
Mi gente plantó sus tiendas en la arena
y yo estoy despierto con la lluvia
soy el hijo de Ulises el que esperó el correo
del Norte
me llamó un marinero, pero yo no partí
atraqué la barca y subí a la cima de una
montaña
–Oh roca sobre la que mi padre oró
para que fuera abrigo del rebelde
yo no te vendería por diamantes
yo no me iré
yo no me iré
Las voces de los míos hienden al viento,
sitian las ciudadelas
–Oh madre espéranos en el umbral
nosotros volveremos
este tiempo no es ya como ellos imaginan
el viento sopla según la voluntad del navegante
y la corriente es vencida por la embarcación
¿qué has cocinado para nosotros? volveremos
han robado las jarras de aceite oh madre
y los sacos de harina
Trae las hierbas de los pastos, trae
tenemos hambre
los pasos de los míos resuenan como
el suspiro de las rocas
bajo una mano férrea
y estoy despierto con la lluvia
en vano escruto el horizonte
permaneceré sobre la roca… bajo la roca…
inquebrantable
Mahmud Darwish
(poeta palestino)
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