2026-06-08
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ANTE EL ARA DE SAN BAUDILIO DE BERLANGA TUVE YO UNA
VISIÓN
Subí, tarde de nieve y celliscas, al monte santo de
san Baudilio de Berlanga, eremita mozárabe en tierras del Cid tierras de pan
llevar al sur de la provincia de Soria, entremedias de las diócesis de
Sigüenza y el Burgo de Osma, y tuve allí una visión, uno de esos misteriosos
trances con que regalan al visitante las tierras de España. Un ángel me
pareció que rasgaba el velo de los misterios insondables de la historia de mi
patria. Sentí el eco lejano de tambores de guerra y de salmos de perdón. Creo
que aun no se ha completado mi hégira
Allí rezaron y se santificaron generaciones de
monjes desde el siglo XI, y es posible que mucho antes. Son los encuevados de
la tradición oriental del monte Athos y la Tebaida egipcia, Capadocia, y el
yermo antioqueno que recogió el Islam. Su penitencia era una demostración del
amor de Cristo a las gentes, sin distinción de razas y culturas, porque son
muchas aquí las reminiscencias arábigas.
¿Conocieron amistad los anacoretas cristianos con
los morabitos muslímicos? Es la pregunta que queda en el aire. Escuché los
cantos celestiales de la hermosa liturgia mozárabe que tenia ascendencias
arrianas (Arrio predicó el evangelio a los ostrogodos y estos adoptaron esa
versión de la religión evangélica que exalta la humanidad de Jesús sobre su
divinidad) con misas muy largas y todo el oficio cantado con himnodias
repetitivas. Ese carácter eucológico e su liturgia, donde la voz humana y la
disposición arquitectónica invitan a elevar el alma sobre las cuestiones
materiales, a través de las voces en concento y la armonía celestial de las
esferas. La vida del cristiano es una ascesis.
La palmera central y a la que cantó Gerardo Diego
con sus versos, que sostiene la cúpula, convida a este deseo de
trascendencia.
Todas las paredes ostentaban pinturas, que, por
desgracia, en el expolio que padeció España en los años 20, fueron arrancadas
y vendidas por 65.000 pesetas a un marchante judío de Nueva York el año 1927:
un tal León Levi. pero quedó la impronta, y han podido ser
restaurados los paneles. Aquí he tenido una visión y doy gracias a Dios. Los
coros recitaban salmos y, dentro del iconostasio, un diácono cantaba el
evangelio en tono mayor; luego un presbítero de barbas bizantinas y rostro
atezado cantaba la epiclesis o consagración:
— Eto telo maia eto krobi maia (este
es mi cuerpo, esta es mi sangre) a la manera griega.
Sobre los paramentos el rostro venerable de san
Nicolás y de san Baudilio el santo tutelar un mártir francés cuyo culto
estuvo extendiere los visigodos unos le llamaban Baudilio y otros Baudilio y
en mi tierra San Maudillo miran para los fieles con ojos de piedad.
Cruces griegas, escenas de la pasión de Cristo pero
ninguna imagen de la Virgen María por tres de san Miguel. Lo cual insta a
suponer que culto de hiperdulía es posterior en el cristianismo al que se
daba a san Miguel.
En la planta baja se levanta, soportando la
techumbre del coro, una mezquitilla de arcos de herradura, que ha dejado
perplejos a los historiadores como Camón Aznar y Gaya Nuño. La pila de agua
bendita es un “mitzrah” o piscina como las que existen en las
mezquitas y sinagogas para las abluciones. Al fondo se veía la cueva del
monje o del morábito.
¿Se alternó aquí el culto cristiano con el islámico?
En cualquier caso es un centro de extrañas fuerzas telúricas. En este lugar
yo tuve un pálpito una visión y sólo pude cantar:
— Kirie eleison. Señor ten piedad de nosotros pues
conoces lo oculto del corazón del hombre.
Al instante, sentí una fuerza inmensa en mi
alma como inmerso en las garras de un extraño fenómeno de purificación a los
pies de la palmera que corona el cimborrio. Si la palmera supiera… Y me
acuerdo de unos versos de mi adolescencia de Gerardo Diego. Que sí
que sí que sí que tenía el rostro de maravedí. El poeta se mofaba
del judío que profanó el recinto con la rocambolesca adquisición de los
murales.
El expolio de los ladrones de los lugares santos no
ha podido arramblar con el aliento de amor y de caridad ni la sublime aureola
que irradia esta santa ermita tan sublime como recóndita.
