2011-04-09

continua EL REY POTENTE

El monarca misterioso






AGRIDULCE REINAR



Aquella navidad de mi niñez tocamos la zambomba, hicimos música rascando la botella de anís con el almirez y cantamos villancicos ante el belén que había colocado mi hermano Nano adornando con musgo el portal traído de las peñas de la cantera donde se afanaba en su pobreza el Tío Enrique y su cuervo al que había enseñado a hablar y a decir palabrotas a los chicos. Con papel albar se hizo una especie de arrollo y a la orilla estaban las figuritas de las lavanderas. Un pastorcito iba camino del portal con un cordero al hombro. La cena pobre consistió en castañas y algo de asado. El villancico que cantamos aun resuena en mis orejas. “Sobre tu cunita niño he visto arder una farolica como la del tren… que alumbra con gas a la medianoche y a la madrugá” era un cantar ferroviario y era apropiado para aquel momento pues vivíamos al lado de la estación cerca de la Dehesa Boyal que donó al concejo Enrique IV y donde se celebraba por san Pedro la gran feria de ganado. El pitido del tren traspasaba el silencio de la madrugada. Habíamos aprendido cuando dormíamos y la señal acústica de los convoyes que iban lejos nos despertaban a distinguir a un mercancías que solían circular hasta el alba, del correo de Santander o del automotor de Medina o los trenes militares que llevaban soldaditos hasta África. Mi padre se puso algo melancólico recordado otras navidades del ayer, los pensamientos se alejaban en la evocación de las Nochebuenas en la majada o en el frente de Teruel. La nochebuena se viene la nochebuena se va y nosotros nos iremos para no volver más. Levantados los manteles, mi padre me preguntó si iba a misa de gallo y yo le dije que sí, tengo que ayudar. ¿Quién es el capellán? Don Valeriano. Pues abrigate, hijo. No olvides el tapabocas ni el pasamontañas. Había caído una gran nevada y era tan brillante la luna que la noche parecía iluminada. Hasta llegar a la fuente de la Dehesa tenía que pasar el puente de Valdevilla, atravesar la cuesta que eleva el Río clamores al ocultarse como un Guadiana, cruzar por entre medias de la Base Mixta y la cárcel cerca de los jardines de Villangela, desde donde se subía por la plaza de toros a los centenarios depósitos de agua del acueducto, la fabrica de Caretas donde se fabricó el biscuter y la de Klein donde se fabricaran caretas antigas de la primera guerra mundial. Todo era campo por aquellos días de mediado el siglo XX pero en el siglo XV tupido bosque donde solía cazar el Rey Nuestro señor y sería precisamente en una quinta de recreo donde se alzaría el palacio-monasterio bajo la advocación de San Antonio de Padua, san Antonio el Real. Hacía yo el recorrido cuatro veces dos por la mañana y dos por la tarde y me conocía cada recoveco, cada castaño de Indias y allí empezó mi fascinación por roma y por la historia de España desde aquel día que vi sacar unos huesos en una rumba romana que excavaron a la puerta misma de donde estaba la casa del capellán de las hermanitas de los pobres. En el epígrafe se decía que la difunta era una “puella” (muchacha) que falleció a los quince años. Tanto el capellán don Pablo como don Valeriano leyeron el epígrafe y rezaron una oración por el eterno descanso de aquella adolescente muerta en los tiempos de Trajano. Hacía frío y me abrigué con el tapabocas. En la dehesa boyal dormían los rebaños de la Mesta miles de cabeza de ganado. Los mastines me ladraban al pasar pero el rabadán de vigilancia me advirtió que caminase sin miedo, los perros no te harán nada, chaval, y menos hoy, repuse hoy que ha nacido Dios:

-¿Vas a misa de gallo?

-Sí, señor.

-Pues felices pascuas, zagal.

Cerca de la base mixta y frente al dispensario antituberculoso me asomé a la verja donde yacía desportillado un carro de combate de la primera guerra mundial, ruedas enormes, ¿Qué haría en Segovia aquella reliquia de la batalla del Somme? Rápidamente al rebufo de los muros leprosos de la huerta de las monjas, altos muros misteriosos de adobe me planté en el convento escondido entre un bosque casi de olmas. Como don Valeriano se había puerto malo le sustituyó como oficiante el capellán del hospicio don Ramón. Que era un cura alto con un gran corpachón que remataba en una cabeza de garbanzo y una voz profunda. Conocía todos los misterios de la historia de España aquel buen capellán. Entré en la sacristía y sor Fuencisla la demandadera ya tenía preparadas las vinajeras, sentí su voz detrás de las cortinas de la clausura del coro bajo:

-Buenas noches, sor Fuencisla.

-Buenas noches, hijo y alegría.

-Sí, señora, alegría y placer que esta noche nace el niño en el portal de Belén.

-Me gusta ¡qué bien te los sabes! Debes de ser un chico listo.

-No se crea, sor, el latín no se me da mal pero no me entran las matemáticas

Sor Fuencisla estaba más contenta que unas pascuas y me dijo que en el convento hubo fiesta y tambien entonaron villancicos al Niño Jesús como en todos los hogares españoles por tan señalada fecha. Al poco llegaba don Ramón que venía tosiendo- pues era un empedernido fumador y moriría el hombre al poco tiempo de la caja cambios- desde el zaguán un tanto azacaneado y moviendo para los lados la cabeza y con las botas cubiertas de nieve manteos y capisayos al desgaire accionando los brazos largos. Pendulaba en todas direcciones el buen capellán su cabeza insignificante y pequeñita, de garbanzo. Sí; tenía un melón ridículo sobre los hombres pero en aquella testa cabía toda la historia de España de la cual nos daba clases magistrales y se cabreaba muchísimo cuando aquellos libros de texto ponían cosas muy desagradables sobre el monarca de la granada y del reinado agridulce. Por eso en el seminario los latinos le pusimos de mote Don Cicerón que es lo que significa el apodo en la lengua del Lacio. Creo que por ese cabo me convencí de que el rey segoviano había sido difamado y que sería preciso rehabilitar su figura de tanto escarnio.

Se vistió el presbítero a toda prisa los ornamentos blancos y yo mismo con otro monaguillo que se llamaba Otero salimos con paso solemne de la sacristía, uno portaba el cirial y el otro un incensario. El coro empezó a entonar la antífona:

Asperges me, Domine, hisopo et mundabor. Lavabis me et super nivem dealbabor.

Miserere mei Deus secundum magnam misericordiam tuam. Vidi aquam egredientem de templo et omnes ad quos pervenit aqua ista salvi facti sunt et dicent: aleluya

Las notas gregorianas del asperges en tono andante ma non tropo resonaban hermosas cantadas por las voces blancas de las clarisas y habían sonado en aquel templo desde su fundación por el rey don Enrique nuestro Señor durante medio milenio. Era el catolicismo “at work” en su gloriosa tradición de “business as usual”. Pasan las generaciones, nacen y mueren los hombres, las primeras que lo cantaron yacían en humildes sepulturas, amortajadas con el cordón franciscano de tierra en la Huerta del Nogal en el patio central del convento. Luego don Ramón con su voz cascada y potente de fumador empedernido pronunció el exorcismo:

Exaudi nos domine sancte páter aeterne Deus et mittere digneris sanctum angelum tuum de coelis qui custodiat, foveat, protegat, visitet atque defendat omnes habitantes in hoc habitáculo

El preste sabía que su negocio tenía que ver con la eternidad y rogaba para que alejase el espiritu del mal a todos los moradores de aquella casa. Amen. Estaban todas las lámparas encendidas. El retablo de la crucifixión con sus maravillosas figuras de arte flamenco en relieve, tan vividas y tan copiadas al natural que hacían pensar en cómo era el rostro de los hombres en la edad media, no sólo los reyes sino los menestrales, los rabadanes y los tejedores que iban y venían a Flandes con la lana de las merinas de Segovia, refulgía como los chorros del oro. San Antonio de Padua, talla neogótica, con un misal en la mano, y su cerquillo de fraile menor iluminándole el rostro En las paredes de damasco colgaban algunos cuadros religiosos con reporteros en los cuales se representaba el escudo de armas de los Reyes Católicos, (que dotaron al convento, si bien fue su predecesor el que lo fundara habilitando para la ocasión una finca a la afueras que tenía para sus recreos cinegéticos) y escenas de la Natividad y allí estaban los bancos de roble macizo que lucían entremedias las armas de Castilla y el blasón del penúltimo de la Casa Trastamara: una granada. Buen símbolo porque decía don Enrique:

-He aquí mi agridulce reinar.

Estaban vacíos los bancos porque debido a la gran nevada había acudido poco personal a aquella misa del gallo. Únicamente cuatro viejas así como el carpintero Geroteo el mejor feligrés de aquella comunidad, una buena persona pero que tenía fama de empinar el codo un poquito y aquella nochebuena había pimplado de más porque olía a anís que le llevaban los demonios cuando fui a darle a besar el portapaz. Con esa generosidad de los beodos el bueno de Geroteo y sonriéndome cordial sacó de la pelliza una moneda y me dio un duro de plata:

-Toma, monago, tu aguinaldo.

Pocas veces a lo largo de mi carrera como monaguillo y seminarista he visto brillar tanta alegría y tanta munificencia como en los ojos de aquel borrachín. Tampoco tanto oro. El cristianismo suele ser generoso. Un duro cinco, pesetas de las de entonces constituían un dineral para los niños de mi edad. Guarde Dios tu alma cristiana, Geroteo y este gesto me persuade en mis convicciones de que nada es lo que parece en este mundo que hay que ir con pies de plomo a la hora de enunciar juicios de valor. Cuando fue a besar al Niño y yo sostenía a don Ramón el humeral, Geroteo con paso vacilante y la cara roja me guiñó un ojo. La misa terminó en la efervescencia y candor con que la liturgia católica guarda para esta santa noche. En la iglesia hacía un frío que pelaba porque no había calefacción ni estufas por aquel entonces. Sin embargo puede ser y así ahora lo pienso que la luz que fulgía de la estrella del portal de Belén calentase nuestros cuerpos y nuestras almas. Ya en la sacristía las buenas monjitas nos agasajaron con vino de misa soplillos y pastas. Sor Fuencisla que me tenía buen concepto me encareció que fuese bueno y que estudiase y que siguiera devoto de San Antonio. Así lo soy y lo he sido toda mi vida. El órgano remató glorioso una fuga de Bach interpretada por una de las hijas de Santa Clara de Asís que en el siglo había estudiado siete años de conservatorio, Sor Jesusa, y las notas golpeaban caricias sobre los empinos de las bóvedas de crucería y los arcos escarzanos y conopiales. Dirigiendo mensajes de amor divino hacia la luna llena que asomaba yerta y pasmada por entre los vitrales de la nave del crucero Una nochebuena más. A la salida y entre la euforia de los vapores del licorcillo de consagrar más de tres copas generosas me tomé con la aquiescencia del capellán y de la propia priora que un día es un día, bajó un arco que lleva al salón del trono, tuve una visión. Yo vi acercarse a un caballero, llevaba sobre los hombros un ropón de cordero que le cubría la pelliza, un turbante como los de los moros. Era rubio, trabado de hombros, una barba rojiza, los pies grandes, las manos como manoplas de segador y un aspecto campechano pero había una indecisión que recobraba su persona, timidez y amabilidad, transmitía llaneza y familiaridad. Bien pudiera pasar por un tratante de los que acudían al azoguejo los jueves de mercado y que después de comer cordero asado regado con clarete de Peñafiel se ponían un palillo entre los dientes y se sentían felices en su pobreza, pero había una distinción en su rostro y unos ojos claros y misteriosos de rey godo, cuya sangre corría por sus venas mezcladas con las de todas las dinastías de Europa: los Valois, los Plantagenet, los Lancaster y la de la casa de Anjou y de Viana y un cierto reposo pleno de dignidad, porque, “donde ponía- escriben los cronistas- la vista mucho le duraba el mirar. Este lento mirar le convertían en un ser distinto a los demás. A todas luces se trataba de un personaje majestuoso. No debía de ser muy friolero aunque bien pudiera ser que los cuerpos gloriosos no acusan el acoso de los incidentes climatológicos ni padecen enfermedades. Era don Enrique igual que yo me lo imaginara. Me recordaba a mi abuelo con su nariz y con sus fuertes corvas, la cuadratura algo petiza de los labrantines que por aquellos días se pasaban la vida inclinados sobre el surco, segando, bieldando, dando haces en ese ir y venir castellano que llaman acarrear. Todo es movimiento y variación.

