2026-10-10

arreebolaDA SE ME ENCOGE EL CORAZÓN L EWSCUCHAR ESTAS COPLASel gran agapito marazuiela al cual yo entrevisté en el ventorro de san pedro abanto wen cuyo dintel ponía más vale aquí mojare que enfrente ahogarse y enfrente fluía el agiua del eresma. arrebola

 https://youtu.be/XIgGtJiBjcc?si=Cpa8VELexH5s-MsG

 

PERIPLEROMA Y PERIPRÓCTICO SEXO ANAL Y PALABRAS DEMÁS

 

En esas estamos. Murió la Brígida en su casa sola, rodeada de sus perros y gatos, defensa de los animales y en su dormitorio una galería de hombres  guapos, galanes del ayer. Sic transit gloria mundi. Un periódico de la Derechona matiz masónico lanza las campanas al vuelo y dice que la Bardot fue el símbolo de la libertad emancipadora de la mujer y me digo yo para qué ostias queremos liberar a la mujer para verla morir, yerma, en un rincón de provincias sin hijos, sin padre ni madre ni perrito que la ladre. Soledad total que haría reflexionar sobre el sentido de la existencia o largar una oración fúnebre con sermón de campanillas al estilo Bosuet. Los adoradores de Venus y Príapo se callan confundidos y hacen mutis por el foro. Olga la Larga no tomó el velo en Novodievichi, sigue en sus afanes periprócticos y el sexo anal cansa mucho. No para de fornicar. Todo lo que se diga de su capacidad amatoria es puro pleripleroma material redundante, vanas palabras pero llega al chat cansada de joder. Se tira cien tíos al día, suma y sigue, lo cual es casi setecientos a la semana. No me extraña tenga ese aspecto decaído casi de tuberculosa. El mundo gira alrededor del ano el kuski y el kiski en ruso pero ¡qué pena de mujer¡  Es una perdida a causa de la veneración del gran cipote.No pude alejarla de las mancebías. El instinto tiene más fuerza que mis plegarias y eso de meterse as monja fue una pesadilla mía, un mal dormir. Compuse una historia al respecto y la dejé caer por inadvertencia.  No acabará en un monasterio, la están preparando la cama en uno de los xenodoquios para pobres de San Petersburgo. Ofrendó su vida en holocausto a Eros el dios del amor que es hermano de Tanatos y acabará mal y a mí que trato de ser alfaqueque de putas se me inclina la balanza del esperpento, pierdo comba y me alejo de la realidad. Otro amor fenecido. Otro más a causa de malvados designios y esa fatalidad que persigue a los escritores. De hoy en adelante honraré a la vestal Fulvia emblema de la virginidad y quedaré contento.

lunes, 29 de diciembre de 2025


 


MEMORIAS DE UN CORRESPONSAL EN NORTEAMERICA

Posted: 22 Mar 2019 09:00 AM PDT









BAJO EL OJO DEL ESPIONAJE DE LOS RUSOS Y DE LOS INGLESES ESTUVE



UCRANIA LAS TALASOCRACIAS CONTRA IMPERIOS TERRITORIALES: RUSIA Y CHINA. USA, ALEMANIA Y GB LLEVARÍAN LAS DE PERDER (memorias de un corresponsal de prensa)




Nunca fui uno de esos corresponsales "empotrados" por lo que me choca el candor e inexperiencia del  hombre en Moscú de TVE, el asturiano Carlos Franganillo, al que acaban de otorgar en su pueblo el premio Salvador de Madariaga(aquel sabio profesor de Oxford al que decían "tonto en siete idiomas", bastante mal escritor, un chisgarabís en política, mediocre historiador pero cuyo nombre sonó mucho en mis años ingleses pues era masón), y no es que lo haga mal del todo el chico pero incurre en uno de esos defectos a los que nos tiene acostumbrados el periodismo anglosajón que es la tercería y un enviado especial debe de ser un impávido y no tragarse toda la información que le ponen sobre la mesa, no creerse las historias de la CNN  o  los cables de Reuter. Un buen corresponsal ha de ser un púa, un poco mal pensado, darle la vuelta a los argumentos y al revés. Esta táctica les volvía tarumba a los norteamericanos cuando yo trabajaba en la ONU. Me enorgullece haber llegado a la cima del periodismo después de haber representado las dos corresponsalías en Nueva York y Londres y que me quiten lo bailado. Con Franco no me rasparon ni una sola crónica. Ahora no puedo publicar. Esta democracia es un círculo blindado en el que no entra nadie, closed shop, y existe una censura subliminal mucho más férrea que en los años de la Oprobiosa Hube de renunciar al despacho que me legó Felix Ortega en la tercera planta porque tanta información me atosigaba. El edificio Azul era una viborera del espionaje universal y una casa de putas.


Era la era Kurt Waldheim un austriaco, fino de cabos y experto diplomático al que acusaban los judíos de haber pertenecido a las SS y hasta que no acabaron con él no se quedaron conformes. Actualmente, con Baquimun (ese coreano de nombre impronunciable) es la masonería la que lleva las riendas en un primer intento por el establecimiento de un gobierno universal entre el East River y el Hudson.


Todos los días pasaba por mi oficina  un californiano pequeñito, la uñas a la manicura y la voz chillona, estaba hecho un propagandista de su causa, odiaba a los árabes, y  que se llamaba  mr. Levi y me leía la cartilla de lo que era mi obligación de contar, según él, a los lectores de los cuarenta y tantos periódicos de la cadena. No le hacía ni puñetero caso. 


Le mandaba yo hacer gárgaras a Mr. Levi  que pertenencia al lobby proisraelí que entonces barrenaba contra el austriaco y me encorajinaba que mis despachos fueran vigilados por un operador de la IBM con base allí, el gordo Herby soplón de la CIA. Muy amigo de José María Carrascal por ABC y de Valverde el de Ya. Con tanta premura los dedos se me volvían huéspedes.


En una ocasión subí a la cafetería, dejé unas gafas muy molonas que había comprado en Londres y me las robaron. Ahí acabó mi entusiasmo por la Organización de Naciones Unidas. Opté por trabajar desde casa en Staten Island. La ITT montó un télex en una de las habitaciones y desde aquella tronera a mi periscopio no se le escapaba una. Mejoró mi rendimiento y largaba a veces hasta cuatro despachos al día a Madrid.


Conseguí ilustrarme, hablar con la gente. A la isla de Staten empezaron a llegar judíos de Rusia y Ucrania, el gobierno americano les facilitó casa y les dio boletos para ir a comer gratis a los restaurantes de la zona. Eran los tiempos del final de la guerra fría. Comenzaba la guerra de las galaxias. Los rusos les sacaban una cabeza en desarrollo espacial y en las armas nucleares a los norteamericanos pero estos batían a sus oponentes en computadoras y en derechos humanos que fue el caballo de batalla al terminar la era Leónidas Breznev. Se notaba cierta distensión pero las espadas estaban en alto y esto estuvo a punto de costarme a mí la carrera por mor de un despacho que envié hacia mediados de julio de 19 77 contando el suceso de un satélite espía ruso que había sido derribado por la vigilancia estratégica en el estado de Nebraska.


Una llamada al poco rato del Departamento de Estado me notificaba que, si no rectificaba aquella información que toda la prensa USA daba como una avería para demostrar que los rusos iban a la zaga de los americanos en la tecnología de estos chismes, tendría que abandonar Nueva York al punto. Yo me desdije en una crónica aunque al mismo tiempo me convencí de haber dado en la diana; había logrado un scoop.


