2015-10-27

REVERTE Y SU NOVIA

Es la hora llorona de las plañideras. El no es esto, no es esto, orteguiano, un deja vu. Volvemos a las andadas. El novelista del Regimen supervendido y superpagado, super editado, Arturo Pérez Reverte declara que a los jóvenes no se les ha explicado lo de la guerra civil. A buenas horas mangas verdes. Somos muchísimos los escritores que, condenados a galera, relegados al olvido de un exilio interior que no cesa, hemos puesto en el mercado libros como Remember Brunete. Nos gastamos la pasta en publicidad, pero la crítica en manos de cuatro hampones, lamerones y totalitarios del sistema, nos ha tendido en sus redes del silencio. Estos años de "putocracia" fueron como una conjura. El sistema de una judeocracia destructiva y despectiva con los valores patrios nos acusa de intolerantes, fascistas, propagadores del odio y no sé cuantas cosas. Sin embargo, tengo como un orgullo el haber contado en mi libro cómo guripas bisoños, doscientos legionarios y algún moro, corrieron a gorrazos al batallón Lincoln integrado por judios ingleses y norteamericanos. Eran todos mercenarios. España no se rindió entonces ni se rendirá jamás. Que siga el señor Reverte escribiendo sus bodrios que a mí me recuerdan las aventuras del Guerrero del antifaz. Tatachín. Tatachán. Si vuelven otra vez los volveremos a tirar al mar por mucho que cacareen los del Sanedrín de Arturo Mas, hueste inmunda mercenarios de la CIA y de Israel, que propicia la secesión de Cataluña y pretende el astillamiento de un gran país llamado España. Es mi patria. Y esto es lo que dice un escritor pobre nada agasajado a un escritor rico. Abusón ya podrás. Y con la ayuda de mi vecino mi padre mató el cochino. Con las mismas me pongo a silbar aquella cancioncilla: "La novia de Reverte tiene un pañuelo... etc".Echalrle pan al canario que mañana pía. El Juan Cruz el Tuercebotas de Londres debe de andar por ahí.

DIEGO LAINEZ Y SEGOVIA








Seminario de Segovia mi alma mater

 

Vuelo a Segovia regreso a mi alma mater y me encuentro en las escalerillas de la muralla de la Huerta con el espectro del Padre Laínez que se dirige a mí en tono afable mientras subo los peldaños desgastados de la escalera a dos vertientes donde los centinelas de la edad media montaban guardia en la garita ante un paisaje de montañas nevadas.

La mujer Muerta al fondo yace en su túmulo de basalto. Escucho en la lejanía las notas de un rabel que entona un romance. El maestro Joaquín Díaz la música callada de las noches serenas de mi infancia debe de andar entre las filas de los seminaristas que pasean en su “deambulatio” de Tercia la hora de la quiete, se rompe el silencio, el padre prefecto da una palmada y estallan las voces juveniles de la estudiantina:

      ▬Benedicamus Domino

      ▬Benedicamus y al cielo vayamos.

      ▬Tira, Parrita, venga, va.

Mi amigo Filemón el de Escarabajosa me tira un balonazo y empieza la partida de futbol entre “Gurriatos” y “Galapagos”.

Dos acacias en mitad del patio hacen las veces de improvisados postes, yo jugaba de portero. He regresado, a la recherche du temps perdu, a una mañana como esta del Día de San Frutos de hace sesenta años.

Los punta de diamante de los merlones de la muralla se alzan enhiestos y vigilantes y una cigüeña planea hacia los tejados de su nido que se alza en la misma espadaña de la torre del Conde de Cheste, lamiendo casi con sus alas la vertical del Acueducto. Estoy en casa.

He venido al encuentro del tiempo redivivo y arropado por la sonrisa del padre Laínez siento el renacer de viejas ilusiones mías, cuando soñábamos en voz alta, cantábamos recio nuestras salves en latín y esperábamos la llegada de un mundo feliz.

Diego Laínez nació en la villa soriana de Almazán, fue la eminencia gris y mano derecha de san Ignacio, el tercer Prepósito General de la Compañía. Hablaba siempre en portugués porque en Lisboa estaba entonces la capital de España y los jesuitas con el quinto voto reciben el don de un quinto sentido para saber dónde se encuentra el poder.

Fue el fundador de esta casa convertida tiempo adelante en Seminario Conciliar. Fue uno de los primeros cuarteles que estableció la Sociedad de Jesus en Europa reinando Felipe II. Todo está casi igual que entonces. La huerta se ha convertido en aparcamiento.

Son más frondosas las acacias, algunas malas hierbas incluso un ailanto crece en las junturas del adarve, se llevaron o ha desaparecido la alberca o pilón de sólidos sillares de granito un vestigio romano donde se recogía el agua de la conducción del acueducto. La fuente manaba por un caño y allí nos bañábamos en calzoncillos algunos seminaristas por el verano.

Pero la espira solemne y triunfal de la “Aceitera” (así llamábamos a la torre de la antigua Casa de la compañía) se yergue solemne y triunfal sobre el skyline mirando al mundo con un aire de orgullosa melancolía. Se encuentra en el punto más alto de la ciudad.

“El padre Laínez era pequeño de cuerpo, la color blanca aunque un poco ortigado, de alegre rostro y con una perenne sonrisa apacible en la boca, la nariz larga y aguileña, los ojos grandes y vivos y muy claros. Fue de delicada complexión aunque bien compuesto y ancho de pecho y no menos de corazón. Fue desde muchacho quebrado y ya siendo hombre muy fatigado de dolor de ijada y de riñones, y algunas veces, aunque, pocas, de gota, pues comía poco. Su ingenio fue exuberante, grande, agudo, profundo, vehemente, claro, robusto. Tenía una sed insaciable de leer; así leía continuamente y pasaba libros escribiendo de su mano y sacando lo que le parecía bueno dellos. En esto servía a la Iglesia y al Bien común. Pasaba un buen tomo de las obras del tostado en muy pocos días y hacía extractos dél con extremada aplicación y diligencia”

Esta es la semblanza que traza sobre aquel gran general de los jesuitas uno de sus biógrafos. No se puede calar más hondo en el difícil arte de la prosopografía, trazando un verdadero retrato psicológico de este alabardero de Cristo, martillo de herejes y confutador de la herejía calvinista.

Predicó por toda Italia y la Auvernia francesa. Estuvo a punto de morir la noche de San Bartolomé. Siendo niño le pidió a Dios el don de la sabiduría y el señor parece ser que se la concedió sin dejar pasar por alto que como buen jesuita fuese un hombre controvertido. No fue muy larga su vida. Murió en Roma a los 53 años.