Se fue a sentar junto a una mesa de pino junto a un altar y se reclinó sobre el respaldo del sillón frailuno. Había mandado traer un brasero y de vez en cuando revolvía la ceniza con una badila.

-Hace frío en Segovia y mucho más la noche de Navidad. Ven, chiquito.

Comprendí quien era el fantasma. Mis sueños o mis delirios me habían trasladado hacia el propio Rey el cuarto de los Enriques de Castilla.

- Aquí estoy, Majestad.

- Somos paisanos. A ti te bautizaron en San Millán y yo recibía las aguas santificantes en la de San Martín.

- ¿Y eso cómo lo sabe, Majestad?

- Las almas de los difuntos somos espíritus puros y podemos penetrar en todos los misterios de la condición humana. Conocemos el pasado el presente y el futuro. He venido a darme una vuelta por mi heredad. Este era mi palacio de verano. En vida a mí me gustaba mucho cazar. Cuando abatía un jabalí lo asábamos a la estaca en esa cocina enorme del monasterio que tú habrás visto y luego nos lo comíamos en amistad aunque por su ley la carne de cerdo estaba prohibida. Menudas cuchipandas.

- Ya pero cuando el hambre aprieta vacan las normas y prescripciones del Alcorán. Dios es uno. Y mis súbditos bebían vino a escondidas. Eran mis mejores soldados. Como albañiles insuperables. Xadel Alcalde un morisco de Burgos con su cuadrilla de alarifes construyó estos muros donde tú estás. Eran los que trabajaban por estos reinos. De mi huerto se cuidaba un tal Abderramán y cultivaba un pejugal que era digno de ver por sus lechugas y sus rábanos. Ese Abderramán edificio el monasterio del Paular. Eran todos ellos moros de Aragón.

- Ya pero cuando el hambre aprieta vacan las normas y prescripciones del Alcorán. Dios es uno. Y mis súbditos bebían vino a escondidas. Eran mis mejores soldados. Como albañiles insuperables. Xadel Alcalde un morisco de Burgos con su cuadrilla de alarifes construyó estos muros donde tú estás. Eran los que trabajaban por estos reinos. De mi huerto se cuidaba un tal Abderramán y cultivaba un pejugal que era digno de ver por sus lechugas y sus rábanos. Ese Abderramán edificio el monasterio del Paular. Era todos ellos moros de Aragón.

No me sorprendió aquella respuesta de aquel bien rey cristiano de ojos cansados que parecía harto de pelear. En aquella fatiga se reflejaba quizás la eternidad del mundo. Dentro del movimiento y variación todo es igual y también la sabiduría del conocimiento de los hombres. La condición humana sigue aferrada a los principios de la casuística. Me dijo que uno nacía ladrón, otro forzador de doncellas, aquel homicida y esotro para la gramática o la especulación. Unos se entregan al vino y a los placeres de la panza y otros sólo prueban el agua. Unos blancos y otros negros, unos grandes y otros chicos. Unos valetudinarios y enfermizos y otros que no toparon jamás con un galeno. Y entretanto realizaba estas reflexiones jugaba con la granada de su blasón como si fuese una pelota. Ama y haz lo que quieras, comentaba san Agustín pero eso es sólo retórica. Nunca se podrá acomodar a esa perspectiva de amar al prójimo como a ti mismo. Tales expresiones no resultaban sino hablar bonito. Tu pusilanimidad alteza nace de tu sabio conocimiento del ser humano. Prefiero cazar por esos montes. Las alimañas del campo son menos dañinas que algunos palaciegos de mi corte. Eligió buen símbolo como lema para su reinado agridulce. La granada es el fruto que más se parece al almibar y al acíbar. Más que un blasón era una profecía. Entraremos en Granada mas eso quedará para mis sucesores. ¿Y de qué nos servirá vencer a los moros si no somos dueños de nostros mismos?, dijo en un tono más reflexivo. La iglesia se había transformado en palacio. Sonó un rabel y unos puericantores cruzaron la habitación y saludaron al Rey:

-Buena pascua y buenos años, Alteza.

Don Enrique se les quedó largo rato mirando pero no pronunció palabra. Subía y bajaba la música del rabel alternando la clave de los arpegios. Uno de los juglares de palacio con motivo de la Navidad para hacer dedos componía un madrigal a su amada. Un rabino con un cantoral enorme con herrajes se llegó hizo una reverencia y le besó la mano. El librote que llevaba bajo el brazo era el Talmud con todas las enseñanzas. Se sentía el ladrar bronco de los lebreles de la jauría. Piafaban los mulos en las caballerizas. El pastelero de Madrigal en la cocina alimentada por leños de roble preparaba un guiso preferente. Otros rancheros doraban la carne de un buey que sería servido al día siguiente en el convite que daba su Majestad todos los años por estas fechas a los nobles de Segovia, al corregidor y al obispo. Le miré de nuevo y su aspecto era de total fatiga como si humillado y preterido hubiera alzado bandera blanca frente al cruel destino. Entonces despareció la visión. Todavía me dio tiempo a vagar por las dependencias de la mansión. Estaba habitada por frailes menores de la observancia y por claustrales. Los descalzos discutían con los calzados. Uno de forma muy violenta apostrofaba a un compañero que decía llamarse fray Pedro de Villacastín por habersele visto por malos pasos a altas horas de la madrugada por los lupanares de Segovia y este respondía que acompañaba al rey en estas giras por la ciudad a casa de las visitadoras y que más pecaba la lengua que el ojo. Contó la historia de doña Guiomar de la cual el rey estaba muy prendado con gran enojo de la reina doña Juana. Otro de los religiosos contaba cosas maravillosas del monarca no sólo sus proezas sexuales de quinque in eadem nocte sino su fuerza inaudita de domador de leones porque tenía una partida de estos animales que le había regalado el rey de Granada y que él solo entraba en la jaula para darles de comer y que estas fieras en lugar de atacarle le lamían la mano. Observantes y claustrales se llevaban a matar por lo que la conllevancia resultaba harto problemática en aquel monasterio. Pleitos entre claustrales y observantes, la cosa llega hasta Cisneros y parece mentira que perteneciendo ambos bandos a la misma orden del cordón sus actitudes tengan poco de seráficas y mucho menos de cristianas. Igual ocurre entre los agustinos regulares y los monacales, el Carmen descalzo y los que llevaban zapatos.



Al rey cristiano de ojos cansados que parecía harto de pelear le hastiaba la vehemencia con que cada feudo enarbolaba su estandarte porque -sepan cuantos- era un príncipe que detestaba la violencia y se desmayaba a la vista de la sangre. Me preguntó qué que era lo que quería ser de mayor y torció el gesto.

-Tú no vales para clérigo ni para político. Tienes alma de guerrero pero como eso no puede ser, abrazarás la vida áspero e ingrata de las letras; escritor, mi cronista.

Aun desconociendo a punto fijo cual era el significado de aquel augurio que enunciaba (ciertamente, a mí me gustaba emborronar y mandaba mis articulitos y mis cuentos al “Sígueme” y a la “Hoja parroquial y alguna vez mi nombre en letras de molde) la idea me atraía. Escribir por tu propia cuenta y riesgo, tener ideas personales, no vivir a lo borrego, no comulgar con ruedas de molino y pensar por boca de ganso, lo que diga la masa, peligroso oficio y arriscado afán. Me iba a uncir al yugo compartiendo el infortunio y la soledad del hombre de letras. Largas vigilias, trabajo perdido, mayúsculas decepciones, mensajes del naufrago dentro de una botella. Vivir hablando y pensando con los difuntos apartándose de los vivos. A sabiendas de querer robar el fuego sagrado a los dioses y de entrar en el laberinto de Creta burlando al cancerbero universal, ese que no habla, no sabe no contesta y cuando lo interrogas hace un movimiento de sí o no con la cabeza. Recorrer el dédalo de la literatura si no llevas contigo el ovillo de Ariadna es exponerte a las cornadas del Minotauro que es un mihura que no falla ninguna de sus embestidas. Los pensadores son humillados y ofendidos. Al vulgo no se le puede llevar la contraria que sólo cree en el poder y en la riqueza en los placeres del lecho y de la mesa.

-Pese a todo, niño segoviano, conocerás el Bien, la Verdad y la Belleza. Y ese es el Cristo- dijo su Majestad rompiendo un largo silencio de taciturnos pensativos- Aunque se desprecie la doctrina y las togas cedan a las armas. Serás rebelde y comunero.

-Entraremos en Granada, señor.

-Eso se hará. Pero yo no lo veré. Boabdil chiquito entregará las llaves de la alhambra a mi sucesora y hermana. Se habrá consumado un sueño, culminaremos el prpósito de venganza de la ignominia de la Cava Florinda. Ese es el sueño de España, la unidad nacional bajo el reinado de la cruz. Yo no sé si lo he conseguido pero pelée en Gibraltar y aquí estan las heridas en mi cuerpo para probarlo y mis caballeros, Enrique de Guzmán y el Conde de Niebla colocaron el pabellón de Castilla en lo alto del peñote.

-Actualmente sólo hay ingleses y moros.

-Hasta que Gibraltar no sea tierra española cundirá la desazón y volverán los bandos y las armas de los españoles unos contra otros-dijo el Monarca Misterioso. Y prosiguió:

-Soy amigo de moros porque quiero atraerlos hacia nuestra causa. Son buena gente pero acérrima. Muy cabezotas, hijo, muy cabezotas. Lo malo es que detrás del moro está el judío y ambas religiones confabuladas contra nosotros constituyen un enemigo casi invencible. Ello forma parte sin embargo de la maldición de don Rodrigo.

Casi me dieron ganas de abrazarle pero como sabía que era un ángel o un trasgo que bullía en mi cabeza no me atreví. Me quedé mirando para el artesonado de siete faldones que se alzaba sobre nuestras cabezas, una maravilla del arte morisco, con las estrellas de David labradas en pan de oro y toda esa esgrafía morisca de talante tan segoviano que huye de estampar en las paredes la figura humana y se entrega a los arabescos y ajarafes, en labor de ataujía, para no desairar al Profeta. Las tres culturas bajo la preeminencia de la cruz eran impronta enriqueña y se perdió mi mirada entre los baquetones y boceles de la capilla de Santa Úrsula. Más arriba coronaba el palacio la espadaña de ladrillo rojo con su tejadoz liso de pizarra, su tortea y su veleta. La campana estaba sonando a maitines y en el halda podría leerse la inscripción latina Henricus me fecit.

