2026-06-15

 

BRASIL VOLVERÁ A GANAR EL MUNDIAL

 

Entusiasmado, presencié a través de los nuevos medios de comunicación el portentoso encuentro Brasil-Marruecos. Fue uno de esos partidos que hacen afición.

 Ha vuelto a brillar en nuestras pobres vidas el astro rey. Brasil era la fuerza la veterana y la contundencia atlética.

Marruecos al que llaman los leones del Atlas era la juventud, la habilidad portentosa pero en su aparente debilidad estaba la fuerza.

Brasil es un país muy querido para mí. Stefan Zweig hizo una profecía antes de pegarse un pistoletazo en Rio de Janeiro: "aquí está el futuro de la humanidad, la belleza y la alegría de los cariocas" para mí los marroquíes son como hermanos.

No hablo el árabe, pero cuando converso con un moro con la mirada nos entendemos. La islamofobia me repatea.

En definitiva, que lo pasé pipa viendo el fútbol de alta calidad practicado por los dos países.

 Los émulos de Pelé seguramente alzarán la copa Jules Rimet por quinta vez, pero a Marruecos no hay que perderlos de vista.

¿España? Juega muy bien, pero siempre pasa en todas las copas del mundo. Nuestros jugadores parecen de alfeñique.

Realizan un fútbol eximio, bello, pero poco contundente a la hora del gol. Siempre fue así aunque siempre cabe una sorpresa que nos den los chicos de De la Fuente. No sé; la pelota está en el alero. Mientras tanto, disfrutemos.

 

lunes, 15 de junio de 2026

2026-06-14

virgilio padre de europa

 VIRGILIO LA ENEIDA

 

Uf qué calor. Los espondeos y yámbicos de Virgilio refrescan el coleto. Corre en ellos la brisa juvenil

En este largo poema que el poeta mantuano tardó en escribir once años  se espejan y determinan los valores de los romanos.

 Arma virumque cano así empieza y yo vuelvo a ser un estudiante de retórica en las clases de don Valeriano.

Es la narrativa de la destrucción de Troya mientras se añora el pasado que no volverá. En las cauponae o tabernas de la via Apia bebo el vino de Salerno y gozo de las delicias de Ceres, Venus y Baco recreándome del numen y el estro del maestro de los escritores humanistas.

En las Églogas Virgilio narra la vida rústica del campo costumbres y donaires que la vida ha borrado pero el hombre y la mujer siguen idénticos, inclinados a las demandas de la naturaleza, el amor, la ambición, la traición, la guerra.  Mientras en. la Eneida cuenta una tragedia. Son las mismas pasiones que afligían a la humanidad hace veinte siglos.

Troya no fue destruida con bombas racimo como quieren destruir Rusia los norteamericanos sino con dardos.

Los hoplitas tenían mucho más cojones que los soldados de fortuna norteamericanos que operan hogaño en Donbass, armados hasta los dientes y con armas nictálope para disparar en la noche. La Eneida traza el cuadro de la mentalidad  de aquellos etruscos que libaban incienso a los dioses lémures y penates,  radicada sobre cuatro pilares:

-        virtus (valentía)

-        paciencia y longanimidad frente a las adversidades

-        justicia dar a cada uno lo que le corresponde

-        pietas amor a la patria y a las deidades sincretistas.

Un quinto pivote sería  el“genes” (la familia) la estirpe y también la humanitas sería la guinda colofón. Lo contrario de humanitas es inmanitas (crueldad) que es lo que nos están demostrando Biden y sus secuaces.

 El libro es un canto y un conjuro contra las malas artes del Laoconte constreñido de pies a cabeza por las arillas de la serpiente (el mal).

Los troyanos se sembraron su propia ruina y desolación al meter entre sus muros aquel caballo de Troya. Ese caballo de madera sigue cabalgando en Ucrania hoy. Una zeugma que en griego quiere decir yugo. Estamos dominados bajo un yugo invisible. Caemos en el lazo. Malos presagios. Omina. Las ardides de la serpiente torturan al Laoconte. Lo anticipó el mantuano dos mil años atrás. El sacerdote de Apolo pereció ahogado. Quiero de decir Lacoonte.

Escuchamos a las sibilas a lo largo de los versos entreverados con melodías de sirenas. El ser humano cae siempre en la misma trampa.

 Los versos de la eneida suenan como golpes de hacha mientras Casandra perora desgracias y hecatombes. Eneas se despierta para ver Troya envuelta en llamas. Se derrumban las estatuas del lectisternio. En Roma obispa un Papa iconoclasta que quiere quemar la nave de Pedro. Eneas se lanza a pelea dispuesto a morir matando. Actualmente nos sentimos aterrados por esas Eumenides, las diosas de la maldad y la venganza que asuelan las redes. Tenemos miedo. Sopla en el rostro Boreas que es el viento de Aquilón. Un aire maligno peor que el terral y el cierzo portadores de la gripe y cualquier enfermedad.

Barruntamos cosas desagradables; unos se refugian en el escapismo del alcohol, las quinielas, el sexo, el futbol,  y otros acuden a los templos. Queman incienso a los dioses pero las deidades patrias están mudas o se han vuelto de un aterrador cinismo. También los santos se encogen de hombros o no quieren saber nada.

 Nuestra climatología está en peligro. El automedonte no arrea los caballos, se quedó dormido en lo alto del pescante. Ha perdido el rumbo, también la tralla.

 No se atreve nadie a salir de casa. Los atrios, los peristilos y los “cavaedium” (patrios) están vacíos. En el hogar no arde el fuego sagrado. Las vestales han abrazado la carrera y se hicieron chicas de alterne.

Nos agazapamos en el Agger (trinchera) tratando de sobrevivir como podemos.

 Anquises padre del héroe llora en la oscuridad pues el Este es el sitio de la luz y el Oeste las tinieblas. Las Hespérides son la tierra de la oscuridad,  pero Cibeles deorum genitrix (sigue siendo la madre de los dioses) Virgilio fue el primero en rendir culto a la Virgen María y anunciar la llegada del Redentor según los antiguos.

El libro acaba con un canto a Lucifer, sin embargo, Lucifer el ángel caído es la estrella de la mañana.  ¡Qué cosas¡ 

 EL PERISTEFANON DE PRUDENCIO TIEMPO DE MÁRTIRES


Resuenan en los ámbitos de la historia el puñetazo en la mesa que diera Tomás de Aquino cuando yantaba en una cena con el rey de Francia:

Conclussus esta contra maniqueos.

