2026-02-08

 

PALABRAS ÁRABES

Tres morillas me enamoran en Jaen

Aixia, Fátima y Mirién

Tres moritas fueron a coger olivas

Alfomar de perciopelo

Alamud cierra el postigo

 De esta morillas

Que mirando al cielo

Llevan el almuerzo

a su padre

En Xauen

Almocafre, alminar y el rezo de la tarde

El almirez machaca el perejil y el ajo

Para cenar cuzcuz

Sangre mora por nuestras venas corren

El almuédano

En  la torre

El alfaquí cantando la oración

De la tarde

Alá es grande

Y también un poquillo

español

 GUSTÍN DE FOXÁ


Escribió el cara al sol y puso una letra un vasco, Tellería. A él le debemos la mejor novela sobre la guerra civil. Escrita sin odio bajo el dominio de una prosa esperanzada que han de leer las generaciones del porvenir porque está llena de amor a España y de comprensión hacia los obreros. Padre perdónalos que no saben lo que hacen. Fueron muchos siglos de furor, de opresión de los caciques, mariconeos y manipuleos de los curas que se acostaban con la mejor moza y se llevaban a la cama a los más lindos efebos de los niños de coro. Madrid de corte a checa no solamente es la gran novela de la conflagración hispana sino una de las mejores novelas que se escribieron el siglo XX y que nois perdonen Zola y Flaubert. Pilar Armijo el amor eterno e imposible de José Félix pues está casada supera en emoción y registros literarios a Madame Bovary sólo comparable a la Regenta que a juicio de la crítica es el segundo gran libro en español después del Quijote. Ambas tienen el privilegio de enganchar al lector desde su arranque. Yo me leí las seiscientas páginas del texto de Leopoldo alas Clarín en un par de noche, cuando era moza el año 72. Madrid de Corte a checa me llevó el otro día una tarde de lluvia en Oviedo y parte de una noche. Es la magia del arte un privilegio que otorgan los dioses únicamente a los elegidos.
A través de sus capítulos he visto perfilarse nítida y egregia la imagen de José Antonio, de Onésimo Redondo, de Ramiro y tantos otros que se fueron a montar guardia y nos vigilan desde las estrellas. ¡Qué buen caballero era José Antonio! Si volviera yo sería su escudero, habría que decir plagiando a Damaso alonso. En esta novela río en cuyo alveo subyace todo el drama de nuestra guerra civil,

EL ROMANICO DE MI TIERRA