2022-11-09

 

D. H LAWRENCE EL AMANTE DE LADY CHATTERLEY

 

El sexo carece de sentimientos no tiene piedad es una mecánica en la cual se impone el proceso de selección natural. Mucho gimieron los poetas exaltando la belleza de cristal de sus amadas amor cortés contra amor carnal estamos hechos del barro. En la amargura o la casualidad fuimos concebidos, y en medio de cierta asquerosidad del coito menstural , y entre esterores venimos y entre estertores nos vamos. Sujetos a la maldición biblica parirás los hijos con dolor que pesa sobre nosotros. Cierta amargura se siente cuando un escritor de categoría descubre la cruda verdad de esos "facts and figures" del caracter inglés, tan pragmático.

Sin embargo la explicación biblica acaso no sea suficiente. Se rompe el botijo hagamos cacharritos y a eso de los nueve meses... Eros y Tanatos van de la mano. Es una píldora dificil de tragar un hecho que deja sin palabras a los jueces a los moralistas a los sociologos. Se rompe el hiemen sin consideración alguna obedeciendo a los imperativos del instinto. Las religiones trataron de sublimar este hecho pero ya digo no es suficiente.

Impervida ante los sentimientos humanos la madre naturaleza no sabe ni contesta ante el llanto de los amantes despechados y la cosa acaba en los desastres que a diario presenciamos en los telediarios el crimen pasional.

El feminismo reduccionista puro y duro trata, asimismo, de obviar el axioma de que la hembra está hecha para concebir y parir aunque sea el sexo fuerte y se relegue al varón el papel de zangano de la colmena. ¡Pobre señor!

El Islam al abominar de la pornografía posee, dicen unos, una respuesta más contundente que el cristianismo frente a este hecho inelutable y aterrador a mi juicio el papel de madre y educadora y el puesto que ha de tener la mujer en el harén.

La destrucción de este equilibrio biológico mediante una liberación del erotismo incide en la depravación de costumbres y la degenaración de un país.

Un poco dura es dicha sentencia, pero todos estamos aquí a causa de un momento de pasión entre un hombre y una mujer. Tanto la anticoncepción como la represión del deseo- un verdadero derecho - o la manipulación exclusiva de la sexualidad como un instrumento de placer va contra natura. Sin embargo, no se le puede poner puertas al campo.

El amante de Lady Chatterly (auténtico novelón) fue un libro prohibido en Inglaterra desde su publicacón en los años 20 hasta 1961 cuando un jurado popular lo sacó del entredicho. Su autor estuvo acusado del delito de obscenidad.

D.H Lawrence tuvo que emigrar del país, se asentó en Nuevo Mexico. Casado con una alemana recibió todos los palos del Establishment. Le acusaron de nihilista, de bolchevique e incluso de fascista y de nazi.

Está por ver si tuvo alguna relación con  los facciosos de Morley o con Lord Haw-Haw, el locutor de Radio Berlín, que muriera en el palo por colaboracionista. ¿Fue un camisa negra? En realidad y cualquiera que sea la respuesta le cupo como destino la persecución que aguarda a los genios.

Su prosa alcanza alturas en el idioma inglés sólo superado por Shakespeare y es una deliciosa oferta de los sentidos por la acuidad y solercia con que maneja la lengua, al describir actos escabrosos, tanto en el habla clásica como en la dialectal porque la sociedad británica ha estado siempre dividida en clases sociales (arriba y abajo) y la prosodia de que le hace el individuo al expresarse le asigna un lugar en la sociedad.

Es por lo que no prosperaron allí a diferencia de entre nosotros los españoles donde se está tratando de dar vida a formas de hablar ya fenecidas como el bable el gallego, la fabla cataloaragonesa o el castúo.

Todo vale en ese intento revolucionario y oscurantista que trata de poner patas arriba un idioma tan bello y tan noble como el de Cervantes.

Para los británicos, en contraposición, lo vernácula es un signo de desprestigio social. "You have to speak proper English".

"Lady Chatterley Lovers´s" narra los amores de una condesa, Constanza (Connie), con el guardés, Oliver Mellors, de la finca de su marido, Clifford Chatterley, un acaudalado industrial propietario de minas en la región de los Midlands que regenta una mansión en Wragby Hall en el norte de Inglaterra. 

Connie y Clifford contraen matrimonio  en agosto de 1917. El novio es llamado a filas. Parte a la guerra de Flandes y es herido por una granada que le deja paralizado de cintura para abajo.

En las coordenadas del drama se conjugan el amor carnal y el espiritual. La impotencia convierte al protagonista Clifford en un tipo peculiar. Se desarrolla la parte anímica mientras queda anquilosado por la impotencia la parte carnal. Triunfa Lord Chatterley en las finanzas. Mientras su esposa, Connie, bella y elegante, se aburre en la jaula de oro.