El buey mudo habló después de escribir un extenso e iluminado tratado contra los maniqueos, una herejía originada en Persia al amparo de la creencia de que Ozmuz y Ahriman cabalgan el mismo caballo y trotan por el mundo a lo largo de generaciones y siglos. Consideraban que el Bien y el Mal son de la misma naturaleza divina. StoTomás los corrige. Dios es el Bien pero permite el Mal. Ahí está el intriguilis. A la vista de los niños palestinos trucidados por el nuevo Herodes de turno cabe hacerse la pregunta de dónde está Dios. ¿Cómo es que permite las crueldades? El poeta español el zaragozano Prudencio Clemente viene a darnos otra respuesta: “la sangre de los mártires es semilla de cristianos profesen la religión que sea”. En este caso la islámica. Han de entenderlo los tiranos. Vita volans. Vuelan los días y pasa la vida y a los que utilizan las armas y otras crueldades de sus armas de exterminio (Zelenski, Biden, Van der Leyden, los satrapas de Bruselas, Puigdemont, Sanchez y todas esas malas hierbas que quieren degollar a nuestra patria) también les llegará su hora. Mientras tanto, el maniqueismo impera. No es de Dios, pero son muchos los que lo profesan. Prudencio realiza en sus libros un canto a la sumisión y a la no violencia. Nacido a finales del siglo III cuando aun la iglesia católica no había establecido sus creencias, había nacido en oriente como rama del judaismo. Roma creía haber acabado con ella, cuando el año 69 las legiones de Tito arrasaron Jerusalén y derrotaron a la guerrilla de los nazarenos. Aherrojados y con argollas en los pies y sobre sus lomos el Candelabro de Siete Brazos según puede verse en la columna rostral del emperador Trajano  en la Ciudad Eterna creían haber dado al traste con la rebelión.

 Había una diferencia mientras los hebreos, un pueblo nacionalista y racista, no hacían proselitos ni admitían catequistas, los rebeldes de las catacumbas no predicaban la guerra ni la conspiración contra el imperio, predicaban el amor y el perdón.

 Se negaban quemar incienso a los dioses porque los consideraban falsos y esto suponían una amenaza mayor. El culto al emperador los romanos lo consideraban sagrado..

. El estigma empezó a calar entre las legiones, los soldados se negaban a combatir, los tribunos de la plebe se ocultaban en las catacumbas, las matronas hacían voto de castidad y se negaban a realizar ayuntamiento carnal con sus esposos

. Eran universalistas, no se adherían a una religión restringida y recibida a través de la sangre de sus madres (judaismo) sino que proclamaban el amor, la caridad y la no violencia. En el cristianismo todos somos hijos de Dios. Ello fue el germen de la destrucción del imperio y la chispa que propagó la conflagración de las nueve persecuciones.

 Prudencio nacido en Cesar Augusta y pretor de la Tarraconense es posible que mandara al suplicio a algunos de los cives romanos renuentes a quemar incienso pero ya entrado en años parece ser que acepta el bautismo del obispo Valerio y arrepentido de la vida pasada escribe esta Corona dedicada a los mártires de la Tarraconense y de la Ulterior. Fueron 19:

 Eulalia, Lorenzo, Casiano, Celedonio, Emeterio, Hipólito, Justo y Pastor niños de Alcalá Emerenciana, Quiteria, Quirino, Fructuoso, Augurio, Elogio. Acisclo, Zoilo, Felix de Calahorra, Cucufate de Barcelona y Vicente.

Así pues, sangre semilla de cristianos, un verdadero recordatorio para estos tiempos, o mejor dicho, para todas las eras que vivió la humanidad. Dios guarda silencio. El vulgo execrará la memoria de los tiranos pero alabará eternamente a aquellos que dieron su vida no sólo por Xto sino también por cualquier noble ideal, ora la Patria ora por dar la vida para salvar a sus hermanos. El vate zaragozano cuyos son estos ditirambos así nos lo recuerda

carpite purpureas violas

sanguinem crocos metite

non caret his genialis hiemens

laxat et arva tepens glacies


Recoge las violetas moradas


Cosecha los crocos rojos


El invierno apacible no está exento de estas flores


El hielo cálido ablanda los campos









2026-06-13

PRECES DE LA NOCHE EN UN MONASTERIO RUSO

 https://youtu.be/0a4_LvZEy-8?si=o8xdH6YdAf-_xFnD

 A LA ROJA LE SIENTA BIEN EL AZUL Antonioparragalindo Escucho a la SER después de la tormenta después de los de ayer… it is brewing a storm. Hablan de sexo. Algo sicalíptico están estos chicos por ahí pero no hacen mal periodismo. Una pena que sean rojos. Porque a nuestra selección le sienta bien el azul, igual que la muerte le sienta bien a Villalobos, título de un Nadal de hace muchos años.

 A lo mejor este año me presento con mis Nabos. Razón: aquí publicas un libro y te lo tienes que comer con patatas, casi dos mil € a la basura y es que el engranaje de la Inquisición Española (yo le añadiría un epígrafe ya saben mis lectores cual es porque estamos en las manos de los marranos y no son moratos, precisamente, ni aquellos que mi abuelo colgaba de una viga en la portada, sino bípedos y opíparos… todo lo quieren para ellos, gana la Banca de Botín y sus muchachos, lo malo es que están enseñando la patita y según entendí el Pasiego ha reforzado sus medidas de seguridad y viaja por el mundo con una escolta de zaguanetes, verdaderos armarios y con todos los kits de detección electrónica, tiene miedo algo habrá hecho… el gachó). 

Que si esto es civilización yo me voy a Estella. Nos crecen los enanos y bordonean los moscardones por la bragueta. La diabetes, azúcar al canto en los cojones. O a lo mejor es la sífilis. Estos chicos no piensan más que en lo mismo. Pero es muy aburrido todo eso. Yo una vez pasé por Madrigal que es el pueblo con el nombre más hermoso y vi un viejo sentado en el poyo del quicio de su puerto.

 Tenía un verdadero enjambre de moscas revoloteando en torno a los genitales y me dijo: - Como no la uso ya, quieren comérsela estas condenadas moscas. Si tendrán hambre los animalitos. - No se preocupe, abuelo porque se la hayan pasado las ganas de hacer el tonto. - si me fuese de niñas seguro que haría el ridículo y no como esos de la tercera edad, viejos y viejas que aparecen por la tele contándonos batallitas de tres en una noche. -

 Lo que hay que oír y lo que hay que ver. El vagabundo, después de cuadrarse ante aquel monumento a la sabiduría, cerca de diez arrobas de humanidad y con los molestos dípteros lamiendo los quince botones de la pana que escondía su aparato urinario, a la sombra del castillo donde nació la gran Reina, pasó de largo y torció por la senda que lleva a Barrerán. No quedaba muy lejos Barriomán.

 Había salido de Arévalo al cantar la alondra y con buen paso y buen andar empujando su bicicleta se plantó a la hora de comer. El vagabundo que fue archivero había querido ir a visitar el castillo de la capital de las Morañas, donde se firmó el Tratado de Tordesillas entre España y Portugal de 1502 y se concertaron las paces de las dos naciones ibéricas que habían andado metidos en guerra por cuestión de una bastarda: la Beltraneja y donde se montó en un pavés la estatua de Enrique IV al que quemaron en efigie por orden de dos arzobispos, seis obispos y una cuadrilla de noble levantiscos. 