-Muchas misas me habrán dicho las queridas monjas

el aire se remansaba y cruzaba los ámbitos del monasterio una inusual quietud. Estábamos en el salón del trono el rey y yo arropados por la imagen del querido san Antonio que él donara y un cristo atado a la columna que debió de salir del buril del Divino Morales. Defenderemos la verdadera fe y Dios nos ayude. De lo que ocurra después mejor no preocuparse. Alguien llorará sobre nuestras cenizas. En la sala capitular la tumba que él construyó para su enterramiento. Lo inhumaron en Guadalupe al lado de su madre la portuguesa doña Juana. Recordé un cantar que me enseñó mi madre al Antonio divino y santo:

si busca milagros, mira: muerte y error desterrados

miseria y demonio huidos leprosos y enfermos sanos

el mar sosiega su ira, redímense encarcelados, miembros y bienes perdidos recobran mozos y ancianos

el peligro se retira los pobres van remediados cuéntenlo los socorridos díganlo los paduanos



En aquel instante el espectro despareció y yo me perdí por los pasillos del gran laberinto de la existencia.

GONGORA DEDICA A UN CABALLERO QUE ESTANDO CON SU DAMA NO PUDO CUMPLIR

A MARFISACon Marfisa en la estacada










Entrose tan desguarnido







Que su escudo aunque hendido







No pudo rajar la espada







No se vio en trance tan crudo







Ni vuestra vergüenza pudo







Cuatro lágrimas llorar







Siquiera por dejar







De orín tomado el escudo

2011-04-08

GATILLAZO

Con Marfisa en la estacada




Entrose tan desguarnido



Que su escudo aunque hendido



No pudo rajar la espada



No se vio en trance tan crudo



Ni vuestra vergüenza pudo



Cuatro lágrimas llorar



Siquiera por dejar



De orín tomado el escudo

2011-04-05

ALMA MIA ALABA AL SEÑOR Y TRANSFIGURATE EN SU RESURRECCION. VISPERAS EN UNA CATEDRAL RUSA.

EL CANTO A JESUS EN UNA CATEDRAL RUSA






Tarde de domingo melancólica. Cae la lluvia sobre Madrid, se empapa el alma, abril aguas mil. Es el primer domingo de cuaresma para los rusos y gracias a esta maravilla que es Internet- un invento judío- pincho el sitio Grad Petrov y desde ocho mil kilómetros de distancia asisto a las maravillosas vísperas. Toda la liturgia es cantada. Oficia el primado Patriarca Cirilo de Moscú estos oficios cuaresmales quien pronuncia una homilía (propavied) de apenas siete minutos. Su voz se transfigura y aunque no entiendo muy bien el eslavónico anoto que el nombre de JESUS lo repiten hasta doscientas veces.  Es como estar una hora en el monte Tabor porque el cristianismo es la religión de la transfiguración.


La melopea de los coros es repetitiva, siguiendo la tradición hesicastica y resuena bajo las bóvedas de la Preobranyensky de San Petersburgo que así llamaban los oficiales de la guardia del zar y el vulgo la conoce como San Isaac, el templo mayor del mundo. Supera en dimensiones al Vaticano. La melodía que viene de allá empapa el alma como la lluvia que besa las madreselvas de mi jardín y a los castaños que enveran.


Oh dulce Jesús llena mi alma. Uno se sumerge en las aguas del Jordán, pide perdón por sus pecados, se llena de esperanza y ve el mundo, este mundo nuestro invadido por las pasiones que rinde tributo al dinero, a la concupiscencia de los sentidos, y a todo ese griterío venal de un país sumido en la campaña de elecciones como es España, el pueblo aturdido y tratando de sobrevivir. Oh Jesús. Consuela a los desconsolados, alimenta a los hambrientos, da esperanza a los desesperados, llena su corazón.


Fides ex auditu. La fe entra por el oído decían los santos padres del yermo y eso los ortodoxos lo cumplen a rajatabla a sabiendas que la fe cristiana es belleza, compasión, perdón, mientras aquí nuestros curas andan con milongas y con sus tiradas que si el papa que si la infabilidad de la iglesia, todo ese oscurantismo sin sonrisas. Lázaro sal fuera, toma tu camilla y anda. En nuestros largos sermones y encíclicas se habla poco de Cristo, el que trajo la esperanza y la redención y nos entregamos a juegos florales y caxigalinas. Es por lo que nuestros templos están vacíos mientras en el Este aumentan las congregaciones.


Y es que aquí todo se vuelve político pero nuestro divino Jesús no era un político sino un profeta, un terapeuta que sanaba las almas, un taumaturgo que obraba milagros, un mago que encantó todos los ámbitos de la vida humana y un artista que desbarató las malas artes del diablo. Hienden el aire las letanías, atruenan después las respuestas de los coros.


Es el canto diaconal que obra un efecto de bálsamo sobre las conciencias. Un sedante para el espíritu No hay que explicar, no hay que entender, no hay que razonar, dejemos que hable el corazón y esto es el hesicasmo repetitivo, el rezo de pie, pero el cuerpo no se cansa durante la hora larga que dura el oficio. Es el efecto “ s o b o r n o s t” (catedralidad) que sólo posee la inigualable liturgia rusa y que ha perdido – antes del Concilio la tenía- el rito romano. Esta tarde a través de la lluvia y este chisme, mi ordenata, mi alma se ha esponjado en la mirada alentadora de Jesús, el dulce Redentor. La fe entra por el oído. Alma mía, alaba al Señor






05/04/2011

2011-04-03

CLARIN TENÍA UN VIOLÍN. HOMENAJE AL PERIODISMO ASTURIANO

a Luis Alberto Cepeda uno de los mejores directores de LA NUEVA ESPAÑA en el recuerdo.

PEIRODISMO ASTURIANO A LA SOMBRA DEL

CARBAYÓN



El primero de octubre de 1879 se derribaron las murallas de Vetusta a tenor con lo que acontecía las ciudades de media España, excepto Ávila. Corrían vientos nuevos. En Oviedo había una que edificaron los romanos y sólo dejaron un lienzo de muro en la bajada de San Tirso a la catedral.

Pero sobre todo pereció a efectos del ensanche devastador el roble triunfal que desde el siglo XIII fue testigo del ir y venir de la ciudad. Seis siglos le contemplaban desde la quima a la base y un perímetro de catorce metros que no podían abarcar doce hombres bailando la danza prima.

Era el Carbayón una especia de gentilicio para dar nombre a todos los nacidos en la insigne augusta y leal ciudad. Los árboles mueren de pie que diría el gran Casona para dar paso a una nueva civilización, una mentalidad distinta. El holocausto del progreso. Tala voraz a compás de la marcha de la historia pero como no hay mal que por bien no venga al día siguiente 2 de octubre vería la luz un periódico que alumbraría sendas de libertad, de buen hacer periodístico y de ese humor típico ovetense que tiene entronques con el understatement inglés.

Oviedo y Asturias en general a la sombra de aquel carvajal mítico surgiría un vivero de grandes hombres de pluma, periodistas, escritores, dramaturgos, músicos – allí es uno de los pocos lugares de España que se pirrian por la ópera- el rotativo acabaría sus días el 19 de julio de 1936 y abrió sus páginas a gente tan insigne como Palacio Valdés, Juan Antonio Cabezas, Vital Aza, los Selgas, Tomás Tuero, Leopoldo Alas “Clarín” y su hermano Genarín, Pío Rubín, Pérez de Ayala que insertó algún artículo aunque, hombre de izquierdas, prefiere otras rotaplanas como el “Pensamiento asturiano” o la “Revista”.

El Carbayón, que era un poco de los curas, sentía inclinaciones centristas y sus directores como Melquíades Álvarez, fusilado en la guerra civil por el Frente Popular, eran de la CEDA. Escuela, pues, y noviciado de grandes periodistas.

A mí, salvando las distancias, me nacieron en Segovia pero me puse a recaudo de aquella alcazaba; aprendí a escribir y a soñar y a amar a la sombra de la alcuza de Vetusta ese embudo hacia arriba, encaje de piedra, donde don Fermín de Pas enristraba el catalejo para ver pasear a doña Ana Ozores. Andando el tiempo supe que la diócesis segoviana tuvo conexiones con la que fuera sede primada de la Españas y el constructor de la catedral fue un obispo Arias de las grandes familias segovianas.

En fin que allí me quedé a la sombra de la aguja de la catedral y aunque ausente de la tierrina mi espiritu revierte a sus montañas. La primera vez que crucé Pajares recuerdo la frescura, la amabilidad y el candor de aquellos ovetenses que se expresaban en un acento cantarín y dije aquí me quedo, me esperaba la vida allí. Mi primer artículo me lo publicó Pérez de las Clotas en la tercera de opinión del querido la NUEVA ESPAÑA. Guardo el recorte agradecido, por ahí, pues en aquel periódico trabajaron Arias de Velasco amigo de mi suegro Gabriel, Alberto Cepeda, Lalo Azcona un crack, el anchorman de nuestros telediarios años 70, (su padre Ladis Arribas en él continúa escribiendo) José Manuel Ponte Mittelbrun, los Vázquez Prada, Alfonso Calviño el último director de “Voluntad” de Gijón, heredero de aquel “Avance” de los socialistas Manolo Fernández Avello, yo creo que el mejor columnista de lo local, un maestro del comentario leve que solía encajar Nicolás González Ruiz en el YA años ha pero con más contundencia e ironía no exenta de bondad.

Hoy añoro aquel periodismo fenecido de las grandes plumas y de los grandes reportajes de Diego Caicedo o las crónicas de Alemania de José Luis Balbín. En esta profesión humilde y modesta sonde las haya un periodista lo es todo y es nada. Actualmente se ha entreverado con la política y algunos tienen más poder mediante las tertulias que los propios ministros. Sin embargo, un periodista sin periódico es un gato al agua. Un cero a la izquierda. Nada.

Clarín tuvo su propio órgano de opinión: “Juan Ruiz” órgano satírico donde fustigaba de forma implacable la certinidad de este país. Y combatía desde su trinchera contra los meapilas de “Tambor y Gaita”. Este rotativo ovetense llegó a decir que su “Regenta” era un somnífero. La historia ha demostrado el error de aquellos plumillas de la montera picona porque la inmensa novela de Clarín es uno de los grandes monumentos en español literario después del Quijote.

Le acusaron hasta de plagio, de haber fusilado a Flauvert. Sin embargo Ana Ozores la protagonista, análisis de un alma femenina, supiera a la propia Bovary. Pobre Clarín, un sentimental un místico al que motejaron de ateo, de poco hombre, de mal asturiano y poco español. No comprendieron el gran drama que llevaba dentro este gran novelista que decía que la literatura no daba para comer pero a veces da para merendar. Hoy ni eso.

En algunas de sus páginas se percibe el desaliento de los grandes españoles incomprendidos, habitantes de un exilio interior que les convierte en autistas casi pero siguen emborronando papel. “En este oficio es poco lo que le pagan a uno por trabajar mucho… yo ya sé cual es mi profesión leer pero no lo pagan y estropea la lectura los ojos y el estómago”. El Señor le dio esa facultad o recado de escribir y era un escritor creyente que a veces carga contra los abusos de la iglesia jerárquica, lo que hacemos todos.

