2026-03-31

 

HOY ES EL DIA DEL GLORIOSO SAN LUCAS, PATRÓN DE MÉDICOS Y ESTUDIANTES. EN EL DOCTO PARANINFO DE LA COMPLUTENSE UNIVERSIDAD, LECCIÓN INAUGURAL.




Antonioparragalindo



sábado, 16 de octubre de 2010





El otoño ya pinta de color ante las pobedas y antes de que caiga la hoja el campo castellano es una maravilla de primores y colores. Por algún pueblo todavía hay el acarreo de la uva sacramental en tractores rebosantes de mosto y de avispas antes viajando en cuevanos meneo triunfal caricia de Baco. Vitis es vida. ¿A quien le disgusta lo mejor que dan las parras y “ojos de vendimiar ponéis agüela?” Nos contaba como si la senectud no fuese más que un chascarrillo Quevedo en el Buscón. ¿Será sustancia o accidente? ¿Utrum ángeles migeant necne?

La cuestión es saber si los ángeles mean gota a gota o de chorrillo. Mírame y no me toques. Empiezan los debates sobre el sexo de los serafines y aquí estamos embadurnados de política aunque la vida sigue. Los caminos, caleyas circundantes a la ciudad de los Santos Niños al viejo campamento de la Legio VIII Victrix se llenaban de coches y de carruajes. Lucían sus escapularios los frailes de todas las ordenes habidas y por haber de la catolicidad (agustinos, mostenses, premostratenses, dominicos, jesuitas, capuchinos con barbas y frailes menores, jesuitas, paules, mercedarios, carmelitas… menuda cuadrilla) todos con sus libros a cuestas dentro de las artolas de las mulas y de los asnos porque un clérigo no estaba bien visto que cabalgase sobre yegua aunque estos cabalgaban de otra manera. El día de San Lucas se abría el curso y empezaba el trimestre que llamaban Miquelmas y así lo siguen llamando en Oxford pero la universidad de Alcalá quizás fuese más antigua universidad que la inglesa y si no es más antigua al menos más pulcra y divertida será la de las riberas del Henares plagadas de ninfas. A ellas cantó Gracilazo. Hoy es día de escuela, chiquitos y al día siguiente había que levantarse a las cinco para las preces y estar como un clavo en la cátedra de Prima donde el ámese pronunciaba su lección de forma solemne desde un pulpito abajo los escolares sentados en el suelo o en bancos tomaban apuntes cálamo currente antes de salir el sol. Después misa en comunidad cada colegio a su avío y cada mochuelo a su olivo. Almorzaban habas, y pocas tajadas y si salía alguna en la olla es que era un navegante. Quevedo dicit. Para la cena sopillas y en cuaresma lacticinios pero había que hacer gárgaras. No faltaban las juergas y las chanzas de estudiantes en los convictorios y lenocinios. A uno le hacían la petaca a otro se le aparecían las Animas en la efigie de un estudiante ensabanado al de más allá lo manteaban en el patio y a otros les meaban en el vino cuando iban al refectorio. Crueles novatadas por las que se hizo inmortal el bueno de Pablillos tal como nos lo describe don Francisco de Quevedo para entender a Alcalá hay que leer el Buscón que pese a sus apariencias chistosas es el libro más serio del mundo. La verdad es que aquellas crueldades tenían poco de cruel o al menos no eran mal intencionadas porque la Escolástica se basó siempre sobre el principio de que la letra con sangre entra. Por eso es tan difícil engañar todavía a un cura.