Con tales prolegómenos ya tenemos cocinado el pisto de este plato fuerte y provocador servido en forma de fábula pero muy amarrado al presente; es evidente que todo aboca al adulterio. Encuentra la lady el amor con un miembro de la servidumbre al que va a visitar en su cabaña y vive intensos momentos de  delirio maravillosamente descritos por la solerte prosa de Lawrence. Epos y Pathos manos a la obra. Sin embargo Ethos o la fuerza moral se inhibe. Los Cielos muestran su rostro inescrutable ante las pasiones. No dictaminan una sentencia, no dicen si esa acción está bien o está mal. La naturaleza marcha de espaldas a la ética. Los predicadores desde sus púlpitos de mármol pondrán el grito en el cielo. E inútilmente se desgañitan. Bramarán los puritanos. Tendrá solución la cosa? Me parece que no. El ser humano no cambia mientras avanza el progreso y se dispara la carrera de adelantos tecnológicos.
El estudio de los personajes es perfecto lo que acendra el interés de la acción (cuando tomas el amante de Lady Chatterly entre las manos no puedes dejarlo hasta llegar al punto final y yo he vuelto a releer esta obra al cabo de cuarenta años y he visto plasmado en el libro episodios de mi vida e incluso de la sociedad en medio de la cual vivo donde el sexo de alto voltaje es una fuerza, la fuerza de la Red) de este texto profético que anuncia la llegada de un tiempo nuevo, la caída del imperio británico - Mellors sirvió en la India en regimiento de lanceros como teniente del ejército colonial - la irrupción de las masas embrutecidas que piden ser dominadas y sometidas a la férula de pan y circo y, sexo , por supuesto.

Por primera vez en la lengua inglesa se describe con todo detalle, sin caer en el barrancal de la pornografía, la mecánica funcional del coito, los lugares recónditos, el sexto ojo del cuerpo humano que no es lo que se dice muy estético, la exuberancia de falo.

Es esta obra un homenaje a Príapo en un intento por resucitar el sincretismo de las deidades mitológica. El autor nos revierte a los cultos ancestrales paganos y escribe sin rubor las palabras prohibidas en inglés pero que están a toda hora en el lenguaje de la calle en los chistes verdes o en los gags de los cómicos caricatos: fuck, prig, cunt, de forma triunfal, sin dar de lado a lo violento y sucio de los olores, las diferentes posturas que despiertan el sector oscuro y ninfomaníaco de la protagonista; la pasión viene de la mano de la curiosidad, ese morbo por conocer y experimentar. Eros y Tanatos son dos hermanos gemelos. Al caer en las redes de Cupido nos hacemos novios de la muerte.

Es un clásico, pero a este adalid de la literatura inglesa sus paisanos le negaron el pan y la sal.

La Iglesia de Inglaterra puso los libros de Lawrence en el Índice. Fue procesado por el tribunal Supremo bajo la acusación de atentar contra la moral y las buenas costumbres.

Parece ser que resulta un pecado para los cursis y eso de remar contra corriente de la ramplonería y el convencionalismo imperante descubrir la cruda realidad.

Si bien es cierto que Old Vailey levantó el interdicto hoy las obras de este tremendo escritor, nefasto para algunos, siguen en la alacena de las novelas raras y curiosas. El nombre de D.H Lawrence para los ingleses no ha podido resarcirse de los baldones y sambenitos que pesaron sobre él.

 

CON LA LEGION VII GEMINA QUE VIVAQUEABA EN SEGOVIA CONQUISTÓ CESAR INGLATERRA

 

"Gallia divisa est in partes tres quarum una..." remozo las traducciones de latin de aquellos años de puberes canéforas mirando para el manto blanco de la Mujer Muerta con el Raimundo de Miguel a mano y alguna chuleta entre los bolsillos del guardapolvo que consultaría cuando don Valeriano dirigiera la mirada hacia otra parte del aula.

En pie rezabamos el "Actiones nostras". Comenzaba la lección de prima, y Hactenus por orden del catedrático empezaba a escanciar los espondeos de la Eneida. Los versos del Mantuano que llevaban música interna, servían para acunarse en la mecedora de los clásicos, aprendíamos, enfrascados en su ritmo, impasividad y buen criterio, para contemplar la vida desapasionadamente y sin desmelenamientos, con sobriedad.

Así las cosas, el recuerdo de aquellas traducciones es un refrigerio de serenidad para estos tiempos de cólera que nos afligen.

Pero a mí el autor que verdaderamente me gustaba era Cesar. Más fácil. Más militar (en aquel tiempo leíamos tebeos del Coyote, Roberto Alcazar y Hazañas Bélicas).

Sus concisas narraciones son un acta, oficio, o diario de operaciones de un general que escribe el estadillo del día, un parte de guerra en el que se deja ver su genial sentido de la estrategia y su habilidad política para someter a la férula de Roma a aquellos pueblos que vivían siempre guerreando. Su fórmula geopolítica de "divide y vence" lo han copiado las grandes potencias que se reparten el dominio del mundo.

No era un loco; la baja del más humilde de sus milites lo sentía como si perdiera un hijo y no se embarcaba en aventuras descabelladas y sanguinarias, una estrategia de manual que han copiado los norteamericanos y que le faltó, por ejemplo, al general Zhukov, el conquistador de Berlín a lo "bestia" hace 71 años;  este  ruso con la pechera constelada de medallas permitió la muerte de muchísimos de sus soldados y no pudo contener los desmanes de la soldadesca para con los germanos vencidos.

