viernes, 3 de diciembre de 2010

JOAQUIN DIAZ EL GRAM MEDIEVALISTA. VAYAN A VISITARLE A URUEÑA EN VALLADOLID

JOAQUÍN DÍAZ OBRA INMENSA




Ya lo he dicho y lo digo sin prejuicio de parte que los retratos de Joaquín Díaz y de don Ramón Menéndez y Pidal, el coruñés que encontró su España Mágica en Arbás del puerto donde el Pajares empieza a bajar, como Joaquín al que, al igual que a Clarín lo nacieron en Zamora pero es asturiano por los cuatro costados y castellano universal, cerros y laderas, música de rabeles y el son del requinto en la alforja, algún romance de ciego o alguna endecha a lo zamarro, batallando con las corcheas, fusas y semifusas, presiden mi mesa de trabajo juntos con mis vírgenes y mis cristos, algún san miguel y san Antonio o estampas de la indefectible Auxiliadora que dan suerte y protegen.

Ormuz y Arimán en lucha eterna. ¿Por qué se canta y por qué se escribe? Puede que para desahogarse sobre todo los que no sabemos otra cosa que hacer, pero sobre todo para arrimar el hombro a esta esforzada lucha del Flamígero Arcángel contra las fuerzas oscuras y contar la realidad al descuido y al desgaire que decía Gracián que “español soy hasta la gola que la libertad siempre fue española”.

Claro que a muchos los árboles no les dejan ver el bosque y sólo le interesa el hic et nunc, el aquí y ahora (take your Money and run) pero la riqueza de la vida no está sólo en esa pasta gansa, el cuatro ruedas, la segunda vivienda en el campo, la hipoteca, la tarjeta de plástico, el tercer divorcio esto es un vivir a lo americano que es un sinvivir pleno intereses mercuriales aunque nunca vengan mal unos eurillos para hacer frente a la crisis que nos sobrenada.

Pero miremos un poco para arriba, ganemos un poco perspectiva, oteemos el horizonte. El otro día me encontré yendo a Alcalá con un buen titular “Alcalá basa su riqueza en la exportación de la lengua castellana”. Algo así como han hecho los ingleses, que serán todo lo que quieran pero son muy vivos con Oxford y su English, que es una industria nacional, la primera del país.

Pues, mutatis mutandis, lo mismo se puede decir de Urueña, la preciosa villa castellana, gentes y laderas que describió Delibes, donde tiene emplazado Joaquín Díaz sus reales y su casa - museo etnográfico y existe la ciudad del libro, merced a una iniciativa de las autoridades autonómicas – la diputación, la Junta- y algunos esforzados libreros que tienden en los corros , que así se llaman las calles en aquella villa, en un alcor, nido de alcotanes y de caballeros andantes, que es la ciudad del libro: Alcuino de York, Alvacal, Librería Samuel, librería del Vino, El Rincón Escrito, Alcaraván, La Punta del Iceberg, Almadía y la Boutique del Cuento y con el soporte de José Manuel Valdés, el asturiano que fundó iberlibro.com descubriendo un potencial mercado por Internet.

Una receta para el espíritu, aspirinas contra la dichosa crisis: libros, poemas, canciones para vivir un poco más hacia adentro. ¿No estamos un poco vacíos? España tiene futuro. Lo que no podemos caer en el cinismo cainita, un mal que aflige el alma nacional. España es un pueblo que no canta. Antes cantaba y dice el refrán que gallo que no canta… Póngame contra esta cigüa la pluma de un gallo en el sombrero que espanten mis males. Una copla de vez en cuando nunca viene mal.

Creo que el porvenir está ahí. Lo que hace falta es un poco de reflexión. La vida es algo muy bello y no es para pasársela viendo los mismos sitcoms o escuchar las arengas envenenas que nos dirigen los pundits o sabelotodos de Intereconomía, de los periódicos o de una literatura de bulevar integrada por malas traducciones del inglés. Si somos listos y sin alharacas chauvinistas, estoy por decir que tenemos posibilidades de que nos vuelvan a vender la mula mal capada no ya meramente los separatistas. Me dan más miedo los separadores. No se trata de ponerle puertas al campo sino de salir al campo a respirar buenos aires como el que nos brinda Joaquín Díaz en toda su obra – y los que me conocen saben que no me caracterizo por ser jabonero ni adulador, pues tuve fama de dar leña entre los colegas de la “mediatic community” y nunca me crecieron pelos en la lengua- inmensa con su gran equipo de colaboradores.

Volveré sobre el asunto. Sirvan estas líneas de proemio o de introducción a la obra de este polígrafo que vive como un fraile dedicada a su obra de investigación en un lugar desde donde se miran mejor que en Madrid las estrellas.



ANTONIO PARRA

JOAQUIN DÍAZ TÚ ERES EL MÁS GRANDE



Mi padre gobernador mi tío alcalde mis hermanas maestras contigo casaré y mi hermano menor es electricista y en la paz era un gran accionista. Tararirurira. El alcalde Aguigorriaga tiene mucha ilustración (bis) que sabe tocar el chistu y también el acordeón y todo el mundo le dice que se llama Pantaleón. Pantaleón… Pantaleón (tris).

Una canción vasca. Un son de la carlistada que extrajo el gran juglar vallisoletano del baúl de los recuerdos un baúl que ciertamente no era el de Karina sino el de los grandes polígrafos y hermeneutas del Romancero desde Menéndez Pidal a los grandes folkloristas, cantores, rondadores y dulzaineros –y aquí venga nuestro recuerdo para Agapito Marazuela que aquí te traigo la ronda te la traigo de hontanares tengo las albarcas rotas y se me salen los cereales, cuando cantábamos en el trillo o en la siega éramos mejores éramos más grandes, el castellano es un idioma dulce de ensoñación para hablar con dios o para increparle pero cantado suele ser la ostia- y otros estudiosos de los gloriosos cancioneros olvidados.

