2026-02-20

UNA JOTICA DE ESTESO

 https://youtu.be/BLE7Wct5Q_I?si=86Ly1UfQnvUHOGF2

HIMNODIA BIZANTINA

 https://youtu.be/Ev7KvV952eU?si=SEfR5ulVJEnLBSK1

 

VIVA NUESTRA POLICÍA NACIONAL QUE VELA POR NUESTRA SEGURIDAD. UNA GOLONDRINA NO HACE VERANO

Viva la Policía Nacional. El contubernio está machacando a nuestros guardias. Posiblemente haya garbanzos negros en la familia pero una golondrina no hace verano. Tuve varios agentes de la Benemérita en mi familia y mi primo Bene el de Cozuelos una bellísima persona fue un digno uniformado de los “grises”, cumplía a rajatabla el reglamento. Su hijo es comisario y tiene por delante una brillante carrera.. Lo estarán pasando mal con esta campaña de acoso y derribo (esto no viene de aquí, me tiembla la mano en los papeles de Epstein,) soy un viejo periodista sin adherencias políticas. España es mi divisa)  Yo acuso.

El que un capullo le haya metido mano a una compañera para tocarle el pirulí es comprensible y humano pues ya se sabe lo de la jodienda no tiene enmienda y parece ser que la tía estaba muy buena pero no entiendo el escándalo que se ha preparado. Los ingleses describirían la situación con un refrán:

─They make mountains of mole hole (convierten la guarida del topo en una montaña)

Más carnaza para los leones carroñeros… los cuales se escandalizan de una situación puntual y luego propalan el amor libre, las relaciones abiertas, el folleteo. Doble moral. El gran caucus me parece que quiere cargarse a Sánchez ¿Por qué? Fue el único estadista que tuvo cojones para denunciar el genocidio gazatí y de esa ladera israelita bajan los cantos rodados. El periodismo carnicero ya tiene un buen afrecho

─Es usted un conspiranoico, don Verumtamen

─Que bah. Yo me la cojo con papel de fumar

 

 

 

ESCRIBIR ¿ PARA QUÉ?

 

El escritor David Uclés en el Café del Nuncio, en Madrid, el 16 de octubre de 2025.© Jaime Villanueva (EL PAÍS)

El poeta más fascinante del siglo XIX, Arthur Rimbaud, no vendió ni un libro en vida. El escritor más importante del siglo XX, Franz Kafka, ni siquiera publicó sus libros. Sin embargo, Miguel de Cervantes se convirtió en un fenómeno popular a los cinco minutos de salir de imprenta la primera parte del Quijote en 1605. Todo cabe en la misteriosa viña de la literatura. Así es de prodigiosa esta milenaria labor de escribir historias y de construir belleza con las palabras.

Tras la Segunda Guerra mundial se consolidó en Europa y Estados Unidos la figura del escritor profesional, inédita hasta entonces. A quien esto escribe le parece que el escritor profesional solo se da en sociedades democráticas avanzadas, con alto nivel de prosperidad. Pero es verdad que esa figura es reciente y levanta suspicacias.

A raíz de que David Uclés ganara hace unos días el prestigioso Premio Nadal un torbellino de opiniones, en prensa y redes, ha venido a enmarañar el viejo asunto de si los novelistas que venden libros son malos y los que no venden son buenos. España es un país que deserta voluntariamente de la racionalidad siempre que puede. Lo vemos en política, claro. Lo asombroso es verlo también en literatura.

La crítica literaria en España es también emocional. Es imposible que el crítico evite la sociología en la que viene envuelta una novela. A Uclés con la exitosa La península de las casas vacías le ha pasado lo mismo que a mí con Ordesa. Cuando dichas novelas apenas habían llegado a los expositores de las librerías algunos críticos las apoyaron con fervor, convencidos de que serían obras tan maestras como minoritarias. Cuando se convirtieron en obras populares le retiraron su apoyo.

Eso hizo Nadal Suau con la novela de Uclés y con la mía. Celebrar una novela que leen amas de casa y jubilados de clubes de lectura de la España vacía, jamás de los jamases, antes muerto que sencillo. Los críticos tienen que construir su propia marca de la casa, su divina personalidad. Es la vieja lucha entre lo popular y lo culto. Y es también el desarreglo emocional que produce a cierta crítica el triunfo de la literatura, en tanto en cuanto esta deja de ser de su propiedad y su gobierno pasa a manos del lector común, tan despreciable para la inteligencia de los elegidos.

Sin embargo, estamos hablamos del triunfo de la literatura, en una apelación que usó José Carlos Mainer en un ensayo reciente al hablar de los poetas de la Generación del 27. ¿Qué fue en realidad la Generación del 27 sino el triunfo de la literatura? Federico Garcia Lorca no es patrimonio de los cientos de especialistas del mundo académico. Lorca es de todos. La literatura, muy de vez en cuando, irrumpe en las librerías y se impone a los libros comerciales y es capaz de vender miles de ejemplares.