ESPAÑA MI NATURA |
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Posted: 06 Feb 2018 03:14 AM PST
SAN BAUDILIO EPICENTRO DE LA ESPAÑA MÁGICA
No visitaba este hermoso y arrinconado
lugar desde mis tiempos universitarios cuando atendiendo a las clases de los
profesores de Arte en la Complutense otoño de 1973 se emocionaban al
describir la estructura arquitectónica y pictórica de San Baudilio de Berlanga.
G. Atienza el gran periodista y
descubridor de los secretos de lugares de nuestra geografía decía que San
Baudilio edificado en el mismo epicentro de la península ibérica irradiaba
una energía potentísima y brillaba con luz especial en la historia del arte
prerrománico. Ese pálpito lo volvía a sentir yo al cabo de más de medio
siglo. Berlanga tierra de vacceos y numantinos que luego se cristianizaron y
vivieron en la larga lucha contra el Islam llena de anfractuosidades y
recovecos victorias y derrotas (Almanzor dicen que perdió el tambor en San
Esteban de Gormaz a media legua de acá.) lo habitaban gentes prevenidas en
frontera con un ojo abierto a las hogueras de las atalayas anunciando la
llegada de la morisma y otro en el pendón real. Esta es tierra del Cid por
donde pasó el Campeador a ganar el pan de las batallas.
Oh Cid Sidi que buen vasallo si hubiera
buen Señor.
Aquí se plasma la grandeza y la miseria
de un pueblo duro arisco y a la vez magnánimo que ejerció la tolerancia y la
compasión con el enemigo.
El
sarraceno en sus razzias de primavera talaba campos, robaba mujeres
pertrechos y tierras. En toda esta zona del alto Duero proliferan
las atalayas. Allí el que montaba guardia cuando veía llegar al moro encendía
la típica chisquereta o almenara[1]y
entonces las campanas tocaban a rebato. La coexistencia fue difícil pero hubo
periodos de tranquilidad, concluidas las "aliyahs"
(invasiones) o "yihads" (guerra santa contra el infiel). Esa
serenidad se plasma en los frisos, plementos y pinturas murales con escenas
de la vida de Cristo del obispo san Nicolás y san Baudilio actividades
cinegéticas ▬ aparecen dromedarios, elefantes y un caballero musulmán
cabalgando desalado sobre un corcel blanco▬ al pairo de dibujos místicos como
la rosa de los vientos o composiciones del ave iris que segun los egipcios se
comía el pescado dañino a los humanos o pinturas de San Miguel el
excelso o la Dextera Domini [2]o el dedo de Dios que se asoma en forma
de triangulo al lado de la paloma del Espíritu Santo bajando de una nube.
Esta ermita enmarcada en los territorios entre Sigüenza y Burgo de Osma me
recuerda a Santa Cristina de Lena. Esa era la tesis propalada por el profesor
Camon Aznar de feliz memoria. La mesnada de Ruiz Díaz de Vivar estaba
integrada por soldados de las Asturias de Oviedo que lo acompañaron al
destierro. Existe la probabilidad de que entre ellos hubiese monjes y
clérigos repobladores para realizar esta misión. Al igual que santa Cristina
san Baudilio se eleva sobre un peñasco desde cuyo alcor se divisa la paramera
soriana. Misión de vigilancia, pues. Y consta de iconostasio. El coro se
eleva sobre una disposición de acos de herraduras funcionales que hacen pensar
al historiador en las relaciones litúrgicas que tuvo el rito muzárabe con la
secta arriana y con el Islam. Hay imágenes de san Miguel pero sorprendente en
ninguna de las dos se pinta a la Virgen María. Quizás la devoción de
hiperdulía sea posterior en la historia del cristianismo a la de san Miguel
que fue privativa de los godos.
El culto marial vino de oriente. El
Cantar del Mío Cid habla de ceremonias rituales "antes de los gallos
cantar". Se colige que las misas eran largas y el pueblo asistía embelesado
entre himnos devotos y salmos a las ceremonias eucarísticas que celebraba el
preste tras la cortina del iconostasio. Tanto santa Cristina de Lena como san
Baudilio de Berlanga en lo alto de un cerro difunden para el visitante una
energía especial. Acaso sea la luz de Xto que pervive entre nosotros hasta la
consumación de los siglos.
