2022-04-28

RUSSIA IS WINNING THE WAR I AM AFRAID. ZELENSKY SHOULD SURRENDER extractos de los posts de Nova Rosia

 Novorossiya

DONBASS

TO SMOKE OR NOT TO SMOKE THAT IS THE BIG QUESTION

 

EL TIO MONAGO DE FUENTEZOTES DEJÓ DE FUMAR EL AÑO DEL CRACK (cuento antiguo)





 

TÍO MONAGO Y EL TABACO

 

Desde 1929 no he fumado ni un solo pitillo. Había en Fuentezotes un médico al que llamaban don Adolfo no sé si lo recordareis que me dijo a qué no tienes cojones Monago y dejas de fumar y yo le dije ¿no será por una apuesta, doctor? Pues ya lo verá. Y al punto dejó el Tío Monago de fumar execrable vicio al que denominan venganza de los indios. Varón de voluntad recia y enteriza, sería difícil encontrar en los pueblos de la contornada y la anarquía de Villa y Tierra y en toda la cabeza de partida un hombre tan voluntarioso como él y que trazara los surcos tan rectos. El año 29 fue el año del crack se derrumbó la bolsa neoyorquina cayó la dictadura y Monago acababa de venir de la guerra de África. Su decisión le trajo beneficios para la salud del alma y del cuerpo alivió sus pulmones clareó su garganta y hablaba sin tener la voz tomada.

           Ahorré miles de duros. Así que ¿qué te parece, Constantino?

Constantino era el alcalde de Fuentezota y muchas tardes con los de su cuadrilla se reunían para echar un trago en la bodega y charlar a la sombra de un almendro que crecía erecto sobre los declives del somo. Unos parecían Sócrates y otros Descartes. Pocos podrían dar de mano a aquellos buenos españoles a la hora de filosofar. Esplendoroso personajes. Monago de letras sabía poco. No había vuelto a coger un libro desde cumplir con la escuela. Alto cenceño, frugal caballero de la triste figura. Todo lo contrario que Constantino del Val que era amigo del buen yantar, buen compañero del jarro, la colilla del cigarro entre los labios formaba parte de su fisonomía.

Estaba ya próximo a concluir el verano. La luz diamantina de septiembre traía entre sus fulgores el anuncio del invierno. El pueblo olía a uva, el grano metido en la cilla, las trojes aventando grano y las golondrinas que se habían marchado. Los renteros iban a casa del amo a cobrar la soldada. El sol se mostraba benigno pero el cierzo apretaba relentes mañaneros y había que defenderse con el tapabocas. Ya en la lejanía blanqueaban las primeras nevadas sobre los puertos. El otoño es un tiempo de sazón en el cual el hombre ha de meditar en su destino. Todo se acaba.

—Pues yo fumé desde los trece años y no pienso dejarlo— decía Constantino que aquel año era el alcalde— y a lo mejor cuando me saquen con los pies para adelante en aquel momento abandonaré esta puñetera vacía. También los que no fuman se mueren

           Mira tú, la diferencia está entre vivir enfermo y morir sano. Nunca estuve malo. No cojo en el invierno ni un catarro

           Que cosas dices. Debe de ser que te obsesionas

                       Fumar o no fumar tanto da. Los hay fumadores que mueren de viejos dándole a la cigarra. Recuerda al tío Colodro al que acabamos de dar tierra. Se ha ido con 99 años y no salía al campo sin su petaca y su librillo de papel de fumar mientras al Tío Zoilo mucho más moderado lo subimos al camposanto no hace ni media semana. Creo que no había cumplido ni los 50.

                       Depende de la naturaleza y los excesos. Todo ha de hacerse con moderación.

Virtus in medio est, decía el clásico — agregó el alcalde que sabía latines estuvo tres años en el seminario y ayudaba misa al párroco don Belarmino.

El quid nimis de los clásicos en aquella morigerada tertulia en la bodega volvía por donde solía. De nada demasiado. Hay que ir a todo con tiento y al vino como rey y al agua cual rey. Poca gente sabe vivir. A Constantino el alcalde le llamaban el curilla. Su conversación poblada de adjetivos y sustantivos inusuales y algo rebuscados le incitaba a las citas de los clásicos y a proferir sentencias tomadas de la gramática del Errandonea.