El triunviro, antiguo sacerdote de Júpiter y pontífice máximo (102-44 a.c) era magnánimo en la victoria. Quizá por eso murió asesinado por su propio hijo.

Los libros de Cayo Julio Cesar nos describen de forma circunspecta, objetiva y desapasionada, hechos ocurridos hace dos mil años que poseen, al parecer, tal encanto y donosura que dan la sensación de haber salido de la pluma del autor justo ayer. Como la mejor crónica que despacha a la tarde un buen corresponsal de guerra.

Había frente a la casa donde nací en la calle san Valentin 4 una inmensa piedra de granito que debió de formar parte de los sillares del acueducto y luego sirvió para reforzar el mampuesto del adarve cuando la muralla fue reconstruida en la baja Edad Media.

En aquella gran piedra estaba esculpido un nombre: Iuvenal Iuvenalis y abajo ponía: "decurio".

Releyendo "De Bello Gallico" me ha venido la memoria la imagen empenachada del decurión de la Legio VII, que participó en la conquista de Inglaterra, y he pensado que bien pudo ser  segoviano aquel alférez que en el desembarco, el 64 a.c, de las legiones romanas, cruzado el Canal de la Mancha y a la vista de los blancos acantilados de Dover en medio de un temporal, alzando el lábaro SPQR, y, hecha una breve deprecación a los dioses, al objeto de impetrar su auxilio en tan ardua empresa, pronunció el siguiente parlamento, que yo traduje en clase de don Valeriano una tarde de abril de hace muchísimos años: "Saltad conmigo, soldados, no consintáis que el águila de Roma caiga en manos enemigas. Adelante por la Republica, por los dioses, y por Cesar nuestro general".

Toda la cohorte siguió a la bandera. No consta la suerte que corriera el intrépido alférez portando el romano lábaro ni el amanuense dice si sobrevivió en los choques con los ingleses, que eran aguerridos y que tenían un orden peculiar de pelea,  diferente a las demás tribus (hoy los británicos siguen yendo a su aire y conducen por la izquierda, miden en galones, no en litros, pesan en libras nunca en kilos) y que sorprendieron hace más de dos milenios a Julio César.

Acometían desde carros y se embadurnaban el rostro con la hierba glasto de color cerúleo que les da un aspecto terrible en las batallas. "No siembran trigo, se alimentan de leche, carne y fruta, van vestidos de pieles. Practican la poligamia y sus mujeres son comunes. Estos barbaros son más salvajes que los galos, los belgas, los helvecios y los germanos. Tal vez los más aguerridos" puntualiza.

Buena semblanza la que hace Cayo Julio de aquellos británicos, los cuales, como consecuencia de su conquista, se romanizaron (la lengua inglesa conserva mucho de la herencia latina en su lexicografía de más prestigio) profundamente hasta el punto de que el imperio inglés es un calco de la dominación romana en sus costumbres, en su amor al derecho, en la flexibilidad y al propio tiempo la dureza de carácter de los nativos, acaso también en el patriotismo de Britannia que dominó los mares.

Los romanos hubieran de emplearse a fondo durante tres siglos para extender su dominio hasta el sur de Escocia. Aquella región de Hibernia no fue penetrada por las legiones. Las últimas avanzadillas se detuvieron en Eboracum (York) delante de la famosa Muralla de Adriano.

Después de la Séptima hubieron de ser enviadas otras cinco legiones más, para someter a los ingleses. Toda una escuadra integrada por trescientas trirremes y ochenta naves onerarias para el transporte de la caballería, el grano y la impedimenta.

En un pasaje del texto se cuenta cómo el Senado aprobó la expedición de una remesa de caballos de Astúrica. Así como, trigo y aceite de la Bética. En subsiguientes tropas de refresco desde España, para la ocupación de Britania, fueron destacados honderos mallorquines (funditores), leñadores lusitanos y segadores de la Tarraconense, encargados de realizar la tala y acopio de la mies durante el cerco a las ciudades atacadas.

Mas yo creo que ninguna aportación fue tan valiosa como la de este anónimo decurión de Segovia.

Bueno será traer a memoria a Julio Cesar, aquel genio de la guerra, al que amaban sus soldados, que consiguió lo que nadie después de él lograría; ni Felipe II ni Napoleón ni Hitler: desembarcar en las Islas Británicas.

Por ende, hoy me acuerdo de aquel Juvenal, centurión de la Séptima, que pudo haber nacido en mi pueblo y se embarcó en la aventura de ir a pelear con los aguerridos y feroces "picti".

Su nombre sigue ahí esculpido a cincel en un lugar de la muralla -hoy aún la piedra puede verse-  cabe la Puerta del Socorro para orgullo nuestro y a la vista de generaciones de segovianos. 