El de Pyresa les había marcado un gol a los del YA, la EFE, Radio Nacional, TVE, los vascos y al catalán de la Vanguardia que no sé si era J.M Massip. Jesús Hermida, Carrascal y Cirilo Rodríguez con su meritorio Felipe  Maraña (Felipe Sahagún que hoy escribe en el Mundo, y que es un gran tipo, mucho más enterado que el zafio de Julián Martínez conquense que no sabía escribir y fue el  que sucedió al cubano Antoñito Sobrino en la delegación de EFE, de quien  por otro lado grato recuerdo guardo tanto de él como de su esposa Ángela pero tiene la mente programada por los sabuesos que le lavaron el cerebro en los cursos de Columbia) se subían por las paredes.


Reagan era por aquel entonces solo un poderoso gobernador del poderoso estado de California y no había aun empezado el pimpampum de los artefactos en los cielos pero yo los vislumbré desde mi atalaya.


La de Carter fue una época apasionante con las revueltas de Jomeini, echaron al sha, hubo líos en Panamá con el Cara de Piña, Noriega, crisis del petróleo, conque el personal se volvía histérico a la cola de las gasolineras de Long Island cerradas por falta de crudo.


Nueva York daba una sensación de vértigo. Era como vivir en las alturas, mi primera oficina fue en el piso 44 de un rascacielos en Waterside Plaza y esa sensación no se me borrará nunca como aquella tarde en que me pasé tres horas en los jardines del complejo discutiendo con un rabino askenazi sobre España, los sefarditas, la reina Isabela la mención de su nombre le hacía escupir (ideas preconcebidas porque el rabino era pura leyenda negra) al buen leví o el griego que me servía el fardel de periódicos que pesaban casi tres kilos el ejemplar del New York Times de los domingos tenía trescientas páginas la mayor parte publicidad y me regalaba vino de Chipre.


Desde el asombro neoyorquino el mundo parecía muy pequeñito. La lectura del Times del que se hacía lenguas mi predecesor el gran gallego Manolo Blanco Tobío y que para él era un ritual a la hora de desayunar me abrió los ojos del porvenir. Cada mañana publicaba la rotativa historias increíbles. Aquello era un verdadero geiser de la actualidad más que un noticiero.  Mucha tela que cortar, mucho tema y más problemas a los que hincarlos el diente.


Yo les daba la vuelta a las historias del famoso matutino global, dirigido por Schultzer al frente de una plantilla de redactores y escritores judíos y acertaba.


Piensa mal y acertarás, sus intereses no eran los intereses de mis lectores a los que yo intentaba de contar cada tarde y cada mañana cómo era la vida en América qué pasaba en la Medicina, en la industria del automóvil, en la aeronáutica, en la industria farmacéutica y del armamento en los múltiples aparatos electrónicos que se inventaban, al tiempo que hacía una semblanza de personajes que me encontraba en la calle. Cuando había que sacar el incensario pues todo eran alabanzas al Tío Sam pero con frecuencia el garrote tenía que estar a mano y había que sacudir.


Ay América la bella... toda ella engalanada de millonarios y de monedas fragmentarias- dollars nickels and dimes- la tierra de la oportunidad donde algunos triunfan y la mayoría fracasa, bronca lucha en la cual hay que atarse los machos, medir los palmos que piso y obtener una cierta sabiduría de calle o stret wisdom, que es como ir a la universidad.
Cuando uno llega a la Gran Manzana las tres palabras que más  saltan a tus oídos es dólar, "shit" (cagada) y "fuck" (joder). No me gustaba la capital planetaria. Es inhóspita, maleducada (nadie te da los buenos días ni te da las gracias o te pide excusas como en Inglaterra, los ingleses están a todas horas con el sorry a vueltas), puesto que sólo en esta jungla de asfalto hay un parque el Central Park que era muy peligroso en los 70 y la gente vive compartimentada y encajonada en jaulas de muchos pisos donde hay que utilizar el elevador constantemente y al tocar los picaportes la estática te arreaba una descarga, lo que da idea del nivel de energía y de hiperactividad de NY. En la corresponsalía traté de seguir los pasos de quien fue mi antecesor y modelo Félix Ortega y su mujer Dulce


En verano te torrefactas y el aire se puede cortar con un navaja, y en invierno te arrices con las nevadas, una noche de febrero se congelaron las cañerías de casa pero a los dos días hacía una temperatura primaveral, el clima es allí drástico y cambiante.
Con todo y eso, viví una experiencia única, fue un tiempo apasionante que me curtió como profesional, una profesionalidad que tengo bien acreditada pese a mis mermas porque yo nací al periodismo en las tabernas de Fleet Street donde el personal arrastra el impacto de las tres fatídicas "D" inherentes al oficio de plumilla (deprimido, dipsómano, divorciado) y lo que "ganaste con la pluma lo perdiste con la copa" según dice mi mujer. Y yo le contesto que los periodistas vamos por la vida con la cruz a cuestas o portando sus dolores sobre los hombros como san Cristóbal. De vez en cuando hay que parar y echar un trago para olvidarse de tantos sinsabores. Es un poco la imagen del "santo bebedor". No soy un asceta pero puedo estar sin comer y sin beber largos días. Sin escribir no, y me siento orgulloso de mi carrera. Google y los blogs son en mis años provectos una válvula de escape y un tablón de salvación. Y sobre el teclado de mi programador personal hago jogging mental lo que me abstrae de las miserias que me rodean y me reconcilia con la vida y con el mundo. Mi pluma no se la vendo a nadie ni he puesto en almoneda mi conciencia como muchos para que la compre el diablo. Soy un asendereado de la información donde me han salido y se me han caído los dientes que tuve que hacerlos retorcidos para sobrevivir porque si no te comen. Hoy el corresponsal en el extranjero es un títere en manos de los grandes poderes que marcan el territorio de la globalidad. Mi sueño hubiera sido ser corresponsal en Moscú.


-Hubieras rizado el rizo, maestro.


-Ya, pero se me pasó el arroz


Por ende digo que Franganillo  no lo hace mal. Acaso sea el mejor de toda la peña la profesión ahora adolece de imparcialidad porque al corresponsal de prensa en el extranjero le han convertido en agente del gobierno, siguiendo el camino trazado por los enviados especiales de la segunda guerra mundial: David Dimbleby,el de la BBC que "se inventó el Holocausto", el primero que llegó a Bergen Belsen, Alistair Cook (sus cartas desde América las escuchó Inglaterra durante cuarenta años) o Edward Murrow, Frank Capa, que estuvieron en la guerra de España junto Ernesto Hemingway. Walter Cronkite, un señor de la noticia al que me cupo la suerte de admirar y de escuchar. John Hersey del Chicago News que reveló a los norteamericanos el horror de Hiroshima. En Europa destacaron Oriana Fallaci, Curzio Malaparte el amigo de Mussolini, gran escritor, Guerra en el Este, Kaput, o Wilhelm Weiss el director del VolkishesBeobachter de Berlín durante la segunda guerra mundial. ¿Estamos hablando de periodistas o de propagandistas?


No lo sé. pero mi deontología profesional y mi ética apuntan a otros objetivos, van por otros caminos y es la misión de educar, divertir si se puede, informar no desinformar y analizar el calado de la noticia para que no te den gato por liebre.


