VIRGIL GHEORGIU LA HORA 25
Rumania y el sufrimiento del heroico pueblo rumano, cristiano ortodoxo, se instauró en mi vida dentro del dolor y admiración de un amante de la literatura.
A Virgil Gheorgiu, periodista, escritor y sacerdote al fin de sus días, lo acusaron de nazi. Yo no no me curo de desinencias políticas porque el arte tiene que ver poco con la literatura.
En este sentido la Hora 25 es un libro profético que habla de la hora occidua y del ocaso de occidente. Ex oriente lux.
¿Será verdad? ¿Qué es lo que está ocurriendo en Turquía? La islamización del viejo continente ¿a qué sendas nos llevará?
Son preguntas que se hace el lector al pasar las páginas de esta novela río en la cual el protagonista Mortiz hijo de un pope es hecho prisionero por los comunistas y más adelante por los alemanes.
Durante trece años vivió la angustia de los campos de la muerte los KZ (Koncentration Lager) y es un libro que merece leerse pues parece que la historia a lo largo de la angustia del pasado siglo y del presente parece que se repite.
El autor aduce que la única salvación se encuentra en los valores cristianos que selló el pensamiento de aquella Europa de los campanarios y de las catedrales que poco tiene que ver con esta Europa corrupta y en desbandada.
La iglesia no salva a las sociedades, salva al individuo en particular de una forma personal.
Este concepto, formulado por un pope ortodoxo, parece haber sido de lado por nuestros jerarcas en el Vaticano aferrados al poder y a la gloria de una iglesia que trata de convertirse en un asidero terrenal, renunciando al mandato evangélico de la puerta estrecha.
Cristo está de parte de los que sufren. Tal valor convierte a la verdadera iglesia la iglesia interna no la aparente en punto menos que indestructible contra la cual los que los valores del infierno no prevalecerán.
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