martes, 28 de junio de 2016






INGLATERRA PERDIO AL FUTBOL LA GUERRA DEL BACALAO

 

Lo que ganó con las armas lo perdió ayer frente a Islandia en el Parque de los Príncipes. Recuerdo que uno de los tópicos de los que escribí cuando era corresponsal de Pyresa en Londres fueron el conflicto del Ulster y la guerra del bacalao. Del primero acabé hasta las narices pues no entendía bien el problema entre protestantes y católicos (las guerras de religión son enconos peligrosos) y la guerra del bacalao me divertía pues una pequeña isla septentrional se le quiso subir a las barbas nada menos que a la Gran Bretaña. Los islandeses defendían sus caladeros de los que se extraía el "·cod", bacalao, el plato nacional inglés que mercábamos a la salida del cine o del pub con patatas fritas envuelto en papel de periódico. Era la fuente principal de riqueza del pequeño país volcánico y su principal cliente era Inglaterra. Las lanchas se defendían como podían del acoso de la British Navy porque no querían que los británicos esquilmasen sus caladeros. Al fin se impuso la razón de la fuerza. Inglaterra siguió explotando aquellos fondos marinos porque los ingleses no hacen caso a nadie y actúan con arreglo a lo que les conviene, la balanza de poderes, bajo el lema de los british interests, y "mi país con razón o sin ella". Sin embargo, ayer en Paris las cañas se volvieron lanzas y el once islandés infligió una severa derrota al equipo inglés poblado de grandes figuras como Rodney y el portero Hart. Me encantó el partido fútbol rápido y agresivo poder de penetración y tiros a puertas nada del tiquitaca y nada de juego subterráneo ni tangana como hacen los italianos. Su seleccionador, Hogdson, consumada la derrota, presentó la dimisión, algo que no ha hecho Vicente del Bosque. ¡Qué deshonra! La pela es la pela y España no es un país democrático como Inglaterra. Cuando se pierden unas elecciones, los políticos como Cameron o el preparador técnico no aguardan la llegada del motorista renuncian al cargo motu propio. En España sin embargo no dimite del cargo ni Dios. Todos siguen en espera del momio. El marqués del Bosques debiera aprender la lección. Inglaterra cayó con honor ante un equipo modesto. God save the queen. Los ingleses son un gran país y saben ser "gentlemen" cuando les conviene. Nos han dado una lección de garra y deportividad, algo que le faltó a la selección hispana

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