2021-12-02

 

ESPAÑA MI NATURA

España, mi natura, Italia mi ventura y yo soy español, me gustan las letras y la música de los antiguos romances, admirador de JOAQUIN DÍAZ

domingo, 30 de enero de 2011

el pueblo de Alejandro Casona



BESULLO EL PUEBLO DE CASONA (viaje a los Ancares II)




Demetria es un personaje que surgió de la pluma del gran novelista avilesino Armando Palacio Valdés. En la protagonista de La ALDEA PERDIDA se trazan los rasgos del carácter de la mujer astur y el cronista, el amanuense, el reportero que viaja y huye, tal vez de sí mismo, y que va camino de la encartación geográfica de los Ancares (volverás a región) y que había leído mucho de este tema cuando era muchacho se va a encontrar a la heroína de sus sueños en un baile de rueda la noche de san Juan. El baile de rueda que se baila al de por junto y con los dedos entrelazados no tiene nada que ver con estas danzas modernas que han traído los americanos donde cada uno se menea o contonea por su lado como dios le da a entender. Está sujeto a unas reglas de pasos, movimiento y ritmo. Se baila de puntillas la danza prima que es la jota del norte. En sus punteados se encierra el misterio de algo telúrico, ibérico, el brío y el salero carpetovetónico al compás de las notas de la dulzaina, el chistu o la gaita. En sus orígenes era un zapateo guerrero. Tiene sus componentes eróticos de parada nupcial y al mismo tiempo un sentido quasi místico religioso en honor a los dioses tutelares de la fecundidad. Marte y Venus se menean juntos por el corro y nos sacan a bailar. Al escuchar los arpegios del redoble muchos españoles nos ponemos en trance para adorar la Madre Tierra. Los filados del roncón hacen pensar en el caramillo del dios Pan. Algo muy rústico y sencillo pero a la vez muy grande y al escucharlo el alma pega brincos. Es lo nuestro lo autóctono. El corazón se nos va de romería. Demetria sin embargo no es una hetaira ni una bayadera ni una bacante sino una moza de un pueblo con sayas y con mantillas corpiños camisa y enaguas de blonda cubierta de lana hasta el refajo así y todo su poder erótico es más evocador que el de esas pilunguis de la tele con las nalgas al aire. Demetria es el ideal de mujer, la amachu de los vascos. Asturias es también un matriarcado y se nos aparece en un corro con los ojos encendidos. El Nuberu y el Culebre bailan también en la hoguera por esos milagros de la tecnología o por algún duende que se atrinchera dentro de mi cámara de fotos echándonos una mirada de fuego basilisco como si los dioses nos advirtieran de que los derechos de la mujer con tanto feminismo y tanto ministerio de la cosa nunca fueron tan conculcados. Y es que Demetria ha muerto. La mataron los periodistas y radiofonistas duro hablar de la violencia de género, quieren acabar con la gallina de los huevos de oro, destruir a la mujer. En todo esto que está pasando hay algo satánico de la rebelión de Luzbel pero nuestro ideal femenino, que nunca existió en la vida real ha resucitado en un baile de candil de los de antes. Y me encuentro con el personaje que plasmó mis sueñas de muchacho sobre algo tan complicado e incierto como el Eterno Femenino, el punto de partida de ese cherchez la femme que mueve en el mundo y que acaso sea una de tantas trampas que nos tiende la naturaleza para perpetuarse a sí misma. Somos en el fondo unos pardillos pero nos arrimábamos a la querencia. Esa efigie de hembra idealizada sólo existe en nuestra mente… sin embargo, Viva Demetria. Nosotros tuvimos la fortuna de retratarlos y se nos apareció en la compañía de duendes y trasgos. Por arte de magia de la noche sanjuanera un asunto clave si se estudia la dramaturgia de otro gran poeta astur, Alejandro Casona. Que sus mercedes lo disfruten. Y gratis.



Besullo es pueblo abandonado, aldea fantasma, la casa del poeta del amigo, del admirado dramaturgo – regresó a España de su exilio argentino fumando tabaco negro, ¡ah Castilla que face los homes y los desface!, un hombre bueno- que nos hizo soñar en inquietantes señoras que llegaban a la aurora y que desaparecían luego en un recodo de nuestra adolescencia para no volver más- María del Sotrondio fue una de aquellas damas del alba, el eterno femenino, pasó la ronda de la noche sanjuanera, un rostro en el paraíso, una sombra nada más- y peregrinas que pasaban camin de Compostela y a su paso por el borde del lago desde el fondo de las aguas subía la vibración de las campanas de la iglesia de un pueblo sumido cuando construyeron la presa.

Creo que por entonces estábamos en estado de gracia por eso venían visitarnos dulces peregrinas y escuchábamos el tañer de campanadas en las profundidades de la mar galana. ¿Dónde se fue aquella mujer que vino en la noche vestida de una capa blanca y se marchó a la aurora signándome en la frente y dejándome una marca?



LA HUERTA DEL NISO

Poeta igual a profeta y Casona anticipa en sus versos el desmadre de la presa que ocurriría veinte años más tardes en Ribadelago. ¡Aquellas noches de san Juan cuando íbamos a coger la flor del agua, danzas en torno a la hoguera, fuego mágico! ¿Quién no se enamoró de nuestra Natacha? ¿Quién no zarpó hacia lejanos mares en la barca sin pescador, o contó las consejas al lado del llar como el cuento de la pájara pinta?

Gañía el viento por la pumarada con las cuerdas del hacía cuerdas de arpa y alzaba notas de sinfonía mientras asábamos castañas y bebíamos el vino nuevo que trajeron hasta estos riscos pumariegos los arrieros castellanos. Éramos ingenuos y románticos, con la cabeza a pájaros, los sesos se nos volvieron agua.

El teatro lírico casoniano refleja aquel mundo evanescente. La vieja casa rural se ha derrumbado. Crece la maleza en la pomarada, las puertas del gallinero desportilladas reciben el sol a raudales por entre los cañizos del tejado, cayó el hórreo en un airón, se asilvestraron los perales de la Huerta del Niso que daba gloria verles cuando el abuelo Pepe los cuidaba y ensillaba la yegua y cabalgaba. Era un abuelo apuesto y galán. Cortejaba a las mozas de la contornada. Pero un día también vino a verle la Dama del Alba.

- No tengas prisa Pepin de Xuana pero la hora ya está cumplida.

- ¿Hay pera compota?

Fue su último deseo, lo único que dijo antes de que se lo llevaran las parcas.

Los criados le velaban en el zaguán bebiendo vino, contando viejas historias y cascando nueces

- De hoy en un año.

- Y usted que lo vea, señor amo.



CANGTARES DE GESGTA

Escuchábamos con ojos encendidos el romance de don Bueso o el de doña Alda que cantaban los juglares llegados de tierra de moros o el de la loba parda y que bien sonaban aquellos versos en boca de los gañanes cuando conducían al aprisco a la majada. Un rabadán tenía un rabel y un mastin con carlanca para espantar al lobo. Antes de lo lírico fue lo épico y los héroes de España entonces cuidaban rebaños por estas veredas encaramadas.

¿Resucitarán algún día los gigantes?

Alejandro Casona un asturiano cabal incorpora a su teatro la fuerza del romancero, toda esa lírica oral, historias sin argumentos, sólo hay que seguir el hilo de la canción y cantársela al que conmigo va. Lo grande de la vida es inefable e inexplicable. Los límites de la poesía rondan con lo inefable y no la toquéis más que así es la rosa. Del corazón brota una jarcha. Creo que el Romancero es la mejor onza de oro que ha entregado la literatura castellana al tesoro de las letras universales. Es genuino. Es anónimo. Es español. Y además se cantaba.



Nosotros inventamos los cantares de gesta y la cosa no tiene vuelta de hoja. De la misma manera he tratado de incorporar esta mística del romancero al periodismo. Mis articulitos, humildes, carecen de un tema, pero son algo recitativos que se cascan como huevos al pasar, girando en torno a una idea o más en alrededor de una palabra, para de esta forma ir contando cosas al desgaire. Brochazos y zarpazos en frases convulsas. Yo, no canto mi canción sino a aquel que conmigo va y el que tenga orejas para escuchar que atienda.



LARES VENIDOS A MENOS

La casona donde nació Alejandro se ha caído pero todavía muestra, erguidas, solemnes, mirando hacia el valle los siete balcones. Bajo por la corrodoria acongojado con pensamientos tristes. Los jóvenes no saben quien fue Casona y sólo de oídas habrían escuchado que era uno de aquellos jóvenes entusiastas junto con Dalí con Lorca del grupo La Barraca que recorrieron España en un carromato y echaban comedias en el ayuntamiento o en las escuelas. En este país el problema sigue siendo una cuestión de escuelas como dijo Costa pero regresamos al analfabetismo cibernético a esa literatura para paniaguados a esas sibilas en forma de rostros parlantes que se repiten más que la cebolla.

El amanuense huye a toda crin del sofá donde se crían mollas, aburrimiento, sitcoms, convertidos en los perendengues de la aldea global, y tira contra la pared el mando para hacer zapping y vaga por estos riscos en libertad, feliz y contento de haber llegado a viejo y poder decir lo que le pete.

- Ande yo caliente y riase la gente pero que me dejen hacer lo que me dé la gana. Dijo el escarabajo a sus hijos vení acá mis flores

- Me piro.

- Hace V. muy bien don Nicomedes.

- ¿Me vendes una escafandra, Vitines? Lo que me cumple a mí a estas alturas es vivir dentro de una campana neumática.

- No soy buzo. Me pasé mi vida al aire libre. Me acongojan los ascensores y los espacios cerrados. Creo que lo mejor que podría mercarse su señoría son una de esas viseras orejeras que llevaban las caballerías para no espantarse. Para mirar adelante. Y V. se espanta mucho

El personal aquí está quemando las naves de su propia historia, desprecia a sus valores y a sus hombres más valiosos. Nos hemos americanizado y amariconado y a la larga pasará cuentas… libertad… libertad. Pero aquí lo importante es agachar la cabeza bajo el ala y poner el cazo.

El cronista aplaude los apotegmas del presidente Chávez el venezolano que dijo que los yanquis constituyen el gobierno más sanguinario de la tierra. Son warmonger a los que les engorda la sangre. Y ahí están contándonos la actualidad mundial sus hombres y mujeres/ancora, sus relamidos bustos parlantes, admen heraldos anunciantes de guerras follones asesinatos. Sus parlamentos y sus oráculos son para deprimir al más majo pero es de lo que se trata, de dominar al ser humano por el miedo, tenerlo agarrado por los cojones, una forma de dominación como otra cualquiera.

EL INQUISIDOR VALDÉS

Viven en la mentira y les engorda su propia mierda. Creen que son libres porque tienen la sensación o el espejismo de poder elegir a sus propios lideres, un presidente tonto mejor que un listo cada cuatro años, porque así puede ser mejor mnejado manijado o "manayeado... o yea" por las multinacionales.

Y el cronista recuerda con ironía cómo estuvieron a v punto de expulsarlo del país porque contó a sus lectores en una crónica que un sputnik ruso había sido derribado por los guardacostas americanos. Los del SAC (Strategic Air Command) llamaron a capítulo desde Washington y amenazaron con expulsarlo del país. ¿Es esto libertad, es esto civilización? Pues yo me vuelvo a Astorga y camino de ella va subiendo por las sendas que arrodean los rastros y las pinas vargas de Leitariegos. Trae pan y vino en el zurrón con algo de queso y unas morcillas que compró en Salas el pueblo del inquisidor.

Allí un cura amigo lo trató a cuerpo de rey y se prosternó- tuvo ese suerte aunque nunca coleccionó momias ni es muy partidario del morboso coleccionar corambres, dejemos a los muertos en paz en sus sepulturas, no comamos su asadura- ante la tumba de don Fernando Valdés que no hubo obispo más galán que aquel martillo de herejes.

Cierto que empapeló a Carranza el metropolita toledano pero algo haría fray Bartolo para que el arzobispo de Sevilla le llamase a capitulo y le acusase de herejía por no sé qué majaderías había escrito en una catecismo sobre la oración mental y la vocal. El arzobispo de Sevilla que no pudo alcanzar la mitra toledano y acaso esa fuera la razón de la gran trifulca son el prelado toledano al que procesó por hereje- duerme el sueño eterno y espera a que suene la trompeta del Juicio Final entre humedades que no parecen afectar al mármol y al jaspe de su monumento cinerario. Un perrito de aguas duerme su sueño de piedra a los pies del arzobispo.



PÍPÓN

Los asturianos son recios y muy rehechos y no se casan con nadie. Son un pueblo básico y fundamental de cristianos viejos cuya fe se afianza y guarece en la roca desde donde les protege la Santina. Pedro no les gustan que le hablen mucho del inquisidor acaso porque eso viene de raza y algunos llevan su inquisición interior. Nunca permitirán que les hable recio o les enmiende la plana sobre todo mi amigo Pipón que de ese personaje cree saber más que nadie.

El personal anda por aquí de muy mala leche y ¿quien no se desayuna un cabreo con todos esos sapos que nos sirve en bandeja la televisión? El cronista que viene de la corte huyendo del cubileteo de la política y la exasperación que domina al personal prefiere no discutir ni hablar de don Mariano que siempre le pareció un político resucitado de últimos del diecinueve y principios del veinte porque le recuerda a don Tancredo y además es un periférico como lo era Maura, que tuvo aprender castellano en el Espasa porque su lengua era el chueta y la cosa acabó como acabó.

Dejen en paz a don José Luis que más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer pero estas nociones no le caben en la mollera al bueno de Pipón muy pepero él. El cronista lo que quiere es triscar por estos fiscos y perderse por estos caminos de cabras recordando las viejas tonadas de cuando era muchacho.

Algo que le toca al cronista por ese cabo quien para espantar los malos espíritus se arranca por una vieja tonada que aprendió una tarde de domingo triste escuchando la radio nacional en aquel programa de coros y danzas:

“esta noche ha llovido mañana hay barro pobre del carretero se atranca el carro, asómate niña a ese balcón que si no te asomas ramo de flores… llamaré a la justicia que te aprisione con las cadenas de mis amores…”

Y otra más

Dicen que tienes tres gochos según pregona el tu pa

Y yo digo que son cuatro y yo digo que son cuatro

Con la gocha de to ma.

Permita dios de los cielos que san juan caiga en domingo, el cura ya lo han macado y yo corteje contigo.

Andale.

Ijujú.

