RAMA DE OLIVO BENITO XVI
Antonio Parra
Benedictus Dominus Israel. Con
este cántico del Salmista que inicia el oficio de Maitines en los conventos de
rito católico pudiéramos abrir este comentario de urgencia a la designación de
un bávaro para la Cátedra de San Pedro. Esta vez las profecías malaquianas
parecen ofrecer una consistencia y fiabilidad sorprendente. El epígrafe rama
olivarum corresponde al penúltimo de la lista. Sólo queda otro Petrus
Romanus. Para más inri, el olivo, en la heráldica benedictina, es el envés de
la medalla. El haz, “ora et labora”.
Los hijos de san Benito de Nursia,
dotados de su singular paciencia y de su gran laboriosidad, lejos de las
guerras y las convulsiones que agitaron al Viejo Continente, supieron conservar
una espiritualidad que ha transmitido mucha ciencia. El espíritu benedictino es
una manera de ser y de estar. En la sonrisa del papa electo y su primera
alocución en latín, instando a la unidad entre cristianos y al perdón
ecuménico, y en su voz clara y débil, hemos detectado toda esa sabiduría
afable, esa juventud de una Iglesia peregrina en el mundo, que se renueva
constantemente.
El dedo evidente del Espíritu Santo
lo ha marcado sobre la frente. Que Él conserve a Benedicto XVI muchos años.
Estamos seguros de que su pontificado, en la continuidad del de Juan Pablo II,
va a ser tan arrasador como el precedente. Viene de Alemania, la patria de
Lutero y será seguramente un allanador de caminos, retranqueará los baches y
tornará lo curvo en derecho. Prava in vias rectas.
SHALOM
Nos domina la
impresión de que dentro del camino acometido por su predecesor magno éste no va
a ser un pontificado mediático sino reformador. Un verdadero faro de fe con la
altura de su carisma intelectual. Ha sido preconizado un escritor, un teólogo
gigantesco, casi un monje, que conoce bien la curia y los problemas que tiene
la Iglesia. Encontramos en su rostro y en las maneras suaves de este alemán un
parecido sorprendente, más que con el hagiónimo precedente, Benedicto XV,
con el papa Sarto, esto es San Pío X..
Hasta la reforma protestante, Alemania era
el baluarte del dogma. Germania semper fidelis. Era la línea
medular, dada la solidez del carácter tudesco, de la Iglesia romana. Pero hay
otro aspecto que no quisiéramos obviar ya que estamos jugando a los símbolos y
a ese lenguaje críptico de saber leer entre lineas que siempre hay que tener en
cuenta cuando se estudia la vida y la historia del cristianismo. Y es que el
olivo o el crecal, el árbol sagrado del pueblo hebreo, figura en los emblemas
de Israel subrayando el mensaje de una de las palabras más hermosas en el
lenguaje humano: shalom.
En un artículo anterior sopesábamos desde
estas mismas páginas de Vistazolaprensa las grandes posibilidades del cardenal
Ratzinger, uno de los grandes impulsores del diálogo de la Iglesia con la
Sinagoga. Su nombre juntamente con el del arzobispo de París, cardenal
Luftinger, sonaba con fuerza para la sucesión de Juan Pablo II, pero el
cardenal francés, muy enfermo, y habiendo perdido casi la voz, fue apeado en la
carrera lo que permitió la designación de Ratzinger, casi por aclamación, en el
último conclave. Aguarda una inmensa y complicada labor por esas
lindes.
Las relaciones del recién preconizado Papa
Joseph Ratzinger con los Benitos (OSB), la más antigua orden de la Iglesia, son
muy estrechas. Cada verano pasaba una temporada en la abadía de Montecasino.
¿El nombre de la rosa? Algo más. Tenemos un escritor y un pensador que acaba de
calzarse las sandalias del pescador. Ya han empezado a recogerse los primero
frutos.
