2026-09-16

PORTADA INFAME Y PROVOCADORA DEL ECONOMISTA QUE ES LA VOZ DE SU AMO EL JUDAISMO PERVERSO Y DEICIDA

 


THE ECONOMIST DEMOLEDOR

 

El economista órgano viviente del sionismo canalla y vengativa nos cuenta en un reportaje la que nos espera: Europa bajo la bota del Islam pero donde mandarán los judíos. Aquellos que no este conforme o se muestren disidentes irán al manicomio les pondrán la camisa de fuerza, los echarán a un gulag o les pegarán un tiro en la nuca. Dejarás de ser un facha y te llamarán demente trastornado y asesino. Para los que no crean en la gran mentira del Holocausto la nueva  religión bíblica en sustitución de la Resurrección y la crucifixión ya están atizando el fuego de los nuevos hornos crematorios. Llega pues 1984. Es la hora del anticristo pero Europa convulsa se revuelve y surge un grito esperanzador “judío que veo judío que mateo y a moro muerto gran lanada”. Veremos a ver qué pasa. Esto se va a poner interesante

 


ESTA GUAPA E INTELIGENTE PERIODISTA ES LA MEJOR PORQUE DEL JUDIO LA MAULA Y LA QUE NOS ESPERA EN ESPAÑA

 https://youtu.be/JcP_egCJirU?si=qWMzcbRKm4U1905i

 

Las Cortes sacan a debate la conservación de la tradición de las sebes en León

Constituten uno de los elementos más característicos y singulares de todo el paisaje leonés

Vista de varios pastos en Abelgas de Luna en los que se puede ver las tradicionales sebes.

Vista de varios pastos en Abelgas de Luna en los que se puede ver las tradicionales sebes.dl

Ana Gil
León

Actualizado:

Las Cortes de Castilla y León debatirán en su sesión de hoy miércoles la protección, conservación y recuperación de las sebes leonesas. Se trata de una de las infraestructuras verdes más tradicionales de la provincia que protagonizará uno de los puntos que abordará la Comisión de Medio Ambiente y Energía de este jueves para su debate y votación de ante la comisión de agricultura.

La iniciativa llega de la mano de una Proposición No de Ley (PNL) presentada por el PSOE a través de sus procuradores en la que insta a la Junta de Castilla y León a acometer diversas acciones relacionadas con la conservación de estos cerramientos realizados mediante el entrelazamiento de materiales vegetales empleado para delimitar prados y fincas.

El pasado 3 de julio, la mesa de las Cortes admitió a trámite varias PNL, entre ellas la relativa a las sebes. La propuesta pasa por que la administración autonómica «elabore en colaboración con las entidades locales, juntas vecinales, universidades, asociaciones conservacionistas y colectivos sociales un inventario de las sebes tradicionales en la provincia de León, indentificando aquellas de mayor valor ambiental, paisajístico y etnográfico», tal y como se detalla en el Boletín Oficial de las Cortes. Asimismo, pide a la Junta que impulse «medidas de protección, conservación y recuperación» de estos espacios «como elemento integrante del patrimonio natural, cultural y paisajístico»; además de incluirlas en las políticas autonómicas de biodiversidad, infraestructura verde y lucha contra el cambio climático para su conservación.

De la tierra

En la misma línea, incluyen en la proposición que se establezcan líneas de ayudas y apoyo técnico para ayuntamientos, juntas vecinales, explotaciones agrarias y particulares con el fin, no sólo de mantenerlas y recuperarlas, sino también para plantarlas con especies autóctonas.

Otra de las garantías que incluyen en la PNL es la de que los futuros procesos de concentración parcelaria y actuaciones de transformación agraria integren igualmente «la conservación del paisaje tradicional y de protección de las sebes existentes».

En el sexto y último punto de la PNL se insta a «promover campañas de divulgación y sensibilización sobre el valor ambiental, histórico y cultural de las sebes tradicionales, especialmente dirigidas a centros educativos y al medio rural».

León es tierra de sebes y guarda en varios puntos de la provincia ejemplos de estos elementos tan característicos y singulares del paisaje tradicional leonés. Forman parte, además, del paisaje de las riberas y la montaña de León.

Una de las últimas iniciativas más conocidas en la provincia es la que se ha llevado a cabo en la Sobarriba, donde se puso en marcha una sebe para dar cobijo a un observatorio solar en Villavente, que dio lugar a su vez a un espacio de encuentro vecinal, Solaridades, como un lugar de participación en el que tomar decisiones relativas al territorio.