 

Letanías y rosarios en Velabria

Con voz gangosa las mujeres recitando la letanía arrastraban la ese del ora pro nobisss. Resignación, fatalismo fascinología. Así llegamos al quinto misterio y luego de las tres avemarías las letanías lauretanas que otrora eran cantadas pero ese rito ya no se usa. Sus voces se asomaban lúgubres a las voces del crepúsculo. A  poniente un sol fucsia ponía arreboles sobre las eminencias de la cordillera nevada. Y en las cristaleras de las ventanas de la ciudad de Velabria había destellos de un día que se iba dejando atrás una paz infinita con la paz del santo rosario. Buenas noches nos de dios. Aquella devoción a la Virgen era lo único que se salvaba de una fe perdida

 

DIÁLOGO DE SORDOS ENTRE CUNCTANTER Y HACTENUS

 

MARIMANTAS CON FLORES A MARIA

 

Puestas a escribir libros que no paran en continua "katalexis",  las marimantas regresaron. El albero de san Isidro se nos ha llenado de fantasmas y ayer de oscurecida vi brillar entre los laureles los ojos fosforescentes, nictalopes del raposo, apretó el trote cochinero, al verme, y desapareció por las rendijas del gallinero de Manolo.

Las que no toman el olivo son estas fulanas de la caja estúpida, un incordio, bustos parlantes participando en todos los chous caldo de todas las salsas. Parece les dan cuerda,oye, diciendo las mismas vaguedades sin sustancia. Ya nos cansa tanta política.

Están al santo y a la limosna mientras yo me entrego a las auras de mi destino, lucubro, y paseo midiendo los pasos que hay desde el postigo hasta el zarzo. ¡No se puede ser tan feliz!

La zorra de anoche con sus ojos admirados de lince me escrutaba. Sonaba abajo en el valle un aire de flauta. Es mayo mes de las flores y no hay sabatinas pero yo llevo a la Virgen casta del Soto las flores recién recogidas: esa festuca gualda, las fragantes margaritas, humildes camomilas, enhiestos narcisos  y camelias, o el nardo, que cierra a la noche. Todo, como antiguamente.

La iglesia del pueblo está cerrada pero la bóveda celeste -voy pisando las estrellas- ofrece la inmensidad del horizonte para elevar preces. Venid y vamos todos con flores a Maria.

Ella es Mater Magna que camina en una carroza de piedra tirada por una yunta de leones, y que hollará el predominio en 625 líneas de las furcias mediáticas.

Esa gumia, sin descomponer el gesto, ni fruncir una arruga de su linda cara bonita y terrible, por fuera adobo y hermosura, y por dentro la pez de las calderas de Pedro Botero y de los hechos siniestros, es la vera efigie de la marimanta que hizo naufragar, con sus cantos sibilinos, los barcos de los aqueos al cruzar las sirtes. Alguien tendrá que conculcar la cabeza de la serpiente.  El mundo moderno es un perpetuo canto de sirena. Son muchos los que sucumben a sus embaucos y encantamientos.

Los faunos andan de vendimia, pero ellas ni caso. Las púberes canéforas marchan con el cesto a la cabeza a ofrecer incienso a Plotia en su pedestal en este mayo florido. Las Euménides aprietan el cerco y yo soy de los que busco refugio en el lauredal que por acá denominan loreiro. Hurto el cuerpo a sus embestidas de las moiras, que anda el diablo por Cantillana.

  - Otro toro que ese no vale.

Pigtail arenga a las masas. Es su hora. He aquí un descamisado, un pequeño burgués de nada, que amedrenta a las derechas con ganas de pisar moqueta, hijo de un ordenanza de Franco.

Don Tancredo hace la estatua y la Sexquipedal sigue sonriendo. ¿De qué sonreirá el ave zonza? Posa simplemente y dice siempre lo mismo. El poseo, no más, habitó entre nosotros.  Aquí todo es publicidad. Traiga, Haptenos, por favor, la máquina de retratar, una sonrisa para la prensa. Parlan por los codos estos tíos y estas tías, estos vascos y vascas. Y sólo se escuchan a sí mismos. Se conoce que el ego les dio un subidón.

  -¿Entonces qué?

  -Elecciones generales.

  -Salimos del Notejode para adentrarnos en las viejas suertes de Nosajodío.

Se me cansó la mano de echar papeletas en comicios que huelen a pucherazos. Nadie puede sacarse cartas bajo la manga, todo está pactado de antemano. Atado y bien atado. Han adquirido ciertos tics de Franco, mal que les pese, en sus ansias de perpetuarse en el poder; que no les quiten la poltrona. Hay que chupar cámara. La actualidad obedece a sus designios. El Coletas les va a hacer picadillo, trae consigo el salvoconducto de las Fuerzas Ocultas.

Ya digo: ronda el diablo por Cantillana. Conque, demos rienda suelta a los buenos recuerdos del florido mayo. Volvamos a la infancia, que el mundo está poblado de marimantas fantasmales, de novelistas del duerno, con ínfulas notables, de palomos cojos y de discursos, y ellas no nos vienen con papalinas, como las hermanas de san Vicente antiguamente, ni traen cofias ni tocas, se descocan y pululan por la red con el culo al aire, parecen yeguas salidas dispuestas a copular solamente con centauros.