Al fedatario o amanuense que sube por las cuestas y rampas que acometen los viales de los puertos con su bota de vino y su borona y una hogaza de pan bregado o candeal algo de cecina y una par de morcillas (morcielles) que le echó al talego su mujer como viático del camino, una navajilla para cortar el corrusco, pues ya le faltan bastantes dientes, su indefectible cuaderno de campo y una cámara fotográfica que le regaló su hija mayor por su santo y con la que retrata todo lo que se mueve y lo que nos se mueve (robles, alisos que llaman humeros por esta zona, algún ailanto, muchos sauces y pinos que se convierten en abetos a medida que se sube, algún raitán parlero tan diminuto que es casi invisible pero que bien canta el jodío sobre la quima del castañar, un rebeco, una fuina asustadiza y dos vacas marelas que por aquí llaman ratinas que pacen en un prado armentío la mansa y cencida hierba) al cantar estos aires de la tierrina se le ponen los pelos de punta debajo de la montera picona que las lluvias y los soles del camino han transformado en sombrero de peregrino.



COROS Y DANZA

Recuerda la primera vez que oyó aquellas canciones en un festival de Coros y Danzas por RN. Cuando escuchó no hay carretera sin barro nin prau que no tenga hierba ni mocina de a quince que non sea guapa o fea… pasa la ronda que alegre es… de noche non puede ser que me prende la ronda que me riñe el alcalde, decidió hacerse foramontano y la vida le hizo rodar por una de esas casualidades del destino o por la Divina Providencia hacia estos cuetos, puertos arriba, y por eso da muchas gracias a Dios porque se han consumado sus sueños.

El cronista es un hombre satisfecho y en paz consigo mismo por más que no lo parezca. Es una pena que los mozos de hoy en día no aprendan estos aires de la tierra y se sepan sin embargo todo el repertorio de canciones en inglés de memoria. El signo de los nuevos tiempos. Pero no conviene pegar coces contra el aguijón. Son los vientos nuevos de una nueva cultura que arrasa.

Vivimos bajo el paraguas nuclear de Norteamérica y sólo personajes un tanto zumbados como el carcamal de don Nicomedes se atreven a reivindicar, ejerciendo de abogados de diablo, una procuraduría mal pagada en estos tiempos, todo aquello a riesgo de quedar mal ante los amigos y que los colegas te tomen por un orate pero don Nicomedes, átame esa mosca por el rabo, dice, cuenta y no acaba, lo que ellos sienten pero no se atreven a decir. Y así se saca la espina.

Hace un par de horas que salió de un pueblo que dicen Teverga donde vio la momia de un obispo incorrupto revestido de pontifical con su mitra anillo pastoral guantes morados de seda cáligas bordadas con hilo de oro y capa pluvial en el escaparate de la sacristía de un monasterio-el prelado sonríe con la sonrisa macabra de la calavera acurrucado en su vitrina esperando la resurrección de la carne- y que debió de ser un santo.



COTARROS



Al poco enfila los cotarros de Tineo y allí le recibe una traca triunfal de cohetes. Hay folixia . Está de fiesta la localidad. Los tinenses celebran la fiesta de san Roque con fuegos artificiales. Así es la vida.

El hilo que separa la tristeza de la risa es muy tenue. Los esmorgantes – un término gallego que se utiliza en esta zona- o cuadrilla de festeros están de muy buen humor y le invitan a varios culines de sidra que el caminante bebe con delectación y muy a sabiendas por la sed y cansancio de la ruta.

Cuando canta la sidra en el vaso bien tirada y con buen pulso por los escanciadores se dice que los ángeles mixian y el zumo de la sidra fermentada ríe y salta en el borde del vaso que tu no veas soltando una espuma que debió de ser aquella ambrosía que bebieron los dioses griegos en el olimpo y les volvió inmortales. No es una espicha. El andarríos se queda a la verbena.

Han montado un palenque en medio de la plaza y un grupo de mozos y mozas ataviados en traje regional baila el zapateado de la danza prima, la giraldilla y la chacona, bailes ancestrales. No hay nada más erótico por la virilidad, el brío y el salero de estos saltos y medias vueltas de sayas y de basquiñas.

El caminante se queda a mirar emocionado, saca su máquina de retratar digital y tira algunas placas. De pronto ocurre algo misterioso; en alguna de las fotos aparece un cuerpo de luz como un hipocampo o caballito de mar.

- Este debe de ser el culebre.

- Andá.

- Pero mira ésta de aquí. Esa mujer con los ojos de fuego, esa moza bien hecha, rubia de ojos azules, jacarandosa y bien plantada. ¿Sabes quien es?

- Sí. Esa es Demetria, la heroína asturiana de la Aldea Perdida, tal y conforme la describe Palacio Valdés. Estuve enamorado de ella en mi adolescencia.

- Esa moza no es real pero se te ha aparecido en carne mortal en esta hermosa noche de agosto. ¡Viva san Roque! Y también el Nuberu y el Culebre.

El cronista piensa que a causa de esos misterios de la tecnología óptica los duendes del camino le han jugado una mala pasada pero prefiere seguir soñando en los signos y presagio de la literatura que luego vienen a concretarse en medio de la existencia real pues Asturias es mágica, la provincia que encierra las claves que contiene el arcano de los misterios de España.

Por eso es tan hermoso el oficio de la literatura porque nos libera, nos acerca al criador para más tarde experimentar en nuestra carne las vivencias aprendidas en los libros.

- No tienes que dejar de escribir, Nicomedes. Ni tampoco de retratar. A veces te entra galbana y tedio vital.

- Claro que no. Es para lo que nací. Lo único que sé hacer. Dios sea biendicho.

- Para que veas. Dios se esconde en los libros y el ángel de la inspiración y del hallazgo aguarda en algún recodo del camino. Tengamos esperanza.

- Duro y a la cabeza.

- Pero con tiento, Nicomedes, con tiento. Un periodista tiene algo de espía y ha de ir por el mundo con mentalidad de guardia civil: paso corto, vista larga y ojo al cristo que es de plata.

- Con prudencia y con paciencia que es una virtud cardinal. Ninguna de las dos me incumben.



VIVA SAN ROQUE Y EL PERRO

Atronaban las gaitas tristes y alegres. El roncón y el silingüelo no pararon en toda la noche. Nicomedes tuvo que tomarse para calmar la emoción un par de culines más en una caseta donde se expendían licores y había paisanos que tiraban al pato rodante, como en las ferias de antiguamente, con una escopeta de perdigones con poca puntería la verdad pues algunos iban ya algo enfilaos y luego se retiró a dormir casi de madrugada, cuando estalló el último petardo, en un almiar de por allí cercas embutido en su saco de dormir. El cielo era limpio y la noche clara, hermosa noche de agosto, noche de san Roque.

Arrullado por sus sueños por la bella Demetria. El Nuberu y el Culebre montaban guardia en aquella era de Tineo que el peregrino pasó en un suspiro a la belle etoile. Hay ocasiones en las que la divinidad se nos manifiesta.

-¡Viva san Roque!

-Y el perro

San Roque pensó el cronista fue además peregrino. Curaba la peste. Es un santo que hoy hace mucha falta aunque su nombre ya no figure en los misales ni las epactas.

Fue suprimido por anacrónico en el último concilio. Da igual. En su honor se sigue bailando en corro la danza prima que es un baile mágico, de mucha hermandad y muy erótico. Que evoca los tiempos en que éramos un pueblo total en que nos amarrábamos de la mano unos a otros.

Todos nos sentíamos participes, miembros de un solo afán, adscritos a un grupo y pertenecientes a una comunidad. Hoy nos sentimos muy demócratas y miramos a nuestro prójimo con agresividad. Habla nuestra lengua sí pero acaso sea un extraterrestre. A veces nos preguntamos si esto es vida, si este aire que respiramos es real. Se lo pregunto a mi ángel de la guarda que esta noche se llama Vitines. Lo he conocido en el chigre después del baile de candil. El ángel de la guarda y de la literatura esta noche se llamaba Vitines. Extendía su espada hacia una lejana estrella donde Alejandro Casona el admirable montaba guardia en la más alta estrella escondida y lejana

Jueves, 27 de agosto de 2009



HABEANT SU FATA LIBELLA



Antonio Parra

Dallo mi hierba trillo mi parva muelo mi trigo como mi pan pero no me dejan. Duro es vivir y por eso mismo atuso mi longanimidad con una frase de resignación “habeant su fata libella”. Cada libro como cada hombre es portador de su propio hado. Duros predicados en un país donde siempre hay que temer la cólera del español sentado donde el que más el que menos ha escrito una comedia y ahora todos quieren ser funcionarios. Muchos ratones a la caza de un pedazo de teso y cada día es más pequeña la porción a repartir. No importa desde arriba todos dicen vengan ollas y caigan días y engoprdan las nóminas. Una angustia y un dolor que me traumatriza al tener que ir a la oficina donde escasea el tajo o se adjudique de una forma arbitraria y a barrisco. El jefe siempre lleva razón y es el rey midas o el buda de la enigmática configuración. No sabes para quién trabajas desconoces el próposito de lo mandado y un tal Dairreas dice oye que te presentes que hagas esto o lo otro en otno de conminación. ¿Díonde estas las reglas de la urbanidad? Las debe de haber olvidado el cara de sapo. Tanta presión tanto agobio me acaba de costar un onfarto pero habeant su fata libella pelillos a la mar y atrame esa mosca por el rabo. Los libros callan silentes comn su sabiduría prendidas en las estanterías. Llegan los paniagudos en busca y procura de un destino en la administración puesto seguro la sopa boba un lugar fijo

EL TESTAMENTO DE DOÑA URRACA Y LA VIOLENCIA GÉNERO. DIALOGOS A TUMBA ABIERTA CON UN CURA DE PUEBLO



Antonio Parra



Anduvimos al Burguillo este fin de semana luna de lobos encinas chaparros un almez munificente en la ribera del río que no sabemos lo que pintaba por allá y algún espantapájaros. Se van los veraneantes y pronto empezarán las vendimias, afila sus ojos y sus garras el garduño, los buitres se dejan ver solemnes y silenciosos circunvalando despectivos la vertical del aire.

El oso busca querencia madriguera. para la invernada Tierra misteriosa: tomillares, cardos borriqueros, la genciana y el cantueso y otras hierbas que desconozco esparcidos por la plataforma de aquella meseta de soledades.

Por allí pasaba una calzada romana que atravesaba desde Asturica Augusta hasta Tarraco los costillares del macizo ibérico. Quedan algunas lajas del viejo empedrado y los restos de una gran necrópolis visigoda.

Aún no han llegado las palas debeladoras del paisaje que meterán la vertedera de sus dientes gigantes y en vez de surcos colocarán cimientos para domar el paisaje de urbanizaciones a marchas forzadas de ladrillo y de cemento. Segunda vivienda, casa en el campo, yo siempre albergué un sueño y en el fondo de las aguas enigmáticas del pantano yace con sus artes, sus aperos, sus arcas, sus llaves y sus huertos todo un pueblo.

La verdad es que Madrid queda un poco lejos. Por estas lindes pasó un día el Cid camino del destierro. Valles de Almazán, vegas de Osma, la vieja Uxama. Soria fría, Soria, pura, cabeza de Extremadura, que cantaba el poeta Bandadas de jilguerillos tiene querencia a la zarza.

Por san Frutos ya se sabe. No en vano lo bautizaron al buen godo eremita con la sobrehúsa del pajarero. Uno se siente a gusto por estos riscos buen tiempo de septiembre de alboradas frías pero a más de mediodía estorba la chaqueta.

Mi amigo Elpidio que es cura por estos contornos no diré cual pueblo y el nombre también es fingido nos tumbamos a la bartola a tomar pan apoyados de un codo como hacían los romanos que se tumbaban para comer-costumbre que aún se conserva en Castilla sobre todo en el campo- en su triclinio y en un ahí nos las den todas le echamos mano a unas tajadillas, un torrezno, un par de cascos de cebolla comida humilde y sana regada con unos cuantos tiempos a la bota y de hoy en un año.

Es la hora de tomar el pan y aquí se está bien.

El reloj marca las cinco y nosotros llevamos desde la salida del sol zamarreando por estos tesos entregados a la noble ocupación de ver pájaros, no matarlos, sólo diquelarles con nuestro catalejo y tirar alguna placa cámara digital en ristre.

Barzoneábamos por los terreros y nos saludaban desde lejos las retamas y la flor de la camamila. Tierra de pan llevar a trechos. El jabalí y el lobo al acecho. Yo llevo un eremita en mis adentros y así se lo confieso a don Elpidio que comprende mi asqueo de la civilización, del tráfago, el pago de la hipoteca, los atascos y el metro y alza la mano y señala unos gollizos que parecen la marca de un glaciar en los bordes del inmenso lago. Allí estaban las cuevas de los Siete Altares.

-Lo ibas a pasar mal. Te ibas a aburrir de lo lindo. La vida cenobítica que tú ansias no es nada fácil.

Acaba de pasar el vilano y se dirige por la hondonada hacia Fresno de Cantespino que es el pueblo con el nombre más bonito más sonoro de Castilla después de Madrigal de las Altas Torres. Allí, hacia el año 1111 vivía con su amante el Conde de Cantespín cuando su marido legítimo vino a por ella, mató al conde y se llevó a doña Urraca la pobre a un convento de Teruel.

Ella, cabra que tira al monte, y cerrera de condición, se escapó del aragonés con la ayuda de sus mesnaderos castellanos.

Hablamos de mujeres pero Elpidio, mi compañero de terna en el seminario hace ya muchos años, pone oídos de mercader, no suelta prenda. Ya a estas edades... Si los curas se jubilaran a mi compañero le tocaría dar carpetazo el año que viene pero los curas no se jubilan. Sirve a cuatro parroquias y dos anejos. Está hecho un roble pero misar todos los domingos y fiestas de guardar supone un recorrido de sus buenos ochenta kilómetros entre pitos y flautas.

Tiene que binar consagraciones y ponerle mucha agua al cáliz de su sacerdocio.

Una vez, cuando iba a decir la eucaristía de un pueblo a otro, le paró la GC y en un control de alcoholemia dio positivo. Don Elpidio le explicó su problema; siete misas en siete pueblos, una tras otra.

-Y a mi no me gusta aguar el sanguis. La sangre de Xto es la sangre de Xto y hay que apurar el cáliz hasta las heces, mi sargento.

- Pues va usted aviado, padre. Pero siga su camino.

El sargento de la Benemerita hizo la vista gorda y a nuestro curilla no lo metieron en la cárcel ni le quitaron puntos del carné.

Hay escasez de sacerdotes, la juventud ha dejado de ir a misa, que en las parroquias sólo aparecen viejos, y abunda la violencia de género. Y como las cosas no parece que tengan remedio pues litro y medio. Agua y ajo. Si te pega tu Paco pues agua y ajo. Ay Paco.

Mi curita tuvo que ir a poner en muchos sitios. Es una tarea muy complicada y desagradable porque dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión. Mejor no interferir.

De algo tan positivo como es la emancipación de la mujer que es persona humana, que busca su vida y su libertad, se ha derivado una problemática que parece insoluble tal y conforme están las cosas.

-La cuestión es insoluble pero el matrimonio es indisoluble nos decían. Algo para toda la vida.

-También existe en esta tierra nuestra mucho moro posesivo. Dios nos libre de los celos de Othelo y del maté porque era mía.

