2026-01-18

 hablando en plata y en arrobas

Posted: 17 Feb 2019 09:34 AM PST

LA @ COMO LA Ñ SON HISPANAS. UN REGALO QUE HIZO ESPAÑA A LA HUMANIDAD
LA @ TRIUNFAL
Crecí de niño escuchando la palabreja cuando mi abuelo colgaba de las vigas de la portada el marrano morato le sacábamos el alma y el tocino las criadillas el alma el mondongo el calducho y la vejiga para zambomba.
-Ha pesado 20 arrobas, chiquitos. Estaba de buen año.
Una arroba eran 11 kilos y 502 gramos. Eso me lo sé yo desde pequeñito. En las clases de aritmética don Felipe nos decía que la @ no servía para nada. Era como la distancia de pi que está ahí pero de la que nadie se preocupa. Ahora gracias a Internet ha salido del armario y cunde en el lenguaje universal del HTML. La red lo magnifica. ¿Quién lo iba a decir a mí? Un guarismo matemático con poca fortuna hasta que lo rescató del desván de los recuerdos Billy Gates que para los ingleses era una desinencia de la preposición “ad” latina y en castellano venía a ser un sinónimo del signo de multiplicación. La arroba aunque pesara lo suyo era como estar en el limbo. Ya digo la distancia de pi por 3.1416. Es una palabra castellana castellanísima aunque arrebatada a los sarracenos en lexicográfica algarada. Castilla vino a ser un crisol de culturas y el alcaloide que fundió pareceres y les dio talante único. Viene de los árabes de Mallorca donde como ya dijimos el elemento muslímico abundaba y había muchos exaricos libertos. El catedrático Oliver Asin siguiendo la trocha por la maraña impenetrable de la historia de España que abriera el llorado don Claudio Sánchez Albornoz asegura que es étimo de “al-ribat” (servicio de defensa), lo mismo que rápita y de ahí viene la Rábida que no quiere decir otra cosa sino fortín. El “arrobt” (plural) era un servicio de descubierta o escucha llevado a cabo en la frontera por un escuadrón de jinetes. La palabra “arrabda” aparece en Mío Cid escrito por un juglar de Medinaceli muzárabe hacia 1140. las villas y ciudades tenían que pechar tributo por este servicio de protección que comprendía la rafala (vigilancia a caballo) proveniente de rahal y rafallo una voz que todavía puede escucharse en mallorquín. Para los moros el rahal o tahal es el lugar donde se vive. Bien lo saben los moriscos de Baleares. Otro servició era el de sculca (escucha a pie). Y por último la anuteba incluía otra prestación la de caballería que consistía en vigilar a los rebaños de la mesta. Porque en el Libro del Buen Amor caballería tiene otra carga semántica diferente a la que ahora se le da; es el acto de conducir y domar reses bravas. Una suerte de rodeo. Tiempo adelante se convirtió en un tributo y de ahí se transmuta en una unidad de pesos y medidas castellanas antes de que se inventase el sistema métrico decimal. Arroba tenían que pagar el yuguero Vg.: los que tenían una yunta de estos animales. Se incorpora después al léxico pastoril. La tasa de @ procede sin embargo de otra pecha que estuvo muy en boga en la alta edad media: la anúteba (anutba, anutwa) también de origen morisco (anubda). En principio era un servicio de vigilancia a los que trabajaban en fortificaciones. Los de a caballo patrullaban el perímetro. Cuando sonaba el toque de anúteba villanos pecheros infanzones ricos-hombres y clérigos había de acudir bajo las armas. Pero anúteba era un tributo lo mismo que fue la arroba por redimirse de este servicio de guerra al rey. La anúteba se documenta a partir del siglo XI en León. Está registrada en el Fuero de Brañosera. Las fronteras eran elásticas y cuando llegaba la primavera indefectiblemente venía la aceifa de la caballería árabe. Sin la vigía de la anúteba o la alerta –otra voz árabe que observaba el horizonte venían los moros y podían cortarte la cabeza. No había otra alternativa. La Fe se suponía como el valor en el soldado.