Sí, Clarín escribía como respiraba, y a veces en su prosa da conciertos de violín. Sobre todo en sus cuentos. Pocas obras maestras en el idioma como su “Adiós cordera”. Un poema en prosa. Clarín tenía un violín y sus notas siguen sonando por las calles de Vetustas en pentagramas de humor y de melancolía. Oviedo es un ente literario como el Dublín de Joyce, la montaña mágica de Mann. Crecer y amar a la sombra del Carbayón ha sido un don divino, una señal de que existe Dios dentro de mi descarriada y apenada vida.

03/04/2011



2011-04-02

VERSOS DE PRIMAVERA

Saludos mes de abril







April is the cruellest month of the year, decía mi T.S. Elliot venerando


Pero no. Yo creo que es marzo el de los aciagos y funestos días


Me veo andando por los chaflanes de la carcel vieja con mi abrigo de alquiler.
Acababa de salirme del seminario,


Renunciada la sotanilla.


Punge aquel recuerdo como un quiste


Bajo el escalpelo infernal de la vida.


Te saliste o te echaron


Y vagué con pie dudoso por toda la ciudad


A tomar el tren. La locomotora con voz triste como un funeral


Anunció mi llegada a la vida


Y otro 17 de marzo me echaron del amor


Y busqué refugio en mi cuatro ruedas


Con mis libros y mi guitarra viajaba hacia el sur.


Yo te saludo, abril, pasado marzo


Ya pasó el carnaval


Ya se expió la culpa del pasado


En clamorosas saturnales


Cerezos en flor


Y por todas partes fulge el claror de la vida


Más allá de nuestras tinieblas personales


Ríen las estrellas


En el parque del oeste ayer viernes de cuaresma


Dos adolescentes se amaban con violencia


Las ranas croaban en la charca


Y sobre el césped triunfal


Los limacos hacían la carrera


Bufaban las libélulas


Y en el estanque una abada


Lucia sus mollas prietas.


Es eterna la vida y vence a la propia vida con su radiactividad


Domando el galope desbocado de las yeguas del Apocalipsis


Una de ellas se llama Vastatrix


Y aporreó con sus cascos mi cerebro


Y al punto el espiritu maligno me dejó


Y fue a poseer el alma de un tabernero haciendo caja tras el mostrador


Que clamaba con su voz de chusquero:


-Danos y danos


hasta que no te conozcamos.


Una rubia saltó a lo alto del chiringuito las tetas al aire


Bayadera abracadabra contoneante


Se remecía y bailaba a puerta gayola


El juego consistía en meter un dólar y diez euros por la ranura


De sus dulcedumbres.


Danos y danos…. ¿de mamar?


Y en este baile de adivinanzas de se ve pero no se toca


Estaba la maula de aquella estafa erótica


Que trajo a España Berlusconi el burlesco


Cohen de las putas menores y mayores del burdel de Europa


Y presidente de gobierno.


Si pero el que mucho quita y nada pon pronto llega al hondón.


You are a teaser, baby, entre las flores de abril.


Libanos oh dios de la Vastatrix Venatrix


Procruanos un hueco en la trompa de caza


De Diana cazadora



02/04/2011

2011-03-25

un escritor corografico y coreografico decorativo comparsa del odio

MARTINEZ REVERTE ATACA A LA BLAU




Es un personaje neutro, mansurrón que quiso ser como Graham Green y escribía novelas al estilo de Viajes con mi tía. Un cronista de viaje, antes se llamaba a esta clase de libros literatura corográfica, un cuentista, vaya. Me exaspera que el tal Martínez hijo de un jerifalte falangista un histórico de EFE se despache a sus anchas y diga que los divisionarios de la Azul son criminales de guerra. Las fofas carnes y el odio de este sujeto criado a los pechos franquistas de Emilio Romero no le deben dejar ver el bosque. Hombre los de la Blau eran muchos, casi veinticinco mil y tuvieron unas cinco mil bajas, tenía que haber entre ellos de todo. Seguro que este individuo no ha leído a Tomás Salvador, Alvaro de la Iglesia, A Riudavets, a Rodrigo Royo al propio Lain Entralgo y a Antonio Tovar. Seguramente que un repaso a estos autores le ayudaría a mejorar sus deficientes prosas que destilan vitriolo y saña puesto que trabaja para un periódico lleno de hijos de falangistas, el Pais, con mucha mala hostia. Manuel Pombo Angulo dice en su novela que lo peor que hizo Hitler fue perder la guerra. Pombo fue el ultimo corresponsal español en Berlin antes de la entrada de los rusos. Si no hubiera ido Hitler contra Rusia es posible que otro gallo hubiera cantado para las armas alemanas. Denunciaron el pacto Ribbentrop- molotov y el mundo se nos llenó de enanos, de cobardones y de gente vil como el amigo Martínez Reverte

2011-03-15

DOY MI BIENVENIDA A DAVID SIMBOLO DEL REINADO DE ISRAEL

gracias a este blog y a Google, se agregan a nuestros lectores a David, que nombre más hermoso, símbolo de Israel, yo tambien soy Israel aunque no lo parezca. Los elegidos funcionan de otra forma, queridos rabinos, rogad por mis japoneses, estais encendiendo una vela al progreso. Bienvenido a esta casa David, en la que siempre defenderemos a los que nadie defiende, esa es la grandeza de Israel y de Cristo, no otra

MI LLANTO POR JAPÓN LAGRIMAS DE FLOR DE LOTO

La naturaleza se ha encargado incomprensiblemente, misteriosamente, de castigar con una maremoto al gran pueblo nipón. Por designios inescrutables de la providencia divina el Japón está pagando por todos los pecados cometidos por las demás naciones en estos años de desarrollo tecnólogico. Gracias a los japoneses la vida en el mundo es más fácil, porque ellos trajeron el walkman,  y pusieron al mundo en cuatro ruedas con sus impecables coches utilitarios, desrrollaron las comunicaciones vía Internet, los coches Honda y las segadoras y cosechadoras que han sacado al campesino europeo de los atrasos de la edad media. Sufrieron el cruel bombardeo de Hiroshima y Nagasaki, eran valientes y audaces en la guerra, como buenos samurais, hidalgos. Hoy mi corazón sangra con Japón, lloran las flores de loto. Como cristiano interpreto estos apocalípticos sucesos, no solo el tsunami, sino también la avería de las centrales atómicas, como un aviso de Dios para que salgamos de nuestro egoismo, nos amaemos y nos perdonemos unos a otros. Japón nación mártir ha sido el elegido para la expiación, otra prueba más pero estoy seguro de que los napos sabrán salir adelnte con su sabiduría y su tesón. Lloro y rezo por las victimas. Cantad conmigo "pakoi", descansen en paz los muertos y que Dios otorgue salud a los vivos y cure a los heridos de tan catastrofIco atentado de la naturaleza. Incontenibles fuerzas telúricas. ¿La mano de Dios? Pero Japón y los miles de muerto no tienen culpa a no ser que esto sea un signo de la necesidad de expiación y de purgar sus pecados que tiene la humanidad.

2011-03-11

al negar la cruz y tratar de sustituir la religión de la cruz, del perdón y del amor por la del Holocausto que es la venganza, al corregir a San Mateo, este papa prevarica y puede ser el de los últimos dias

BENDICTO XVI ¿ES UN HEREJE?

O judaiza o chochea. Con todo lo Papa que sea en  su libro sobre Jesús de Nazareth no creo que esté facultado de enemendarle la plana a San Mateo. A este paso, y por complacer a los impíos, nos vamos a quedar sin Viernes Santo. Cierto que el pueblo judío no fue el responsable del ajusticiamiento del Salvador, pero fue traicionado por sus lideres, por el gobierno, pos sus curas, por los escribas y fariseos, en una palabra el Sanedrin. Ellos siguen en la misma demanda. Son contumaces.
Creo que hasta el propio Judas que fue la causa remota del crimen que fue un deicidio pudo salvarse. Se arrepentió, pero el Sanedrín, el Caucus, el politburó, los mandamases del pentagono y la casa blanca, los de Downing Street y la Wilhelm strasse, los de los bancos, Wall street, Hollywood, los fabricantes de armas, los que se dedican al trato de los seres humanos y crean la angustia en los corazones, siembran inquietud, proque profesan una sola religión la del odio, la venganza y el "profit". Ellos siguen conspìrando contra la cruz y contra el misterio de la Resurrección. Guerras, muchas guerras, y agit prop El gran enemigo de la religión cristiana y de todas las religiones es Zion por paradójico que suene esta proposición, casi una contradicción "in terminis".
Los sacerdotes de la gran sinagoga son los que han metido la mano en el avispero y agitan las aguas turbulentas del Islam, un Islam que esgrimen contra Europa. Tienen un arma poderosa en sus manos el agit prop. Por eso la actitud de sumisión a los gurus de la guerra debe de haber escandalizado a no pocos católicos. El Vaticano vuelve por donde solía. A los sforza y a los Borgia. a los Julio II, señores de la giuerra, amigos de los poderosos. "Ese libelo de San Mateo que cuenta lña historia del crucificado-les contaba el papa Alejandro VI a uno de sus bastardos- nos hiuzo ricos". Pero el fin del pontificado que al fin y al cabo es una institución merovin gia sin fundamento en la Escritura porque el obispo de Roma es uno más en todo el sinodo episcopal y si prevarica peor para él.
El error del catolicismo es ver en este anciano alemán que habla con cierto ramalazos y al que le gusta la púrpura y la regalía y la amistad con los mandamases del mundo, que nunca condena los excesos por ejemplo de los israelíes en Gaza, que no dijo ni media palabra cuando ahorcaron a Hussein y ahora parece bendecir la acción contra Gadaffi de la misma forma que después de su visita a Estambul - quiere tener a todos contento olvidando el mandato evangélico de no se puede servir a dos señores- donde trató de agradar a los muslimes ga condenado al honorable pùeblo y gobierno de Iran. Este pontifice está con los que agitan las aguas no las de la piscina probatica que curan y redimen sino las del oceano turbulento que puede sumir a la humanidad en una gran confrontación universal. Los Sforza, los Borgias, los Piccolomini han vuelto por donde solían con este papa aleman que quiere meter en el reino de los cielos a su antecesor polaco por el sindicato de las prisas. Se arroga el título de vicedios. ¡Que gran blasfemia!
Cristo es amor y perdón pero el Vaticano es política, mangoneo, dinero, negro, bulas, indulgencias, corrupción. Y representante de Cristo en la Tierra o vicedios es un título dificil de aceptar. Menos mal que nos queda la ortodoxia. El patriarca de Moscú, el de Constantinopla o el de Atenas no metería a su grey en semejantes charcos. El bueno de Benedicto XVI parece querer seguir los pasos de Lutero. La herejía siempre floreció en Alemania. Queremos un papa italiano.

