2026-04-30

 

CINCO SIGLOS DEL DIOSCÓRIDES

 

La farmacopea y la botánica tienen en el Segoviense a uno de sus epígonos. Esta obra de un sabio griego fue publicada por primera en parís en 1516. Dos años más tarde en 1518 y casi al mismo tiempo que la biblia políglota se imprime versión latina en Alcalá bajo la dirección de Nebrija que estaba encargado de la cátedra de botánica junto con la de retórica bajo el título de lexicón de medicamentos pero el primero que lleva a cabo una versión castellana del celebre tratado fue Andrés Laguna trasladándolo del griego y abordando materias ya contempladas por Galeno, Plinio, Lineo y Aristóteles. Y otras hierbas. Todas las hierbas. Salpicón de electuarios, fórmulas mágicas, venenos y contravenenos, polvos mágicos como el cuerno de rinoceronte que todavía buscan y cazan en partes del África para afianzar la genética. El axioma es que a todo mal físico sigue un remedio en el reino vegetal, mineral o animal. En el herbolario existe la propiedad de un antídoto. La ciencia estriba en conocer su cualidad operativa y aplicarla al enfermo.  

 

Se trata principio rudimentario de la medicina cuando todavía no era inventada la física ni la química y mucho menos los rayos X. Escrito en un castellano claro y elegante con mucha chispa y ese interés que atrapa, el cual recuerda por su elocuencia al Lazarillo al Viaje Turco o al Crotalón, nada farragoso y castizo que se lee con interés a cinco siglos de haber salido a la luz el Dioscorides, consta de un prologo o epístola nuncupatoria que maravilló a los toscos prácticos en medicina de aquel entonces y que aporta observaciones interesantes como por ejemplo cuando dice que el veneno de las víboras solo mata por inoculación pero es inocuo por vía oral… un gato que come almendras amargas revienta al poco, y lo mismo le ocurre a raposo… la cicuta mata al hombre pero hace revivir al estornino y otras muchas cosas peculiares que pueden resultar algo gracioso o sonar a superchería al hombre moderno pero  reveladoras de la gran pasión de este hombre por las plantas oficinales, sus experimentos, cocciones, alambiques y recetas.

 

El Dioscórides de Laguna se publicó en Amberes en la imprenta de Juan Latio en septiembre de 1555, utilizando como pauta de referencia los postulados complutenses de Antonio de Nebrija y otros galenos famosos de su tiempo en su mayor parte de origen hebreo. Papas reyes y emperadores cuando enferman piden ser atendidos por facultativos judíos. Laguna aunque de origen converso se sentía profundamente católico. Ende más, a causa de sus convicciones cristianas tuvo un enfrentamiento con su maestro, el portugués Amato, un físico que impartía lecciones de Anatomía en Salamanca. Maestre Amato desde le púlpito hizo una defensa apasionada de la Ley Vieja y decía que el Nuevo Testamento era una fábula. Llegando a calificar a Europa como “infierno en la tierra”.

 

 No puede decirse del Dioscorides en sus tratamientos, diagnósticos quirúrgicos bestiales (a su autor le disgustaba la cirugía y prefería ser tenido por médico de cabecera) —cuando los cirujanos cortaban piernas y brazos a lo vivo— posean más vigencia que la curiosidad y la rareza pero las apuntaciones tomadas del natural de su autor resultan interesantes. Y son base de aportación a la Medicina y la Farmacia.

 

¿Quién dijo que nunca hubo ciencia española?  El fuerte de Laguna es la farmacopea. Toda su vida se la pasó, estando ya en Paris ya en Londres en Metz o en Flandes o los alrededores de las ciudades por él visitadas cosechando plantas curativas. Conocía las propiedades de cada una. De chico iba a por moras a Tejadilla, lo cuenta en la Epístola Nuncupatoria, o en busca del espino blanco que se sigue majando en pequeñas dosis para aliviar a los pacientes de hipertensión o cortaba flores resineras por el Pinarillo donde estaba el osario o cementerio judío extramuros de Segovia o  recogiendo marjas por los zarzales del Valle de la Lastrilla“ que los muchachos cogen y las zamarriegas las ensartan y haciendo gavillas dellas las venden por las calles… la Rubia es muy conocida en aquellas partes (rubia victoria) principalmente en tierra Segovia, mi ciudad, donde hay tintoreros… Quiero pasar por alto, para salir adelante en mi empresa, cuantos y cuán altos montes subí, cuantas cuestas bajé, arriscándome por barrancos y peligrosos despeñaderos, gastándome en el empeño buena parte de mi caudal”.

 

Su obra la empezó en Roma en 1554 y la completó en Amberes al año siguiente dedicándosela al príncipe de Asturias, Felipe, fecha de su publicación, nos dice su biógrafo Teofilo Hernando

 

Los flagelos de aquella sociedad al final de la edad media y a las puertas del renacimiento eran el hambre, la guerra y la peste bubónica que empezaba por una hinchazón en la ingle, fiebres altas y al hoyo a los pocos días.

