SABANA SANTA TURIN
Posted: 21 Dec 2018 08:00 AM PST
Según un reciente
informe de peritos y paleólogos, es cierto que este ornamento pudo pertenecer
al Señor
Es una historia apasionante que comienza en la Edad Media,
en la que se funde la verdad con la leyenda y el mito. Unos dicen que se trata
del verdadero rostro de Cristo. Otros que es
un fraude. En realidad la Sábana Santa de Turín se ha convertido en la
reliquia más polémica de toda la catolicidad desde que fue captada en los
negativos de un fotógrafo italiano hace justo un siglo. La peripecia
experimentada por este trozo de sudario hebreo - o medieval ? - desde
Jerusalén a Edesa, hoy ciudad turca, y de allí a Constantinopla de cuya
catedral fue expoliada por los templarios y trasladada a Francia, y de allí a
Italia sería materia suficiente como para llenar con libros y documentos toda
una recóndita galería de los archivos
secretos vaticanos cerrados a cal Sindonología y canto. Ha dado lugar a una nueva rama muy específica de la ciencia
histórica que se llama . Y, coincidiendo con la salida a luz pública de las
famosas placas de Secondo Pía en 1898, la literatura esotérica es un género con
garra en la sociedad de consumo, inquieta por las cosas del más allá pese al
cacareado materialismo.
Los cristianos
griegos denominan a la famosa efigie
Mandylion , que quiere decir el paño sagrado. En el siglo VI el patriarca
Nicolás Mesartes ordenó su traslado desde Edesa hasta la catedral de Santa
Sofía. De acuerdo con una leyenda apócrifa, Cristo no murió tras su suplicio en
la cruz. Cuando lo dieron por muerto, su amigo Nicomedus pidió sus restos al
prefecto Pilatos y saliendo de Jerusalén
a favor de la noche se llegó hasta el enterramiento, curó las heridas del
crucificado muy maltrecho pero aun con alientos y trasladó al herido hasta
Edesa donde el Salvador sometido a un tratamiento de hierbas, pues Nicodemus
era médico apotecario, vivió hasta los noventa años una segunda vida oculta. Su
mortaja consistente en el paño mortuorio con que los judíos acostumbraban a
ceñir a los difuntos quedó impregnado de los rasgos físicos del Señor como
consecuencia de las substancias aromáticas y conservantes con las que fue
fajado en el acto de inhumación: aloe, mirra y cinamomo y otros aditamentos
balsámicos con los cuales los antiguos atajaban el proceso de
descomposición. Las cintas y vendajes
que encontraron las Santas Mujeres en la mañanita de Pascua aparecieron
impregnadas del olor corporal y las marcas de la silueta de Jesús. Según la
costumbre judía, depositaron en la cavidad bucal del finado un denario al
objeto de poder pagar al Barquero, cuando se presentase a Caronte quién pasaba
los muertos a la otra orilla de la laguna Estigia previo pago del
salvoconducto. A todos los difuntos se les introducía en el paladar o sobre la
frente el óbolo de costas para la postrer singladura. Era un rito griego que los hebreos asimilaron
en sus exequias. Curiosamente, en la Sabana Santa quedan vestigios metálicos en
forma de redondel que bien podría haber
sido producido por un denario. Esta es una historia muy bonita aunque
difícilmente creíble.
Todos los viernes del
año hasta su expolio por los cruzados de Godofredo de Bouillon era trasladada
la reliquia desde la catedral de Santa Sofía a una iglesia extramuros , que
llevara por nombre Agios Ivan Xristiteli, emplazada en el arrabal Blancherna,
en la propia Estambul. Los otomanos la destruyeron.
El Mandylion o Santo
Sudario es seguramente después del lignum crucis que trajo Santa Helena en el
siglo IV desde el Monte Calvario la reliquia más venerada y una de las más
espectaculares a pesar de que su autenticidad ha sido muy debatida habiendo
generado apasionadas controversias dentro de la
comunidad científica. La razón parece amotinarse contra el
legado de esta tradición. Sin embargo hay razones que manda el corazón que no
entiende la lógica. Los detractores del
Santo Síndone no ven ello más que el prurito de la imaginación calenturienta,
un embuste que se sacaron los curas de la manga de la estola para enriquecerse
a costa de las credulidades del vulgo. El clero sabe estar al santo y a la
limosna. Por consabido hay que dar que
la religión bien administrada es
una fuente de divisas y el soporte más fiel
del poder en todas las épocas, porque no vamos a contradecir a Lenin en
lo del opio del pueblo. Esto ha pasado algunas veces. Nadie puede resucitar. Va
contra las normas físicas y la naturaleza no puede forzar sus propias reglas ,
establecidas por Dios. ni ir más allá de sí misma. Los detractores de los
milagros y los que no creen en la
Resurrección - tenían ya un precedente en el pueblo hebreo, una de cuyas
sectas, los saduceos, negaban el Seno de Abrahán - y de las sofisterías místicas
recalcan que el documento de Turín fue una falsificación del siglo XIII llevada
a cabo por un experto alquimista que conocía las reglas cromáticas de las
manufacturas textiles y manejaba el pincel divinamente, porque seguramente
sería un monje del Monte Athos especialista en representaciones
iconográficas...Sea...
