jueves, 3 de diciembre de 2015

EL LIBRO DE SEGOVIA DE COSTA ARRIBAS (II)


TORRE CARCHENA

 

A Torre Carchena la llamábamos la “Alcuza” o aceitera por su aspecto de embudo en lo alto de un pináculo. Era tan empinada que allí nunca anidaron las cigüeñas.  A través de las paginas  LA SEGOVIA OLVIDADA voy al encuentro de mi infancia perdida. Este libro es mágico.  Constituye todo un acontecimiento de segovianía.

Me doy un voltio por el corral de los huesos emplazamiento del osario judío, visité las tumbas visigodas de santos impensables como San Briz y san Medel, bebía de los caños de la fuente del obispo Geroteo entre la Base Mixta y el Regimiento de Artillería. Anduve por el corralillo de san Sebastián en el Postigo del Consuelo donde había una alberca construcción romana al final de la huerta del seminario. ¿Adónde estarán  las piedras sagradas de aquel aljibe?

Hice novillos las tardes de primavera cuando iba con los de mi cuadrilla a los álamos del Campillo. Y al regresar a casa mi padre me zurraba la badana.

—Vaya con mi Antoñito. ¿Conque haciendo la rabona? Eh

—Yo no quería, papá, pero fue  el hijo del teniente Recellado el que me lo dijo eso de hacer chotos.

—Pues para que otro jueves no te fumes la clase, vas a cenar hoy correa de cuero y cintaditas

—Ay, ay

 Vi regresar con cara de cansancio a aquellas monjillas que venían de velar a un enfermo cuando nosotros nos íbamos a acostar después de una noche de farra por las fiestas de San Juan.

Eran las Esclavas, y anduve por los hospitales de la Misericordia, el de los Coléricos que había por entonces un buen golpe dellos. Es la provincia insigne por médicos y los boticarios. 

Me he tomado un cuartillo de clarete con torreznos en el mesón del Vizcaíno ¡qué ricos!

El día de santo Matías cuando las noches igualan a los días y honraban a su patrón los perailes a 24 de febrero con buenos meneos al jarro y me ido a la romería de santa Ana el 26 de julio con los zapateros. No falté a misa mayor el Día de san Homobono. Este santo bendito  tenía la jurisdicción sobre los sastres y de sastres no anduvimos escasos en Segovia, que Quevedo les taimaba: “sastres vienen al infierno vamos”.

En fin, me fui a las verbenas de verano en los jardincillos de san Roque donde me fumé mi primer mataquintos, en mala hora soy incapaz de dejar el vicio.

Allí había un hospital que llamaban de la sabana blanca regentado por los hermanos de san Juan de Dios, le curaban al vapor con sabanas muy calientes. En la villa y tierra al glorioso san Roque peregrino se le tuvo gran devoción, por lo de las bubas. “Arrímate niña que soy san Roque que si viene la peste que no te toque” subrayaba un picarón aire de jota popular.

Avisté en la dehesa boyal legada por el rey nuestro señor Enrique IV concentración de tratantes y muleteros de Cantalejo que se agrupaban en la explanada por las fiestas de san Pedro. Me entero que los frailes hospitalarios tenían una casa de acogida de peregrinos cerca de la Vera Cruz.

El Temple estuvo arraigado en la ciudad, dominaban las sabidurías gnósticas y conocían la rotundidad del octágono 6+1=7, que viene a ser la magia del número áureo, el Siete. O la plenitud. Excelso numero que nos lleva al paraíso.

No sabía que el bendito san Juan de Dios fue un soldado sin fortuna que volvió perniquebrado de  las guerras de Flandes, puso una papelería en Gibraltar que no dio resultado y andaba vendiendo libros religiosos, como yo, por Andalucía. Pasó mucho hambre, se metió a fraile, fundó una orden y eso sí que  resultaría, le llevó a este veterano militar portugués a los altares.

Segovia siempre ha tenido una buena relación con el arte de curar, había buenos físicos judíos y herbolarios como Andrés Laguna padre de la hispana farmacopea.

Aparte del hospital del mal francés había el hospital de san Antón que curaba el fuego sacro. De este santo fuimos los segovianos muy devotos, su fiesta del 17 enero nunca pasó desapercibida. Había tres aras que  le fueron dedicadas al anacoreta anatólico, nos informa e profesor Costa Arribas.

Torre Carchena, otro sitio emblemático ¿de donde vendría ese nombre? Seguro que de la carda. La carda es cárdena. A los perailes se les clavaba el huso entre las manos y aparecían con los dedos cárdenos Segovia siempre llevó la fama y cardó la lana. Estuve siete años bajo la sombra de esa torre ensimismada y no sabía cómo se llamaba. Llamábamos la Aceitera pero su verdadero nombre es Carchena.

Yo vi durante una tormenta de verano cómo por el conducto de cobre del cable tierra bajaban las centellas un día de san Pedro que hubo una tormenta. Echaban chispas los pararrayos.