En la crisis de Ucrania a ninguno de los misioneros de la noticia se le ha ocurrido reportar que Kiev fue una de las capitales más bonitas de la URSS a orillas del Dniéper, el río de los cosacos, buenos cristianos ortodoxos porque no ha leído a Tarás Bulba del genial Gogol un ucraniano que escribía en ruso. Que Kiev la Santa se halla a ciento y pico kilómetros de Chernóbil, lugar del siniestro o atentado nuclear de 1986 que recordó al mundo los horrores de una conflagración atómica a la que ahora parece propicio Obama con sus adláteres.
Que los ucranianos se distinguen por su trabajo, su sentido del humor y su acento un tanto ácido que tanta hilaridad causa entre los rusos.
Que les gusta el tocino y el aguardiente con pepinillos. Que Crimea siempre fue rusa hasta que Nikita Jruchef en 1954 que había nacido en una ciudad ucraniana. Kalinovka, en la frontera misma y dentro de la provincia de Odessa la cedió a una de la Unión de Republicas Socialistas, un hecho sin importancia a la sazón, puesto que el país se componía de muchas republicas federadas y divididas en distritos, y una de las características del fenecido sistema soviético era la armonía en la convivencia de etnias, lenguas y culturas.
Fue Crimea epicentro de la paz y de la guerra donde se gestaron no pocas crisis es esta península, donde los inviernos no son tan perversos como en Moscú.
Allí iban a veranear los barín (nobles) y gran parte de los dramas de Chejov se desarrollan en la ciudad balneario donde los moscovitas acomodados iban a tomar las aguas. Es para los rusos la Marbella española.


Curiosamente, tanto la revolución que destronó al zar como el desmoronamiento de la Unión soviética iba a ocurrir allí. Pero Crimea ha sido siempre rusa, es la llave del Mar Negro, sede de su base naval del Mediterráneo, estratégicamente indispensable para la flota, donde vencieron los rusos a los turcos y a los ingleses y luego ocupada por el general blanco Wrangel durante la guerra civil.

En Yalta se firmó el armisticio de las potencias beligerantes en su victoria frente a Alemania. Rusia no ha sido una talasocracia a diferencia de Inglaterra o Estados Unidos, sino un imperio terrestre pero ha tenido una vocación naval, a sabiendas de que la hegemonía de una gran potencia no puede recabarse sin el dominio de los mares como canta GB en su himno nacional "Oh Britania rule the waves" y que ha tratado de proyectar desde su escuadra del ártico desde Vologda hasta la península de Kamchatka en el mar de Japón.


Todo eso es lo que está en juego. Putin cuenta con el respaldo de su pueblo aunque los rusos no quieren la guerra pero Obama, al secundar el putsch de signo fascista (los ucranianas poseen una tradición antisemita que puede cotejarse en los libros de historia) que derribó Yanukovski puede que haya metido la mano o la pata en un avispero del que le costará trabajo salir indemne.


La maniobra no puede ser más burda y hasta el ex secretario de Estado Kissingerse ha llevado las manos a la cabeza.


Va a ser el buen pueblo ucraniano el que padecerá las consecuencias de estos dislates y no esos señores de la guerra y el clan zionista. He aquí, pues la segunda guerra mundial se coció mediante la intriga y animando a los dos bandos, una situación tan peligrosa que va a dejar pequeño a Adolf Hitler  de quien pueden considerarse émulos los actuales mandamases de la Europa de los mercaderes:  Merkel, esposa de un rabino,  Cameron, quien por lo visto es descendiente de sefarditas como la jefa del FMI madame Laguardia o Legarde, o Hollande  feligrés de la sinagoga más importante de Paris, Barroso hebreo de Coímbra y Shirley Ashton nacida en Golders Green donde está enterrado el judío más famoso de la historia después de Jesucristo: Carlos Marx.


Desde mi tronera avizoro esta movida como un jaque mate a la ortodoxia rusa de la que Kiev con sus lauras o grupos de monasterios que se extienden hasta la región de Galitzia y de Eupatoriaque va a ser defendida paradójicamente por Putin un ruso de origen hebreo. No se trata de un plante estratégico sino el pronóstico de una de las muchas guerras de religión tomando como rehén al pueblo ucraniano en su mayor parte ortodoxo o uniata, aunque Ucrania es un pisto de creencias y de culturas aunque a diferencia de Kosovo en sus provincias domina los cristianos viejos y no los musulmanes.


La historia vuelve por donde solía pero en esta guerra de información o desinformación en que nos sumen veo falta de acucia y de perspectiva, un pecado imperdonable para un informador en regla. El gran poder utiliza a los periodistas como perros o falderos o les ayudar a "su"misa de monaguillos. 


No son periodistas sino propagandistas, plumillas serviles a las ordenes de ese Moloc moderno encarnado en la persona de Barracón Obama, el negro zumbón.


En una confrontación con el eje Rusia-China los americanos tendrían que mojarse y llevarían las de perder. Rusia es un país misterioso, inconquistable por las armas como se demostró durante las guerras napoleónicas y con la derrota de la Wehrmacht, cuando los tanques de Gudariansucumbieron en la estepa.
Por las maulas, tretas y añagazas y la guerra sucia a la que son tan proclives los gringos (ellos pegan el puñetazo y luego echan la culpa a un tercero), a lo mejor, tal vez, pero esto es poco seguro. No les arriendo la ganancia a menos que Obama quiera pegar fuego al planeta.
Mi ética profesional, lo diré para concluir, fue siempre la defensa de la paz y de la vida como declara el salmo Exquisivi justiam et odivi iniquitatem 

 


ESPAÑA MI NATURA

Posted: 22 Mar 2019 08:40 AM PDT


Nueva York


Nueva York transforma, contamina, sublima y a la vez rebaja al estado cero. El hombre se siente hormiga y gigante a un mismo tiempo. Repele y rechaza a la vez. A mí creo que me rechazó pero releyendo algunos de mis apuntes y crónicas de entonces e interesado por los artículos en el "País" de Elvira Lindo, corresponsal allí, la cual hace un periodismo ágil audaz y a la vez procaz que escandalizará a los reaccionarios y los/las que consideran el oficio de escribir un eterno mirarse en el ombligo y enjabonarse unos a otros –los artículos de la Lindo yo los pondría como paradigma de los ejercicios de estilo y de lo que debe ser esta profesión, si no vale oiga, dedíquese a otra cosa-dentro de la urna de cristal, pues a algunas debajo de la pluma se les notan los correajes de la Sección Femenina disfrazados de un falso feminismo, he descubierto que en verdad tengo nostalgia de Nueva York que fue para mí una especie de tierra prometida. Se asustan de lo estridente pero Nueva York es un sitio estridente como que fue fundada por ex presidiarios y por mozos de cuerda que venían huyendo de la quema de Europa. Volví moviendo la cabeza como Paco Martínez Soria "la ciudad no es para mí" y ahora, al cabo de casi treinta años, silbo por las aceras con Frank Sinatra: "New York. New York"


La calle allá habla un lenguaje directo, duro y coprológico y en la sartén de la conversación hierven los tacos pero no por soltar algún que otro "caspita" neoyorquino un escritor no es mejor ni peor. El mundo es ansí, ya lo decía Baroja y no como los inquisidores y los zenones de oficio sin beneficio quisieran que fuera. La ternura late en el meollo. Por fuera NY es una ciudad ácida y llena de pinchos. Por dentro dulce almíbar. Profundamente humana. Sofisticada y paleta a la vez. Todo el mundo diciendo fuck, dollar, shit y wuau. Capital de lo in y lo out. Pero allí nunca pasa nada y ocurre todo. Es la capital del mundo.


Un melting pot que indica el modelo del futuro en el que hay que aprender a vivir y a convivir razas y religiones. Fue toda una universidad la estancia de cuatro años corridos allí. Por lo menos aprendí sabiduría de calle (Street wisdom) ahora un quidam va y me dicen que hay que vigilarme, que me meten en un manicomio y me den jarabe de palo. Ejerzo desde aquí mi derecho de réplica, desde estas hospitalarias páginas donde hay un director que es de nuestra escuela, la vieja escuela del gran Emilio Romero, que nunca te tiraba un artículo, ni se asustaba por nada, sindicalista polémico que venía desde el Falangismo de la libertad Y de la profesionalidad. Déjalos que se desahoguen. ¿No somos libres como ellos cacarean con tanta prosapia a bomba y platillos desde sus antenas de propaganda? Pues eso, somos libres, o eso espero.


