2021-07-27

 

DOMINUS MIHI ADJUTOR

 

 

Este año no subí al monte resplandeciente

Que cobija mi casa

Suprimieron romerías

En el mundo arrecia la peste

En lo alto la ermita blanca y bien dibujada reina de las nubes de Montarés

Yo conocí al santero de barbas blancas

Rezo el rosario

Que nos salvará de la peste

Otro libró el devanar de sus cuentas

Del albigense

Se ha organizado una gran polémica sobre las misas en latín

Mientras concluido el rezo

Consulto mis palimseptos

Esos vítores esas serigrafías de cuando yo era estudiante en Salamanca

Me embelesa el engrofado

De los libros litúrgicos

Hay un gran facistol clavado

Dentro del alma

Literatura que expurga pasiones

Y salva

Dome, ayudador et coadjutor meus

Los abedules andan en flor

Soltando su mirífica gálbula

Y el gurriato anidó en el alero

Ocaso de mis días

felicidades

Sueños cumplidos

No hay remordimientos sólo uno

El rostro de aquella mujer que amé

Y que fue rio abajo

En las olas blandas

Del arroyo Uncín

Que pasan cantando

A desembocar en la mar que es el morir

Una copla misteriosa

Enigma de vida

Amor que se pierde en la mar de Artedo

Avisto el horizonte

Detrás de la masa de agua está Cornualles

Ella debe de ser una viejecita

Que limpia su casa y va al gimnasio

O ¿habrá muerto del Covid?

She had laughing eyes and a charming mouth

Nado en aguas validas con su sonrisa

¿El Psicagogo pesará mi alma?

Fui esclavo de la ira y de la iniquidad

Me duele la estema de España desmembrada

Y me rindo a las conjuras satánicas

Tomo mi cruz

Pero Miguel prepósito del Paraíso

Me llevará ante el Rostro del Altísimo

Santa María Madre de Dios

Será mi escudo contra los ladridos de la Gorgona

Cristo mío salvador

Libertador de las cadenas y condenas

De mis pecados

pagará los rescates de mi culpa.

Divino alzaqueque

Escucha mi clamor

 

miércoles, 28 de julio de 2021

graham green

 

GRAJAN GRIN

A tipos como él te los podías encontrar tomando el tren en el anden de la estación de South Ken a cualquier hora del día o de la noche. Siempre con gabardina o redingote, las vueltas del cuello echadas hacia arriba, los que les daba una aspecto dinámico de personaje del cine negro años cincuenta, mitad espías, mitad dirty old man.. Personajes como el de este inglés atiborraron la fantasía de mi niñez. Es que entonces veíamos muchas películas. De aspecto impecable, este inglés irreprensible de flemático aspecto resulta que le gustaba irse de putas. ¿Y a quien no? Alto, espigado, perfecto acento y buena facha pudiera ser el vejete verde que asusta a las colegialas en un callejón mostrándole lo que lleva debajo de la gabardina. Este tipo de morboso sexual en mis tiempos londinensesse daba mucho.

Mr. Greene, sin embargo, era muy straight. Vino y mujeres. Buen cliente de las damas de toldo y arandela del Soho y de Pimlico que era donde había verdaderos encantos y call girl. Vivió bien la vida y ahora las gentes celebran su centenario. Sus libros, que no son tan importantes por lo que a renglón seguido diré, se venderán como rosquillas.

Aprendí a pronunciar su nombre (greian grin) correctamente cuando llegué a Londres en el verano del 64. Antes, lo pronunciábamos a la española, que suena más fuerte y sonoro con la jota que trajeron los moros.

Sin embargo, habíamos leído sus novelas o decíamos haberlas leído. Yo nunca pasé de la página treinta porque me aburrían soberanamente. Tanto la trama, la acción, el interés o eso que los griegos denominaban perístasis y para los ingleses es el plot a secas, al igual que el dialogo, me parecían algo lejano y distante.

Luego lo conocí personalmente y en una multitudinaria rueda de prensa en la Foreign London Correspondents, un edificio de estuco con cariátides y ventanas geminadas que daba al Palacio de Buckingham. Era como me lo imaginaba. Siempre una daifa de alquiler en su entorno. Le gustaban las putas, qué se le va a hacer.