El de Upsala. Elixir de Juventud. Cárcel de Amor. Joaquín Díaz tú eres el más grande. Tú fuiste el mejor. Adalid de la canción protesta que nos puso a todos en movimiento. De muy cerca te siguieron los del Mester de Juglaría a la que pertenecía una moza que era nieta de Doña Aniana aquella comadrona de Segovia que me sacó a mí sin demasiados instrumentos quirúrgicos (entonces los españoles nacíamos y moríamos en casa) del vientre de mi madre la Juanita y la pobre según me cuentan sudaba la gota gorda ante aquel parto ímprobo yo di en báscula al nacer seis kilos y medio y si mi madre no se fue pal otro barrio fue por chiripa pero ahí esta mi Juanita tan tiesa a punto de cumplir los 90) en su repertorio la tonada del atleta el del tío Juanillo que se tiró y se tiró por el puente de Aranda pero no se mató.

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Nos íbamos a comer el mundo. Y nos fuimos a Europa con el repertorio de todas estas canciones alma de nuestro sentir. Pero sin duda el mayor fue Joaquín Díaz. Aquellos conciertos. Aquellas sentadas en el campus aquellos recitales en los Colegios Mayores. En ellos desempolvó no sólo el romancero sino también las jarchas moras y los cantos de obrador y taller las moliendas sefarditas. Buena semana te dé el Dió. Y al año que viene en Jerusalén.

La Tarara como la cantaba Joaquín es ahora muy popular en Marruecos.- radio Rabat la tiene de sintonía de programación pero no es una canción morisca sino muzárabe. Las moritas que nos enamoraban en Xauén (Jaén) Fátima y Oliva y Mirien no se ponían vestido blanco los Jueves Santos entre otras cosas porque no creen en los Jueves Santos los moros ellos tan suyos. ¿O sí?

Él resucitó y nos enseñó a tañer los viejos rabeles. Este rabel pide vino y las cuerdas aguardientes y el mozuco que las tocas niñas de quince a veinte. Ole y ole morenita ole y ole resalada que tienes la sal del mundo y no te meneas nada.

En sus notas llegaba prendido todo el candor y el rebullicio de las antiguas romerías de aldea. Los picaros donaires de la molinera y el corregidor cuentos de amor y de desamor que vienen de la época visigótica y descubren el sentir el amar y odiar y la manera de pensar la reacción ante la vida de Juan Español nuestro amado y sufrido pueblo. Que buen vasallo si hubiera buen señor.

Estampan la fuerte impronta católica por ejemplo en la Baraja de los Naipes o los Mandamientos de amor. El gregoriano que escuchaban los paisanos en la iglesia los adaptaban a su versión. Así salieron los prefacios que entonaba mi abuelo en el trillo. Castro los chivos, Torreadrada las cabras, Fuentesoto cagaberros que se crían en Peñacolgada donde canta y se mea la zorra cuando a ella le da la gana…..

Cantos de siega. Cantos de ronda y de trilla. Fervor religioso vibrando en los corazones. Jueves Santo, Jueves Santo tres días antes de Pascua cuando el Redentor del mundo a sus discípulos llama; los llamaba de uno en uno de dos en dos se juntaban y les convidó a cenar en una mesa sagrada…

Nadie como el genio innato del pueblo ha sabido explicar con tan pocas y tan breves palabras el misterio eucarístico el drama de la redención del que se quedó con nosotros hasta el fin de los tiempos.

No. Castilla no es triste- y aquí están estos cantos de Joaquín Díaz, el gran Joaquín, mi ídolo, nuestro) para demostrarlo. Castilla es alegre un tanto socarrona tierna y un poco echada para adelante. Brava y humilde, altanero y obediente, austera y a la vez amante del buen comer y del beber

Los Mozos de Monleón se fueron a arar temprano para dir (sic)a la corriza por corrida(castuelo sin más, la jerga de Salamanca) y a veces entra a fondo con todo el rico acerbo musical de la zona de Sanabria en el vértice de confluencia entre Asturias Galicia Castilla y Portugal que dio como fruto un lenguaje riquísimo. Rondas sanabresas. A la ronda galanes que ya viene el día. Cada cual con su dama yo con la mía. No vas sola no. Lucero, lucero del alma mía salió… y esta noche las mozas sueñan quimeras por la cinta del pelo de una morena. No vas sola no, etc.

. Era al tres por cuatro: mi-mi-la-si-do-si-la-la-re-si-fa-mi-la-do-la-re-si-si-la-sol-fa-mi-la-re-do-si-la. No suspendí. Don José me puso un cinco.

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A la entrada de Campóo me dijo una campurriana si tu me esquilas el burro para ti será la lana. Campurriana. Campurrianita ha de ser. Campurriana la que a mí me ha de querer.

A mí creo que me quiso una asturiana que me ha dado cuatro hijos que son cuatro soles. No sé si seguirá el amor porque el mundo ha dado tantas vueltas pero muchos fines de semana de la mano y la voz querida sonando en mi grabadora de Joaquín marcho hacia el norte tarareando el Caminito de Avilés un carretero cantaba al son de los esquilones que su carreta llevaba. Marinerito arría la vela que está la mar dulce y serena.



Pues arrieros somos y en el camino nos veremos. No entiendo cómo a un genio como a Joaquín Díaz lo tenemos aparcado. Su obra gigantesca merece todos los galardones y apoyos del Ministerio de Cultura por lo que ha hecho este castellano-astur-leonés por el viejo folklore. Él canta las canciones inolvidables los aires de siempre

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