Maria Estela González documenta esta palabra el año 969 cuando el conde Fernán González otorga donación de tierras al monasterio de Santa María de Rexmondo (hoy Remondo) pueblo lindero de Valladolid que perteneció a la diócesis de Segovia y donde vive un amigo mío. Castilla estaba despoblada y la vida era muy difícil. Poco a poco fue repoblado por vascos, asturianos, gallegos y gascones allende el Pirineo. La suerte de las armas es muy mudable y alternativa. A las razzias muslímicas responden los reyes de León y los condes castellanos con algunas cabalgadas. Se arruinaban campos, se destruían iglesias, se talaban vegas, se desviaban ríos para estrechar el cerco y rendir por sed y por hambre al enemigo. No solía haber compasión con el vencido. Esto quería decir @ de arroba que hoy es un logotipo tan pacífico como la anúteba un procedimiento para salvar el pellejo a los que vivían peligrosamente “prevenidos en frontera”. La descomposición del califato de Córdoba y la toma de Toledo por Alfonso VI da un respiro a las huestes de la cruz pero así y todo no las tenían todas consigo. Los monarcas exigían a sus pecheros no sólo el vasallaje. También tributos y rentas. Castellera era un pago para retranqueo de muros y tarea de fortificaciones de castillos y fonsaderas dinero para la guerra. Reliquia de este impuesto es en Asturias la sextaferia que los castellanos llamamos obreriza por la mi tierra Aquellos cotarros de Osma y Medinaceli, Clunia o Peñafiel eran arrebatados a Alá con muchos dolores y trabajos. La vida valía poco. Se vivía menos. La reconquista fue un derroche de hombres y de caudales. No es extraño que a veces hubiera desfallecimientos.
Las tierras conquistadas se hacían por el derecho de presura simplemente tomando posesión en nombre del rey, el conde o el clavijero en las zonas de abadengo o mediante cartas pueblas y fueros que otorgan a sus súbditos en virtud del juramento de vasallaje. Así los que convierten en enfiteutas o usuarios de los territorios arrebatados a la morisma. Arrobas. Anútebas. Servicios de escucha. Labor de descubierta. Monasterios: Corias, Brañosera, Oña, Cardeña, Villadiego, Pampliega, Villalvilla. Los frailes iban igual a la guerra y fueron la reserva espiritual que permitió aquella labor titánica. Picaban espuela los obispos. Un Gelmirez. Un Ximenez de Rada. La iglesia era el gran poder. Uno expurga los tumbos, los cartularios, fueros o cartas pueblas y no encuentra otra cosa que pleitos, cartas de pago, y contiendas de diócesis contra diócesis de monasterio contra monasterio, rieptos, caloñas, hurtos y “coemptio” y tributos tan vergonzosos como el de las cien Doncellas de Otón el Gordo que viajó a Córdoba para que los galenos del Califa le curaran del mal de piedra[1].
Era un poco la fe del carbonero y no quedaba espacio para muchas teologías ni tiempo que perder. El Arcipreste proyecta su filosofía en un par de versos: “haber mantenencia y haber ayuntamiento con hembra placentera”. El leitmotiv de la existencia.
Eso sí; pecadores. Se arrepentían. Y todos creían en la vida eterna. Esta fe en el más allá hizo fuerte a la Iglesia y al Islam. Uno y otro creían en el cielo y en el Paraíso de Alá. Vivían combatiendo cada uno por su lema. Y moros y cristianos eran recios. Morían por su fe. Su ideal y por sus garbanzos.
Tenaz lucha a vida o muerte. Caballeros que llevaban en el arzón como Rodrigo Díaz que buen caballero era aquel mozárabe un icono de Santa María. Fe. Tesón. No rendirse jamás. Aquellos hombres pesaban seis arrobas pero valían un quintal de oro. La fe mueve montañas. Así que la @ es un legado de España a la humanidad, el óbolo y la ofrenda de un tiempo difícil. Veo a los mozos más granados de Castilla la gentil cabalgando hacia la muerte por aquellas parameras y tierras de pan llevar. A pagar el tributo de la arroba y la anúteba. Entonces las fronteras eran muy fluctuantes como el hambre y la sed frecuentes y si no andabas ojo avizor venía Almanzor te cortaba los árboles de tus montes te robaba las mujeres y te quemaba las cosechas[2]. Muerte y desolación. Es curioso que este signo que fue moneda de cambio en los tiempos de la Reconquista sea hoy contraseña de comunicación entre las gentes. Millones de personas en todo el mundo lo teclean miles de horas al día. Arroba. Anúteba. Hoy sigue habiendo moros en la costa. Aún no acabó la reconquista. Pero el peor enemigo no es el moro ya. Es el moro interior que todos los españoles llevamos dentro. Y ahora en este reino de tejas abajo ya se cree poco en eso de la vida eterna.
miércoles, 28 de mayo de 2008
[1] La compra en matrimonio de una mujer
[2] Hay que insistir: convendría releer la obra de Claudio Sánchez Albornoz. Es actual y gigantesca. Supera a los dos Menéndez, Pidal y Pelayo, y a Américo Castro, por supuesto