-No, no las matan por cuestión de sexo, Elpidio. Ni siquiera por la honra a lo mejor. Las asesinan porque se ven perdidos y en la calle. Es cuestión de pasta y de dineros. Los jueces fan toda la razón a ellas que se quedan con todo y ellos se desesperan. El origen de los litigios conyugales como todo tiene un matiz económico.

Sin embargo, discuten y andan a palos.

A don Elpidio le da mucha pena que antiguos feligreses suyos buenos padres de familia acaben en la rúa de vagamundos. Y todo porque se llevan mal con la parienta.

Tratan de meterlas en vereda pero por el testamento y la maldición de doña Urraca que vaga por estas tierras cuando una mujer sale traviesa no hay dios que las meta en vereda. ¿Solución? Agua y ajo.

-No sabes el favor que me hizo Dios cuando abracé el celibato, Antoñito.

- Pues sí y lo que decía don Camilo a sus guardias si no podéis ser castos por lo menos sed cautos.

- Yo estoy casado y me ha ido bien aunque tambien pasar mis malos trances, pero en general bien no me arrepiento

Las desavenencias conyugales son incluso en el campo no ya meramente en la ciudad una pandemia. Ha caído una estructura. Se acabó una forma de vivir y abre sus batientes el portón de una nueva era. Está claro que la mujer tiene derecho a su libertad, no vale aquel prejuicio de la pata quebrada atada a la mesa y en casa como pretendió hacer Alfonso el Batallador con doña Urraca. Hoy las mujeres salen. Son más independientes.

Eso es de cajón y en ese cajón puede que también esté metida la Iglesia. Que tendrá que andar lista, reformar su estructura ni meterse en berenjales. Los patrones medievales no sirven.

Uno visitando estos riscos, y todos estos pueblos románicos que vivieron a la sombra despreocupada de un campanario durante milenios, tiene ese barrunto. Que faltan curas es un secreto a voces y que, si esto sigue así, muchas iglesias de Castila, Andalucía, Asturias, Aragón, León, tendrán que echar el cierre. Por agotamiento de la raza.

Que una institución tan veneranda como es la familia, tan arraigada en España, pues nuestro país tiene una constitución tribal, dé en quiebra traerá aparejado que se cancelen muchos templos. Don Elpidio y yo hemos sido testigos de este cambio que hará cosa de medio siglo nos parecía inasumible.

-¿Sabes quien era doña Urraca, Elpì?

- Pues que ha de hacer. A los moros por dinero y a los cristianos de gracia.

- Eso es con lo que amenazaba a su padre Fernando I de Castilla cuando hizo las particiones del territorio. Meterse a puta si no le daban una hijuela con más garantías.

- Le tocó Zamora la bien cercada. Por uno la cerca el Duero y por otro Peñatajada.

Mi amigo Elpidio que ya nos sorprendía en el seminario cuando era capaz de soltar una tesis de Aristóteles en latín sin perder el huelgo. Tenía buena memoria y era un apasionado de la historia.

Un cura tiene que saber de todo. Pero a la pobre doña Urraca, que era algo pendón, su marido el Batallador y hay un documento en Simancas que así lo avala, la sacudía el polvo. A ella a lo mejor le gustaba la marcha:

Faciem meam suis manibus sordidis multoties turbatam esse; pede suo ne percuisse omni dolendum est nobilitatem

(tengo la cara desfigurada por sus puñetazos y me pega patadas en el trasero; lo que me duele no son los golpes sino que se haya olvidado de mi dignidad de reina.)

Que ande a puntapiés un rey con su reina no es cosa que se vea todos los días pero la violencia de género no hace distingos de condición. Escala los talamos y los altos estrados.

Este testimonio del siglo XII ya demuestra que el zurrar a la parienta es más viejo que el andao para adelante y no se detiene ni ante las propias testas coronadas.

Luego mi amigo Elpidio socarrón me dice que si la zurraba algo haría. Y aquello de si te pega tu Paco pues agua y ajo. Es mejor no meterse en estos enredos. Aunque no hace ascos a la idea de los curas casados dice que el celibato demuestra la sabiduría de la iglesia.

-Y su hipocresía-le replico.

-Yo creo que estamos muy bien así.

-Pero sois lo último de una estirpe. Esto es un fin de fiesta.

- Que te lo crees tú.

- La vida de casado es más dura que la de soltero-, salto yo como un resorte.

- Partim eumdam partim diversa, Antonio. Que no eres lógico y te has olvidado de la asignatura que nos enseñaba don Fausto López.

- La verdad amigo mío que sois un poco misogenos.

- Que va. Somos más cómodos. En la vida hay que evitarse complicaciones. Ya sabes lo que dice el Eclesiastés de ellas: aula diaboli, aquilonis percussio.

- El aula diablo y el picotazo del escorpión. Pero creo que la mujer es también lo mejor de la vida.

- Puede que sí y puede que no. Dubitatio metódica cartesiana que decíamos de seminaristas.

Elpidio el cura se me queda pensativo y añorante y murmura:

- Yo no sé. No tengo experiencia. Nunca lo caté. Tampoco lo echo de menos.

- ¿Nunca?

- Moriré entero como mi madre me echó al mundo.

- Qué cosas. De buena te libraste pero yo también conocí a párracos que andaban con el ama a puntapiés como Alfonso el Batallador.

- De todo tendrá que haber en la viña del Señor. Puede que existiera ese tipo de violencia en las sacristías. Al fin y al cabo los curas también somos hombres.

Está diciendo la verdad, don Elpidio no es el típico cura mocero o el que se va de marcha a los puticlubs de carretera. El un buey suelto que bien se lame. Toda su vida muy independiente. Para él el celibato no ha supuesto problema. La soledad sí lo es. Las bodas de plata de su sacerdocio las celebró en el 92, año mágico. Ni feliz ni infeliz. Todo a ratos. Tuvo que pasar malos trances porque ha vivido una de las épocas más traumáticas de la iglesia. Ha sido un buen cura de aldea. Lo que le costó más duró fueron las innovaciones litúrgicas, pastorales e incluso teológicas que vinieron con el Concilio y que para muchos curas fueron una especie de cambio climático. Un terremoto. Un tsunami en rectorías y curias.

- ¿Sería el cambio para bien?

- En algunas cosas-responde don Elpidio- sí en otras no tanto.

Ahora le preocupa la violencia de genero y me lo cuenta. Muchos de sus feligreses se están separando. No se aguantan. Las casas y las familias se vienen abajo. Y yo le digo que más valiera que esos maridos acaparadores echasen un poco más la vista gorda, tuvieran más mano izquierda y sepan lo que contaban nuestros abuelos de que los españoles solemos tocar a siete y una tuerta, viejo resabio del harén moro que corre por nuestras venas.

-Eres un machista.

- Lo que soy es realista.

Elpidio me mira con una aire de superioridad incrédula y abandonamos el lugar ameno. Se desploman sombras desde la montaña, corre una brisilla y hay que ponerse la chaqueta. Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio. Y la cuestión de la jodienda no tiene enmienda. ¡Si tuviéramos la mano un poco más quietas!

Me acuerdo del testamento de doña Urraca, una reina de Castilla que fue algo ligera de cascos y a mí siempre me cayó simpática pues llegó a contar entre la larga lista de sus amantes con un arzobispo. A los cristianos de balde ¿Y a los moros? Por dinero, pero de ellos no hay registros en las crónicas. Callades, hija callades, le dijo el rey Fernando su padre al testar. Esa palabra no pronuncies. Y ella gritó puta con más fuerza.

A los moros por dinero y a los cristianos de gracia, lo que tradujo en verso libre Quevedo con aquello de gallinas y mujeres todas ponen. Unas huevos y otras cuernos. Pobre doña Urraca. Fue la reina de los tristes destinos como doña María de Molina.

- No murió por las tabernas, ni tampoco tablas jugando que él murió sobre Zamora, vuestra honra resguardando- cantaba el romance.

Deslices de la humana naturaleza. Pobre doña Urraca.

- Me alegro, sin embargo, de verte, Elpidio. Estás hecho un toro.

Se ríe y dice:

- No creas, las apariencias engañan, también caen los cedros del Líbano.

Luego al despedirnos echamos el ultimo traguillo de la bota y él me bendice unos rosarios que he traído para regárselos a mis hijas. A ver si con la bendición de Elpidio encuentran un hombre que no las maltrate cuando se casen.



domingo, 30 de enero de 2011

SAN MATEO LA ÚLTIMA QUE DIOS ENVÍA



San Mateo, fiesta en Oviedo. La última romería que Dios envía. Aquellos sanmateos de otrora. Las folixas pretéritas cuando se presentaban en la capital del principado los isidros vhoqleando las madreñas por la calle Uría, el paraguas “colgau” del cogote para que hiciera impresión la camisa nueva y el traje de los domingos poco “tien” que ver con los parques temáticos y la cultura del botellón actuales. Con todo siguen siendo funciones de mucho rumbo. La última del verano y la primera del otoño. Quedarán todavía por ají, por alguna aldea, santos populares (San Miguel el que pesa las almas y las cosechas; san Crisanto y santa daría: san Martín o san Nicolás, poco antes de navidades y en pleno tiempo de castañas) pero san Mateo cierra el ciclo. Misterioso varón cuyo nombre lleva en nuestros labios toda la vida. En clave de vida evangélica y de amor al libro. “Ot Matea”, en el misal eslavónico. “Secundum Matheum” por el latín. Y al oírlo nos persignamos. Fue el primero de los sinópticos, escrito en arameo, pero el nombre de Mateo [=divulgar. Explicar] es griego. Poco se sabe de la personalidad de este discípulo que estaba sentado en su fielato, en su chiscón de pesas y medidas, cuando fue convocado por Jesús con una sola mirada y lo siguió. Cicerón decía de los recaudadores de tributos o publicanos que eran los más abominables de los hombres. Las crónicas agregan que era levita o de la casta sacerdotal. ¿Acaso un judío helenista? Su evangelio poco abundante en detalles parco y conciso pero de un estilo y una tersura admirable pronto fue traducido al griego. San Mateo insiste en un punto a lo largo de su obra-y este es un tema de gran actualidad- que Jesús no sólo era el Hijo de Dios, también el Mesías. Con lo cual la vieja ley quedó derogada y preterida. Sin embargo esto no les cabe en la mollera a los sionistas al uso. Toda la prensa española se parece al New York Times. Como toda la francesa, toda la inglesa, la alemana o la italiana, se parece al New York Times. Nosotros creemos que el cristianismo es fruto de la expectación mesiánica del judaísmo. Se cumplió la promesa. Cobraron carta de realidad las profecías de Jeremías, Isaías, Amos y Joel en la persona de Cristo. Sin embargo, en Israel siguen esperando al Mesías. No reconocen a Jesús. Y esta diferencia constituye un abismo insalvable por mucho encaje de bolillos que se quiera hacer al respecto. Hoy en el ABC del sionista Zarzalejos, página religiosa, un comentarista, no recuerdo su nombre ni filiación política o religiosa, insistía en que el cristianismo, basándose en la frase de san Agustín de que los judíos son nuestros hermanos mayores –el obispo de Tagaste era un retórico- advierte que judíos y cristianos somos la misma cosa. El ABC lleva el agua a su molino. Teológicamente nada más lejos de la realidad. Los sionistas son el único pueblo del mundo, quizás por aquello de que nadie es profeta en su tierra, que no reconoce a Jesucristo. Le llaman despectivamente “ese hombre…al que colgaron”. Para el Islam Cristo es un gran profeta. Nada más pero para los judíos ni eso. Aquí también se cumplió la profecía “vino a los suyos y los suyos no lo recibieron”. Suplementariamente, lo que denominan Teología del Holocausto ha desplazado a la Teología de la Crucifixión y de la Resurrección, piedra basal que documenta nuestro credo de Nicea. El columnista de la calle Serrano anatematiza contra todo aquel que ponga en duda o rebaje de categoría ese hecho contingente en la historia –ha habido muchos holocaustos, muchas masacres- involucrándolo de réprobo y de hereje. Yo no soy antisemita ni antijudio pero la maniobra de los Grandes del Sanedrín de acabar con el cristianismo desde la cabeza pontifical-Wojtyla era de su hechura y el bendito de Benedicto XVI es un marmolillo según decía el profesor Cencillo que fue compañero suyo en Munich- está bastante clara. A ello hay que añadir las continuas campañas anticatólicas, por activa y por pasiva, que se organizan constantemente contra la Iglesia a cargo de los sepulcros blanqueados. Con tales amigos no necesitamos enemigos, Santidad. Lo extraño es que la jerarquía no se defienda y acate mansamente estas propuestas del contubernio. ¿Ha decidido la Iglesia auto inmolarse, hacer hara kiri?

Si no les puedes vencer, reza un proverbio árabe, únete a ellos. Pero eso es salirse un poco por la tangente. Los de la New Age y los neocoms se jactaban desde Washington con la llegada del tercer milenio que había acabado la era cristiana. Es posible que estos influyentes señores creen que con dominar en el Vaticano harán mangas y capirotes del cristianismo y de la catolicidad. Queda otra Roma. La tercera Roma o, si no, que lean a Mateo. Seguramente que tendrán que acusarlo de antisemita siendo el hijo de un rabí. Mediten pues los neocom en la hermosa liturgia de este día.

En la misa de San Mateo por el antiguo misal…



Introito: La boca del justo hablará sabiduría y su lengua pronunciará juicio. No envidies a los malvados ni tengas celos de los que obran iniquidad (salmos 36.30-31)

Epístola (Ezech., 1-10-14) La figura del rostro de los cuatro animales era: cara de hombre y cara de león y a la derecha en los cuatro, y cara de buey a la izquierda en los cuatro. Así en sus rostros y tenían sus alas extendidas por encima: dos alas de cada uno se aunaban y dos cubrían sus cuerpos: y cada uno de ellos caminaba con su cara hacia delante; iban por donde le llevaba el espíritu y no se volvían cuando andaban. Y la semejanza de los animales y su aspecto era como el de carbones de fuego ardientes y con aspecto de lámparas. Esta era la visión que circulaba en medio de los animales: un resplandor de fuego, y del fuego salía un rayo. Y los animales iban y venían a semejanza de un rayo fulgurante.

Gradual: Bienaventurado el varón que teme al Señor y pone celo en el cumplimiento de sus mandatos. Poderosa será en la tierra su semilla, bendecida de generación en generación.

Evangelium: Math., 9, 9-13.- Vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado a la mesa de la recaudación y le dijo: sígueme. Y, levantándose de su telonio, le siguió al punto. He aquí que a su casa llegaban muchos publícanos y pecadores y todos se sentaron a la mesa con Jesús y sus discípulos. Ante esto los fariseos dijeron a sus discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con publicanos y pecadores? Jesús que les oyó entonces dijo: no hay necesidad de médico para los sanos sino para los enfermos. Yo quiero la misericordia y no el sacrificio ritual. Porque no vine a llamar a los justos sino a los pecadores.