Me levanté a los postres y después de los vinos en esta comida homenaje (Greene, apasionado del Burdeos, acababa de descubrir las grandezas del Rioja) le dije, humildemente, lo que pensaba de su novelística. Se lo dije a sus jodidos morros que es usted un jodido bolo. Empezó a despotricar y a meterse con el general Franco. Tenía una idea muy exótica de España como buen inglés y luego se hizo amigo de y un cura gallego, el P. Durán, en cuya compañía viajó por el país a bordo de un seiscientos.

Su nombre siempre ha sonado bien entre nosotros. En los años cincuenta ya empezaron a darle bombo a costa del “Poder y la Gloria” que creo que trataba de un cura cristero aferrado a la botella en tiempos de la revolución mejicana. No pasé de la página quince y “Honorary Cónsul” lo tiré por la página tres.

Nos lo presentaban como un escritor católico. Pues, mire usted, menos globos. Creo que era uno de esos ingleses excéntricos que leyeron al cardenal Newman y siguen añorando la pompa y aparatosidad del rito latino. Sienten nostalgia de Roma como buenos amantes del poder y la gloria – el título es lo mejor del libro- en la línea un poco de lo que le ocurrió a Enrique VIII que después de secularizar a los monasterios le dieron remordimientos y seguía pidiendo misas en latín y canto gregoriano, atrito por las barbaridades que acababa de cometer.

Para entender esta interpretación del catolicismo hay que darle muchas vueltas a la palabra Church que viene del griego kirkos (círculo). Algo esotérico. Lo de fuera. Lo que pende de la gran estructura exterior. Algo como circus. Esta idea de circo máximo vuelve a aparecer en las novelas de Le Carré, el cual supera en sus novelas de espionaje a Greene o, cuanto menos – y es una opinión personal solamente – sus tramas son más interesantes y lúcidas. En ruso y alemán es el Kirkos lo que vuelve a prevalecer, mientras en español , francés e italiano es la palabra ecclesia o reunión – algo más esotérico o interior – como circulo o morada la que rige.

Unos llevan la fama y otros acarrean el agua y cria fama y echate a dormir. Su firma fue la primera gran operación de marketing editorial que conocimos en este país. Mucho ruido y pocas nueces. Lechetrezna son sus novelas y su prosa, un euforbiáceo. Al autor de “Nuestro hombre en Habana” le costaba trabajo escribir. Se impuso una disciplina de tres mil palabras por día que llevó a rajatabla hasta su muerte en Antibes 1991.

No hay que ser un lince para intuir que sus páginas sobrecargadas de este pensum disciplinario o recado de escribir adolecen de ese lastre. Una buena novela no ha de ir a pie forzado. Ha de leerse a pie juntillas y ça va de soi que dicen los franceses. Al lector diserto no se le engaña y es que a veces los capítulos, por ejemplo, de A burnt out case parecen escritos o con mucho güisqui encima o en una mañana de resaca.

Esa acidia de la cual se quejaba en sus entrevistas y que tanto le hicieron padecer en la adolescencia y lo pusieron al borde del suicidio asoma la oreja melancólica a lo largo y a lo ancho de sus escritos. Es tedium vitae, angustia vital.

Creo que su faceta como ensayista y periodista eran tan interesantes o más que su dramaturgia o su novelística. Me veo a mí mismo, acendrando la mirada retrospectiva, leyendo los artículos dominicales en el Observer. Era un escritor nuncupatorio de grandes frases y de mejores títulos todavía: “Todos los escritores y periodistas tenemos algo de espías”, dijo en una interviú; “Un caso quemado”, “Nuestro hombre en Habana”, “England made me”. ¡Qué titulo más fantástico! ¡Qué frase más lapidaria! Para definir toda una vida. También a mí. Inglaterra nos hizo y nos deshizo.

