miércoles, 22 de marzo de 2017






CIMELIARCAS DE LA VERDAD

 

Los cimeliarcas (tesoreros) de la verdad pontifican doquier.  Flexionan sus músculos. Estiran la cuerda del arco. Yo estoy lleno de dudas. Me llama uno para preguntarme si es pecado mirar a una moza que ostentaba sus tetas poderosas por Internet y le dio tanto gusto que tuvo una eyaculación. Morbosas historias urbanas pero esto forma parte de la educación religiosa de aquellos años. los espías del Vaticano pululan por la Red. Los hay que marchan por la vida teniendo un coño en la frente por brújula. Leyendas urbanas. ¿Cómo está tu mujer? Muy buena y muy caliente. De cualquier manera se la recomiendo a Su Ilustrísima. Lo que pasa es que esto está lleno de pederastas con mitra y con báculo.

Yo le diría al ínclito que así por lo menos no tendrás que tomar la pastilla azul porque estás como un cañón por ese cabo, recordándole la sentencia de aquel confesor a uno que fue a preguntar si era pecado mortal masturbarse pues no dejaba quieta a la manita:

—No sólo te condenas y vas al infierno de tanto meneártelas sino que también te estás haciendo polvo, hijo.

Cimeliarcas y ecuantes coribantes y bacantes pero a éste ya ni se le enerva. Tuviste una polución grata en los calzones. A eso lo llaman correrse de gusto ¿Y a mí que me cuentas? Tesoreros de la verdad hijos de la piedra flores de jara mundo revuelto. Rotundas variedades de lo sicalíptico. Pero esta es la gente que todavía sigue yendo a misa. Padre ¿peco?

           Mira, chaval. Esto es una bitácora y no el consultorio radiofónico del padre Venancio Marcos.

                       Stultorum numerus infinitus. No caben más sandios en este puñetero país. No sólo te condenas sino que te estropeas la salud e irás de cabeza a las calderas de Pedro Botero pero a mí como si te la machacas con una un almirez.

                       ¿No te aburre tanto gilipollas, Verumtamen?

                       Ya estoy acostumbrado pero tú no te preocupes. El onanismo forma parte de nuestras vidas. Es peor el onanismo mental que la masturbación en cuadrilla y este país adolece de los defectos ocultos de un catolicismo cruel e inquisitorial. Obseso con las pulgas y las purgaciones, esto es: el sexto mandamiento.

                       No más preocuparte, Verumtamen. Hay que volver a mirar para las estrellas que no son sino las letras con  que Dios escribe la historia del mundo.

                       Bien te quedó la frase

                       La contemplación de una noche estrellada te evita de pagar las minutas al psiquiatra y aquí hay mucho que deberían ponerlos en el sofá del psicoanálisis. Locos por todas partes. Y zoquetes.

Ayer se fue al infierno el rico Epulón. Hay fiesta en el infierno. Con los ojos sanguinolentos por la ptosis ocular sus cuatro o cinco trasplantes de corazón cascó a los 101 años que mucho viven los malvados.

No diga vuesarcé tales infamias. El mister era un filántropo.

—Enemigo de la cristiandad y de Europa. Pero queda Soros

—¿Y el bueno de Heinz cuando la espicha?

Cualquier día de estos. A Henry Kissinger le quedan pocos afeitados.

Heinz… Heinz spagueti… Ya le están preparando las exequias en la Sinagoga de Satán. El valido de Rockefeller muchas cuentas habrá de dar al Altísimo. No te creas. Esos no creen en Dios.

Reunión de pastores ovejas muerta pero regresan al mundo los cimeliarcas. Ellos vigilan la muda de camisa de la serpiente (ecdisis) y con tanta pudibundo como el amigo de la consulta, el mundo empieza a oler mal. Jacinto Antón el Jacintón sigue obsesionado con Adolf. Que le den. Que le regalen un uniforme de mariscal de la Wehrmacht y al cabo Pintado ese que me llaman creo que el mejor regalo sería un masturbador de pilas. Y a estas alturas no sabemos si el glorioso Putin nos devolverá el oro del Vita que nos robó a los españoles.


 

 

 

 

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