis meis salvus ero.
Sanguis Dómini nostri Iesu Christi custódiat ánimam meam in vitam ætérnam. Amen.
Communio

Quod ore súmpsimus, Dómine, pura mente capiámus: et de múnere temporáli fiat nobis remédium sempitérnum.
Corpus tuum, Dómine, quod sumpsi, et Sanguis, quem potávi, adhǽreat viscéribus meis: et præsta; ut in me non remáneat scélerum mácula, quem pura et sancta refecérunt sacraménta: Qui vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.
Communio
Ps 44:8
Dilexísti iustítiam, et odísti iniquitátem: proptérea unxit te Deus, Deus tuus, óleo lætítiæ præ consórtibus tuis.
Postcommunio
S. Dóminus vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
Orémus.
Satiásti, Dómine, famíliam tuam munéribus sacris: eius, quǽsumus, semper interventióne nos réfove, cuius sollémnia celebrámus.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.

Orémus.
Commemoratio Ss. Sergii, Bacchi, Marcelli et Apuleii Martyrum
Sacraméntis, Dómine, muniámur accéptis: et sanctórum Mártyrum tuórum Sérgii, Bacchi, Marcélli et Apuléii intercessióne, contra omnes nequítias irruéntes, annis cœléstibus protegámur.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Conclusio
S. Dóminus vobíscum.
M. Et cum spíritu tuo.
℣. Ite, Missa est.
℟. Deo grátias.
Pláceat tibi, sancta Trínitas, obséquium servitútis meæ: et præsta; ut sacrifícium, quod óculis tuæ maiestátis indígnus óbtuli, tibi sit acceptábile, mihíque et ómnibus, pro quibus illud óbtuli, sit, te miseránte, propitiábile. Per Christum, Dóminum nostrum. Amen.
Benedícat vos omnípotens Deus,
Pater, et Fílius, ✠ et Spíritus Sanctus.
℟. Amen.
℣. Dóminus vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
℣. Inítium + sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
℟. Glória tibi, Dómine.
Ioann. 1, 1-14
Iunctis manibus prosequitur:
In princípio erat Verbum, et Verbum erat apud Deum, et Deus erat Verbum. Hoc erat in princípio apud Deum. Omnia per ipsum facta sunt: et sine ipso factum est nihil, quod factum est: in ipso vita erat, et vita erat lux hóminum: et lux in ténebris lucet, et ténebræ eam non comprehendérunt.
Fuit homo missus a Deo, cui nomen erat Ioánnes. Hic venit in testimónium, ut testimónium perhibéret de lúmine, ut omnes créderent per illum. Non erat ille lux, sed ut testimónium perhibéret de lúmine.
Erat lux vera, quæ illúminat omnem hóminem veniéntem in hunc mundum. In mundo erat, et mundus per ipsum factus est, et mundus eum non cognóvit. In própria venit, et sui eum non recepérunt. Quotquot autem recepérunt eum, dedit eis potestátem fílios Dei fíeri, his, qui credunt in nómine eius: qui non ex sanguínibus, neque ex voluntáte carnis, neque ex voluntáte viri, sed ex Deo nati sunt. Genuflectit dicens: Et Verbum caro factum est, Et surgens prosequitur: et habitávit in nobis: et vídimus glóriam eius, glóriam quasi Unigéniti a Patre, plenum grátiæ et veritátis.
℟. Deo grátias.
Orationes Leonis XIII
S. Ave María, grátia plena, Dóminus tecum, benedícta tu in muliéribus et benedíctus fructus ventris tui, Iesus.
O. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.
S. Ave María, grátia plena, Dóminus tecum, benedícta tu in muliéribus et benedíctus fructus ventris tui, Iesus.
O. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.
S. Ave María, grátia plena, Dóminus tecum, benedícta tu in muliéribus et benedíctus fructus ventris tui, Iesus.
O. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.

O. Salve Regína, Mater misericórdiæ, vita, dulcédo, et spes nostra, salve. Ad te clamámus, éxsules fílii Evæ. Ad te suspirámus geméntes et flentes in hac lacrymárum valle. Eia ergo, Advocáta nostra, illos tuos misericórdes óculos ad nos convérte. Et Iesum, benedíctum fructum ventris tui, nobis, post hoc exílium, osténde. O clemens, o pia, o dulcis Virgo Mária.
S. Ora pro nobis, sancta Dei Génitrix.
O. Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.

S. Orémus. Deus, refúgium nostrum et virtus, pópulum ad te clamántem propítius réspice; et intercedénte gloriósa, et immaculáta Vírgine Dei Genitríce María, cum beáto Ioseph, eius Sponso, ac beatis Apóstolis tuis Petro et Paulo, et ómnibus Sanctis, quas pro conversióne peccatórum, pro libertáte et exaltatióne sanctæ Matris Ecclésiæ, preces effúndimus, miséricors et benígnus exáudi. Per eúndem Christum Dóminum nostrum. Amen.

