2020-05-22


VIAJE A LA TIERRA DEL ROMÁN PALADINO, LA RIOJA DONDE NACIÓ EL  ESPAÑOL


Viajo en Medio de la cuarentena a las riberas del Ebro, nadie puede ponerle puertas al campo donde nació el español. NOMBRES ÉPICOS COMO San Millán de la Cogolla.
 Las gallinas del milagro siguen cacareando para solaz del peregrino en Santo Domingo de la Calzada donde cantó la gallina después de asada. 
Aquellos santos varones eremitas mozárabes eran muy milagreros, más que los curas de hoy, pues a nadie se le ocurre ver al Padre Ángel resucitando a la hija de Jairo mientras pone el cazo de las limosnas oenejeras.
La Rioja es tierra hermosa y feraz. Las cuestas de las sierras de la Demanda y de Cameros, cabeza de las Extremaduras y campàmento de la Mesta ovejera, ofrecen longitud y latitud a los viñedos de Haro, Arnedo, San Asesnsio y Calahorra. La vieja Tricium romana, arropada en su colegiata baluarte de peregrinos, sigue allá hierática y episcopal oyendo cantar a algún beodo tras salir de la bodega: 
-“Que Calahorra no es un pueblo que es una gran población que tiene obispo y toda leche y casa de la prostitución”. 
Los moros llamaban a la Rioja “Velez Assikia” (tierra de canales) antes de la batalla de Clavijo que ganamos los cristianos merced a la intervención del Hijo del Trueno. Por sus muchas acequias y cultivos de regadío.
Almanzor saquea san Millán, pero su hijo García reemprende la Reconquista. Es la tierra de Berceo de los milagros de Nuestra Señora y del buen jarro de vino, que habla en román paladino como el hombre suele hablar a su vecino, no como la ministra esa de la portavocía, que da explicaciones a la velocidad de una cotorra.
 ¡Salud! Y de hoy en un año, chiquitos con permiso del Corona Virus.
En Tudela queda el vestigio de alguna sinagoga. De allí era precisamente Benjamín de Tudela el sabio hebreo. Siempre se arriman a tierra firme y donde fluye el dinero los judíos. Que  fueron preponderante en esta región de paso,rica por la industria lanera y famosa por sus caldos, atravesada por las calzadas de Roma y los nudos ferroviarios. Hago trasbordo en Miranda de Ebro  como cuando venía de la mili con permiso y me quedo aspirando las brisas del gran río que surca la medular de la patria. El Ebro es el padre de España.
El escritor falangista Sánchez Mazas compraba esta región ubérrima con la Toscana que aplica la máxima del bonum vivere et bonum bibere
Percibo la sombra de dola Urraca la hija de Sancho de Castilla mal casada con Alfonso I de Aragón la que amenazó con meterse a puta a causa del disgusto que le causó la herencia que le legó el rey su padre. “A los moros por dinero y a los cristianos de balde… callades, hija, callades en boca de una infanta suenan mal esas palabras”.
Fue donde Almanzor perdió el tambor y la maldita hueste napoleónica arrampló con los tesoros de las iglesias. 
La peste volteriana se da un paseo por Castilla asiduamente en el vaivén de las pandemias y los morbos de contagio. Ahora nos afligen las miasmas electrónicas que Billy Gates nos inoculó desde China. Dicen los lemnólogos que es un encargo que nos envían a través del PC. 
San Millán de la Cogolla nos reconforta en la cuaderna vía de Berceo. Nuestra alma y nuestro aliento viven pegados a este monasterio, casa madre de nuestro idioma y un refugio frente a la pandemia asiática del fementido Bellido Dolfos. España siempre sobrevive a los traidores. 
Es la Rioja tierra mariana, se construyeron muchas iglesias románicas y góticas dedicadas a la Virgen que lucen en el frontis la jarra de azucenas que es el emblema de Nuestra Señora. Una verdadera multitud en Castilla. 
Es el logo de la orden de la Jarra que atiende por el nombre de su devoción al dogma de la Encarnación. La teología no se entiende sin los símbolos crípticos.
En un ambiente como éste de buen vino bajo la devoción de la Mujer Auxilio de los cristianos vestida de sol y calzada de luna el cronista se siente muy a gusto, piensa que no hay parte del mundo mejor