Y, de paso, nos cuentan cosas atroces de hambres y masacres, crímenes pasionales del la maté porque era mía, melena al viento por la tele con cara imperturbable de no haber roto nunca un plato
  - ¡Qué moninas!

Dejemos, sin embargo, que las flores abran sus calices, todo se andará. Navegue Pigtail, perilla capruna por mascarón proa de su ambiciosa mamola, estrecho de pecho, y andares agambados, se desahogue clamando desde su escaño porque cuando canta el cuco una hora llueve y otra hace enjuto, y así estamos. Igual que los canes de Zorita, pocos y mal avenidos, pero, como gozamos de este tiempo florido mayo 2016 de cielos nubosos y horizontes pardos, nuncios del aguacero y de una feraz cosecha, porque en el Rocío, fiesta pagana, no se puede dar un paso entre romeros y romeras en traje de faralaes, charcos y sombreros, tendremos año harto de bienes. Ya lo dicen los ingleses "a good wet month of May good for the corn and hay". Está muy alta la hierba.

  - Y mira que decían como no llovió por febrero ni prado ni centeno. Lo que llueve ahora son urnas funerarias y comicios.

  - ¡Menudo lío!

  -No se apure, don Cunctanter, que más pasa un cornudo.

  -Dígotelo yo.

  -Pues a mí me quedan muchas dudas, amigo Hactenus. Sacrifiquemos esta tarde una oveja a los dioses y aplaquemos su ira. No hay que hacer caso de esa puta monja sor Florentina que anda por ahí tocando los palillos de nuestras desdichas. Las marimantas no hacen otra cosa que subir y bajar, asustan a los niños. Hacen el buz en sus tertulias de ensabanados, encaramados toditos ellos en sus televisivos púlpitos.

‎jueves, ‎12‎ de ‎mayo‎ de ‎2016

SENDER ODIABA A AZAÑA "EL VERRUGO" Y ALFONSO XIII ERA UN PSICALITICO LUJURIOSO Y COBARDE

 

SENDER CONTRA LA GAFANCIA DE LOS BORBONES

El trece mal número fatídico que cuadraba a un rey de ojos inexpresivos y mirada vacía un rey "esparrancao" aficionado al porno duro (queda por ahí alguna pelicula años veinte cine mudo en la cual participó como protagonista) al decimotercero de los Alfonsos se deben los veinte mil muertos de Annual y los doce mil de Monte Arruit, segun declara Sender en sus confesiones. Sangre española. El 13 mal numero. Enfrentado al peligro, no arrostró su obligación como hizo el último de los Romanov o su tatarabuelo Luis XVI. Los borbones traen mala suerte. Error imperdonable del dictador al reinsertarlos. Es una monarquía con bicho.

Ramón J. Sender culpa a Franco de haber desaprovechado la ocasión para desterrar a estos dinastas con mal fario y establecer el reino de la justicia social. El tercer tranco de su libro autobiografico "Crónica del Alba" es un canto de amor a España al heroismo de sus pistolos que luchan bajo el mando de una oficialidad en muchos casos corrupta. "Algunos de nuestros jefes y oficiales eran más perniciosas para la patria que el propio Abdelkrim".

 Marruecos siempre Marruecos. El Rif misterioso. Pelear contra el moro tuvimos por costumbre, pero el moro es hermano nuestro. Luego serían los soldaditos de la Yehala los que sacarían a Franco las castañas del fuego ayudandole a vencer en la guerra del 36. Una larga historia de amor y desamor, de encuentros y desencuentros. Salam malikum. Y malikum salam.

Cuando aparece en escena  el "djin" (Satanás), que malmete, estas relaciones se alborotan. Sender fue como Pedro Antonio de Alarcón como Arturo Barea o Ernesto Gimenez Caballero, Mola, Sanjurjo y tantos otros  escritores soldado en la guerra de Melilla. Sus páginas están impregnadas de ese sol místico de la Elvira desierta y es lo que significa la palabra elvira en árabe: desierto; su pluma tallada en las arenas del Sahara.

Sopla sobre ellas el "levante" que es una aire que enloquece.  Estuvo  Ramon J. Sender -cuatro años de mili- destacado en un regimiento de infantería de línea el Ceriñola 42 y, enamorado de una hispano-marroquí, la bella Antonia, vendería panes de munición y cartuchos a los de Abdelkrim. Libró de ser fusilado y condenado a trabajos forzados en el penal del Hacho salió libre tras la amnistía decretada por el general Berenguer.

Una vez excarcelado se dedica a buscar a su bella jarifa por todo el Rif. Vestido de moro con babuchas y chilaba encuentra a su ex en un aduar de la frontera con Argelia. Es una historia apasionante en la cual el escritor aragonés revela sus facultades narrativas y la capacidad para la intriga y el suspense. Vierte el relato en una prosa nada alcorzada ni melindrosa. Es escritura verdad sin impostar la voz ni hacer gorgoritos efectistas al estilo de Baroja o Azorin o de Unamuno del que dice que era un pobre hombre con muy mal oído para el párrafo musical (sus páginas carecen del concento o esa disposición armónica, ese atisbo, que tanto abunda en la obra de Cela o de Valle Inclán)

 Por cierto, Unamuno no tenía ideas originales, toda su obra la copia de filósofos extranjeros: Hobbes, Nietzache, Holderling.  Pérez de Ayala le parece al autor aragonés un asturiano insoportable que trufa sus obras de vocablos culteranos para demostrar su ascendiente jesuita curtido en lecturas clásicas.