Habiendo padecido el acoso de una de esas prójimas que me mandaron al mar de hielo y al regato como aquel que dice por esos convencionalismos de ciertas féminas pacatas (en la era Aznar ocurrieron muchas cosas raras y me siento mucho más a gusto en la España de ZP, pero vuelven a soplar vientos de intolerancia y de caza de brujas) usted sobra, váyase a su casa, y hasta una fulana en un pedido me envió a la Hemeroteca una cuerda para que me suicidada (rechacé el ofrecimiento pues un judío no se suicida jamás pero en vez de balas le devolví la pelota con un ramo de rosas por Interflora), me creo en el deber moral de defenderme con un canto a la palabra, con un "I love New York, New York, amo la libertad", que me sale del alma. Un aviso a navegantes. Porque aquí la derechota, más papistas que el papa, se sienten tan pronorteamericanos que parecen haber aterrizado en estos predios desde un barrio de Miami donde se practica un anticastrismo de pistola y de cloaca. Vuelven los vigilantes de la playa, los policías del pensamiento, los comisarios de la Verdad, su Verdad. Y es tanta la aversión que nos tienen estos demócratas de barniz que aquí puede prepararse hasta un magnicidio como hicieron con Carrero Blanco u ocurrir otra hecatombe como el de las idus de marzo.


Eso no es América oiga, sino una deformación barata de ese gran país. Y yo soy una rata neoyorquina. ¿Epater le bourgoise? Pues sí. Creen vivir en un mundo feliz pero déjense de hacer palotes y de pintar angelotes, incluso bilingües y trilingües siempre serán tontos como le dijeron una vez a don Salvador de Madariaga, "tontos en nueve idiomas". Que lean a Huxley un gran escritor británico algo profeta que trató de demostrar a sus contemporáneos el callejón sin salida al que su incontrastado optimismo les había llevado los políticos en entreguerras con su lenguajes prebélico. Luego Bush, Reagan, la Thatcher y Blair volvieron a la carga. Con sus martingalas de armas de destrucción masiva, etc.


Yo amo a New York y en este amor va incluido el recuerdo tierno de aquellos vecinos que cocinaban una tarta para ti cuando veían aparecer el capitoné de las mudanzas por el barrio y tú estrenabas nuevo hogar o que te entregaban las llaves de su "carro" si a ti se te había roto el tuyo. Gente sufrida, trabajadora, magnánima, cordial, ordinary people, gente corriente de un país en el que nacieron dos de mis hijos y en el que todo es grande: las nevadas, las tormentas, los ríos, las montañas. En Chicago se podía cortar el aire una tarde de calma chica a 47 grados a la sombra y en Staten Island con una ola de viento polar estuvimos a 32 bajo cero. Un país, en definitiva, en el que nacieron dos de mis hijos. Un país cuya lengua y literatura creo conocer bien como anglista pero en el que no me gustaría vivir a no ser que a la fuerza me exilien. Sigo siendo una rata neoyorquina trasterrada a Madrid. New York. New York.


No trato de escandalizar pero asumo que veces redacto no para unos lectores sino para poner orden y claridad a mis propias ideas. El que quiera que no me lea (este es, supongo, un mundo libre) pero que no me insulte. Por favor, señora funcionaria, manos blancas no ofenden pero hay que reconocer que usted tiene unas zarpas brutales de felino. Quiso clavarme sus sucias garras pero va jodida. Llevo dándole a la tecla desde hace más de 45 años corridos. Me han salido y se me han caído los dientes en este oficio. Gozo de una cierta vitola profesional. El hecho de que sea yo un periodista incomodo o que le escandalice a Vd. que vive en una nube y en el dulce encanto de la burguesía no significa que mis prosas que (escribo a sobaquillo de refez, sabe lo que es refez, pues si no, mírelo en el diccionario, y a veces con mala leche) sean tan malas. Que a Vd. no le gusten ese es otro cantar pero no me acuse de acoso que yo no la conozco de nada. Por culpa de prójimas como usted y gente muy engallada de la Cuerpa he tenido yo muchísimas contradicciones y persecuciones. Quisieron acabar conmigo. A vuesa merced le encantan los mansos, por lo visto, pero yo soy un mihura.


Bendito sea Dios que no todas las mujeres son así ni padecen homofobia. Respete mi libertad como yo respeto la suya. New York. New York. I love New York.

Y voy con el otro. Debe él ser un gudy y yo un bady y para colmo me cuelga el sambenito de que soy anti-norteamericano. Si esos no son coacciones (encima me llama provocador) y amenazas que baje Dios y lo vea. Me quieren llevar – otra vez- al gulag y por ahí andan hablando tíos de meterme un tiro por picajoso. El presidente Bush me parece respetable pero caudillista en su gestión política y que habla un lenguaje muy "peligroso". Mucho más peligroso que yo, que no tengo ni pistola ni lanzallamas, ni carros ni aviones supersónicos. Sólo mi pluma y una triste navajilla para cortar el pan. Usted sí que es un peligro en el foro si sigue profiriendo amenazas bajo pseudónimo...


Cualquier madrugada pueden llamar a la puerta y no va a ser precisamente el lechero. El tal Judex puede ser un golpista disfrazado de cristiano de base o de cursillista de cristiandad y sus malos modos no me gustan como tampoco sus malos pelos si es que le queda alguno. Sus gestos y sus palabras de topo del Circus o la Gestapo. Habla una jerga antigua como Humphrey Bogart.


Y me asaltan estos pensamientos cuando vuelvo a releer una de las grandes novelas del siglo XX: "El Lamento de Portnoy" de Philip Roth un profesor de origen judío, aun a riesgo de perder un poco las formas. Sansirolés, cursis, doctrinos y viejos cursillistas de cristiandad abstenerse. El cristianismo, la literatura, el periodismo son otra cosa. Y al hilo de la glosa de este gran libro he hilvanado un ensayo para mis memorias de la Big Apple. El empiece no puede ser más tremendo porque Roth lo que intenta es romper los tabúes victorianos que tanto daño han hecho a la lengua inglesa y que regresan como vuelven siempre las cazas de brujas y los inquisidores. "Cuando el cuervo vuela bajo hace un frío del carajo". "Tu pene enhiesto y se acabó tu sabiduría" o "cuando las ganas de joder aprietan ni a los muertos se respeta". Todos estos son refranes yiddish. He encontrado durante los largos años de mis aficiones paremiológicas un sorprendente paralelismo entre las consejas en español y las judías. Eso por una parte. Por otra, el refranero castellano se parece mucho al ruso.


En efecto, el aforismo del ghetto " Wan der putz stehet light der Sechel im pre=(con el miembro en erección la lógica está de más"). Esto es: que somos barro y que el ser humano a través de su animalidad rinde tributo a los instintos. Yo lo escuché en un cafetín del Lower Manhattan (me gustaban los tupís judíos y había uno Staten Island donde yo asistí en los setenta a la llegada de miles y miles de judíos exilados de la Urss, y a la de las excavadoras de las inmobiliarias, misterios del mundo, y desparecieron más tardes los cilancos y las grandes charcas, el canto de los patos salvajes sustituido por el ronroneo del tráfico). A NY le entró la "cupiditas aedificandi" (el morbo del ladrillo) de los romanos. Levantad casas malditos. Construid una nueva torre de babel. Roth se erigía en heraldo de un mundo por llegar. Se adelantó a su tiempo. Por eso está considerado como un autor maldito que ha padecido en su carne el flagelo de la caza de brujas


El mundo se acelera de una forma imparable. Me invitaron varios veces al templo esto es a la sinagoga pero a mí me daba corte colocarme la yamulka en el occipucio que me sentaba que ni pintiparada y verdaderamente tengo cara, la nariz sobre todo, de judío pero no hacían más que hacerme preguntas y había un paisano que se parecía mucho a mi abuelo Benjamín al que colgaban los flecos de las filacterias (los sefarditas se colocan para orar en los cuadriles una especie de faja) que eran exacta a la largo ceñidor con la que el abuelo Benjamín, un auténtico padre para mí, se "atacaba" para no agarrar frío a los riñones.