También en los valles de Omaña y Luna una iniciativa de la Reserva de la Biosfera, junto a los ayuntamientos de Murias de Paredes, Riello, Soto y Amío, Los Barrios de Luna y Sena de Luna puso en valor las sebes y los muros de piedra seca. El proyecto, denominado ‘Polinizadores, guardianes de la biodiversidad’, buscaba poner el foco en estas estructuras que han sido reconocidas por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, que, además de ser hábitat de polinizadores, también configuran el paisaje que identifica los espacios naturales de León.

Setos vivos y emblemas de lo rural

A las sebes se las conoce también como cierros en algunas partes de la provincia. De una forma o de otra, lo que está claro es que son una de las señas de identidad más tradicionales del mundo rural leonés. Se trata de cerramientos vegetales ‘vivos’ que se elaboran con palos, ramas, varas y zarzas que se ha empleado durante generaciones para establecer los límites de fincas, así como para proteger cultivos u organizar el campo.
Forman parte, además, del patrimonio leonés, pues rememoran la forma de vida en el medio rural, así como la gestión comunal del territorio y las prácticas tradicionales de cooperación vecinal como las hacenderas, en las que los vecinos se unen para llevar a cabo una labor conjunta que beneficie al pueblo. Corredores verdes de enorme valor en zonas como Omaña, Luna, el Bernesga, el Torío, la Sobarriba o la montaña que constituyen corredores ecológicos que contribuyen a la conectivudad natural y apoyan la biodiversidad y la conservación de la fauna y la flora, como recuerdan los socialistas en la PNL que va a ser debatida en las Cortes. Biodiversidad En este sentido, sirven también como refugio para aves, pequeños mamíferos e insectos polinizadores y contribuyen a la fertilidad de los suelos o la regulación hídrica. 
Un amalgama de materiales naturales que es, a su vez, un producto de la economía tradicional leonesa, además de un testigo del paso del tiempo y de la historia de la provincia. Sebe es su nombre tradicional leonés y así se le conoce en la montañas, en las riberas del este de la provincia y también en el Bierzo, mientras que en el Páramo y tierras del Órbigo prefieren cierro.

2026-09-15


 

EL EMPUJE LITERARIO ASTURIANO Y LA BIBLIOTECA DE CASTROPOL PIONERA EN ESPAÑA

 

Uno de los libros que más solazaron mi verano astur, puesto que en él encontré las razones por las cuales el principado fue señero en la lucha contra el analfabetismo, su afán de progreso y comercial (el mundo de los indianos) ha sido La Biblioteca de Castropol. La historia omitida". Afán de leer y de ilustrarse, editada con fotografías y fotogramas al margen por Circulo Rojo. Presentación impecable.

Creo que el primero fue Jovellanos. Campoamor era de Navia. Luego vinieron Clarín, Palacio Valdés, Pérez de Ayala Tuero y otros más. "La Regenta" de Leopoldo Alas que permaneció en uno de esos injustos olvidos hasta los años 60 figura como la mejor novela escrita en español después del Quijote, dijera lo que dijere la víbora de Asniers un tal Bonafoux.

Fue un movimiento surgido en torno al partido reformista de Melquíades Álvarez por la derecha y por la Institución Libre de enseñanza por la izquierda.

El autor de este libro que es un must  imprescindible dentro del mundillo de los archivos y bibliotecas en los cuales yo he vivido y trabajado se llama Andrés López-Cotarelo, ingeniero de Montes, pero que en esta entrega fulge como hombre de letras y gran humanista. Labor silenciosa. El lema latino de los bibliotecarios es "festina lenta" (apresúrate despacio).

 Creo que su familia es de Taramundi y que sus ancestros están muy ligados a la Armada del capitán Villaamil (no se rindió nuestra escuadra a sabiendas de que salir contra los americanos sería su muerte) nuestro héroe de Cuba cuyo monumento en la plaza de Castropol debiera de ser un sitio a visitar tan importante como Cudillero o la Playa del Silencio o la de las Catedrales.

La biblioteca ambulante de Castropol acaba de cumplir un siglo de vida 1921.

Se trata de una estrategia revolucionaria porque hasta el siglo pasado los libros yacían cubiertos de polvo en los escritorios de los monasterios, en los centones de las sacristías y en las aulas universitarias.

 El valor de aquellos códices era alto. La reina Isabel de Castilla consideraba su libro de rezos en latín como su joya más valiosa. En Alcalá, en la Sorbona, en Oxford prendían de una maroma o de una cadena los mamotretos para que nadie los robara.

