2026-01-30

 

ABALLANDO LAS OVEJITAS, MENEANDO EL INCENSARIO. TOQUEMOS EL CARAMILLO, PAISANO.

 

Harto de trifulcas, de funerales de estado y de monos subidos a la rama el culo pelado de tanto sobar la silla del poder, me voy a tocar el caramillo y a menear mis incensarios que son recuerdos, humo del turíbulo que porta el viento. Ya que soy incapaz de pastorear a mis rebaños me largo. Me ensimismo.

Las cabras tiran al monte y el lobo sanguinario merodea el aprisco. Tarareo la canción de aquel verano del 77 que cantaba Frank Sinatra:

─New York. New York

─No hay rebaños en la gran Manzana

─Hay coyotes, hienas, chacales. Víboras paseando por la quinta Avenida. Yo ví a un diablo en lo alto de la cúpula de la catedral de San Patricio pero sobreviví. En todos los peligros hay una mano que me rescata- ¿Emuná judío? ¿Las tretas malabares de un descendiente de los perailes segovianos cansado de ir por la vida haciendo maulas?¿Pura chamba pues una mujer, a la que yo mucho amaba, me dijo (la Suzi  hoy cumple 79 años día de Santa Martina) que yo había nacido de pie?

─Toni, you always land on your feet. That is why you get on with murder

─Felicidades, Suzanne, te deseo cumplas cien años. tú, el amor de mi vida.

El quinquenio que pasé en NY fue una historia a redropelo remando contra corriente y viendo el panorama que se nos venía encima- para desespañolizar España los políticos de Madrid iban y venían y yo cantaba aquel refrán de “Al pasar el arroyo dijo la liebre ayudadme patucas que el galgo viene y me iba a tomar cerveza con MacNamara en los pubs irlandeses de la Tercera Avenida.

Aquel irlandés fue el mejor amigo tuve yo en la vida. Alto, pelirrojo, algo pecoso. Un atleta. Había perdido una pierna en Vietnam al explotarle una mina. Cantaba baladas y aún suenan en mis oídos la melodía de aquella “Rumbling Rove” un homenaje de la Verde Erín a todos los vagabundos que van por el mundo andando con pata de palo y tocando el “fiddle” (violín) o el harpa.

En NY entre brindis de cerveza negra y el dulce son de las viejas baladas estaba sellado mi destino y me volví para España a menear el incensario, aballar mis cabras y tocar el caramillo. Porque venía zumbando la Democracia. ¿Qué Democracia?

viernes, 30 de enero de 2026

 

continuará