Se llamaba Samuel y un día me enseñó emocionado la llave de la casa de un pueblo de la provincia de Segovia: Coca. Sus ancestros debieron de ser, pobres, los protagonistas de aquel triste éxodo hacia Berbería que cuenta El Cura de los Palacios en uno de sus almanaques, la llave guardaban y algún día regresarían tal vez al hogar del que fueron despojados. Me quedé de una pieza y no regresé al Templo en bastante tiempo pero con motivo de la muerte del generalísimo fue invitado allí a un kadish o responso. Corría diciembre del 75.


¿Franco era judío? Esa era al menos la tesis de un libro que yo tengo inédito Franco y Sefarad un amor secreto.La puesta infurió a tirios y a troyanos. Yo no sé si era o no de origen sefardí el anterior jefe del Estado. Pero hecho ineluctable era que el apellido Franco lo es. Como lo era Cisneros. Fray Francisco heredó el toponímico de un pueblo palentino. Tiene la cosa tres pares de perendengues. Resulta que la herencia que desparramaron los godos entreguistas y corruptos la trataron de recomponer los dos franciscos fautores de la unidad española.


Los Franco me caen bien. Pero más Ramón el aviador republicano – su mirada llevaban la llama del fuego sagrado- o don Nicolás buen diplomático algo putero y gran vividor lo mismo que doña Pilar que era una cachonda mental. Más que el Dictador al que otro compañero de armas, el inefable Queipo, le llamaba la "culona". Siempre lo tuve a Francisco Franco en un pedestal y un soldado valiente (innegable) pero mis colaciones últimas sobre la guerra civil dan a entender que en el escalafón había generales mucho más brillantes que él; como Rojo y Casado que hablaban varios idiomas incluso el árabe y Franco nunca llegó a dominar ni el inglés. Todos estos postulados revisionistas, con todo, nunca me apartarán del amor que profeso hacia Pachín y hacia su familia.


Pero yo en su capote no me hubiera alzado, mediante apoyos y contubernios económicos de don Juan March, el banquero de Mallorca, contra el gobierno legítimo, provocando una tragedia fratricida cuya culpa y estertores aun arrastramos. Asimismo, hizo una guerra "a la africana" con mucha infantería y derroche de hombres. Sus otros compañeros de armas, que conocían bien a "Franquito" y lo despreciaban teniéndolo por un don nadie en el escalafón, respondieron con la misma moneda. Tal cual, el general Rojo, que era un formidable estratega. Eso prolongó la tragedia. ¿Pudiera haberse evitado? No sé. Que la historia lo juzgue pero es irrefragable que Franco amaba a su patria, a lo mejor equivocadamente, tal vez demasiado. Y que le echó cojones. Uno cojones equivocados seguramente.


Luego en política le dieron resultado sus juegos camaleónicos. Un buen táctico, se pegaba al territorio, arrastrándose bajo las alambradas y guardando un bajo perfil. No nos engañemos. Ganó y su victoria, para bien o para mal, fundó la España moderna y nos legó un estado "social", el de Girón, ese que hoy disfrutamos y padecemos y que muchos montados en el dólar y que piensan que esto es Hollywood, la cara más impresentable del capitalismo más bronco olvidan. Buena gana de lanzar coces contra el aguijón. Sin embargo, convendría entender a Zapatero: los otros generales merecen una vitrina y su nombre glorioso en los anales. Y un lugar al sol en el Museo del Ejército. Si la memoria histórica se conduce por los cauces correspondientes, y no se convierte en trampolín de odios y de vesanias, esta reivindicación puede ser bálsamo a los costurones desgarrados del alma de España.


Imitemos a los norteamericanos en eso que también tuvieron una guerra civil. Y en Nueva York se rinde honores al sureño Lee que era de los "malos". El gran derrotado en la película "Lo que el viento se llevó".


Franco no se enriqueció a costa del erario público y llevó vida modesta y familiar, austera, amante de los libros y del campo, y en sus gustos y discreción se reveló como un pequeño burgués judío. Le gustaba Stefan Zweig y Lajos Zilahy. Disquisiciones aparte, lo que no cabe duda en esta hora en que todo el mundo le calumnia y le insulta, el hecho es su innegable amor a la patria, su austeridad, su distanciamiento de la pasión española y eso que amaba a España con todo su corazón y hay algo mesiánico y misterioso en toda su vida y obra. Y he llegado a la conclusión de que los judíos a los que salvó a miles de las garras del tirano a través de sus embajadores en Atenas. Bucarest, Budapest, Sanz Bricio, [lean un libro descatalogado del gran periodista de "Arriba" Eugenio Suárez. "Corresponsal en Budapest"] le sustentaron en el poder con maniobras ocultas dirigidas desde Wall Street.


Todo eso es impepìnable guste o disguste. Por eso me insubordinan las mentiras propaladas por un menda en una televisión la otra noche que decía que el general Franco con una mano mojaba los churros en el café y con otra firmaba las sentencias de muerte. Wrong. La condena a muerte de Grimau le costó dos noches sin pegar ojo. Ese tal Herrera especialista en prensa de la entrepierna dicen que es poeta (¡caspita y pardiez rediez como deben de ser sus versos!) y uno de los más eximios practicantes de lameculismo catatónico-tontonico y de coyundas y de líos de la jet que interesarán sólo a su padre pues yo tenía un capitán que odiaba la pornografía y cuando veía a un guripa con una revista pornográfica entre las manos se la hacía pedazos: "El sexo en directo y en privado, chaval, te van a doler los cojones de tanto mirar esas porquerías".


Bueno, pues valga esta larga digresión para meternos a analizar una de las grandes novelas del siglo XX "El lamento de Portnoy" de Phillip Roth un profesor de Columbia hijo de supervivientes del Holocausto. El eje de marcha o argumento de esta novela sin argumento hilvanada a base de calas psicoanalíticas en las que se acomete algo tan moderno como es el rechazo a la figura del padre, la vida paranoica inmersos en el ruido de Manhattan, la gran manzana, la pina cucaña donde solo los mas ardidos trepan al mayo encerado y resbaladizo y los demás quedan tirados, el onanismo, el mironismo, el fetichismo, los complejos de Edipo, los negros, las calles de la urbe huelen a negro, el racismo, los prejuicios religiosos o étnicos, la equiparación de Eros con Tanatos. Un mordisco a la gran camuesa.


El libro está contaminado de Nueva York la ciudad automática de Camba trufado de metáforas eléctricas. Las frases son como latigazos de buena literatura pero así es como habla la gente en Nueva York. Las descargas estáticas están por toda la urbe, cuando tocas un picaporte o pisas una alfombra. Allí la eutrapelia a lo Azorín y a lo Miró estaría mal vista. Un año en la ciudad y se te quita la gazmoñería. Se lo recomiendo a esos cursis que hablan de análisis de textos y de pretextos y escriben como si fueran cursillistas de cristiandad. Oiga, váyase usted una temporadita a NY y déjese de foros y de practicar el autobombo y no nos venga a hablar usted de sus libros que son todos muy malos, que aunque tienen premio quizás también tengan bicho, un bicho golpista, claro es. Lea a Philip Roth creador de mundos y de personajes como "Bubbles" la Burbujitas, la putita, que no es otra a mi parecer que la gran meretriz onírica del Apocalipsis. Recíclese, póngase las pilas.