La luz del norte inglés en aquella council house o vivienda protegida de Edenthorpe colándose por la ventana dfe la cocina taladraba una mañana que sabía a tostadas cxon mantequilla. Sobre el infernilllo chiflaba su canción de vapor el pote de calentar agua. Me iba a servirme la quinta o sexta taza de té. Cuando levantaba los ojos del periódico veía el campo de futbol donde algunos mozalbetes jugaban, las botas y los calzones se ponían perdidos de barro. Era la calma casi sacral del domingo inglés con sus encantos. Un poco de risa y algo de amor. Radio Doncaster ponía en antena canciones de los Beatles. Tea for two, efectivamente y “one each, another for the pot”. Las reglas del buen teabrewer. A cucharadita por persona y otra por persona..

England made me”. Todo un latigazo de evocación y de melancolía para el que suscribe. Mi amor de aquellas mañanas ingleses en el frío despertar del Yorkshire, ¿qué habrá sido de ti?, ¿Qué sería del poderío en el mirar que tuvo aquella mujer? Toda la obra de Graham Greene me arrastra otra vez hacia los dulces ojos que llenaban con su mirada los ventanales de nuestro modesto council flat aromando ahora mi añoranza por lo que pudo ser y no fue, por lo que descarriló de improviso. El tren partió y no volvió más. Ni siquiera dejó rastros ni señas ni hojas de ruta. Sólo el perfume de aquella nacarada piel de mi niña a la que sacaba a pasear por las heladas aceras de mi barrio de Edenthorpe. Estábamos en el paraíso ¡qué tontos! Y no lo sabíamos. Entonces la felicidad pasó de largo. El amor y la muerte son dos agregados de un mismo continuro irrevocable. El que se va no vuelve y esto es menester aceptarlo.

Por esa novela, un canto a Inglaterra y ambientada en Suecia, le denegaron el novel. Su nombre sonaba todos los años por octubre pero al final el galardón se lo concedían a otro. En ella este inglés patriota y acérrimo en su castillo puso a los suecos a caer de un burro. El material utilizado tiene algo de autobiográfico y evoca una etapa de la vida del autor en que trabajó para los servicios secretos ingleses. Estaba enamorado de una chica de Estocolmo. Aquel tren también descarriló.

Después, el escritor confiaría al papel el trauma de aquella experiencia y según suele suceder de aquélla surgieron sapos y culebras. La novela es un ataque contra el nazismo. La bestia rubia se convirtió en bestia parda.. Inglaterra me hizo y me deshizo. También recuerdo que en la sala de espera del aeropuerto Heathrow compré un ejemplar de “Travels with my aunt” (viajes con mi tía). Leí con fruición algunos capítulos, luego me dormí y perdí el avión. Gracias a este aburrimiento y este retraso salvé la vida. Mi avión tendría un accidente cerca de Paris. Mister Greene, muchas gracias. Le debo la vida.

INVERSIÓN DE VALORES LINGÜÍSTICOS

 

EL CASTELLANO Y EL VASCUENCE


Antonio Parra

Un amigo me llama indignado desde Santander me llama indignado. Tiene gente en Coruña y hay un contestador que responde en gallego con una muletilla que dice “hable la lengua madre”. No te preocupes, celedonio, que por lo visto el castellano debe de ser la madrasta. Vivimos en un mundo delirante en que todo está al revés. No sabemos ya quién es nuestra padre y quien es nuetra madre. Y los que no tenemos abuelas porque somos mayores para tenerla pues nos hacemos cruces ante semejantes hilaridades. Mondo cane. Mundo fugaz. La nugación (de nugacitas, oiga, que no es un latinajo) impertinente y la negación de la evidencia. Se politizan las lenguas. Malo. El gallego es un dialecto del bable o la fala asturiana y entre estas dos variantes del Latín engendraron al castellano. El vascuence de los várdulos y vacceos actuó como el padrin de boda. Cosa chusca es que los españoles nos estemos tirando los trastos a la cabeza entre periféricos y mesetarios, otro motivo más de crispación en la calle ¿y van?, por algo tan baladí como es el modo de expresar, la cadencia o los vocablos que utilizamos para llamar a las cosas. In principio erat Verbum. Todo empieza y termina en la palabra. Nos olvidamos de las Cantigas y del primer Fuero Juzgo escritos en gallego enxebre. No el gallego castellanizado y macarrónico que ha querido imponer Fraga que tan mal le sonaba a mi amigo Celso Collazo que era de las Rías Baixas o al pobre Torrente Ballester que era compostelano.