 SAMUEL BECKETT ESPERANDO A GODOT

Vuelvo por donde solía a leer a Samuel Beckett ídolo literario de mis tiempos mozos y regreso a través de su prosa endemoniadamente bella (tanto en inglés como en francés suma y compendio de perfecciones) a la amada ciudad de Dublin orillas del Liffey una hermosa capital hecha a la medida de los sueños escritores. Escucho el eco de la tonada de Molly Malone la alegre pescadera que vendía ostras y chipirones por las calles. Beckett es un compendio de aquel mundo en que todos esperabamos a Godot. Teatro del Absurdo, novelas sin argumento. Era menester romper con las tres unidades de Boileau para describir un tiempo nuevo. Se había muerto Dios pero la palabra seguía brotando pura y cristalina de la roca viva que abrió Moisés con su varita de virtudes.

En su obra este irlandés trasterrado que se hizo escritor de fama en Paris nos habla de la incomunicación de los seres humanos, de la soledad a la que se circumscriben sus personajes marginales: vagabundos, pobres vergonzantes, ex convictos, putas. ¿Qué sentido tiene nuestra existencia? ¿Para qué hemos nacido? Buena pregunta.

Beckett es un adicto a la droga del silencio en estado puro. La flor de la castidad surge en la mayor parte de sus novelas (Molloy, un homenaje a la continencia y a la soltería) y en sus dramas: Esperando a Godot todo un "tour de force" metafísico. Murphy More Pricks than Kicks  etc.

Nació en Dublin en 1906 en el seno de una familia protestante al igual que Bernard Shaw, Oscar Wilde y Yeats pero su obra va a ser un complemento de la que nos legó su amigo y protector James Joyce, el autor del "Ulyses" un católico que explica ese duende que tiene Irlanda que se esconde en las burbujas de una pinta de "Guiness" bien tirada y que brota en la maestría de un lenguaje, donde se demuestra que la buena literatura de las Islas Británicas fue escrita por irlandeses. Humor dublinés.

Recuerdo al respecto una anecdota que me contó  un jesuita que hizo el noviciado en Dublín. Una mañana llegó a confesarse un paisano que había andando por las tabernas de la ciudad y se sentía arrepentido de sus excesos con el alcohol. Se arrodilló ante un confesionario. El hombre lo vio abierto pero no se dio cuenta de que dentro no estaba el sacerdote sino un obrero que ajustaba la rejilla y las bisagras:

--- Toc. Toc. Ave María Purísima

--- Father Murphy hear me in confession?

--- What do you want?

--- Declare my sins to God Almighty

Desde dentro de la cajonera surge una voz estentorea que deja cuadrado al penitente:

--- Fuck off. I am only the carpenter (vete a tomar vientos, que yo sólo soy el carpintero)

Esta escena surrealista parece entresacada de cualquier drama de Samuel Beckett.

Martin Esslin en su libro sobre los existencialistas dice que en Paris despues de pasarlas muy estrechas sin trabajo sin techo y durmiendo en los bancos de la margen izquierda del Sena  aquel joven irlandés, que quería ser escritor, fue acogido por Peggy Guggenheim la famosa mecenas neoyorquina que brindó refugio a Orwell, Hemingway, Miller, Dos Passos y el propio Joyce.

Llegó incluso a enamorarse de él pero Beckett era un brillante mozo evasivo profesional de la apatía que necesitaba varias copas para arrancarle una palabra. Era un indeciso y esa indeterminación la refleja en su primera novela "Molloy" editada en 1938 bajo el mecenazgo de Peggy Gugghenheim aquella hebrea generosa y riquisima.

Los entendidos señalan que Celia la protagonista del libro es la propia altruista pero que el pobre Molloy no se determina a asumir sus responsabilidades amorosas. El personaje no quiere ataduras. Desea vivir su vida sin responsabilidades.  Pero vivir es dudar. Molloy es un antiheroe sumido en el marasmo de la duda.

Profesa ante la vida una actitud estática compás de espera aguardado la llegada del Altísimo pero ese dios no viene nunca. Sólo se encuentra en nuestra cabeza. Dos vagabundos Vladimir y Estragón se entregan a sus soliloquios. No hay acción en el drama. Ambos practican la filosofía del Estilita y con su elocuente silencio promulgan un nirvana. Es el ser y la nada convertido en teatro. Autismo en estado puro.

Este teatro del absurdo muy popular en los medios intelectuales de mediados del pasado siglo hoy ya no se presenta pero el mensaje sigue vigente: la incomunicación de los hombres nacidos para la muerte, la falta de sentido de todo esto, la degradación del lenguaje, cuando desaparecen los mitos sagrados, el peso de la masa y la enajenación del individualismo, la soledad en medio de la multitud, los clichés de nuestros prejuicios mentales, ausencia de entendimiento del animal racional. Ha muerto Dios pero ha nacido el Superhombre.