 

Luego vendría la sífilis que Laguna no considera mal francés sino una importación ultramarina. “La portaban unas mujeres de acarreo, indias, que trajo en su barco Colón”. Prescribe como tratamiento antiluético el palo santo, la quinina y el mercurio y los baños de vapor. Al hospital de Antón Martín regentado por los frailes de san Juan de Dios lo llamaban el hospital de la sabana blanca. Se arrollaba el cuerpo de los pacientes en un lienzo recalentado con vapor y se les hacía sudar. Las lues no remitían con facilidad porque “¡la buba es muy tenaz y refractaria!" Así lo expresa en un verso Cristóbal de Castillejo ex cisterciense y soldado del emperador al que le pegó las purgaciones su novia vienesa:

 

“Mira que estoy encerrado

 

En una estufa metido

 

De amores arrepentido

 

De los tuyos confiado”

 

El autor de la Lozana Andaluza Francisco Delicado Baeza, un clérigo andaluz de la Peña de Martos murió por lo visto de dicha aflicción. En el Viaje a Turquía abundando en esta materia Urdemalas certifica que al visitar la ciudad de los papas  encontró curas, obispos, cardenales y hetairas, tantas como beneficiados y clérigos, pues debían de ejercer a las puertas del Vaticano el oficio más antiguo del mundo cerca de trece mil rameras, venidas desde todos los rincones del universo al husmo del dinero y del poder.

 

Como afrodisíacos Laguna recomienda el bedelio, la hierbabuena, los mejillones, los huevos, la hiel de diversos animales, del gallo, en todo caso; el cuerno de rinoceronte que despierta la virtud genital y es bueno para los holgazanes. La eselaria o diente de león con sus propiedades oclusivas serviría para componer virginidades perdidas (esta oración la tachó la censura) en tiempo de Laguna la ciencia y la religión no podían evadirse del fantasma de la fantasía y de la superstición. Muchos autores del siglo de Oro se burlan de los galenos “compadres de la sepultura abierta” les refiere Quevedo y Góngora: “buena orina buen color y cuatro higas al doctor”. La ruda es compañera de viaje de hechiceras y alcahuetas. Pero Laguna que también fue sacerdote y filosofo de lo que se ufana es de haber llegado en la vida a ser un buen médico de orina y pulso.

 

Su libro causó impacto y se registran muchas ediciones en toda Europa; era el libro de cabecera de los galenos y los boticarios.

 

Felipe II debió de ser un gran lector del Dioscorides porque fue un rey ecológico que lleno España de parques naturales (Escorial Valsaín Aranjuez, el Pardo) también conocía las hierbas oficinales el ínclito Rey Prudente.

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 SEVILLA EN LA CRUZ DE MAYO

 

Percibo el olor

De azahar de tus naranjos

Heliópolis fulgente como el sol

Romana cristiana y mora

Sultana bañándose en las aguas

Del Betis

Siempre española

Patria de Marcial y Juvenal

Y de Trajano y de

 Adriano

Adorando la cruz de mayo

Enredadera de rosas

Primavera y resurrección

Sangre que vierten los toreros

Albero de la Maestranza

En tu holocausto

Emperatriz de mis jolgorios

Un día recuerdo visité la casa

De don Juan Tenorio

Y supe que Sevilla es el emporio

De la juventud y el amor

Cuna de la gracia y el salero

Y un sombrero

Calañés

 

jueves, 30 de abril de 2026

LOS BORBONES TODOS TIENEN CENIZO Y A ELLOS SE UNE SOFIA LA GRIEGA QUE LLEVA SETENTA AÑOS EN ESPAÑA Y SIGUE SIN HABLAR BIEN CASTELLANO

J SENDER: "ALFONSO XIII ERA UN CENIZO COMO TODOS LOS BORBONES"

 



SENDER CONTRA LA GAFANCIA DE LOS BORBONES

 

El trece mal número fatídico que cuadraba a un rey de ojos inexpresivos y mirada vacía un rey "esparrancao" aficionado al porno duro (queda por ahí alguna pelicula años veinte cine mudo en la cual participó como protagonista) al decimotercero de los Alfonsos se deben los veinte mil muertos de Annual y los doce mil de Monte Arruit, segun declara Sender en sus confesiones. Sangre española. El 13 mal numero. Enfrentado al peligro, no arrostró su obligación como hizo el último de los Romanov o su tatarabuelo Luis XVI. Los borbones traen mala suerte. Error imperdonable del dictador al reinsertarlos. Es una monarquía con bicho.

 

Ramón J. Sender culpa a Franco de haber desaprovechado la ocasión para desterrar a estos dinastas con mal fario y establecer el reino de la justicia social. El tercer tranco de su libro autobiografico "Crónica del Alba" es un canto de amor a España al heroismo de sus pistolos que luchan bajo el mando de una oficialidad en muchos casos corrupta. "Algunos de nuestros jefes y oficiales eran más perniciosas para la patria que el propio Abdelkrim".

 

Marruecos siempre Marruecos. El Rif misterioso. Pelear contra el moro tuvimos por costumbre, pero el moro es hermano nuestro. Luego serían los soldaditos de la Yehala los que sacarían a Franco las castañas del fuego ayudandole a vencer en la guerra del 36. Una larga historia de amor y desamor, de encuentros y desencuentros. Salam malikum. Y malikum salam.

 

Cuando aparece en escena el "djin" (Satanás), que malmete, estas relaciones se alborotan. Sender fue como Pedro Antonio de Alarcóncomo Arturo Barea o Ernesto Gimenez Caballero, Mola, Sanjurjo y tantos otros tantos escritores soldado en la guerra de Melilla. Sus páginas están impregnadas de ese sol místico de la Elvira desierta y es lo que significa la palabra elvira en árabe: desierto; su pluma tallada en las arenas del Sahara.

