2023-05-25

 El patrón del canto gregoriano


Hoy es san Gregorio VII y a quien le amarga un dulce. ¿A quién no le gusta el canto gregoriano elevándose hasta las tenadas del cielo subiendo por la escala de los neumas y los melismas de la himnodia eclesial? Su secreto es que hay que sentirlo. Sin el poder de la oración o en la vitrina del escaparate tal y conforme tratan de proyectarlo esos coros que han surgido a mogollón integrados por el personal de la tercera edad y primeras damas y esposas presidenciales que tratan de lucirse y echar un cuarto a espaldas en los ensambles. Para interpretar las simples y a la vez sublimes estrofas casi todas monódicas del canto llano hay que tener ordenes sagradas de subdiácono para arriba o en todo caso ser exorcista, acólito o tonsurado como es el caso de quien les escribe.

No vale la música enlatada. Mozart y Hayden muy bonito musicalmente pluscuamperfectos pero no me tiran. Que bello que bonito pero protestante. La grandeza del cristianismo estriba en su liturgia y eso lo saben bien san Gregorio Magno que se fue a Constantinopla vio pasearse por las bóvedas de santa Sofía los Ángeles músicos. De regreso a Roma y preconizado papa desde la silla de san Pedro hizo todo lo posible para proyectar el icono sagrado del Cristus Músicus que abre sus brazos en gesto solemne como un rey coronado a la humanidad. Los monjes de la Tebaida anatolica con sus oraciones y sus responsos hesicásticos habían puesto música a los textos evangélicos y eso es muy grande. Trasladar a Occidente este rico venero de motetes, secuencias e himnodias del Oriente fue su empeñó. Hizo pues real el consejo y la promesa del apóstol de los gentiles “FIDES ex auditu” la fe viene por el oído pero entra por el corazón mayormente. Es cuestión de piel y este quimismo tan poco razonable –por eso hay hoy tanto ateo en la viña del Señor- o se tiene o no se tiene. O se toma o se deja. Hay cosas del corazón que la razón no entiende. Es como el fucilazo de un relámpago. Una iluminación y de pronto caemos derribados del caballo. Ese es el secreto la magia del cristianismo, no los cánones ni las encíclicas, y, si me apuran, ni los catecismos ni los libros tan poco recomendables como los Ejercicios Espirituales o el Kempis aunque tuvieran su época. Pero pasaron. Sin embargo el Sanctus, el Credo atanasiano que todavía se entona en algunas eucaristías los domingos o el Agios de Viernes Santo han permanecido con nosotros a través de la eternidad de las notas musicales. Fui niño de coro en la catedral de Segovia que siempre contó con una gran tradición polifónica y lo que más buscaban los investigadores rastreando las antiguas partituras algunas datando del tiempo visigótico que no se podían, perdida la clave, traducir. eran viejos libretos porque en España desde Salinas el de la música serena de los versos de Fray Luis cada maestrillo tenía su librillo y cada maestro de capilla contaba con todo un repertorio de misas y de motetes de producción propia. Los arquitectos de las catedrales góticas lograran que sonara mejor la música ,administraban una técnica de construcción ortofónica para que la voz rebotase por la asamblea con mejor tono y mayor poderío. Esa técnica –una serie de rendijas distribuidas en sitios estratégicos de la bóveda.

En el siglo XVII para ponderar la bondad de una cosa solía decirse:

-Es de Lope

O bien porque todo lo de dicho autor o traía al pensamiento nociones de su calidad. Pues igualmente hoy se dice:

-Esto es canto gregoriano.

Y hasta a un vino excelente no se dice que es bueno. Se dice sencillamente que es canto gregoriano. O de la Escuela de Silos o de la de Solesmes. Hubo otra que yo escuché en Comillas pues pertenecí a su escolanía. La del Padre Prieto. Recordando aquellas canciones que rodaban por la Cardosa y se esparcían por el valle hasta alcanzar las cimas lebaniegas hoy me siento contento, aunque añorante porque el canto gregoriano no es para producirlo ni enlatarlo sino para sentirlo y para rezar. Me decía un benedictino que de esto sabía un rato que un motete pongamos el de cuaresma que se cantaba por estas fechas “Atiende Domine” no sonaba lo mismo a una hora u a otra del día o en un lugar o en otro y es que la música tiene su propia alma y personalidad a tenor de la idiosincrasia de cada interprete y es una música para rezar, no para lucirse. El secreto de su arte es el anonimato y la sobriedad. Hoy pues la afición al gregoriano y a la divina liturgia de san Basilio y de Crisóstomo en las cuales se inspiró este pontífice celebra el transito al cielo de san Gregorio Magno. Los anales dicen que nació a principios del XI en el seno de una familia romana de patricios. De joven inclinado a la piedad convirtió su domicilio en un monasterio donde plasma la norma de vida benedictina. Escribe los Diálogos. más tarde, viaja a Constantinopla como legado papal y allí le sobreviene la metanoia, su conversión a las mejores galas de Cristo que es la belleza sobre todo ponderación. Cristo es la belleza digámoslo sin miedo y sin rencor. La armonía, la perfección. Lo contrario es la fealdad la estridencia el argumento diabólico, la imperfección, el desafine. Cuando regresó a Roma fue elegido papa por aclamación popular. Una de las tareas insignes de su pontificado fue la de enviar misioneros a Inglaterra todos ellos benedictinos. De ahí que en las islas británicas se imponga el estilo de vida monacal por las predicaciones de Calumban y de Bonifacio. Las crónicas cuentan que un día paseando por Roma se encontró con dos esclavos rubios el pelo de estopa y le preguntó que de donde venían y ellos respondieron somos Ángeles y venimos de Anglia la tierra de los Ángeles. En efecto se trataba de una aparición en virtud de la cual se decide evangelizar los pueblos al otro lado del Canal de la Mancha que darían grandes santos y ejemplos de vida monacal a la iglesia primero con los sajones luego con los normandos. Inglaterra más que Francia se convierte en la hija predilecta de la Iglesia de Roma. Eso duró hasta Enrique VIII cuando por culpa de una mujer, de una puta, se va a producir el gran cisma de Occidente y la catolicidad dejó de ser la misma. Misterios de la historia y desgracias y contratiempos que no podrán atentar contra la imperturbabilidad del canto gregoriano donde no caben los avatares políticos. Esta música que los nuevos rubriquistas quisieron cargarse metiendo guitarras en las sacristías –¡Ay si resucitase el buen Pío X¡ que fue el que las desterrara y las relegó a su lugar que son las tabernas- y hasta jipios rocieros que podrán ser muy emocionantes para los fanáticos de la Simpecado pero que no tienen que ver con la liturgia. Volvamos al canon. Al canto gregoriano. El canon nos salvará. Ni los retrogradas ni los progresistas a ultranzas podrán entender esta propuesta. El gregoriano y la misa en latín son lo que nos conecta con el pasado y con los coros celestiales que lo entonaron. Gregorio el magno murió el año 604 pero sigue vivo en la memoria de los que amamos a la Iglesia. No nos hicimos moros y tampoco judaizamos.


