AGUANTANDO EL ANCLA
La vida es hermosa la primavera regresó a Madrid invadida de extranjeros. El Trump de la trompa elefantiásica que no se le empina y la melena de león levantó el muro y los que no se cuelan en USA todas vienen para aquí. Tengo la sensación de pisar las calles de una ciudad invadida y en manos del enemigo cuando paseo por Madrid. El majestuoso arco de triunfo por orden de la alcaldesa esa guarra que no se debe de cambiar de bragas nunca y huele tan mal tiene las losas del estilóbato de esta impresionante fábrica de granito salidas de sus junturas, y se niega a la conservación y reparación de estas baldas sagradas pues costaron tanta sangre derramada de españoles. Los judíos y los rojos que han promovido a una antigua comunista antes era de Sección Femenina a la alcaldesa de la gran metrópolis y a un argentino mal encarado le pusieron la tiara son los que permiten que el monumento se venga abajo pero el epígrafe sigue ahí triunfal aguantando el ancla: el epígrafe reza así: MUNIFICENTIA REGIA CONDITA AB HISPANIORUMN DUCE RESTAURATA AEDES STUDIORUM MATRITENTIS FLORESCIT IN CONSPECTU DEI.
Esto en el envés y en el frontal ARMIS HIC VICTORIUBUS MENS JUGITER VICTURA MONUMENTUM HOC
Esto es que aguan tamos el ancla y
capeamos el temporal como dicen en la marina: La antigua grandeza de
esta ciudad universitaria restaurada por el caudillo de los españoles se alza
sobre este arco triunfal sede de la sabiduría y del estudio y la ciencia
florecen bajo la mirada de la divina providencia.
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