La lengua, compañera del imperio, ciertamente, pero también instrumento de libertad se ha convertido en correa de transmisión de la opresión impositiva. Por ejemplo, los catalanes les dicen a los valencianos cómo tienen que hablar y éstos a los mallorquines y los mallorquines a los de las Pitiusas y así sucesivamente. Esto es una cadena. La confusión de Babel unida a ciertos malos modos lingüísticos que los nacionalistas trabucaires han tomado de los nazis tienen muy revuelto el cotarro.

Es una campaña de acoso y recibo al castellano que ha sido la lengua franca en que nos hemos entendido siempre en Hesperia- ¡qué bella palabra, viene de Vespero, lucero de la tarde!- los unos y los otros, los de arriba y los de abajo, los de ahora y los de antes, centrípetos y centrífugos, los del mar y la montaña, insulares y peninsulares. Esta confusión idiomática es la asignatura pendiente de la democracia. En ella nos jugamos la libertad.

El castellano en dique seco, cercado y acorralado en la albarrada de los siglos por aquello de muchos monteros la garza combaten, neblíes muy ligeros sobre ella se abaten, por muchos oteros los perros la llaten mal no será no la maten Cristóbal de Castillejo dixit pero vigoroso y en plena salud están los muertos que vos matáis. Tiene una frágil salud de hierro. España quiere ser bilingüe; perfecto (acabaremos todos hablando el inglés la lengua del enemigo que así lo mandan doña Espe y otros aburridos políticos ignorantes); pues muy bien sea.

- Do you speak English?

-O yea. Aquí espiquea el personal que se mata.

Para los que escribimos y apoyamos ya nuestra ya larga vividura sobre esta hermosa lengua a la que tanto ignoran los papanatas que la desconocen ello es una afrenta.

A veces en el afán de buscar la palabra exacta y expresarnos con la propiedad que los conceptos de la vida merecen nos llueven varapalos de cursis y rebuscados. Y yo les contesto que aprendan no sean burros que se den un garbeo por el inmenso jardín del de la RAE con más de un millón de vocablos, rosas del pénsil olvidado esperando la llegada de la ática abeja que libe de sus corolas. [joder que cursi me ha salido esto] Ya sé que esta lucha es un quijotesco torneo contra los molinos de viento. No hay manera. Los escolares no saben quién es el Cid.

CISNEROS, DESCATALOGADO

Descatalogaron a Cisneros y con él el pensamiento de los Reyes Católicos. ¿Quién es Nebrija, chaval? Ni pún. Nuestros libros de historia nos lo escriben los ingleses y los norteamericanos. Nos han puesto una albarda a los castizos, nos quitaron el pesebre y sólo nos queda rebuznar. Hoy se tiene a gala escribir mal y si te esfuerzas por borronear con propiedad que es tanto como decir adecuar la palabra precisa a la cosa y al concepto te dicen que no se entiende. ¡Qué palabros! Pero, lengua de Nebrija, cada día me gustas más. Y me acontece lo que a Turguenev cuando venían mal dadas y veía desmoronarse a su patria. Iván Turguenev se refugia en los atrios sagrados del idioma de Pushkin.

Al castellano le pasa otro tanto que a la ruso. Es una de las lenguas más bellas y con mayor cargazón semántica del mundo pero los cultivadores del feísmo los que quieren pensar en inglés y le pasa lo que a la burra del gitano que sabe hablar pero no sabe pronunciar los zoilos de la modernidad te echan los toros al corral. Asno grande ande o no ande y cuanto más burro y de mayor alzada mejor el penco.

Es la erótica del horror el repetir igual que loritos las frases hechas y los tópicos convencionales o copiar a los grandes pues vivimos en la cultura de la queja y del plagio y sienta jurisprudencia el tópico y la repetición machacona de los consejos del nazista Goebbels. Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. El que pretenda salirse del carril palo. Luego están los blasfemos. Los delirantes, los insultantes, los rencorosos y los reconcomidos, los rijosos, los biliosos, los mendaces, los destripaterrones del periodismo, cargada de bilis la melsa, que a todas horas nos tocan el acordeón.