Solo se libran de sus varapalos Cansinos Assens que era un sefardita gordo y procesional que hablaba todos los idiomas del mundo y traducía a los maestros rusos. Gómez de La Serna le parece un madrileño simpático y castizo pero algo afrancesado.

Ramon J. Sender se expresa de una forma llana y libre a la manera de como hablaban las gentes de su  Calamera natal. Pero también incorpora a sus libros el lenguaje del cuartel y la trinchera. La guerra huele a mierda y a listerina, y a desinfectante hieden por calonosmia los cuartos de banderas.

El Bajo Aragón es tierra fronteriza de romis, muladies y aljamiados que revelan una larga convivencia y entendimiento con el Islam. Tierra de hombres cabales con nervios de acero y sangre en las venas. Pero las cosas son como son hasta que dejan de serlo. Y el español ha incorporado a la masa de su sangre virtudes y defectos de su herencia morisca. Por ejemplo, la arrogancia, el valor, la insolidaridad peninsular que nos viene de los benimerines.

España sigue siendo un reino de taifas con mucho orgullo local con el riesgo de perder el sentido nacional.

Crónica del Alba es un tour de force narrativo que, en ocasiones, recuerda escenas increibles de aduares y vuelos en alcatifa como en las Mil y una Noches; otras,  plantea escena las princesas jarifas del Romancero que regresan a la grupa del caballero don Bueso de tierra de moros y que son en realidad cristianas cautivas. Buen pueblo pero mala gente. Regido por políticos indotados y monarcas cenizos. !Dios, qué buen vasallo si hubiese buen señor!

Los siete trancos de esta extensa novela autobiográfica son siete arracadas o perlas colgantes que  se exhiben como el Tesoro visigótico de la cruz de Guarrazar, muestran a un escritor-verdad, que trata de interpretar la vida española en el tiempo de la república y los años previos a la guerra civil.

Sopló un levante de locura cainita y vinieron las gumías. El gemido de las parcas llenó el país de cantos lúgubres. La catástrofe se pudo evitar si no hubieran tenido tanta fuerza los masones y los poderes en la sombra no les hubieran apretado las clavijas a los militares sublevados y el Faenas viscoso y verrugo (así llama a don Manuel Azaña) no hubiera sido tan malvado, o se hubiera dado a la fuga el monarca.

El conde Romanones bajó a despedirle a la estación de Torrelodones. Alfonso XIII abdicó.   España, ahí te quedas. No se fue el caimán por la barandilla, que se fue por Cartagena.

El pueblo asistió ignorante a aquella hecatombe y tomó las armas del bando en que se encontraba cuando estalló el Movimiento. Algunos como el propio autor se pasaron del bando nacional al republicano porque sus ideas se inclinaban hacia el progreso, la democracia y la libertad. El régimen del 14 de abril del 31, lo dice con todo su dolor Sender, fue un sistema político que malparió. Pronto vinieron los desengaños. Esto no furrula.

La república a juicio del ex soldado aragonés que al llegar a Madrid se hizo periodista cometió el error de trocar la enseña roja y gualda [cierto que una bandera no es más que un trapo pero por defenderla y honrarla habían muerto tantos] por el carmesí. El color morado es el de los borbones y da mala suerte. El error lo han vuelto a cometer los de Podemos. Impolitica medida del Faenas Verrugado fue también la orden de quemar conventos.

El moradillo es tintura del hematoma y de la sangre coagulada. Anticipaba la degollina. El Viscoso era un "bassani" (hijo de mala madre) para los moros que cruzaron el Estrecho. Además, era un cobarde, aunque buen orador.

El amarillo sin embargo es color limpio de los campos de España donde el trigo de los espacios de la tierra de pan llevar contrae matrimonio con el rojo de la amapola.  Se fundían así la pasión y la contemplación. Dos cromatismos fervientes que no había por qué cambiarles por el cárdeno de Villalar, que es color de la derrota.

Luego, aquello sería un desbarajuste. España abrió la puerta a todo el lumpen de Europa y de Estados Unidos. Los de las brigadas Internacionales tenían la idea de que se alistaban con el bando de la Republica en favor de unas vacaciones pagadas. Cuando se dieron cuenta de que iba la cosa y que se derramaba mucha sangre en el campo de batalla pues aquella guerra nunca fue un paseo militar, iba en serio regresaron a sus casas.  Españoles, ahí os quedáis.

Todas estas ideas anarquistas del escritor nacido en las riberas del Cinca y para libre Aragón ya lo dijo Baltasar Gracián volvieron a Sender sospechoso tanto a ojos de los azules como de los rojos. Barruntaban que fuera un doble agente. En Burgos y en Calamera estuvo a punto de ir al paredón. Salvaría la piel mediante ardides y subterfugios, sin que ello le librase más tarde de las penalidades del campo de concentración francés y de la hégira primero a México y después a USA.