Sus biógrafos añaden otro detalle: nunca probaba la carne, siempre el pescado. El matrimonio le parecía el mayor de los tormentos. Sin embargo, en el ambiente corrupto de la Roma de los papas del Renacimiento no escapó a las tentaciones de la carne▬ era la misma que nos describe Delicado Baeza en su “Lozana andaluza” ▬ cuando una cortesana vino a tentarle “presa de una ciega y desapoderada pasión” pero él dejó a la serpiente con el silbo huyendo de las trazas y halagos. Parco en el yantar, muy tranquilo en las contiendas y trabajos que hubo de soportar en defensa de la fe. Recomendaba a sus novicios libros devotos y edificativos aunque fueran escritos en bajo estilo y con poca elegancia de palabras.

No quiso ser obispo de Mallorca y renunció a la silla arzobispal de Pisa. Asimismo, se escapó de Roma cuando le propusieron para sucesor de san Ignacio. No se llevó del todo bien con el papa Paulo IV el famoso papa “Caraffa” pues fue un luchador incontrovertible contra la simonía y el nepotismo, males endémicos de la curia por aquellas calendas. En algunos retratos que de él se conservan alienta una mirada profunda de jabalí. De ahí el mote que le pusieron algunos curas desafectos a la Compañía: “aper” (jabalí). Sin embargo, este augusto intelectual soriano que a lo mejor hoy hubiese sido un cura progre era la vera efigie de la mansedumbre, en el trato era afable y volviendo a sus biógrafos estos hablan de la “comitas” (dulzura) de su carácter, aunque insobornable.

Este encuentro virtual con mis raíces me ha sacado del tiempo presente y por el espejo retrovisor de la vida contemplo mi pasado, la vida transcurre deprisa. No sé si se me ha aparecido el padre Lainez o es una obsesión que me invade desde tantos años entre libros dándole la vuelta al aire jugando con las ideas al compás de mis sueños y de mis fracasos pero es el legado que recibí de mi alma mater ese afán de leer e indagar esa constante búsqueda de la verdad apasionada.

En esto que una voz joven me saca de mis ensimismamientos espectrales. Alguien me llama la atención. ¿Habré metido de nuevo la pata?

▬ Eh oiga usted ¿Es todo esto suyo? Baje inmediatamente, está prohibido. Esta parte de la muralla es del Ayuntamiento no pertenece al seminario.

▬Estaba sacando unas fotos y recordando viejo tiempos▬ contesto.

Desciendo, acto seguido, muy solemne por la escalera imperial a dos aguas por donde subía y bajaba el relevo de la guardia de la muralla y ya más amigable le explico al joven (mea culpa) que me he colado aprovechando que se abría al paso de un coche la puerta automática de la huerta para colarme en el recinto. Estoy disfrutando a mis anchas con mis recuerdos.

      ▬Pues, si cae usted, o le pasa algo en menudo lío que nos mete. Han puesto un pleito al obispo por estos terrenos que son de la Iglesia desde tiempo inmemorial.

      ▬¿Quién puso la demanda?

Mi interlocutor se encoge de hombros.

      ▬Ah, no sé.

      ▬Lo quieren todo estos tíos, todo es suyo▬ le digo al joven que se llama Rafa y que es nada menos que el vicario del Obispo y hace las veces de cancerbero, vigilante, portero, recoge las llamadas, está al tanto y tiene fama de ser muy buena persona entre el clero segoviano. Episcopein en griego quiere decir obispo el que anda a la mira. Rafa, hijo haces bien. Aprecio en este buen cura la humildad y cumplimiento del deber que nos inculcaron y que viene a ser la marca de la casa. Creo que Rafa que es sacerdote joven sería un buen obispo para estos tiempos difíciles que vivimos. Como  heredero del legado que nos legó Laínez a los que por acá estuvimos y damos ahora pasos perdidos en un mundo lleno de controversias y de esperanza.

        

2015-10-25

GLORIOSO Y BENDITO SAN FRUTOS PATRÓN DE SEGOVIA





























Segovia se volcó en las honras al glorioso San Frutos

                     

Como es ya tradicional los 25/O, Segovia vibró en su celebración a san Frutos el eremita que huyó del mundo sus pompas y sus vanidades para encontrar a Dios en los riscos del yermo de la pedriza sepulvedana arribes arriba del Duratón.

La catedral estaba de bote. Los coros cantaron el himno y en la misa pontifical escuchó el sermón que les dirigió el nuevo obispo monseñor Franco que es una gran orador como buen escritor. La dama de las catedrales lució esa esplendorosa luz de octubre que acoge vida, tolerancia, solemnidad, y afán de vida. Tamizada su alegría con esa luz de Segovia que brilla como en ninguna otra parte del mundo. El sol sale con ganas de hacer algo y festejar. Pese a lo que algunos suponen el cristianismo católico no ha muerto en nuestra querida ciudad, tan fervorosa de su patrón y de la Virgen María que tiene un icono bellísimo presidiendo la baranda del  triforio de la nave del transepto, imagen venerando de estilo bizantino a la cual los segovianos invocamos en nuestras dificultades desde tiempo inmemorial. Día hermoso limpio y memorable sin política que infunde esperanza. Su simetría y altura deja a los visitantes boquiabiertos ante tanta belleza. El 25/O marcó siempre un encuentro con la belleza y el carisma de nuestra Fe. El bendito Jesús nos demuestra que no sólo hacía milagros con la palabra, también era un geómetra. Sollozaban los violines y todos cantábamos el himno a este héroe de la Tebaida que huyó al desierto cuando la morisma cercaba la ciudad. Fueron a por él pero con su cachava trazó una señal en la roca y los jinetes musulmanes que lo perseguían se precipitaron al abismo. Fue la famosa cuchillada de san Frutos, que podrá visualizarse en algunos de los cuadros que adjunto. Dios estaba de su parte. Y como estuvo entonces lo estará ahora por más que los tiempos sean más difíciles y aflige a la Iglesia un cierto donjulianismo. No tengáis miedo, no seáis enagüillas, ni maricomplejines: la verdad ha de defenderse con la sangre o con la espada. Mostrad vuestra virilidad y antonomasia ante la hueste que ataca.