  • ¿Y con esta caterva qué hacemos, Celedonio?

  • Pues, ponles la collera, únceles a la muela y que muelan, Emeterio. Que muelan.

ORIGINALIDAD

Quien aspira a un cierto grado de autonomía y de originalidad no es de los nuestros. Está loco o es un borracho. Así que me refugio en el Casares de la misma forma que Solzhenitsyn se atrincheró en las casamatas del Dal y empezó a ametrallar a los lectores rusos con la gran lexicografía de la lengua de Pushkin.

Las palabras no matan pero llevan una carga de inteligencia y de precisión que irrita al tirano. Lengua vieja el romance asediada y vilipendiada por la revancha de los periféricos por el paleto catalán o los afiladores gallegos o por la petulancia de los vascos. ¡País…..leonés! se hizo reserva de las variantes dialectales y las diversas jerigonzas y gaterías en las cuales coloquiamos los hispanos desde la edad media han conseguido la categoría de idiomas. No importa que estas vernáculas fueran coloquiales y que apenas cuente con una literatura fiable. Han echado la instancia para ingresar en la ONU.

Mi experiencia de filólogo me dice que cuando los políticos se meten en estos negocios todos vamos a por lana y salimos trasquilados. El modo de hablar de la gente no se puede imponer mediante decreto ni a través de las páginas del Boletín Oficial del Estado. Eso me lo confesó el bueno de Cela cuando en 1972 le hice una entrevista. La confusión de Babel. Reinos de taifas. El ojo del amo engorda al caballo. Os quiere a todos confundidos y divididos el gran hermano. Y para colmo el problema de Eta y del terrorismo, consorte de la ignorancia, se cierne sobre tales supuestos.

TERRORES PSICOLÓGICOS

Es peor el terrorismo psicológico al que nos somete el mundo de la colocación, en fraternidad universal con los verdugos sanguinarios. Sin embargo una de las demostraciones más evidentes de que el que aguanta gana y nuestra lengua aguanta y gana de la misma forma que aguantará y ganará España. Queridos padres conscriptos y muñidores de conflicto con los que engorda vuestro ojo de amos y de caballos, esto no es Yugoslavia. Todavía está el gato en el tejado y la pelota en el alero. Desde luego, lo que está ocurriendo entre nosotros viene en razón a la importancia estrategia que tiene la Piel de Toro para los dominadores globales: España es militarmente una trinchera y geográficamente una tenaza. Pero esta llave de paso –cuidado- esta piel de toro no es una corambre colgada de la percha del batán. Esta nación es tarda a la ira y le lleva mucho tiempo despertar. Cuando despierte, cuando se sacuda de su modorra España..

Los estragos puñeteros de los ramblizos de la política – aquí todo se politiza- se interfieren con los caminos verdaderos de la semántica y se produce la gran confusión histórica. Y en tal tesitura pocos sabrán que la palabra burro tiene un origen vasco. Lo mismo que corral y los sufijos en arro (cacharro, guijarro, cachorro, pitorro etc) según el gran Lapesa. Y si nos metemos en topónimos sería el cuento de nunca acabar. Aranjuez y Aranzueque están en relación con el vascuence aranz. La antigua Castilla para los vascongados era aratoi o tierra de llanuras y así nombraban a Valderaduey. Los lugares que se llaman Egea como por ejemplo Egea de los Caballeros no era sino echea (casa). Javier es Echeverri (casa nueva)) y Javierre (Huesca). Lascuerre (lats corri= arroyo rojo). Estrabón da noticia del vascongado al que adjudica una raíz de los pueblos celtíberos que hablaban muchas lenguas. En el poso de los siglos se decantaron algunos de los términos de aquellos hablantes nuestros prerromanos que pronunciaban la r sonora como en rorro, corro, ronzal, riestra, rasca, carro, perro. Una pronunciación fuerte como las j y las ñ. La fonética vasca se impuso en el castellano (tojo, sarna, nava, breña, páramo y Prámaro, gándara o pedregal, braga y brega, izquierdo, urraca).