 Era algo epicúreo y no había misa de funeral o banquete patronal donde no estuviera Constantino. Su amistad con los curas no era óbice para profesar un cierto adelante anticlerical. Monago por su parte se mostraba escéptico ante los planteamientos de su amigo. Le gustaba subirse a la escalera del tiempo y observar impávido el discurrir de la existencia desde los bardales. Los dos eran solteros.

Monago porque era algo retraído para las mujeres y le costaba trabajo arrimarse a una y el alcalde porque tuvo una madrina de guerra pero se le murió. A ella guardaba ausencias toda su vida.

El tiempo cubrió sus sienes de ceniza curtió su piel amojamó sus carnes... volaban los dos como dos cuervos ancianos con alas de plomo hacia la muerte el paso renqueante pero que se le va a hacer, esta es la vida. El uno comprobaba las delicias de Baco el dios oscuro y cunado se emborrachaba declamaba versos diyámbicos de Virgilio. Monago por su parte abstemio profería pestes contra el vicio del tabaco. Murió sin conocer la gracia de dios y sin haber prendido una targanina con el chisquero que todavía guardaba como una reliquia del voto que hiciera a los dioses el año del crack. Val vivió algunos años más asistiendo a las cuchipandas de los curas cantando el arrobo en los bautizos y contando historias en las noches de filandón. Ambos personajes han regresado a mi memoria palpitando entre los renglones que yo escribí allá por el año 76 en Londres. Han pasado cuarenta años y recordando a mis dos amigos de Fuentezotes enciendo mi pipa y echo un trago de aquel vino de la ribera que bebíamos en mi pueblo, vino puro sin sulfitos ni polvos de la madre Celestina. Néctar de los viejas deidades mías que atolondra y hace bien al cuerpo y al alma mientras brota en el alma la espuma de una gran cascada de recuerdos. A ver quien es el majo.

2022-04-27

BIDEN SALUDANDO A LOS FANTASMAS. CREO QUE PUTIN ESTÁ GANANDO LA GUERRA

 HOW ARE YOU DOING MR GHOST?

NOT BAD AND YOU?

EL MANDATARIO ESTÁ MAJARA

ESE CARCAMAL EN MANO DE LOS SAGTANISTAS

UN BRINDIS AL SOL POR EL TENDIDO

DA LA MANO A LOS VAMPIROS DE LA GUERRA

ÉL T SU SOCIO EL FACCIOSO UCFRANIO

SON UN PELIGRO PARA 

EL GÉNERO HUMANO

MIENTRAS LOS SUBMARINOS NUCLEARES

BOJAN LA COSTA DE CALIFORNIA

DIOS MÍO ESTA GUERRA ES UNA LOCURA

LOS DUENDES DEL ODIO 

RONDAN NUESTRAS VIDAS

S.O.S LORD SAVE OUR SOULS

SEÑOR GUARDA NUESTRAS ALMAS

CUANDO LOS RUSOS LIBERARON BUDAPEST DE LOS ALEMANES BAJO EL FUEGO DE LOS FORTALEZAS VOLANTES AMERICANOS Y LOS STUKAS NAZIS DEL CUADERNO DE CAMPO DEL COFRRESPONSAL DEL ARRIBA EUGENIO SUAREZ, ALLI ESPAÑA SALVÓ A MILES DE JUDIOS. LS INFANTERIA SOVIETICA UN FURPR INCONTENIBLE

 

Catalina Karady fue fusilada por guardar una emisora clandestina en el fondo de un piano. Budapest - estado de ánimo reinante moral por los suelos, en las miradas angustia.

 Hungría bajo los alemanes se refugiaba en la primavera. En los cabarets se bailaba como antídoto contra las preocupaciones imperantes. La guerra puso en circulación el baile. Budapest está circuido de siete colinas que se cubren de flores y de fragancias en primavera.

Moisés condujo a su pueblo hacia mejores lugares. Cuando lleguen las fortalezas volantes y los LIBERATOR. La cocinera que pesaba 110 kilos y había que auparlas. Vieja dama que teme más a la gestapo que a los aviones. La bajada al refugio en un fajo las cartas de amor, los billetes de banco, las joyas. Cantaban las cigarras en las llanuras de Polza.