Que tal día como hoy lo tiraron a una privada con perdón para quebranto de las narices de toda la colegialidad. Se cruza en mi mirada al pasar por los soportales el domine Capra experto en ayunos y quebrantos tan hético y espiritual que todos pensaban que iba andando de medio lado, cuando se calaba el bonete se arropaba en la loba clerical y echaba a andar por la calle principal con mucho cuidado de no levitar a efectos de un golpe de aire y mucho le pinga la sotana. Veo con el ojo de la memoria que no es el ojo del culo que describió don Francisco ni el flogisto sino el tercer ojo de la azotea principal muchas becas, esclavinas, bonetes abanillos y golillas. A Pablillos tambien lo veo buscándose la vida y recibiendo su primer bautismo de fuego de manos de algún fementido Iscariote no conformes los tunantes que le prepararon la novatada después de la letrina lo metieron en la cama y allí se presentaran en su camarilla unos cuantos mayorzotes y cada uno fue lanzándole a sus mismas barbas un salva de gargajos. Acabaría como un cristo pero esto formaba parte del aprendizaje de las ciencias complutenses que incluía tambien la sabiduría de calle y había que andar listos. Novatadas que hoy escandalizarían a más de un Zenón y algún Aristarco de esos que andan por el mundo esgrimiendo la palmatoria de los derechos humanos y jodiendo la marrana con sus mohatras democráticas, aunque de otra forma a mí sólo me causan ternura y añoranza por la juventud que se fue y por los días que no volverán. Por eso me gusta tanto aquella ciudad. Porque siempre que regreso encuentro algo nuevo una memoria una instigación a la risa o a la bondad y voy a beber el mosto nuevo en los jarros en las antiguas tabernas de Alcalá. Tambien sigue habiendo poligoneras hembras de todos los colores y envergaduras. Es una tradición que viene desde las soldaderas romanes y de los tercios de Flandes que allí acantonaban. Meretrices tan inevitables como el polvo del camino. ¿Quién acabará con el oficio más viejo? ¿Quién socarrará la cepa del “andao pa adelante?” pues recordad que siempre se dijo:

-A Alcalá putas que llega san Lucas

Y venían desde todos los rincones de estos reinos y de parte del extranjero estas adoratrices del buen amor mercedario a repartir mercedes por las aulas y los claustros previo pago claro está a los impecunios y traviesos estudiantes.. Yo también tuve una novia en Alcalá o por un pueblo por allí cerca pero no sé si me la quitaron se fue con otro como es cosa bien natural o se me murió. A Alcalá putas. Honremos al jarro de san Lucas. Tener una novia ilustre o ilustrada y más en estos tiempos que vivimos de cultas latiniparlas es como tener un tío en Alcalá que uno no tiene tío ni tiene ná. Ná de ná.

CARNESTOLENDASD A TODO TRAPO

Posted: 13 Feb 2018 01:29 PM PST





La procesión de la escuela Paraiso do Tuiuti pasa junto al público


 

 

MARTES LARDERO 13 FEBRERO

 

Martes y trece martes lardero (las lardas son esos michelines que le salen en torno a esas gordas que pasean sus kilos por Benidorm) el personal se hartaba de cecina, tocino y butifarra. Triunfa la carne sobre el espíritu, tras la lucha sin cuartel, y estas fiestas son pretexto para la jodienda que jamás tuvo enmienda. Por el satélite transmite una cadena alemana el paso de las carrozas del carnaval de Río; el no va más del mujerío.

El Karnevall de Munich no se queda atrás. Llevan allí los hombres los ridículos cucuruchos del Fastennacht — noche de ayuno paradójicamente— en la cabeza y hay alemanas setentonas que se disfrazan de monjas álzanse las viejas las faldas y muestran sus frontales variopintos y yo pienso en aquel monje que se perdió en el bosque después de coro, y un raposo le pegó un mordisco de popa y el hombre como se quedó sin pantalones se puso el parche de pergamino del salterio debajo del escapulario para tapar sus vergüenzas mostrando las palabras del salmista: “Quam terribilis est locus iste” (terrible y fétido lugar donde los reverendos pedos hacen bocina). Cuando regresó al convento se partía de risa toda la comunidad,

  Esta noche he leído al Arcipreste de Hita que también era bueno y barato. “El que no yace con monja por Carnestolendas no vale un maravedí” sentencia en su poema “Pugna de don Carnal y doña Cuaresma” a todo trapo. A nuestros antepasados les daban morbo las monjas. Es el mito de don Juan y doña Inés pero eso es otra historia de la cual hablaré otro día a mis lectores

El medievo cristiano se rendía con el Entierro de la Sardina pero por acá el vulgo seguirá la fiesta, habiéndose perdido el sentido cristiano de la conmemoración. Los moros nos dan ejemplo en su observancia del rabadán.  Todo el año de folixia. Y venga juerga.

Este martes lardero nadie piensa en los ayunos y penitencias de los cuarenta días y cuarenta noches que pasó Cristo en el desierto de Judea.

El “Lent” de los ingleses y germanos y el “veliki post” de los rusos el antruejo castellano y el antroixoastur. Todos se disfrazan.

Las brasileñas de las comparsas ostentan cuerpos triunfales de anatomías perfectas. Venus nació de a espuma. Lucha don Carnal con doña Cuaresma. Apago el receptor y percibo la soledad de la noche. Muda está la luna ante las liviandades y despelote del mundo mundial, la gente tiene ganas de vivir, bailar, evadirse, fornicar, si se tercia.