Su obra está plagada de aforismos y de reflexiones filosóficas fruto de su conocimiento de las lenguas clásicas y de la mitología indoeuropea. Así escribe, verbigracia, que el Nuevo Testamento se encuentra trufado de contradicciones. Sin embargo, en abono de su divinidad declara que la narración de la Pasión del Señor, según los Evangelios Sinópticos, es el texto más maravilloso que haya podido salir de la pluma de un hombre a lo largo de todos los tiempos. Con toda seguridad fue inspirado por Dios.

Le gusta san Agustín porque le parece el autor más humano de toda la patrística y admira a Teresa de Jesús  en su casticismo del espíritu castellano más realista, cuando conversando en tiempos de soledad y de sequedad, con Jesús se queja al Amado de sus dolencias espirituales y carnales:

- "No me extraña, Señor, que tengas tan pocos amigos a juzgar por lo mal que los tratas",

Sostiene que el cristianismo y el budismo con sus postulados de dulzura quietud y amor para con los enemigos son dos formularios de carácter femenino:(el yin de los chinos). Sin embargo, el Islam - el yen- es una religión viril al igual que la Ley Mosaica.

Ambas religiones presentan a un dios tronitonante que no se humana, oculto en la montaña del Sinaí o la piedra de la Caba. Stalin y Hitler, por ese mismo renglón, son deidades másculas que pertenecen al linaje de Maquiavelo. Nietzsche y Siva.  Así habló Zaratrusta.

Platón y Socrates honran como principio religioso a la filosofía de la razón. Espinoza aquel converso al que expulsaron de la sinagoga de Amsterdam pulía el diamante mientras presenta para la historia un sistema envenenado de divinidad. Es el panteismo como venero del que todas las fuentes del pensamiento brotan. Fe es creer lo que no vimos dice el P. Astete. Ahí me las den todas.

A Dios nunca lo vimos pero ejerce el oficio de guardabarreras del mundo. Un oficio en el cual en verano te escaldas en invierno te arrices y siempre te jodes. Hay que seguir buscando.

Los libros de este autor aragonés es un monumento a la hispanidad desde el espíritu libertario y anarquista total. Deberían ser preceptivos en las escuelas de la nación para que lo jóvenes supieran verdaderamente qué es lo que pasó por qué pasó y cómo pasó.

La historia de España no es un cursi serial de "Cuentame" ni de "Aguila Roja". Es mucho más. Mientras no salgamos de ese círculo vicioso y expurguemos nuestras conciencias, España, acervo de las tres religiones, seguirá siendo un país maldito malmetido por políticos trincones y periodistas buscones siempre de tertulia en alarde del pose y nadando estilo mariposa.

 

 

RECIOS BRIDONES

Estábamos hablando de un tiempo confuso

cuando los monarcas morían de gota o indigestión

cabalgo recios bridones

defiendo mi escudo en las peleas del amor

me hago una simpa en el café Gijón

tiempo de juglares tahúres y ribaudes

Chocarrerías de la prensa crural

Madrid congrega a todos los majaderos y turistas

tiempo de senescales coperos mayores

y bribones

el casto José pasó a la historia

Ando en medio de las fluctuaciones

de mi maquinaria anímica

entre la euforia y la depresión

Son cubileteos de mi estado de ánimo

para cuya causa no encuentro razón

Dejemos a otros hablar del capitalismo

y de la evolución

Ya sé que venimos del mono por supuesto

Entre tolmos estampa centellas el rayo

Junio mes del corazón

Dijo el borrico al mulo:

 allá, orejudo"

A nadie le hurgan en la nariz

sin que acaezca un estornudo

Todos somos hijos de la ganancia

Mi mejor libro tiene cuarenta hojas

La baraja

La vida milicia es y yo porto mi almofrej de camino

Me empavorece los lameculos

 

 

 

BECKETT DON SAMUEL UN IRLANDÉS BORRACHO SE VA A CONFESAR... TOC TOC... AVEMARIA PURISIMA Y DESDE DENTRO DE LA CAJONERA SURGE UNA VOZ ESTENTOREA... FUCK OFF YO SOLO SOY EL CARPINTERO ELOGIO DE UN NOVELISTA IRLANDÉS GENIAL

 

SAMUEL BECKETT ESPERANDO A GODOT

Vuelvo por donde solía a leer a Samuel Beckett ídolo literario de mis tiempos mozos y regreso a través de su prosa endemoniadamente bella (tanto en inglés como en francés suma y compendio de perfecciones) a la amada ciudad de Dublin orillas del Liffey una hermosa capital hecha a la medida de los sueños escritores. Escucho el eco de la tonada de Molly Malone la alegre pescadera que vendía ostras y chipirones por las calles. Beckett es un compendio de aquel mundo en que todos esperabamos a Godot. Teatro del Absurdo, novelas sin argumento. Era menester romper con las tres unidades de Boileau para describir un tiempo nuevo. Se había muerto Dios pero la palabra seguía brotando pura y cristalina de la roca viva que abrió Moisés con su varita de virtudes.