Tener engrasadas las escopetas de caza. Estallaban las flores de los antiaer3os. Funcionaban los teatros y el circo cuya mayor parte de autores eran hebreos. Embrutecimiento bélico. La carlinga de un stuka. Casas colmena de escasa resistencia. Hacer el tapiz o bombardeo meticuloso. Los yanquis acabaron con la avenida Andras de buda. Mirar con indiferencia a las mellas que dejaban las bombas. Cintas luminosas de las trazadoras en la noche en festejo pirotécnico. La aviación roja carecía de bombarderos. Besarabia y Bucovina donde los rusos son malquistos. Cardenal SEREDY primado carta pastoral. Asalto a las iglesias católicas de hebreos pidiendo el bautismo. No eran gaseas ni fusilados y por eso la gente hizo lo posible por entrar en el redil de cristo que era la verdad y la vida. Otras confesiones cristianas hicieron muy pocos por los hebreos perseguidos.

El clero católico salió valerosamente en defensa de los perseguidos por la verdad y la justicia. Bela Imredy. Cruces flechadas de NYILAS.

Imredy era autor de las leyes antisemitas y era nieto del rabino de Bratislava. MANGOLD el refugiado húngaro lo mismo que Keystone nemes que encontró refugio en España. Cruz flechada y movimientos de pueblos para traer a trabajar a Alemania. Cruz lanceolada. Allí comienzan las sorpresas. 14 nov 1944 Horty dice no a Alemania. La población de Budapest había aumentado en más de un millón de personas. Problemas de alojamiento, sanitarios, de alimentación. Se dejó sentir el hambre.

 El servicio de escuchas se dejó de sentir. los protegidos pasaron a ser protectores. Tanques Tigris. En el aire un olor a tragedia. Partida de criminales de uniformes, idolatras de la disciplina se veían desbordados. Exterminio de bocas inútiles. Las SS asesinaban a todo aquel que no les parecieses ario. Cuarenta fusilados en el hotel Ritz hebreos en manos de sus victimarios.

 El miliciano del pueblo en armas, los nylas. El regente HORTHY fue arrestado y trasladado a Alemania. Estos partidos místicos que exigen martirologios. Muestran un fervor que no sienten `pero que les sirve de patente de corso para el asesinato, el robo y el escalo de los puestos de la administración. 

Tienen demasiada masa amorfa. Eugenio Suarez critica a Falange. Jefes de prensa que trataron con otros periodistas como Xavier de Echarri, Pedro MOURLANE MICHELARENA de hidalga apostura y la agudeza andaluza de Enrique Llovet invitados por Hungría en 1943. El periodista ha sido demasiado duro y cuando moje la pluma se lo pensará dos veces. Sobornos y almuerzos en el Savoy. 

Larga cuerda de judíos que pasaba por la calle. Todos con las manos en la nuca los hombres primero. Un camión alemán de cinco toneladas aceleró la marcha contra ellos. Abandonó Budapest semana antes de caer en manos de los rusos y un alborozado ministro de exteriores que le hablaba de revolución. 

La ciudad más bella de Europa y de más atractivo para el forastero LA HERMOSA BUDAPEST CENTRO DE EUROPA. Hungría no tuvo suerte.  Del GPEU a la Gestapo. 

El director de ARRIBA España me llamó cosas feas por haber cambiado de chaqueta fui allí de germanófilo y evacué como aliadófilo. Hacer tabla rasa de todas las seducciones. Anhelo de relojes, el kurdo disparando contra un despertador. Comer, bailar, saber del curso de las nubes, el barask, manadas de caballo en la inmensa puszta y los fata Morgana. 

La corona de san Esteban. Es un país aristócrata nato donde hasta el último campesino tiene maneras de rey. La carta del cardenal justiniano SEREDY es elocuente de cómo la iglesia defendió a los judíos en aquella instancia. Goering tenía intereses allí. Vitez héroe. Treinta siglos de refinamientos talmúdicos. Ángel Sanz Briz, secretario de legación en Budapest y el ministro Miguiso. 

Horty es invitado al cuartel general. Hechos consumados. El regente Horty vuelve cuando Budapest ya había sido ocupado. Un vagón cargado de judíos de Trieste y de Fiume llega a Budapest. Esto se está haciendo fuera de las miradas de las gentes. Bañarme en las aguas del jordán de la caridad. Ideas quijotescas. Entonces se empezó a esparcir la noción de España tierra de acogida. El gobierno KALLAY y sus campañas antisemitas. Brazalete amarillo o blanco. La invasión alemana del 21 de marzo de 1944. Muchos se suicidaron.  