COPULABAN CON LA CABRA

Queda la cuestión de la romanización. Algunos historiadores infieren que Vasconia no fue nunca romanizada. A mí me parece falso este supuesto. Fue romanizada y era una provincia del limes cántabro donde operaba desde Asturica la Legio VII, también denominada Victrix. Y Bilbao era un puerto secundario sucursal de la Gijón romana. Marcial era de Bilbao. Dicen los vascos que una pena que Cristo no fuera bilbaíno pero Marcial el mayor poeta del Bajo Imperio cuando estaba viendo los juegos del circo añoraba ya el vino de las Siete Calles, su patria. Los vascones, vacceos y várdulos alaveses mascaron el polvo de los lábaros imperiales. Porque ya entonces tabernas no faltaban. El latín tenía lo menos quince vocablos para designar a los garitos: cauponae, vinarias, popinas, tabernas, etc.

La sumisión fue desde luego trabajosa y los naturales de aquel país conservaron sus lenguas y costumbres algunas de ellas muy a lo burro. Por ejemplo, el Código Calixtino aconseja a los peregrinos jacobeos que eviten estas provincias donde las gentes observan tradiciones poco civilizadas como por ejemplo el bestialismo. Por lo visto a los iñaquis de entonces les gustaba darles leña al mono y copular con sus animales domésticos. Se tiraban a la cabra, a la burra y a la vaca de su establo. Y aceptaron a regañadientes el cristianismo renunciando con dificultad a su sincretismo pagano. Estaban un poco salvajes la verdad. Prudencio se queja de que le mataron a un diácono de una pedrada cuando iba anunciarles la buena Nueva y bautizarles. Parece ser que la trabajosa cristianización de aquel pueblo se hizo desde Calahorra que era donde estaban los castra romanos. El Padre Mariana, que era algo antisemita, vierte sobre los vacceos y la verdad es que fueron los primeros habitantes de Cuniculandia o Hispania que quiere decir span (tierra de conejos) y extendieron su dominio hasta Ilturgi en Granada, y vaccea o vasca fue por ejemplo Numancia, criterios peyorativos: “los vascos son ferocísimos, orgullosos e independientes, porque son de linaje hebreo”. Ya está el gato en la talega en la tierra de los conejos y las liebres. ¡Anda la osa! Resulta que todos aquí en esto venimos de Israel y somos los judíos del Oeste. Sefarad.

  • ¡Cuánto me enorgullece esa ascendencia, Emeterio: pertenecer al pueblo elegido.

  • No iba descaminado Mariana, Cele, porque la Biblia hablaba de que el rey Salomón cobraba pechas en Tarsis a los fenicios. Y Tarsis era de Cádiz.

  • ¡Andá! Así que los españoles somos de origen judío.

  • Un setenta por cierto.

  • Pero unos más que otros.

  • Por supuesto.

  • Lo que no casa en esta historia son los prejuicios del Calixtino contra los montaraces euskaldunes de aquellos tiempos. Si hay un pueblo civilizado que aborrezca la fornicación y el bestialismo es el pueblo hebreo.

  • Moisés tuvo que predicar los suyo para ponerlos en buen camino y apartarles de las costumbres paganas, de los sacerdotes de Baal y del Becerro de Oro.

La verdad es que la filología científica desmiente a Mariana. No se encuentran relaciones terminológicas del hebreo con el vascuence y sí con el indoeuropeo y el de los beréberes que se parecen a los vascos físicamente. También ahora ha salido un profesor de Oxford diciendo que los ingleses descienden de los vascongados. No se sabe. Pero al menos en el País de Gales y en algunas zonas de Irlanda con residuos étnicos iberos (tipos morenos, con el pelo crespo y buen talle) puede ser. Todas estas hipótesis contribuyen a hacer más complicado el laberinto español. Estamos al cabo de tantos siglos pagando el alajor de la historia. Los gallegos quieren ser celtas e invocan la redola y la cruz gamada. Los catalanes lemosines o descendientes directos de la lengua de Oz. Designios bíblicos. España no es un país como otro cualquiera. Más que un país parece una bomba de relojería.