2011-03-03

A FAVOR DE LOS 110 KM POR HORA

No me gusta halagar ni ser cobista pero creo que la reducción a 110 km por hora del gobierno ZP es una buena medida. No sé si ahorrará gasolina pero puede salvar vida. Es que van como locos, oye. He conducido en USA donde con los coches que tienen esos haigas impresionantes se podría correr mucho pero de Nueva York a Washington me sorprendió que todos iban por el carril lento. Y en Inglaterra igual, ahora la han subido a 112 km. Sabia medida. A un país se le conoce por la forma de conducir y aquí van como locos. Los españoles que empezamos a manejar en los sesenta tenemos el complejo de quirón. Buf. Guardia echele una multa. Me acaban de adelantar en un puente muy elevado y con la tramontana que hacía un camión me pasó en raya continua. De las rotondas mejor no hablar. El comportamiento de algunos gamberros de la carretera es cuando menos inccivilizado, y casi yo diría asesino. Usted que se ha creído. Me aburren los pelmazos y chulos como Eduardo García serrano y otros plumillas de Intereconomía que hacen un periodismo de bulevar con visa de serio y parecen vivir en la cultura de la queja. Creen que no se ha muerto Franco y ellos quieren disfrutar del enchufismo de los encaramados y de las hijas. Me aburre esa actitud. Por una vez tengo que aplaudir esta medida de ZP, que se ha ido a Tunez a sacar pasta a los árabes. Remediemos lo de las cajas. Algunos pronto van a saber lo que vale un peine. Don Rajoy el Deseado no va a solucionar los problemas de este país. Y au volaant la vue c´est la vie que dirían los franceses. Buenas tardes nos dé dios y buen Jueves de comadres, ayer fue miercoles corvillo y el martes que viene martes lardero y luego miercoles de ceniza. Muchos siguen aquí sin enterrar la sardina. ¡Hipócritas!

2011-02-28

Zimoi

el invierno nos depara melancolía y tristeza

Esfinge semblanzas segovianas

simon peres dio a rajoy el abrazo de la muerte

Um¡ corren tiempos recios. Vino Simon Peres a España. Había que celebrar el cuarto de siglo de relaciones diplomáticas. Desde los reyes católicos no había embajador. Eso dicen porque los judíos en España estuvieron yendo y ciniendo y aunque ellos los nieguen ahora Franco los apoyó y concedió innumerables ventajas. Leer "Franco y sefarad ¿un amor secreto?"por  Antonio Parra Galindo (soy yo el abajofirmante) y lo han celebrado como el gran triunfo de la democracia. Pero tales contactos a mucha gente en este país fueron loor de enemigo y enemigo que huye puente de plata. Mas a lo que voy. Esta visita es importante aunque un tanto silenciada. Don simon, ay don simon, es el amo de la baila, la baila sionista, claro está y se entrevistó con Rajoy y con el rey pero nunca con ZP. Kissinger en remembranza a Carrero. El abrazo de la muerte. Rahoy y Su Majestad pueden tener los días contados, pero creo que ZP, escurridizo como una anguila sobrevivirá. Todo el judaismo se encierra en una frase: sobrevivir. Y una cosa al Gran cofrade no le gustan mucho las alabanzas. Prefiere que a los judíos les den caña. ´Como yo. Por eso el bueno de García Serrano se sesataba en elogios e incensarios. Como se nota a los fachas. La verdad es que don simon ha pasado por M;adrid como una sombra. Se fotografió con la plantilla del Real Madrid. El estado Hebreo tiene en el club blanco integrado en su totalidad por mercenarios, no hay españoles, invertido todo un capital. Yo soy del Aleti y Cierra España. Manque pierda. en estos días turbulentos a 20 años vistas de que estallara la Tormenta del Desierto una guerra acojonante transmitidsa por la sienene y miles y miles de muertos irakíes la situación revierte a los tiempos de Sadat Hussein pero en vez del Ladrón de Bagdad que acabara en la ahorca ahora el villano es Gadafi. Israel ha metido la mano en el avispero. Yo me pregunto y se lo pregunto a los judios que tanto aman la vida y a los que les horroriza la sangre derramada si se puede matar y destruir en nombre de la Democracia. El objetivo es claro sin embargo. La revolución de los viernes de la ira va a estrangular a Europa. Sin reservas de petroleo aquí puede producirse el caos. Lo ha calculado bien el negro Obama que es judío cuarterónm como Sammy Davis Junior, Oh cristo ayudanos. Rajoy de todas formas ha recibido el abrazo de la muerte. Aquí el que más chifla capador. A Tel Aviv le va bien con ZP aunque creo que lo van a cambiar por Carme Chacón. España ganará en el cange. Oh Dios, Bono no.....!

2011-02-24

ENHORABUENA RAÚL DEL POZO

LA CUARESMA LLEVA A LA PASCUA RUSA

UARESMA LLEVA A LA GRAN PASCUA RUSA


Las festividades movibles de la Iglesia Ortodoxa constituyen dos ciclos: cuaresmal y pascual. El ciclo cuaresmal incluye en él los tres domingos que preceden a la Cuaresma misma (y que sirven de preparación), la Cuaresma y la Semana Santa.
En el tiempo preparatorio de la Cuaresma comienza a cambiar el aspecto de los servicios litúrgicos y siempre resuenan más los cantos que llaman a la penitencia. En este período, durante las misas se conmemora el Juicio Final, las parábolas del publicano y el fariseo y del hijo pródigo. El último día antes del inicio de la Cuaresma la celebración se dedica a la expulsión de Adán y Eva del paraíso. Así la Iglesia aviva en sus hijos el anhelo de Dios y el deseo de conversión. Antes de comenzar la Cuaresma, en la vigilia, se celebra un rito del perdón, durante el cual los miembros de la comunidad se reconcilian los unos con los otros, por lo que este día se llama Domingo de Perdón.
Las celebraciones cuaresmales se realizan según normas especiales y se distinguen de las demás por su severidad y concentración. Después de cada celebración, se lee una oración del venerado Efraín el Sirio. Su contenido está dedicado a la acción más importante y central de la cuaresma: cambiar y mejorar el alma del hombre, algo que sólo es posible gracias a la ayuda de Dios.
Durante la Cuaresma, la Eucaristía sólo se celebra el sábado y el domingo. El miércoles y el viernes se celebra una liturgia de adoración de las Santas Especies, durante la cual se puede comulgar el Cuerpo y la Sangre de Cristo, reservados en la última misa.
Todos los domingos de Cuaresma tienen sus temas litúrgicos.
El primer domingo se llama “Triunfo de la ortodoxia”. La iglesia festeja en este día la victoria sobre la última de las grandes herejías: la iconoclastia. El segundo domingo está dedicado a san Gregorio Palamás, el gran maestro que se pronunció sobre la naturaleza divina de la Luz del Monte Tabor, aquel esplendor que vieron los apóstoles sobre el monte de la Trasfiguración, cuando Cristo se transfiguró ante ellos. El tercer domingo indica la mitad de la Cuaresma y recibe el nombre de "Domingo de la Adoración de la Cruz”. En el cuarto domingo se conmemora al venerado Juan Lestvichnik, y en el quinto a la venerada María de Egipto; los hechos y las vidas de estos santos pueden enseñar mejor que nada la conversión y ayudar al arrepentimiento.
Transcurridas seis de las siete semanas de la Cuaresma, se inicia el tiempo especial de los últimos días previos a la Pascua. El último día de la sexta —penúltima— semana se llama “Sábado de Lázaro”. No mucho tiempo antes de ser crucificado, Jesús resucitó de entre los muertos a Lázaro de Betania, mostrando su fuerza divina y su poder sobre la muerte.
El día siguiente se dedica a la Entrada del Señor en Jerusalén. Cristo sube a Jerusalén, aunque sabe que en esta ciudad le espera la muerte. El pueblo sale al encuentro de Jesús con alegría y solemnidad, saludándole como rey terrestre, sin entender que es el Rey del Cielo. En este domingo se llevan al templo ramos de palma, en recuerdo de que el pueblo extendía estos ramos a los pies de Cristo. En Rusia, en esta época florece sólo el sauce, cuyas ramas se bendicen durante el servicio litúrgico; este día se llama “Domingo de Ramos”.
Comienza la Semana Santa. El Miércoles Santo se conmemora la traición de Judas, uno de los apóstoles, que decidió vender a Cristo a sus enemigos por 30 denarios. El jueves es el día de la Última Cena, durante la cual fue constituido el sacramento de la Eucaristía. En este día todos los cristianos comulgan el cáliz eucarístico. El viernes se celebra una liturgia denominada “Seguir la pasión del Señor”. En este servicio litúrgico se leen 12 lecturas del evangelio, dedicadas a las últimas horas de la vida de Jesucristo: la Última Cena, la oración en el huerto de Getsemani, el beso con el cual lo traicionaba Judas, el juicio, la condenación a morir en la cruz, la flagelación, la muerte en la cruz y el descendimiento.
El Sábado Santo es un día grandioso, en el que Cristo, aun cuando su cuerpo se encuentra en el sepulcro, con el alma desciende a los infiernos y los vence, liberando a cuantos estaban allí. La liturgia en este día no es aún pascual, pero ya está iluminada por la luz de la fiesta inminente.
En la noche de Pascua se hace una procesión que parece llevar a todos hacia la tumba, al encuentro del Señor resucitado. La celebración del primer día de Pascua lo es también de toda la Octava Pascual y está llena de ímpetu, alegría y exultación. Un infinito número de veces se repite la antífona de Pascua: “Cristo ha resucitado de entre los muertos, con su muerte ha vencido a la muerte y ha dado la vida a todos los que estaban en los infiernos”.
El domingo después de Pascua se conoce como Antipascua (“en lugar de la Pascua”) y también como “Domingo de Tomás”. En este día Cristo se ha aparecido a sus discípulos y ha convencido de su resurrección al apóstol Tomás, que estaba lleno de dudas.
El tiempo de Pascua continúa hasta la Ascensión, que se conmemora en el cuadragésimo día. Cristo ha ascendido al cielo y está sentado a la derecha del Padre. Ha ordenado a sus discípulos que no se alejen de Jerusalén hasta que el Consolador —nes decir, el Espíritu Santo— no descienda sobre ellos, acontecimiento que se consuma el día de Pentecostés. Los apóstoles, sobre los que ha descendido el Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego, han recibido dones y carismas, y han comenzado a predicar a Cristo, dirigiéndose a miles de personas. En Rusia, esta festividad se llama también la “Trinidad”.
Cumpliendo el mandamiento de su Maestro, los apóstoles han predicado en muchas partes del mundo; gracias a su obra, la Iglesia de Cristo crecía y se fortalecía. El domingo que sigue al de Pentecostés se llama “Domingo de todos los santos”.