El existencialismo y todo el teatro del absurdo pivota en Nietzsche. Sin embargo, la profecía, examinada al trasluz de los acontecimientos de 2016 es un augurio fallido. Han regresado al planeta las guerras de religión. El dios del Islam aparece vivo y coleando y con ganas de guerra, mientras una Europa decadente y arrasada en sus principios deshoja la margarita, pareciendo abocada a someterse a la cimitarra fundamentalista que acabará nuevamente con Sodoma y Gomorra.

Es el Dios verdadero el que está en la encrucijada el de los cristiano, nunca los otros dioses ni los demas mitos mientras por acá seguimos esperando a Godot con la libertad y pureza de pensamiento que nos enseñó este escritor irlandés tan austero y tan evasivo. Guiados de su mano sigamos esperando a Godot en medio de esta situación surrealista en que vivimos.

lunes, 25 de abril de 2016

 

ESPAÑA MI NATURA

 

 

SENDER CONTRA LA GAFANCIA DE LOS BORBONES
El trece mal número fatídico que cuadraba a un rey de ojos inexpresivos y mirada vacía un rey "esparrancao" aficionado al porno duro (queda por ahí alguna pelicula años veinte cine mudo en la cual participó como protagonista) al decimotercero de los Alfonsos se deben los veinte mil muertos de Annual y los doce mil de Monte Arruit, segun declara Sender en sus confesiones. Sangre española. El 13 mal numero. Enfrentado al peligro, no arrostró su obligación como hizo el último de los Romanov o su tatarabuelo Luis XVI. Los borbones traen mala suerte. Error imperdonable del dictador al reinsertarlos. Es una monarquía con bicho.
Ramón J. Sender culpa a Franco de haber desaprovechado la ocasión para desterrar a estos dinastas con mal fario y establecer el reino de la justicia social. El tercer tranco de su libro autobiográfico "Crónica del Alba" es un canto de amor a España al heroísmo de sus pistolos que luchan bajo el mando de una oficialidad en muchos casos corrupta. "Algunos de nuestros jefes y oficiales eran más perniciosas para la patria que el propio Abdelkrim".
 Marruecos siempre Marruecos. El Rif misterioso. Pelear contra el moro tuvimos por costumbre, pero el moro es hermano nuestro. Luego serían los soldaditos de la Yehala los que sacarían a Franco las castañas del fuego ayudandole a vencer en la guerra del 36. Una larga historia de amor y desamor, de encuentros y desencuentros. Salam malikum. Y malikum salam.
Cuando aparece en escena  el "djin" (Satanás), que malmete, estas relaciones se alborotan. Sender fue como Pedro Antonio de Alarcóncomo Arturo Barea o Ernesto Gimenez Caballero, Mola, Sanjurjo y tantos otros tantos escritores soldado en la guerra de Melilla. Sus páginas están impregnadas de ese sol místico de la Elvira desierta y es lo que significa la palabra elvira en árabe: desierto; su pluma tallada en las arenas del Sahara.
Sopla sobre ellas el "levante" que es una aire que enloquece.  Estuvo  Ramon J. Sender -cuatro años de mili- destacado en un regimiento de infantería de línea el Ceriñola 42 y, enamorado de una hispano-marroquí, la bella Antonia, vendería panes de munición y cartuchos a los de Abdelkrim. Libró de ser fusilado y condenado a trabajos forzados en el penal del Hacho salió libre tras la amnistía decretada por el general Berenguer.
Una vez excarcelado se dedica a buscar a su bella jarifa por todo el Rif. Vestido de moro con babuchas y chilaba encuentra a su ex en un aduar de la frontera con Argelia. Es una historia apasionante en la cual el escritor aragonés revela sus facultades narrativas y la capacidad para la intriga y  el suspense. Vierte el relato en una prosa nada alcorzada ni melindrosa. Es escritura verdad sin impostar la voz ni hacer gorgoritos efectistas al estilo de Baroja o Azorino de Unamuno del que dice que era un pobre hombre con muy mal oído para el párrafo musical (sus páginas carecen del concento o esa disposición armónica, ese atisbo, que tanto abunda en la obra de Cela o de Valle Inclán. Por cierto, Unamuno no tenía ideas originales, toda su obra la copia de filososfos extranjeros: Hobbes, Nietzache, Holderling.  Perez de Ayala le parece al autor aragonés un asturiano insoportable que trufa sus obras de vocablos culteranos para demostrar su ascendiente jesuita curtido en lecturas clásicas.
Solo se libran de sus varapalos Cansinos Assens que era un sefardita gordo y procesional que hablaba todos los idiomas del mundo y traducía a los maestros rusos. Gomez de La Serna le parece un madrileño simpático y castizo pero algo afrancesado.
Ramon J. Sender se expresa de una forma llama y libre a la manera de como hablaban las gentes de su  Calamera natal. Pero tambien incorpora a sus libros el lenguaje del cuartel y la trinchera. La guerra huele a mierda y a listerina, y a desinfectante hieden los cuartos de banderas.
El Bajo Aragón es tierra fronteriza de romis, muladies y aljamiados que revelan una larga convivencia y entendimiento con el Islam. Tierra de hombres cabales con nervios de acero y sangre en las venas. Pero las cosas son como son hasta que dejan de serlo. Y el español ha incorporado a la masa de su sangre virtudes y defectos de su herencia morisca. Por ejemplo, la arrogancia, el valor, la insolaridad peninsular que nos viene de los benimerines.
España sigue siendo un reino de taifas con mucho orgullo local con el riesgo de perder el sentido nacional.
Crónica del Alba es un tour de force narrativo que, en ocasiones, recuerda escenas  increíbles de aduares y vuelos en alcatifa como en las Mil y una Noches; otras,  plantea escena las princesas jarifas del Romancero que regresan a la grupa del caballero don Bueso de tierra de moros y que son en realidad cristianas cautivas. Buen pueblo pero  mala gente. Regido por políticos indotados y monarcas cenizos. !Dios, qué buen vasallo si hubiese buen señor!