Las purgas duraron un mes. Leyes antisemitas. Estrellas amarillas de ocho puntas y de diez centímetros de seda o de terciopelo. Humillación, baldón, desprecio. Eugenio Suárez era corresponsal del Arriba. Se abrieron las puertas de los conventos y seminarios a los judíos perseguidos. Un periodista hasta llegó a disfrazarse de cura. 

Las salas de infecciosos de los hospitales se llenaron de judíos, lamentaciones talmúdicas, los bombardeos en la oscuridad y lo incómodo de la vida en el gueto, odios vitamínicos, las delaciones, forzar fronteras y la libertad de todas las cosas que se vuelven prisioneros, la represión organizada por la Gestapo. 

Cada mañana conducciones hebreos a la estación del norte de Budapest cincuenta personas por vagón que eran cerrados y sellados a plomo cada viajante con un hato de solo tres kilos de peso. Lo puesto y los relojes y las estilográficas que servían para el mercado negro. Los niños perecían de inanición, las mujeres de asfixia los hombres se desesperaban.

 Al fin se abría la puerta y una ráfaga de ametralladora saludaba su llegada. Destino Auschwitz. Las cámaras de gas les ahorraban a los asesinos munición. Y los cuerpos valían para los experimentos científicos. Es el primer libro donde se da fe de la existencia de estos centros de ignominia. No hay signos premonitorios. Los grandes traumas no acontecen de improviso.

 Política de protección universal al perseguido. Esto va a significar mucho en la política exterior de franco. Es la tesis a la cual se enfrenta mi libro

 


ANA, ANA BOLENA DE LOS MIL DÍAS: LOS PECADOS DE LA IGLESIA CATÓLICA EN INGLATERRA

 

Antonio parra-Galindo

 

No era más que una “mula santa” ama o barragana de obispo pero, Jesús, la que preparó. Cuando vivía en Londres y pasaba cerca de la Torre, ese impresionante edificio alto, lóbrego y sin ventanas, todo cubos redondos perfil de mazmorra y de hacha de verdugo el recuerdo de esta pobre mujer y el de otros que encontraron en una de sus tozas detrás de un rastrillo la separación de la cabeza del cuerpo puesto que los alabarderos de aquel lugar a los que llamaban beefeater eran de los que comían carne todas las semanas y sabían encontrar la carne de los condenados me desviaba de tan lúgubre recinto y pedía al taxista que desviase la ruta.

 Era pelirroja y antes de entrar en la corte inglesa como barragana de Su Eminencia el cardenal Wolsey había hecho la carrera y la aventura en Paris. Fue el propio cardenal primado de Inglaterra el que presentó a su querida al propio rey Enrique VIII. El Defensor de la FE titulo con que el pontífice reinante a la sazón Alejandro VI había distinguido al Príncipe de Gales le pidió relaciones inmediatamente pero la astuta y a la vez candorosa advenediza le dio una de esas respuestas con registro propio en los anales:

            -Majestad ni soy tan alta para ser tu reina ni tan baja para ser puta.

Lo cual que entró en la corte de Whitehall como azafata de la reina Catalina de Aragón. En Paris en la corte del francés la llamaban “La Escoba inglesa” porque por lo visto supo barrer para casa no sólo los corazones de aquellos cortesanos de la Orden de la Jarreteraet honni soit qui mal y pense” (era el lema) sino también dineros. Tan ambiciosa era la joven como bella. El resto de lo que sucedió forma parte de la leyenda. Amores maravillosos y desdichados que duraron poco pero que fueron de tan dramática intensidad que cambiaron el curso de la historia de Inglaterra y del mundo. Acabo de ver una buena película sensacional en lo que afecta al “casting”.

 El ropero y el vestuario han sido asesorados por los mejores investigadores de Oxford y parecen los modelos haber sacado de los diseños de los archivos del traje. El perfil de Ana perfecta. Pelirroja y candorosa. Estampa de la inocencia en manos de aquel Barba Azul. Las crónicas lo pintan como un ogro pero era un rey nada vulgar que había leído las escrituras y discutió pasajes de la biblia con los teólogos en los que se apoya para pedir el divorcio con una cita del Deuteronomio: “no yacerás con la mujer de tu hermano”. Alegaba que Catalina era la mujer de su hermano Enrique VII y que fue compelido al matrimonio por imperativos de la política matrimonial. Buen poeta y compositor de madrigales y sexualmente toda una fuerza de la naturaleza pero en eso no era ni mejor ni peor que todos. Los reyes, los obispos y hasta los papas tenían su propio harén.