Laus tibi Christi.

Bien claro lo explica Mateo en este pasaje que podría ser tachado de antisanedrín o antisemita. Los del ABC, los de la COPE, los de Onda Cero, no escuchan. Se creen en posesión de la verdad, su verdad, y zurran a ZP, que es un publicano, un laico, un pecador. El maestro se sentaba a la mesa con publicanos y pecadores y con putas. Y resulta que a estos zelotes guardianes de la ley, lo políticamente correcto, lo rentable, les llamó “raza de víboras”. Me quedo con Zapatero porque no tiene el corazón podrido y en moralidad, en integridad y en ética les da cien vueltas.

Qui potest capere capiat……



30/01/2011



GASPAR MELCHOR DE JOVELLANOS UN PATRIOTISMO ENCARAMADO EN LA SOLEDAD

Jovellanos (Gijón 1744- Puentevega 1811) es sin duda uno de los mayores númenes de la literatura castellana. A la vera del Piles y cerca de Cabo Peñas se entiende mejor su patriotismo, su amor a la libertad y a ESPAÑA su patria grande y Asturias la bienamada que se recorrió de punta a punta en una ingente minuciosa labor de campo máxime en aquellos tiempos de malas posadas pésimos caminos incómodas paradores con chinches y desabrigo en las camas.

Acendrado es también su amor a la naturaleza. Es el primer paisajista y uno de los grandes catalogadores de obras de arte que ha habido en la historia de nuestras letras.

Su visita al archivo de Simancas en 1792 es un documento de primera mano sobre el acervo bibliógrafo español. Amaba a la iglesia como a España precisamente porque no le gustaba, estudió teología en Alcalá y cánones en Salamanca, se ordenó de menores allí y de subdiácono en el monasterio benedictino de Corias, no quiso seguir la carrera sacerdotal. Merced a su fama de ilustrado- nada más lejos de la personalidad del asturiano que el despotismo y el enciclopedia que no cansa de repetir el horror que le inspiraba la revolución francesa que conoció de viva voz merced a los abates exilados que llegaban a la villa del piles del otro lado del pirineo huyendo de la guillotina- algunos de sus trabajos fueron puestos en el índice por el cardenal Lorenzana el inquisidor general.

Como todos los grandes hombres hubo de pechar con la envidia cainita fruto unas veces de la malquerencia otras de la ignorancia y de hecho después de ocupar la cartera de gracia y justicia de haber sido alcalde de Madrid y oidor de la audiencia de Sevilla fue apresado en 1801 y conducido a un penal en palma de Mallorca.

Era, aunque menoscaba toda superstición, fervoroso y según consta en sus dietarios no quedaba sin misa los domingos y se recogía en casa al toque de oración. Imposible abarcar en un artículo la obra de este gran polígrafo pero las entradas de su diario que llevó continuo desde 1790 hasta 1801 son una delicia por la frescura modernidad bonhomía y estilo conciso.

Estos cuadernos eran para él un desahogo y en ellos se muestra como es como un paisano como un español de bien que se afana por ayudar a sus semejantes creando escuelas en su pueblo que le preocupa la corrupción e insensibilidad de los de arriba el politiqueo las intrigas de palacio y las camarillas en la corte de Carlos IV.

Desprecia a los ingleses y denuncia la maldad de los franceses que después de apoderarse del Rosellón y la Cerdeña quisieron extender sus dominios hacia el Ebro. Cuando firmamos la paz tuvimos que entregarles santo Domingo pero lee a Gibbon Y a Cook. A Maupertuis, a Rousseau que le desplace pues tenía un buen ojo clínico para autores y libros. A Tácito, a Cervantes…

Fueron los ingleses los que inventaron el periodismo y el memorialismo con Addison, Adler, Samuel Pepys pero el gijonés supera a Pepys y a Samuel Jonson el lexicógrafo inglés que era de su época. Las entradas de su diario son una crónica periodística de los afanes de un español de fines del XVIII preocupado por la cosa pública pero que ama la vida sencilla y viaja y observa bastante al paisaje y al paisanaje. Computa no sólo la calidad de las iglesias y monasterios que visita sino también nos da la factura de lo que le costó plantar un rodal de abedules, de serbales y de paleras en su finca.

Observaciones metereológicas. Puede establecerse un baremo de las alternancias del clima a la sazón. Los finales del XVIII fueron fríos y lluviosos. En Tineo había majuelos y cerca de la mar trigales de espelta o pan candeal. Trigo que llaman por mi tierra nazareno o chamorro.

Así cuenta las veladas en torno a la chimenea y las partidas de canasta, secansa y tresillo. Por las páginas desfilan ministros, venteros, criados, obispos, marquesas y algún fraile de los que no tenía buen concepto don Gaspar. Del abad cisterciense de Moreruela nos dice que era un hombre seco y muy malo. Que les hizo un mal recibimiento y los echó a patadas del monasterio. Un tirano de sus monjes con lo que no extrañan las prevenciones del polígrafo gijonés hacia los frailes.

Se interesa muchos por el país vasco y el amor al folklore de este pueblo y sus tradiciones aunque no oculta ciertas prevenciones hacia ellos que vienen seguramente de la lectura del Calixtino pues nos dicen que son grandísimos tacaños y la sidra de Guipúzcoa no se puede comparar con la de Contrueces.

Habla de Aranda, de Cabarrús, de Floridablanca, de Moratín, de Iriarte, temporarios suyos; de Goya que le llega a pintar, del Príncipe de la Paz que no le inspira admiración alguna, del cardenal de Toledo Lorenzana que le mandó empapelar por orden del papa Pío VI que debía de ser un marmolillo una marioneta en manos de Napoleón. Per perdere la FEDE gana la sede e per ganare la sede perde la FEDE según un adagio vaticano que se atribuye a dicho pontífice. Hasta se formó una comisión de obispos españoles para ir a entrevistarse en Roma con el pontífice y pedirle que no abandonase los estados vaticanos

Hoy Jovellanos resulta una figura importante porque creía en las posibilidades y potenciales de este país si se destierra la ignorancia y se manda al exilio a la intolerancia. Y en estos postulados en que creía lo decía con un gran sentido del humor y capacidad critica de asturiano pero no predicó la revolución sino la corrección. Fue un reformista. Al que no le hicieron caso pero su obra perdura en el alma y el talante astures.

17/09/2009 0:17:06

La torre de san Gregorio Fuentesoto pura magia templaria

Va de espadas. Hay julepe. Cartas son cartas. La sota de bastos. No; es el rey de espadas. Iglesia mar o casa real ese era el destino que aguardaba a ivan español, aunque yo me decanté por la pluma pero ¿qué hace ahí en eso una pluma sin la espada? Las artes las letras las mitras las tiaras se desposan con las aras. Ahora rige la consigna de todo el poder para los soviets que gritan hasta desgañitarse los nuevos comunistas debeladores. Si mi pluma valiera tu pistola. Por si acaso, no doy de mano al talabarte ceñido a mis cuadriles – en este caso el tablero de mi ordenador- que se van a enterar todos estos muñidores de guerras, manipuladores de la historia, heraldos de la gran embajada, nuevos pepitos grillos de la gran parva. A estos les digo yo que…

Ni entrego mi cuchara ni rindo la Tizona, señores hagan juego. Malandrines podrá haber que me vengan con historias y hiendan el cuchillo en el palo de mi tarja de ir a comprar el pan- por mi pueblo seguimos pagando en especie que hay crisis y volvemos a las andadas- pero es una muesca más. Otra cicatriz suplementaria en el tatuaje de mi existencia terrenal. Confiemos en que se haga justicia si hay otra vida más allá. Pero, soldados, a formar.

- Ar.

- Santo y seña para el día de hoy.

- San Gregorio obispo y papa. Lo pintan embutido en su capa pluvial ostentando en la mano una cruz papal y en la otra las Escrituras. Sin duda que debió de ser Gregorio el Magno

- ¿Qué más?

- Torre y somo pero aligere que con este ventalle se me secan hasta las ideas y me estoy quedando a espadas.

- Eso sí que no. Dejemos que los otros se vuelvan pajaritos y salga el sol por Antequera. Usarced mira demasiado TV. Por eso tiene la cabeza tan cuadrada. Piensa por boca de ganso. Eche su cuarto a espadas, hombre de díos que viene la tormenta.

Alto a la dueña y alto va el sol por estos tesos. Es la paramera de Segovia tierra blanca tierra roja y laderas de piedra saponífera de la que llaman caliar por otros pagos. Pedaleo y las cuestas arriba para mi mulo que las de abajo yo me las subo. Es una Peugot francesa que ha estado en bastantes sitios. Con ella hice el camino jacobeo ni un pinchazo ni un mal freno. La tengo querencia. Debiera de bautizarla con un nombre. Antes se bautizaba a las campanas y a las espadas (Tizona, Babieca, Rocinante, la Carriona de Oviedo y la Gorda de Toledo, etc.). Yo a esta la llamo Quicky cuya traducción española sería polvote y no es que esté ya el verde para pitos ni el manto de Malena pa procesiones pero se hace lo que se puede y cuando me venga un nieto lo subiré a la trasera en el transportín, ole el mundo.

Las tardes de mi niñez, si el recuerdo un espacio ocupara, andan desparramadas por estos andurriales. Me he llegado hasta la sepultura de mi padre enterrado allá arriba, he depositado un manojo de madreselvas y me he ido por donde vine, un poco de incógnito, sin dar cuartos al pregonero a los paisanos que siempre fueron malos, envidiosos, criticones, algo zorrones y muy suyos y no se merecen la cruz protectora que guarda su sombra desde los vanos de la Torre. Pero, albricias.

Por fin he descubierto que el letrero gótico que recorre a jirones la pared de la sacristía es del siglo doce. Antes debió de existir una iglesia muzárabe con su iconostasio, un coro alto y un coro bajo, y antes un templo a Hermes Trismegisto y Crioforo un dios egipcio que se apropiaron los romanos y al que representan llevando un cordero al hombro.

Es la vera efigie del mito del buen pastor al que se refería Jesús en sus bienaventuranzas pero recogiendo una tradición politeísta. Esa imagen se entiende bien por aquí, que en sus buenos tiempos habría sus quince o veinte rebaños y algunas tenadas. Los pastores disfrazados de parragones con pieles de cordero y agitando los cencerros bajaban de la majada y asustaban a los chicos. En pascua venían a ofrecer al cura el diezmo y la primicia con los corderos al hombro. El que cogía vino y tenía viñas daba una cantara. Todo el poder para los soviets pero por aquí el lema era bien distinto todo para el señor cura el mejor trigo, la mejor morcilla y la mejor moza. Esto es había que reparar en las primicias y la gente harta de tanta exacción y apoquine les sacaba cantares a los eclesiásticos:

De guriatos, curas y frailes

Nos libre Dios

Los gorriones se comen el trigo

Los curas se beben el vino

Los frailes retozan la moza

Y otro que decía “guardaivos de lengua de dueña, culo de fraile que donde posa no ahueca y de viento colado que trae la peste y el amor revienta”. Malos aires.

- ¿Le gustan estos chascarrillos, don Verumtamen?

- Un poco subidos de tono e irreverentes me parecen pero siga con la historia que nos cuenta de la Torre que me gusta. De mozo yo me apunté a la Legión digo yo que cómo se mete uno ahora a fraile del Temple.

-Bástate con adorar la cruz y no renegar de lo que te enseñaron tus mayores. Pero de eso ya hablaremos otro día, Nicomedes, hoy voy deprisa. Además he visto al diaño revolver estos mojones y alguno puede que nos lance el ladrillo de Roma y nos escalabre.

No hay por qué rasgarse las vestiduras. Aquí no nos vamos a quedar ninguna para simiente ni hemos surgido por generación espontánea. La Biblia se inspira a veces en los oráculos griegos y a mí siempre me ha costado un huevo que pensar que las historias del viejo testamento son palabra de dios habiendo salido del cálamo calenturiento de un hombre como los demás.

Lo que pasa es que todo se transforma y se recicla y un día de dios no es como un día de los hombres. Aquí hasta el viento que sopla trae mensajes esotéricos (esoteros es lo de adentro lo que no parece) y por eso les patina el embrague a tantos porque no saben ver lo que subyace. Hablan a humo de pajas o se les quema la pólvora en salvas

Aquellos frailes llegados de allende Pirineos con bozones y otras maquinas de guerra, sus cartabones, su escuadra y la espada, su ciencia hermética, con sus mujeres porque sólo el abad y los priores tenían voto de continencia, y los freires del común casarse, lo que explica su condición de repobladores, y su Fe, sobre todo la Fe trinitaria, con el libro de los salmos, con el hilo y la plomada, adalides del Cristo Artífice – fuera masones por favor que a sus mercedes no se les ha perdido vela en este entierro- sabían mirar a las estrellas y los sillares que aquí clavaron parecen colocadas ayer y tienen casi diez siglos. Las hiladas exhiben la linea blanca de la última mano albañil que así las dispuso. El orden aquí responde a un orden de allá y todo en la tierra responde a la voluntad de un misterioso designio del Agente Universal que desconocemos, parecen decir estos sillares que ojalá hablasen.

Los esgucios intactos de las mensulas historiadas nos dicen que la historia, la vida del hombre, es un ciempiés, como una escolopendra avanzando lentamente camino de vuelta al edén de donde fue expulsada. Están demás los apriorismos. No hagamos demasiadas preguntas a la esfinge. Creer lo que no vimos es una virtud cardinal y uno de los principios de la gnosis.

Subo la cuesta de la Vuelta los Carros donde se espantaba hasta de los cardos borriqueros que crece por allí muy tiesos el burro del Tío Aquilino y donde por lo general hacia molino, que hubo que ir a sacarlo varias veces, la carreta del Tío Farruco que iba siempre un poco cargado, tanto él como las mulas. Ya le había pegado unos cuantos besos al jarro que él denominaba su tentemozo particular cuando regresaba de Aranda de comer besugo en ca la Salamanquesa. Nunca hubo en el mundo hombre más feliz y eso que no sabía leer ni escribir pero sabía muy bien hablar llamando a las cosas por su nombre, imbuido por esa cachaza socarrona de los hombres del campo.

Se me aparece su espectro cuando vengo del cementerio, sentado en un poyete de las bodegas a la sombra del almendro.

- Buenos días, señor Francisco.

- Buenos nos los dé dios.

- ¿Qué la familia bien?

- Hombre no nos podemos quejar aunque la Filomena no para de regañarme, igual que en vida . Ya sabes lo que son las mujeres algo cerreras y siempre tiran al monte. Anda uno un poco aburrido y cansado de tanta felicidad allá arriba y me dije voy a bajar a dar un par de vueltas a las hoces y de paso ver qué hacen esos, que no se os puede dejar solos.

- No.

Iba vestido con el hábito de templario con que lo amortajaron: sotana blanca, manto y cogolla negra y una gran cruz colorada al pecho de las que se llamaban ancoradas.