 

Sopla sobre ellas el "levante" que es una aire que enloquece. Estuvo Ramon J. Sender -cuatro años de mili- destacado en un regimiento de infantería de línea el Ceriñola 42 y, enamorado de una hispano-marroquí, la bella Antonia, vendería panes de munición y cartuchos a los de Abdelkrim. Libró de ser fusilado y condenado a trabajos forzados en el penal del Hacho salió libre tras la amnistía decretada por el general Berenguer.

 

Una vez excarcelado se dedica a buscar a su bella jarifa por todo el Rif. Vestido de moro con babuchas y chilaba encuentra a su ex en un aduar de la frontera con Argelia. Es una historia apasionante en la cual el escritor aragonés revela sus facultades narrativas y la capacidad para la intriga y el suspense. Vierte el relato en una prosa nada alcorzada ni melindrosa. Es escritura verdad sin impostar la voz ni hacer gorgoritos efectistas al estilo de Baroja o Azorin o de Unamuno del que dice que era un pobre hombre con muy mal oído para el párrafo musical (sus páginas carecen del concento o esa disposición armónica, ese atisbo, que tanto abunda en la obra de Cela o de Valle Inclán. Por cierto, Unamuno no tenía ideas originales, toda su obra la copia de filososfos extranjeros: Hobbes, Nietzache, Holderling. Perez de Ayala le parece al autor aragonés un asturiano insoportable que trufa sus obras de vocablos culteranos para demostrar su ascendiente jesuita curtido en lecturas clásicas.

 

Solo se libran de sus varapalos Cansinos Assens que era un sefardita gordo y procesional que hablaba todos los idiomas del mundo y traducía a los maestros rusos. Gomez de La Serna le parece un madrileño simpatico y castizo pero algo afrancesado.

 

Ramon J. Sender se expresa de una forma llama y libre a la manera de como hablaban las gentes de su Calamera natal. Pero tambien incorpora a sus libros el lenguaje del cuartel y la trinchera. La guerra huele a mierda y a listerina, y a desinfectante hieden los cuartos de banderas.

 

El Bajo Aragón es tierra fronteriza de romis, muladies y aljamiados que revelan una larga convivencia y entendimiento con el Islam. Tierra de hombres cabales con nervios de acero y sangre en las venas. Pero las cosas son como son hasta que dejan de serlo. Y el español ha incorporado a la masa de su sangre virtudes y defectos de su herencia morisca. Por ejemplo, la arrogancia, el valor, la insolaridad peninsular que nos viene de los benimerines.

 

España sigue siendo un reino de taifas con mucho orgullo local con el riesgo de perder el sentido nacional.

 

Crónica del Alba es un tour de force narrativo que, en ocasiones, recuerda escenas increibles de aduares y vuelos en alcatifa como en las Mil y una Noches; otras, plantea escena las princesas jarifas del Romancero que regresan a la grupa del caballero don Bueso de tierra de moros y que son en realidad cristianas cautivas. Buen pueblo pero mala gente. Regido por políticos indotados y monarcas cenizos. !Dios, qué buen vasallo si hubiese buen señor!

 

Los siete trancos de esta extensa novela autobiográfica son siete arracadas o perlas colgantes que se exhiben como el Tesoro visigótico de la cruz de Guarrazar, muestran a un escritor-verdad, que trata de interpretar la vida española en el tiempo de la republica y los años previos a la guerra civil.

 

Sopló un levante de locura cainita y vinieron las gumias. El gemido de las parcas llenó el país de cantos lugubres. La catástrofe se pudo evitar si no hubieran tenido tanta fuerza los masones y los poderes en la sombra no le hubieran apretado las clavijas a los militares sublevados y el Faenas viscoso y verrugo (así llama a don Manuel Azaña) no hubiera sido tan malvado, o se hubiera dado a la fuga el monarca.

 

El conde Romanones bajó a despedirle a la estación de Torrelodones. Alfonso XIII abdicó. España, ahí te quedas. No se fue el caimán por la barandilla, que se fue por Cartagena.

 

El pueblo asistió ignorante a aquella hecatombe y tomó las armas del bando en que se encontraba cuando estalló el Movimiento. Algunos como el propio autor se pasaron del bando nacional al republicano porque sus ideas se inclinaban hacia el progreso, la democracia y la libertad. El regimen del 14 de abril del 31, lo dice con todo su dolor Sender, fue un sistema político que malparió. Pronto vinieron los desengaños. Esto no furrula.

 

La republica a juicio del ex soldado aragonés que al llegar a Madrid se hizo periodista cometió el error de trocar la enseña roja y gualda [cierto que una bandera no es más que un trapo pero por defenderla y honrarla habían muerto tantos] por el carmesí. El color morado es el de los borbones y da mala suerte. El error lo han vuelto a cometer los de Podemos. Impolitica medida del Faenas Verrugado fue también la orden de quemar conventos.

 

El moradillo es tintura del hematoma y de la sangre coagulada. Anticipaba la degollina. El Viscoso era un "bassani" (hijo de mala madre) para los moros que cruzaron el Estrecho. Además era un cobarde, aunque buen orador.

 

El amarillo sin embargo es color limpio de los campos de España donde el trigo de los espacios de la tierra de pan llevar contrae matrimonio con el rojo de la amapola. Se fundian así la pasión y la contemplación. Dos cromatismos fervientes que no había por qué cambiarles por el cárdeno de Villalar, que es color de la derrota.