La grandeza de la iglesia – cuidaré del esplendor de mi casa- se sentía en los empinos de las bóvedas de tracería, los macizos baquetones de Gil de Hontañón, el último suspiro del gótico tardío que nos hace pensar a los creyentes en la grandeza y poderío de Jesucristo Rey eternal alfa y omega, sustentáculo de la Redención. Yo pensaba mientras escuchaba el elocuente sermón del obispo en una frase que aprendí de niño:

-     Extra Ecclesia nulla salus (no hay salvación fuera de la iglesia. La religión católica es la verdadera sin lñas contaminaciones de la hojarasca con la que los malvados nos la presentan.

-     Bajo tu cayado, glorioso patrón nos acogemos y buscamos refugio dentro del manto de la Madre de Dios

-     Amen


2015-10-24

QUIEREN CAMBIAR LA HISTORIA DE ESPAÑA. LES DUELE NUESTRA TOPONIMIA. ¡INCULTOS!

Cartel con el nombre de la localidad de Castrillo Matajudios en la entrada del municipio, 16 de mayo de 2014. Pues ha dicho la seño que te presentes, que con las cosas de comer no se juega y esto de los judíos huele a puchero enfermo. No ha de decirse matajudíos sino Mota de los Judíos. Así empezaron: cambiando la liturgia de Viernes Santo y fueron con el cuento a Pilatos diciendo no pongas INRI ninguno en el palo de la cruz paternoster amen jesus. No era el rey de los judios sino que se presentaba como rey de los judios. Era un impotor. Ese tal Yesuha, un impresentable pero el pretor, puso oídos de mercader a la reaquisitoria sanedrita, se lavó las manos y pronunció el apotegma que sólo se permite caer de la boca sentenciosa y gnómica de un romano:
--- Quod scripsi, scripsi.
--- Lo escrito escrito está.
Lo que yo digo va a misa, pero estos leguleyos del deicidio los que acababan de clamar en el lithostros caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuiestros hijos son gente inquieta y taimada. Hueste inmunda del Anticristo. 
Ahora le comieron el tarro a la vicepresidenta, esa mini/woman ignorante, esa chiquita que hizo oposiciones a archivera de Valladolid, a la que se la han trabajado para que rectifique y cambie el nombre de un bello pueblo de la provincia de Burgos cerca de Villadiego que tiene una iglesia de hechuras enormes como una catedral.  Y donde dije digo digo Diego.
No saben que el cognomen de Matajudios equivale a mata o planta arbusto donde supuestamente algun judio tiró la boina cuando un día huyendo de la quema a causa de los tumultos en aquella ciudad, año de 1398, contra los usureros y cambistas se preparó la de de dios es cristo durante el turbulento reinado de don Pedro el Cruel cuando la aljama quedó destruida y muchos hijos de la raza salieron de naja, otros se convirtieron y contarían entre sus descendientes a significados hombres de iglesia como Pablo de Santamaría que antes había sido rabí y cambió el nombre de Yehuda por Saul. Llegó a ser obispo deCartagena. 
El rey castellano concedió a Villadiego justamente el derecho de asilo. Todo aquel judio que fuera perseguido cuando pisara los predios de Villadiego y su iglesia no podría ser detenido ni encarcelado ni maltratado so pena de horca.
De Villadiego a la Mata hay sólo doce quilómetros.
Así que los que tergiversan la historia en su propio beneficio, cometen delito de alta traición con el idioma y el significado de las palabras, manipulan los textos sagrados, dan la vuelta al argumento, `ponen del revés a los libros.
Ahora bien se denomina matajudios en la mayor parte de las aldeas y villas de Castilla la Vieja a las libaciones de limonada entreveradas con cazalla y ojen que se hacían en la mañana de viernes santo despues del ayuno cuaresmal.
No tiene el término un sentido de odio etnico, por dios; meramente se trata de un habito culinario costumbre de borrachos y nazarenos que para soportar el peso de las andas, los pasos, y los cristos que portaban a hombros en las procesiones de viernes santo cuando el cortejo hacía un alto en el camino le sacudían tres o cuatro lingotazos aquellos buenos costaleros.
Al fin y al cabo el vino es y fue siempre para nosotros los castellanos sangre de Cristo. Laus tibi deo y que no nos venga la ministra esa rompetechos con garambainas. Aqui los judios estuvieron siempre acogiendose a altana y tomando las de Villadiego. Les va eso del victimismo.
Queda el apelativo infame de matamoros pero de eso ya hablaremos otro día porque ahora los matamoros en la actualidad se encuentran mismamente en Jerusalen y no son soldados castellanos sino polis israelies armados con un ajuar de combate ultima generación; les hace frente una turba de mozos palestinos con tira chinas, hondas, batiéndose a cantazo limpio.
Ya podran los abusones. Aquí al moro siempre lo tuvimos por valiente y ardido. El judio todo lo contrario no da la cara, viene siempre por detrás. Lo que son las cosas. Ante esta infame situación uno necesita la botella del saltaparapetos y si te dicen que caí...

