hablando en plata y en arrobas
Posted: 17 Feb 2019 09:34 AM PST
hablando en plata y en arrobas
Posted: 17 Feb 2019 09:34 AM PST
SAMUEL BECKETT ESPERANDO A GODOT
Vuelvo por donde solía a leer a Samuel Beckett ídolo
literario de mis tiempos mozos y regreso a través de su prosa endemoniadamente
bella (tanto en inglés como en francés suma y compendio de perfecciones) a la
amada ciudad de Dublin orillas del Liffey una hermosa capital hecha a la medida
de los sueños escritores. Escucho el eco de la tonada de Molly Malone la alegre
pescadera que vendía ostras y chipirones por las calles. Beckett es un
compendio de aquel mundo en que todos esperabamos a Godot. Teatro del Absurdo,
novelas sin argumento. Era menester romper con las tres unidades de Boileau
para describir un tiempo nuevo. Se había muerto Dios pero la palabra seguía
brotando pura y cristalina de la roca viva que abrió Moisés con su varita de
virtudes.
En su obra este irlandés trasterrado que se hizo
escritor de fama en Paris nos habla de la incomunicación de los seres humanos,
de la soledad a la que se circumscriben sus personajes marginales: vagabundos,
pobres vergonzantes, ex convictos, putas. ¿Qué sentido tiene nuestra
existencia? ¿Para qué hemos nacido? Buena pregunta.
Beckett es un adicto a la droga del silencio en estado
puro. La flor de la castidad surge en la mayor parte de sus novelas (Molloy, un homenaje a la continencia y a la soltería) y en
sus dramas: Esperando a Godot todo un "tour de
force" metafísico. Murphy y More Pricks than
Kicks etc.
Nació en Dublin en 1906 en el seno de una familia
protestante al igual que Bernard Shaw, Oscar Wilde y Yeats pero su obra va a
ser un complemento de la que nos legó su amigo y protector James Joyce, el
autor del "Ulyses" un católico que explica ese duende que tiene
Irlanda que se esconde en las burbujas de una pinta de "Guiness" bien
tirada y que brota en la maestría de un lenguaje, donde se demuestra que la
buena literatura de las Islas Británicas fue escrita por irlandeses. Humor
dublinés.
Recuerdo al respecto una anecdota que me
contó un jesuita que hizo el noviciado en Dublín. Una mañana llegó a
confesarse un paisano que había andando por las tabernas de la ciudad y se
sentía arrepentido de sus excesos con el alcohol. Se arrodilló ante un
confesionario. El hombre lo vio abierto pero no se dio cuenta de que dentro no
estaba el sacerdote sino un obrero que ajustaba la rejilla y las bisagras:
--- Toc. Toc. Ave María Purísima
--- Father Murphy hear me in confession?
--- What do you want?
--- Declare my sins to God Almighty
Desde dentro de la cajonera surge una voz estentorea
que deja cuadrado al penitente:
--- Fuck off. I am only the carpenter (vete a tomar
vientos, que yo sólo soy el carpintero)
Esta escena surrealista parece entresacada de
cualquier drama de Samuel Beckett.
Martin Esslin en su libro sobre los existencialistas
dice que en Paris despues de pasarlas muy estrechas sin trabajo sin techo y
durmiendo en los bancos de la margen izquierda del Sena aquel joven
irlandés, que quería ser escritor, fue acogido por Peggy Guggenheim la famosa
mecenas neoyorquina que brindó refugio a Orwell, Hemingway, Miller, Dos Passos
y el propio Joyce.
Llegó incluso a enamorarse de él pero Beckett era un
brillante mozo evasivo profesional de la apatía que necesitaba varias copas
para arrancarle una palabra. Era un indeciso y esa indeterminación la refleja
en su primera novela "Molloy" editada en 1938 bajo el mecenazgo de
Peggy Gugghenheim aquella hebrea generosa y riquisima.
Los entendidos señalan que Celia la protagonista del
libro es la propia altruista pero que el pobre Molloy no se determina a asumir
sus responsabilidades amorosas. El personaje no quiere ataduras. Desea vivir su
vida sin responsabilidades. Pero vivir es dudar. Molloy es un
antiheroe sumido en el marasmo de la duda.