 

Luego, aquello sería un desbarajuste. España abrió la puerta a todo el lumpen de Europa y de Estados Unidos. Los de las brigadas Inernacionales tenían la idea de que se alistaban con el bando de la Republica en favor de unas vacaciones pagadas. Cuando se dieron cuenta de que la cosa y que se derramaba mucha sangre en el campo de batalla pues aquyella guerra nunca fue un paseo militar, iba en serio regresaron a sus casas. Españoles ahí os quedais.

 

Todas estas ideas anarquistas del escritor nacido en las riberas del Cinca y para libre Aragón ya lo dijo Baltasar Gracián volvieron a Sender sospechoso tanto a ojos de los azules como de los rojos. Barruntaban que fuera un doble agente. En Burgos y en Calamera estuvo a punto de ir al paredón. Salvaría la piel mediante ardides y subterfugios, sin que ello le librase más tarde de las penalidades del campo de concentración francés y de la hégira primero a Mexico y despues a USA.

 

Su obra está plagada de aforismos y de reflexiones filosoficas fruto de su conocimiento de las lenguas clásicas y de la mitologia indoeuropea. Así escribe, verbigracia, que el Nuevo Testamento se encuentra trufado de contradicciones. Sin embargo, en abono de su divinidad declara que la narración de la Pasión del Señor, según los Evangelios Sinópticos, es el texto más maravilloso que haya podido salir de de la pluma de un hombre a lo largo de todos los tiempos. Con toda seguridad fue inspirado por Dios.

 

Le gusta san Agustin porque le parece el autor más humano de toda la patristica y admira a Teresa de Jesus en su casticismo del espiritu castellano más realista, cuando conversando en tiempos de soledad y de sequedad, con Jesus se queja al Amado de sus dolencias espirituales y carnales:

 

- "No me extraña, Señor, que tengas tan pocos amigos a juzgar por lo mal que los tratas",

 

Sostiene que el cristianismo y el budismo con sus postulados de dulzura quietud y amor para con los enemigos son dos formularios de caracter femenino:(el yin de los chinos). Sin embargo, el Islam - el yen- es una religión viril al igual que la Ley Mosaica.

 

Ambas religiones presentan a un dios tronitonante que no se humana, oculto en la montaña del Sinai o la piedra de la Caba. Stalin y Hitler, por ese mismo renglón, son deidades másculas que pertenecen al linaje de Maquiavelo. Nietzsche y Siva. Así habló Zaratrusta.

 

Platón y Socrates honran como princiio religioso a la filosofía de la razón. Espinoza quel converso al que expulsaron de la sinagoga de de Amsterdam pulía el diamante mientras presenta para la historia un sistema envenenado de divinidad. Es el panteismo como venero del que todas las fuentes del pensamiento brotan. Fe es creer lo que no vimos dice el P. Astete . Ahi me las den todas.

 

A Dios nunca lo vimos pero ejerce el oficio de guardabarreras del mundo. Un oficio en el cual en verano te escaldas en invierno te arrices y siempre te jodes. Hay que seguir buscando.

 

Los libros de este autor aragonés es un monumento a la hispanidad desde el espiritu libertario y anarquista total. Deberían ser preceptivos en los escuelas de la nación para que lo jovenes supieran verdaderamente qué es lo que pasó por qué pasó y cómo pasó.

 

La historia de España no es un cursi serial de "Cuentame" ni de "Aguila Roja". Es mucho más. Mientras no salgamos de ese circulo vicioso y expurguemos nuestras conciencias, España, acervo de las tres religiones, seguirá siendo un pais maldito malmetido por politicos trincones y periodistas buscones siempre de tertulia en alarde del pose y nadando estilo mariposa.

 

 

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mi homenaje al gran escritor aragones Ramon J. Sender. Perdio la guerra pero sus libros son inmortales

Posted: 13 Jul 2016 03:18 AM PDT





J SENDER: "ALFONSO XIII ERA UN CENIZO COMO TODOS LOS BORBONES"

 



SENDER CONTRA LA GAFANCIA DE LOS BORBONES

 

El trece mal número fatídico que cuadraba a un rey de ojos inexpresivos y mirada vacía un rey "esparrancao" aficionado al porno duro (queda por ahí alguna pelicula años veinte cine mudo en la cual participó como protagonista) al decimotercero de los Alfonsos se deben los veinte mil muertos de Annual y los doce mil de Monte Arruit, segun declara Sender en sus confesiones. Sangre española. El 13 mal numero. Enfrentado al peligro, no arrostró su obligación como hizo el último de los Romanov o su tatarabuelo Luis XVI. Los borbones traen mala suerte. Error imperdonable del dictador al reinsertarlos. Es una monarquía con bicho.

 

Ramón J. Sender culpa a Franco de haber desaprovechado la ocasión para desterrar a estos dinastas con mal fario y establecer el reino de la justicia social. El tercer tranco de su libro autobiografico "Crónica del Alba" es un canto de amor a España al heroismo de sus pistolos que luchan bajo el mando de una oficialidad en muchos casos corrupta. "Algunos de nuestros jefes y oficiales eran más perniciosas para la patria que el propio Abdelkrim".

 

Marruecos siempre Marruecos. El Rif misterioso. Pelear contra el moro tuvimos por costumbre, pero el moro es hermano nuestro. Luego serían los soldaditos de la Yehala los que sacarían a Franco las castañas del fuego ayudandole a vencer en la guerra del 36. Una larga historia de amor y desamor, de encuentros y desencuentros. Salam malikum. Y malikum salam.