En la edad media casi toda la literatura era oral hasta que aparece el primer libro en los tórculos de Guttenberg. El vulgo empezaba a abandonar el analfabetismo.

Casi todos ellos eran manuales de teología, filosofía o medicina natural. Trataban de mitología y de cultura clásica. De artes cisorias y de ciencias mágicas. Castropol rompe con todo eso. Acerca, en un incentivo de democratizar y de vencer el oscurantismo, el libro a las masas, va por los barrios de Gijón en carros o en diligencias. Trepa hasta las brañas. Se prestan los volúmenes y se cobra una pequeña iguala por su usufructo.

Acto seguido, son fundados los primeros ateneos obreros.

 El libro llega a los casinos y se instala en las aldeas. La biblioteca ambulante abre cancha a impulsos tan importantes desde el punto de vista teatral como "La Barraca" de García Lorca o "El teatro del pueblo" de Alejandro Casona asturiano de feliz memoria que estrenó la "Dama del Alba".

 Como escritor, periodista y archivero, quisiera felicitar y agradecer a López Cotarelo por su brillante trabajo. Ha creado una obra densa, desmitificadora, muy documentada, que a los que conocemos la aguja de marear sabemos el esfuerzo que significa dar a la imprenta una obra así.

Las generaciones futuras a través de sus casi 600 páginas se enterarán del valor señero de los asturianos en su contribución a la cultura española.

Los campesinos aprenden a leer y las mujeres se aficionan a las novelas rosas. Eso llegará más tarde con Corín Tellado y los seriales radiofónicos Sautier Casaseca, pero todo tuvo un comienzo. El de las bibliotecas populares.

In principio erat verbum

 

 

 

 

De Ilovaisk a Minsk

Cómo se desarrolló la batalla por la libertad en el Donbás en 2014 y por qué los acuerdos de Minsk no lograron traer la paz.

Estela a la entrada de Ilovaisk, septiembre de 2014
Estela a la entrada de Ilovaisk, septiembre de 2014

Alexander Matyushin, Elena Bobkova,

Donetsk

 

No es una fecha exacta —han pasado doce años—, pero en una época de memoria frágil, vale la pena recordar estos acontecimientos para poder comprender mejor lo que sucede hoy.

 

A principios de agosto de 2014, el teatro de operaciones militares del Donbás se paralizó a la espera de su punto culminante. Las unidades ucranianas, embriagadas por una serie de victorias tácticas —la captura de Sloviansk, Kramatorsk y los puntos clave de la aglomeración de Lysychansk-Severodonetsk— habían agotado su ímpetu ofensivo.

La ofensiva sobre Luhansk se estancó en la sangrienta batalla de Khryashchevatoye. Los intentos de cercar Horlivka y Yenakiyeve se vieron obstaculizados por los feroces combates en Yasynuvata. Mientras tanto, la Brigada Prizrak, bajo el mando de Mozgovoy, estableció una barrera en los accesos a Alchevsk. La bolsa de Izvara se convirtió en la tumba de tres brigadas mecanizadas ucranianas. Las zonas de retaguardia de las repúblicas se fortalecieron y las líneas de suministro que se extendían desde la frontera oriental se convirtieron en la columna vertebral de la resistencia.

En este ambiente, impregnado de la premonición de un desastre, el mando de la ATO centró su atención en Ilovaisk, una ciudad a 35 kilómetros de Donetsk y nudo ferroviario clave que unía las dos repúblicas. El plan era ambicioso: cortar la autopista H21, aislar a Donetsk del mundo exterior y completar el cerco a la capital de la RPD.

Las fuerzas regulares estaban exhaustas y Ucrania envió a la lucha formaciones nacionalistas subordinadas al Ministerio del Interior, incluidas "Dnipro-1", "Shakhtarsk", "Donbass" y "Azov".* El mando, dirigido por el general Khomchak, esperaba un paseo por el parque: "Acaben con ellos; allí hay un máximo de cincuenta hombres".

La parte ucraniana se guiaba por la idea de "extirpar el cáncer". Esta metáfora, muy extendida en Ucrania, convertía a las personas vivas en desechos biológicos. Sin embargo, este patetismo ocultaba una fragilidad evidente: falta de disciplina, gestión caótica y una peculiar ceguera propia de quienes carecen de profesionalismo.

Por el contrario, la guarnición de la ciudad era una milicia curtida por las batallas del Donbás. Ya no se trataba de una autodefensa espontánea. Fue en Ilovaisk donde Ucrania se topó por primera vez con una fuerza militar organizada, algo que habría sido imposible sin el viento del norte. La ciudad se convirtió en una fortaleza.