BALADA DE SAN FRUTOS PAJARERO

VIVA SAN FRUTOS BENDITO. EN LA CATEDRAL DE SEGOVIA HOY NO CABÍA UN ALFILER

ANTONIO PARRA GALINDO

Para san Frutos – decía nuestro llorado don Julián García Hernando al que dimos tierra este verano- hay dos caminos. El de la Pedriza o tebaida Segoviana en lo alto de un risco donde buscó la santidad apartada y vida penitente mirando para las águilas que planean sobre las hoces y alcores del Duratón. Y El del trascoro de la catedral de Segovia donde se guardan sus restos en una urna o lucilo de jaspe sobre el retablo que labrara Ventura Rodríguez y se canta el tradicional himno todos los 25 Oct.
Yo elegí este último porque llegarnos hasta Fuenterrebollo no me vagaba. La dama de las catedrales estaba de bote en bote. Tiene un aforo para quince mil personas. Y que bien resonaban los coros y la orquesta de violines acompañando al solo. El tiple. Hace cincuenta y dos años yo fui tiple junto con Moyano, Publio Sanz y Marianillo.
Oyendo a aquel niño yo pensaba en Moyano y en Marianillo que eran dos latinos. Y que bien resonaba su alegro y el resonar de los violines bajo los elegantes empinos de las airosas y etéreas bóvedas que trazara Gil de Hontañón. No hay en el mundo gótico mas florido ni catedral más hermosa. Viva San Frutos bendito gritó al final de la interpretación un barítono .
Poco más o menos como entonces. La vida sigue igual. De José del Moral heredó la batuta Dom Frechel, canónigo precentor o maestro de capilla. Y a don Daniel Llorente de Federico le relevó en el báculo y la mitra don Ángel Rubio que no es tan alto ni lleva capa magna ni caligas ni quirotecas ni manipulo pues es toledano y más bien pequeñito y ha cambiado algo el rito.
Me fa la impresión que éste va a ser un gran obispo, muy cerca del pueblo. No suelo equivocarme en los primeros golpes de vista.
Pese a la crisis y la que está cayendo la sede de San Geroteo sigue viva y no ha muerto la ancestral fe nuestra que nos inculcaron a machamartillo.
Qué compases más exactos y que temperamento más sanguíneos los de los maestros de capilla de la sede segoviense. Y sonaron nuevamente otro año más y otro menos las estrofas de una composición del siglo XIX que todos los segovianos nos sabemos de memoria y llevamos en el corazón:
Al siervo bueno y fiel que rogando sin cesar
Consigue bienes eternos de la infinita bondad (bis)
Al que es gloria de esta iglesia patrono de esta ciudad
Como un padre de la patria y socorro universal
Bendigan todos. Bendigan todos y alaben
Su virtud angelical (tris)
Los prodigios. Los prodigios y milagros
Que a favor de sus devotos ejecutó liberal.
¿Quién los podrá enumerar? (tris)
Un icono de San Frutos me acompaña desde hace más de medio siglo. Es una foto de la estatua de que este divino anacoreta barbuda estaba en un altar de nuestro seminario viejo con escapulario de carmelita, túnica de cisterciense, un rosario enorme y un gran libro.
Para hablar de este santo de mi pueblo, una santo mozárabe que fue perseguido por amor a Cristo y por su pasión por la verdad criticando las costumbres de los godos, sus envidias, sus estrambóticos placeres y huyó al yermo con sus libros, con su bordón y su rosario que entonces no se llamaba rosario sino “tasbib” o recitación por cuentas a la manera que siguen haciéndolo los mantras y los monjes orientales y los que llevan al conocimiento y unión con la divinidad mediante la recitación del hesicasmo.
Tuvo que poner pies en polvorosa poco tiempo antes de que Segovia cayera en las garras sarracenas. Los moros nos venían pisando los talones pero seguramente más temible que los los moros debió de parecer al santo la incuria y falta de fe de los malos cristianos segovianos. Arreciaba el morbo visigótico poco más o menos como ahora. Eso que llaman envidia. El peor enemigo es el que llevamos dentro. En este país no suele venir de fuera sino de adentro. Hay mucho topo, se multiplicaban los caballos troyanos, todos los días nos tenemos que limpiar las babas de los besos de algún Judas. Ruega por nosotros, glorioso san Frutos.
Buscó las cuevas de los siete altares cerca de Sepúlveda y se instaló en la Pedriza en compañía de los suyos. Es posible que los otros dos santos que celebran con él en la fecha del 25 de octubre el martirologio romano que intercalan la fiesta tomada de los misales visigóticos, San hijo y santa Engracia no fueran sus hermanos sino su propia esposa y su hijo. En la trayectoria eremitita muzárabe los monasterios eran mixtos mucho antes de la llegada de San Benito y de la reforma de Cluny. Es igual.
Que fuera soltero o casado nada importa. San Frutos es san Frutos nuestro santo tutelar. Su rosario, recuerdo cuando pasaba por los tránsitos y le veía colgando de la cintura fue un detalle que entró con todas mis apercibimientos. Soy un desapoderado fanático del rosario y casi siempre llevo en la mano un libro pues siempre hay un ángel que me recomienda lo que a Agustín: tolle et lege. Toma y lee. Siéntate. Olvidate, desaparece. Sueña.
Que hermosa lección de la Iglesia que insufló en nosotros esas taxonomía de lo exacto por la palabra y por la letra. La lectura hace de nuestras vidas algo más sólido y determina que no seamos cañas movidas por el viento. Que no tengamos miedo. Que no cambiemos.
Eh tú, el de Aldehorno, que yo no cambio ni cambeo. Tampoco tengo miedo a nada, sólo al pecado de la envidia que es una manifestación por via de frustración que alienta en muchos corazones.. Opus Dei. Opus mei. Algunos estáis un poco locos.
La esclavina penitente de mi querido santo mozarabe es nuestro baluarte así que a vuestras amenazas ni puto caso. El cuerpo me podréis arrebatar pero ni mi alma que es de Dios y morará en las alturas más allá de las peñas grajeras y de las estrellas que contemplaba san Frutos en las augustas noches de mi tierra.
Existe una leyenda segoviana que debió de tomar en cuenta cuando Aniceto Mariñas esculpió la estatua de san Frutos que preside la puerta mayor de la catedral que dice que cuando san Frutos pase la hoja del libro de piedra que está leyendo se acabará el mundo. Anicetillo se tiraba horas y horas en la catedral para ver pasar pagina al santo. Y ésta siempre se estaba quieta por lo que coligió el artista que nunca se acaba el mundo.
Somos nosotros los que pasamos página. O nos la pasan. Y ya nos lo dirán de misas.
Fue un acto muy hermoso. Ya digo la iglesia mayor de nuestra Segovia registraba un aforo como yo casi no recordaba. Era una catedral diseñada para llenarse para estar abarrotado y allí miles de personas mirando para arriba como lelos a ver si san Frutos pasaba la hoja o escuchando embelesados su himno melodioso. El libro, el rosario, el cíngulo de cuero o de piedra, la gran calva y sus barbas bizantinas fueron sus atributos de santificación. Con ellos venció al mudo y entró en comunión con la armonía de kas esferas.
San Frutos es más que un santo tutelar. Todo un personaje entre nuestros paisanos. Y un símbolo de nuestros genes. Nos gusta leer, nos gusta aprender, somos sufridos y recios de temple y tan buenos que parecemos tontos y hasta dejamos que las palomas nos meen en la calva, pero siempre hasta cierto punto; nuestro aguante tuvo un límite. Nos gustan el cielo azul y el canto de las aves.
Y por eso le llamaban el pajarero por que en su fiesta todos los altozanos de esta tierra, todas las zarzas y los espinos se llenaban de bandadas de jilguerillos dispuestos a saltar a Africa en trayectoria opuesta a la que trae hoy el rumbo de las pateras. Recuerdos aquellas caravanas de ciclistas que veía partir por Baterías o por la Lastrilla en bicicleta con una caja forrada de hule a cuestas la liga y el cebo bien colocado en las varetas dispuestas. De Segovia es la frase de tirar varetas a pájaros para describir nuestra afición por el campo y los tomillares.
Callad la tarde regresaban los pajareros al hogar con las cestas llenas y en los bares te servían siempre un pajarito de aperitivo. Menos mal que hoy la caza con liga está prohibida. San Frutos que es un santo ecológico donde los haya y esta de guardia en el cielo para todo- algunos le invocan también contra la violencia de genero que es el mal de nuestro siglo- debe de haber intervenido para que los desaprensivos cazadores hicieran aquellos estropicios y hecatombes de gurriatos jilgueros algún tordo y más de un pardillo por donde tirábamos varetas. San Frutos er un santo para todo. Optimo remedio para todos los males. De su altar quebraban exvotos bragueros de quebraos y mechones de cabellos de niñlas muertas. Y hasta para el mal de los dientes. Reza la tradición devota que al que de vuelta a la ermita no le volverán a doler las muelas. Y tanto. ¡Menudo precipicio! San Frutos hacía equilibrios espirituales sobre aquellos gollizos que siegan el curso del Duratón como una hoz con sus piedras tajadas.
Aquellos san frutos de antaño en las casas se comía pisto y pajaritos fritos. “Cuando llega octubre el cielo se pone azul de fiesta y emigran los pajaros” así empezaba un cuento mío primerizo.
Era fiesta grande en el seminario. Terminaban los ejercicios espirituales y por la mañana al despertarnos a toque de campana bajábamos a los tránsitos donde Blas Carpintero y Zurita de Valladolid habían colocado las sotanas nuevas. Que ilusión más grande ponerse por primera vez la sotana y el birrete en las gloriosas mañanas soleadas de san Frutos. Era como un regalo de reyes.
Yo creo que desde aquel 25 de octubre de 1955 –ya ha llovido- en que me la coloque sobre mis lobos la sotana no me la he quitado nunca ni renuncié a lo esencial de mis convicciones católicos. El bonete sí. La beca roja me sirvió de bufanda o de moquero. El bonete me lo he quitado muchas veces y hasta he jugado al chito con sus puntas de cartón.
Pas barbas no las tengo tan floridas sino más ralas que mi santo cenobita mozarabe. Y como él tengo un libro en la mano. No paso la hoja. Por si acaso. Mis queridos paisanos, felicidades. Esa hoja y ese libro enhiesto marcan siempre el camino del cielo