 

Cuando aparece en escena el "djin" (Satanás), que malmete, estas relaciones se alborotan. Sender fue como Pedro Antonio de Alarcóncomo Arturo Barea o Ernesto Gimenez Caballero, Mola, Sanjurjo y tantos otros tantos escritores soldado en la guerra de Melilla. Sus páginas están impregnadas de ese sol místico de la Elvira desierta y es lo que significa la palabra elvira en árabe: desierto; su pluma tallada en las arenas del Sahara.

 

Sopla sobre ellas el "levante" que es una aire que enloquece. Estuvo Ramon J. Sender -cuatro años de mili- destacado en un regimiento de infantería de línea el Ceriñola 42 y, enamorado de una hispano-marroquí, la bella Antonia, vendería panes de munición y cartuchos a los de Abdelkrim. Libró de ser fusilado y condenado a trabajos forzados en el penal del Hacho salió libre tras la amnistía decretada por el general Berenguer.

 

Una vez excarcelado se dedica a buscar a su bella jarifa por todo el Rif. Vestido de moro con babuchas y chilaba encuentra a su ex en un aduar de la frontera con Argelia. Es una historia apasionante en la cual el escritor aragonés revela sus facultades narrativas y la capacidad para la intriga y el suspense. Vierte el relato en una prosa nada alcorzada ni melindrosa. Es escritura verdad sin impostar la voz ni hacer gorgoritos efectistas al estilo de Baroja o Azorin o de Unamuno del que dice que era un pobre hombre con muy mal oído para el párrafo musical (sus páginas carecen del concento o esa disposición armónica, ese atisbo, que tanto abunda en la obra de Cela o de Valle Inclán. Por cierto, Unamuno no tenía ideas originales, toda su obra la copia de filososfos extranjeros: Hobbes, Nietzache, Holderling. Perez de Ayala le parece al autor aragonés un asturiano insoportable que trufa sus obras de vocablos culteranos para demostrar su ascendiente jesuita curtido en lecturas clásicas.

 

Solo se libran de sus varapalos Cansinos Assens que era un sefardita gordo y procesional que hablaba todos los idiomas del mundo y traducía a los maestros rusos. Gomez de La Serna le parece un madrileño simpatico y castizo pero algo afrancesado.

 

ENGLAND MY ENGLAND

 

England, my England. No dan una nuestros tertuliamos, no conocen a Inglaterra como creo conocerla yo. Viví nueve años en el Yorkshire y sé que los brits siempre van a su aire. Son leche de cabra no mezclan ni combinan con nada. La dimisión de Cameron y la elección de la señora May ha sido una manera de regresar a la tradicional política de Whitehall de la balanza de poderes. Los ingleses no quieren ser gobernados por una alemana desde Bruselas. Mrs. May es hija de un cura anglicano,   representa los viejos valores de la Inglaterra rural. Es una cuña contra la revolución incoada por la Dama de Hierro. La Thatcher era la hija de un tendero de Grantham, desmanteló la industria del país: minería, acero, producción automovilista y los ricos fueron más ricos y los pobres más pobres. Aprecio una sintonía entre la hija de este cura rural y la Reina Isabel II. Esta la ha recibido vestida con su traje pasado de moda y el bolso de hule que llevaba mi abuela colgada del brazo. Todos sabemos que Isabel II odiaba a Margarita Thatcher y este recelo fue sin duda el origen de su caida y su muerte como una de tantas pensionistas alcóholicas en las Islas y es que no se puede pegar coces contra el aguijón. Y los ingleses son prácticos. ¿Un corralito en la city? Poco que les importa a los ingleses. Son gente muy dura que practican el lema puritano de "think highly and live thriftly" PENSARÁS A LO ALTO Y VIVIRÁS AUSTERAMENTE. pOR ESO COMEN POPCO Y TIENEN TANTO AGUANTE..

 Al salir del Mercado Común recuperarán idependencia pero mucho me temo que son tan hábiles que saliendo se quedarán. Por lo pronto, el Brexit ha sido un toque de atención a los que en la europa de los mercaderes y no de las catedrales sin obviar la descristianización y la islamización en marcha con la llegada masiva de oleadas de inmigrantes, y ha sonado el golpe de gong. England made me. England my England. Teresa May tiene una enorme tarea que acometer de aquí adelante pero parece una mujer dedicida y con gran "stamina" (valor) por su parte.https://www.blogger.com/img/img-grey-rectangle.png