Vendrá la resaca del Jueves Corvillo tras los excesos del Miércoles de Ceniza, colofón de esta semana de debacle.

Febrero en Roma era el tiempo de las Lupercales. Memento homo. Eres solo polvo y ceniza.  Carne de consumo, carne de cañón, carne de presidio. Equipaje de amor para la tierra.

Al correr de los años, me hice más tolerante con las procaces debilidades de a condición humana. Soy más tolerante pero hoy es martes y trece. Toquemos madera.   

 ANTONIO PARRA GALINDO HA DESCUBIERTO QUIÉN FUE EL AUTOR DEL LAZARILLO DE TORMES: ANDRÉS LAGUNA SE OCULTA TRAS EL ANÓNIMO. NO LO FIRMÓ POR SER UN CLERIGO CONVERSO QUE TEMÍA A LA INQUISIÓN

 

 

 

 

 

Viaje a Turquía es la novela principal del médico segoviano Andrés Laguna que no por poco conocida es menos indicada para entrar en la problemática del siglo XVI amen de entrañar una actualidad palpitante en grado de profecía. Los problemas abordados entonces palpitan en la Europa y en la España de hoy: el misterio del surgimiento u difícil convivencia de las tres religiones monoteístas con una historia por la cual corre la sangre y que está plagada de suspicacias y de prejuicios.

 

 

 

 

 

 

 

En el nombre de dios. Se dice que en nombre de dios se han estado matando durante siglos. Esto es cierto sólo en parte. Detrás de las diferencias teológicas subyace un conglomerado de intereses creados de matiz económico. Pero hay sobre todo miedo al otro. Al que es diferente. Al que reza de otra forma, no viste igual, coime diferente y tiene otros hábitos o una pigmentación diversa de la piel. Viaje a Turquía está escrito en una prosa tersa amena y llena de encanto. Rehuye de la retórica en la cual suelen incidir nuestros clásicos. Resuma tolerancia y humanismo dentro de un retablo narrativo en el cual no faltan ni la resignación ni la irreverencia de las gran novela picaresca. Traza una panorámica en la cual los judíos los moros y los cristianos viejos y nuevos a veces se odian a veces se desprecian o se entienden bajo cuerda. Constantinopla (Istambol para los sefarditas) siempre estuvo en el corazón de España. Bizancio es el sincretismo de Mahoma de Moisés y del Nazareno y un salpicón de razas y de culturas. El libro está escrito en plan gran reportaje redactado sobre una prosa amena y nerviosa que refleja el mundo de 1557 y que parece haber sido escrito ayer. Cristóbal de Villalón pseudónimo bajo el cual se oculta el humanista segoviano y médico del emperador Carlos v Andrés laguna hace la relación circunstanciada de la vida de un galeote de su dieta de su higiene precaria que no era óbice para que todos hubiésemos buen músculo.

 

 

 

 

 

 

 

Tomaban bizcocho remojado atún fresco aceitunas y miel. Habla de la hedentina y del olor a humanidad sudada y sobada en los sollados malolientes y destilados de los fayados o salas de maquina de las galeras donde se trajinaba a golpe de rebenque. Los piojos las pulgas y la liendre estaban allá abajo. Era el mundo de galeras. Cada embarcación iba comandada por un patrón o capitán y un comiere un alguacil y un escribano 50 ballesteros y 20 arcabuceros. Todo ellos eran gente de cubierta. Abajo en la mazmorra estaba la chusma 150 forzados bajo la mirada del arraez o capataz al que cumplía la obligación de "arrear" el remo haciendo triscar la tralla o rebenque. A los penados o bogavantes sentados en los bancos de proa se les denomina proeles. A los de popa espalderes.

 

 

 

 

 

 

 