O. Sancte Míchaël Archángele, defénde nos in prǽlio; contra nequítiam et insídias diáboli esto præsídium. Imperet illi Deus, súpplices deprecámur: tuque, Princeps milítiæ Cæléstis, sátanam aliósque spíritus malígnos, qui ad perditiónem animárum pervagántur in mundo, divína virtúte in inférnum detrúde. Amen.

S. Cor Iesu sacratíssimum.
O. Miserére nobis.
S. Cor Iesu sacratíssimum.
O. Miserére nobis.
S. Cor Iesu sacratíssimum.
O. Miserére nobis.
Post Missam

    Sancta Missa Persoluta    

     

Propers

GRATIS ET AMORE NO NOS DAN UN CENTIMO. SOMOS PUTAS PONIENDO LA CAMA LOS ESCRITORES

 TRABAJAR PARA GOOGLE


 


La sociedad de la información reemplazó a la de la producción. con respecto al gigante norteamericano tengo sentimientos encontrados. Por una parte me ha dado la oportunidad de airear mis pensamientos y esparcirlos por la red, siembra de verdad. Pero es algo altruista. Google no paga un duro por el servicio que le ofrecemos y eso no es nefasto para uno como yo que siempre ganó sus gabrieles y los de sus hijos mediante la pluma. Google se ha visto no paga impuesto y sus grandesganancias van todas a parar a California y activar el presupuesto de defensa israelí. Partiendo de la base de que la información es poder he podido constatar que tienen estaciones de recepción en varios países europeos como Irlanda, Portugal, Rumania y Polonia. El seguimiento es una forma de espionaje global.  Nos espían. Acaso no vienen con buenas intenciones y me pervade la triste sensación de estar trabajando para el turco, como se decía antes, esto es gratis et amore y sin cobrar una perra por mis valientes y acendrados posts. Todo se va por la posta. Pero el juego me divierte. No soy más que un vulgar periodista español. Moriré al pie del cañón. Unos hacen gimnasia corren nadan para mantener la mente sana en un cuerpo saludable yo ejercito mis neuronas. Escribo y publico. "Publish et bew damned" como decía Beaverbrook. Es mi única opción en que los medios están acaparados por los lacayos del Gran Poder. Es una nueva forma de ese fascismo que tanto critican. Se cierra el circulo. Los extremos se tocan.


  

EROSTRATISMO


 


 


Era Erostrato un pastor griego que quiso ser famoso y al objeto de lograr objetivo tal se le ocurrió la idea de incendiar el templo de la diosa Artemisa en Efeso, pero murió en su propio incendio aun a costa de su sueño de saltar del anonimato a la fama.


Siglos adelante, san Pablo que era de natural colérico destruyó las estatuas de aquel templo, las vestales huyeron aterrorizadas pero para nuestra fortuna en Efeso nacería el culto a la Virgen María. El erostratismo está presente en la sociedad de nuestros días. Todos quieren ser famosos y alcanzar la gloria como sea. a tal efecto publican libros indigestos (más vale que se dedicaran a otra cosa) pero ese punto es el centro de gravedad de nuestra sociedad ávida de honores. No creo que tratar de cargarse un papa aunque ese papa sea Wojtyla del que uno ha escrito tantas cosas que no le parecían bien porque el pontífice polaco también estaba un tanto pagado de sí mismo y era un tanto erostrático. Pero eso no justifica ninguna violencia contra su persona. Wojtyla murió en la cama y parece ser que perdonó a su agresor aquel turco que le disparó en la Plaza de San Pedro el 13 de mayo. Juan Pablo II, subió a los altares, salvó la vida milagrosamente - cosa que creo- pero ello no significa que su gestión al mando de la Barca de Pedro fuera susceptible de críticas. Ya lo dijo Cristo a Pedro cuando cortó la oreja de Malco:


—Mitte gladium in vaginam (mete tu espada en la vaina) porque el que a hierro mata a hierro muere.


Dejemos que actúe el Espíritu. Toda acción homicida no es de inspiración divina. Nos llega por conducto de Satanás. Atentar contra la vida de un Papa no es cosa para colgarse una medalla ni escribir un libro. Hay problemas en nuestra sociedad mucho más acuciantes.

     

SAN ANTONIO DE LISBOA ESTUVO EN LA PORTERÍA

Posted: 01 Jul 2016 03:41 AM PDT

La victoria frente a Polonia creo que se debe a la intervención del glorioso y divino, san Antonio que se puso bajo los palos y ayudó al arquero lusitano a detener el penalti polaco. Gracias, querido santo franciscano de mi devoción, eres el gran taumaturgo de la Iglesia Católica. Felicidades al conjunto de Cristiano Ronaldo. Pasan a la semifinal. Enhorabuena, país hermano. Esta victoria enardecerá vuestro patriotismo para envidia nuestra los españoles y los reposteros y banderas lusas colgarán de las ventanas del país desde Oporto hasta Evora.    

Posted: 01 Jul 2016 03:20 AM PDT