AUTO DE FE EN BARCELONA. LA COLAU MANDA QUEMAR A LA LIBRERIA EUROPA

Posted: 13 Jul 2016 04:05 AM PDT

El pensamiento no delinque, decía un catalán al que llamaban el León de Grau, Joaquin Costa, pero parece ser que que para la alcaldesa Colau ese juicio no es meritorio y ha ordenado el cierre y la trituración de cerca de quince mil libros de la Librería Europa. Hoy estoy triste porque semejante medida supone, amen de una afrenta para con los que escribimos, un verdadero auto de fe y una noche de los cristales rotos en versión de venganza catalana. Han rodado otra vez las cabezas de la Campana de Huesca. Amo los libros y soy escritor, a la contra, no de los lacayos a sueldo del sistema, y me duele esta sinrazón desmedida pues un libro y un amigo quiero yo en mis lares y sigo el aforismo leña vieja para arder, vino añejo que beber y un libro antiguo siempre en mis manos. Yo no sé quien es este Varela ni entiendo de nazis ni del fascismo en estado puro, pero que el comportamiento de Ada Colau, fámula en su ciudad del poder del Arco Iris , que reivindican un mundo al revés, una inversión de valores,  quiere destruir nuestra civilización y nuestra cultura. Su ukase formula una afrenta a Cataluña. Allí estaban las mejores editoriales y el pensamiento español la novela el ensayo se acunó en los viejos torculos de Destino, Planeta y otras muchas editoriales que fueron no sólo gloria de España sino tambien del mundo de la impresión. ¿Por qué considerar  enemigos a esos pacificos lomos de libros que reclian sus cantos en pluteos y estantes?
Yo, como Quevedo, vivo en conversación con los difuntos y desde sus páginas me hablan los muertos. 
Colau, esa odiosa bollera, se ha entregado con furor uterino a esa locura arsonista e incendiaria cuya deriva ha sido por tercera vez la almenara de una editorial y todos sus fondos fueron a la pira.
Pero amordazar a los escritores es pretender ponerle puertas al campo.
La alcaldesa de Barcelona  con sus aires de bacante, y su aspecto de payesa tetuda, se conduce con la furia de las gumias griegas y la sinrazón de los antiguos inquisidores.
Una pena que en esa hoguera ardieran al de por junto Platón, Heidegger, Nietzsche y Aristoteles. Nos queman y nos fusilan porque nos tienen miedo. Nosotros somos quien somos. Somos el clamor de la verdad. No pasarán. No ganarán. Las furias se estrellarán contra las olas del mar.https://www.blogger.com/img/img-grey-rectangle.png

 

 UN CURA Y YO HABLAMOS DE MUJERES

Posted: 12 Jul 2016 02:06 AM PDT

hablo con un cura de mujeres.... mulierem fortem quis inveniet

 

 
Anduvimos al Burguillo este fin de semana luna de lobos encinas chaparros un almez munificente en la ribera del río que no sabemos lo que pintaba por allá y algún espantapájaros. Se van los veraneantes y pronto empezarán las vendimias, afila sus ojos y sus garras el garduño, los buitres se dejan ver solemnes y silenciosos circunvalando despectivos la vertical del aire.

El oso busca querencia madriguera. para la invernada Tierra misteriosa: tomillares, cardos borriqueros, la genciana y el cantueso y otras hierbas que desconozco esparcidos por la plataforma de aquella meseta de soledades.

Por allí pasaba una calzada romana que atravesaba desde Asturica Augusta hasta Tarraco los costillares del macizo ibérico. Quedan algunas lajas del viejo empedrado y los restos de una gran necrópolis visigoda.

Aún no han llegado las palas debeladoras del paisaje que meterán la vertedera de sus dientes gigantes y en vez de surcos colocarán cimientos para domar el paisaje de urbanizaciones a marchas forzadas de ladrillo y de cemento. Segunda vivienda, casa en el campo, yo siempre albergué un sueño y en el fondo de las aguas enigmáticas del pantano yace con sus artes, sus aperos, sus arcas, sus llaves y sus huertos todo un pueblo.

La verdad es que Madrid queda un poco lejos. Por estas lindes pasó un día el Cid camino del destierro. Valles de Almazán, vegas de Osma, la vieja Uxama. Soria fría, Soria, pura, cabeza de Extremadura, que cantaba el poeta Bandadas de jilguerillos tiene querencia a la zarza.

Por san Frutos ya se sabe. No en vano lo bautizaron al buen godo eremita con la sobrehúsa del pajarero. Uno se siente a gusto por estos riscos buen tiempo de septiembre de alboradas frías pero a más de mediodía estorba la chaqueta.

Mi amigo Elpidio que es cura por estos contornos no diré cual pueblo y el nombre también es fingido nos tumbamos a la bartola a tomar pan apoyados de un codo como hacían los romanos que se tumbaban para comer-costumbre que aún se conserva en Castilla sobre todo en el campo- en su triclinio y en un ahí nos las den todas le echamos mano a unas tajadillas, un torrezno, un par de cascos de cebolla comida humilde y sana regada con unos cuantos tiempos a la bota y de hoy en un año.

Es la hora de tomar el pan y aquí se está bien.

El reloj marca las cinco y nosotros llevamos desde la salida del sol zamarreando por estos tesos entregados a la noble ocupación de ver pájaros, no matarlos, sólo diquelarles con nuestro catalejo y tirar alguna placa cámara digital en ristre.

Barzoneábamos por los terreros y nos saludaban desde lejos las retamas y la flor de la camamila. Tierra de pan llevar a trechos. El jabalí y el lobo al acecho. Yo llevo un eremita en mis adentros y así se lo confieso a don Elpidio que comprende mi asqueo de la civilización, del tráfago, el pago de la hipoteca, los atascos y el metro y alza la mano y señala unos gollizos que parecen la marca de un glaciar en los bordes del inmenso lago. Allí estaban las cuevas de los Siete Altares.

-Lo ibas a pasar mal. Te ibas a aburrir de lo lindo. La vida cenobítica que tú ansias no es nada fácil.

Acaba de pasar el vilano y se dirige por la hondonada hacia Fresno de Cantespino que es el pueblo con el nombre más bonito más sonoro de Castilla después de Madrigal de las Altas Torres. Allí, hacia el año 1111 vivía con su amante el Conde de Cantespín cuando su marido legítimo vino a por ella, mató al conde y se llevó a doña Urraca la pobre a un convento de Teruel.