La literatura y el periodismo son algo más que un ejercicio de redacción o una excusa para que a uno le llamen guapo y le lancen, los muy capullos, mensajes de amor o de odio por el foro. ¡Cuan bien escribe este chico/chica! Tú llegarás… a dar con la cabeza en un pesebre. No han vivido en Nueva York, la ciudad metáfora, no han ido al reencuentro con la metanoia y la paranoia. A mí Nueva York, la ciudad santa y maldita, mitad nueva Jerusalén y mitad Babilonia, me cambió la vida. Sé lo que escuece que te llamaren perro judío, que te marginen, que te pongan, por decir la verdad, contra la pared. ¡Oh, I love New York!


Y este es el New York que surge en el "Lamento de Portnoyª libro clave (está editado por Bruguera en castellano), que hablando de marginales, de negros que huelen mal, y taxistas polacos con cara de buey y apellidos impronunciables y pistonudos, como Brzezinsky, Wojtyla y Auschwitz, donde abundan las x, las w, las z y las y, son el rostro impresentable de un catolicismo fanático y caballuno.


Yes. I love New York, pues si sobrevives allá puede decirse que amas y entiendes el mundo. Te reconcilias con él. La novela ya no es la misma desde que Henry Miller y el propio Roth asomaron la gaita en este oficio. Y escribieron "Trópico de Cáncer" y "El Lamento de Portnoy". Ambos escogieron el pretexto del sexo para hacer balance. Y con tales autores se comprende lo que anunciaba Jeremías sobre el destino final. New York. New York. I love NY. Oh yea


Los jadeos del orgasmo se parecen a los de la agonía. El protagonista no da paz a la mano y siempre haciéndose pajas. Debajo de la gabardina, utilizando un calcetín y a veces la pulpa de una manzana donde apunta sus dianas (las manzanas tienen cuerpo de mujer, no puede estar más lograda esa imagen), un guante de béisbol. Se pasa horas en el water. ¿Qué hace ahí tantas horas este chico?, pregunta la mama. Nada, un poquito de diarrea. Y estaba meneándosela, no podía parar. Sus profanaciones poliúricas llegaban hasta la bombilla o estallaban sobre las bragas o el suso de las hermanas y otras prendas femeninas que habían sido puestas a lavar. Quería embadurnar el mundo de líquido seminal. Era incontenible y un obseso sexual. Tenía fijación con el pussy (órgano de reproducción de la mujer y lo que en bable llaman "el ratu" y en castellano de mil y la bimba de maneras). Pero el protagonista no es más que un alma cándida empecinado en ese cherchez la femme o búsqueda del eterno femenino que nos hizo perder tanto tiempo y por el que se comenten tantos disparates: Roth nos muestra que las palabras no son sucias ni limpias per se: la suciedad y el morbo están en la boca del que las pronuncia o en la oreja que las escucha. ¿A qué, por tanto, tanto rasgamiento de vestiduras?


Un adolescente, velay, que nos recuerda al adolescente que nosotros fuimos. Atormentado por la culpa, el miedo al infierno, la rebeldía, etc. Pero a través de estas, a manipulaciones masturbatorias se puede hacer crítica social y reflejar el estado de cosas de un universo que se fue y en el que nada cambiará porque en la naturaleza todo sigue igual. Soflamas de un judío llenas de ironía y de piedad para la humanidad.


Yo creo que se trata de un libro místico. Impregnado de ternura y de crudo humor judío en el que no se deja títere con cabeza. Los cromos y los clavos de Cristo. Esa sonrisa meliflua de algunas imágenes religiosas de tan mal gusto. La mula y el buey y el pesebre y sonando en toda la barriada el disco rayado "Noche de paz" como si fuera el himno nacional. Y en el show de Jimmy Carson altas horas de madrugada escuché yo unas navidades un chiste de un chouman que anunciaba: Este año no va haber Navidad, troncos, ¿Por qué? La Virgen toma la píldora. Jajaja. Un poco fuerte y crudo la verdad pero hay que recordar que los cristianos no somos fanáticos islamistas, ni empuñamos la cimitarra cuando escuchamos mofas semejantes que en realidad sirven para rebajar un poco la tensión. A través de esta novela he vuelto a revivir mis vivencias neoyorquinas.


La Nochebuena solía coincidir con la Janucha y allí teníamos al vecino italiano que montaba un gran pesebre en la antojana con un misterio muy relamido y el Niño Jesús sonriendo entre las bombillas a veinte bajo cero, y al de más allá (protestante) un árbol de Noel mientras los altavoces colocados en el balcón emitían a toda mecha los sonidos de O Tannen Baum en alemán. Los judíos para no quedarse atrás ensamblaban casi con las dimensiones de un andamio el candelabro de los siete brazos. Este absurdo me hizo recapacitar de lo paradójico de nuestras disputas. Y de que ellos, los promotores de la modernidad en el mundo actual y que han sufrido persecuciones por contar la verdad, aunque hay algunos que los encontré fanáticos y muy cabezones, llevan la razón en este absurdo de las creencias y de los mitos y que los cristianos hemos hecho una caricatura de nuestra fe contaminada de aditamentos paganos. Y la llevan más que un santo y gran parte de ellos eran santos, pero santos laicos, no santurrones ni capullos.


Comprendí – me ha costado años de cavilaciones- la tragedia del Holocausto como apéndice o corolario de la Crucifixión. Son dos acontecimientos históricos que se complementan, no se excluyen por más que algunos traten de verlo así. Dos hechos que han redimido al ser humano con sangre y dolor, el uno en el plano soteriológico y espiritual y el otro en su parte material porque el Holocausto ha acelerado la Historia que ha entrado en un carril vertiginoso con la era de las comunicaciones. También entiendo a Agustín cuando desde su invitación a leer y meditar (tolle et lege) llamaba a los judíos nuestros hermanos mayores. Que van por delante en la Historia. Por más que dicho camino esté lleno de abrojos, plagado de contradicciones. Y también entiendo al presidente ZP reatando cabos y tratando de meterme en los ojos del otro.


Se consuma el mensaje salvífico de Jesús: "Estaré con vosotros hasta la consumación de los siglos". Pero la Iglesia institución ha cometido muchos pecados (el poder corrompe y el poder absoluto corrompe más que ningún otro). Por desgracia no ha sido madre sino madrastra para algunos de nosotros. Antes de ayer la Schlichting sin ir más lejos hacía una entrevista con su voz sexy a uno que decía que Cristo nunca existió. ¡Pero coño! Piedra de escándalo para mi y mis convicciones. Aún más escándalo es que esta trola se propalara desde los micrófonos de la COPE. ¡Vaya con los curas! Por lo que parecen siguen estando al santo y a la limosna. En misa y repicando. ¡Qué lío, Dios mío!


Pero yo seguiré aferrado a mi canon muzárabe y a mis salmos en latín. Abrazado al rito ortodoxo más esencial y antiguo que el romano. Se lo debo a mis hermanos rusos Creyendo y amando a los judíos de la misma forma que espero que ellos me perdonen, aunque no puedan amarme, a mí, pecador.