2011-02-09

gramalla

Aquella gramalla sin mangas tejida de un solo hilo -Cristo se desvestía y sus siervos y seguidores duro colocarse ropajes, uno encima de, sotanas y dalmáticas, al año que viene en Jerusalén pero caminamos de espaldas al monte calvario- abolía el orden viejo. Los ornamentos de los dioses antiguos, de Júpiter Diana Afrodita y Baco quedarían preteridos pero sus sacerdotes, sintiéndose desnudos e incapaces de imitar al que pereció en la cruz en taparrabos, no harían otra cosa en todo el tiempo que hacer mayor el cupo del “indumento”.
Casi me desternillaba de risa pero aquella hora de grandes acontecimientos fue el tiempo de los sobresaltos y de las confusiones (yo creía, pensé que; pues no señor al revés te lo digo para que lo entiendas) y de las perplejidades. Nos anegamos en un marasmo de sorpresa. Tú, Cristo bendito, viniste para confundir a los mortales. Supuestamente quedaron sin vigencia las estolas las mitras las cidarias el efod y todos aquellos ropajes que se ponían uno encima de otro, negro sobre blanco, blanco sobre negro, para definir oficios y categorías inciertas de flámines y peanes del mundo órfico.
Degolló nuestros principios sin espada.
- ¿Eres tú el que ha de venir o esperamos a otros?
- Por sus obras los conoceréis- respondió el Señor
Se rieron de él pero él no vino a traer la paz al mundo sino un orden nuevo con todo lo que ello implica: la destrucción de Jerusalén que fue desmontada piedra a piedra y los campos adyacentes de su pomerium o arrabales, arrasados y sembrados de sal. Al pie de la cruz escuchábamos el batir de los tambores de los soldados de Tito casi tres cuartos de siglo de que aquel cerco se produjera.
-¿Y no escarmentaron los judíos?
-Por vida de Minerva, ¡qué bah! Son pueblo duro de cerviz, una alegoría de la sinrazón y estupidez humana
Era Jesús un revolucionario. Vino a los suyos y los suyos no le recibieron. Sus vestiduras de ajusticiado por una de esas carambolas inexplicables que hoy confunden a los soberbios (la potencia se hizo acto trascendente y se encendió el fuego de la gran luminaria y ardería por los siglos de los siglos aquel pebetero puesto que nadie será capaz de destruir el amor) eligiendo a lo más despreciable y abyecto del mundo, que de los rechazados y humillados y ofendidos hizo él su piedra basal y en menoscabo de la soberbia y de la confusión terrenales.
Debió de ser un revés para los sionistas mesiánicos. El libertador anunciado por los profetas de Israel moría en el suplicio escoltado por dos ladrones Dimas y Gestas. No me vengáis con bromas ¡Qué guasa! Vino a los suyos y los suyos no le recibieron -la frase de Juan que luego leí incansables veces martillea mis sienes- mientras los mercenarios puesto que no se puede hablar de soldados romanos que tienen otra dignidad y se echó mano de esclavos sirios para hacer aquel trabajo se rifaban con el cubilete sus paños menores. El Hijo del Hombre salvaba al mundo en taparrabos. Semejante desvergüenza ¿dónde se vio?

Pero la humilde túnica inconsútil era el símbolo del siglo futuro. El que busca su vida la perderá. A ver queremos un signo pues ese no nos vale.
La vida se la había echado el Inocente sobre los hombros a manera de chal cobijando sus espaldas doloridas cuando, varón de dolores, al cabo de cinco mil azotes y de 72 puntas de cambronera que es el peor de la especie de los espinos y la más áspera de las zarzas que horadaron sus sienes trepanaron su frente inmortal quedando ensangrentados los mechones de su rubia caballera y de su barba taheña ah que nos miraba a todos con aquellos ojos azules penetrantes como si no comprendiera la maldad del que somos capaces los humanos pero llenos de perdón hacia esa inclinación viciosa que los teólogos achacarían al primer pecado de Adán pero que a mí se me hacía muy difícil de aceptar como romano acostumbrado a mirar a los dioses con un cierto escepticismo pues sus malos ejemplos y concupiscencias y que A más estaban ahí para castigar y enviar rayos y desgracias a los mortales. Si te enojabas con Júpiter este te taladraba con su gario y te convertías en rana.
Con los dioses no se juega. Antes de morir había que hacer mandas a Esculapio y se mandaba matar un gallo capón para que el dios de la salud tuviese una fiesta allá arriba con sus amigotes y después de expirar tenían que sujetarte la barbilla abrirte la boca y meter entre los dientes una moneda para pagar al Barquero. Esta costumbre acicate de la codicia fue un pretexto para que en el mundo antiguo abundasen los profanadores de tumbas. El oro era más importante que la deidad y en facto es la única divinidad que rige los designios. Oro, oro y nada más.
Fue ofrecido al pueblo en espectáculo de befa. Un esbirro lo empujó hasta la balaustrada y Jesús apareció en el enlosado del Lithostros una caricatura de ser humano, un guiñapo.
-Ecce homo
-Tenedlo. Vedlo ahí, cabrones. ¿No queríais que lo castigase? Pues le hemos zurrado bien la badana. ¿No os dais por satisfechos? No. La chusma quería más sangre. Dada su condición vil y sus adscripciones impredecible. Era el mismo morbo que conducía a la plebe de Roma al coliseo. Quería ver la sangre a chorros de los andábatas sobre la arena y que cantasen el himno. Ave Caesar los que van a morir te saludan.
Ecce Homo. Le habían colocado un manto púrpura sobre los hombros y pusieronle una caña en la mano por cetro y así compareció. No lo condenó Pilatos. Fue sentenciado a muerte por un tribunal democrático que sometía sus veredictos a votación en la casa de Anás y Caifás, sumos sacerdotes. Lo mataron los judíos. Pero la perfidia de esa raza es alegoría de la condición humana, si se quieren mirar las cosas desde un ámbito teológico, ajeno a toda manifestación racial. Sin embargo, el pueblo elegido se convirtió en pueblo errante. Nunca en paz consigo mismo.

2011-02-05

HEBRERO ME ACUERDO DE MIS CAMARADAS QUE CAYERON EN STALINGRADO ALEMANES, RUSOS, RUMANOS, ITALIANOS, ESPAÑOLES. DIOS GUARDE SU ALMA

LA NOCHEBUENA DE UN KAROBO EN EL FRENTE DEL ESTE. CARTA A SU MADRINA

Posición 375 sección de Antiaéreos





Querida Aderita; Recibí tu carta ayer. La trajeron los del hipomóvil de la Comandancia. No había podido hacer el reparto en siete días pues hemos tenido una cellisca de las que hacen época. Estos sí que son tormentas y no las del Bierzo. Gracias por los aguinaldos con el turrón y la botella de coñac él detente bala y la estampa del Niño Jesús que hemos colocado en sitio preferente de la chabola y está Jesusín hecho un sol y yo no sé cómo con esos gayumbos blancos para tapar sus vergoñas puede aguantar los treinta y dos bajo cero. ¡Cómo es Dios y todo lo puede! Pues verás nos liamos a cantar villancicos como descosidos y después llorábamos todos como bobos. Hasta al Teniente Müller que manda la batería y es un militar prusiano de aspecto seco y que parece poco sentimental le rodaban las lágrimas. El tapabocas también te lo agradezco y más sabiendo que ha sido tejido por ti con una toquilla que era de tu abuela. La botella de Carlos III nos la chiscamos en amor y amistad fraterna. El cabo Seidenbaum escotó unas salchichas y varias botellas de aguardiente del que por aquí llaman schnaps junto con una botella de vodka que tomó de un ruso que hicieron prisionero y alguien sacó una guitarra y una pandereta. Y fuera penas. Dirás que somos unos borrachos pero no. Sin algo de calor en él estomago aquí te arrices pues como te digo aquí hace mucho más frío que por León. Dirás que por que té cuentos estas cosas. Pues es que no te tengo nada que contar. Aquí sólo hay nieve y nieve. Hasta los arboles se sumen debajo del talud blanco. Villancicos. Cantamos La Marimorena y ellos el Tannen Baum. Somos una sección mixta de artilleros alemanes y españoles. Mi unidad quedó tan diezmada en los últimos días que hubo que agrupar fuerzas. Nos entendemos como ponemos pero yo he aprendido algo de alemán aunque casi me entiendo mejor el ruski que me parece menos difícil y en esa lengua me sé varias frases. Una que nos aprendemos cuando en las largas marchas pie desde Grodno hasta esta zona que llaman la Rusia Blanca entrábamos en las isbas o casuchas de los campesinos medio despeados y muertos de sed y de hambre y nos salían a recibir niños descalzos abuelas sonrientes y pobres viejos cubiertos de harapos. Y allí la cantinela de siempre. T menisti ñiet Karovo ni malieko que quiere decir se nos han muerto las vacas no tenemos leche. Pero los pobres nos daban a los soldados lo que tenían y encendían el samovar y nos calentaban té con un poco de pan. Las abuelas bondadosas nos persignaban en la frente pues así son cristianas Aderita y eso no me lo suponía yo que nos había dicho que eran los rusos comunistas y rojos perdidos. Pues no es cierto. En las chozas aun en las más miserables había imágenes de Nuestro Señor y de la Virgen. Tienen mucha devoción a la Madre de Dios que llaman Blogodortisa. La, lamparilla encendida día y noche me recordaban un poco el altar de mi pueblo cuando íbamos al rosario y hacíamos genuflexión de rodillas ante el Santísimo. Los rusos no se arrodillan, se inclinan y se hacen la cruz continuamente. Dicen que para espantar a los malos espíritus. Esta buena gente me impresionó y me pregunté que hemos venido a hacer aquí a esta tierra a sembrar la muerte y destrucción. Muchas dudas me asaltan Aderita. Aquí hay un comandante Schmidt que dice que la invasión de Rusia ha sido un error de Hitler. Que todos creíamos que lo que había que cambiar eran la desigualdad de pobres y rucos. Schmidt dice que el diablo se metió en la cabeza loca del Führer. Y que esto es una locura. A mí la verdad nada me hicieron los rusos pues aquí los comunistas que había en España no los vemos por ninguna parte, sin gente humilde y llana y muy sufrida como los castellanos, claro que el comandante Schmidt sólo profiere esas dudas cuando ya llevan en el cuerpo cinco o seis copas. Y como para su camisa porque puede ser arrestado, yo soy el cabo pieza de un cañón que llamamos ocho. Ocho. Me harté a disparar contra los aviones rusos y alguno he conseguido abatir pero buena gana cada vez vienen más, son un enjambre. El otro día sacaron a diez o doce de la Wehrmacht que estaban metidos en unos pozos de tirador. Eran alemanes casi unos niños. Tenían los pies congelados, se escucha el día y la noche la música de los organillos de Stalín. Les paramos de momento pero al poco rato traen refuerzas y atacan y atacan. Al fondo el cielo se tiñe de rojo. Es el infierno de Stalingrado. Ayer estuvieron pasando convoyes de batallones rumanos hechos trizas. Los pobres llevaban algunos los pies congelados Eran infantes rumanos. Mal se presentan las cosas, querida Aderita. Y yo mañana que es Nochebuena cumplo 22 años. A ¿qué he venido yo a Rusia, Dios? Una voz interior me dice que para cambiar el mundo para hacerle mejor para defender a España del Comunismo pero la verdad es que no lo tengo muy claro. Me alisté voluntario en la División Azul. No sabía dónde me llevaban ni adonde me metía, al principio todo iba bien uy avanzábamos casi sin pegar un tiro. Yo cogí un mal constipado y me hospitalizaran en una ciudad que se llama Vilna. Me lo pasé en grande pues conocí una muchacha y fue conmigo al baile un par de veces pero un día cuando fui a buscarla vi cómo la sacaban de su casa unos policías de paisano con abrigo de cuero y cara de muy pocos amigos. Recuerdo su nombre Ester, era judía y a mí por confraternizar con el enemigo una orden de arresto de dos días en el calabozo y me enviaron otra vez al frente. Ya te lo he contado maja. Aunque no te conozco me pareces una chavala estupenda y hasta pienso que si regreso con vida de esta ratonera me gustaría c pedirte relaciones. Estas muy guapa en la foto, tienes una cara de buena persona. En fin tu estampa me ha recordado otras más felices y el niño Jesús me mira con cara de ternura y hasta parece que me habla a mí solo a mí y me dije Celerizo Cabrillo yo te voy a ayudar. Y me quedo ensimismado contemplándole. Mis camaradas dicen que es un Jesús muy bonito, los alemanes no tienen imágenes pero creo que son también cristianos, no creen en el papa. Los domingos suele venir un páter que creo que es luterano se pone un gorro muy raro y una estola negra como la de don saturnino el cura de mi pueblo y cantan himnos y ya está pero no dicen misa como los católicos, sólo cantar y los soldados los cantan con mucha devoción pues parecen sentir muy adentro su religión más que nosotros. Para que te vaya a contar si no son calamidades aunque así me desahogo. Soy el único que queda de los españoles porque han ido cayendo todos. El jueves le atizaron a un asturiano que se llamaba Teófilo Muñiz. Salió a hacer del cuerpo el hombre y por lo visto se puso en un sitio algo lejos de la tienda que no tenía desenfilada y le arrearon. A Rodrigo que era mi mejor amigo un obús lo dejó sin pierna y lo evacuaron a Riga. Pero esta muerte de Muñiz me impresionó. Murió en mis brazos. Llamaba a grandes voces a su madre y a mi se parte el corazón. Madre y el eco de su voz moribundo parecía arder sobre la inmensa estepa retronando moribunda. Madre, madre, ¿dónde estás? Dios le tenga en su seno. Aderita me dice en la tuya que no haces más que rezar por pues esas preces me vienen bien. Tus velas a la Virgen del Camino han dado resultado aunque pienso que salgamos enteros de aquí va a ser un milagro y de los gordos. Madre. Madre y las voces que pegaba Teófilo eran la misma s que otro asturiano también amigo del alma que se llamaba Agustín al que atizaron a lo tono. Era también muy fraterno. De Cellero. Me decía que cuando acabase la guerra me convidaba a las fiestas de su pueblo que son por san Pedro y los marineros hacen una ceremonia muy ocurrente y chistoso que llaman la amura vela. Se llamaba Agustín Fito. Si esta carta llegase a tus manos yo quisiera que se las remitiese por favor a su familia que vive en ese pueblo dándole mis condolencias. De mi vida aquí poco puedo contarte. Es muy monótona. Los días se parecen unos a otros como dos gotas de agua. El único aliciente es la llegada de la estafeta con la carta de casa. Lo demás comer y dormir, a veces sin saber si uno va a despertar porque un obús ruso te puede dar el pasaporte para que vayas a visitar a san Pedro. Uno se embrutece y no piensa en nada. Quien inventaría las guerras Aderita. La verdad es que cuando recibí felicitaciones de la Komandatur por haber abatido a cinco cazas enemigos no me sentí un héroe, me pusieron la cruz de hierro pero yo le dije al coronel que la ponía. Fue de pura chiripa mi coronel. Si dijese lo contrario, mentiría. No. No me siento un héroe no odio a los rusos. Por que tener que disparar contra gente que no conozco y nunca se han metido conmigo? Velay mis contradicciones, Aderita, bueno, madrina, Felices Pascuas y ojalá el año que viene de 1943 sea prospero y mejor que este puñetero 42. Estoy seguro de que nos vamos a ver pronto tú y yo uy que vamos a hacer buenas migas. Te gustan los bambinos? Claro que te gustarán a no ser que tengas vocación de monja. Reza mucho por mí y aprieta con el Santo Niño Jesús de Praga. Lo necesito. Y sin otro particular y deseando la pasas bien la Nochebuena se despide este tu amigo y admirador este Karovo que lo es. Tu Karovo.