2015-10-23

ZP Y FG HICIERON FUNCIONARIAS A LAS SEÑORAS DE LA LIMPIEZA. ASI VA ESPAÑA





DOÑA URRACA Y SU AMENAZA

 

 

 

 

 

 

 Día de Santiago pasado por agua. Zumba en mi conciencia la cólera de una cucaracha alemana que tiene las manos feas, hosca la pelambrera, torva la mirada, que bien sabe ferir. Su actitud se realza con los correajes de la Gestapo, ademán prepotente del que llega con las oposiciones ganadas. Que no respeta ni al buen hacer de una larga vida entregada a la palabra, ni a las canas. Helo, helo por da viene el infante vengador con los venablos de una violencia laboral subliminal. Violencia soterrada. No se ve pero mucho carcome y entre tanta carcomida van las alamas doloridas. Sorda, petulante. Sus palabras que retumban en mi memoria pronunciadas con voz de estropajo, has colocado mal el libro, ese carné no está cortado como dios manda y me pide la ficha. Desprecios y desconsideraciones, envidias del ser de Cucaña. Ya digo, uno vive entre mosquitas muertas y cucarachas alemanas y a las seis baja la Vixen a pasar el trapo. La Vixen es un revirago de melenas desgreñadas. Dice palabras vedadas que hacen revolver las tripas de un santo. Tu mujer, tu honor, tu madre. A un cucañero le mientan la madre y la mujer y tira de navaja pero esta violencia soterrada forma parte del esquema. Por los pasillos de los cargos vagan los fantasmas. Poco que hacer. La función hace el miembro pero, desparecida la función, el miembro no sirve para nada. Entonces llegan las ratas. Se produce el síndrome de la iglesia vacía y de tanta imagen abandonada. A las seis baja la Víbora a dar una vuelta por la planta. Hace que come y no come, hace que cena y no cena, hace que bebe y no bebe, hace que trabaja y no pega un palo al agua. Al pasar la bayeta, curiosea. Mirando con sus dos ojos enfermos de mustia flor de jara. Es del sindicato del Ladrillo Visto. El sindicato del Ladrillo Visto es una sucursal de otro más grande e infernal, libro de reclamaciones al maestro armero, que llaman las TUC o Trade Union Corporation del Por lo Visto- debe de ser el Sindicato de la Miembra- la ha confiado una misión de espionaje. Vigilame a esos funcionarios. A ver qué hacen.  ¿Funcionan o no funcionan? Ellas con furor uterino; ellos con disfunción eréctil. Así pasa lo que pasa. En esas estamos. Razón de amor, razón de odio. Verbalismo y verborrea. La Vixen era corta de estura y con mala leche. Su insatisfacción sexual le hacía ver a esta pobre mujer ver el mundo con anteojeras. Era una rasa insatisfecha. Estaba a disgusto con el mandil. Ella lo que quería era un uniforme como el de su novio/novia la Nemesia. Esa sí que había tenido suerte. Por eso en doña Vixen todo era verde. Verde de envidia. La misma cara era verde. Él había cometido una falta: el buenismo y esa panfilia había sido su perdición. Cambia el chip de una puñetera vez, ome, y piensa mal y acertarás. Que tu máxima sea siempre la fórmula de " Homo Homini lupus". Estaba en babia el pobre Verumtamen a merced de la baba de aquellos ofidios. La Vixen había nacido en el Pueblo de los garbanzos y él en Toro. Su sangre era vino de Toro. Demasiado caliente y visceral, muy impaciente. Hay que bajar el pistón. Estamos? El buenismo da malos resultados, Verumtamen; te va a conducir a la ruina. El encargo lo realiza la Vixen a pedir boca porque su abuelo era arriero y a su padre en el penal en el que purgó cadena de treinta años y un día por buen comportamiento tras haberse cargado a uno en una reyerta con navaja le nombraron cabo de vara. De raza le viene al galgo digo la galga. Y la Vixen perdonen la repetición a ver que va a pasar aquí echa la galga. Como el trabajo es poco y lo dan tasado en dosis (un lector cada dos días, un opositor que baja a pedir uno apuntes o consultar un libro de referencia) las ratas se agolpan y se lanzan en carrera por el trocito de queso que aun queda en la ratonera. Abren sus maulas carníceras, erizan las orejas, erigen sus bigotes como antenas, exhiben sus colmillos y al compañero lo desplazan o le pegan un viaje. Esto parece una pesadilla. Pero como es pesadilla democrápica (del inglés crap=mierda) pues vale.