Al vagabundo no le pareció bien que trataron de tan mala manera a aquel buen rey que tanto quería Segovia y le entran ciertas prevenciones al respecto cuando entra en aquel pueblo donde quedan sus mejores amigos por la Puerta de Alcocer. Que reyes España los tuvo peores que aquél y no los queman en efigie. Antes bien, les besan el culo los lamerones y andones ansones de la hora presente.

 En fin, corramos un tupido velo y no hagamos demasiado caso a estas invenciones y sacamientos de gente ociosa y con poco que hacer. Se le hace de noche poco antes de alcanzar el termino de la Nava y como no tiene posada, echa la manta y el morral sobre un barbechera y se tiende cual largo es para pasar la noche debajo de las estrellas, consolándose un poco lo que puede con el pensamiento de haber circulado por las Morañas que son el entrecuesto o la espina dorsal de Castilla, como si dijésemos el riñón y el solomillo. de las España. 

Había rodado escuchando el partido por un transistor pequeñito escuchando la narración de la SER de cesar de la Lama. Parlas más que un sacamuelas y ahora otra vez en la senda se entretiene y cachondea con los cuentos amorosos de Soledad Domingo. Los oyentes llaman a la emisora para contar el número de casquete que echaron la noche antes con su marido, su amante o su ligue de taberna con motivo de la victoria de la roja sobre Chile. 

El vagabundo es de la opinión que a España le va mucho mejor que el bermellón, aunque, castellano de pura cepa y sabiendo que en el pendón comunero el color que manda es el carmesí. Antes se bailaba la Yenka y la Raspa, hoy se homenajea a los movimientos de cadera del Miguel Jackson ese cuyo cabo de año celebra el mundo con tanto hastío como regocijo oficial. Pero en los bailongos de los jubilatas y de los miembros de la Tercera Edad siguen poniendo a Karina y a Manolo Escobar y pasodobles que no falten. 

Al vagabundo no le gusta demasiado el baile ni los bailongos ni los bailones y bailonas. Ir al baile en sus tiempos mozos era como salir de caza. Además los curas de su tiempo llamaban a los dancing el saladero de la lujuria y los tornaderos del pecado.

 Y desde entonces no se le fueron de la cabeza tales prevenciones. Su punto flaco no era ese. Si había que cumplir con una mujer se cumplía, hijas mías de mi vida, pero en formación hubo algo de disposición hacia la castidad y era del criterio de que fornicar no es el mayor de los deleites que depara la vida sino el gustirrinín que suavizan el alma las caricias de Baca. Vade retro, Satanás. 

De últimas, al pobre vagabundo que agarró más de una curda y más de dos cuando ve un jarro de vino piensa que se le aparece el diablo. Huye de las tabernas como del nublado y en muchas botella de vino en los escaparates ve sentada a la muerte. Rechazando la tentación de una bodega en un ventorro que hay en el camino poco antes de llegar a la ciudad de los Santos y de los Cantos y ya a la v vista de sus murallas con sus 88 cubos y más de cinco centenares de almenas entona el Herru Santiago como los peregrinos que van a Compostela. 

Herru Santiago, Got, Santiago, aurrerá, canto mágico que suena bien en alemán y en latín con algo de vascuence. Nuestro vagabundo es un hombre que prefiere al síntesis.

 No le gustan mucho las comas. Porque las pone el diablo. Busca la unidad total del mundo. Tiene alma de templario. Saca su libro de rezos y entra en la catedral donde salen a recibirle dos guerreros bien armados. En todo el sentido de la palabra pues bajo la cabeza y el lambrequín y allá donde la espalda pierde su honesto nombre los guerreros de piedra ostentan, cosa que es maravilla de ver, un contundente “tentemozo” mas que el as de bastos, y eran las doce y media. 

Príapo en la misma cancela del portal de una de las catedrales más viejas de la catolicidad. Oró ante el altar de un obispo que hay en la nave derecha y luego se fue a honrar la memoria del Tostado que levanta sus reales en una estatua de jaspe en el trascoro.

 Él es un poco el patrón de los escritores y el vagabundo bien es cierto dicen que ha escrito más que el Tostao en sus 66 años de existencia “que en su vida diaria tres folios legó”. Nulla dies sine linea, también fue el lema del vagabundo que fue un escritor sin suerte.

 Dicen que aquel obispo abulense era algo zarrioso, enano, genial y con malas pulgas y tuvo sus más y sus menos con Roma.

 Una vez que el papa Eugenio IV lo recibiera en audiencia y como el papa se maravillase de la pequeñez del exiguo mitrado el bueno de don Alonso de Madrigal al pontífice le soltó una fresca: -La altura del hombre, Santidad, se mide desde el empeine de la ceja hasta el nacimiento de los cabellos. Lo que quería decir que a los hombres no se les mide por el grosor de sus cojones sino por la altura de su inteligencia. El papa que creía que su prelado en visita ad limina estaba de rodillas lo había mandado levantar y la verdad era que estaba de pie.

 El Tostao tenía esa mala leche de los pequeñetes y mandó encargó a su fámulo que pidiese al zapatero le fabricase unas cáligas con tacón para calzar coturno cuando iba a celebrar misa. Nicolás Zarkossy ha imitado su ejemplo y aunque no escriba tanto como el Tostao no permite que haya en su escolta ningún agente de seguridad que le saque la cabeza. Cosas de la historia. Y que el martes gane La Roja y Gualda en su nueva guerra- futbolera- con Portugal (Continuará)

 

 

2026-06-12

DIOS ESTÁ CON RUSIA. PUTIN SE DEFIENDE CONTRA LOS AGENTES DEL MAL, LA CALUMNIA, LA MENTIRA Y LA FALTA DE HUMANIDAD

 https://youtu.be/692OR_eCPpk?si=PKCY-9YlR2PJt2Ns



EL LIDER RUSO PONE EN EVIDENCIA A LA VAN DER LEYEN, A NETANYAHU Y A TRUMP, AGENTES DEL SIONISMO DESCARADO

MISA DEL DIVINO Y SANTO ANTONIO POR MIS INTENCIONES Y LAS DE MI FAMILIA. QUE ME AYUDE A ENCONTRAR A HELEN LA HIJA PERDIDA

