Pedro Menéndez de Avilés, el primer conquistador y colonizador de la Florida
artículo del Mundo que me refrita
HISTORIA
OPINIÓN
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ANTONIO
FERNÁNEZ TORAÑO
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16 FEB. 2019 01:16

El autor de 'Pedro Menéndez de Avilés.
Señor del mar océano. Adelantado de la Florida' glosa la vida del militar en el
quinto centenario de su nacimiento.
Pedro
Menéndez de Avilés nace el 15 de febrero de 1519 en
el seno de una familia hidalga asturiana en la que contaría con ocho hermanos
más, algunos de los cuales formarán parte del grupo de sus más estrechos
colaboradores.
La situación
económica de su familia, su pertenencia a un estrato social alejado de los
escalones superiores de la nobleza del momento, y una innata vocación marinera,
llevaron a Pedro Menéndez a alistarse como grumete, a los 14 años, en una
Armada surta en Santander destinada a defender las costas del Cantábrico.
Con 30
años, consigue del regente Maximiliano II su primera «patente de corso»
y en 1550 una segunda, esta vez concedida por Carlos V, para
desarrollar su actividad corsaria en las aguas de la «carrera de Indias»
cercanas a las Canarias, y más allá, en las aguas del Caribe, lo que supondrá
su primer contacto con los territorios del Nuevo mundo recién descubierto.
En 1554,
Felipe II le nombrará Capitán General de la carrera, algo que ya nunca olvidarían
los oficiales de esta institución y que generará una fuerte animadversión
recíproca sólo extinguida con la propia muerte del asturiano en 1574.
Se inicia
así, la etapa europea de Pedro Menéndez de Avilés, en la que simultaneará
sucesivos nombramientos como Capitán General de la carrera al servicio de la
Corona o en empresas militares en las provincias flamencas,
con su actividad como marino mercante en el comercio con los nuevos territorios
en América.
En 1559
Felipe II le encargará comandar la flota que había de traerle desde Amberes a
España a finales de agosto, salvándole de
un más que probable naufragio frente a las costas de Laredo, como consecuencia
de una galerna, que sí hizo naufragar a varios barcos de la comitiva que le
acompañaba.
En fin, en junio
de 1563, de regreso de uno de sus viajes a las Indias, es acusado por la Casa
de Contratación de contrabando de metales
preciosos y pieles, entre otros cargos, siendo arrestado y llevado a
las Atarazanas el 19 de agosto, prisión de la que no saldrá hasta febrero de
1565, con una sentencia absolutoria.
Durante su
estancia en prisión, la Florida se había convertido en un
asunto de Estado, así que, nada más salir de prisión, Felipe II
capitulará con él, en marzo, una expedición público-privada a ese territorio
con el objetivo principal de expulsar de él a los hugonotes franceses que se
habían asentado allí, y colonizar con españoles aquellas tierras.
La
expedición salió de Cádiz el 29 de junio, y el 4 de septiembre de 1565, tras una peligrosa travesía que desbarató la flota que llevaba, dejándola
reducida a cinco barcos, Menéndez de Avilés se encontrará, ya en la costa
oriental de Florida, en la desembocadura del río St. John (a la altura de donde
hoy se encuentra la ciudad de Jacksonville), con cuatro galeones franceses,
bien armados y en perfectas condiciones para combatir, pero que optaron por
huir a mar abierto, circunstancia que aprovecha para volver sobre sus pasos y
desembarcar en una ensenada que ya habían avistado en su recorrido desde Cabo
Cañaveral hacia el norte en busca de la colonia francesa.
Allí,
levantará un primer asentamiento al que el 8 de septiembre colocará bajo la protección de San Agustín y tomará
posesión de aquellas tierras en nombre del rey de España. Pero su mentalidad
militar no descansaba, de modo que el 21 de setiembre, tras cuatro días de
marcha para recorrer cerca de 80 kilómetros por una selva desconocida e
inundada debido a las tormentas, bajo una lluvia torrencial, el Adelantado
asalta por sorpresa y toma Fort Caroline, al que
inmediatamente pondrá por nombre San Mateo, sin que se registrase
ninguna baja entre los españoles.
En las
semanas sucesivas, Menéndez de Avilés continuará la persecución de los huidos,
de modo que a primeros de noviembre había logrado acabar con la presencia
francesa en Florida.
A partir de
ese mes, comenzará una frenética actividad que, durante algo menos de 24 meses,
le permitirá iniciar la colonización de aquel territorio, consolidando la
presencia de otros dos asentamientos en la costa oriental, San Mateo y Santa Elena, más al norte, (hoy, en el Condado de Beaufort,
Carolina del Sur). Asimismo, establece hasta siete fortines a lo
largo de esa costa, desde Cabo Cañaveral hacia el norte, hasta las cercanías de
San Agustín y San Mateo, organiza, mediante la publicación de las
correspondientes ordenanzas, la vida militar, civil y religiosa en aquellos
asentamientos; apoya el establecimiento de misiones jesuitas, protegidas por la
milicia frente a la permanente hostilidad de los nativos; y, al frente de seis
navíos de guerra, protagoniza durante dos meses, a finales de 1566, un viaje de
reforzamiento y fortalecimiento de las defensas de los asentamientos españoles
en las tres grandes islas del Caribe, Santo Domingo, Puerto Rico y Cuba.
En fin, de
vuelta a la Corte en 1567, Felipe II le nombrará Gobernador de Cuba y capitán general de una nueva
Armada de guarda y defensa de las aguas del Caribe, así como caballero de la
Orden de Santiago y comendador de la Orden de la Santa Cruz de la Zarza.
A finales de
1573, Felipe II le llamará de nuevo a Madrid, en donde le encargará la
organización de una Armada con el objetivo de socorrer a Luis de Requesens, en
una complicada situación militar en la región de Amberes, pero también,
posiblemente, con el objetivo, nunca declarado, de invadir
Inglaterra.
Sin embargo,
las continuas vacilaciones de Felipe II en cuanto a la ejecución de este
proyecto fueron minando y debilitando las oportunidades de éxito de la empresa,
y cuando, por fin, el 9 de septiembre de 1574, a bordo de su nave capitana,
enfilaba la salida del puerto de Santander al frente de su Armada, le acometió un tifus exantemático de tal virulencia que,
llevado a tierra, falleció a los ocho días, el 17 de septiembre.
Tenía 55
años.
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