De los cuadriles del fantasma pendía el tahalí con la espada reglamentaria de los monjes soldados. El arriaz era pavonado, la empuñadora de plata, el filo de buen acero toledano, los gavilanes adornados con campanillas sonaban algo al compás del rezón de seda agitado por la brisa.

Siempre me fascinó este lugar pues aquí mayormente ocurren cosas extrañas que no deben de cogernos de sorpresa y por eso no le doy ninguna importancia a mi encuentro con el espectro del señor Francisco.

Acabo de salir de la Torre de San Gregorio donde duermen mis mayores descanso eterno y de sacar unas fotos al epígrafe en latín- a trozos porque las deyecciones de gallinácea y las miganduras que deja el paso del tiempo han borrado parte de la inscripción- llegando a la conclusión de que el edificio de estructura militar fue levantado en el siglo XIII o últimos del XII cuando los leoneses y asturianos en su lucha con el Islam remontaron la línea del Duero.

Antes, aunque no consta, puede que aquí hubiese otra construcción como ya va dicho. Hay infinidad de piedras labradas con la insignia de aquellos monjes que mandó traer de Franconia Alfonso VI.

Una vez más subí a la torre por la escalera de caracol que sale de la sacristía, los peldaños están gastadísimos y el husillo es tan estrecho que apenas quepo.

Presumo que nuestros antepasados eran recios pero muy pequeños. No se había descubierto la leche en polvo ni el yogur por lo que si alguno sobrepasaba el metro y medio ya era todo un cabo gastador pero podían con unas armas y un palenque que pesaran sus buenos cincuenta kilos. La torre debía de ser una atalaya de vigilancia que cumplía funciones militares. No hay almenas pero sí algunas aspilleras en el recinto. La torre de estructura cuadrada y románica estaba coronada por sendas campanas que a juzgar por el hueco de los vanos, debían de ser de melena grande para que al repicar se escuchase la voz del bronce por toda la contornada.

Desde aquí se tocaba a anúteba cuando el centinela avistaba que venía la razzia agarena. También se llamaba a misa, a fuego, a clamor por un difunto. El abuelo Toribio contaba que era costumbre pasarse toda una cuadrilla arriba en la torre la noche de Ánimas. Para entretener la vela y honrar a los difuntos bebían vino, a veces más de una cántara, con una jaculatoria siempre a flor de labios en cada convidada “Dios les tenga en su gloria y que nos aguarden allá un buen rato y de hoy en un año” y un perol de castañas y allí se hacía el primer filandón del invierno la noche del dos de noviembre. El mosto era de la cosecha última y pasaba tan suave por el gañote que algún mozo la cogía llorona, otro meona y no paraban de darle al badajo que en vez de tocar a muerto repicaban a gloria en plena noche de difuntos. Que viva la Virgen de las Viñas y loado sea Baco al que se tiene no poca devoción por estos cotarros. Vaya lo uno por lo otro que ser somos humanos.

Así que el ideal era el de mitad monje mitad soldado. Creo que lo he cumplido. Fui militar de la pluma. No he matado a nadie pero he descabalgado alguna entelequia y deshecho más de un entuertos. Mi campo de batalla fue la esgrima de las ideas.

Defensor fui del pobre frente a las intolerancias y abusos del poderoso. He tratado de desenmascarado. Puede que la clave de esta aspiración se encuentre encerrada entre las cuatro paredes de este recinto en ruina a las que envuelve todo el año un silencio pitagórico pero ella desde el somo vigila el soto y no se le escapa desde arriba todo lo que esté aconteciendo abajo.

Mi aparecido el tío Farruco retorna a su nicho y al polvo y yo me subo en mi bicicleta sin entrar en Fuentesoto que ya lo tengo muy visto. ¿Rosas y cruces? Nada de eso. Lo mío es la cruz a palo seco. Toda mi vida fue cruz. Pero tengo la sensación de andar muy solo. Siete espadas de dolores han traspasado mi corazón que no hay contradicción ninguna entre la cruz y la espada. La cruz es el camino y la espada son los bueyes y el carro.

Viernes, 11 de septiembre de 2009

WOODT ALLEN EN OVIEDO. UN PREMIO PARA UN MURO CON MUCHA PROSOPOPEYA. Y EN EL FONTAN UNA SINAGOGA



Uno atraviesa la calle Uría y se encuentra con la escultura del buddy o Gudialen y se hace la indefectible pregunta qué hace un chico como tú en un sitio como este. No sabemos que coños pinta este quidam el talante non chalante, descorbatado los botones de la bragueta sin abrochar la corbata fuera de su sitio y muy arrugada la chaqueta. Sólo le falta el pitillo para ser Bogart. Una sonrisa de oreja como si acabara de dejar a la novia. Pero cuidao que es feo que el condenao. Así y todo lo que dice esta estatua es que también los feos pueden tener éxito con las mujeres, mas vale caer en gracia que ser gracioso.

Los guiris frecuentan el monumento y se retratan pasándole al neoyorquino la mano por el lomo. Se parece a manolito gafotas y tiene buen rollo. Mobiliario urbano. Pongamos que Vetusta quiere ser Manhattan (digan maniaten) y ponerse al día en usos y costumbres de la nueva cultura ürbana (fagan umlaut como para pronunciar la u francesa). Pero aquí estaba el Peñalva oiga un respeto y enfrente La Mallorquina y un poco más el paseo del Bombé.

Si Don Leopoldo Alas, Estrada, Palacio o Tuero levantasen la cabeza, más de un artículo en plan de recochineo acerca del Woody o del bud dy vería la luz en el Carbayón o en el Solfeo. Eso sí en tono jovial. Porque el humor ovetense siempre frisó a mayor altura que el que se estila en Brooklyn que huelen a yashiva y a estudiante recién salido de la taza del inodoro.

No sé que diablos pinta este cineasta, autor, gracioso oficial, aunque sus películas algunas como a mí nunca nos hicieron reír, chistes pesadísimos. Da la talla de un espermatozoide al que le hubieran puesto dos lupos antes de mandarle de caza por las interioridades de una vaina. Pero ya decía don Laureano que somos un pais pendular. No tenemos remedio ni termino medio. O delante de los curas en la procesión y las velas o detrás de los curas corriéndolos a zurriagazos. Esto mismo es predicable de los judíos. Antes se los mandaba a la hoguera. Ahora se los canoniza y se les levanta estatuas. Los astures siempre tan grandiosistas, nos quieren caldo pues tres tazas.

Han abierto una sinagoga en el Fontán. Caspita voto a bríos por vida de Baco nunca se supo que hubiese en el mundo más cristiano que la plaza donde tenía su tenderete el bueno de Tigre Juan caballero mutilado, español como el que más y cristiano viejo como el que más auque liberal. Ahora nos lo quieren judaizar.

Lunes, 14 de septiembre de 2009

SAN AGUSTÍN Y LOS CURAS CASADOS

Antonio Parra

San Agustín todos mis males se lleve, cantaba El Presi el gran coplero astur en una de sus tonadas que aludían al final de las romerías. El verano ya va de vencida y la fiesta de este gran santo que yo creo que es el fautor del Catolicismo tal y como lo entendemos de la misma forma en que Pablo de Tarso dio cuerpo vital al Cristianismo coincide con los hermosos días en que amanece más tarde, las auras vienen embalsamadas de sazón, están apunto de madurar las nueces, las ciruelas dieron ya su rendimiento y los perales cargan su rama de granazón y de fruto. En el Cantábrico tienen lugar las grandes mareas denominadas mareonas, para diferenciarlas de las de febrero con pleamares menos vivas aunque quizás más violentas. Son hermosas las noches de agosto de tibio relente el firmamento hecho un agujero de punticos brillantes. Son días de reflexión para decir adiós a otro verano que se esfuma, preparar el regreso a la rutina. Se acaba lo bueno. Hay que volver al tajo.

Pues san Agustín todos mis males se lleve. En otro orden de cosas, la figura de este Padre de la Iglesia de Occidente cobra alta prestancia porque no fue célibe. Estuvo casado con una hermosa mujer nubia, de raza negra, cuyo nombre desconocemos que le dio un hijo por nombre Adeodato, y a la que amó verdaderamente y a la que nunca dejó de querer en medio del llanto por los pecados de la vida y la expiación de la culpa. ¿Pecados de sexo? De cualquier manera los que conocemos un poco los escritos del Obispo de Tagaste nos ufanamos de su brillante manejo del Latín (aquí La Retórica representa un primordial papel), de la profundidad de su pensamiento teológico, de la suavidad excelsa de su verbo, pero al lado de esto un cierto complejo de Edipo.

Su madre en cierto modo lo anuló haciendo renunciar al amor de aquella esclava al objeto de, pues debió de ser hembra ambiciosa y de armas tomar, seguir adelante en su carrera eclesiástica hasta alcanzar las dignidades de la silla episcopal. Fue un pensador, un gran escritor pero al mismo tiempo un santo muy humano, sujeto a las contradicciones e interrogantes de nuestra condición, fraguada en el barro pero que aspira a las alturas. Representa el ápice del refinamiento que había alcanzado la cultura romana. La sobrenatural excelencia. Él escuchó el piafar de los caballos de Alarico. Lloró cuando el heraldo le anunció la caída de Roma. Se refugió en sus libros. En la especulación teológica.

Los años en que militó en las filas del maniqueísmo le ayudaron en su lucha para combatir y esclarecer la presencia del mal en la Tierra. Fue una vocación tardía pues no recibió las aguas bautismales sino a los 34 años cuando ya era un hombre maduro. La Iglesia sostiene que esta milagrosa conversión fue el resultado de las plegarias de su madre santa Mónica pero a mí me parece el desenlace de un proceso natural de búsqueda, de hastío de las cosas del mundo, de ese taedium vitae al que alude con frecuencia en sus escritos.



Y otra contradicción: El gran mundano que fue este cartaginés abandona las pompas del siglo y se convierte en el introductor del monacato en el cristianismo occidental, fundando la orden de la OSA que tanta gloria ha dado a la Iglesia, inspirándose en los estatutos del cenobismo de san Basilio, el padre de la Tebaida en el desierto de Anatolia (hoy sería un turco) para el cristianismo occidental. Recomienda para sus súbditos la oración en común y propugna que los monjes vivan recogidos pero no hace del celibato un casus belli. No es más que una opción. Seguir a Jesús no es un problema de bragueta como aseguran los enemigos de la Fe. Continencia y castidad corren parejas pero el matrimonio de los curas no es un dogma sino una medida interdisciplinar que en España aunque sancionada en el Concilio de Elvira no se implementa hasta once siglos más tarde que ya es decir.

¿curas casados? ¿Por qué no? Si el Obispo de Hipona viviera hoy seguramente la aplaudiría para paliar el inmenso problema de despoblación que padece la atención al culto, las aberraciones de uno y otro signo. El catolicismo es una religión viril y son hombres y no beatas lo que necesita la Iglesia, hombres leídos, que prediquen, que sepan, que amen, que renuncien y que ayuden a los demás a portar la cruz. Desde luego, desde un cierto ángulo de vista es mucho más fácil la soltería de los clérigos que se convierte en poltronería y viene a ser una gran verdad lo que decía el Arcipreste de Hita uno de los defensores del matrimonio en la clerecía en una carta a su Arzobispo. Gil de Albornoz, un jerarca de armas tomar y que tenía mucha mano en la Curia de Aviñón, el Vaticano a la sazón: Santidad, ¿ por qué nos quita las buenas, para que nos vayamos con las malas? Se refería a mujeres, claro está.

La lucha que tiene que tener un padre de familia es una brega mucho más dura y difícil al compás de como van los tiempos que la comodidad de una rectoral. Fue un tema que dejó en el aire el Vaticano II, con sus discusiones sobre laicos y jerarquía, una auténtica petición de principio, y la escuela de asesores franceses de Pablo VI, de origen converso o profesos de la religión judía, y a la que seguramente este gran pontífice, Benedicto XVI, que ha sido un verdadero regalo para la Iglesia, tratará de dar solución para paliar la carestía de pastores, la penuria intelectual, la mariconería, la confusión moral (confundimos las churras con las merinas y el culo con las cuatro témporas) o la rutinaria postración moral en que languidecen nuestras diócesis. Ésta es una religión viril, de mílites, no de currutacos pederastas. Sopla el viento del Espíritu. Se escucha sobre el horizonte el tintineo de los incensarios de los diáconos.

Lo anunciaba en una artículo en esta misma güeb criticando algunos modismos en cierto modo obsoletos del anterior pontífice, al fin y al cabo un polaco, arrasador y todo un éxito pero sin solidez, un verdadero prodigio de comunicación de masas. Su sucesor haciendo gala de una tremenda sabiduría y como inspirado por el Santiespíritu condenó el Nazismo, el Shoah y el totalitarismo de hoy en una y otra escala, lanzando una advertencia a los prebostes de la corte dañada que la Iglesia no está en venta y que un pontífice ha de conservar su independencia. A Rätzinger no será fácil manipularlo. Es evidente que quieren un Papa a su medida que comulgue con ruedas de molino que cohoneste su hoguera de vanidades y sus estropicios.



Pues bien me excomulgaron por decirlo y hubo un magister sinister que se atrevió a expulsarme de una Iglesia a la que amo tanto y para la cual fui entrenado a defender contra viento y marea desde mi adolescencia. Padre, perdonalos. La obra iniciada por Wojtyla genial en algunos aspectos, pero a veces demasiado sometida a las apetencias de los jaiques de la información y las finanzas, la rematará Rätzinger, un hombre que transmite seguridad y benevolencia - este bávaro tiene un rostro de una gran dulzura y comunica paz- si le dejan y no lo matan. Ha de cuidarse tanto del veneno como de los atentados.

Yo creo que es un continuador asimismo del espíritu de Agustín y depositario de la gran teología que animó la escuela de Tubinga en las escuelas catedralicias de Colonia que dieron nada menos que a un Alberto Magno, maestro de Tomás de Aquino. Será seguramente un cultivador de la belleza de la inteligencia y también de la otra belleza, la formal. La de la música, la pintura, la literatura. El obispo de Hipona rindió culto a la filocalía (amor a la hermosura) de la cual está tan necesitada esta sociedad que al revés honra lo feo, lo estridente, cuanto peor se escriba mejor, lo vulgarote, aunque se hinque de hinojos a los pies del hedonismo. Lo importante es el cuerpo. ¿Y el alma? Dejeme de historias. Aquí a lo positivo.

Desde luego en la obra del santo se aprecia una gran sensualidad, el choque contra las potencias carnales, la pugna para meter en brida a su concupiscencia de africano. La prosa de la “Ciudad de Dios” recuerda por su vehemencia, lirismo y carnalidad a la de las “Mil y una Noches”. Por eso entusiasma a otro gran libidinoso de la inteligencia y que lo conoce muy que fue Papini.