Fermín Celerizo Cabrillo



La carta llegó a su destino pero el sargento Celerizo no regresó a la patría. Murió en la gran ofensiva de Stalingrado el 5 de febrero de 1943. Fue una más de los 200.000 hombres que perecieron en aquella ciudad orilla del Volga

LAS CANDELAS

CANDELARIA




Era la luz del purín en la alborada de julio

La gente faenaba en la era segaba o beldaba

Había muerto mi abuelo y la víspera un nuevo vástago arribaba.

Bahamontes ganó la vuelta a Francia

julio de 1957

Y yo leía al abuelo la recomendación del alma.

Recé los improperios, canté las letanías.

Señor, no mires nuestras culpas,

Aleja la enfermedad

De la peste, la guerra, la calumnia, el fuego, la inundación

Liberanos, Dios,

Vacía las carceles, rompe cadenas y hierros,

Guía a los viandantes, asila a los vagabundos,

Da valor a los soldados

Conforta a los moribundos

Fortalece a los que dudan

Pon a tu recaudo a los niños a las mujeres y ancianos

Vela por todos los pueblos cristianos.



Era la luz del purín pero más purifica la llama.

Yo caminaba detrás de la parida camino de la iglesia

Cubierto el rostro con un velo

Iba a ofrecer al hijo de sus entrañas.

Cuarenta días cuarenta noches y era la primera vez que salía de casa.

Al repique de una campana yo pregunté al tenebrario:

Dame de tu flama

El candelabro no respondía

Un salmo y otro dos nocturnos

Y al final las codas del Magnificat

Resonando bajo la cúpula melismas y esperanzas gregorianas.

-¿Qué nombre le pondremos?, preguntó el diacono.

-Se llamará Mariano

Oh, Dios, rezaba yo al Alto

Mientras a don Calixto el cura ayudaba

A una misa de presentada

Purifica mi alma con tu palabra

Asperges me hisopo y agua bendita

Salva mi alma

Nunca sabría que tú te llamabas Candelaria

Me diste la luz en aquel Fiat en la credencial de una estrella

Reservada.

Hágase en mí según tu palabra

Yo no sabía que la sangre el semen el barro y el vino

Toda la vida manchan.

Límpiame que soy inmundo. Dame de tu flama.

Vino un viento de Aquilón brutal sacristán inmundo que apagó todos los cirios

Quedó la tierra en tinieblas mientras un ángel apartaba a los buenos y a los malos..

Permaneció el recuerdo de la dulzura

De aquella misa de presentada.

Y el terror del Apocalipsis.

Oh madre de todo consuelo, Virgen de la Candelaria.

Luz que ilumina el mundo.

Al otro día enterramos al abuelo

En aquel camposanto de aquel cerro templario.

Se extinguió una llama

Otra encendieron

Somos bien poca cosa

Pero miramos a la Estrella que salva

Y diviniza nuestro barro.

Esa es nuestra fe. Humilde pabilo del candelabro.

2011-02-03

alcalá fotos de la españa eterna






A GARROTAZOS



“Tenemos tal afición los hispanos a rompernos unos a otros la crisma que todos los sucesos ocurridos en nuestro país de que pueden aprovecharles los aficionados a composiciones históricas resultan coetáneos o dependientes de una guerra civil. Dirías que los nacidos en esta tierra de garbanzos somos capaces de todas las virtudes cívicas y de todos los afectos privados, de todas las grandezas y heroísmos, excepto el del amor fraterno”. La cita es del novelista granadino Pedro Antonio de Alarcón y creo que viene al pelo de la situación en la que estamos viviendo precisamente ahora que se acerca Nochebuena [la nochebuena se viene la nochebuena se va y volverá a rugir el viento de la nostalgia por ese camino de duendes que es el cañón de la chimenea] cuando conspirará contra nosotros la melancolía, el consumismo como escapismo y una alegría postiza. Nos siguen escupiendo. Nos continúan calumniando y nosotros perdonamos. Es muy duro esto. A pesar de todo otro año más nos espera la alegría triste de la cena pascual. Supuestamente la de la reconciliación y la caridad.

Lo que dice el escritor accitano, Guadix y la Alpujarra en el pensamiento, somos más moros que cristianos y la verdad es que nos queremos muy poco. Uno maneja buena información gracias a Dios y por eso pienso que este gobierno dadas las circunstancias mundiales no está haciendo una claudicación – la opinión contraria la respeto pero para entenderme hay que volver a los tipos del Circus y a las tabernas del canal londinense donde Ian Fleming y Philby beben cerveza y maestros del disimulo tratan de encubrir traidores, vuelve la guerra fría que pronto se va a tornar caliente, no será una guerra de bloque sino de actitudes vitales y mores y la verdad que tal y conforme está el patio y lo propensos que somos los españoles a las estocadas la alianza de civilizaciones puede ser un deterrent – sino una propuesta de futuro.

Yo no alcé bandera blanca pero la verdad tengo más miedo que al moro o al infiel a ese fulano de mi barrio que me espía, sigue mis pasos, me calumnia y me metiera un navajazo por el respaldo a la ocasión propicia que se dice que es mi amigo y mi paisano. Y a lo mejor va a misa del Gallo. Ya no tengo edad para alistarme pero prefería una trinchera y cañones y más cañones y aquí estaba yo que tener que ir al frente de la insolidaridad incomunicada de la malquerencia de las personas normales listas para denunciarte. Destartalada y maldita derecha, los enanos infiltrados, los hijos de la ira, la baba que se arrastra. En fin, no empecemos La soplonería en auge puede que pronto empiecen los paseos. ZP quiere pasar de todo eso, que son nuestros demonios familiares que también asustaron a Franco, me consta pues insisto uno maneja sus buenos datos y ha sido periodista destacado y ocupado garitas de observación importante. Vivo rodeado de chacales pésimamente educados porque no creen que se haya muerto Franco y muy mal informados. No hay salida. Por tanto demos a nuestra Presi el beneficio de la duda. Que esto no es capitulación pues un español no se rinde jamás y yo me conozco sino la fuga hacia delante. Establecer un cordón sanitario. Una defensa elástica. Y leer a los clásicos un poco más y menos tragarse el veneno de la tonadillera y su Julián de los programas rosas que han convertido este país en un patio de Monipodio o en una corrala aunque en las corralas la verdad había más decencia. Uno escribe, claro está, no desde el insulto sino desde la ira del reformador de costumbres. Nos mueve un afán moralizante de denuncia de los vicios. Castles in Spain… Castillos en el aire me dirán.

He ahí toda la cera que es la que arde. Somos el país inventor de dos palabras que en inglés implican complicaciones testarudamente celtiberias: “guerrilla” y “vigilante”. La palabra espía viene del turco Spahe, según mis cálculos, y aquí el espionaje se practica de puertas adentro. El marcaje interior es implacable pero al revés que los británicos que los rusos o los alemanes nuestro espionaje exterior siempre estuvo para el arrastre. Nos ganan siempre por goleada por lo que calculo que esto es Jauja para los conspiradores de toda la calaña desde las guerras púnicas hasta las napoleónicas pasando por el 18 de julio el 23F y hasta el 11M. En ningún país normal se explicarían por ejemplo las guerras carlistas y ese papanatismo nuestro que se fue a buscar un rey a Italia porque los autóctonos no servían y que sean los autores extranjeros los que mojan página mientras se desdeña a los nacionales o se les da cantonada. En mi patria siempre nos queda el recurso al pataleo y para no liarnos a estacazos o evitar el juicio de faltas nos agarramos como al tablón el naufrago al exilio interior ingresando en la concha o en el caparazón que nos obliga a ser coriáceos poco sentimentales o esperpénticos con las desgracias del prójimo. Y por ende que aquí las psicologías sigan siendo enrevesadas. El español del siglo XVI pudo sentar plaza de héroe o de villano y entregarse a la nobleza de carácter. El del XXI es un tipo retorcido camaleónico o esperpéntico que mamó de muchas leches. ¿Será por esto por lo que abunda en las mesnadas el hijo de puta, el que denuncia o escarnece y la goza con el mal ajeno?