El patriarca Alejo II ha
enviado un mensaje de felicitación al pontífice electo que el domingo será
preconizado en San Pedro en una de las ceremonias litúrgicas, y que guarda el
latente sello de Bizancio en todo el ceremonial, más impresionantes que darse
puedan. Hay que reconocer que el Vaticano sabe hacer bien estas cosas y que a
lo largo de estos días, sabiendo sacar fuerzas de flaqueza y poniendo a
contribución todo ese “know how” y esa potencia de imagen que tiene la
televisión - han sido unas jornadas que maravillaron al mundo haciéndonos soñar
y sacandonos de las miserias de la rutina mediática y de la zafiedad
polanquista- y que Roma ha vivido su hora magna.
ENCUENTRO CON ALEJO II
Se da por seguro que la primera visita que
gire Benito XVI al extranjero será a Colonia, su patria, para abrir el Congreso
de la Juventud, pero la segunda puede ser a Moscú donde abrazará al patriarca
de todas las Rusias, cabeza visible del mundo ortodoxo, habida cuenta de las
dificultades por las que pasa el patriarcado de Constantinopla, sometido a la
férula del Islam. ¿El nombre de la rosa? El nuevo papa es un regalo a la
Iglesia que baja desde la cima, desde los altos adarves de Montesacino. Llega
con el espíritu de oración, de culto a la belleza, de paz y tolerancia que
fraguaron el ser de Europa. Pero sin desdeñar a la tecnología y sabiendo sacar
provecho, en la linea de su antecesor, de los nuevos inventos, de cara a su
labor misionera.
La imposibilidad de viajar a Moscú fue la
espina que se llevó clavada a la tumba Juan Pablo II quien no pudo consumar su
sueño de un acercamiento a las cristiandades del Este él que precisamente más
había laborado en favor de la caída del Muro de Berlín. Era el resultado de las
miserias y grandezas de la política, donde siempre se pisa un terreno anegadizo
de pasiones humanas y de prejuicios históricos: todas las guerras de religión
entre los uniatas, “raskolniki” y “provoslaski” entre la sede de Estanislao y
de Kiev la Santa.
Pese a lo cual y como decía Sta.
Teresa Dios escribe al derecho con letras torcidas. ¿Comunistas? Ya no quedan
comunistas. Les pasa igual que a los franquistas. Ni siquiera la estanquera de
mi barrio se proclama como tal. Si hoy hasta don Santiago Carrillo se confiesa
un demócrata de toda la vida. Pero la oposición a la Iglesia sigue siendo tan
fuerte como en los tiempos de Stalín y no en Rusia precisamente, sino en la
vieja y católica Europa que ha asumiendo los criterios legos de Termidor
está tratando de volver la espalda al patrimonio milenario de la Cruz no
citando siquiera de pasada al cristianismo en sus constituciones.
En este sentido el diálogo con el
mundo judío de este papa que accede de un país como es Alemania donde ha nacido
la Teología del Holocausto - vino siguiendo los programas de la DW desde hace
tiempo y compruebo que casi un setenta y cinco por ciento de la información se
refiere a lo que ocurrió en los Läger o campos de concentración- se promete
fructífero. Su elección ha sido acogida con beneplácito en Tel Aviv y en
Jerusalén. La comunidad palestina y el gobierno Sharon hacen votos porque se
continúe el diálogo emprendido por el papa anterior que fue a rezar al Muro de
las Lamentaciones. El papa Ratzinger cabalga en las alas veloces del alazán de
la profecía. Puede haber sorpresas. En algunas cosas podría ser muchísimo más
renovador de lo que se supone, para decepción de sus furibundos
detractores.
UTILIZACIÓN DEL PLURAL MAYESTÁTICO
Su apelación a la unidad y al espíritu
ecuménico que se ha desvirtuado o no ha conseguido ser implementado según el
mandato del Vaticano II. El espíritu y la letra del magisterio de dicho
concilio en parte - y ése es uno de los dramas de la hora presente- no ha
conseguido ser llevado a la práctica. La peroración en latin de Benedicto XVI,
que es el idioma de la SRI, a los pobres latinistas como yo que vemos con pasmo
cómo tan hermoso idioma está siendo descarrilado de los programas educativos,
no ha podido por menos de emocionarnos. Es todo un indicio. El nuevo papa va a
ser acérrimo en la defensa del dogma y de la tradición pero muy delegante e
incluso laxo en cuestiones de disciplina eclesiástica, habida cuenta de su
apelación al ecumenismo, y todas esas cosas que no constituyen materia de fe,
como puede ser la ordenación de hombres casados o el afianzamiento del papel de
las mujeres cerca del altar, la formación del clero, acabar con el síndrome de
los seminarios y de las iglesias vacías y esas pavorosas crisis que vivimos en
la católica España, la defensa de los que dan testimonio, el acercamiento de
razón y fe que no tienen porque ir separados sino caminar de la mano.