La inmanencia actual y el relativismo contrasta con la trascendencia agustiniana. “Oh, señor, cuán tarde te conocí”, lloraba al final de sus días. Su pensamiento es uno de los que más ha influido en nuestra concepción del Ser a lo largo de veinte siglos.

-Por supuesto. No hay puchero sin tocino ni sermón sin agustino.

Algunos predicadores de vereda mal interpretaron sus libros pero ha sido uno de los autores mayores. Quizá el más citado y uno de los más leídos. Sus Confesiones siguen vendiendose en las listas de bestseller. A él recurren los pintores renacentistas. No hace falta más que contemplar el entierro del Conde Orgaz. Con que primor lo dibuja el Greco, con qué galanura se entretiene en el pergeño de su pluvial. A él debemos en Occidente ese espíritu de introspección que se compadece con el espíritu crítico, pero ese entusiasmo o endiosamiento, ese optimismo que brinda nuestra religión.

Adeodato murió a los 18 años, de la amante nubia nunca más se supo pues en el conflicto de intereses Mónica gana la partida. Por cierto es un paradigma de sentimiento de amor filial las líneas que le dedica a su madre en sus Confesiones muerta en Ostia poco antes de embarcar para Numidia, dechado de perfecciones cristianas esta mujer aunque también debió de tener que someter su naturaleza a férula las llamadas de la naturaleza. Al quedar viuda se dio a la bebida y le gustaba bajar a la bodega a echar un traguillo. Corrigió sus inclinaciones y hoy es una santa de las más celebradas.



Por lo que toca a Hipona hoy es un enclave en el Túnez actual de cuyo nombre no me acuerdo en árabe. El caballo de Alarico arrasó Roma pero lo que vino después con el islam sería mucho peor. Bajo el casco de los caballos beréberes no volvería a crecer la hierba. Aquellas florecientes comunidades de África que fueron el primer vergel donde floreciera el primitivo cristianismo quedaron perdidas para siempre. Uno a veces se enfrenta en la historia a hechos que no se comprenden y éste acaso sea uno de ellos. Sin embargo, el espíritu de Agustín de culto a la palabra, de amor- ama et fac quod vis- pervive en nosotros para siempre. En sus libros la caída del imperio romano es profecía de la devastación de las iglesias fundadas por Pablo de Tarso.

Pero en fin, sufrir y padecer. Ese es el signo de nuestra fe. Abrazamos nuestra cruz pero, Señor, aumenta nuestra fe para comprender lo que no se entiende aunque estamos seguros que sobre estos misterios flota el aura de tus designios divinos. Y san Agustín todos mis males se lleve, que cantara el Presi. ¡Feliz fiesta!

SONIOIES

Betulia era mi monte y Sonipiés el nombre de mi caballo, alzarán de la imaginación que trotaba por los desfiladeros de la ribera del río Junquillo que también llamaban el Botijas. Por esta parte del mundo nos sobran todos los ríos que nunca vienen secos ni por agosto. Sus aguas entonando himnos litúrgicos y cabrilleando en ondas salmoneras van a morir horadando las quebradas altísimas a rendir tributo a la mar por la concha de Ulliegos.

Un poco más allá, pasados los cuetos de la Venta Jamona estaba el río Zurdillo llamado así porque su cauce da la impresión de no venir a derechas sino a reculas. Parece que sube cuando baja y al revés. Llega oculto entre los humeros o alisos de hojas fuertes y acorazonadas como los del ablanedo pero no son avellanos sino alisos. Esta vena fluvial que se despeña desde las breñas de Peñamía se detiene y realiza muchos meandros y corregimientos al bordear los pagos de Valdebriga que es un soto amenísimo a la sombra del campanario de su iglesia románica y atraviesa el puente de los peregrinos bajo unos ojos de arcadas imponentes. Por arriba en tiempo de verano no cesa el goteo de romeros en transito hacia Compostela: alemanes, polacos, franceses, algún escandinavo, bastantes italianos.

El Zurdillo o Zurdín no ha de confundirse con su hermano el Esguin su hermano hidrografico que desemboca como media legua más arriba pasa lamiendo las tapias de un viejo convento muzárabe el Premaris desde donde se oteaba el mar como haciendo vasija. El monasterio hoy es extinto Pero en la cárcava donde estaba la cilla algunos pàisanos dicen haber escuchado el eco de cantos religiosos, ruido de goznes, chirriar de rastrillos conventuales y campanas que tocan solas. Es creencia que aquellas comunidades a las que los primeres reyes de la dinastía hispanica, Silo y Mauregato, dejaron mandas, escribían con grafía ulfiliana y que fueron refractarios a renunciar a su emanatismo arriano. Estaban en contacto con los monjes de las Batuecas y otros de la Galia y de Britanbiua. Su abad se carteaba con Carlomagno y con Alcuino de Eboracum. Se supone que el miniatursita que escribió el Beato de Liébana estuvo bajo la disciplina y el cordón de esta comunidad y desde su celda del Premaris avistando la mar oceana escribió los comentarios al libro del Apocalipsis, summa de errores contra el adopcionismo del obispo Elipando de Toledo que consideraba tres personas distintas y un solo dios verdadero. Hasta ahí todo correcto en la procesión trinitaria pero añadía una muletilla de su coecha. Jesucristo hijo amantisísimo del padre, progtegido y espejo del hijo y adoptado por el espíritu. Quedan algunos farallones de las paredes de su iglesia. A Nicomedes le gustaba pasear sus melancolías y sus desencantos por aquellas soledades de la rasa. Sólo se escuchaba el grito de las gaviotas y los estampidos de las olas cuando entraban en los cañones de las rocas.

Cuando las desamortizaciones algunas piedras fueron llevadas a la iglesia de la parroquia dedicada a san Martín y donde se venera una virgen negra que llaman Nuestra Señora del Focin. Entre ellas varias columnas y un albalá misterioso o alfiz sobre cuyo dintel aparece un fraile muy tonsurado y con un cinturón que le cuelga de la sotana tan largo que y gordo que semeja un pene humano en reposo. Hay una expresión obscena en esta figurilla como si su grabador anónimo en el momento de moldear la roca con la gubia y el coincel hubierase sentido acosado por el ludibrio de una siesta cuando acomete el deseo de la lujuria puescomo ya se sabe con harta frecuencia los monaterios relajados son recintos donde tienen asiento los siete pecados capitales. El modelo por lo visito aunque era corto de estatura debía de tenerla larga y con su corona sostiene la pila del agua bendita. Y vestía el hábito de los frailes menores lo que da pábulo a la creencia de que en Premaris desde el siglo VIII hasta el XIX siempre hubo vida consagrada pero durante la baja media fue un importante centro franciscanos que iban predicando la misión por las aldeas y pidiendo limosna con un saco a las espaldas reclamando con frecuencia el derecho de pernada hasta tal punto que era prurito de humor regional el decir nadie puede decir que mi padre no cante en el coro del Premaris. El antiguo claustro era un rodal de zarzas y una guarida de la fuina, la zorra, el gochu y otras alimañas. Todo se fue poir la posta. Aquel mundo tranquilo y pacifico marcado por los sones eufónicos de la esquila baca Marela o el agradable sonido del segador que afila su guadaña en una cerca una larga tarde de mayo está a punto de ser arrollado por el estrepito del tráfico y el flujo que no cesa de autos que corren por la autovía que profana el viejo paisaje. Ahora la autovía iba a dar paso a la autopista que llamaban del Aquilón. Sólo los iniciados como Nicomedes que en el trazado destructor de tanta naturaleza y del severo impacto medioambiengtal latía una idea de involución del hombre con su entorno que le conduciría al Apocalipsis.

Un túnel había horadado las entrañas del monte Betulia pero pasaba oculto y sin alardes. Todo lo contrario que la nueva autopista que iban a construir los hombres con gran enojo de los dioses del terruño que ya habían manifestado su desacuerdo con aquella obra faraónica que iba a sembrar de puentes colgantes entre colina y colina, desbaratando los mapas y planos de los ingenieros.

Al poco de comenzar la obra una extraña enfermedad afligió a la mayor parte de los operarios. Uno cayó al vacío al tratar de colocar un encofrado en lo alto la pirámide y se mató. A un gruita le aquejaban las almorranas y tuvo que dejar los mandos en manos de un nigeriano que acababa de llegar en pateras y que ni siquiera hablaba la lengua del país y mucho menos sabía manipular aquellos chismes. Una mañana su mastodóntica excavadora hizo molino y se fue al fondo de un talud. Al conductor lo excarcelaron de entre los hierros con la cara cubierta de hematomas y las piernas tronzadas. Al palista en cuestión que se llamaba Oyabongo se le trató como a un héroe. Vinieron los de la televisión regional y le sacaron varias entrevistas y reportajes. Se abrió una colecta para repatriarlo a su país pero el mutilado dijo que nanay que se quedaba aquí cobrando una buena pensión. El derrubio le había dejado sin piernas pero tenía la vida asegurada. Querían alzar unos pilares de más de cien metros.

- El día que sople nordeste a muchos conductores se les van a poner de corbata circulando por ahí arriba.

- Todo lo tenemos previsto.

La verdad era que aquella inmensa construcción era un desafío a las leyes de la naturaleza y no es extraño que los dioses domésticos que habían reinado siempre con los animales y divinidades del bosque manifestasen su enojo con los ingenieros de caminos, sembrando el descontento, el desanimo y la galbana entre los obreros, permitiendo la caída al vacío de un palista o permitiendo que el gruista negro estuviera a punto de morir aplastado por los relejes y azudes de su pala mecánica.

- ¡Menuda obra! ¡Parece cosa de romanos!

- Pues el proyecto es norteamericano.

- Lloran las xanas ante el destrozo que están haciendo esos desaprensivos descuajando castaños y abedules centenarios.

- Es el peaje que hay que pagar en aras del progreso.

- Bonita frase pero aquí mucha gente quiere adorar el santo por la peana. Ponen el carro antes que los bueyes.

Las ninfas del agua, las esfraguitidas ante tanto furor arboricida lloraban lágrimas verdes y los esforrocinos abandonaban sus nidales en lo alto de la copa de los pinos. Una seña inequívoca de la furia de los dioses forestales. Moloch hacía su agosto aquellos veranos tórridos. Era el espiritu que enviaba la llama a la tierra convirtiendo en secarrales las arboledas. El lecho del río Esguín antes oculto entre la maleza enseñaba sus carnes despiadadas. La devastación podía ser observada por los satélites artificiales. El río Esguín río salmonero también lloraba. Una mística deletérea caninita satánica debelaba el paisaje haciendo tabla rasa con la historia. Los romanos muy cuidadosos con las tradiciones politeístas de los pueblos que conquistaban allí sobre la cumbre del Betulia donde los viejos iberas adoraban a Sepulcro alzaron un ara a Hermes Crisoforo cuya cabeza en la forma de un joven rabadán con la cabellera rizada y portando a las espaldas un cordero recental aparecía en uno de los bajorrelieves por allá encontrados cuando se efectuaron excavaciones arqueológicas. Recordaba a la estatua del Buen Pastor que guardaba una de las entradas de una de las catacumbas. Hermes se cristianizó sin más y vino a representar el buen pastor que da su vida por sus ovejas. Con el correr de los siglos el templo a Trismegisto y a Sepulcro cambiaría de advocación. Los godos que venían huyendo de la morisma desde la Betica y Toledo construyeron una ermita a la gloriosa Santana. Las creencias pueden cambiar de mano. No así la fe de un pueblo. Pero mucho me huelgo yo en mi helicón punto de fuga, redondel donde quieren hacer diana todos los dardos que he disparado con el arco de mis sueños. Este nido de golondrina que parece colgado de una escondida de un arbol del monte sagrado de los celtas o adentro mismo de las socarrenas que hienden en las peñas del acantilado adonde embisten las olas con sus espuelas de espuma- hubo mares arboladas este año por las mareas de san Agustín- que chocan contra los perfiles de la ribera. A mis soledades voy, de mis soledades vengo que para andar conmigo me valen sólo mis pensamientos y de siempre tuve yo un temple soledoso. Esta aspiración al Beatus Ille, y a ser villano en su rincón anida en el corazón de todo español. Ande yo caliente riase la gente. Dichosa la duerte del que huye del mundanal y sigue la escogida senda de los pocos sabios que en esta vida han sido y en el campo deleitoso con pobre mesa y casa con sólo Dios se acompasa y vive ni envidiado ni envidioso.

Más que las honras y los honores o el andar tu nombre en lenguas, que apareciese tu apellido cada dos por tres en los periodicos o que tu celular no pare de sonar pidiendote cita para una entrevista por televisión, Nicomedes había concentrados sus esfuerzos en esta mira de refugiarse en su Helicón, tener comercio carnal con las musas, beber hasta saciarse del agua fresca del hontanar de Castalia.

-A mí que me olviden.

Cerca de los últimos laureles y del rodal de abedules que no habían tronzado los leñadores dendricidas los negros que llegaron tocando el tantán a aquellas nórdicas tierras y los machupichis que venían en busca del oro que robaron los conquistadores. Alguien había abierto el portillo de la revancha y salió de toriles el cinqueño de la ignorancia y del odio. Pero aquel escondedero- la selva estaba siendo devasada y el hacha de los consgtructores de la autoipista dejaban en evidencia su casa- era el adarve tras cuyis muros se encastillaba oyedndo de los cantos de la sibila. La sibila como no podía ser menos tenía forma de mujer, un par de tetas como dos carreetas, el cuero de pez, los cabellos de mala hembra y el rostro de víbora.

Trienta era el castigo que los dioses le enviaron en vida por sus pecados. En su pecho alentaba la llama del fuego sagrado de los infiernos portátiles. Vayas adondevayas allá estaba Trienta blandiendo el gario diabólico. Hay pobres diablos que no se casan con una mujer sino que matrimonian contra ella. Como si el estado de la felocidad conyugal al que aluden ciertos autores no fuera otra cosa que un partido de rugby, un combate de boxeo. Aquella dueña malvada hizo de la suya la más triste de las existencias hasta el punto de que a veces pensó acabar con aquel forúnculo que le emponzoñó la sangre de pus. Hubiera sido la solución más fácil poner una cucharada de cianuro en el café del desyuno. Y después ¿qué? Podría haber simulado un accidente. Pero tú que te crees: ¿ que la policía se chupa el dedo? Nicomedes tú no eres un asesino no permitas que tu nombre venga un día en la lista negra de las páginas de sucesos. Te mancharás las manos del oráculo.