 S. Antonii de Padua Confessoris et Ecclesiæ Doctoris ~ III. classis

Scriptura: Sabbato infra Hebdomadam II post Octavam Pentecostes

Sancta Missa Rubrics 1960 - 1960

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Ante Missam
Incipit
In nómine Patris,  et Fílii, et Spíritus Sancti. Amen.
S. Introíbo ad altáre Dei.
M. Ad Deum, qui lætíficat iuventútem meam.
S. Iúdica me, Deus, et discérne causam meam de gente non sancta: ab hómine iníquo et dolóso érue me.
M. Quia tu es, Deus, fortitúdo mea: quare me repulísti, et quare tristis incédo, dum afflígit me inimícus?
S. Emítte lucem tuam et veritátem tuam: ipsa me deduxérunt, et adduxérunt in montem sanctum tuum et in tabernácula tua.
M. Et introíbo ad altáre Dei: ad Deum, qui lætíficat iuventútem meam.
S. Confitébor tibi in cíthara, Deus, Deus meus: quare tristis es, ánima mea, et quare contúrbas me?
M. Spera in Deo, quóniam adhuc confitébor illi: salutáre vultus mei, et Deus meus.
S. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
M. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper: et in sǽcula sæculórum. Amen.
S. Introíbo ad altáre Dei.
M. Ad Deum, qui lætíficat iuventútem meam.
℣. Adiutórium nostrum  in nómine Dómini.
℟. Qui fecit cælum et terram.
Confíteor Deo omnipoténti, beátæ Maríæ semper Vírgini, beáto Michaéli Archángelo, beáto Ioánni Baptístæ, sanctis Apóstolis Petro et Paulo, ómnibus Sanctis, et vobis, fratres: quia peccávi nimis cogitatióne, verbo et ópere: mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa. Ideo precor beátam Maríam semper Vírginem, beátum Michaélem Archángelum, beátum Ioánnem Baptístam, sanctos Apóstolos Petrum et Paulum, omnes Sanctos, et vos, fratres, oráre pro me ad Dóminum, Deum nostrum.
M. Misereátur tui omnípotens Deus, et, dimíssis peccátis tuis, perdúcat te ad vitam ætérnam.
S. Amen.
M. Confíteor Deo omnipoténti, beátæ Maríæ semper Vírgini, beáto Michaéli Archángelo, beáto Ioánni Baptístæ, sanctis Apóstolis Petro et Paulo, ómnibus Sanctis, et tibi, pater: quia peccávi nimis cogitatióne, verbo et ópere: mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa. Ideo precor beátam Maríam semper Vírginem, beátum Michaélem Archángelum, beátum Ioánnem Baptístam, sanctos Apóstolos Petrum et Paulum, omnes Sanctos, et te, pater, oráre pro me ad Dóminum, Deum nostrum.
S. Misereátur vestri omnípotens Deus, et, dimíssis peccátis vestris, perdúcat vos ad vitam ætérnam.
℟. Amen.
S. Indulgéntiam,  absolutiónem et remissiónem peccatórum nostrórum tríbuat nobis omnípotens et miséricors Dóminus.
℟. Amen.
℣. Deus, tu convérsus vivificábis nos.
℟. Et plebs tua lætábitur in te.
℣. Osténde nobis, Dómine, misericórdiam tuam.
℟. Et salutáre tuum da nobis.
℣. Dómine, exáudi oratiónem meam.
℟. Et clamor meus ad te véniat.
℣. Dóminus vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
Orémus,
Aufer a nobis, quǽsumus, Dómine, iniquitátes nostras: ut ad Sancta sanctórum puris mereámur méntibus introíre. Per Christum, Dóminum nostrum. Amen.
Orámus te, Dómine, per mérita Sanctórum tuórum, quorum relíquiæ hic sunt, et ómnium Sanctórum: ut indulgére dignéris ómnia peccáta mea. Amen.
Introitus
Eccli 15:5
In médio Ecclésiæ apéruit os eius: et implévit eum Dóminus spíritu sapiéntiæ et intelléctus: stolam glóriæ índuit eum.
Ps 91:2
Bonum est confitéri Dómino: et psállere nómini tuo, Altíssime.
℣. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
℟. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.
In médio Ecclésiæ apéruit os eius: et implévit eum Dóminus spíritu sapiéntiæ et intelléctus: stolam glóriæ índuit eum.
Kyrie
S. Kýrie, eléison.
M. Kýrie, eléison.
S. Kýrie, eléison.
M. Christe, eléison.
S. Christe, eléison.
M. Christe, eléison.
S. Kýrie, eléison.
M. Kýrie, eléison.
S. Kýrie, eléison.
Gloria
Glória in excélsis Deo. Et in terra pax homínibus bonæ voluntátis. Laudámus te. Benedícimus te. Adorámus te. Glorificámus te. Grátias ágimus tibi propter magnam glóriam tuam. Dómine Deus, Rex cæléstis, Deus Pater omnípotens. Dómine Fili unigénite, Iesu Christe. Dómine Deus, Agnus Dei, Fílius Patris. Qui tollis peccáta mundi, miserére nobis. Qui tollis peccáta mundi, súscipe deprecatiónem nostram. Qui sedes ad déxteram Patris, miserére nobis. Quóniam tu solus Sanctus. Tu solus Dóminus. Tu solus Altíssimus, Iesu Christe. Cum Sancto Spíritu  in glória Dei Patris. Amen.
Oratio
℣. Dóminus vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
Orémus.
Ecclésiam tuam, Deus, beáti Antónii Confessóris tui atque Doctóris sollémnitas votiva lætíficet: ut spirituálibus semper muniátur auxíliis et gáudiis pérfrui mereátur ætérnis.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Lectio
Léctio Epístolæ beáti Pauli Apóstoli ad Timótheum
2 Tim 4:1-8
Caríssime: Testíficor coram Deo, et Iesu Christo, qui iudicatúrus est vivos et mórtuos, per advéntum ipsíus et regnum eius: prǽdica verbum, insta opportúne, importune: árgue, óbsecra, íncrepa in omni patiéntia, et doctrína. Erit enim tempus, cum sanam doctrínam non sustinébunt, sed ad sua desidéria, coacervábunt sibi magistros, pruriéntes áuribus, et a veritáte quidem audítum avértent, ad fábulas autem converténtur. Tu vero vígila, in ómnibus labóra, opus fac Evangelístæ, ministérium tuum imple. Sóbrius esto. Ego enim iam delíbor, et tempus resolutiónis meæ instat. Bonum certámen certávi, cursum consummávi, fidem servávi. In réliquo repósita est mihi coróna iustítiæ, quam reddet mihi Dóminus in illa die, iustus iudex: non solum autem mihi, sed et iis, qui díligunt advéntum eius.
℟. Deo grátias.
Graduale
Ps 36:30-31
Os iusti meditábitur sapiéntiam, et lingua eius loquétur iudícium.
℣. Lex Dei eius in corde ipsíus: et non supplantabúntur gressus eius.
Allelúia, allelúia.
Eccli 45:9
Amávit eum Dóminus, et ornávit eum: stolam glóriæ índuit eum. Allelúia.
Evangelium
Munda cor meum ac lábia mea, omnípotens Deus, qui lábia Isaíæ Prophétæ cálculo mundásti igníto: ita me tua grata miseratióne dignáre mundáre, ut sanctum Evangélium tuum digne váleam nuntiáre. Per Christum, Dóminum nostrum. Amen.
Iube, Dómine, benedícere. Dóminus sit in corde meo et in lábiis meis: ut digne et competénter annúntiem Evangélium suum. Amen.
℣. Dóminus vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
Sequéntia + sancti Evangélii secúndum Matthǽum
℟. Glória tibi, Dómine.
Matt 5:13-19
In illo témpore: Dixit Iesus discípulis suis: Vos estis sal terræ. Quod si sal evanúerit, in quo saliétur? Ad níhilum valet ultra, nisi ut mittátur foras, et conculcétur ab homínibus. Vos estis lux mundi. Non potest cívitas abscóndi supra montem pósita. Neque accéndunt lucérnam, et ponunt eam sub módio, sed super candelábrum, ut lúceat ómnibus, qui in domo sunt. Sic luceat lux vestra coram homínibus, ut vídeant ópera vestra bona, et gloríficent Patrem vestrum, qui in cœlis est. Nolíte putáre, quóniam veni sólvere legem aut prophétas: non veni sólvere, sed adimplére. Amen, quippe dico vobis, donec tránseat cœlum et terra, iota unum aut unus apex non præteríbit a lege, donec ómnia fiant. Qui ergo sólverit unum de mandátis istis mínimis, et docúerit sic hómines, mínimus vocábitur in regno cœlórum: qui autem fécerit et docúerit, hic magnus vocábitur in regno cœlórum.
℟. Laus tibi, Christe.
S. Per Evangélica dicta, deleántur nostra delícta.
Credo
omit.
Offertorium
℣. Dóminus vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
Orémus.
Ps 91:13
Iustus ut palma florébit: sicut cedrus, quæ in Líbano est, multiplicábitur.
Súscipe, sancte Pater, omnípotens ætérne Deus, hanc immaculátam hóstiam, quam ego indígnus fámulus tuus óffero tibi Deo meo vivo et vero, pro innumerabílibus peccátis, et offensiónibus, et neglegéntiis meis, et pro ómnibus circumstántibus, sed et pro ómnibus fidélibus christiánis vivis atque defúnctis: ut mihi, et illis profíciat ad salútem in vitam ætérnam. Amen.
Deus,  qui humánæ substántiæ dignitátem mirabíliter condidísti, et mirabílius reformásti: da nobis per huius aquæ et vini mystérium, eius divinitátis esse consórtes, qui humanitátis nostræ fíeri dignátus est párticeps, Iesus Christus, Fílius tuus, Dóminus noster: Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus: per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Offérimus tibi, Dómine, cálicem salutáris, tuam deprecántes cleméntiam: ut in conspéctu divínæ maiestátis tuæ, pro nostra et totíus mundi salúte, cum odóre suavitátis ascéndat. Amen.
In spíritu humilitátis et in ánimo contríto suscipiámur a te, Dómine: et sic fiat sacrifícium nostrum in conspéctu tuo hódie, ut pláceat tibi, Dómine Deus.
Veni, sanctificátor omnípotens ætérne Deus: et béne  dic hoc sacrifícium, tuo sancto nómini præparátum.
Lavábo inter innocéntes manus meas: et circúmdabo altáre tuum, Dómine: Ut áudiam vocem laudis, et enárrem univérsa mirabília tua. Dómine, diléxi decórem domus tuæ et locum habitatiónis glóriæ tuæ. Ne perdas cum ímpiis, Deus, ánimam meam, et cum viris sánguinum vitam meam: In quorum mánibus iniquitátes sunt: déxtera eórum repléta est munéribus. Ego autem in innocéntia mea ingréssus sum: rédime me et miserére mei. Pes meus stetit in dirécto: in ecclésiis benedícam te, Dómine.
℣. Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
℟. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, et in sǽcula sæculórum. Amen.
Súscipe, sancta Trínitas, hanc oblatiónem, quam tibi offérimus ob memóriam passiónis, resurrectiónis, et ascensiónis Iesu Christi, Dómini nostri: et in honórem beátæ Maríæ semper Vírginis, et beáti Ioannis Baptistæ, et sanctórum Apostolórum Petri et Pauli, et istórum et ómnium Sanctórum: ut illis profíciat ad honórem, nobis autem ad salútem: et illi pro nobis intercédere dignéntur in cælis, quorum memóriam ágimus in terris. Per eúndem Christum, Dóminum nostrum. Amen.
S. Oráte, fratres: ut meum ac vestrum sacrifícium acceptábile fiat apud Deum Patrem omnipoténtem.
M. Suscípiat Dóminus sacrifícium de mánibus tuis ad laudem et glóriam nominis sui, ad utilitátem quoque nostram, totiúsque Ecclésiæ suæ sanctæ.
S. Amen.