La mayor parte de mis vecinos y amigos en Nueva York una ciudad dura practicaban la religión mosaica. Muchos me abrieron las puertas de su casa. Otros me seguían considerando como un goy (pagano). Pero en aquella época todo se impregnaba de amor y de humor judío. Los grandes guionistas de Hollywood eran de este origen y los actores: Jack Lemmon, los Hermanos Marx, George Burns, Peter Ustinov, Polansky Samuel Bronston- todo aquel gran cine que vimos en nuestra infancia que nos hizo reír, llorar, enamorarnos y sufrir- y hasta Charlot. Charlie Chaplin tuvo que abandonar California a causa de la "caza de brujas" del presidente MacCarthy. Lo cierto es que la literatura americana, el cine, las artes, se hubiera quedado en nada sin la contribución de estos autores: Herzog, Salinger otro obseso sexual que psicoanaliza a otro adolescente en "El guardián sobre el centeno", John Updike, Arthur Miller y Marylin, Norman Mailer etc. A este último nunca le pude sufrir porque me parece algo libelista en sus planteamientos contra Europa.


Ellos fueron los diseñadores de esa América que yo amé, la de Kennedy, la de la alianza para el Progreso (yo no soy antinorteamericano ni antisemita ni antinada por Dios, que yo soy de Segovia, y mi equipo la Gimnástica desde que era rapaz).


América en estos años tenía una faz atrayente – las sentadas contra la guerra, los discursos de Martín Lutero King "I had a dream"- que se ha venido al traste con esa derechización ideológica impuesta por Bush y sus aláteres. América se ha vuelto gazmoña, prudish, políticamente correcta y gazmoña. Este victorianismo del nuevo doble lenguaje me saca de quicio; no se puede pronunciar la palabra cunt, prick, shit, sempiternas en el lenguaje coprológico de las tribus urbanas porque te echan del chat o te motejan de machista. Nada de machista. Simples facts of life. Una América que es consciente de que se ha metido en un jardín en el Irak, una guerra que no podrán ganar porque el sofisticado ejército yanqui carece de una básica y leal infantería y tiene que echar mano de los británicos. O de la catapulta. Eso sería el apaga y vámonos.


Los ingleses sí que tienen una buena infantería. A veces hasta brutal. O de los hebreos que también la tienen (la mejor del mundo) y así y todo Olmert está pasando por dificultades en el Kenesset donde se cuestiona el fracaso de la última guerra del Líbano. Pero mejor incluso que sus infantes es la inteligencia de los israelíes y el humor de sus escritores y cineastas. Ellos han proyectado la noción de un Daniel en el pozo de los leones. Israel siempre en mis labios que nunca se vaya esta palabra de mi boca. Y así nos hemos sentido algunos, como el bravo Daniel en la leonera, cercados por la calumnia, la frivolidad, las soflamas de los mediocres que no podrán entender ni a América ni a Israel. Reconozco sin embargo que no es fácil y a veces cuesta pero el mundo ira adelante.


En el Lamento de Portnoy, una cura inteligente contra el antisemitismo de nuestros días y el pesimismo que nos invade, también lo pone. Cuando yo aterricé en Manhattan el 30 de noviembre de 1976 un casero ruso de origen judío me buscó apartamento. Cuando abandoné la ciudad un 25 de abril de 1980 al pasar por Brooklyn escuché el canto de las plegarias sabatinas a un rabí en una yashiva o seminario que alza su mole junto a las pilastras del puente. Ambos detalles fueron en mi vida todo un signo misterioso. Somos carne de dolor. I love New York. Lo cantaba Frank Sinatra el cabaretista neoyorquino italojudio símbolo de estos tiempos. Un judío en el Eliseo. Zarkozy le juif. No ocurría desde Mendes Frances. Zarkozy, derecha maquillada, Ersatz, sucedánea, derecha enmascarada porque aquí nada es lo que parece, viene del Nombre de la Rosa. La Rosa. Siempre la Rosa Recoge el guante en un momento difícil. Francia es un polvorín.


Veremos a ver qué pasa pero aquí son muchos los que insidiosamente quieren sacar tajada e interpretar su elección como una amenaza para un ZP acorralado por la derechota. Aquí un gobierno de la derecha podría armarla y tendrían que enviar los USA a la 82 división aerotransportada con sus marines. Zapatero resiste. Está muy cargado el ambiente. Nos sobran odio e ignorancia y nos faltan tolerancia e información. España y Francia son países distintos y distantes aunque estén puerta por puerta. Veremos a ver que pasa pero aquí no pasa ná…. Mientras tanto, E la nave va. Yo canto por las aceras de Madrid el himno a la Gran Manzana de Frank : " I love New York". Ella me hizo escritor y periodista. Y concebir el mundo de otra forma. Tengan calma. Haya paz y lean esa obra maravillosa que es el Lamento de Portnoy. Se lo recomiendo junto con los artículos de Elvira Lindo.


Miércoles, 09 de mayo de 2007





 




Pedro Menéndez de Avilés


VISITANDO una reserva de los indios navajos, invitado por el gobierno norteamericano  en 1978, bien que lo recuerdo en Arizona y recorriendo un desierto de cactus que se alzaban majestuosos e infernales en la distancia como  monumentos al dios Príapo dentro de aquel paisaje lunar, salió a recibirnos uno indio que al escucharnos hablar en español a un colega colombiano y a mí empezó a gritar:

-Castilla… Castilla.

Aquel indio y aquel escenario me retrotrajeron a un mundo de hacía cinco siglos cuando pasaron por allí los exploradores españoles a la búsqueda de El dorado, las fuentes de la eterna juventud así como Las siete ciudades encantadas de Cíbola.   Los descendientes de aquellos indios navajos, cortadores de cabelleras, las tribus más feroces, evangelizados por los franciscanos aun se acordaban. En medio del pueblo había una ermita rural con su espadaña entre cuatro paredes enjalbegadas.

Fray Junípero Serra un humilde franciscano cojo y todo porque pisó un escajo y se le gangrenó la pierna llegó hasta casi Oregón. Solía decir aquel pobre fraile menor  en su lengua menorquina “donde irá el buey que no are”.

Y a la pata coja  fue descubierto un continente; se cristianizaron la Florida, California, Nuevo México y aledaños de la cuenca del Mississippi que decían los conquistadores que habían estado en Viena defendiendo las banderas del emperador contra el turco “era río mayor que el Danubio”. En el Nuevo Mundo todo era grande: las montañas. Los lagos, las altísimas secoyas, los calores tórridos y los hielos de los inviernos frigidísimos. Los cronistas de Indias ya referían los estragos que causaban huracanes y ciclones de forma cíclica por esas latitudes. Latitudes inmensas que causan estupor y no se comprende cómo llevarse pudo a cabo tamaña empresa que algunos evalúan como la mayor obra que hizo el hombre después de la Creación que hizo Dios. Es lástima que nuestra narrativa o nuestro cine no haya abordado esta gesta desde un plano rigurosamente histórico. Nuestros historiadores siguiendo la pauta marcada por los anglosajones no hacen semblanzas sino caricaturas de aquellos esforzados capitanes, soldados, nautas, científicos estudiantes de la flora o la fauna de América, o simples misioneros.

La palabra “conquistadores” tiene connotaciones peyorativas, casi denigrantes, en el idioma de Shakespeare.

Debían de estar locos aquellos tíos que cruzaron ríos a nado o pegaron brincos como el de Alvarado al descubrir el cañón del Colorado en una de sus primeras incursiones den los Estados Unidos que ellos creían que será una isla. La quijotesca ínsula Barataria de Cervantes puesto que habían leído demasiadas novelas de caballerías.