Tras ser apresada la escuadra del emperador consistente en 37 navíos y más de tres mil cristianos entre marineros y gente de guerra el protagonista pedro de urdemalas relata su odisea y nombra todos los puertos en los que atracan el bajel g. Cárcel del turco: Estambul Patras Lepanto puerto león Gallipoli. Llegados a su punto de destino los cautivos se convierten en esclavos del bajá. A fuerza de ingenio simpatía y derroche de astucia y no pocas dotes de simulación pedro de urdemalas logra abrirse camino y sobrevivir en la Constantinopla de mediados del quinientos. La urbe fue tomada por los turcos en 1453. Al principio los imanes fueron tolerantes con los cristianos que según hace notar laguna en su obra es una religión superior y eso lo decía un converso pero humanista aspiraba a un cristianismo evangélico. Dice que esta religión resulta un verdadero grano de mostaza que crece y arraiga en fortaleza en tiempos de persecución. Es la idea que repetiría después Nicolás Berdiaeff. Es el misterio de la ortodoxia como mansa fuerza de choque contra el hervor de las sectas que subsiguen a los furores luteranos y a todas las herejías habidas y por haber. La idea de defensa de la ortodoxia fue puesta en orbita por un judío como enseñanza moral para un catolicismo demasiado pagado de sí mismo. Andrés laguna constituye una de las grandes torres de la literatura castellana. Era un converso insistimos nada tolerante y dogmático a diferencia de otros que llevados de un futuro de tornachaquetas los arrepentidos los conversos en el sentido peyorativo de la palabra que damos los españoles a aquellos que hacen cursillos de cristiandad y se vuelven más papistas que el Papa o los que dejan de fumar y se trastornan casi maniacos acérrimos contra el encendedor y la cajetilla. Lo dice una de las lumbreras de nuestro siglo de oro y cuya personalidad me atrae cada vez más. Esa ira que alcanza el grado de furibundia donde las ideas alcanzan un grado personal y no hay más que entrar en los chateos de religión y en los foros de ateos sobre cuyas teclas y pantallas se dibuja la nariz corva y las espaldas cargadas de Torquermada.

 

 

 

 

 

 

 

Pero ello forma parte del misterio de la historia de España. Tanto Laguna que fue profesor de hebreo y de griego en la universidad de Alcalá de Henares como Cervantes no se cansaron de ridiculizar a los orates pero con la iglesia hemos topado sancho. A causa de estos tornadizos la vida española de antemano siempre precaria a causa de la envida y la emulación debió de volverse difícil. Menudearon las denuncias al santo oficio. Se barrían herejes debajo de la alfombra se vigilaba las costumbres sospechosas y los escritos y las palabras de los dómines eran analizados con lupa. Laguna debió de pasarlo mal y tornó a sus hierbas y a su cirugía. Castilla era un hervidero de fervorines mesiánicos. Las aguas del río se habían salido un poco de madre al cabo de los movimientos comuneros y de las germanías que tenían una raigambre social de denuncia contra los poderosos nobles flamencos como Adriano de Utrecht pero eran de cuño religioso y una maniobra de ida y vuelta que preconizaba el advenimiento de la reforma.

 

 

 

 

 

 

 

En el reino de Valencia las germanías estaban impregnadas de una cargazón revolucionaria inusitadas y en Castilla la Gentil se empecinaban algunos exaltados frailes en anunciar la llegada del fin del mundo. Al emperador lo consideraban el anticristo. Cervantes trata de no entrar al trapo con la frase que citamos más arriba. Pero el medico segoviano tanto en el Crotalón como en su viaje a Turquía se muestra decididamente anticlerical. Y apunta una idea que luego habría de remachar el padre Isla en su Fray Gerundio con esta ironía que es una verdadera perla: Necesitamos pulpitos de acero en España que de otra forma los furibundos y malhadados clérigos todos lo hacen pedazos a voces. Parécesele que a porrazos han de defender la fe de cristo. Feijoo trillaría en la misma parva poniendo en ridículo a los escolásticos con un siempre las mismas voces las mismas disquisiciones los mismos razonamientos en los paraninfos.

 

 

 

 

 

 

 

Y esta postura de profunda religiosidad alegría de vivir y deseos de poner enmienda a los errores de sus contemporáneos le vuelve sospechoso de disidencias y es posible que el lazarillo de Tormes saliera de su pluma. Estamos ante una de las mayores obras de las letras castellanas solo parangonable con el Buscón y el quijote pero ¿Andrés Laguna? No quiso firmarlo. Lógico. Los sabuesos del Santo Oficio andaban a la caza. En el estilo se percibe la donosura y llaneza la campechanía de los segovianos y Laguna era segoviano a machamartillo mucha sorna inteligente buen talante y donoso en el decir y algo redicho.

 

 

 

 

 

 

 

Su viaje a Turquía no es sólo una interesante novela de aventuras y un puntual tratado de geografía en un tiempo en que los conocimientos de otros países eran míticos y la noción que se tenía de Bizancio era como referente de los libros de caballerías. Por eso es de una solercia literaria impresionante y magistral su descripción de las costumbres de los monjes del Monte Athos con sus cinco cuaresmas, la vida cenobítica en cavernas escarpados, el rechazo a la presencia de la mujer porque en los monasterios no se admite la presencia de ningún animal hembra. Al propio tiempo indaga sobre el alma humana y retrata la mentalidad de los españoles de su época. Tiene la costumbre el español, observa, de olvidar de su patria, bendecir lo extranjero y tratar mejor a los forasteros que a los indígenas, cuando repasa los Pirineos. En las mismas seguimos y esta observación la hace un autor del siglo XVI.