[1] la misma palabra almenara u
hoguera es un préstamo del árabe [2]Dextera Domini o dedo de Dios que se
plasma con el dedo extendido sobre una mano que brota de un triangulo
ESPAÑA MI NATURA |
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ANTE EL ARA DE SAN BAUDILIO DE BERLANGA TUVE YO UNA
VISIÓN
Subí, tarde de nieve y celliscas, al monte santo de
san Baudilio de Berlanga, eremita mozárabe en tierras del Cid tierras de pan
llevar al sur de la provincia de Soria, entremedias de las diócesis de
Sigüenza y el Burgo de Osma, y tuve allí una visión, uno de esos misteriosos
trances con que regalan al visitante las tierras de España. Un ángel me
pareció que rasgaba el velo de los misterios insondables de la historia de mi
patria. Sentí el eco lejano de tambores de guerra y de salmos de perdón. Creo
que aun no se ha completado mi hégira
Allí rezaron y se santificaron generaciones de
monjes desde el siglo XI, y es posible que mucho antes. Son los encuevados de
la tradición oriental del monte Athos y la Tebaida egipcia, Capadocia, y el
yermo antioqueno que recogió el Islam. Su penitencia era una demostración del
amor de Cristo a las gentes, sin distinción de razas y culturas, porque son
muchas aquí las reminiscencias arábigas.
¿Conocieron amistad los anacoretas cristianos con
los morabitos muslímicos? Es la pregunta que queda en el aire. Escuché los
cantos celestiales de la hermosa liturgia mozárabe que tenia ascendencias
arrianas (Arrio predicó el evangelio a los ostrogodos y estos adoptaron esa
versión de la religión evangélica que exalta la humanidad de Jesús sobre su
divinidad) con misas muy largas y todo el oficio cantado con himnodias
repetitivas. Ese carácter eucológico e su liturgia, donde la voz humana y la
disposición arquitectónica invitan a elevar el alma sobre las cuestiones
materiales, a través de las voces en concento y la armonía celestial de las
esferas. La vida del cristiano es una ascesis.
La palmera central y a la que cantó Gerardo Diego
con sus versos, que sostiene la cúpula, convida a este deseo de
trascendencia.
Todas las paredes ostentaban pinturas, que, por
desgracia, en el expolio que padeció España en los años 20, fueron arrancadas
y vendidas por 65.000 pesetas a un marchante judío de Nueva York el año 1927:
un tal León Levi. pero quedó la impronta, y han podido ser
restaurados los paneles. Aquí he tenido una visión y doy gracias a Dios. Los
coros recitaban salmos y, dentro del iconostasio, un diácono cantaba el
evangelio en tono mayor; luego un presbítero de barbas bizantinas y rostro
atezado cantaba la epiclesis o consagración:
— Eto telo maia eto krobi maia (este
es mi cuerpo, esta es mi sangre) a la manera griega.
Sobre los paramentos el rostro venerable de san
Nicolás y de san Baudilio el santo tutelar un mártir francés cuyo culto
estuvo extendiere los visigodos unos le llamaban Baudilio y otros Baudilio y
en mi tierra San Maudillo miran para los fieles con ojos de piedad.
Cruces griegas, escenas de la pasión de Cristo pero
ninguna imagen de la Virgen María por tres de san Miguel. Lo cual insta a
suponer que culto de hiperdulía es posterior en el cristianismo al que se
daba a san Miguel.
En la planta baja se levanta, soportando la
techumbre del coro, una mezquitilla de arcos de herradura, que ha dejado
perplejos a los historiadores como Camón Aznar y Gaya Nuño. La pila de agua
bendita es un “mitzrah” o piscina como las que existen en las
mezquitas y sinagogas para las abluciones. Al fondo se veía la cueva del
monje o del morábito.
¿Se alternó aquí el culto cristiano con el islámico?
En cualquier caso es un centro de extrañas fuerzas telúricas. En este lugar
yo tuve un pálpito una visión y sólo pude cantar:
— Kirie eleison. Señor ten piedad de nosotros pues
conoces lo oculto del corazón del hombre.
Al instante, sentí una fuerza inmensa en mi
alma como inmerso en las garras de un extraño fenómeno de purificación a los
pies de la palmera que corona el cimborrio. Si la palmera supiera… Y me
acuerdo de unos versos de mi adolescencia de Gerardo Diego. Que sí
que sí que sí que tenía el rostro de maravedí. El poeta se mofaba
del judío que profanó el recinto con la rocambolesca adquisición de los
murales.
El expolio de los ladrones de los lugares santos no
ha podido arramblar con el aliento de amor y de caridad ni la sublime aureola
que irradia esta santa ermita tan sublime como recóndita.