En su obra este irlandés trasterrado que se hizo escritor de fama en Paris nos habla de la incomunicación de los seres humanos, de la soledad a la que se circumscriben sus personajes marginales: vagabundos, pobres vergonzantes, ex convictos, putas. ¿Qué sentido tiene nuestra existencia? ¿Para qué hemos nacido? Buena pregunta.

Beckett es un adicto a la droga del silencio en estado puro. La flor de la castidad surge en la mayor parte de sus novelas (Molloy, un homenaje a la continencia y a la soltería) y en sus dramas: Esperando a Godot todo un "tour de force" metafísico. Murphy y More Pricks than Kicks  etc.

Nació en Dublin en 1906 en el seno de una familia protestante al igual que Bernard Shaw, Oscar Wilde y Yeats pero su obra va a ser un complemento de la que nos legó su amigo y protector James Joyce, el autor del "Ulyses" un católico que explica ese duende que tiene Irlanda que se esconde en las burbujas de una pinta de "Guiness" bien tirada y que brota en la maestría de un lenguaje, donde se demuestra que la buena literatura de las Islas Británicas fue escrita por irlandeses. Humor dublinés.

Recuerdo al respecto una anecdota que me contó  un jesuita que hizo el noviciado en Dublín. Una mañana llegó a confesarse un paisano que había andando por las tabernas de la ciudad y se sentía arrepentido de sus excesos con el alcohol. Se arrodilló ante un confesionario. El hombre lo vio abierto pero no se dio cuenta de que dentro no estaba el sacerdote sino un obrero que ajustaba la rejilla y las bisagras:

--- Toc. Toc. Ave María Purísima

--- Father Murphy hear me in confession?

--- What do you want?

--- Declare my sins to God Almighty

Desde dentro de la cajonera surge una voz estentorea que deja cuadrado al penitente:

--- Fuck off. I am only the carpenter (vete a tomar vientos, que yo sólo soy el carpintero)

Esta escena surrealista parece entresacada de cualquier drama de Samuel Beckett.

Martin Esslin en su libro sobre los existencialistas dice que en Paris despues de pasarlas muy estrechas sin trabajo sin techo y durmiendo en los bancos de la margen izquierda del Sena  aquel joven irlandés, que quería ser escritor, fue acogido por Peggy Guggenheim la famosa mecenas neoyorquina que brindó refugio a Orwell, Hemingway, Miller, Dos Passos y el propio Joyce.

Llegó incluso a enamorarse de él pero Beckett era un brillante mozo evasivo profesional de la apatía que necesitaba varias copas para arrancarle una palabra. Era un indeciso y esa indeterminación la refleja en su primera novela "Molloy" editada en 1938 bajo el mecenazgo de Peggy Gugghenheim aquella hebrea generosa y riquisima.

Los entendidos señalan que Celia la protagonista del libro es la propia altruista pero que el pobre Molloy no se determina a asumir sus responsabilidades amorosas. El personaje no quiere ataduras. Desea vivir su vida sin responsabilidades.  Pero vivir es dudar. Molloy es un antiheroe sumido en el marasmo de la duda.

Profesa ante la vida una actitud estática compás de espera aguardado la llegada del Altísimo pero ese dios no viene nunca. Sólo se encuentra en nuestra cabeza. Dos vagabundos Vladimir y Estragón se entregan a sus soliloquios. No hay acción en el drama. Ambos practican la filosofía del Estilita y con su elocuente silencio promulgan un nirvana. Es el ser y la nada convertido en teatro. Autismo en estado puro.

Este teatro del absurdo muy popular en los medios intelectuales de mediados del pasado siglo hoy ya no se presenta pero el mensaje sigue vigente: la incomunicación de los hombres nacidos para la muerte, la falta de sentido de todo esto, la degradación del lenguaje, cuando desaparecen los mitos sagrados, el peso de la masa y la enajenación del individualismo, la soledad en medio de la multitud, los clichés de nuestros prejuicios mentales, ausencia de entendimiento del animal racional. Ha muerto Dios pero ha nacido el Superhombre.

El existencialismo y todo el teatro del absurdo pivota en Nietzsche. Sin embargo, la profecía, examinada al trasluz de los acontecimientos de 2016 es un augurio fallido. Han regresado al planeta las guerras de religión. El dios del Islam aparece vivo y coleando y con ganas de guerra, mientras una Europa decadente y arrasada en sus principios deshoja la margarita, pareciendo abocada a someterse a la cimitarra fundamentalista que acabará nuevamente con Sodoma y Gomorra.

Es el Dios verdadero el que está en la encrucijada el de los cristiano, nunca los otros dioses ni los demas mitos mientras por acá seguimos esperando a Godot con la libertad y pureza de pensamiento que nos enseñó este escritor irlandés tan austero y tan evasivo. Guiados de su mano sigamos esperando a Godot en medio de esta situación surrealista en que vivimos.

‎lunes, ‎25‎ de ‎abril‎ de ‎2016