Los siete trancos de esta extensa novela autobiográfica son siete arracadas o perlas colgantes que  se exhiben como el Tesoro visigótico de la cruz de Guarrazar, muestran a un escritor-verdad, que trata de interpretar la vida española en el tiempo de la republica y los años previos a la guerra civil.
Sopló un levante de locura  cainita y vinieron las gumías. El gemido de las parcas llenó el país de cantos lúgubres. La catástrofe se pudo evitar si no hubieran tenido tanta fuerza los masones y los poderes en la sombra no le hubieran apretado las clavijas a los militares sublevados y el Faenas viscoso y verrugo (así llama a don Manuel Azaña) no hubiera sido tan malvado, o se hubiera dado a la fuga el monarca.
El conde Romanones bajó a despedirle a la estación de Torrelodones. Alfonso XIII abdicó.   España, ahí te quedas. No se fue el caimán por la barandilla, que se fue por Cartagena.
El pueblo asistió ignorante a aquella hecatombe y tomó las armas del bando en que se encontraba cuando estalló el Movimiento. Algunos como el propio autor se pasaron del bando nacional al republicano porque sus ideas se inclinaban hacia el progreso, la democracia y la libertad. El régimen del 14 de abril del 31, lo dice con todo su dolor Sender, fue un sistema político que malparió. Pronto vinieron los desengaños. Esto no furrula.
La republica a juicio del ex soldado aragonés que al llegar a Madrid se hizo periodista cometió el error de trocar la enseña roja y gualda [cierto que una bandera no es más que un trapo pero por defenderla y honrarla habían muerto tantos] por el carmesí. El color morado es el de los borbones y da mala suerte. El error lo han vuelto a cometer los de Podemos. Impolítica medida del Faenas Verrugado fue  también la orden de quemar conventos.
El moradillo es tintura del hematoma y de la sangre coagulada. Anticipaba la degollina. El Viscoso era un "bassani" (hijo de mala madre) para los moros que cruzaron el Estrecho. Además era un cobarde, aunque buen orador.
El amarillo sin embargo es color limpio de los campos de España donde el trigo  de los espacios de la tierra de pan llevar contrae matrimonio con el rojo de la amapola.  Se fundían así la pasión y la contemplación. Dos cromatismos fervientes que no había por qué cambiarles por el cárdeno de Villalar, que es color de la derrota.
Luego, aquello sería un desbarajuste. España abrió la puerta a todo el lumpen de Europa y de Estados Unidos. Los de las brigadas Internacionales tenían la idea de que se alistaban con el bando de la Republica en favor de unas vacaciones pagadas. Cuando se dieron cuenta de que la cosa y que se derramaba mucha sangre en el campo de batalla pues aquella guerra nunca fue un paseo militar, iba en serio regresaron a sus casas.  Españoles ahí os quedáis.
Todas estas ideas anarquistas del escritor nacido en las riberas del Cinca y para libre Aragón ya lo dijo Baltasar Gracián volvieron a Sender sospechoso tanto a ojos de los azules como de los rojos. Barruntaban que fuera un doble agente. En Burgos y en Calamera estuvo a punto de ir al paredón. Salvaría la piel mediante ardides y subterfugios,  sin que ello le librase más tarde de las penalidades del campo de concentración francés y de la hégira primero a Mexico y después a USA.
Su obra está plagada de aforismos y de reflexiones filosóficas fruto de su conocimiento de las lenguas clásicas y de la mitología indoeuropea. Así escribe, verbigracia, que el Nuevo Testamento se encuentra trufado de contradicciones. Sin embargo, en abono de su divinidad declara que la narración de la Pasión del Señor, según los Evangelios Sinópticos, es el texto más maravilloso que haya podido salir de de la pluma de un hombre a lo largo de todos los tiempos. Con toda seguridad fue inspirado por Dios.
Le gusta san Agustín porque le parece el autor más humano de toda la patrística y admira a Teresa de Jesus  en su casticismo del espíritu castellano más realista, cuando conversando en tiempos de soledad y de sequedad, con Jesus se queja al Amado de sus dolencias espirituales y carnales:
- "No me extraña, Señor, que tengas tan pocos amigos a juzgar por lo mal que los tratas",
Sostiene que el cristianismo y el budismo con sus postulados de dulzura quietud y amor para con los enemigos son dos formularios de carácter femenino:(el yin de los chinos). Sin embargo, el Islam  - el yen- es una religión viril al igual que la Ley Mosaica.
Ambas religiones presentan a un dios tronitonante que no se humana, oculto en la montaña del Sinai o la piedra de la Caba. Stalin y Hitler, por ese mismo renglón, son deidades másculas que pertenecen al linaje de Maquiavelo. Nietzsche y Siva.  Así habló Zaratrusta.
Platón y Socrates honran como princiio religioso a la filosofía de la razón. Espinoza quel converso al que expulsaron de la sinagoga de de Amsterdam pulía el diamante mientras presenta para la historia un sistema envenenado de divinidad. Es el panteísmo como venero del que todas las fuentes del pensamiento brotan. Fe es creer lo que no vimos dice el P. Astete . Ahí me las den todas.
A Dios nunca lo vimos pero ejerce el oficio de guardabarreras  del mundo. Un oficio en el cual en verano te escaldas en invierno te arrices y siempre te jodes. Hay que seguir buscando.
Los libros de este autor aragonés es un monumento a la hispanidad desde el espíritu libertario y anarquista total. Deberían ser preceptivos en los escuelas de la nación para que lo jovenes supieran verdaderamente qué es lo que pasó por qué pasó y cómo pasó.
La historia de España no es un cursi serial de "Cuentame" ni de "Aguila Roja". Es mucho más. Mientras no salgamos de ese circulo vicioso y expurguemos nuestras conciencias, España, acervo de las tres religiones, seguirá siendo un pais maldito malmetido por politicos trincones y periodistas buscones siempre de tertulia en alarde del pose y nadando estilo mariposa.