Secreta
Præsens oblátio fiat, Dómine, pópulo tuo salutáris: pro quo dignátus es Patri tuo te vivéntem hóstiam immoláre:
Qui cum eódem Deo Patre et Spíritu Sancto vivis et regnas Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
Præfatio
℣. Dóminus vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
℣. Sursum corda.
℟. Habémus ad Dóminum.
℣. Grátias agámus Dómino, Deo nostro.
℟. Dignum et iustum est.

Communis
Vere dignum et iustum est, æquum et salutáre, nos tibi semper et ubíque grátias ágere: Dómine sancte, Pater omnípotens, ætérne Deus: per Christum, Dóminum nostrum. Per quem maiestátem tuam laudant Angeli, adórant Dominatiónes, tremunt Potestátes. Cæli cælorúmque Virtútes ac beáta Séraphim sócia exsultatióne concélebrant. Cum quibus et nostras voces ut admítti iubeas, deprecámur, súpplici confessione dicéntes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus Dóminus, Deus Sábaoth. Pleni sunt cæli et terra glória tua. Hosánna in excélsis. Benedíctus, qui venit in nómine Dómini. Hosánna in excélsis.
Canon
Te ígitur, clementíssime Pater, per Iesum Christum, Fílium tuum, Dóminum nostrum, súpplices rogámus, ac pétimus, uti accépta hábeas et benedícas, hæc  dona, hæc  múnera, hæc  sancta sacrifícia illibáta, in primis, quæ tibi offérimus pro Ecclésia tua sancta cathólica: quam pacificáre, custodíre, adunáre et régere dignéris toto orbe terrárum: una cum fámulo tuo Papa nostro Leone et Antístite nostro et ómnibus orthodóxis, atque cathólicæ et apostólicæ fídei cultóribus.
Meménto, Dómine, famulórum famularúmque tuarum N. et N. et ómnium circumstántium, quorum tibi fides cógnita est et nota devótio, pro quibus tibi offérimus: vel qui tibi ófferunt hoc sacrifícium laudis, pro se suísque ómnibus: pro redemptióne animárum suárum, pro spe salútis et incolumitátis suæ: tibíque reddunt vota sua ætérno Deo, vivo et vero.
Communicántes, et memóriam venerántes, in primis gloriósæ semper Vírginis Maríæ, Genetrícis Dei et Dómini nostri Iesu Christi: sed et beáti Ioseph, eiúsdem Vírginis Sponsi, et beatórum Apostolórum ac Mártyrum tuórum, Petri et Pauli, Andréæ, Iacóbi, Ioánnis, Thomæ, Iacóbi, Philíppi, Bartholomǽi, Matthǽi, Simónis et Thaddǽi: Lini, Cleti, Cleméntis, Xysti, Cornélii, Cypriáni, Lauréntii, Chrysógoni, Ioánnis et Pauli, Cosmæ et Damiáni: et ómnium Sanctórum tuórum; quorum méritis precibúsque concédas, ut in ómnibus protectiónis tuæ muniámur auxílio. Per eúndem Christum, Dóminum nostrum. Amen.