Ella, cabra que tira al monte, y cerrera de condición, se escapó del aragonés con la ayuda de sus mesnaderos castellanos.

Hablamos de mujeres pero Elpidio, mi compañero de terna en el seminario hace ya muchos años, pone oídos de mercader, no suelta prenda. Ya a estas edades... Si los curas se jubilaran a mi compañero le tocaría dar carpetazo el año que viene pero los curas no se jubilan. Sirve a cuatro parroquias y dos anejos. Está hecho un roble pero misar todos los domingos y fiestas de guardar supone un recorrido de sus buenos ochenta kilómetros entre pitos y flautas.

Tiene que binar consagraciones y ponerle mucha agua al cáliz de su sacerdocio.

Una vez, cuando iba a decir la Eucaristía de un pueblo a otro, le paró la GC y en un control de alcoholemia dio positivo. Don Elpidio le explicó su problema; siete misas en siete pueblos, una tras otra.

-Y a mi no me gusta aguar el sanguis. La sangre de Xto es la sangre de Xto y hay que apurar el cáliz hasta las heces, mi sargento.

- Pues va usted aviado, padre. Pero siga su camino.

El sargento de la Benemérita hizo la vista gorda y a nuestro curilla no lo metieron en la cárcel ni le quitaron puntos del carné.

Hay escasez de sacerdotes, la juventud ha dejado de ir a misa, que en las parroquias sólo aparecen viejos, y abunda la violencia de género. Y como las cosas no parece que tengan remedio pues litro y medio. Agua y ajo. Si te pega tu Paco pues agua y ajo. Ay Paco.

Mi curita tuvo que ir a poner paz
 en muchos sitios. Es una tarea muy complicada y desagradable porque dos que duermen en el mismo colchón se vuelven de la misma opinión. Mejor no interferir.

De algo tan positivo como es la emancipación de la mujer que es persona humana, que busca su vida y su libertad, se ha derivado una problemática que parece insoluble tal y conforme están las cosas.

-La cuestión es insoluble pero el matrimonio es indisoluble nos decían. Algo para toda la vida.

-También existe en esta tierra nuestra mucho moro posesivo. Dios nos libre de los celos de Othelo y del maté porque era mía.

-No, no las matan por cuestión de sexo, Elpidio. Ni siquiera por la honra a lo mejor. Las asesinan porque se ven perdidos y en la calle. Es cuestión de pasta y de dineros. Los jueces dan toda la razón a ellas que se quedan con todo y ellos se desesperan. El origen de los litigios conyugales como todo tiene un matiz económico.

Sin embargo, discuten y andan a palos.

A don Elpidio le da mucha pena que antiguos feligreses suyos buenos padres de familia acaben en la rúa de vagamundos. Y todo porque se llevan mal con la parienta.

Tratan de meterlas en vereda pero por el testamento y la maldición de doña Urraca que vaga por estas tierras cuando una mujer sale traviesa no hay dios que las meta en vereda. ¿Solución? Agua y ajo.

-No sabes el favor que me hizo Dios cuando abracé el celibato, Antoñito.

- Pues sí y lo que decía don Camilo a sus guardias si no podéis ser castos por lo menos sed cautos.

- Yo estoy casado y me ha ido bien aunque también pasar mis malos trances, pero en general bien no me arrepiento

Las desavenencias conyugales son incluso en el campo no ya meramente en la ciudad una pandemia. Ha caído una estructura. Se acabó una forma de vivir y abre sus batientes el portón de una nueva era. Está claro que la mujer tiene derecho a su libertad, no vale aquel prejuicio de la pata quebrada atada a la mesa y en casa como pretendió hacer Alfonso el Batallador con doña Urraca. Hoy las mujeres salen. Son más independientes.

Eso es de cajón y en ese cajón puede que también esté metida la Iglesia. Que tendrá que andar lista, reformar su estructura ni meterse en berenjales. Los patrones medievales no sirven.

Uno visitando estos riscos, y todos estos pueblos románicos que vivieron a la sombra despreocupada de un campanario durante milenios, tiene ese barrunto. Que faltan curas es un secreto a voces y que, si esto sigue así, muchas iglesias de Castila, Andalucía, Asturias, Aragón, León, tendrán que echar el cierre. Por agotamiento de la raza.

Que una institución tan veneranda como es la familia, tan arraigada en España, pues nuestro país tiene una constitución tribal, dé en quiebra traerá aparejado que se cancelen muchos templos. Don Elpidio y yo hemos sido testigos de este cambio que hará cosa de medio siglo nos parecía inasumible.

-¿Sabes quien era doña Urraca, Elpì?

- Pues que ha de hacer. A los moros por dinero y a los cristianos de gracia.

- Eso es con lo que amenazaba a su padre Fernando I de Castilla cuando hizo las particiones del territorio. Meterse a puta si no le daban una hijuela con más garantías.

- Le tocó Zamora la bien cercada. Por uno la cerca el Duero y por otro Peñatajada.

Mi amigo Elpidio que ya nos sorprendía en el seminario cuando era capaz de soltar una tesis de Aristóteles en latín sin perder el huelgo. Tenía buena memoria y era un apasionado de la historia.