 OJO CON EL SACRISTÁN CAVE CANEM CUIDADO CON EL PERRO

 

 

 

 

 

 

OJO CON EL SACRISTÁN

 

 

 

 

 

 

 Escenas del invierno en la aldea

 

 

Están los tiempos cambiados, canta la copla; pero hoy no bajé al valle a entretener mi aburrimiento para darle a la sin hueso ni  pedir un culín mientras se mira para la tele colocada, como el trono de dios, en un rincón en lo alto el techo. El viceverso y no sé si animadverso me mira con cierta curiosidad. Nadie parla. Las tascas en este país porque en boca cerrada no entran moscas se han hecho de la orden cartuja y el mutismo es general con lo que no despabilamos el aburrimiento. Para hablar de furboalguno sí que se apunta pero son conversaciones sin sustancia para mí que ando a la búsqueda de la piedra filosofal.  Nieva allende los puertos.

 

 

Detrás del cobertizo en la plaza canta el aire sus rechiflas del invierno y el roble cabe el atrio de la iglesia cuenta historias de los que se fueron para no volver más. Por ejemplo, el paisano que se fumaba un habano sentado en su tajuela frente a la bandera de la Comunidad Económica Europea. Su cigarro elevaba volutas de humo que ojalá fueron euros. Se quedó mirando a las estrellas del redondel de un anuncio de la CEE; murió el pasado verano de una angina de pecho, y  no tardará en venir ya la paisana desdentada de las piernas gordas que se desplaza desde su casa al final del pueblo por la acera destartalada para ir a casa Fermín a jugar a la máquina tragaperras con su serillo y sus frasco de los chismes. Ella es una especie de "Salvame de Lux" de este lugar en el que a la invernada no quedan más de quince o veinte habitantes. Sabe quien entra quien sale, quien se acuesta y con quien se levanta aunque de eso ya poco entre tanto vejestorio, perdido el ardor genésico, aunque digan antes pierde el ome el diente que la simiente. Doña Adosinda que así se llama la paisana se entera  quien va pa la residencia quien está a punto de espicharla; somos un país de viejos.