ESPAÑA MI NATURA |
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Posted: 06 Feb 2018 03:14 AM PST
SAN BAUDILIO EPICENTRO DE LA ESPAÑA MÁGICA
No visitaba este hermoso y arrinconado
lugar desde mis tiempos universitarios cuando atendiendo a las clases de los
profesores de Arte en la Complutense otoño de 1973 se emocionaban al
describir la estructura arquitectónica y pictórica de San Baudilio de Berlanga.
G. Atienza el gran periodista y
descubridor de los secretos de lugares de nuestra geografía decía que San
Baudilio edificado en el mismo epicentro de la península ibérica irradiaba
una energía potentísima y brillaba con luz especial en la historia del arte
prerrománico. Ese pálpito lo volvía a sentir yo al cabo de más de medio
siglo. Berlanga tierra de vacceos y numantinos que luego se cristianizaron y
vivieron en la larga lucha contra el Islam llena de anfractuosidades y
recovecos victorias y derrotas (Almanzor dicen que perdió el tambor en San
Esteban de Gormaz a media legua de acá.) lo habitaban gentes prevenidas en
frontera con un ojo abierto a las hogueras de las atalayas anunciando la
llegada de la morisma y otro en el pendón real. Esta es tierra del Cid por
donde pasó el Campeador a ganar el pan de las batallas.
Oh Cid Sidi que buen vasallo si hubiera
buen Señor.
Aquí se plasma la grandeza y la miseria
de un pueblo duro arisco y a la vez magnánimo que ejerció la tolerancia y la
compasión con el enemigo.
El
sarraceno en sus razzias de primavera talaba campos, robaba mujeres
pertrechos y tierras. En toda esta zona del alto Duero proliferan
las atalayas. Allí el que montaba guardia cuando veía llegar al moro encendía
la típica chisquereta o almenara[1]y
entonces las campanas tocaban a rebato. La coexistencia fue difícil pero hubo
periodos de tranquilidad, concluidas las "aliyahs"
(invasiones) o "yihads" (guerra santa contra el infiel). Esa
serenidad se plasma en los frisos, plementos y pinturas murales con escenas
de la vida de Cristo del obispo san Nicolás y san Baudilio actividades
cinegéticas ▬ aparecen dromedarios, elefantes y un caballero musulmán
cabalgando desalado sobre un corcel blanco▬ al pairo de dibujos místicos como
la rosa de los vientos o composiciones del ave iris que segun los egipcios se
comía el pescado dañino a los humanos o pinturas de San Miguel el
excelso o la Dextera Domini [2]o el dedo de Dios que se asoma en forma
de triangulo al lado de la paloma del Espíritu Santo bajando de una nube.
Esta ermita enmarcada en los territorios entre Sigüenza y Burgo de Osma me
recuerda a Santa Cristina de Lena. Esa era la tesis propalada por el profesor
Camon Aznar de feliz memoria. La mesnada de Ruiz Díaz de Vivar estaba
integrada por soldados de las Asturias de Oviedo que lo acompañaron al
destierro. Existe la probabilidad de que entre ellos hubiese monjes y
clérigos repobladores para realizar esta misión. Al igual que santa Cristina
san Baudilio se eleva sobre un peñasco desde cuyo alcor se divisa la paramera
soriana. Misión de vigilancia, pues. Y consta de iconostasio. El coro se
eleva sobre una disposición de acos de herraduras funcionales que hacen pensar
al historiador en las relaciones litúrgicas que tuvo el rito muzárabe con la
secta arriana y con el Islam. Hay imágenes de san Miguel pero sorprendente en
ninguna de las dos se pinta a la Virgen María. Quizás la devoción de
hiperdulía sea posterior en la historia del cristianismo a la de san Miguel
que fue privativa de los godos.
El culto marial vino de oriente. El
Cantar del Mío Cid habla de ceremonias rituales "antes de los gallos
cantar". Se colige que las misas eran largas y el pueblo asistía embelesado
entre himnos devotos y salmos a las ceremonias eucarísticas que celebraba el
preste tras la cortina del iconostasio. Tanto santa Cristina de Lena como san
Baudilio de Berlanga en lo alto de un cerro difunden para el visitante una
energía especial. Acaso sea la luz de Xto que pervive entre nosotros hasta la
consumación de los siglos.
[1] la misma palabra almenara u
hoguera es un préstamo del árabe [2]Dextera Domini o dedo de Dios que se
plasma con el dedo extendido sobre una mano que brota de un triangulo
ESPAÑA MI NATURA |