Es una opinión respetable, igual que las demás, pero, como
dicen los británicos: there is more than meets the eye . Esto no es todo.
Hay aspectos de la cuestión que no los abarca el ojo desnudo. El rostro de
Cristo está en todas partes. Se multiplica. Viaja por Internet. La
batahola de ondas hertzianas .En 1997 el
paño salió milagrosamente indemne de una fuego que se declaró en la capilla del
relicario de Turín. Algunos vieron en este hecho fortuito o provocado un signo.
LOS TEMPLARIOS
El legendario Jacques
de Molay, maestre del Temple , al que por orden papal se encarceló en la
Bastilla y se mandó ajusticiar - subió al patíbulo el 14 de marzo de 1314-,
antes de ser pasto de las llamas formuló
una profecía escalofriante por su implicación a tres bandas. Contra el trono de
Francia. Contra la Sede Romana quien por aquellas fechas vivía los aciagos
tiempos del cisma de Avignon con sus retahílas de papas y de antipapas, bulas,
interdictos, excomuniones, etc... Era por lo demás un maleficio contra el trono
de Francia pronunciado desde una mazmorra de la Bastilla, que se cumpliría
matemáticamente en 1789 la noche que guillotinaron a Luis XVI. Un monarca de
la Flor de Lís - profería el augurio -
pondrá la cabeza en la toza; al papa lo meterán preso, y el rostro de Cristo
nos mirará a todos desde el icono santo donde quedó plasmado por testimonio de
su Resurrección al final de los tiempos. Será la contraseña de los signados a
los que El vendrá a salvar en su segunda venida . El vaticinio del postrer
clavero de los Caballeros del Temple que es muy similar a los que formula Juan
en Apocalipsis anunciando que se
estampará en la frente la señal del número de la Bestia: el anosmie o 666
entre los elegidos, y sólo ellos podrán
vender y comprar ( no pensemos por favor en los intrigantes por lo herméticos y
venales códigos de barras estampadas desde las cajetillas de cigarros hasta los
paquetes de condones) parece haberse cumplido en la totalidad de sus tres
apartados según nuestros vislumbres. Porque no solamente murió en la guillotina
María Antonieta y el romano pontífice Pio IX fue internado en Santangelo por
Napoleón sino que también se está produciendo una verdadera eclosión de iconos.
Las estampas modernas de la imagen de
Cristo no son ya las acarameladas calcamonías asexuadas y cursis de hace
unos años sino que plasman esa mirada del Hijo del Hombre que puede ser de
todos los hombres no de uno en concreto diseñada en el Mandylion o Santo
Sudario. Nos referimos al Cristo abstracto posando en majestad y bendiciendo
mirando enigmáticamente para nosotros con unos ojos de calor y de comprensión,
pero con la frialdad y el hieratismo del Pantocrátor , que ciertamente no son
de este mundo, porque trascienden el tiempo y el espacio, y con la caballera
abundante y recogida hacia atrás a la manera de los iconos bizantinos .Es la
vera efigie de la majestad solemne. Y hablando de iconos, claro está, ésta es
la edad de la imagen cuando en cibernética no se podría funcionar sin los
consabidos iconos virtuales del
ordenador. Iconos es una palabra nueva que ha resucitado el lenguaje
emblemático cargado de símbolos de los antiguos para comunicarse por señas
jeroglíficas. Fluye por doquier. La proliferación de estas imágenes supone una
verdadera revolución iconográfica en el seno de
la Iglesia latina que ha adoptado las formas estilizadas y no antropomórficas de la griega a la hora de
representar al Señor. En el principio era el crismón, que los cristianos de
Roma marcaban sobre las bóvedas ocultas de las catacumbas. Con una ji (X) y la
rho (P) griegas fundidas con la prótesis alfa y la apódosis omega, enunciando el principio y el fin de
todas las cosas. Lo que abre y lo que cierra. La clave de la vida y de la
Historia. El crismón se complementaba
con el IXTHIOS,o pez eucarístico, que se corresponde a su vez con la palabra
que en griego quiere decir pez y que en la simbología paleocristiana se traduce
como CRISTO-JESÚS - HIJO DE DIOS. Estamos delante de la gran sigla, de bruces
sobre el arcano de los misterios, a la sombra del Grial, que bien pudiera ser
el Santo Sudario.
En los retablos de ahora
y en los modernos altares de los
templos edificados durante las últimas décadas se representar con harta frecuencia al Mandylion o Santa Faz, y a la
Virgen como Odyguitria (la que muestra el camino) de la iconografía ortodoxa,
idealización esquemática y escoltada por sendos arcángeles con figura humana
con las alas distendidas y por debajo el epígrafe heleno Mater Theous( Madre
de Dios). No se sabe cómo era Jesús en
su carne mortal, pero éste es el único dato fiable, pues según las mediciones
antropométricas del sudario, debió de
medir entre 1,82 metros y 1,90 de estatura. Tenía la cara alargada y debió de ser
un varón hermoso y bien proporcionado, la tez trigueña con una cierta retiranza
aria más que semita, y los miembros bien proporcionados.