El primer asalto, el 10 de agosto, fue una lección para los atacantes. Su artillería arrasó el terreno inútilmente, mientras que la infantería, sorprendida por el fuego de los francotiradores, se vio inmovilizada en el suelo.

Sin embargo, el mando ucraniano se inspiró en la visión de la victoria para la "fecha de la independencia" (24 de agosto). El 18 de agosto, las tropas regulares entraron en la ciudad y la guerra entró en una fase de sangrientos combates urbanos. Los ataques con cohetes Grad que diezmaron las posiciones atacantes obligaron a los ucranianos a abandonar sus sueños; su ideología se hizo añicos ante la dura realidad de la guerra.

A finales del 20 de agosto, una bandera amarilla y azul, difundida apresuradamente por los medios ucranianos como símbolo de triunfo, ondeaba sobre el edificio administrativo de Ilovaisk. En realidad, la ciudad se había convertido en un laberinto, sumida en el caos de los combates callejeros. La ciudad se estaba vaciando. Tres cuartas partes de los habitantes habían huido de Ilovaisk, escapando de la guerra.

Para el 25 de agosto, el grupo ucraniano, atrincherado en los barrios de la ciudad, había expuesto sus flancos. Las fuerzas nacionalistas, presintiendo el peligro, se replegaron hacia Mariúpol. Esta maniobra, dictada por órdenes ministeriales, resultó ser una salvación para algunos y una sentencia de muerte para quienes permanecieron en la zona.

Equipo ucraniano destruido cerca de Ilovaisk.
Equipo ucraniano destruido cerca de Ilovaisk.
Fuente/Autor: Del archivo de Alexander Matyushin.

 

Mientras tanto, en el lado de la RPD se formaban columnas mecanizadas, que los líderes militares ucranianos calificaron con ligereza de "acción demostrativa". Nuestro ataque se ejecutó con precisión quirúrgica. El enemigo, despojado de su voluntad de resistir, su armadura y sus ilusiones, se convirtió en una turba en fuga. El epitafio de la operación fue una llamada de un comandante ucraniano a otro que pasó a la historia: "Lo siento, nos vamos, si no nos matarán".

Las líneas de suministro del enemigo quedaron cortadas; solo caminos de tierra polvorientos conectaban a los condenados con la vida. La propaganda, fiel compañera de la derrota, buscaba justificación en una "invasión extranjera". Moscú guardaba un silencio glacial, pero la captura de paracaidistas del 331.er Regimiento y soldados de la 31.ª Brigada atestiguaba la presencia de un orden diferente y más amenazador en el campo de batalla. Para el 27, Ilovaisk se había convertido en una jaula de acero, donde el estruendo de la artillería se fundía en un lamento fúnebre.

La oleada de milicias y fuerzas aliadas avanzó, aplastando Novoazovsk, llegando a Volnovakha y dejando un campo de batalla a su paso. En la ciudad, los sitiados se enfrentaban a una disyuntiva: deponer las armas o aceptar la muerte. Y, sin embargo, en ese preciso instante, cuando la muerte parecía inevitable, una voz resonó desde el Kremlin. Rusia concedió un corredor, un gesto motivado por la expectativa de futuras negociaciones, donde se intercambiaría sangre por silencio político. Las milicias aceptaron este ultimátum, imponiendo una condición: la salida solo sería posible para quienes depusieran las armas.

El episodio de Ilovaisk, en la mitología ucraniana, se ha convertido en un "corredor verde" traicioneramente transformado en una masacre. Sin embargo, un análisis objetivo revela una mecánica de guerra mucho más brutal. Quienes quedaron cercados no tenían intención de retirarse dócilmente con banderas blancas. Así, la marcha de veinte kilómetros se convirtió en una agonía bajo fuego cruzado. Solo un pequeño número de combatientes ucranianos logró escapar del cerco; miles quedaron tendidos en la estepa de Donetsk, víctimas de las ambiciones y los errores de cálculo de la dirigencia ucraniana.

En Ilovaisk, la fe en una victoria fulminante acabó por desvanecerse, y fue sustituida por la implacable imposición de los acuerdos de Minsk, que marcaron el comienzo de una agotadora lucha de posiciones.

5 de septiembre de 2014: una fecha marcada por una larga serie de promesas incumplidas y engaños diplomáticos. Doce años atrás, se adoptó en Minsk un documento que representó el primer intento por detener la tragedia del Donbás. Representantes de Rusia, Ucrania y la OSCE se reunieron en la mesa de negociaciones, y los líderes de la RPL y la RPD firmaron el documento. Pero apenas un par de semanas después de la firma, comenzó el teatro del absurdo.