 

 Vivimos entre ratas, mosquitas muertas, cucarachas enormes y con un adarve por espalda y coseletes de escarabajo que parecen contratos blindados, claro son de Germania, y el peligro siempre latente de una buena dentellada. Calma chica aparente que dura poco y al cabo las grandes galernas ministriles. El pasado julio hubo una crisis con lo de las miembras y renovaciones de la cúpula militar, julio siempre fue un mes peligroso, al personal no sé por qué le entra un desasosiego cósmico que más que con la política tenga que ver seguramente con esas manchas solares que regulan el comportamiento lunático y problemático de tantas pobres gentes de este infeliz país.

 

 El azacaneo se detecta en la planta. Yo tengo un sensomotor muy amplificado para cotejar estas corrientes sísmicas de nuestro subsuelo político. Debajo de nuestros pies chocan y se desplazan las costras tectónicas. Nos sentamos sobre un barril de pólvora o una gran falla y somos convidados de piedra a expensas de lo que quieran mandar las Víboras, las Mosquitas Muertas, las Cucarachas. Ello forma parte del compló que hizo de nuestra vida una existencia parasitaria. El ministrillo de Cultura como buen gallego asistía, autoridad de honor, ayer a la pontifical del arzobispo Barrio en la catedral compostelana. El prelado ni lo saludó aunque es muy melifluo y una envidiable testa sin una mala calva sobre los hombros el aire de viejo aldeano afilador y eso que le dicen poeta de no sé qué versos. No puede ser más romántico el aspecto. Tira un poco a Lord Byron este gallego.

 

 

 

 La Iglesia no anda fina últimamente. Los obispos no pueden ocultar su enojo. Y pronuncian homilías y sermones entre gestos de cabreo rezongón con tanto lego claudicante y tanto revisionista como puebla las Españas. El invento se nos viene abajo.

 

-Eso no puede ser. Dicen que es eterna. Navegará los mares arbolados

 

 De la historia la barquilla del pescador.

 

-Uy no sé yo.

 

 Recuerdo que hace cuatro años Peapá se negó a dar un abrazo al apóstol y yo dije malo. Monsergas laicas Me temí lo que tenía que ir a venir. Moros en la costa. Desasosiego en lontananza. Y uno que no se calla nunca lleva las de perder y aun no ha reparado en su vivir que no es vivir entre víboras, mosquitas muertas, cucarachas alemanas. Arriba en la garita de recepción sede de la gran conserja la Neme está igual que don Landelino Lavilla cuando era presidente del Consejo: está expuesta. Deposuit potentes de sede et exaltavit humiles. Es lo que hizo FG pero no tanto caray. Con la Neme. A los sargentos les ascendió a capitanes y a los generales degradó a cabos primera. De ahí que por el nido al ovillo se colija que vivimos en una España degradada. Razón lleva Pol Pit cuando escribe que la corrupción nos llega a las orejas.

 

 

 

 Don Felipón hizo funcionarias a las mujeres de la limpieza. Y ahora la Nemesia toda una diosa Themis cabe la puerta revolvedera controla. Cierto que por la puerta en toda la tarde como por el puerto no pasa nadie. Sólo los pensamientos que lleva el aire. Pero ella controla. Calienta el culo a la silla, llena el horario. La Neme cumple. Cumple y esculca. Vigila el cotarro. Ha trascendido las funciones de don Tintafino en su trono. Va más allá Nemesia. Tiene aires de gran jefa. La antigua fregatriz-emperatriz de la mopa y el estropajo se sitúa en su estrado de fichas y horarios. Hace que cena y no cena, hace que lee y no lee los libros de firmas. Porque no sabe leer. O muy malamente. Se ha convertido en pesadilla, en lengua delatora con su pelambrera de estropajo y sus ojos chiquitines de perdiz. Ha saltado a nuestra triste realidad desde las proféticas páginas de una novela de Orwell. Se da la importancia de una pulga ascendida al lomo del elefante. Es la conserja porque desde que los miembros ya no son sólo miembros sino también miembras a ella que no ha leído un libro en su vida pues es analfabeta, ya va dicho, y es prepóstera o prebosta, o si no lo es, hace las veces, o se lo cree, del negocio de los libros, un negocio venido a menos en este país, pues dime tú quien publica, si no es un libelo antifranquista o una guarrada, la han subido de categoría y calienta la silla que no le cabe un piñón por el canal excretorio. Es la gran veedora procuradora, la voyeuresse. Otros la llamarán boyera pues dios las cría y ellas se juntan en el departamento del sexo inverso que tanto abunda. FG y Hitler les pusieron un uniforme y ahora se dedican a marcar el paso de la oca por los pasillos de la gran soledad interior pronunciando consignas de reivindicación el talante agresivo e insolente, pensando seguramente que el macho es un ente a extinguir. Están un poco desquiciadas y dudo que tengan el alma en su almario. Me preocupa su salud mental de mi gente aunque éste es un mundo de locos en el cual vivimos. Me dan pena y risa al ver el panorama en que ha caído la Mayordomía. Vivo entre ratones de bibliotecas, opositores/opositoras con cara de sueño a los que su desaliño descubre la gran crisis interior. Este es el país del quiero y no puedo pero yo quiero ser funcionario caiga quien caiga. Me empollo todas esas retahílas del temario con normas internacionales que no valen para nada, paso el examen y ya soy bibliotecario o archivero. Y a calentar la silla. A recibir. Ahí me las den todos. Quiero calidad de vida. Joder márchate a Londres con un macuto a la aventura y quinientas pesetas como hice yo cuando tenía tu tiempo. Doña Urraca y su amenaza. En esas estamos. Perrea. Perrea. Y a recibir. lo canta el Chiquilicuatro. Es la canción del verano. Todo este menudillo, tanta piltrafa humana, los pecios del galeón que naufragó hace muchos años son las yuntas con que hay que ir a arar. El personal que abomina de Franco hace como si aún viviera y sigue soñando en la extraordinaria del 18 de julio. Las ratas se han subido a los cajones. Andan a dentelladas por un trozo de queso. Todos queremos la buena vida. Ansían un lugar al sol. Sueñan con una mesa, una silla y un ordenador pero sus demasías hacen que los paraísos se conviertan en infernales campos de concentración con la conserja ex fregatriz vigilando la Gran Puerta. A doña Neme nunca en los días de dios la veréis ponerse una falda. Gasta pantalones azul marino como la Merkel de la que se dice que sólo el Ángel Exterminador ha visto ponerse las bragas y la minifalda. Los de conserje que le brillan de gastados y han perdido la raya y por tales prendas puede colegirse su sexo. Perrea. Perrea. Doña Urraca y su amenaza. El sepulcro del cid candado con siete llaves. El Testamento de Cisneros. A media tarde suena la voz de la Neme llamando a su coima:

 

 -Perrea. Perrea.