Profesa ante la vida una actitud estática compás de
espera aguardado la llegada del Altísimo pero ese dios no viene nunca. Sólo se
encuentra en nuestra cabeza. Dos vagabundos Vladimir y Estragón se entregan a
sus soliloquios. No hay acción en el drama. Ambos practican la filosofía del
Estilita y con su elocuente silencio promulgan un nirvana. Es el ser y la nada
convertido en teatro. Autismo en estado puro.
Este teatro del absurdo muy popular en los medios
intelectuales de mediados del pasado siglo hoy ya no se presenta pero el
mensaje sigue vigente: la incomunicación de los hombres nacidos para la muerte,
la falta de sentido de todo esto, la degradación del lenguaje, cuando
desaparecen los mitos sagrados, el peso de la masa y la enajenación del
individualismo, la soledad en medio de la multitud, los clichés de nuestros
prejuicios mentales, ausencia de entendimiento del animal racional. Ha muerto
Dios pero ha nacido el Superhombre.
El existencialismo y todo el teatro del absurdo pivota
en Nietzsche. Sin embargo, la profecía, examinada al trasluz de los
acontecimientos de 2016 es un augurio fallido. Han regresado al planeta las
guerras de religión. El dios del Islam aparece vivo y coleando y con ganas de
guerra, mientras una Europa decadente y arrasada en sus principios deshoja la
margarita, pareciendo abocada a someterse a la cimitarra fundamentalista que
acabará nuevamente con Sodoma y Gomorra.
Es el Dios verdadero el que está en la encrucijada el
de los cristiano, nunca los otros dioses ni los demas mitos mientras por acá
seguimos esperando a Godot con la libertad y pureza de pensamiento que nos
enseñó este escritor irlandés tan austero y tan evasivo. Guiados de su mano
sigamos esperando a Godot en medio de esta situación surrealista en que
vivimos.
lunes, 25 de abril de 2016
ESPAÑA
MI NATURA
OJO CON EL SACRISTÁN CAVE CANEM CUIDADO CON EL PERRO
OJO CON
EL SACRISTÁN
Escenas
del invierno en la aldea
Están
los tiempos cambiados, canta la copla; pero hoy no bajé al valle a entretener
mi aburrimiento para darle a la sin hueso ni pedir un culín mientras
se mira para la tele colocada, como el trono de dios, en un rincón en lo alto
el techo. El viceverso y no sé si animadverso me mira con cierta curiosidad.
Nadie parla. Las tascas en este país porque en boca cerrada no entran moscas se
han hecho de la orden cartuja y el mutismo es general con lo que no
despabilamos el aburrimiento. Para hablar de furboalguno sí que se
apunta pero son conversaciones sin sustancia para mí que ando a la búsqueda de
la piedra filosofal. Nieva allende los puertos.
Detrás
del cobertizo en la plaza canta el aire sus rechiflas del invierno y el roble
cabe el atrio de la iglesia cuenta historias de los que se fueron para no
volver más. Por ejemplo, el paisano que se fumaba un habano sentado en su
tajuela frente a la bandera de la Comunidad Económica Europea. Su cigarro
elevaba volutas de humo que ojalá fueron euros. Se quedó mirando a las
estrellas del redondel de un anuncio de la CEE; murió el pasado verano de una
angina de pecho, y no tardará en venir ya la paisana desdentada de
las piernas gordas que se desplaza desde su casa al final del pueblo por la
acera destartalada para ir a casa Fermín a jugar a la máquina tragaperras con
su serillo y sus frasco de los chismes. Ella es una especie de "Salvame de
Lux" de este lugar en el que a la invernada no quedan más de quince o
veinte habitantes. Sabe quien entra quien sale, quien se acuesta y con quien se
levanta aunque de eso ya poco entre tanto vejestorio, perdido el ardor
genésico, aunque digan antes pierde el ome el diente que la simiente. Doña
Adosinda que así se llama la paisana se entera quien va pa la
residencia quien está a punto de espicharla; somos un país de viejos.
La
quintañona dama dicen algunos ser bruja. No te acerques mucho que te echa la cigua...
puf. Esta es la hora de los quirománticos y alquimistas. Yo voy a comprar
"El Adelantado de Segovia" en el quiosco de Vitines. Echo una
parrafada añorando los aires de la braña; nuestra charla versa hoy sobre el
dinero que posee un poder diabólico, disuelve costumbres, abroga leyes, compra,
vende y corrompe no respeta ni a rey ni a roque. Ya lo dijo Juan del Encina.