El cuadro de la Odyguitria ( La Virgen del Perpetuo Socorro)
se le atribuye al evangelista Lucas que era médico y pintor, pero esta
antiquísima tradición ha de ser acogida con reservas ya que tampoco tenemos
pruebas precisas al respecto. Sin embargo, este ornamento sagrado, según el
dictamen de los expertos que han determinado de un forma categórica e inconcusa
las denominadas pruebas del carbono catorce llevada a efecto por científicos
yanquis, obsecuentes con el criterio de que era una falsificación de urdimbre
medieval.
II
El normando Geoffrey
de Charny, un discípulo de Morlay , que estuvo preso en San Juan de Acre
durante las cruzadas, llevó a Roma el lienzo funerario, para ser bendecido y
cotejado. Con la anuencia del papa
Clemente VII lo colocó en la cripta de
la iglesia de Lorey. Formaba parte la famosa
reliquia del legendariamente fabuloso tesoro de los templarios tan
codiciado por el rey de Francia? Los historiadores se muestran de acuerdo en
que una de las causas de la muerte del preboste de la Orden más importante que
tuvo la Iglesia en los siglos finales de la Edad Media fue la codicia de Felipe
el Hermoso de consuno con las apetencias de la Silla Romana. No se sabe a
ciencia cierta bien lo que pasó, pero corría la voz de que los templarios eran
grandes alquimistas y que guardaban no solamente el Grial que abría las puertas
del cielo y de la felicidad en la tierra,
sino que también habían alcanzado la fórmula secreta de transformar
cualquier metal en lingotes de oro. Porque, familiarizados con las ciencias
ocultas e íntimos conocedores de los arcanos de la crisopeya, habían accedido
al ultimo grado de los conocimientos gnósticos . El que da llegar a la piedra
filosofal. Pero todo esto es fabuloso. Volvamos a los hechos contrastados por
la historia.
El lienzo funerario
fue exhibido en París por la viuda de Geoffrey de Charny, del que se decía que
era un hijo natural del maestro del Temple, Jacques de Morlay, que murió en el
tormento de la hoguera. La condición de
sacerdotal no era óbice por tales
calendas para que personas consagradas
como eran los monjes de las órdenes militares se reservasen el derecho de
procrear y tuviesen comercio carnal con
mujeres, y esto deshace también la especie vertida contra los templarios de
practicar la pedofilia , reduciéndola a la categoría de bulo. Fue uno de tantos infundios que contra ellos fueron
propalados por aquella época: la homosexualidad.
Clemente VII publica
un rescripto para que la joya pudiera ser expuesta al público en la ciudad de
Lirey. En 1578 ya está en Turín donde consigue
convertirse en una de las grandes atracciones místico históricas de la
capital del Piamonte, pero su ostentación a la devoción popular se restringe a
días muy concretos del año. La reliquia había llegado muy dañada como
consecuencia de un fuego que hubo en la ciudad de Lirey ; quedaron algunos
chamuscones en los bordes, pero la pieza salvó también aquella vez
milagrosamente.
Hasta el presente
siglo a raíz de las espectaculares fotografías tridimensionales obtenidas en
1898 no se somete al pertinente análisis químico Con técnicas muy depuradas
como los rayos infrarrojos y la utilización de sales especiales para rastrear
toda su estructura con rigor exacto.
Se observa en la
composición una serie de elementos conservantes como el áloe, savia de
Terebinto, mirra y otras substancias balsámicas, pero lo que llama la atención
de los estudiosos es un hecho poco común: en el lienzo aparecen partículas de
plantas liliáceas hoy extinguidas y cuyo florecimiento los palinólogos(
especialistas en botánica arcaica) fijan en Asia Menor y Palestina hace muchos siglos; esas yerbas
nunca crecieron en Europa, a decir de los expertos, que vienen a ser los
arqueólogos de la fitología. No es posible que en la Edad Media pudieran
haberse producido estas flores en el Viejo Continente, a no ser que hubiesen sido transportados por
vilanos o en alas de algún pájaro migratorio o por el aire mismo. Este es un
argumento a favor de los que creen en la autenticidad de la tan controvertida tela.
Los estudios en razón de la polémica mundial suscitada
fueron en incremento después de la
II.G.M. cuando Turín , tomada por los
americanos, a raíz de la caída del fascismo, llega a ser la capital europea del
esoterismo. Los científicos USA han
capitalizado el asunto desde aquel
primer reportaje por la TV. en 1973, y sobre todo, a partir de las
conclusiones de un equipo de investigadores de la NASA que detectaron en el
paño las secuelas de lo que pudiera haber sido una explosión nuclear. Hay en
todo ello materia esotérica para dar y tomar. Un género literario que inunda
las librerías del mundo. Hoy muchos se refieren a la Sábana Santa de Turín como
el Quinto Evangelio.
CUERPO MÓRBIDO
Todo es tan
aleatorio como inconcuso a la vez. Cabe la instancia de que la tela en la cual
fue envuelto el Señor fuese una falsificación llevada a efecto por algún ducho
manitas italiano avezado a la técnica de la reproducción oleográfica
precisamente en una época en que proliferaba el culto a las reliquias como
retributivo fenómeno de fe en el más allá y en el negocio, que en este mundo
pecador no hay ganancia mayor que allí
donde se atisba algún hecho preternatural, supuesto o real, porque la
aparición da siempre lugar a la peregrinación y, ésta al emolumento y la ganancia, como demuestra el hecho de que
Fátima sea el capítulo más importante en el ingreso de divisas que tiene
montado el gobierno portugués, y otro tanto podría decirse de Lourdes, y nada
se diga de Jerusalén.