 

 -Estoy aquí.

 

 Paso la vida entre ratas, ratones, cucarachas considerables, pues son alemanes y llegan con muchas infulas, la casa del caracol a cuestas y montadas en su ignorancia. Se las dan de cornacas, aspiran a sentar plaza de domadores de elefantes pero son conserjes, conserjas, merdellones, merdellonas, malandrines y mala gente que camina y mozos y mozas de cuerda desgreñadas que hablan de planta a planta con voces desangeladas.

 

 -Ya bajo.

 

 La Vixen sube a despedirse y darle un beso a su marido/marida. Son parejas de hecho. La conserja se quita la chaqueta, se ataca sus pantalones - veo que es un poco mari macho y ancha de caderas- y deja los galones de ujiera sobre la percha. Mañana será otro día. Perrea. Perrea.

 

-Hasta mañana.

 

 

 

 -No, hasta lueguito. Nos veremos en la cena, cari. ¿Qué te apetece? tenemos salmón ahumado

 

-Dos huevos duros revueltos en tortilla francesa-dice la Vixen con voz entre desagradable y desganada por el tabaco. Fumaba como una coracha. No podría el cronista por menos en dejar de suponer lo que en estos casos del amor homo las buenas gentes mal pensadas siempre se preguntan: Quien es el macho y quien la hembra? quien toma y quien recibe? quien es incubo y quién súcubo? quien el bujarrón, quien bardaje? El juego del amor como la vida misma es un mete y saca

 

 

 

 Perrea, perrea. Aquí hay chanchullo. Me huelo la tostada. O el pufo.

 

 Me doy cuenta de que no es más que una flor de jara. Ella también sueña con que algún día llegue no el príncipe azul sino otro FG que la haga funcionaria, la designe una covachuela y pueda arrinconar el mandil, la bata y el estropajo.

 

 Y a recibir. Eso a recibir. Ha terminado su jornada laboral y la Nemesia sale al aire de la calle y de la noche. Busca entre el trafico descendente de los bulevares la parada del autobús. Desaparece. Y para que desaparezca hago este exorcismo en la mañana lluviosa de Santana que menudo día de Santiago me dieron las cucarachas. Son una plaga como los mosquitos. A una rubia de bote que se presenta a la oposición por vez enésima lo pensé no se lo dije. ¿Y por qué no metes a puta, guapa? Pero que va. Estas no se meterán a putas. Dejan que tal menester lo desempeñe la importación de rusas y de rumanas. Ellas erre que erre. Quieren ser funcionarias para estar bajo el halda de la Vixen y de doña Nemes. Aprenderán a decir buenas con mala leche y a apuntar la segunda mirada con malas intenciones. A calcular sus moscosos. A espiar entre un rimero de papelotes. Es la maldición del Conde Duque: la burocracia. El papel de estado. Y a vivir que son dos días. A recibir. Perera. Perera. Todo lo contrario que la determinación que tomara doña Urraca cuando su padre Fernando I la dejara sin hijuela en la repartición de sus reinos.

Corría el año 1068. A García le dejó Galicia con Portugal la nombrada. A Alfonso Asturias con Sanabria y a Sancho Castilla la bien mirada.

 

Y a mí, por ser mujer dejasteme, padre desheredada.

 

 Irme yo he de esta tierra y cual mujer errada

 

 Mi lindo cuerpo serrano diera al que se me antojara

 

 A los moros por dinero y a los cristianos de gracia

 

 

 

La lozanía de estos versos que son un lamento, una amenaza y una denuncia tempranera del machismo conmueve y me da que pensar en este brumoso día asturiano cuando hoy 25 de julio se conmemora el Santiago cierra España. Esta querella es el origen de la epopeya del Mío Cid y uno de los grandes supuestos de nuestra caballería andante pues no se ganó Zamora en una hora y es precisamente esa plaza que por un lado la cerca el Duero y por otro peña tajada lo que da origen a la rebelión del Cid, al juramento de Santa Gadea, a la pérdida de su privanza. El leal castellano sigue en sus trece. Resuenan pues los ayes del lamento de doña Urraca que no debiera de ser muy ligera de cascos pues la hija del rey que ya era la coima del arzobispo de Santiago, Gelmírez, amenaza con lanzarse a la vida airada. Es el oficio más viejo del mundo, claro está. Su padre le contesta:

 

-Callades, hija, callades

 

 No digáis ya tal palabra

 

 Que mujer que la dijere

 

 mereciera ser quemada.

 

 Allá en tierra leonesa un rincón se me olvidaba

 

 Zamora tiene por nombre. Zamora la bien cercada

 

 Por un lado la cerca el Duero.

 

 Por otro Peña Tajada

 

 Aquel que vos la quitare

 

 Mi maldición tiene ganada.

2015-10-20

PIO XII Y FRANCO AYUDARON A SALVAR A MUCHOS JUDIOS PERSEGUIDOS ¡QUE POCO SE LO AGRADECIERON!

¿Conspiró el Vaticano contra Hitler?

Publicado: 20 oct 2015 07:26 GMT
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Papa Pío XII
Durante el papado de Pío XII, de nombre secular Eugenio Pacelli, el Vaticano mantuvo una política de neutralidad en la Segunda Guerra Mundial. A Pacelli, que nunca habló públicamente contra el fascismo, se lo acusaba de ser pro-nazi, o incluso amigo de Adolf Hitler. El historiador Mark Riebling, en su nuevo libro, intenta destruir los mitos presentando pruebas de que el papa, erróneamente acusado de colaborar con el régimen nazi, conspiraba contra Hitler.
La conclusión del concordato con la Alemania nazi en 1933, la insistencia en la neutralidad vaticana en la Segunda Guerra Mundial y la reticencia a nombrar explícitamente a los nazis como culpables de atrocidades y del Holocausto sirvieron de base para fuertes críticas contra el papa Pío XII, a quien muchos acusan no solo de no cumplir con el deber moral, sino también de ser antisemita y colaborar con Adolf Hitler.
Sin embargo, el historiador norteamericano Mark Riebling, justifica la postura de Pío XII, argumentando que un enfrentamiento abierto entre el Vaticano y Alemania nazi llevaría a que Hitler pusiera también a los católicos en su punto de mira.
En su nuevo libro Church of Spies (Iglesia de espías), cuya reseña fue recientemente publicada en el diario Financial Review, Riebling presenta pruebas de que Pío XII jugó un papel activo en la salvación de miles de judíos.
Asimismo el historiador estadounidense cita varios documentos que demuestran que el papa fue vinculado con conspiraciones contra Hitler, colaboraba con el movimiento de resistencia alemana y personalmente formó una red de informantes en Alemania y los países ocupados con el fin de conseguir datos necesarios para acabar con el régimen nazi.