Hizo caso del oráculo y huía, por más que a veces se refugiase en la botella. Toda su vida fue una esampida, un perpetuo huir de sí mismo, de la violencia machista, un lenitivo o remisivo de la sociedad moderna. En marcha toda una revolución sexista. Tiraban la piedra y escondían la mano envenenada con el sanies de la manzana de Eva. Trienta no hablaba. Pinchaba. Le hacía sentirse un máfrfir. Lo habían echado a los leones

DÍA DE LA VIRGEN DE LA HUMILDAD, HERMOSA FIESTA CELEBRADA EN SOTO DE LUIÑA EL 8 SEPTIEMBRE DE 2007



PIES DE FOTO e ÍNDICE



I:

Paco ofrenda de flores y galardones a Nuestra Señora ataviado en el traje regional de calzón corto zaragüelles

Faja roja chaleco camisa blanca calcetines de lino y pañuelo al cuello de romero. Entra una luz alegre por la aspillera románica de la iglesia de Soto de Luiña como si el sol curioso no quisiera perderse el momento tan lindo de tanta flor galana tanta rapacina guapa y tanta bandera nacional que honra tanto al principado donde de verdad siempre se sintió España. Dos mozos comentan el inicio de la misa delante un confesionario. Alfombra roja, reclinatorios en el lado de la epístola donde retuerce sus ramas el prestante retablo barroco con el árbol de Jesé. Dos estaciones del vía crucis. Una luz mística penetrando en perpendicular juega al ratón y al gato de los átomos. Al fin un rayo de luz. Opulentas hortensias en las manos de las niñas oferentes. Nuestras púberes canéforas. Al lado de Paco su esposa Isabel tocada con griñón o toca que los moros llamaban almaizar, basquiña con adornos de azabache manteo, almilla y delantal. El calzado es de charol. Zapato para asistir a misa. Al fondo me parece ver al padre de Isabel, Pepe el alfayate, uno de los sotoluinenses más longevos. Es de la quinta de mi padre, del 34 y va tieso como un huso en las procesiones. Deben de ser las auras y las aguas tan salutíferas de Soto de Luiña. Hortensias, la más generosa de las rosas de la creación. No hay hortensias en todo el mundo como las de esta zona.



II

Los reclinatorios están vacíos pero nuestra alma se arrodilla. Bendita sea madre del cielo.



III

Va a iniciarse la procesión.



IV

Canto de la Salve



V



La liturgia en la iglesia de Soto es una de las rigurosamente más respetuosas y generosas de toda la archidiócesis gracias a los desvelos de Miguel Ángel al que yo llamo El Diacono que cuida al detalle por los menores del culto, las rubricas de la gloriosa Tradición católica y el que uno se sienta bien en las ceremonias. Esa era la función de diaconía, ancestral orden de carácter sagrado. Asistir cabe el altar y contribuir al Esplendor de Su Casa. El preste inicia el canon. Asisten dos acólitos con esclavina. Al lado Miguel Ángel..



VI

Grupo de madres y abuelas y niñas. Tres generaciones en un corro. La toca de luto o griñón lo llevaban las mujeres alcanzada la treintena que antaño era una edad provecta pero el pañuelo blanco de blonda era un indicio de moza collar de perlas, adornos de azabache y aljófar, vistosos manteos de diferentes co9lores (verde, azul y rojo, predomina el rojo) y media de punto. Flores para María de la Humildad. Asturias patria del ramu y las enramadas. Al pecho de una de las oferentes la cruz de Cristo. Y es que Asturias siempre fue y será cristiana dicho sea sin perjuicio de parte y con todos los respetos para aquellos que no creen y laicos se profesan. Pero la cruz y la roja y gualda siguen siendo lo nuestro dicho sea sin animo de herir, ni provocar. Presumo, sin embargo, que los pretéritos indefinidos se van a transformar en futuros perfectos



VII

El xatu de mi santonina yé un patriota. Como debe ser. La bandera nacional por cincha y ronzal de este hermoso ejemplar de nuestra cabaña, asistente tradicional a las romerías de Santa Ana. En lo altu el Monte de los Abedules mi monte Sagrado



VIII

Paciencia de buey que aguarda su hora mientras los romeros se solazan en el chigre. Viva España pues.



IX

Salida de misa de doce. Hoy es el Día de la Patrona. Hoy es un gran día. LUZ de septiembre. La simpecado alegra el riente valle. Siento la sombra del castañar en el recodo. Ya se divisan el puente de Soto. Las paredes blancas del restaurante Los quintos. Y en la solana una casa de indiano con palmeras.



X

Nuevas generaciones. El nieto de Paco y de Isabel hijo de Almudena, buenos músicos y buenas voces todos. Asturias que guapa yes.



XI

Procedamus in pace bajo el manto de la Virgen de la Humildad. Mira las mis botas, rapacín





XII

Sacras del canon tridentino. Te igitur, Clementissime, una oración repetida en el incipit de la consagración millones de veces repetidas a lo largo de los siglos. A la sombra de la Cruz y del árbol del Gesté. Sean las fuentes de nuestra salud y de nuestra sabiduría.

XIII

Oración al Cristo de Tanes en el tablón parroquial. Tiende tu mirada sobre España y acógenos propicio en esta Asturias la Bella



XIV

Valle del Huera. Pueblan ubicado en una ensenada a pie de monte



XV

Tambor y gaita romeros a Santana montera pichona y los espaldares celta de buen paño de Segovia. Casi se escucha el grito del ataraxu. Ijuju de victoria taladrando los cielos

XVI

La Virxen aprendió a leer con su abuela Santa Ana quien atalajada y bajo palio fue la primera en rezar un rosario. Te portamos en andas, dulce patrona. Eya velar. Marineritos que arriaron la vela ahora portan las andas.



XVII

Bella asturiana cara de Virgen



XVIII

Portalada y antojana de iglesia de Tanes subiendo hacia los puertos. Una combinación de colores exacta. Se encuentra el templo adlatere un embalse de aguas pandas y tranquilas y le da sombra una montaña que pudiera ser Peña Mea. Molduras y detalles de un friso neoclásico con bolas en un escusón que no acierto a leer. La sensación que da el edificio es de armonía y serenidad. Cuando lo visitamos en julio acababa de celebrarse acá romería



XIX

Luis el Santano porta las andas. Vive en el Manto. Su esposa llamase Enedina y es un mozo de ochenta años. Buen amigo mío. Fueron los quinteros de la Casona y segaron la Metida con su Huerta del Niso y labraron patatas y maíz en la Catuxia que fue finca nuestra. Buena gente leal. Cristianos viejos



XX



La paisana y mi Cris en 1995



XXI

Hórreo de la Casona de la Metida en el Reyallo de castaño y ensamblado a flor con buenos aleros y saledizos. Esta es la parte de atrás. Cayó cuando vino un airón en el invierno del 89, un año en el cual en el mundo cayeron muchas cosas. Sobre el dintel había una inscripción con la data de construcción que rezaba así:

Hizolo Lucas Fernández. Año de 1789.

Estuvo en pie por tanto y airoso dos siglos. Era una de las construcciones más típicas de la región. Su constructor debió de ser un carpintero de ribera del país. Lo que más llamaba la atención eran los pegoyos de roble que remataban en unas lajas circulares a modo de guardapolvos



XXII

Deforestación del Monte de los abedules para horadar un túnel y hacer una autopista. Se repite el asunto de la Aldea Perdida. Empuja la civilización. ¿Construimos infiernos para destruir paraísos?



XXIII

El valle de Artedo



XXIV

Los costillares de la Sierra del Viento. Ahora han montado allí torres eólicas. Abrieron pistas en las brañas vaqueiras



XXV

Estatua del mejor novelista de España, don Armando Palacio Valdés y debajo uno que aspiró a novelista y acaso se quedó meramente en un buen periodista pero que también compulsa la belleza y cree en el oficio sagrado de escribir, en la inspiración estética, en la edificación algo elitista. Pero vivimos en una cultura de masas donde se imparten los cargos de escritor a dedo los que se portan bien, a los que sean buenos chicos políticamente correctos. Antoñito Parra, no tenemos nada que hacer, pero con estos bueyes habrá que ir a arar.



XXVI



Voy pa la Pola Laviana una de las cinco Polas. ¿Dónde Dios mío yo cortexé? Canbañaquinta también me suena. De allí era un personaje inmortalizado por Palacio Valdés: Xuan de Cabaña Quinta. No hubo otro en la región que fuera más valiente ni más forzudo



XXVII

Mi vida está marcada por la luz agachadiza de un templo romano y por esta alegoría en piedra que refleja la parábola del buen pastor que da la vida por sus ovejas. Arcadas de la iglesia románica de mi pueblo, Fuetesoto antes de la reconstrucción. Tenían diez siglos y estaban como nuevas cuando las retratamos . Destacan los canecillos del taqueado jaqués y las florituras de los otros capiteles que no son historiados



XXVIII

Chifla gaiteru tu roncón y tu xiringuelo alegre sea la fiesta. La paisana de detrás no anda mal de delantera buena pechuga que así quiere a las muyeres el buen Dios.



XXIX

Grupo la amistad de Gijón. Lo antiguo y lo moderno. Debe de pesar bastante la caja. Esther mi paisana del Reyayu habla con otra muyerina en pantalones vaqueros. Ester es vaqueira legitima



XXX

Vida y obra de don Francisco de Quevedo. Para que decir más



XXXI

La vida es portar y pasar. Que la fe de estos pìxuetus non muera nunca y que santa Anina nos vala



XXXII

Ya llega la procesión al cruceiro del camin de Santuiagu donde da vuelta



XXXIII

Talla románica del cristo de Santana con faldellín. Los pies clavados son algo descomunales y la expresión tosca pero inspira grande devoción. Se trata de un cristo marinero rescatado de las aguas. Es el Jesús que vence con su dulzura y que con su mansedumbre aplaca las iras de las olas



XXXIV



Ya regresa la abuela de la Virgen entre la veneración de los aldeanos y marineros por lo alto del pinar a su morada cabal. Todos los años recorre en andas este trecho. El culto a Santa ana data del siglo XV y se propaga entre los marineros sobre todo. Gran parte de los buques de nuestra escuadra eran bautizados bajo la advocación tutelar de la madre de la Madre de Dios. Le sigue San Joaquín que es una versión más antigua del culto josefino



XXXV

Rosas y caireles. Hizo sol el 26 de julio de 2007 en lo alto del somo



XXXVI

Las campanita repicando a gloria y la fachada de la ermita adecentada y como un jaspe de blanca pa la fiesta



XXXVII

“Oh dios, salva su alma de la perdición, como él salvó de la ruina a esta iglesia” bello epitafio para el lucilo que alberga de uno de los ilustres varones de España hijo preclaro de Ramón Menéndez Pidal y fallecido unos años más tarde que su padre y el mismo que Franco. Merece la pena detenerse en el bello monasterio cisterciense de Arbas camino de Pajares. Es un lugar mágico que fue sede de una colonia ganadera romana. Arva significa campo alto

XXXVIII

Paisano de Avilés que no debe de regir bien el probe puesto que arengaba a las tropas y hablaba de crijas carajos vergas coños ratus etc. a las doce del mediodía

XXIX

Virgen románica de Arbás



XL

Desde lo alto el puertu Payares

LXI

Eso que yé? Pues una inscripción del siglo XVIII

LXII

Casa solariega de los Briceño (Arévalo) lambrequín, águila bicéfala en cuartel siniestro boceles y veros en el opuesto bajo el yelmo. Se ha caído el tejado y los balcones transparentan la luz cenital. Es eminentemente una casa solariega nunca mejor dicho parodiando a Quevedo pues en ella da el sol a todas horas.



XLIII

Leti y Cris en el Relayo verano del 2007. Dos primillas



XLIV

El poeta Diego Jesús Jiménez. La periodista Juby Bustamante. Antonio Parra fumándose un puro y paco umbral en la boda del escritor Florencio Martínez Ruiz 1964. Todo un estudio psicológico. Umbral Ya iba de dandy por la vida



XLV

Acto de reivindicación patriótica puertorriqueña en Harlem. Un fraile pasionista con bigote. Corría el año 1978. Los topos del FBI estaban al apostadero y muchos de los asistentes a la ceremonia acabaron entre rejas. En el país de las libertades y de la constitución de Jefferson el gritar viva Puerto Rico se consideraba n acto criminal terrorista. Muchos de los luchadores de este movimiento fueron condenados a cadena perpetua, confinados en celdas de alta seguridad y arrastrando la pihuela o brete (esposas para manear los pies a seres humanos como si fueran bestias. Los americanos que ven con buenos ojos las reivindicaciones territoriales en países extranjeros e incluso las apoya de manera encubierta como a Eta no se andan con chiquitas a la hora de poner orden en su propio gallinero. El grupo de Portorriqueños entre los cuales estaba una tal Lolita fueron juzgados por delitos de alta traición e inculpados de terrorismo. Aquella noche en Harlem en aquella iglesia en aquel acto sentí un profundo desasosiego y empecé a entender algo de nuestra tragedia del 98 y sentí simpatías por Fidel Castro ese gallego. Pero no sé. No soy más que una voz solitaria que pregona en el desierto. A ustedes ¿qué les parece?







Fin





GRACIÁN NUESTRO CLASICO MÁS VIGENTE E IGNORADO







Este año se cumple el 380 aniversario del nacimiento de Baltasar Gracián. La oscuridad y denso enmarañamiento del estilo del ilustre jesuita haga honor a la costumbre de su pasar desapercibido como un gran segundón de nuestras letras siendo por otra parte que es nuestro clásico más moderno y con una visión más original del mundo moderno. En estilo sólo lo aventaja su rival Francisco de Quevedo. “El que no haya leído al Padre Gracián desconoce gran parte de las riquezas del castellano” afirma M. Pelayo. El ilustre jesuita (Barbastro 1601- Tarazona 1658) no descuella por la claridad de su prosa ciertamente. Es árido de paso largo y lento empiedra de subordinadas sus párrafos pletóricos de conceptos y necesita mucha concentración y sosiego para seguirle el hilo. Pero pasado el primer repugno su prosa es trasegada con delectación por el lector. Hace prestidigitación del lenguaje y es un virtuoso de la antitesis que vierte con detenimiento y con densidad sobre sus paginas cuajadas de saberes talmúdicos. El ramalazo hebreo de este aragonés determina ciertas dificultades a la hora de conseguir ejecutoria de hidalguía para profesar la regla de san Ignacio. Un tío suyo que era capellán mayor de san Juan de los reyes obtiene las recomendaciones para que la oscuridad del linaje no empeciera la vocación. Y tales marranas desinencia le granjearon la sospecha preventiva de los inquisidores cuando no la malquerencia o los disgustos. Tampoco debió de llevarse bien con los del convento y duda de su vocación y propone al rector abandonar la SI. Uno de los prefectos ordena que se le quite papel y pluma y que en su celda no posea un solo libros. La orden llega nada menos que del prepósito en Roma. El padre Gowin Nickel. Sin embargo, Gracián es tozudo como buen aragonés y se hace de pencas. Desde el cuartel General de la Compañía se le impone el castigo del capelo y Nickel ordena al P. Ferrer el provincial de Aragón para que el interpelado se retracte públicamente de sus faltas. Se le recluyó a pan y agua en el colegio de Graus. Y seguramente los disgustos y el rigor del calabozo aceleraron su muerte a los 57 años. Este año con motivo del cuatricentenario de la muerte de Sta. Teresa la figura de Gracián cobra singular relevancia pues al igual que la monja santa y canonizada él fue un religioso rebelde. Y los dos fueron escudriñados con el rabillo del ojo por la inquisición. Quizás por esto o por sus antecedentes conversos Gracián mira a la monja de los éxtasis con simpatía y con motivo de la polémica del patronato defiende a la reformadora carmelita en contra de los santiaguistas los cuales no querían santa nueva y seguían aferrados y defendían a Boanerges como valedor y defensor de la nación española. La espiritualidad carmelitana era por aquellos días una corriente modernista. Por otra parte la mayor parte de los confesores de Teresa de Ávila eran jesuitas, para los que se deshace en alabanzas. Aquel tema del patronato que luego se resolvería en compatronato sería una de esas polémicas típicamente hispanas entre puristas y laxista, segríes y abencerrajes, liberales y ultramontanos. Los santiaguistas militaban en el bando de la tradición mientras los teresianos se decantan por la contrarreforma. Quevedo, caballero de la orden de Santiago, no podía ver a Gracián del que dice “ tiene la cara de pocos amigos y a todos la tuerce. Toma de ojo todo lo malo y a lo bueno hinca el diente. Goza de perversa vista y con no tener la cara buena todo lo halla malo en los otros”. Quevedo militaba en el bando del Matamoros. El aragonés que tampoco se calla compara al “caballero de las espuelas de otro” con las hojas del tabaco que son más de vicio que de provecho. Ya están aquí formando pugna los de la cruz colorada y los del aspa de san Andrés que era la cruz de los relapsos y de los procesados por la inquisición. Pese al aborrecimiento mutuo Quevedo y Gracián serán los adalides de la lengua castellana en el Siglo de Oro. Pero existen puntos de acuerdo entre el autor del “buscón” y del “Criticón”.