Es verdad. Tales
apostillas son absolutamente razonables, pero tampoco hay que dar de lado al
carisma como categoría inherente a la religión predicada por el Nazareno, que
cerró la boca de los leones en el circo de Roma, sobrevivió a las herejías, las
revoluciones aguantando el filo de la espada y sobrevivirá a sus enemigos de
dentro y de afuera, a los errores de sus ministros, a las modas y a la
especulación política. El icono de Turín en esta época iconoclasta e
iconográfica a la vez , puesto que domina la imagen que triunfa y vende, la que
entra por los ojos, se ha convertido en un símbolo de la espiritualidad de
nuestros días, un tanto supersticiosa, la verdad sea dicha, porque no cabía
otra fórmula. Puede ser un argumento también
de que las relaciones con la divinidad, pese al mecanicismo, el
materialismo y el racionalismo de la
época no han quedado rotas. El hombre no puede remediar su fascinación
por la trascendencia en medio de las dudas y del ambiente propicio a no
creer más allá de lo que se plasma
delante de nuestras propias narices.
La Santa Sábana con
su hermetismo misterioso parece encerrar la clave de ese misticismo gnóstico
que fascinó a los Templarios tan vilipendiados pero al mismo tiempo tan en
boga. Está volviendo el Temple ? Marcará el milenio entrante el cenit del culto gnóstico como elemento catalizador
de síntesis entre todas las religiones en la época del ordenador y de las
conquistas espaciales a la sombra del Evangelio? Es a lo que aspiraban estos
frailes, grandes constructores de catedrales, introductores en Europa de la
tradición caballeresca, apasionados de la sabiduría y de la ciencia ( en todas
sus construcciones arquitectónicas introducían como elemento decorativo o
mascota de protección un baffamot que era una especie de cerebro
electrónico) pero Roma, que años más tarde procesaría a Galileo, celosa de su
poder desmedido, y que nunca ha permitido que nadie le hiciese sombra, como se
comprueba a lo largo de los turbios manejos
de los papas de la Edad de Hierro, entre el siglo VII y el año 1000, o
la oposición con el emperador germano en la siniestra cronología de las
Investiduras, sin hacer excepción de los pocos edificantes pontificados Borgia,
mandó a Jacques de Morlay al quemadero. Su maldición pesa cual
negra sombra sobre Sede Apostólica. Pedirá ella perdón rehabilitando
al ultimo clavero de la Orden de San Juan Bautista - algunos anales lo
acreditan como mártir - como ya hizo con Galileo o con Savonarola?
Todo eso está por
ver. En cualquier caso , los templarios, iniciados en los secretos gnósticos y teniendo en cuenta
su condición militante y penitente, porque en eso siguen al Precursor, tendrían
la clave del futuro y pudieran salvar a la Iglesia de tanto poder, tanta
regalía, tanto ir y venir en papamovil, rescatandola de las garras de los
italianos y del mal más grave que siempre la amenaza: la macrocefalia y el dogmatismo, tan lejos del Mensaje del
Sermón de la Montaña Eso pertenece al
aparato externo y a la hojarasca vicaria de los intereses humanas. Por eso, la
Iglesia que es eterna y se encuentra dominada por la sabiduría del Espíritu ,
cuando muere un papa, lleva a cabo uno de los ritos funerarios más emocionantes
y significativos. El anillo pastoral del pontífice fallecido es machacado con
un martillo de grandes proporciones y en torno al cadáver se hacen nueve
abluciones y se rezan nueve responsos, no uno como al común de los mortales,
porque el pontífice al heredar la tiara se cree que está sujeto a más
tentaciones - sobre todo las que otorga la gloria y el poder en ejercicio - que
los que nunca tuvieron sobre sus espaldas responsabilidad tan abrumadora como
la de ejercer las funciones de representante de la divinidad en la tierra.
Suele decirse que casi todos los sucesores de Pedro al llegar la hora de la
muerte se sienten atormentados y sobrecogidos pues temen más que las personas
ordinarias el juicio de Dios. Su responsabilidad es entonces mayor y al rendir
cuentas se le reclamará en grado consonante con las obligaciones. En la
ceremonia de entronización hay otro rito pontifical que recalca ese aspecto de
la fugacidad de las cosas humanas: el cardenal arcediano va delante de la cruz
procesional portando en la mano una tea encendida que pronto se apaga, mientras
exclama:
- Pater
sancte, sic transit gloria mundi. (Así se esfuma la gloria del mundo,
Santidad).