La serpiente caducea, por ejemplo, emblema del separatismo estaba esculpida en la columna dedicada al dios Iamconquian el dios vasco por antomasia y que fue encontrada en Córdoba en 1635.

El Camino de Santiago los evitaba dando un rodeo por La Rioja a las encartaciones de estas gentes tan hostiles y rabiscas y se bifurcaba luego en León en dos ramales. El de Asturias que fue la provincia más romanizada de la península y ese peso se nota aún en la historia y el otro hacia Galaecia o pequeñas Galias.

Todos ellos, las palabras que digo, son vasquísimos y los vascos no pronunciaban la f labiodental latina que convierten en h y de ahí farina dio harina y phormosa (hermosa). El vascuence desconoce la f. Y existe como en castellano la oposición r y rr. Pero es pospositivo y no declinativo. Además nunca estuvo unificado y ha sido homologado a la fuerza en sus diversas modalidades de labortano, guipuzcoano y suletino, la variante del valle del Roncal y otros tantos dialectos navarros. Su primer texto escrito data de 1545, una coplas que escribió un cura erotómano el P. Dechepare. Y su primera gramática El Imposible Vencido: arte de la lengua del jesuita Larramendi es de 1729. Aunque su literatura es muy pobre pues el peso de la historia es llevado por los rapsodas y versolaris de tradición oral que recitan por las aldeas las kopla zarrak (versos viejos) toda lengua es un tesoro que hay que conservar y en las escuelas y universidades debiera promocionarse el estudio de este peculiar idioma único en el mundo conectado con los beréberes, con los celtas y con las antiguas lenguas del Caúcaso.

LAS LENGUAS SON APOLÍTICAS

Las lenguas son apolíticas. Entre ellas no hay separatismos. Sólo mestizajes y parentescos. Entristecen, pues, todas esas historias del RH del que se pavonea Arzalluz alusivas a una superioridad racial de los euskaldunes sobre los demás, etnias. Jactancias nazis. Está visto que no hay pueblos mejores ni peores que otros. Pero nosotros que no queremos meternos en política hemos de manifestar que nos gustaron de siempre las canciones vascas: aquellos zarzicos que nos enseñaron los PP. Jesuitas como el ago guiztian o el amate bi rai zazu etc. Toda lengua es una riqueza. En eso estamos con Unamuno que hablaba y conocía el vasco mejor que nadie. Lo mismo que el castellano. Si viviera ahora los aberztales le parecían algo insólito, esperpéntico, lo más antivasco que se pueda dar. Y por su culpa menudo zurriburri el que aquí se puede preparar,

Prevascuences son las terminaciones en briga = baluarte. Así Segobriga que sería el baluarte de la victoria pues sego es victoria. Con dos fótmulas: el prefijo celta y el latino. Así que sego-via o camino Mi pueblo quiere decir Segovia camino de la victoria. El nombre de mi pueblo me entusiasma.Y victoriosas serían por esas mismas Segorbe Sagunto y Sigüenza o Segontia. Parece ser que es un prefijo indoeuropeo pues el ruso la conserva en la palabra segodnia (hoy) con otra acepción En filología no excité el separatismo, la trabazón y la unidad y según eso lo vasco no viene de vénganos ni los iñaquis los trajo la cigüeña desde Paris. Se trata a decir verdad de los españoles más genuinos. Sabino Arana era un iluminado como De Juana Chaos. Los dos están locos. Un nacionalismo de terruño y de campanario hizo que a estos dos personajes se les volvieran los sesos agua.

AMENAZAS EXTERIORES DEL PODER OCULTO

Aunque sigo pensando que pese a todas estas cosas el castellano minado por amenazas exteriores e interiores como las de esos políticos tan nefastos como doña Esperanza Aguirre que quiere hacer de Madrid una ciudad angloparlante – en las escuelas más horas al inglés que al español- goza de buena salud. El gran peligro y lo que puede hacer periclitar la idea de España es el alud inmigratorio. Llegan en verdaderas hordas cantidad y diversidad de gentes como nunca se conoció. Y en los autobuses capitalinos al menos yo escucho todas las lenguas del mundo menos el castellano. Y ni las autoridades ni los propios recién llegados salvo los latinoamericanos hacen gran cosa por la integración o asimilación, cosa que no ocurre en Gran Bretaña y nada se diga de los USA que en esto del idioma son inexorables y más absorbentes que una aspiradora.