• Su devoción hacia Felipe III al que llaman “El gran filipo”

• Su fustigamiento de las relajadas costumbres de la época. Predican la reforma y la evolución de las instituciones, nunca una revolución

• Ponen su pluma al servicio de la corona y defienden a España frente a los extranjeros. La obsesión quevedista son los venecianos y la gracianita los franceses.

España contra todos es el titulo de un libro del primero. En Gracián también se detecta el pesimismo aunque no lo diga tan a las claras como su rival: No nos basta ser tan aborrecidos de todas las naciones para que todo el mundo nos sea cárcel y castigo siendo nuestra España patria igual, que al forastero acoge y da hospedaje..” Gracián y Francisco de Quevedo fustigan el papanatismo pero el aragonés parece afinar todavía más cuando dice: los españoles son valientes pero tardos. Bizarros pero altivos. Juiciosos pero no ingeniosos. Muy generosos y aun perdidos. Parcos en el comer y en el beber pero superfluos en el vestir. Son poco apasionados de su patria, y, transplantados, son mejores. Abrazan lo extranjero pero no estiman lo propio. Son muy allegados a razón pero arrimados a su dictamen. No son muy devotos pero tenaces en su religión. Absolutamente es España la nación del mundo más odiada porque envidiada (El Criticón) Toda una diagnosis. Buenos puntos de meditación y reflexión. Baltasar Gracián jesuita algo bisojo tenía vista de lince. Esta diagnosis vale para el español de todas las épocas porque quien acuñó la frase acaso fuera un español para la eternidad.



Antonio Parra miércoles, 26 de septiembre de 2007

MARIANO LLOBET ROMAN,



Aragón n. 5 –4º A

Ibiza

CP 07800



Madrid, martes, 18 de septiembre de 2007



Muy Sr. nuestro:



Tenemos el gusto de dirigirnos a usted al objeto tenga la bondad de remitirnos el libro del que es autor La Guerra Civil en Ibiza y Formentera, ISBN.: 978-84-16-611-8089-9, así como otro que publicó antes sobre el mismo tema de la guerra civil en Baleares, cuyo título exacto no tenemos ahora a mano. Para depositarnos en los fondos de nuestra Biblioteca del CIDA.

Cristóforos y cristófobos





Antonio parra.



La cristofobia habita entre nosotros adoptando las más sutiles formas de la palmadita en la espalda o de la loa de amigo/ enemigo que aquí se trocan los papeles, al andar todos inversos y conversos, porque claridad de ideas quiere decir oscuridad de pensamiento y lo blanco se ha vuelto negro porque así lo desea el jefe. Es complicado el mundo en que vivimos y una incógnita el que nos aguarda. No conviene tomarse la vida en serio. Reflexiono ante las cenizas de Umbral y el rostro desfigurado por un trance agónico tremebundo del primo Agustín. Agosto se despide con brisas y con funerales. Hice pedestrismo en la pradera y me di con un canto en los dientes por vivir en un país libre. Al atarder me mordió una culebra y me escupió venenos e improperios. Amiga quiere decir enemiga y matrimonio una cruz de los sufrimientos, entiendo a los que beben o los que se tiran por un barranco o los que en un momento de debilidad incurren en la fatalidad de la violencia de género huidos de esa fatalidad de la maté porque era mía.

-¿Tuya?

-De su padre y de su madre. Bien sabio se mostró Umbral hoy fue su entierro cuando afirmaba y pensar que el amor eso el hogar se ha vuelto cárcel arrebatada la autoridad del paterfamilias. Rosas de la patria potestad rota y contubernios del consenso. Piensa que eres libre.

-¿Libre?

-Al menos no estas en la trena

-Temo que me lleven preso.

Bueno el planteamiento que quiero aducir aquí y sobre el cual me gustaría es que Xto. ETA en la historia u su presencia ofende a muchos. Los que calladamente a la agachadiza portando la cruz llevan el fuego sagrado. Y ni están todos los que son ni están todos los que son porque de dinero y santidad la mitad de la mitad. El fenómeno Putinbashing pongamos por caso. Se ha puesto de media en los medios occidentales hablar mal de Rusia pero la rusofobia que nos embarga a la larga puede resultar peligrosa y a algunos se les ve el plumero de chuecas perdidos subnormales profundos la perfección suma en lo de bocazas. Una Pena, la de la muerte, y una alegría: la de la resurrección me impulsan a escribir en defensa de la paz y la justicia y la venida del reino futuro.

Valgan estos prolegómenos para ir a lo que voy. Por ejemplo el presidente ZP al que parece haber escogido por tiro al blanco los enemigos de la paz y el buen acuerdo, la pacificación, el restañar heridas de una guerra civil que no han cicatrizado y sigue perenne entre nosotros es un cristoforo. La verdad es que tiene cara de subdiácono aquel que ciñendo al cuello una estola blanca nos daba a besar en las misas de la infancia el portapaz:

-Pax Christi

-Deo gratis



Y desciende del ambón con su crismero de plata al que después de cada beso un acólito pasaba un pañuelo perfumado y correr turno al siguiente. Aquellas viejas ceremonias cargadas de formularios y de simbolismos me conmocionan pero de aquel remanente ya no queda nada. A la muerte se la trata de esconder pero sigue apareciendo. Por aquellos días de convencionalismos – puede que la gente fuese más salvaje pero más educada de hoy – le imponían un canon de paños teñidos de luto y caras de llanto. Mira Umbral. Es polvo en una urna y para eso tanto barajar- la verdad es que tras el que bueno era del día de las alabanzas sus enemigos al día fluente del entierro que los tenía le sacan la navaja y en eso por ejemplo el del Pozo tan adulador tan lamerón tan sonrisa de hielo y lengua afilada ha dejado de hacer el lamerón. Si el muerto era un cabrón para que vayamos a llevarle la contraria pero aquí el muerto es una excusa para marcarse un tanto para escribir un articulo. Todo se mediatiza y se aprovecha al husmeo del poder. ¡Y como no iba a estar la Espe en la comitiva de la incineración cerca del coche de respeto en que al fúnebre Umbral se lo llevaban! Tenia una cara de cegato que debia de pasarlo mal para leer y luego no sé si fue la melena o qué pero le creció el cabezón. El que ayer le halagaba hoy le desalaba y las alabanzas se torna improperios. Las cañas se vuelven lanzas que el mundo va todo él del revés. Lenguas del mundo no os fíes de ellas. Por eso nuestro presidente tampoco ha de hacer mucho caso. Ha querido que los españoles sigamos honrando a los muertos del otro bando, victimas de la vesania y los enconos seculares a los que se bañó de una máscara ideológica (los españoles con harta frecuencia pensamos y votamos con la andorga y por eso se nos dice ser un pueblo algo visceral). Ha tratado de llevar la paz a los vascos y domar al perro rabioso de ETA al que alguien achucha nadie sabe desde donde porque aquí existen tramas ocultas y manos lejanas que mecen la cuna del odio. Yo me estremezco ante estos cover ups y mi estremecimiento acompaña al de todos mis compatriotas de buena voluntad. Y ha procurado mantener la paz social. ZP me parece, si tenemos en cuenta que la política es el arte de lo posible y que estas son lentejas, si quieres las comes y si quieres las dejas, un buen político. El arte de la política es el arte de lo posible. No sé si será cristiano más creo que se declara agnóstico - no quiso abrazar aquel día de Santiago en Compostela pues tal abrazo le parecía una superchería- pero su comportamiento es cristiano porque toda su política aderezada hacia la paz cívica refleja el primer mandamiento que profesamos los cristianos: amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos. De manera que pese a la ley de la Ciudadanía y los ataques envenenados de los copinos y de un sector de la Iglesia más retrocada y recalcitrante, esos señores obispos impresentables de Polonia, los que veo yo en la YWZ vía satélite y que paren torreznos y pontífices de un nacionalcatolismos que a muchos en España nos recuerda y volvemos a la máxima evangélica de dad a Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que le pertenece. ZP ha respetado esa norma. Vivimos gracias a Dios en un estado laico paganizado algo laico y muy vaticanista pues aquí siempre fuimos más papistas que el Papa. Ciertamente ZP aunque a lo mejor no es creyente por sus obras los conoceréis tiene un comportamiento cristiano que le hace atrayente. Y muchos protestan por las audacias de este chico de León. Un cristoforo.

Y a lo mejor luego resulta que los copinos de mucho pésame Señor farisaísmo y odio hasta las cachas un odio que parecen haber bebido en Nietzsche y que los convierte en perfectos hijos de Zaratrusta y adoradores de la Bestia Parda. La Bestia Nazi. El mal.

- Cambiemos la Z de la serpiente maligna por otra que todos presente tenemos.

-Le entiendo. O yo me entiendo y Dios me entiende como decía don Miguel.



Los intolerantes, los que borran libros los que tachan nombres y queman apellidos. Los que se creen en posesión de la verdad, los absolutistas, absolutos, corruptos, polutos, versutos, los que acantean mujercillas de la calle, los difamadores que se columpian en la sorna de su fracaso y se revuelcan en el fango de la hipocresía viendo la paja en ojo ajeno cuando un inmenso madero de roble tapa sus ojos, son cristofobos. Y ahora están muy de moda. Hace falta ser teólogo y conocer un poco la trayectoria de la Iglesia para lanzar una afirmación tan inexorable y que yo quiero sea un anatema sit porque amo la libertad que me enseñó el Eleuteros. En su pecado claro está llevan la penitencia del reconcomio. La ignorancia a estos cristofobos no les deja vivir.

Al hilo de esto otro ejemplo: Mario Vargas Llosa en un artículo en el País se mostraba tan ufano de rusofobia que a mí me parece un cristofobo. Uno de tantos. Vulgares el colmillo retorcido que nos hace reír y compadecerlos a nosotros los cristoforos pero con ello no van a ninguna parte aunque nos dejen en mal lugar. Nada importa desde el momento que sabemos que todo es pasar. Pakibashing que viví yo en Inglaterra y el putin bashing que me sorprende y me encorajina en estos momentos. Sabemos que el hombre es el único bípedo que tropieza dos veces en la misma piedra los monos no pero hay tropezones que me parecen inocuos y lo digo por el Sr. Vargas Llosa que es uno de los plumíferos que más cultivan la moda del Putinbashing y nos puede dejar a todos sumidos en la reyerta. Siempre han de tener un enemigo. De lo contrario, no están contentos no se conforman. Al líder ruso lo han seleccionado como cimbel. Ogro dictador Rusia la cárcel de los pueblos todos esos tópicos tan conocidos como manidos. Vargas llosa que bueno que viniste se descuelga con una invectiva de catalogo contra el oso ruso. Lo dijo vargas punto y redondo pero es juez y parte. A mi siempre me pareció el de quito un tipo desagradable y presuntuoso me parece que de la cia y escribe por boca de ganso como amanuense de alguien y por algo y para algo. Es de los que vino acá a hacer las americas trayendo tras sí una recua de cholitos que no se cortan en manifestar que vinieron a por el oro que les robó Colón. Acusan a Vladimiro ruso de poco demócrata. Por lo visto no es democrapico prevenirse y precaverse contra todas esa cinta de baterías de lanzamientos de mísiles que les han establecido en sus antiguos países satélites chequia y Polonia. Por lo visto aquí cuando te pisan un callo lo que ha de hacerse no es protestar sino bendecir la bota del plantígrado. Y todo lo demás. Es una mentira que Rusia esté lleno de nazis. Los nazis moran en Lituania pero esos no son denunciables son amigos del Sr. Varga Llosa por lo visto. Y este cholito pasa por alto también los 29 millones de seres humanos que perecieron en aquel pais para librar a Europa de la zarpa hiytelriana. Eso poco cuenta para el Sr. Vargas llosa o tiene la memoria frágil. ¿Rusia la cárcel de los pueblos? Puede ser pero hay una Rusia maravillosa, de elocuencia de libertades de poesía de arte y de literatura y de escritores rusos a los que no se parece nada don Vargas Llosa que no es novelista sino un propagandista un libelista que tuvo la fortuna de caer en gracia a un editor de Barcelona pero don vargas como escritor o como periodista es mediocre. Salvo sus padrinos y sus conexiones. Viene de familia de oligarcas y de golpistas y por eso se descuelga con semejante catilinaria. Hay señores que no comprenden nada la magia del espíritu ruso. Rusia no es como los demás pueblos. Carga con los pecados del mundo y los escupitajos de doctrinos tan indeseables como el Sr. Vargas Llosa. ¡Qué risa! A lo mejor quiere este arribista compararse con Tolstoi o con Chejov.

-Soy Cristoforo. Porto la cruz del Señor por la Vía Dolorosa. Aguanto el flagelo y los escupitajos de la Derechuza. Han regresado los fariseos.

-No lo tienes muy claro.

-Hoy todo menos él es turbio

Y comprendí que he deportar mi leño hasta el final y vivir en la incomprensión, la tiranía, el sobresalto y el miedo.

-Es tu sino.

-Igual que el de todos los cristoforos viviendo en medio de la contradicción y la cristofobia.

-Señor dame alientos.