Por desgracia - lo
demuestran los anales - muy pocos elegidos para tan alta misión entre los
sucesores de San Dámaso hacen demasiado caso del imperativo de rúbrica en el
ceremonial de coronación .Solieron caer en la tentación del poder y de la
vanagloria por causa de la flaqueza de la condición humana. El poder supone una tentación, porque corrompe, y el poder absoluto más aún.. Sin embargo,
portentos como el que nos ocupa, o los sucesos extraordinarios de las
apariciones de los que se tienen noticia en el mundo de hoy, pero , sobre todo,
esa llamada interior de la fe que sienten en su interior muchos cristianos, esa
intuición, esa luz interior, que es lo más maravilloso del cristianismo, que
nos ayuda a pechar con las múltiples dificultades de nuestra vida, consuela en
las aflicciones, y guía en la oscuridad de los caminos de la existencia
plagados de abrojos y de peligros, apuntalan más nuestro compromiso con el
Evangelio a despecho de las pompas y vanidades terrenales o las miserias y grandezas
del peso de la púrpura, que no todos saben llevarla con dignidad. Es lo de
fuera, hojarasca que mudará el viento de los otoños. La savia está en el
interior del tronco del árbol y seguirá brotando cada primavera. La Iglesia esotérica siempre estará más viva que
la exotérica que es la aparece
relacionada con las fuerzas seculares.
III
En el oficio
divino se repite con frecuencia un adverbio
latino (multifariam = en muchos puntos y lugares) que expresa ese alto
concepto sobre la multiplicidad sorprendente y de las formas más inauditas con
que se deja sentir la acción divina sobre el mundo. El rostro de Dios es
poliédrico y su casa encierra infinidad de moradas. La idea que esbozó el
Maestro a lo largo de sus predicaciones por Galilea pertenece a la filosofía
gnóstica que fue la primera en descubrir la diversidad de la realidad casi
inabarcable por lo complejo de las situaciones en que se manifiesta y
recapitula Einstein en su Teoría de la
Relatividad. Aquel descubrimiento hizo que el mundo dejase de ser el mismo. Por
lo pronto, puso a toda la Física patas
arriba, disparó las naves espaciales hacia el cosmos, colocó sobre el frágil planeta nuestro el
cartel de: No tocar .Peligro de explosión nuclear con la tibia y la calavera
imbricadas. Jesús insiste en este principio calcado de la ideología de Hermes
por lo menos en tres ocasiones cuando dice: No juzguéis y no seréis
juzgados... Dejad que los niños se acerquen a mí ... Amáos los unos a los
otros . Es decir: dejaralo estar, no busquéis los cuatro pies al gato, que la
verdad está en el amor. Pero el amor es conocimiento y es correlativo a la
sabiduría porque sólo el que conoce vive y ama. Por contra, el odio, los
prejuicios humanos siempre suelen amancebarse con la ignorancia y con la
inquietud. Esa idea la había predicado, casi veinte siglos antes que Cristo,
Hermes Trimegisto de Alejandría, el tres veces grandes, tres veces santo, tres
veces sabio , convirtiendola en piedra angular de su filosofía. Es un
maravilloso canto a la vida interior, atrio inviolable de la libertad de
pensamiento y de acción.
El Santo Síndone, curiosamente, en abono de un
enigma que no cesa, fue guardado sólo en iglesias y basílicas dedicadas a la
advocación de San Juan Bautista ( en Edesa, Lirey, Estambul,Turín) , porque
iglesia templaria del Precursor era la de Lirey e iglesia del mismo nombre es
la de Turín donde se encuentra la más famosa teca de la Cristiandad. Su primer
bastión fue San Juan de Acre orilla de
Jerusalén. Es una casualidad o un signo de la Providencia ?
He aquí el
monumento eterno de la gloria de los sufrimientos de Jesús Crucificado. Venid a
adorarlo... Ave, o bona crux , spes unica, dijo en un sermón pronunciado el
24 de junio de 1898 en la iglesia de Turín antes mencionada el arzobispo
metropolita, Agustín Richelmy en los fastos de la ostentación de la reliquia a
la veneración popular. Por tales fechas el mundo entero se conmovió con las
impresionantes fotografías obtenidas por un fotógrafo local, SECONDO PIA, el
cual en enero del mismo año obtuvo unas placas del Síndone en tres dimensiones,
en las cuales los científicos apreciaron signos de haber estado enrrollada la
sábana a un cuerpo mórbido en estado de putrefacción. En el pecho quedaban
marcas de flagelación. En las sienes, las de las espinas y en las muñecas los estigmas de los clavos.
Es el primer testimonio que
ratifica que el reo no pendió del madero
por las palmas de las manos sino por las muñecas, y que no hubo cruciferagio o
rotura de las piernas , como testimonia el Evangelio contraviniendo así las normas del tormento
infligido por los romanos a condenados a morir por muerte de cruz. Para acortar
la agonía se les partían las piernas a los crucificados , pero con Jesús no hubo necesidad al comprobar sus esbirros
que acababa de expirar. El centurión optó por el golpe de gracia de hincar la
lanza por los ijares, de donde manó sangre y agua .La Quinta LLaga.