Eso me aterra un poco. Estas invasiones calladas a las que llamamos eufemísticamente movimientos migratorios pueden acabar con todos nosotros. Aniquilarnos como pueblo en nuestro propio suelo. Ellos son más fecundos y sus mujeres paren constantemente. Ahí está el busilis. La horda nos desborda pero ya digo que lo nuestro es la filología y esta ciencia puede demostrar que el independentismo vasco – y también a los vascos se los tragará la trampa de seguir el alud de etnias sobre nosotros y las vascas tomando la píldora o ligándose las trompas- es un absurdo contra natura.

Esa es la tesis que expuso en un brillante trabajo el profesor Manuel Asensio después de estudiar la Crónica Silense y las glosas Emilianenses. Ambos textos se encuentran en posesión de los ingleses. Las conclusiones de este ensayo paleográfico de ambos libros preliterarios determinan que nuestra lengua romance, aunque derive del latín, tiene un alto componente eusquera.

EL MARAVILLOSO BABLE

Los cultos en el periodo visigótico gustaban de expresarse en latín pero el pueblo llano lo hacía en el rusticus sermo. Y a la gente se le escapaban vasquismos como chorro y gorra o vocablos provenientes del alto alemán: guardia (ward) y guerra (war). Los textos en cuestión datan del siglo X y son anotaciones marginales a sermones redactados en latín La Glosa silense es un penitencial. Su origen un monasterio de Álava. El copista indolente o algo ignaro hace estas anotaciones el margen en el dialecto vasco-aragonés que le resulta más familiar.

Habrían de pasar dos siglos antes de que el castellano hiciese su acto de aparición en la historia con el poema del Mío Cid lo que no deja de ser algo elocuente puesto que nos hallamos en el milenario de Rodrigo Díaz de vivar. La sonoridad y la marcialidad la heredado el español del vascuence que tiene casi la misma fonética. Los primeros viajeros hacen observaciones sobre este carácter marcial del viejo romance: “illorum lingua resonat quasi tympano tuba” (la lengua de los hispanos suena como un clarinazo). Poseía un dinamismo que le hizo superar los grados de evolución de otras lenguas ibéricas.

Su fragua fue la j la ñ la ll y la ch. Estas dos últimas letras han sucumbido a los imperativos cibernéticos de los nuevos diccionarios pero nuestra querida ñ que es tan vasca como la ch se mantiene. Hay extrañas fuerzas misteriosas que parecen querer capar al román paladino de su atávica sonoridad. La labiodental l se convierte en ll en los albores del siglo XI y posteriormente deviene en j. Así.: mulier, conellus, filius devienen muller, coello, fillo y el grado siguiente es la transformación en j a la que los asturianos en su bable no acceden al tercer estadio de evolución dicen que trajeron los moros pero que es absolutamente vasca. La l pasa a ll por la regla de la umläut o evolución. Lar da llar y losa da llosa, lagar, llagar y así sucesivamente.

El bable es un viejo castellano sin evolucionar de raigambre vasco-mozárabe. Pero el problema en la vieja fabla romance es sistematizar. Se habla, al igual que el vasco, una lengua forzada, pues hay un vasco en cada bable. Los de Tineo, verbigracia, dicen “tsuna” para nombrar a la luna y los de Llanes “lluna”. Y por ultimo la ñ fue una aportación vascongada a la lengua de Mío Cid. Nada más vasco que chistu y que Iñaqui, pues. He aquí algunos elementos claves para el estudio de un enigma y para adentrarnos en el laberinto español. Y nos ocurrirá lo del gaitero que fue a Salamir, bonito lugar de la costa cantabra, a tocar “pues no tenía donde ir” pero añade la conseja que luego el buen paisanín “no sabía cómo salir”


domingo, 04 de marzo de 2007