 GRACIAS MARIA AUXILIADORA AL DEPARTAMENTO DE UROLOGÍA DE PUERTA DE HIERRO. A BEA Y A LAS AMIGAS DE LA CUADRILLA DE MI HIJA CRIS QUE ME ENCOMENDARON Y A  LOS MONJES MARTIRES DE OPTINA PUSTINA EN RUSIA

DEGOLLADOS POR  SATANISTAS.


Sirva tan largo introito para anunciar que la oración lo puede todo. el 13 de febrero tuve un dolorosísimo ataque de anuria. pasé dos noches en el lecho de Procusto. vino una ambulancia y me llevaron a Urgencias de Puerta de Hierro. no soy capaz de expresar con palabras mi agradecimiento a la dedicación y profesionalidad de los jóvenes doctores que me asistieron. Fui sondado y el diagnóstico fue una adenopatía prostática. una órgano tres veces mayor de lo normal me impedía exonerar la vejiga con normalidad. 

Mandanme para casa y estuve con el zambullo portátil adosado a mi pierna seis meses. Las veces que hube de cambiar la sonda que fueron cuatro o cinco era incapaz de orinar normal. Una enfermera Inmaculada extremeña  a la cual envío un abrazo desde aquí con su pericia evitó que esta operación fuera mucho menos doloroso de lo habitual. 

En 1957 mi abuelo tuvo un cáncer de próstata y recuerdo los dolores intensivos del querido Benjamín Galindo. ello me aterrorizaba. Por fortuna hoy la medicina ha dado un gran avance y existen medios más eficaces y un tratamiento con hormonas que hacen a mi entender más curable tal aflicción que afecta a un gran numero de varones pasada cierta edad. El doctor Reina me comunicó que no podía seguir así y habría que hacer una operaciones para ampliar el canalillo que comunica el meato con la vejiga. Algunas noches las he pasado en un grito. 

Acudí al Refugio de los cristianos que es la Virgen salesiana de don Bosco rogándole la gracia de recobrar mis facultades excretorias. Las noches insomnes las pasaba en Internet asistiendo a las liturgias de la iglesia rusa por Youtube y supe que los rusos veneran a San Nicolás el Portentoso en el monasterio de Optina Pustina donde perecieron en una cruel ataque cruel a mano airada de satanistas tres monjes Basilio, Oleg y Trifón. A ellos me encomendé.

 Muchos me tildarán de iluso y supersticioso, De vidente tengo algo. Creo en el poder taumaturgo de Jesucristo transmitido a los santos. La iglesia militante y la triunfante no son compartimentos estancos. Están comunicados y el Bien va por debajo mientras el Mal mete mucho ruido y hace bulla. 

Sépanlo las huestes del anticristo. Cristo estará con su iglesia hasta el fin de los tiempos y que Satanás saldrá derrotado. ¿Los papas, los obispos, los sacerdotes? Vienen y van. Algunos son buenos y otros malos. Esta verdad no impide la acción del Espíritu Santo. Que sopla donde quiere y cuando quiere. 

Somos pecadores, descreídos, anegados por los vicios, por el egoísmo, la lujuria, la avaricia y todos los siete pecados capitales, Y también somos mortales.

 Al cabo de nuestros días nos aguarda la esperanza de la resurrección. No soplan tiempos trascendentes, los valores materiales rigen en menoscabo de los espirituales pero ya digo el espíritu sigue soplando aunque no aparezca en los noticieros informativos y hay gente que sigue practicando el bien ora cristianos, ora aconfesionales, ora musulmanes ora judíos. Gente que lucha y trabaja en pro de un mundo mejor. Lo malo que estos nuevos santos viven incognitos y aquí el único que enseña la patita es el diablo.