El reportaje de
Secondo Pía dio vuelta al atlas. Muchos creerían, pero otros pensaron en un montaje bien
amañado por los curas. El rey Humberto I de Italia prohibió hacer más
fotografías. Las instántaneas aparecían en todo su esplendor como dotadas de un
fuerza indeleble que conmovió a las naciones ante el aspecto sereno de aquel
varón de dolores de faz augusta que recordaba la visión del semblante de Cristo
ya manejado por la iconografía oriental. El arte de la fotografía estaba en
pañales, pero la cámara oscura y el trípode de Secondo Pia utilizando los
polvos de oxalato de hierro y de manganeso habían sacado una reproducción
perfecta y hasta diríase que inquietante. Tras los baños de plata pertinentes
quedaría positivada sobre el negativo la
imagen en cuestión proyectando una
silueta indeleble del cuerpo del Señor, una composición en la que destaca la
faz inalterable del sujeto pese a los
sufrimientos. El varón de dolores que profetizara Isaías se muestra ajeno a sus
propios padecimientos, porque los ha vencido, los ha remontado.
En diciembre de l899 otro francés aficionado a la
fotografía, Ulises Chevalier, fue llamado a declarar ante un tribunal de Lyon,
donde un grupo de católicos habían sido denunciados por falsarios, después de
haber comercializado y puesto a la venta las famosos negativos de su colega
italiano. En la deposición forense que
haría Chevalier delante del juez,
declaró que las placas habían sido tomadas del natural sobre el original
existente y que no estaban pintadas ni retocadas. Francia vivía entonces
conmovida por el asunto de Dreyffus y las revelaciones de Ulises Chevalier a
muchos les parecía una salida de tono. Se exaltaron los ánimos de los círculos
agnósticos y ateos preponderantes en la Francia de fin de siglo. Se reclamó el
veredicto del Pontífice sobre el tema,
pero ni León XIII ni su sucesor se pronunciaron ni en un sentido ni en
otro al respecto del escabroso aliciente del Santo Sindone. Sería Pio XI, un
intelectual y escritor que pasó la mayor parte de su vida hasta su elección
encerrado en la biblioteca y que, contra todo pronóstico creía en el carisma de
los milagros ( él canonizó a Teresa de Lisieux proclamando la lluvia de rosas
) el que dictaminara que la reliquia del Santo Sudario estaba admitida por la
Iglesia.
LAS CARAS DE BELMEZ
Hace unos años la
España franquista se sintió conmovida por un hecho que se salía de lo
corriente. En una casa particular del pueblo jiennense de Bélmez aparecieron
una serie de rostros en el muro
perfectamente diseñados. Se comprobó que allí hubo enterrados o emparedados
personas. Sucede que el sudor mórbido de los moribundos y de los cadáveres
exhala urea , una sustancia química que
al fermentar produce amoniaco. Cuando se evapora el amoniaco éste a su vez cría
tanino; el tanino determina finalmente que surjan imágenes. Es una reacción
química equiparable al proceso que utilizan los fabricantes de calcamonías. El
amoníaco de las caras de Bélmez y las impregnaciones de la Sábana Santa obraron
ese milagro inexplicable aparentemente, aunque en el fondo estén perfectamente
incardinadas sus causas en las leyes físico químicas.
Hubo un factor de sorpresa añadido cuando en 1973 los
militares estadounidenses J. P. Jackson y Eric Jünger revelaron que habían
encontrado en el sudario marcas de lo que podía haber sido un estallido de
radiación solar. Los evangelistas narran cómo las santas mujeres que se
acercaron al sepulcro vieron una luz sobrecogedora que las hizo temblar, pero un
ángel vino a confortarlas al tiempo que decían que al que buscaban no estaba
allí, que había resucitado. Sus declaraciones estallaron como una bomba. Los
más aviesos fueron diciendo por ahí que Cristo era un extra terrestre. La Nasa
estaba por esos días metida de lleno en la investigación de los platillos
volantes. Las teorías de Jackson y Jünger no pudieron concretarse en
demostraciones fehacientes pero contribuyeron a que no menguase el interés por
la venerable reliquia.
Resulta que ésta era de una textura inconsútil al igual que
la túnica de la cual hablan los evangelistas y que los soldados romanos se
jugaron a la taba al pie de la cruz. Era de lino sin costuras y en un segundo
análisis volvieron a aparecer los restos de pólenes y de yerbas exóticas. Las
pruebas del carbono catorce incoadas en la segunda mitad de la década de los 90
dieron resultados negativos sobre la antigüedad del documento, pero, a decir de
determinados sindonologos, las pruebas
del carbono, que dataron el lienzo hacia comienzos del siglo XIII y nunca en
los inicios de la era actual dijeron que no habían sido llevadas a cabo
convenientemente. Otros alegaron que dichos experimentos fueron una forma de
poner a la Iglesia contra las cuerdas mediante comprobaciones periciales . Ésta
hubo de admitir que, si bien es posible que la sabana no fuese el sudario de Cristo lo resulta
infalible que se trata de la
reliquia más veneradas del orbe. La que
ha creado a lo largo de los siglos un mayor nivel de fervor y de expectación..