Hanc ígitur oblatiónem servitútis nostræ, sed et cunctæ famíliæ tuæ,
quǽsumus, Dómine, ut placátus accípias: diésque nostros in tua pace dispónas, atque ab ætérna damnatióne nos éripi, et in electórum tuórum iúbeas grege numerári. Per Christum, Dóminum nostrum. Amen.
Quam oblatiónem tu, Deus, in ómnibus, quǽsumus, bene  díctam, adscríp  tam, ra  tam, rationábilem, acceptabilémque fácere dignéris: ut nobis Cor  pus, et San  guis fiat dilectíssimi Fílii tui, Dómini nostri Iesu Christi.
Qui prídie quam paterétur, accépit panem in sanctas ac venerábiles manus suas, et elevátis óculis in cælum ad te Deum, Patrem suum omnipoténtem, tibi grátias agens, bene  díxit, fregit, dedítque discípulis suis, dicens: Accípite, et manducáte ex hoc omnes.

HOC EST ENIM CORPUS MEUM.



Símili modo postquam cenátum est, accípiens et hunc præclárum Cálicem in sanctas ac venerábiles manus suas: item tibi grátias agens, bene  díxit, dedítque discípulis suis, dicens: Accípite, et bíbite ex eo omnes.

HIC EST ENIM CALIX SANGUINIS MEI, NOVI ET ÆTERNI TESTAMENTI: MYSTERIUM FIDEI: QUI PRO VOBIS ET PRO MULTIS EFFUNDETUR IN REMISSIONEM PECCATORUM.


Hæc quotiescúmque fecéritis, in mei memóriam faciétis.

Unde et mémores, Dómine, nos servi tui, sed et plebs tua sancta, eiúsdem Christi Fílii tui, Dómini nostri, tam beátæ passiónis, nec non et ab ínferis resurrectiónis, sed et in cælos gloriósæ ascensiónis: offérimus præcláræ maiestáti tuæ de tuis donis ac datis, Hóstiam  puram, Hóstiam  sanctam, Hóstiam  immaculátam, Panem  sanctum vitæ ætérnæ, et Cálicem  salútis perpétuæ.

Supra quæ propítio ac seréno vultu respícere dignéris: et accépta habére, sicúti accépta habére dignátus es múnera púeri tui iusti Abel, et sacrifícium Patriárchæ nostri Abrahæ: et quod tibi óbtulit summus sacérdos tuus Melchísedech, sanctum sacrifícium, immaculátam hóstiam.
Súpplices te rogámus, omnípotens Deus: iube hæc perférri per manus sancti Angeli tui in sublíme altáre tuum, in conspéctu divínæ maiestátis tuæ: ut, quotquot ex hac altáris participatióne sacrosánctum Fílii tui Cor  pus, et Sán  guinem sumpsérimus, omni benedictióne cælésti et grátia repleámur. Per eúndem Christum, Dóminum nostrum. Amen.
Meménto étiam, Dómine, famulórum famularúmque tuárum N. et N., qui nos præcessérunt cum signo fídei, et dórmiunt in somno pacis. Ipsis, Dómine, et ómnibus in Christo quiescéntibus locum refrigérii, lucis, et pacis, ut indúlgeas, deprecámur. Per eúndem Christum, Dóminum nostrum. Amen.
Nobis quoque peccatóribus fámulis tuis, de multitúdine miseratiónum tuárum sperántibus, partem áliquam et societátem donáre dignéris, cum tuis sanctis Apóstolis et Martýribus: cum Ioánne, Stéphano, Matthía, Bárnaba, Ignátio, Alexándro, Marcellíno, Petro, Felicitáte, Perpétua, Agatha, Lúcia, Agnéte, Cæcília, Anastásia, et ómnibus Sanctis tuis: intra quorum nos consórtium, non æstimátor mériti, sed véniæ, quǽsumus, largítor admítte. Per Christum, Dóminum nostrum.
Per quem hæc ómnia, Dómine, semper bona creas, sanctí  ficas, viví  ficas, bene  dícis et præstas nobis.
Per Ip  sum, et cum Ip  so, et in Ip  so, est tibi Deo Patri  omnipoténti, in unitáte Spíritus  Sancti, omnis honor, et glória.
Per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Preparatio Communionis
Orémus: Præcéptis salutáribus móniti, et divína institutióne formáti audémus dícere:
Pater noster, qui es in cælis. Sanctificétur nomen tuum. Advéniat regnum tuum. Fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie. Et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
℟. Sed líbera nos a malo.
S. Amen.
Líbera nos, quǽsumus, Dómine, ab ómnibus malis, prætéritis, præséntibus et futúris: et intercedénte beáta et gloriósa semper Vírgine Dei Genetríce María, cum beátis Apóstolis tuis Petro et Paulo, atque Andréa, et ómnibus Sanctis, da propítius pacem in diébus nostris: ut, ope misericórdiæ tuæ adiúti, et a peccáto simus semper líberi et ab omni perturbatióne secúri.
Per eúndem Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum.
Qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus.
℣. Per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Pax Dómini sit semper vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
Hæc commíxtio, et consecrátio Córporis et Sánguinis Dómini nostri Iesu Christi, fiat accipiéntibus nobis in vitam ætérnam. Amen.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi: miserére nobis.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi: miserére nobis.
Agnus Dei, qui tollis peccáta mundi: dona nobis pacem.
Dómine Iesu Christe, qui dixísti Apóstolis tuis: Pacem relínquo vobis, pacem meam do vobis: ne respícias peccáta mea, sed fidem Ecclésiæ tuæ; eámque secúndum voluntátem tuam pacificáre et coadunáre dignéris: Qui vivis et regnas Deus per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Dómine Iesu Christe, Fili Dei vivi, qui ex voluntáte Patris, cooperánte Spíritu Sancto, per mortem tuam mundum vivificásti: líbera me per hoc sacrosánctum Corpus et Sánguinem tuum ab ómnibus iniquitátibus meis, et univérsis malis: et fac me tuis semper inhærére mandátis, et a te numquam separári permíttas: Qui cum eódem Deo Patre et Spíritu Sancto vivis et regnas Deus in sǽcula sæculórum. Amen.
Percéptio Córporis tui, Dómine Iesu Christe, quod ego indígnus súmere præsúmo, non mihi provéniat in iudícium et condemnatiónem: sed pro tua pietáte prosit mihi ad tutaméntum mentis et córporis, et ad medélam percipiéndam: Qui vivis et regnas cum Deo Patre in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum. Amen.
Panem cæléstem accípiam, et nomen Dómini invocábo.
℣. Dómine, non sum dignus, ut intres sub tectum meum: sed tantum dic verbo, et sanábitur ánima mea.
℣. Dómine, non sum dignus, ut intres sub tectum meum: sed tantum dic verbo, et sanábitur ánima mea.
℣. Dómine, non sum dignus, ut intres sub tectum meum: sed tantum dic verbo, et sanábitur ánima mea.
Corpus Dómini nostri Iesu Christi custódiat ánimam meam in vitam ætérnam. Amen.
Quid retríbuam Dómino pro ómnibus, quæ retríbuit mihi? Cálicem salutáris accípiam, et nomen Dómini invocábo. Laudans invocábo Dóminum, et ab inimícis meis salvus ero.
Sanguis Dómini nostri Iesu Christi custódiat ánimam meam in vitam ætérnam. Amen.
Communio