Con la riada se anegó la huerta. Llovieron piedras del tamaño de un huevo. Quebraron los vidrios y se rompían las ventanas de los balcones del Mayor. Todos encendíamos una vela a santa Bárbara y recitábamos la oración de san Bartolomé.

JM Costa Arribas en su “Segovia olvidada” escribe que la Carchena se derrumbó. ¿Fue sustituida por ese chapitel de ladrillo visto, cubierta de pizarra y es ahora esa espira de lajas que da una prestancia inconfundible al skyline de la urbe romana?

La espadaña de la Carchena arrulló muchos de nuestros sueños adolescentes de grandeza en aquel colegio donde había tantos jóvenes soñadores y poetas, poseídos de altruismo; unos partieron a misiones a predicar el evangelio a lueñes tierras, otros se transformaron en catedráticos, médicos, economistas magistrados y otros se quedaron en humildes curas de misa y olla. Y otros, pecadores, nos echamos al surco. De vez en cuando viene bien una canita al aire o tumbarse a la bartola.

La Alcuza guarda muchos secretos nuestros, daba albergue a los tránsitos por donde paseábamos y rezábamos y era el techo de nuestras celdas. La torre herida por el rayo surge de nuevo su aguja enhiesta en desafío al escalpelo de las décadas.

El enlosado de granito abajo donde se estampaban las centellas y los rayos de las tormentas; era donde teníamos la biblioteca, y yo leí los primeros libros en aquella biblioteca de los PP Jesuitas; recuerdo un tomo de Luis Rosales y la Historia Universal de Cantú entre sus vitrinas.

El patio del claustro resiste rodado por las luces y las aguas puras de Segovia.

En cuanto al convento de doctrinos, yo mismo vi en 1961 cómo los dientes de una excavadora, ariete lúgubre, derribaban la capilla barroca donde se decía misa en tiempos de ejercicios espirituales cuando venían todos los curas de la diócesis y no había altares suficientes.

Los que no tenían altar iban a consagrar a los Doctrinos. Cuyo edificio se comunicaba con el seminario por un pasadizo secreto que otro y yo descubrimos.

En Los doctrinos vivían las monjas carboneras fundadas por don Julián García Hernando y el obispo Pérez Platero.

Una de las novicias era la hermana de Onésimo Monje un alumno de Martín Muñoz de las Posadas que luego se graduaría como radiólogo en La Paz. Fue la primera desbandada. Las carboneras se desperdigaron y ocurrió lo que cuenta Costa en este libro crisis de vocaciones, los frailes morían de viejos los noviciados cerraban y los últimos profesos morían, no hay relevo. ¿Decadencia o que variaron el rumbo los nuevos tiempos?

Me asalta un sentimiento lúgubre con la lectura de esta Segovia olvidada. Miré los muros de la patria mía. Pero esta es la historia.

Gracias al amor a la tradición y al apego al terruño, sentimiento innato entre nosotros, estas moles de la arquitectura religiosa, fundaciones para dar gloria a Dios o para convertirse en centros escolásticos, algunos se salvaron de la piqueta, pero otros no pudieron evitar la ruina convirtiéndose en carbonerías, hospitales militares, o en bailongos, casas de arrecogidas como las oblatas, cuando no, en simple muladares. 

Mucho hizo a favor del legado arquitectónico el marqués de Lozoya. En Segovia no se quemaron iglesias durante la guerra pero sufrieron el flagelo napoleónico (Santa Columba, san Quirce, san Román) ni tampoco el núcleo urbano sufrió los desmanes de los ensanches decimonónicos que acabaron con los recintos amurallados en las ciudades industriales.

Sin embargo, el inventario de cerca de un centenar de edificios dedicados al culto divino habla del carácter, místico de nuestra ciudad alta de castillos y tan torreada que parece una escalera de Jacob al pie de la sierra, y la importancia que tuvo el fervor religioso.

Estas construcciones fueron erigidas mediante donaciones particulares o populares y en ellas se plasma el fervor de los de abajo. No creo que hubiese ningún obispo arrimando material o picando piedra.

Las catedrales son la expresión del aliento de una fe y del sudor y el trabajo de hombres y mujeres sencillos. La popularidad de la devotio hacia san Francisco tiene por exponente que aquí hubo dos conventos de franciscanos, el uno de observantes y el otro de conventuales. Se llevaban a matar y Cisneros tuvo que llamarlos al orden. Otro de capuchinos y tres conventos de clarisas. El rey Enrique IV era muy devoto de san Antonio y el monasterio que mandó construir sigue funcionando en la actualidad. Los otros franciscanos cerraron pero se conserva la ermita de san Antonio el Grande en Hontoria. Allí por aquellos montes solitarios donde el monarca ultimo de los Trastamaras iba a cazar y dicen que lo envenenaron los parciales del obispo Carrillo el Complutense

 

continuará                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                              

 

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