En éstas estábamos cuando se produce un pavoroso incendio en
la capilla de San Juan Bautista de Turín en 1997 con el papa en el estribo del
avión para emprender uno de sus múltiples viajes. Todo el edificio fue pasto de
las llamas pero el vestigio de incalculable valor sale indemne del fuego, un
hecho que unos reputan de milagroso, pero que otros atribuyen a la pericia y al
arrojo de un bombero que logra rescatarlo cuando ya el cofre de metales
preciosos donde se guarda el corporal
daba señales de fundirse. Hay quien atribuye el percance a la acción intencionada de una
mente maligna y criminal. Porque ha de ser tenido en cuenta que Turín es una de las ciudades mundiales donde
más casos de posesión diabólica se han dado últimamente , al ser la industriosa
capital del Piamonte sede de sectas y
conventículos que profesan el culto al diablo. A los pocos meses del incendio
sobreviene el terremoto de Asís, otro hecho que tampoco los estudiosos de las ciencias ocultas del
siglo XX dan por casual, porque así estaba escrito de antemano. Ya lo
anunciaban algunas profecía
IV
Cabe la
posibilidad de que nos encontremos ante una falsificación, obra de la alquimia
que bien pudo ser trocado en la retorta de algún monje oscuro conocedor de las
leyes secretas que rigen el crisol de los metales y la combinación de los
ungüentos y colores. La alquimia era el arte sagrado , el gran desideratum
de la sabiduría hermética.. Se cultiva durante toda la Edad Media en Europa.
Fue traída por los árabes. Nunca se practicaba a la luz del día sino en el
interior de lóbregas cavernas, donde hombres excéntricos de narices corvas y
largas melenas de guedejas grises, rodeados de matraces, alquitaras y otros
cachivaches y vidrios tallados que contenían líquidos de diversos colores en
ebullición llevaban a cabo sus investigaciones. El introductor de la alquimia
en España fue Raimundo Lulio el Venerable. El doctor iluminado como se le
conoce en los estudios teológicos murió mártir apedreado por los sarracenos
fundamentalistas. Si no ha subido hasta ahora a los altares quizás se deba a
haber cultivado esa actividad tan sospechosa como es la alquimia.
Hubo un papa, Juan XX, que cultivó la panacea universal o
arte de transformar en oro los metales; en su testamento otorgado el l334 legó
a sus herederos una suma considerable de 28 millones de florines obtenidos en
el alambique secreto que transmutaba en metales preciosos los viles y que practicó las ciencias ocultas
toda su vida. Era un alquimista, y alquimista fue el famoso quiromántico y
adivino de la corte de Juan II, el marqués de Villena,cuya tumba puede
visitarse en los Jerónimos de Segovia. El tal marqués también conocido por el
de Villena, ni palabra mala ni obra buena - tal debería de ser su catadura
moral y su perfidia - se rumoreaba tenía pacto con el diablo y gracias a estas
mañas conseguía resucitar a los muertos . Incluso llevó a cabo el primer caso
de clonación de la historia fabricando un personaje que era idéntico a sí
mismo. Merced a este doble logró salvar el pellejo multitud de ocasiones.
En la época de los magos medievales hacer una réplica o
fabricar un sudario semejante al que tuvo en sus manos José de Arimatea no era
cosa difícil. Había tecnología suficiente para ello, una tecnología que hoy se
ha perdido como se ha perdido el secreto de los maestros que edificaron las
grandes catedrales europeas. La alquimia y la sabiduría hermética era la pasión
de aquellos siglos , tanto como pudo serlo la cetrería o el conocimiento de las
yerbas.
Un médico francés, el
Dr. Barbet , comprobó en el lienzo de Turín hasta 120 marcas de azotes o golpes
de flagrum - un palo al que iban unidas unas correas de cuero rematadas por
bolas de acero verbera con las que se flagelaba a los condenados - llegando
a la conclusión de que la paliza fue
administrada por dos verdugos diferentes los cuales se habían ido turnando en
la tarea.
Cinco hebras de la
Sábana escudriñadas al microscopio en 1973 revelaron que la imagen se plasmó
sobre un cuerpo mórbido porque había rastros de amoniaco y partículas de
sustancias aromáticas y residuos de fanerógamas no habituales en el continente
europeo pero bastante frecuentes en Asia . Se encontraron manchas de sangre
coagulada y las ya consignadas marcas de clavos en las muñecas. Cristo pesaba
unos ochenta kilos y medía poco más de un metro ochenta centímetros. Murió de
asfixia a causa de su posición en la cruz que determinaría un encharcamiento de
los pulmones al cesar éstos de bombear
aire. Las pruebas del carbono catorce fueron efectuadas por William C. Libby,
premio Nobel de Química 1960, uno de los investigadores que contribuyeron en
1946 al hallazgo de los tan traídos y llevados Rollos del Mar Muerto . Aunque
se trata de una reacción química harto compleja podría sintetizarse de la
manera siguiente: cada minuto que pasa los seres vivos crean una cantidad
determinada de isótopos carbono catorce , pero cuando esas plantas o animales
cesan de absorber oxígeno terminan al punto las emisiones del isótopo. Es
posible calcular la edad de un fósil o de cualquier materia siguiendole la
pista al carbono catorce estudiando al microscopio las adherencias y trazas que
deja en torno suyo todo cuanto tuvo vida. La edad de un árbol se puede colegir
al trasluz de los arillos concéntricos
.que aparecen como un diagrama al hendir
la sierra en el tronco para cortarlo .El surco de cada circunferencia es una
floración. Pues muy similar a esto es mutatis mutandis la prueba del carbono
catorce. La energía ni muere ni se destruye, sólo se transforma. A tenor con
ese axioma hay una interdependencia cósmica o lo que llaman algunos científicos
el EFECTO MARIPOSA. El batir de las alas de un insecto en
Nueva York puede provocar un huracán en Mallorca. La biblia traduce
dicho principio sinérgico con una frase que nos debe llenar de esperanza a los
creyentes: vita mutatur non tollitur . La vida se cambia o transforma nunca
se arrebata. La materia se adapta y adopta otras formas (metamorfosis). Los que
creen en la reencarnación se basan en este principio del efecto mariposa ,
porque la energía es indestructible y todo lo que vive deja un rastro indeleble
en algunos casos como demuestran algunos estudios con fósiles. Las
investigaciones palinógrafas a que ha dado lugar el Santo Síndone determinan la
existencia de otra flora muy diferente a la que hoy conocemos. Algunos
folículos aparecen estratificados cuando
se contempla toda la pieza a través del ojo implacable del microscopio, en
forma de muescas o adoptando otras formas caprichosas de la naturaleza.