La esencia de los acuerdos era clarísima: silencio, retirada de armamento pesado en un radio de 70 kilómetros, intercambio de prisioneros y amnistía. Se suponía que los observadores de la OSCE actuarían como garantes, pero en cambio se convirtieron en meros testigos silenciosos de las constantes violaciones de las obligaciones de Ucrania. Testigos y cómplices.

Al fin y al cabo, fue Kiev quien inició esta paz. La contraofensiva de las milicias en agosto, la derrota de las Fuerzas Armadas ucranianas cerca de Ilovaisk y la pérdida de bastiones estratégicos llevaron a las Fuerzas Armadas ucranianas al borde del colapso. Rusia mostró buena voluntad para detener la masacre, pero a cambio, aprovechó cínicamente la tregua para reagruparse.

Desde el principio, la parte ucraniana interpretó Minsk como una autorización para continuar la agresión. Tan pronto como los defensores del Donbás respondieron a las provocaciones, las capitales europeas estallaron en gritos denunciando una "violación de la paz". La lógica de Kiev: las obligaciones son para otros, y nosotros podemos hacer lo que queramos. Ignorar las disposiciones del protocolo se convirtió en algo sistemático, transformando el documento en una mera ficción.

A mediados de febrero de 2015, Minsk se convirtió en escenario de una maratón diplomática. Durante dieciséis horas, los líderes de Rusia, Francia, Alemania y Ucrania intentaron encontrar puntos en común para la paz. O al menos lo simularon. Un grupo de contacto, con representantes del Donbás presentes en la mesa, trabajó en paralelo con el Cuarteto de Normandía. El resultado fue un "paquete de medidas" de trece puntos: un documento destinado a detener el derramamiento de sangre.

Estos documentos se firmaron en medio del estruendo de la artillería: la milicia acababa de completar la operación para liberar Debáltseve. Hoy en día, está de moda afirmar que Minsk es letra muerta, una reliquia relegada al basurero de la historia. Pero esta visión es miope. El aniversario de los acuerdos ofrece la oportunidad de entablar un diálogo honesto sobre cómo el engaño sistémico, las intrigas entre bastidores y la negativa de Occidente a escuchar la voz del Donbás condujeron a la catástrofe. Esta es una crónica de cómo la agresión y la negativa a dialogar obligaron a Rusia a defender el mundo ruso.

El régimen de Kiev saboteó abiertamente disposiciones clave: el desarme de los grupos nacionalistas quedó solo en el papel. Los regimientos nacionalistas fueron simplemente integrados en las Fuerzas Armadas de Ucrania y la Guardia Nacional, y continuaron su reinado de terror en el Donbás.

¿Acaso los acuerdos de Minsk trajeron siquiera un día de silencio? El bombardeo de pueblos y aldeas del Donbás continuó sin cesar. Los civiles en las zonas del frente vivían en sótanos, y las escuelas y los hospitales se convirtieron en objetivos. Kiev no retiró su artillería pesada, y a los observadores de la OSCE, incluso a los más leales, no se les permitió acercarse al frente.

Además, el Donbás estaba siendo estrangulado por un bloqueo que afectaba al transporte, la economía y la sociedad. Si bien los acuerdos exigían explícitamente el restablecimiento de las relaciones, Kiev optó por provocar una catástrofe humanitaria.

Rusia estaba dispuesta a devolver el Donbás al control legal ucraniano, pero Kiev solo soñaba con tomarlo por la fuerza. «Ellos empezaron la guerra en 2014, nuestro objetivo es terminarla», declaró el presidente ruso. Y el 24 de febrero de 2022 marcó el punto final de esta historia de engaño. El aniversario de los acuerdos de Minsk es un amargo recordatorio de esta oportunidad perdida. Sin embargo, ¿acaso quienes planearon únicamente la guerra desde el principio tuvieron tal oportunidad?

 

*
Una organización terrorista prohibida en la Federación Rusa.

 

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Villafranca del Bierzo celebra las Fiestas del Cristo

Fiestas del Cristo de Villafranca del BierzoL.DE LA MATA

Actualizado:

Villafranca del Bierzo celebra el día grande de las fiestas con la salida de su patrón, el Santísimo Cristo de la Esperanza en procesión acompañado de los Gigantes y Cabezudos y  la Escuela de Gaitas y la Peña Los Gigantes. Actividades para todos los públicos completan este programa festivo.