 Posteriormente cuando bajé hasta la Florida y me encontré con el fuerte de San Agustín allí levantado para defender a la población indígena de los bucaneros ingleses y de echar fuera de aquellos territorios a los hugonotes del almirante Coligny esta fascinación fue creciendo al estudiar la biografía de Hernando de Soto y sobre todo  del Adelantado Pedro Menéndez de Avilés el asturiano que era el mejor navegante de su tiempo (condujo la expedición del rey Felipe II en sus nupcias reales con María Tudor y navegó aquellos mares vigilante de la flota lanera que iba desde Laredo hasta Flandes).

Bojó en su capacidad de Almirante de la Escuadra los mares cántabros desde  Finisterre a Santoña Dicho monarca le nombraría almirante de la Flota de Indias. Su cuñado Gonzalo Solís de Merás, nacido en la villa de Pravia, redactó un memorial en lo que se reflejan los hechos portentosos de la biografía portentosa del asturiano descubridor de instrumentos de precisión que ayudarían a los navegantes en sus singladuras y que inventó la zabra una embarcación ligera semejante al patache francés y al dinghy britanico mucho más versátil y maniobrera que el galeón para las singladuras sobre el Atlántico.

Los historiadores fijan el lugar de nacimiento de este lobo de mar en Santa Paya.

 Pero, al socaire de mis investigaciones sobre la vida en la España de los Austrias, descubrí sobre el dintel de una casa blasonada en la villa pixueta, convertida en pescadería, a la misma vera de san Pedro de la Ribera un escudo que cita Gómez Tabanera en su libro. Lleva un conjunto de seis cuervos pasantes, tres roeles, un bajel y, por remate, un lambrequín empenachado.

Siendo el caso a la vista de tales pruebas que Pedro Menéndez fuera nacido en Cudillero.

En el Archivo de Indias, que yo también cotejé, dando cuenta y razón en otro artículo, de Sevilla se cita como lugar de nacimiento la alquería praviana de Santa Paya. Que era el quinto de veinte hermanos y que don Pedro, que ya desde niño sentía la llamada de la mar. Su padre, al objeto de amarrarlo en Asturias, lo casa con una prima a los doce años─ en Valladolid con doña María de Solís─ y lo manda a allá a estudiar.

Sin embargo, la llamada de la mar era más fuerte que la de los libros porque como se decía en el siglo de oro los jóvenes españoles sólo tenían tres salidas: Iglesia, Mar o Casa Real esto es: hacerse curas, embarcarse en la flota, o ir a la corte a servir al rey. Se sabe que su expedición de descubierta de la Florida fue realizada en tres secciones; zarpó una de Cádiz, otra de Avilés, otra de Laredo y otra la Concha de Artedo una playa con mucho abrigo y donde había atarazanas de los carpinteros de ribera hoy desaparecidas.

En cualquier caso don Pedro Menéndez de Avilés resulta una figura poco conocida y minusvalorada entre nosotros, por aquello de la Leyenda Negra pero al que honran todos los años en Tampa y en Pensacola y en toda la Florida, el segundo estado más grande de la Unión, el día de San Agustín 28 de agosto. En honor al santo patrón de Avilés bautizó la nueva ciudad bajo su advocación. Católico a machamartillo y martillo de herejes, desalojó a los luteranos de aquellas tierras recién descubiertas del Nuevo Mundo librando a sus habitantes de las guerras de religión asoladoras de Europa.

El duque de Alba sí se lo había advertido al Rey Prudente desde Flandes instando al monarca a no permitir que aquellas tierras fueran evangelizadas por protestantes.


Fin del capítulo primero

ESPAÑA MI NATURA

Posted: 31 Mar 2019 02:27 PM PDT


ESPERPENTOS DE SEMANA SANTA


La espantá llega a Triana, ya pasa la procesión con su dindon jarchas y saetas discreto encanto de la burguesía que contempla el paso de los tronos desde un balcón un puro habano en la boca, rumbas y palmas, fervorín penitencial con medio litro de manzanilla dentro del cuerpo venga jarana, esperpento de las cornadas de los Sanfermines cantando el pobre de mí y los mosquetones a la funerala en las procesiones de Viernes Santo. Madrugás…

Acabo de leer un cuento sublime El Diablo en semana santa lo escribí yo hace unos años. Una navaja de Albacete en el manto de la Virgen del Carmen y la Rovira  rovirecha esa juanita la larga la del complot  barcelonés dice lo que dijo Manuel del Palacio cuando fue al destierro: “metida en la diligencia salgo hoy para Francia. Me cago en la providencia del juez de primera instancia”. Que este francisquito es de pasta flora que cuando va a mear lo hace en cuclillas como las señoras y oyendo de los moros el tiroteo dijo O´Reilly ay que me meo.

Era un gurrumino rufo cacorro y feo el tal general con nombre irlandés. Arriba la oliva. Abajo el limón. Nos no venimos de reyes que reyes vienen de nos y don din don ahí llega la procesión. Mirai la vara de plata del cofrade mayor que es el alcalde de Sevilla en disfraz de capuchón. Delante va gritando el pregonero: ¿quien engordó a los judíos? De los Ríos.

Fracasó la conjura. Todos a la trena, y judíos a enforcar. Sólo falta uno por enchironar: don Artur Mas. De modo que esto del proceso ha sido como una “madrugá” en las procesiones sevillanas. Seguro que terminará como el rosario de la aurora. Vamos, digo yo. Quieren cargarse a España los judíos. Se trata de una venganza histórica y personal. Nos la tenían guardada y la Rovira se lleva a Suiza dentro de la liga una navaja.


ESPAÑA MI NATURA

IGLESIA DE ARBÁS EN LO ALTO DEL PUERTO DE PAJARES

Posted: 31 Mar 2019 02:31 PM PDT


















MISA DE UNA EN ARBÁS


Se deshiela la nieve en los altos montes de las Ubiñas

Sueño de las Españas

Riscos de la España eterna

Por donde asoma la punta el yelmo

De una Asturias inexpugnable

Cumbres cenicientas de Pajares

Esperanzadas soledades

Y una virgen en lo alto

Del monasterio más alto de España

Se oye la voz espectral de los monjes

Que cantaron las alabanzas

Al Creador del mundo

En estos recintos del arva romano

Que quiere decir sel o campos montañosos

En estos tablares y gollizos

Peñascos gigantes

Donde nace el río Bernesga

Oímos misa

Que ya lo dijo don Rodrigo Díaz de Vivar

Cuando subía estas cuestas

Con su hueste asturiana

Por oír misa y dar cebada no se perdió jornada

Era la hora de los gallos cantar

Y sonreía Doña Ximena la ovetense

A la hora de alzar

Cazaderos regios de León

Cumbres del Rabizo

Un cura humilde y entrañable

Don Primo

Consagra a Dios

Vienen pocos a misa

Pero es igual

Él y yo cantamos la Salve

Entre los dos

Sumamos ciento cuarenta años

Ad Deum qui laetificat juventutem meam

Pero vuelve a saltar nuestro brío de la lejana juventud en el pueblo más alto de León  Busdongo

Recordando las preces de nuestro seminario

Entonad nuestros salmos

Que retumban contra la carrocería

De un tren parado en vía muerta

Querido don Primo

Nombre de mártir romano

Dios te guarde

Nuestra Señora de Arbás

Nos bendice

Y desde el cielo cantan los ángeles

Un historiador el gran don Ramón

Y un arquitecto su hermano Menéndez Pidal que edificó esta nave

Se asoman desde el Paraíso

Arbás es la puerta de entrada

Al Edén asturiano

Cristianos acudid a misa de una

En los alto de Pajares

Conoceréis la dicha

Ella os habla y enaltece vuestras pobres vidas

Consoladora de afligidos

Y refugio de pecadores


Desde el vértice de Pajares

Entrad en esta iglesia que es una catedralina rural


Nuestra Señora de Arbás os sonreirá