Siempre nos estamos echando unos a otros del palenque. Y la verdad que como hay poca tarima ese cuadro de Goya en el cual se estampa a dos ínclitos que se enfrentan con el basto en mano va a ser tema corriente. La violencia de género la violencia escolar y nadie habla de la violencia laboral que es subrepticia y que no causa tan mella aparente son un síntoma de ese desasosiego del malestar nacional. Con lo bonito que sería estar todos unidos y en conllevancia y en paz pues tenemos un país rico y hermoso que no nos lo merecemos pero no hay tu tía. Aquí el referente vital es una guerra civil. La del abuelo o la del padre o la del nieto. Ciertamente bajo la democracia se han pulido algunos modales pero el talante permanece. Lleva razón el autor del “Escándalo”, “La Pródiga” o el “Niño de la Bola” al meter el dedo en la llaga. Él también tuvo una vida absolutamente azarosa de literato y periodística cuajada de trifulcas y hasta una vez anduvo metido en un duelo y desafió a otro periodista un venezolano que era muy buen pistolero y en el momento crítico hizo un disparo al aire. No murió por la clemencia del contrario Alarcón en aquel lance. Era ácrata y republicano convencido como consecuencia del envite, una rivalidad entre periodistas, una gilipollez y es más a don Antonio sus compañeros de redacción le dejaron más solo que a los pobres en los pajares, ahí te pudras, que tú te las compongas, cambió decepcionado de signo político, se fue al Parral de Segovia hizo un retiro y regresó a Madrid monárquico y tradicionalista. Un giro en su vida. Con frecuencia en la vida literaria española se producen estas vueltas de campana porque uno tiene que sobrevivir, y con más razón si hay que hacerlo de la pluma donde es muy escasa la soldada. La verdad es que nos queremos muy poco. En la pasada guerra civil hubo frentes, heroísmos y hasta canciones. En la próxima ya no podrás entonar aquello de si me quieres escribir. Pero seguirás escuchando el silbido de los pacos y las bayonetas caladas encontráis en ese tipo que reta al subir al autobús con los ojos o la señora que te llama acosador y te prepara un trepe o un juicio de faldas porque vas contando al conductor algunos chistes verdes ofensivos a las feministas camino de casa. Flota en nuestra memoria el recuerdo de las sacas.

¿Acosador, mi alma? Pero qué dice usted. Yo ya no estoy para coger pesos. La acosadora y la abusadora es usted que me denuncia que me echa de casa que me insulta que me amarga. Ese es el tenor de la actual guerra civil en las presentes circunstancias. Muchos hombres dando cabezadas por las calles españolas batiendo la grava de tumbo en tumbo de refugio en refugio de hospicio en hospicio. Es la peor guerra civil que hayamos parecido precisamente por eso porque aquí nadie dispara pero las almas se han vuelto insensibles, el egoísmo manda y hay sensiblería solidaria para el étnico que viene allende los mares mientras al indígena se le condena al ostracismo. Tampoco hay tantas bajas aparentemente pero esta guerra se dirime con armas invisibles como por ejemplo la bomba de neutrones, resultado diabólico de la terrible alquimia norteamericana, que deja intacta las propiedades y destruye a los cuerpos y las almas por dentro. A mí me hubiera gustado vivir en los tiempos de Alarcón y haberme marchado con él a las ordenes de Prim en la batalla de los Castillejos y haber escrito paginas que hoy tienen una gran relevancia como el Diario de un testigo de la guerra de África (ama al musulmán pero no renuncies nunca a tu religión ni a tu casta ni a tu patria) y que murió casi en la pobreza en el número 92 de la madrileña calle de Atocha el 19 de julio de 1891. Y eso que fue el autor más vendido del siglo pasado. De su Capitám veneno se vendieron, todo un best seller, cincuenta mil ejemplares en pocas semanas.

Había dejado de escribir más de diez años antes habiendo confesado su desaliento por el rumbo que cobraban los acontecimientos en la patria: “Me siento un hombre que no pertenece a esta época”. Su vida literaria con grandezas y altibajos – admira la garra literaria y el patriotismo- encierra el paradigma del ex seminarista que quiso ser militar y escritor. Su biógrafo Martínez Kleiser descubre ese carácter zigzagueante esa inquietud de andaluz que quedó seducido por Madrid y hasta se compró una quinta en Valdemoro. Se había dedicado a la vida política con O´Donell. Interrumpió su carrera estatal pero volvió a riscar la caja de cerillas de la imaginación y salió “Final de Norma” y el “Escándalo”. No ganó mucho dinero. Se le murió un hijo de corta edad y aquejado de depresiones renuncia a la vida de los salones. ¿Adónde voy yo con esta barriga? Se lamenta en una carta a su hermano. Es la misma pregunta que hice yo varias veces a mi propia Inquisición. La Pardo Bazán le hace una entrevista poco antes de morir y le encuentra pálido de una gordura fofa. Un señor acabado. Moriría antes de cumplir los sesenta de hemiplejia.

Ay esa gordura de los deprimidos y calumniados de las Españas que siendo liberales y tolerantes se les tacha de ultramontanos cavernícolas. Fachas. No lo entendieron. A veces le veo en la foto señor moreno calvo de la bellida y negra barba y hasta diríase que pudiera ser un abuelo nuestro que murió en la guerra de Cuba o un antepasado lejano. Moro por fuera godo por dentro. Un gran español. Una pena que sea un clásico descatalogado. Sus novelas inspiran ternura, interés, poesía y vibración de la naturaleza y son una invitación para la reflexión. Pero ¿quién es ese señor? Don Pedro Antonio de Alarcón. Hace dos veranos viajé a la Alpujarra y creo haberme encontrado con su fantasma onírico cuestas arriba de Lanjarón.

Todo un espolique del alma andaluza y española. Siguiendo sus pasos coronaremos el Mulhacén. Su diagnostico: mejor una hora de lectura que zanjar la provocación con la cabritera. Mejor un treno de Jeremías para responder a la injuria que aquí la gente tiene muy mala leche o es muy agria que un oiga oiga usted no sabe con quien se juega los cuartos. Lleva razón don Pedro Antonio aquí el personal va con la escopeta cargada o porta una navajilla que le sirve para algo más que para comer. Porque puede ser una hermosa profesión la de escribir pero a cada paso, a cada artículo, te estás fabricando un enemigo y a veces son más los sinsabores que las satisfacciones y ya advertía Virgilio: que define a este oficio de juntar letras y claúsulas. Por muy poco dinero.

¿Y adónde voy con mis años? ¿Y con esta barriga? La frase de Pedro Antonio de Alarcón me he hecho pupa. Mejor quedarme en mi jardín contemplando mi higuera. Más que escribir novelas y artículos con lo que un periodista consuela son con los tomates y lechugas de su huerta. Alarcón la tuvo en Valdemoro. No creo que vaya a visitar su antigua finca porque por allí debió de andar la mano siniestra del Pocero que ha convertido los caballones y castañares o nuestros baldíos en adosados.

Fue el padre del patriotismo sentimental y de la novela por entregas. El antiguo anarquista sentó plaza en el Ejército con el Batallón de Ciudad Rodrigo y nadie ha escrito páginas más elogiosas del Ejército español escuela de hombres y baluarte de libertades. Fue machacante del general O´Donell. Y Marruecos qué bien lo describe pues los moros tienen nuestro mismo orgullo, nuestros mismos fanatismos nuestros mismos piojos. Siempre Marruecos. Tras la declaración de guerra al sultán la batalla de los Castillejos, Tetuán, Wad Ras. Pero Madrid era un polvorín a causa de las guerras carlistas, los devaneos de la Isabelona y la crisis de los rigodones. Por negarle un baile Isabel II a Espartero estalló una revolución y hubo barricadas en la Puerta de Alcalá. La crueldad, la chispa y el donaire de aquellas revistas canallas como el “Padre Cobos”. Nadie se ha reído con tanta rechifla de un gobierno y ese tipo de periodismo decimonónico que practicaron Alarcón, Valera, Larra y otros sigue teniendo adeptos entre nosotros. En ese sentido somos todos hijos del Siglo XIX. Tataranietos de Goya. No pasa una generación sin que se viva la experiencia de una guerra civil y hasta parece que las echamos de menos cuando a esos conflictos lo que hay que hacer es darle carpetazos pero somos un poco ajustacuentas y tenemos memoria para lo que nos conviene y queremos. Si Zp pone el fin a semejantes espantos y consigue ñps iberos firmemos la paz unos con otros de una sentada bendito Zp

Por si sirvieran de algo, dejo caer aquí estas reflexiones. Ya está bien que el Cantamañanas nos despierte con sus toques al arma cada alborada desde sus micrófonos jod+er que despertares muchacho. ¿Es un bufón, una versión corregida y aumentada de aquel Lord How How que acabara sus días en la torre de Londres o un agent provateur? De cualquier forma de que el país esté algo nervioso la tienen un poco estos guerracivilistas de la locución hertziana. A esta democracia le sobran demagogos y le faltan verdaderos escritores. Y periodistas como éste que nos ocupa y cuya obra anda aun dispersa al igual que la de Clarín en papeles volanderos aun no recopilados. Miles y miles de páginas.

Era un español neto que acudía a la pluma para exorcizar los demonios familiares. Y encantado de la vida por supuesto. Dice Pardo Canals que tenía una sensibilidad de mujer casi enfermiza y “propenso a la ira y muy valiente además tenía que realizar esfuerzos sobrehumanos de voluntad para contener su cólera”. Eso nos pasa también a muchos. ¿Cómo reprimir los furores de león? “Pero nunca-prosigue Pardo Canals- en los conflictos humanos utilizó la astucia y el disimulo”. Me suena. Y Alarcón me gusta desde que era adolescente y leía “El sombrero de tres picos” a la luz de una vela en el silencio de mi camarilla. A mí siempre me han gustado los toros bravos que se tiran de frente y nunca los mansos que derrotan a la agachadiza. Las cornadas de estos últimos son mortíferas. ¡Viva el Capitán Veneno!



Jueves, 23 de noviembre de 2006








 

EL SEMINARIO VACIO tiene muchas entradas


no me glorifico sino en los méritos de la pasión de Xto pero me alegra que mi novela publicada en internet haya tenido ya más de 2000 entradas que corresponden a otros tantos lectores, y sepan cuantos leyeren que es una crítica constructiva a las tropezas de la IGLESIA escrita desde el corazón. Esta iglesia nunca nos ha pedido perdón ni ha reparado los daños que pudiera causarnos con sus sofisterías, algunas de buena fe, otras como secuencia de la soberbia humana que anida en la cabecita de no pocos clérigos reaccios a pedir perdón. Pero mi libro es una crónica sentimental de aquella España y aquella iglesia a la que amé hoy ya fenecidas. Al mismo tiempo las semblanzas segovianas que he insertado no sólo en El seminario vacío sino en otros textos publicados acá también son muy solicitados por la audiencia. In vino et in littera veritas. La verdad vuela con la palabra y con el vino. A una se la lleva el viento y el vino genera resaca pero la verdad que en todo afán de escritura existe algo de borrachera. Que ustedes lo pasen bien