La tele
no para de hablar de enjuagues y de melindres y de cuanto nieva y al personal
le encanta esto de las celliscas al otro lado de la cordillera. Aquí en la
marina nunca nieva. Hablar por hablar.
Esto es
peor que una comedia de capa y espada donde el Dinero poderoso caballero es el
protagonista de todos los lances.
El
tasquero Celedonio es viceverso o al menos es lo que propalan las lenguaraces
hablillas de esta aldea, no le gustan “les moces” sino los mozos pero que yo
sepa nunca dio ningún escándalo. Cada uno la mete donde puede y donde le dejan
decía mi abuelo; pero eso de que canten misa y sean clérigos no me parece del
todo bien por mucha bandera de arco iris que flamee sobre nuestras narices.
Nos
está pasando la mano por el pico el poder gay. Ahora bien, la mariconería
siempre se refugió en las sacristías en este país.
Pachasco
que no es lo mismo que pechescoi. Por la calle real creo haber visto y no es
espejismo de borrachera a un monje negro con gorro de tubo y moño en la nunca.
Detrás de la cruz procesional iba una escolta de clerigos con cabelleras
merovingias y barbudos hasta los pies seguidos, por contraste, de acólitos
imbeles de blancas túnicas entonando himnos en eslavónico que es una especie de
griego triunfal. El espíritu nos hablaba en lenguas de fuego de manera mucho
más contundente que las anodinas misas del pueblo que se nos indigestan a
muchos católicos por su falta de misterio. Digo yo si no habremos perdido los
cristianos de por acá hasta el oremus.
Ayuda a
misa el bueno de Celedonio alias Viceverso, lee la epístola y anda por la
comunión gay pero no se le nota. Vamos que no parece sarasa y no revela
ramalazo. Eso sí, a decir de las parroquianas tiene el chigre limpio y requeté
limpio mejor que una mujer. Se pueden comer sopas en suelo.
Su
rostro inexpresivo y su voz descangallada preguntandome que qué va a ser y yo
respondo lo de siempre, me hace pensar en esa línea de doble pauta del clero
con respecto a la conservación de la especie. Roma se mantiene en la
ambivalencia, la dilogía al respecto. La cuestión sexual de sus funcionarios
está por resolver. Y para especular sobre la cuestión hay que meterse a fondo
con una lexicografía de doble filo. No se puede llamar al pan y al vino pan y
vino ni decir sí o no como Cristo nos enseña, sino según y cómo. Todo depende
del cristal con que se mire ya lo decía Campoamor. Cuánta confusión. Mucho
dolor de atrición, y venga golpes de pecho, duro que te pego. Don Sisenando el
cura sirve a toda una redolada de ocho pueblos con los que cuenta el valle.
Servando-
no pierde baza, conoce a todo quisque- que hace las veces de sacristán, de
chigrero, barbero, albeitar, curandero y medio enterrador incluso porque no
falta a ningún funeral importante y de gacetilla general porque él es el “Hola”
de la aldea que conoce las peculiaridades de las gentes que vienen y van, quien
sube quien baja, quien se ha muerto y quien las va a diñar pues es el encargado
de colocar las esquelas recordatorio sobre el marco de las puertas, abre la
iglesia, barre la sacristía toca las campanas, le quita el polvo al armónium,
ayuda a misa, y gracias a él no echaron el cierre al viejo templo románico de
larga ascendencia. Su piedra fundacional data del siglo XI. Ya llovió,
ya y ya han pasado peregrinos sobre el puente del Fornón. Así que en
Somoluenga o Somnolienta llamen a la villa como ustedes quieran no
nos privamos de nada. Tenemos a don Sisenando que pierde el culo todos los
domingos y el otro día lo paró la GC en un control de alcoholemia y dio
positivo. Pobre cura: cada dominica tiene que dar eucaristía en media docena de
pueblos. No puede con su alma. Está rendido pero dice que él no quiere
jubilarse, él es de la vieja escuela. Cree que ni los curas ni los obispos ni
los reyes ni los periodistas tienen derecho al retiro. su obligación es morir a
pie de obra . Cosa que no es de extrañar. Esta desgana es un pálpito general
que se advierte no sólo en esta aldea sino en toda la cristiandad. Esta
situación en que estamos son los dineros de sacristán que cantando se vienen y
cantando se van. Rueda la vida
ENRIQUE IV DE CASTILLA REY DIFAMADO