Quod ore súmpsimus, Dómine, pura mente capiámus: et de múnere temporáli fiat nobis remédium sempitérnum.
Corpus tuum, Dómine, quod sumpsi, et Sanguis, quem potávi, adhǽreat viscéribus meis: et præsta; ut in me non remáneat scélerum mácula, quem pura et sancta refecérunt sacraménta: Qui vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.
Communio
Luc 12:42
Fidélis servus et prudens, quem constítuit dóminus super famíliam suam: ut det illis in témpore trítici mensúram.
Postcommunio
S. Dóminus vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
Orémus.
Divínis, Dómine, munéribus satiáti: quǽsumus; ut, beáti Antónii Confessóris tui atque Doctóris méritis et intercessióne, salutáris sacrifícii sentiámus efféctum.
Per Dóminum nostrum Iesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
℟. Amen.
Conclusio
S. Dóminus vobíscum.
M. Et cum spíritu tuo.
℣. Ite, Missa est.
℟. Deo grátias.
Pláceat tibi, sancta Trínitas, obséquium servitútis meæ: et præsta; ut sacrifícium, quod óculis tuæ maiestátis indígnus óbtuli, tibi sit acceptábile, mihíque et ómnibus, pro quibus illud óbtuli, sit, te miseránte, propitiábile. Per Christum, Dóminum nostrum. Amen.
Benedícat vos omnípotens Deus,
Pater, et Fílius,  et Spíritus Sanctus.
℟. Amen.
℣. Dóminus vobíscum.
℟. Et cum spíritu tuo.
℣. Inítium + sancti Evangélii secúndum Ioánnem.
℟. Glória tibi, Dómine.
Ioann. 1, 1-14
Iunctis manibus prosequitur:
In princípio erat Verbum, et Verbum erat apud Deum, et Deus erat Verbum. Hoc erat in princípio apud Deum. Omnia per ipsum facta sunt: et sine ipso factum est nihil, quod factum est: in ipso vita erat, et vita erat lux hóminum: et lux in ténebris lucet, et ténebræ eam non comprehendérunt.
Fuit homo missus a Deo, cui nomen erat Ioánnes. Hic venit in testimónium, ut testimónium perhibéret de lúmine, ut omnes créderent per illum. Non erat ille lux, sed ut testimónium perhibéret de lúmine.
Erat lux vera, quæ illúminat omnem hóminem veniéntem in hunc mundum. In mundo erat, et mundus per ipsum factus est, et mundus eum non cognóvit. In própria venit, et sui eum non recepérunt. Quotquot autem recepérunt eum, dedit eis potestátem fílios Dei fíeri, his, qui credunt in nómine eius: qui non ex sanguínibus, neque ex voluntáte carnis, neque ex voluntáte viri, sed ex Deo nati sunt. Genuflectit dicens: Et Verbum caro factum est, Et surgens prosequitur: et habitávit in nobis: et vídimus glóriam eius, glóriam quasi Unigéniti a Patre, plenum grátiæ et veritátis.
℟. Deo grátias.
Orationes Leonis XIII
S. Ave María, grátia plena, Dóminus tecum, benedícta tu in muliéribus et benedíctus fructus ventris tui, Iesus.
O. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.
S. Ave María, grátia plena, Dóminus tecum, benedícta tu in muliéribus et benedíctus fructus ventris tui, Iesus.
O. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.
S. Ave María, grátia plena, Dóminus tecum, benedícta tu in muliéribus et benedíctus fructus ventris tui, Iesus.
O. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.

O. Salve Regína, Mater misericórdiæ, vita, dulcédo, et spes nostra, salve. Ad te clamámus, éxsules fílii Evæ. Ad te suspirámus geméntes et flentes in hac lacrymárum valle. Eia ergo, Advocáta nostra, illos tuos misericórdes óculos ad nos convérte. Et Iesum, benedíctum fructum ventris tui, nobis, post hoc exílium, osténde. O clemens, o pia, o dulcis Virgo Mária.
S. Ora pro nobis, sancta Dei Génitrix.
O. Ut digni efficiámur promissiónibus Christi.

S. Orémus. Deus, refúgium nostrum et virtus, pópulum ad te clamántem propítius réspice; et intercedénte gloriósa, et immaculáta Vírgine Dei Genitríce María, cum beáto Ioseph, eius Sponso, ac beatis Apóstolis tuis Petro et Paulo, et ómnibus Sanctis, quas pro conversióne peccatórum, pro libertáte et exaltatióne sanctæ Matris Ecclésiæ, preces effúndimus, miséricors et benígnus exáudi. Per eúndem Christum Dóminum nostrum. Amen.

O. Sancte Míchaël Archángele, defénde nos in prǽlio; contra nequítiam et insídias diáboli esto præsídium. Imperet illi Deus, súpplices deprecámur: tuque, Princeps milítiæ Cæléstis, sátanam aliósque spíritus malígnos, qui ad perditiónem animárum pervagántur in mundo, divína virtúte in inférnum detrúde. Amen.

S. Cor Iesu sacratíssimum.
O. Miserére nobis.
S. Cor Iesu sacratíssimum.
O. Miserére nobis.
S. Cor Iesu sacratíssimum.
O. Miserére nobis.
Post Missam

     Sancta Missa Persoluta     

         

 San Antonio de Juarrillos. Memorias de mi infancia


por Antonio Parra (escritor segoviano)













SAN ANTONIO UN SANTO MUY POPULAR EN SEGOVIA


 


Íbamos a san Antonio de Juarrillos cuando era niño, salíamos para llegar a misa al alba y había que echar merienda. En mi ciudad el rey Enrique IV desde que fundó el primer monasterio del Real de San Antonio - el de los observantes que había otro el de los claustrales sito en el convento que es hoy Academia Artillería, unos y otros tuvieron sus más y sus menos en tiempos de Cisneros- existe una corriente franciscana que pesa bastante en la impronta y carácter espiritual castellana. Una pena que hayan cerrado el único que nos quedaba a pies de la catedral.


