ABALLANDO LAS
OVEJITAS, MENEANDO EL INCENSARIO. TOQUEMOS EL CARAMILLO, PAISANO.
Harto de trifulcas, de
funerales de estado y de monos subidos a la rama el culo pelado de tanto sobar
la silla del poder, me voy a tocar el caramillo y a menear mis incensarios que
son recuerdos, humo del turíbulo que porta el viento. Ya que soy incapaz de
pastorear a mis rebaños me largo. Me ensimismo.
Las cabras tiran al
monte y el lobo sanguinario merodea el aprisco. Tarareo la canción de aquel
verano del 77 que cantaba Frank Sinatra:
─New York. New York
─No hay rebaños en la
gran Manzana
─Hay coyotes, hienas,
chacales. Víboras paseando por la quinta Avenida. Yo ví a un diablo en lo alto
de la cúpula de la catedral de San Patricio pero sobreviví. En todos los
peligros hay una mano que me rescata- ¿Emuná judío? ¿Las tretas malabares de un
descendiente de los perailes segovianos cansado de ir por la vida haciendo
maulas?¿Pura chamba pues una mujer, a la que yo mucho amaba, me dijo (la Suzi hoy cumple 79 años día de Santa Martina) que
yo había nacido de pie?
─Toni, you always land
on your feet. That is why you get on with murder
─Felicidades, Suzanne,
te deseo cumplas cien años. tú, el amor de mi vida.
El quinquenio que pasé
en NY fue una historia a redropelo remando contra corriente y viendo el
panorama que se nos venía encima- para desespañolizar España los políticos de
Madrid iban y venían y yo cantaba aquel refrán de “Al pasar el arroyo dijo la
liebre ayudadme patucas que el galgo viene y me iba a tomar cerveza con
MacNamara en los pubs irlandeses de la Tercera Avenida.
Aquel irlandés fue el
mejor amigo tuve yo en la vida. Alto, pelirrojo, algo pecoso. Un atleta. Había perdido
una pierna en Vietnam al explotarle una mina. Cantaba baladas y aún suenan en
mis oídos la melodía de aquella “Rumbling Rove” un homenaje de la Verde Erín a
todos los vagabundos que van por el mundo andando con pata de palo y tocando el
“fiddle” (violín) o el harpa.
En NY entre brindis de
cerveza negra y el dulce son de las viejas baladas estaba sellado mi destino y
me volví para España a menear el incensario, aballar mis cabras y tocar el
caramillo. Porque venía zumbando la Democracia. ¿Qué Democracia?
viernes, 30 de enero
de 2026
continuará