La familia Charny lo tuvo en su poder hasta 1356. El Santo
Sudario ha resistido dos incendios, varios intentos de robo. La imagen aparece
estampada o impresa mediante una técnica xilográfica, de la misma forma que
pudiera ser estampado un vestido a la moda.
La faz del Señor emerge con una semblanza muy humana y muy divina al propio tiempo,
emanando toda su figura recogimiento y quietud sin convulsiones macabras ante
la muerte. Es un rostro de varón muy de
antes y después, en el que se funden el hoy , el mañana y el ayer, porque es
valedero para el ser humano de todas las épocas. Se da la coincidencia de que
la reliquia más venerada por la Iglesia latina presenta una clara tendencia
griega. En ello tal vez haya que encontrar un síntoma de hacia adonde apuntan
en eclesiología la dirección de los turnos de la veleta que marca el rumbo de
los vientos. EL FUTURO YA ESTÁ AQUÍ. Ex oriente, lux . La luz alumbra ya sin
más requisitos para los tiempos venideros. Ex Oriente Lux. La luz del día
augural de la fe remonta por Levante. Es
el rostro del Redentor que viene, y su presencia se siente cada vez con más fuerza también.
En el caso de que sean ciertas las aseveraciones de los
científicos americanos que aseguran haber hallado el rastro de radiaciones que
impregnaron el cadáver devolviéndolo a la vida, cabría suponer que la fuerza de
aquella eclosión hizo saltar por los aires la losa del sepulcro y que Jesús transformado en cuerpo de luz
venció a la fuerza de la gravedad . Hay un halo inexplicable en toda la
composición. En la región intercostal destacan las secuelas de una incisión o
boquete, pero sobre todo, examinada la cavidad bucal, en su interior fue
encontrado vestigio de una leptón ( moneda antigua hebrea de los tiempos de
Pilatos) en cuya sobrehaz se dibujaba la efigie del emperador reinante,
Tiberio.
Los griegos y los rusos celebraban ya en el siglo VIII la
fiesta de San Mandylion, o la del Santo Rostro. Este es un dato muy a tener en
cuenta para obviar las cábalas de aquellos que datan su aparición en el siglo
XIII.
Asimismo, ceba la hipótesis de que la sábana de Turín
pudiera no ser la auténtica sino una copia de la original que estuvo mucho
tiempo en Constantinopla. Hay en el mundo varios santos rostros. Sin ir más
lejos en España hay dos, el de Jaén y el de Oviedo.
Javier Briansó, ingeniero de Minas y miembro del Centro de
Sindonología corroborando los trabajos de los profesores italianos Bollone,
Ballosino y Zacà,en un interesante trabajo aunque demasiado técnico aparecido
en el periódico La Nueva España(10-II-1997) data mediante fórmulas químicas
que el lienzo de la Cámara Santa ovetense fue fabricado en el siglo VII, por lo
que no puede ser el original. Sin embargo, es del todo seguro de que la
reliquia de José de Arimatea existió y que , si no en su estado original, al
menos ha llegado hasta nosotros como una
señal cierta de la existencia de Cristo y que su espíritu pervivirá hasta el
fin de los tiempos. El quinto evangelio se transforma de esta forma en la
máxima reliquia de la cristiandad. Su rostro se estampa por doquier y está
resurgiendo. Es la mirada que vuelve para dar esperanza a los hombres. Es una
luz interior que se siente adentro más allá de las diferencias externas de
criterio, las reivindicaciones históricas, la malicia de los hombres o las
razones de Estado o de la alta política. Son ojos llenos de misericordia y de
perdón, porque pertenecen al orden esotérico ( lo que está dentro ) y que
trascienden lo exotérico, lo aparente, lo externo. Sobre ambos planos del
Espíritu y la Carne se proyecta el gran combate, el largo camino de la
Humanidad hacia su destino. Quizás haya muchos que sigan poniendo en tela de
juicio los milagros. Se precipitan sin duda al rechazarlos categóricamente,
porque , como escribía Agustín hace mil quinientos años, un milagro no acaece
en contradicción con las leyes de la naturaleza sino en contradicción con las leyes
de la naturaleza que nosotros, en nuestros limitados alcances, conocemos. El
obispo de Hipona deja así la puerta abierta a la investigación y al progreso.
Antonio Parra Galindo
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