|
AZORIN
EL GRAN MAESTRO DEL PERIODISMO Posted: 04 Jan 2019
06:00 PM PST AZORÍN
Y ASTURIAS "Se
conoce la calidad de un escritor por la manera de afrontar el paisaje"
escribía José Martínez Ruiz allá por el año 1913 cuando visita Asturias
acompañado por Ramón Pérez de Ayala. Querían rendir homenaje a Clarín muerto
un decenio antes. Hierático y refractario al elogio, se siente impresionado
por el escenario grandioso y lo plasma en uno de sus artículos en El
Imparcial: "la mañana de nuestra visita bajo un cielo ceniciento un
cendal de niebla se iba desgarrando sobre los árboles de la colina. Ese verde
suave y ese gris melancólico es el que ha puesto Clarín en sus paisajes" Amigo
de Leopoldo Alas el escritor alicantino se carteaba con él y le dedica una de
sus primeras novelas "La voluntad" que no tuvo éxito de público
pero de crítica sí. el ovetense saluda la irrupción literaria de Azorín como
una voz nueva dentro del orfeón literario matritense aunque atisba fallos en
su carpintería narrativa. Don
José Martínez Ruiz que pronto cambiaría su nombre de pila por el pseudónimo
de Antonio nunca fue un novelista. Se trata de un autor camaleónico que
experimenta una metamorfosis a lo largo de los años. Sus
tiempos de anarquista cuando iba por Gran Vía con un paraguas rojo y era de
aspecto gordo, jovial, juerguista, avuncular se transforma en el escritor
retraído que hablaba poco, comía menos, dejó de fumar por recomendación de
Marañón, no acudía a los cafés, elegante y misterioso, que después de ser
subsecretario de Maura abandona la política y se dedica a recorrer los
pueblos de España en tren a caballo y a veces en diligencia. Debió de ser
algo camaleónico, un tipo enteco de aspecto señorial, había
adelgazado veinte kilos después de un cólico nefrítico. El
dolor de España según su mejor biógrafo Alejandro Fernández
Pombo tendría la culpa de esta metamorfosis. Colgó
su paraguas rojo en el perchero y se hizo monárquico aunque por poco tiempo.
En 1936 emigró a París disconforme con la República y fue uno de los primeros
intelectuales en regresar el mismo verano en que acaba la guerra. Ortega,
Baroja, Pérez de Ayala, Gómez de la Serna, Casona, Sender vendrían más tarde
reconciliados con el Régimen o tras la muerte de Franco. en mi época de
estudiante en los colegios de frailes nos iniciábamos en el crudo ambiente
del estudio y del trato con las musas leyendo los libros del autor de Monovar
del Campo. A mí me pareció algo melancólico y cándido pero ya de viejo
encuentro en él un maravilloso artista que derrama quintaesencias en sus
libros. la palabra justa, el sustantivo olvidado que él desentierra hay que
tener a mano siempre un diccionario cuyos párrafos no chirrían como los del
iracundo Unamuno quien tampoco era novelista o esperpéntico y genial como
Valle pero conciso en su brevedad y un gran visionario al que le dolía España
y no se andaba con remilgos cuando dijo que el cine sería el arte del futuro. Azorín
es un paseante ensimismado, un itinerante, no un turista que pasaba por los
viejos villorrios, sus laderas y cabezos, sus castillos derrumbados.
Obsesionado por el olvido y el paso del tiempo, observando sus plazas,
describiendo los corrales, los aperos de las casas de labor. Eso
sí, sin apasionarse manteniéndose distante y a un tiempo solícito. Le intimó
un día Gómez de la Serna; "tú y yo, Pepe, somos dos turistas que vamos
por el mundo con papel lápiz y cuaderno de notas en
ristre". Contestó él: "No, nada de turistas. Ramón, somos dos
transeúntes". Viajero
incansable, sus libros de viajes aun son referencia de las guías turísticas.
Azorin inició un nuevo género literario: el libro de viajes. Le
importaba lo sustantivo no lo adjetivo de las gentes que viven en el entorno
de un paisaje que condiciona su manera de ser. Se pateó las calles de
Cataluña, Levante, Andalucía, Galicia, Navarra, Vascongadas, Aragón pero
sobre todo leyó a los clásicos. Resultó
un apasionado de Gracián y de Montaigne maestros del ensayo.
Saavedra Fajardo, Cadalso y Pi Margall.
Su pasión fue Castilla sobre todo un título "Un pueblecito Riofrío de
Ávila". Sin
embargo aunque con los libros de ambiente castellano obtuvo fama creo que no
supo entrar en el fondo de la cuestión. Cela y Delibes en mi opinión, como
segoviano, supieron entender a Castilla en su austeridad, su altanería, su
resistencia al sufrimiento, su aguante y tal vez su hidalguía en disfraz de
servilismo. En Castilla siempre fue Sancho el héroe epónimo y no el Cid ni
don Quijote no el Romancero sino las fondas, los arrieros, los labrantines.
Galicia y Asturias tal vez tengan una faz más amable pero con el peligro de
quedarse al margen y descentralizadas; en la periferia se siente a España de
otra manera o no se siente a España. y quiera Dios que me equivoque. Del
talento al genio media un trecho y Azorín en su concisión y afán de brevedad
de andar y contar lo que se ha visto (Vázquez de Mella decía que donde otros
ponían una coma Azorín ponía un punto y sus libros son una buena propedéutica
de iniciación a la literatura) Se manifiesta como un gran periodista un
difícil arte en que la rapidez y la brevedad son las que van a misa. su
concepción cinematográfica de la escritura casi profética hoy se ha
cristalizado en la tecnología moderna, el whatsap, los bylines o
titulares que han de estallar igual que una tralla que retumbe en los oídos
del comprador de periódicos decían los editores y jefes de noche de Fleet
Street cuando yo vivía en Londres. Es lo moderno. En el
año 1966 uno de los primeros encargos que recibí cuando empecé a trabajar en
esta profesión mi redactor jefe me pidió que fuera a ver a don Antonio a su
casa de la calle Zorrilla 21 detrás del Congreso. Me citó para una fecha de
diciembre pero estaba ya muy viejín, casi no veía, la interviú hubo de
suspenderse. Poco tiempo después falleció Antonio Azorín el primero de marzo
de 1967. Razón
llevaba el Maestro de Monovar del Campo en su abominación de lo tochos.
Aunque bibliómano incorregible y cliente habitual de librerías de lance y de
los tenderetes de la Cuesta Moyano se daba todos los días una vuelta cada
mañana, los libros gordos no eran su agrado. No
obstante su obra abarca más de treinta volúmenes casi toda ella centrada en
los artículos periodísticos. Se pasó la vida ante la cuartilla blanca.
Escribió muchísimo. ESPAÑA MI NATURA |
|
ACABÓ
LA FELICIDAD NAVIDAD 2018 YA vienen los reyes magos Posted: 04 Jan 2019 01:11 PM PST |
No hay comentarios:
Publicar un comentario