 

 

 

Torrezneros

 

 

 

 

 

 

 

La verdad es que somos un poco torrezneros. Por sus páginas desfilan vizcaínos que ya por esa sazón eran los mejores marinos de la escuadra "gente amiga del buen comer que habla mucho y atropelladamente opero que es muy noble. Hablar atropelladamente. ¿No será esa una herencia vasca adherida a nuestros genes? La ponderación y una cierta ternura y compasión ante los pecados ajenos son la mejor cura que propone el galeno segoviano a lo males nacionales. Andrés Laguna no se calla un pelo y canta las verdades del Barquero con ese desparpajo y la franqueza que caracteriza a los hombres de su tierra. Viaje a Turquía fue escrito en 1558 el año de la muerte del Emperador. Su autor combate el oscurantismo y la superstición. Era amigo de Erasmo y de Luis vives y con las hierbas oficinales que conocía bien pues ya desde niño salía a cogerlas a la zona de Tejadilla y que maja con el mortero hace auténticos maravillos. Las enfermedades más difíciles no se le resisten a sus curas homeopáticas a base de centaura y escamonea, plantas que crecen en los campos de Segovia. La escamonea le fue bien al cesar para su gota pero no tuvo el remedio que éste le pedía para curar la impotencia. Carlos V según sus cronistas acudió a la santería y fue a ver a una saludadora de Cebreros que decía realizar maravillas con los desganados pero el emperador que quería tener hijos y aunque la buena vidente le dijo que viviría treinta años y podría engendrar más niños moriría al cabo de poco tiempo en una húmeda celda del monasterio de Yuste. La medicina a Andrés Laguna le salvó la vida pues estando cautivo en Constantinopla fue requerido por el sultán al que desembarazó de unas fiebres y este en pago le otorgó la carta de la libertad. Curandero de su honra el doctor regresa a España visitando Paris y los Países Bajos. El viaje de vuelta no fue nada sencillo. En Grecia hubo de disfrazarse de monje y visita una de las tebaidas más celebradas de la cristiandad: el monte Athos. Allí recibe protección del idumeo y es el primer español que consigue poner el pie en cada uno de los 22 monasterios que conforman esa laura. Son los "papas" o "popes" los que le libran de otra persecución de los turcos.

 

 

 

 

 

 

 

Enjundiosas son sus reflexiones sobre las diferencias entre la iglesia griega y latina pues dice:

 

 

 

Ellos viven a la evangélica. Sus iglesias son pequeñas y no tan fastuosas. No hay canonjías ni prestameras o beneficios eclesiales y viven de lo que el pueblo quiera dar. Siempre andan haciendo santiguadas y tocando la tierra con la frente y cantando Kirie eleison. Y sus oficios son muy largos como nuestros maitines en Nochebuena y dicen en todas las misas las oraciones que nosotros sólo decimos en Viernes Santo. Tienen cuatro cuaresmas y a la de la pascua de resurrección llaman gran pascua. Es la mayor y mejor fiesta del mundo. Todos se besan unos a otros y se saludan con la frase de Cristos anesti a lo que responde el otro: alithos anastasi (Cristo resucitó... verdaderamente ha resucitado)"

 

 

 

 

 

 

 

La obra del inmortal galeno segoviano, entomólogo y botánico aparte de un gran escritor corográfico se puede codear con los grandes de las letras castellanas pese a ser un autor poco conocido. Todo un humanista por lo que su lectura se hace recomendable. Los tiempos de cambio que le tocó vivir son muy parecidos a los actuales. Este hombre galaxia Guttemberg se convierte en un prometeo de la galaxia MacLuhan. ¿Qué hubiera sido si Laguna llega a conocer Internet y Aprovechado sus inmensos recursos?

 

 

 

 

 

 

 

El viaje a Turquía parece haber sido redactado ayer mismo y haber salido calentito de las planchas que entonces se decían tórculos. Sus libros son una buena página Web. El paso de los siglos no las hizo perder nada de su primitiva frescura. Por su fascinación ante lo nuevo y su tolerancia ante otras culturas su amor por la belleza y la verdad y por el humor casticista que le caracteriza. Es el suyo el humor de los sabios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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