Los segovianos siempre tuvimos devoción a este santo lisboeta la cara de rosa el niño en la mano y el sayal pardo de los frailes menores, el cerquillo como una corona de ángel a la cabeza. Nunca lo pintan con barba. Siempre tan lampiño como el Niño que porta en sus brazos flor de la inocencia. Cantábamos los pajaritos y veíamos volar por los cielos de junio el mochuelo de nuestra inocencia, la avutarda de la elegancia, el burlapastor que jugaba al escondite con nuestros días, el grajo que se la sabía todas y la garza a la que abatió un ballestero dele dios mal galardón.


Humilde ermita de Juarrillos al pie de la sierra toscos bancos de madera y un cura gordo y bonachón el de Hontoria que decía misa embutido en una casulla guitarrera y al que el cíngulo no le abarcaba de lo ancho que era. Llamábase el clérigo don Simón y una vez que su monaguillo Nazario que era amigo mío le vio sin sotana dijo que se le contaban hasta ochenta y tres botones en la bragueta. ¿Tan grande los tenía? ¡Hombre! No. Si se zampaba un cabrito entero y se bebía una cántara de clarete por las grandes fiestas y el 13 de junio después de la procesión y los cohetes, un cuarto asado sí que caía.


El padre Simón era más bueno que el pan bendito que nos regalaban al final de la misa. No había que comérselo sino guardarlo en el arca y al año siguiente ponerlo en una bandeja, mojarlo y ponerlo en la ventana para comedero de las aves.


El día de San Antonio nos recordaba la alegría de la naturaleza, el canto del ruiseñor, los días interminables de mi infancia cuando marchábamos por el camino de Juarrillos a por moras y a tirar varetas.


Nunca sabré determinar porque es algo visceral, innato e ignoto en mi corazón si san Antonio aquel santo san majo pintado con el Niño Jesús en regazo que estaba en alcamonía por todos las salas y dormitorios de aquella España que se fue existió siquiera, si es un producto de la hagiografía católica tan maravillosa, precisa y preciosa, si predicaba a los peces en Padua porque los paduanos no iban a la iglesia –un poco como hoy- y los peces, las gaviotas, los delfines y ballenas entendían aquellos sermones ictiológicos llenos de caridad y de amor de Dios, lo que sí sé es que este buen franciscano portugués fue un poco el referente de mi vida, acudí a su intercesión en la tribulación y cuando andaba vagando por perdidizos caminos, enmendé la ruta y todos los objetos extraviados me los devolvía.


Por eso para mí es un día muy significado el 13 de junio en que la SRI celebra su fiesta. No hay en todo el santoral un bienaventurado más cerca del pueblo, más simpático y milagroso. Tal vez el cristianismo sea algo mucho más sencillo y dúctil de los que nos lo pintan por la vía tenebrosa.


SAN ANTONIO BENDITO EL SANTO MÁS INGENUO Y MILAGROSO DEL SANTORAL QUE AMÓ A LOS ANIMALES Y AYUDA A LAS MOZAS CASADERAS A ENCONTRAR NOVIO. LA IONGENUIDAD NO ESTÁ REÑIDA CON LA SANTIDAD Y EL CANDOR. FUE TAN CASTO COMO UN LIRIO DEL CAMPO

 

2023-06-13

loa pajaritos de san antonio entrañable romance

 

SAN ANTONIO DE DENIA

Canté mis 69 pajaritos y tomé el pan de los pobres en una iglesia franciscana de Denia. Paz y bien. El lema ha calado en mi existencia desde que fui parido por la Juani seis días más tarde del desembarco de Normandía

divino glorioso Antonio, suplícale a dios inmenso que con tu gracia divina alumbre mi entendimiento para que mi lengua refiera el milagro que en el huerto obraste a la edad de ocho años. Desde niño fue nacido con mucho temor de dios. De sus padres es estimado y del mundo admiración. Fue caritativo y perseguidor de todo enemigo con mucho rigor.

 Su padre era un caballero cristiano honrado y prudente que ganaba el sustento con el sudor de su frente y tenía un huerto donde recogía cosechas y frutos que el tiempo traía.

 Una mañana un domingo, como siempre acostumbraba, se marcha su padre a misa cosa que nunca olvidaba y le dice a Antonio ven acá hijo amado escucha que tengo que darte un recado... mientras que yo esté en misa gran cuidado has de tener mira que los pajaritos lo echan todo a perder... entran en el huerto pican el sembrado... por eso te encargo que tengas cuidado... cuando se alejó su padre y a la iglesia se marchó Antonio quedó cuidando y a los pájaros llamó... venid pajaritos dejad el sembrado que mi padre ha dicho que tenga cuidado para que yo mejor pueda cumplir con mi obligación voy a cerraros a todos dentro de esta habitación... ya los pajaritos entran en la nava y ellos muy humildes en el cuarto estaban... por aquellas CERCANÍAS NINGÚN PÁJARO QUEDÓ PORQUE TODOS ACUDIERON donde Antonio los llamó... lleno de alegría san Antonio estaba y los pajaritos alegres cantaban... ya vio venir a su padre san Antonio les mandó callar... llegó su padre a la puerta y le empezó a preguntar que tal hijo amado qué tal Antonio ¿cuidaste bien de los pajaritos? Antonio le contestó padre no tenga cuidado que para que no hagan nada todos los hube encerrado... el padre que vio milagro tan grande al señor obispo fue a avisarle... acudió el señor obispo con grande acompañamiento, quedando todos confusos ante tan grande portento... abrieron ventanas, puertas a la par por ver si las aves querían marchar... Antonio les dijo a todos señores nadie se alarme los pájaros no se marchan mientras yo no se lo mande, se puso a la puerta y les dice así salid pajarcitos ya podéis partir... abran cigüeñas con orden tórtolas grullas y garzas, gavilanes avutardas grullas mochuelos y garzas abran las urracas tórtolas perdices palomas gorriones y las codornices... salga el cuco y el milano burlapastor y andarríos canarios y ruiseñores tordos cárabos y mirlos... salgan verderones y las bobadillas y las cogujadas y las golondrinas... al instante se salieron todos juntitos se ponen mirando para san Antonio a ver lo que dispone Antonio les dijo no entréis en sembrado iros por los montes y por los ricos prados y al tiempo de alzar el vuelo cantan con dulce alegría despidiéndose de Antonio y de toda la compañía... el señor obispo al ver tal milagro por todas las partes manda publicarlo... árbol de grandiosidades, fuente de la caridad, depósito de bondades, padre de inmensa piedad, Antonio divino por tu intercesión merezcamos todos un día gozar de la eterna mansión