 Una pobre mujer y detrás los pecados de la Iglesia, la Iglesia del poder. Los bailes de máscaras en la corte episcopal del palacio de Lambeth donde se produjo el encuentro con enrique. Oficiando de proxeneta nada menos que el gran cardenal de Inglaterra. Aquel vicioso eclesiástico no era más que un macarra. Y también acabó en la Torre. Al igual que su sucesor el verdadero autor del cisma, más complaciente pero enrevesado como todos los canonistas.

 Las cosas luego se complicaron. Enrique no era un protestante. Odiaba tanto a Lutero como a los frailes pero quería una iglesia nacional apartada de Roma conservando casi la totalidad de la liturgia y los Siete Artículos de la Fe.

 Wolsey es refractario a otorgar el divorcio pero el nuevo arzobispo de Londres Cranmer acusa de contumacia a Catalina de Aragón y anula el matrimonio de la hija de los reyes católicos con Enrique. Curiosamente, esta se retira a un convento de Peterborough. Sigue siendo un misterio el que no acabara en la Torre igual que el resto de sus favoritas y es que Catalina era mucha Catalina.

El rey debió de amarla o al menos respetarla hasta el final. El espectro de Catherine of Aragón como la llaman los historiadores ingleses siempre salía a mi encuentro cuando cruzaba en tren las llanuras de Linconshire. Ay que yo no quiero amores en Inglaterra que téngalos yo mejores en la mi tierra, rezaba un viejo madrigal cortesano de los tiempos de Felipe II cuando la historia de España y de Inglaterra se entreveran tan trágicamente.

 Y pensaba en Catalina y en Ana y en las “six wives of Henry the Eight” que fueron legendarias. Yo no quiero amores en Inglaterra. Oh Ana de los Mil Dias. Anne of the thousand days rosa entre las espinas de sus amantes como el duque de Norris; en un torneo celebrado en la tablada de Greenwich, Norris había enjugado su rostro con un pañuelo que le tiró la reina lo que vuelve a su a gusto esposo loco de celos. El rey celoso la acusa de adulterio al poco del nacimiento de Isabel. Las malas lenguas de la corte propalaban que la que había ser la Reina Virgen y la reina de las reinas inglesas Isabel Tudor era hija fornecida una hija de puta.

El tálamo real había sido profanado y según creencia de la época este tipo de delito se pagaba con la cabeza. Pobre Ana de los Mil Días. Ana Bolena. The rake. La Paja inglesa.

 Alta y derecha como un huso mujer de extraordinaria belleza una de esas beldades que hicieron enloquecer a un rey. En el cadalso tuvo una presencia de ánimo y una entereza casi martiriales. Se deshace en un canto de amor a su verdugo el rey: “Estoy pura de todo pecado, Jesús mío. Dios dé larga vida al Rey y al valeroso pueblo inglés” y con gesto humilde y sin descomponer el gesto tendió su blanco cuello al hacha del verdugo. Junto a ella fueron ajusticiados tres de sus supuestos amantes.

 Dicen que el rey se fue a cazar y  no vistió de blanco luto durante una semana como hizo al saber la noticia del deceso de Catalina su legítima. La imagen amable y complaciente se transforma en un monstruo de los celos. Antes bien, se le pasó pronto el disgusto y tan es así que al día siguiente de la ejecución el 20 de mayo de 1536 se casa con Juana Seymour. Otras fueron Catalina Parr, Catalina Howard y Ana de Cleves, la yegua de Flandes aquella alemana. Parece mentira que un madrigalista tan fino algunos de cuyos sonetos superan a los de Shakespeare pudiera caer tan bajo y tan bajo que terminó hecho una piltrafa a causa de la gota y de la sífilis. Los estragos en la mesa y en el lecho le pasaron onerosas cuentas al final de sus días. Un estudio de este aciago período en la historia de la Iglesia de Occidente nos muestra los pecados de la Iglesia, los renuncios y regateos entre Roma, Lambeth y la sede de Canterbury y por una herradura se perdió una yegua y por una yegua se perdió un caballo y por un caballo todo un reino. Es un poco la crónica del cisma de Occidente. Un pecado de escándalo del que el papado tampoco está exento. Y en ellos juegan tanto la lujuria como el orgullo y la avaricia. Todos esos pecados capitales…. Y de todos ellos el de soberbia es el peor.