 

 

La quintañona dama dicen algunos ser bruja. No te acerques mucho que te echa la cigua... puf. Esta es la hora de los quirománticos y alquimistas. Yo voy a comprar "El Adelantado de Segovia" en el quiosco de Vitines. Echo una parrafada añorando los aires de la braña; nuestra charla versa hoy sobre el dinero que posee un poder diabólico, disuelve costumbres, abroga leyes, compra, vende y corrompe no respeta ni a rey ni a roque. Ya lo dijo Juan del Encina.

 

 

La tele no para de hablar de enjuagues y de melindres y de cuanto nieva y al personal le encanta esto de las celliscas al otro lado de la cordillera. Aquí en la marina nunca nieva. Hablar por hablar.

 

 

Esto es peor que una comedia de capa y espada donde el Dinero poderoso caballero es el protagonista de todos los lances.

 

 

El tasquero Celedonio es viceverso o al menos es lo que propalan las lenguaraces hablillas de esta aldea, no le gustan “les moces” sino los mozos pero que yo sepa nunca dio ningún escándalo. Cada uno la mete donde puede y donde le dejan decía mi abuelo; pero eso de que canten misa y sean clérigos no me parece del todo bien por mucha bandera de arco iris que flamee sobre nuestras narices.

Nos está pasando la mano por el pico el poder gay. Ahora bien, la mariconería siempre se refugió en las sacristías en este país.

 

 

Pachasco que no es lo mismo que pechescoi. Por la calle real creo haber visto y no es espejismo de borrachera a un monje negro con gorro de tubo y moño en la nunca. Detrás de la cruz procesional iba una escolta de clerigos con cabelleras merovingias y barbudos hasta los pies seguidos, por contraste, de acólitos imbeles de blancas túnicas entonando himnos en eslavónico que es una especie de griego triunfal. El espíritu nos hablaba en lenguas de fuego de manera mucho más contundente que las anodinas misas del pueblo que se nos indigestan a muchos católicos por su falta de misterio. Digo yo si no habremos perdido los cristianos de por acá hasta el oremus.

 

 

Ayuda a misa el bueno de Celedonio alias Viceverso, lee la epístola y anda por la comunión gay pero no se le nota. Vamos que no parece sarasa y no revela ramalazo. Eso sí, a decir de las parroquianas tiene el chigre limpio y requeté limpio mejor que una mujer. Se pueden comer sopas en suelo.

 

 

Su rostro inexpresivo y su voz descangallada preguntandome que qué va a ser y yo respondo lo de siempre, me hace pensar en esa línea de doble pauta del clero con respecto a la conservación de la especie. Roma se mantiene en la ambivalencia, la dilogía al respecto. La cuestión sexual de sus funcionarios está por resolver. Y para especular sobre la cuestión hay que meterse a fondo con una lexicografía de doble filo. No se puede llamar al pan y al vino pan y vino ni decir sí o no como Cristo nos enseña, sino según y cómo. Todo depende del cristal con que se mire ya lo decía Campoamor. Cuánta confusión. Mucho dolor de atrición, y venga golpes de pecho, duro que te pego. Don Sisenando el cura sirve a toda una redolada de ocho pueblos con los que cuenta el valle.

 

 

Servando- no pierde baza, conoce a todo quisque- que hace las veces de sacristán, de chigrero, barbero, albeitar, curandero y medio enterrador incluso porque no falta a ningún funeral importante y de gacetilla general porque él es el “Hola” de la aldea que conoce las peculiaridades de las gentes que vienen y van, quien sube quien baja, quien se ha muerto y quien las va a diñar pues es el encargado de colocar las esquelas recordatorio sobre el marco de las puertas, abre la iglesia, barre la sacristía toca las campanas, le quita el polvo al armónium, ayuda a misa, y gracias a él no echaron el cierre al viejo templo románico de larga ascendencia. Su piedra fundacional data del siglo XI. Ya llovió, ya  y ya han pasado peregrinos sobre el puente del Fornón. Así que en Somoluenga o Somnolienta llamen a la villa como ustedes quieran  no nos privamos de nada. Tenemos a don Sisenando que pierde el culo todos los domingos y el otro día lo paró la GC en un control de alcoholemia y dio positivo. Pobre cura: cada dominica tiene que dar eucaristía en media docena de pueblos. No puede con su alma. Está rendido pero dice que él no quiere jubilarse, él es de la vieja escuela. Cree que ni los curas ni los obispos ni los reyes ni los periodistas tienen derecho al retiro. su obligación es morir a pie de obra . Cosa que no es de extrañar. Esta desgana es un pálpito general que se advierte no sólo en esta aldea sino en toda la cristiandad. Esta situación en que estamos son los dineros de sacristán que cantando se vienen y cantando se van. Rueda la vida