Un cura tiene que saber de todo. Pero a la pobre doña Urraca, que era algo pendón, su marido el Batallador y hay un documento en Simancas que así lo avala, la sacudía el polvo. A ella a lo mejor le gustaba la marcha:


Faciem meam suis manibus sordidis multoties turbatam esse; pede suo ne percuisse omni dolendum est nobilitatem
(tengo la cara desfigurada por sus puñetazos y me pega patadas en el trasero; lo que me duele no son los golpes sino que se haya olvidado de mi dignidad de reina.)

Que ande a puntapiés un rey con su reina no es cosa que se vea todos los días pero la violencia de género no hace distingos de condición. Escala los talamos y los altos estrados.

Este testimonio del siglo XII ya demuestra que el zurrar a la parienta es más viejo que el andao para adelante y no se detiene ni ante las propias testas coronadas.

Luego mi amigo Elpidio socarrón me dice que si la zurraba algo haría. Y aquello de si te pega tu Paco pues agua y ajo. Es mejor no meterse en estos enredos. Aunque no hace ascos a la idea de los curas casados dice que el celibato demuestra la sabiduría de la iglesia.

-Y su hipocresía-le replico.

-Yo creo que estamos muy bien así.

-Pero sois lo último de una estirpe. Esto es un fin de fiesta.

- Que te lo crees tú.

- La vida de casado es más dura que la de soltero-, salto yo como un resorte.

Partim eumdam partim diversam, Antonio. Que no eres lógico y te has olvidado de la asignatura que nos enseñaba don Fausto López.

- La verdad amigo mío que sois un poco misóginos.

- Que va. Somos más cómodos. En la vida hay que evitarse complicaciones. Ya sabes lo que dice el Eclesiastés de ellas: aula diaboli, aquilonis percussio.

- El aula diablo y el picotazo del escorpión. Pero creo que la mujer es también lo mejor de la vida.

- Puede que sí y puede que no. Dubitatio metódica cartesiana que decíamos de seminaristas.

Elpidio el cura se me queda pensativo y añorante y murmura:

- Yo no sé. No tengo experiencia. Nunca lo caté. Tampoco lo echo de menos.

- ¿Nunca?

- Moriré entero como mi madre me echó al mundo.

- Qué cosas. De buena te libraste pero yo también conocí a párracos que andaban con el ama a puntapiés como Alfonso el Batallador.

- De todo tendrá que haber en la viña del Señor. Puede que existiera ese tipo de violencia en las sacristías. Al fin y al cabo los curas también somos hombres.

Está diciendo la verdad, don Elpidio no es el típico cura mocero o el que se va de marcha a los puticlubs de carretera. El un buey suelto que bien se lame. Toda su vida muy independiente. Para él el celibato no ha supuesto problema. La soledad sí lo es. Las bodas de plata de su sacerdocio las celebró en el 92, año mágico. Ni feliz ni infeliz. Todo a ratos. Tuvo que pasar malos trances porque ha vivido una de las épocas más traumáticas de la iglesia. Ha sido un buen cura de aldea. Lo que le costó más duró fueron las innovaciones litúrgicas, pastorales e incluso teológicas que vinieron con el Concilio y que para muchos curas fueron una especie de cambio climático. Un terremoto. Un tsunami en rectorías y curias.

- ¿Sería el cambio para bien?

- En algunas cosas-responde don Elpidio- sí en otras no tanto.

Ahora le preocupa la violencia de genero y me lo cuenta. Muchos de sus feligreses se están separando. No se aguantan. Las casas y las familias se vienen abajo. Y yo le digo que más valiera que esos maridos acaparadores echasen un poco más la vista gorda, tuvieran más mano izquierda y sepan lo que contaban nuestros abuelos de que los españoles solemos tocar a siete y una tuerta, viejo resabio del harén moro que corre por nuestras venas.

-Eres un machista.

- Lo que soy es realista.

Elpidio me mira con una aire de superioridad incrédula y abandonamos el lugar ameno. Se desploman sombras desde la montaña, corre una brisilla y hay que ponerse la chaqueta. Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio. Y la cuestión de la jodienda no tiene enmienda. ¡Si tuviéramos la mano un poco más quietas!

Me acuerdo del testamento de doña Urraca, una reina de Castilla que fue algo ligera de cascos y a mí siempre me cayó simpática pues llegó a contar entre la larga lista de sus amantes con un arzobispo. A los cristianos de balde ¿Y a los moros? Por dinero, pero de ellos no hay registros en las crónicas. Callades, hija callades, le dijo el rey Fernando su padre al testar. Esa palabra no pronuncies. Y ella gritó puta con más fuerza.

A los moros por dinero y a los cristianos de gracia, lo que tradujo en verso libre Quevedo con aquello de gallinas y mujeres todas ponen. Unas huevos y otras cuernos. Pobre doña Urraca. Fue la reina de los tristes destinos como doña María de Molina.

- No murió por las tabernas, ni tampoco tablas jugando que él murió sobre Zamora, vuestra honra resguardando- cantaba el romance.

Deslices de la humana naturaleza. Pobre doña Urraca.

- Me alegro, sin embargo, de verte, Elpidio. Estás hecho un toro.

Se ríe y dice:

- No creas, las apariencias engañan, también caen los cedros del Líbano.

Luego al despedirnos echamos el ultimo traguillo de la bota y él me bendice unos rosarios que he traído para regalárselos a mis hijas. A ver si con la bendición de Elpidio encuentran un hombre que no las maltrate cuando se case