Pero ya lo ha dicho al condenar el
relativismo y la moral de circunstancias. No nos podemos pasar la vida hablando
de condones y de pobres varones que han tenido la desgracia de nacer, o hacerse
por vicio con inclinaciones sexuales desencaminadas o antinaturales. Eso es
casuística pura, poco atañedera, al contrario de lo que pretenden las fuerzas
oscuras, al corpus dogmático, a la economía de la salvación, a las
verdades duraderas del mensaje de la salvación. Cristo no vino a condenar sino
a perdonar a los pecadores. Al hacer mención de ese relativismo que nos invade
Benito XVI hacía una llamada a la conversión, al famoso “metanoite” paulino.
Convertíos. Mirad hacia la puerta de los dones donde se oculta el rostro del
Redentor con palabras de aliento para el caído gracias a la sublime fuerza del
amor. Con palabra humilde y gesto sencillo y volviendo a utilizar el nos del
plural mayestático- sublime opción- ha hecho un canto a lo Absoluto
precaviendonos contra lo acomodaticio y lo inane de nuestras vidas marcadas por
el egoísmo y los avatares de la política. Dejemonos de tonterías.
Quememos al hombre viejo. Abandonemos lo que sobra, demos de lado a una moral
de circunstancias. Eso es el relativismo. Ratzinger ha recobrado la vieja
autoritas de una Iglesia mater et magistra que ha hablado por su boca haciendo
un canto de exaltación a la dignidad de la persona humana, del hombre hecho a
imagen y semejanza de
Dios.
Esta invocación soteriológica, en el más
puro estilo del lenguaje eclesial, y en latín, lengua de la catolicidad
universal poniendonos en guardia contra la existencia de la culpa y de nuestro
barro pecador, nos afianza en los valores eternos de un mundo que cree más en
lo inmanente que en lo trascendente. Puede que nos encontremos ante un
pontificado menos político que el anterior pero que también arrasará. Éste
puede ser el papa de todos. Viene el Gran Pacificador. Los ojos del mundo
tornan a Roma. Ya hay un benedictino en el trono de Pedro. Roca de
Israel. Por mucho que arrecien las galernas de la persecución, y por
todas las trazas ésta seguirá desencadenándose aunque por el momento sin un
carácter cruento, las potencias infernales no harán zozobrar la Nave del
Pescador. Para celebrarlo nada mejor que el cántico del Benedictus
Dominus Deus.Congratulémonos. No tengamos miedo. Nolite timere. Un
gran pontificado tenemos por delante aunque, en principio, por las reglas de la
Naturaleza puede que éste sea más breve que los anteriores, y que a las
cristiandades sepa a muy poco. El hermano cura del cardenal Ratzinger que
regenta una parroquia cerca de Munich ya expresaba su inquietud por la salud
frágil del nuevo obispo de Roma, parecía muy apesadumbrado y temía por
Joseph. ¿Será el último papa que conoceremos en nuestros días? Poco importa. El
barco de Pedro seguirá navegando cuando nosotros nos hayamos ido. Ramo de
olivo. Casi empiezo a desdecirme de lo dicho sobre las Profecías de san
Malaquías, un asunto que he seguido con pasión a lo largo de casi dos lustros
en esta vez se consumaron los augurios de san Malaquías cisterciense y se
confirmaron los pronósticos de las quinielas papables. El germano entró papa en
el conclave y no salió cardenal..
21 de abril de 2005
No hay comentarios:
Publicar un comentario