 

 

 

 

 

 

 ENRIQUE IV DE CASTILLA REY DIFAMADO


"para colorir este yerro
llamaron al príncipe don Enrique,
ya viudo de dña Blanca de Navarra,
que murió moza y harto desabrida,
pues la primera noche de novia
conoció la falta de ser el príncipe para poco"
Cristobal Lozano Historias y Leyendas

Al cruzar por Turegano se me vienen a las mientes el estruendo de cadenas y el gemir de dientes de los personajes que allí dieron carena y condena en los bajos de sus mazmorras. Recuerda un poco a Chinchilla y un mal fario persigue a los pueblos que tuvieron penal: San Miguel de los Reyes en Valencia, el Puerto de Santa María, el Dueso, Zamora y Alcalá donde estaba la cárcel de los curas y frailes rebeldes etc.
"Tengo un hermano en el  Puerto y el otro está en Regulares y el más chiquito dellos lo tengo en Alcalá de Henares", según cantaba la antigua copla carcelera.
Turegano yo no sé si sería o no villa episcopal (el obispo de Segovia tenía allí una finca de veraneo) pues no consta en los anales eclesiásticos. Sepúlveda sí lo era hacia el año 711. Lo que sí  sé es que fue una cárcel de "alta seguridad" donde enchiqueraron a personajes de alcurnia como Francisco I y a don Álvaro de Luna el valido de Juan II y de allí lo sacaron al cadalso de Valladolid para cortarle la cabeza. Fascinante personaje muñidor de enredos y espejo de ambiciones pero uno de los más apasionantes de la historia castellana.
Después de servir a Juan II más de cuarenta años y acusado de alta traición y de nigromante lo condujeron a la cárcel del Portillo para ser ajusticiado el condestable en el rollo de la Ciudad de Pisuerga. El ajusticiamiento fue uno de los motivos del conflicto entre el rey y su heredero a la sazón príncipe de Asturias. Juan II y Enrique IV se hicieron la guerra. Los hechos no están claros acerca de cual fue el conflicto pero tengo para mí que Enrique IV fue un monarca muy difamado y al que la historia que lo trata como el risum teneatis de la dinastía no es justa con su persona. Murió envenenado en el Pardo, se encaró a los nobles y había salido en defensa de Álvaro de Luna, enfrentandose así a su padre y a su madrasta, la reina doña Juana.
En lo que respecta a la otra historia trágica del reinado de los Trastamara la  ejecución quedó inmortalizada para la historia en ese patético mural de Padilla pintor romántico  en el que aparece el reo decapitado y su cabeza colgada de un garfio, un fraile encapuchado y  al lado del cadáver entre dos blandones una bacinilla para la limosna.
Quien había sido el más poderoso y rico hombre del reino hubo de ser enterrado de caridad. Dejemos sin embargo a Lozano que nos describa la escena de la decapitación: "habiendo don Álvaro de Luna confesado sus pecados y recibido Comunión lo sacaron de la cárcel el 5 de julio de 1453 año desgraciado e infeliz para toda la cristiandad pues se perdió Constantinopla cabeza del imperio griego. Sacaronle, pues, en enlutada mula rodeado de guardas y ministros y a la voz del pregonero lo llevaron al suplicio. El alguacil que iba delante marchaba diciendo esta es la justicia que manda hacer el rey a este cruel tirano. Llegaron a la ancha plaza do estaba puesto el cadalso y en él alzada una cruz con dos hacheros a los lados. Desenredado el capuz fue subiendo la escalera don Álvaro acompañado de un fraile francisco que le ayudó a bien morir. Luego que hubo subido al tablado hizo a la cruz una profunda reverencia y sentado en la silla entregó a un paje que le había asistido un sombrero y un anillo diciéndole: esto es lo postrero que te puedo dar. Prorrumpió el paje en grandes sollozos y lágrimas en consideración de espectáculo tan triste viendo entregado a un verdugo a quien pocos días antes y en aquella misma plaza los grandes señores de Castilla le rendían reverencia. Hallose en presencia Barrasa caballerizo del heredero y llamandole don Álvaro le dijo id y decid al príncipe don Enrique de mi parte que en premiar a sus criados no siga el ejemplo del rey su padre. Vio el reo un garfio de hierro clavado en una escarpia y preguntó al que le iba ejecutar que a qué efecto estaba allí. Y le respondió que para clavar su cabeza cortada. A lo cual repuso el condestable: "muerto yo, haced vos de mi cuerpo lo que quiseredes que a los hombres de valor ni la muerte ni los ultrajes los afrentan". En diciendo esto se desabrochó la camisa y con ánimo constante entregó al cuchillo la cabeza"