2015-10-19

LA REVOLUCION RUSA FUE UNA CONSPIRACIÓN JUDIA


REGISTRO CHEKISTA EN LA RECTORAL. PETROGRADO 1919 DE LA NOVELA “MAÑANA POR LA MAÑANA” AUTOR LEV URVANEV

 

La culpa que nos aflige y esa turbas que recorren Europa evadidos de las guerras que ha desatado Israel me ha abierto los ojos ante la cruda realidad del mundo en este otoño de 2015 cuando unas multitud de desahuciados de sus tierras y sus negocios regresan a Europa en lo que parece ser un tiempo de cruzadas a contramano, no para rescatar los santos lugares sino para proclamar un estado apartida, no al grito de “Dios lo quiere” sino abajo las fronteras y viva la democracia.

Vienen, vienen, presidente. Pero ¿donde está Pedro Ermitaño? Los ismaelitas están perpetrando una cruzada contra Europa al revés

—Dando gritos de Alá es grande – en tono de desafío.

Sin embargo, en nuestra nueva embestida contra las cristiandades Rusia vuelve a ser un problema como lo fue en los turbios años de la revolución bolchevique.

El texto de un gran novelista ruso, oficial de la guardia, incardinado en el prestigioso regimiento Preobrayenski, León Urvanev, sirva para recordar y precavernos.

El crimen nunca paga. El mal fue entonces derrotado y lo volverá a ser tiempo adelante:

 

 

 

“había seis hombres y un oficial. A su lado estaba un joven judío con un extraño uniforme, armado de revolver. Tenía el pelo rizado, los cabellos encarnados, los labios gruesos y la nariz aguileña. Pese a su corta estatura nos miró a todos de arriba abajo con aire altivo:

-          Empezad por esa habitación- dijo el comisario judío, indicando el lugar donde el padre Alexis, el padre Cirilo su mujer, el diácono y yo tomábamos el té.

-          ¿Tú quien eres?

-          Soy el arcediano de la catedral de san Nicolás de los Marinos

-          A ver los documentos.

-          Están en mi mesa

-          Tienes la obligación de llevarlos encima

-          Y tú ¿quién eres?- dijo el oficial dirigiéndose a mí.

Saqué los papeles del salvoconducto que me había entregado el comisario cuando me contrataron para tocar en un baile de los revolucionarios

-          No es suficiente. ¿El permiso de trabajo?

-          No me lo dieron aún

Empezaron por mirar en las cómodas. Una miliciana con una gorra en punta que cargaba con un fusil atado con una cuerda. Sacó de las cajoneras ropa de mujer que había dentro y las tiró por el suelo.

   -¿Cómo tienes aquí esta ropa de mujer?

-          Pertenecía a mi difunta esposa- repuso el diácono.

El judío tiró todo el armario y lo lanzó al soldado rojo

-          ¿Dónde guardáis el dinero?

-          No tengo dinero

-          A otro perro con ese hueso. Es increíble- se reía el hebreo- ¡qué de dinero tenían los popes rusos! Bien comidos bien bebidos y bien servidos. ¿Quién no ha oído hablar de la gran barriga de los curas?

Se echó a reír. También rieron los soldados. El oficial conservó la serenidad.

-          Muy presumida era tu mujer. Esta ropa es muy fina y de ganchillo. Toma. Soy un hombre de buen corazón. Te la regalo.

El chequista judío tiró la braga hacia el diácono pero éste no se movió. Yo me agaché para recogerla y la doblé cuidadosamente. El judío buscaba cada vez con más afán. Sacó los cajones de la mesilla, abrió las cajas, miró todos los sobres. Después exclamó:

-          Oigan lo que tengo que decir. ¿Qué han hecho los popes con los tesoros de las iglesias? Las joyas los brillantes las cruces de oro? Todo lo han robado. Vendieron una parte y ocultaron la otra.

-          Eso no ha sucedido nunca ni sucederá jamás- dijo en voz baja el padre Cirilo.

-          Pues yo te digo que sí.

A continuación los soldados instigados por el judío comenzaron a hundir las bayonetas en las butacas. Rompían la tela con una ferocidad que recordaba el ensañamiento con sus presas de las bestias feroces.

-Miren, este cura tiene oculto un retrato del zar. Podemos detenerlo sólo por esto.

El oficial cogió el retrato con parsimonia y lentamente lo rompió en pedacitos. Los reunió en la palma de la mano y los esparció por el pavimento. El judío subió sobre una escalera y descolgó una imagen del Redentor.

-          Déjala, no profanes las cosas santas.

-          Sí, sí, seguro que has ocultado tu caja fuerte detrás del icono. Aquí está el tesoro.

El judío abrió la credencia y rodó por el suelo una moneda de oro.

   -Es la moneda que nos regaló el metropolita Paladio, cuando nació nuestro hijo- murmuró humildemente el padre diácono.

El judío con ira clavó su puñal sobre la imagen y nosotros empezamos a llorar.

El registro se prolongó hasta entrada la noche. Apartaron del montón para llevárselas alguna ropa blanca, las casullas y tres cucharillas de plata. Un oficial, un judío, una chica de la calle que se había dedicado a la prostitución, estaban obrando, así lo creían ellos, al servicio de una buena causa. No comprendían lo lejos que estaban de la idea de lo que era un hombre. Ellos eran la escoria humana. Luego supimos que los chequistas habían venido alertados por la delación de la mujer de uno de los sacristanes. Los judas en la iglesia de Dios nunca faltarán hasta el final de los tiempos. Se llevaron a los tres sacerdotes y de ellos nunca volvimos a saber más”

 

Lev Urvanev


“Mañana por la Mañana”

Barcelona Destino 1942, 350 pp

Capitulo V