2026-04-20

 

En el muelle de la Refinería reciben y despiden los navíos cargados de crudo y productos procesados. Foto: Julio Martínez Molina

Cienfuegos. – En la Refinería de Petróleo Camilo Cienfuegos recae el peso de una de las tareas más importantes de todas cuantas se acometen hoy día en Cuba: el procesamiento de las 100 000 toneladas de crudo donadas por Rusia, para respaldar al país en varios frentes e inyectar un poco de energía (todavía no toda la necesaria) en las venas de nuestra economía y nuestra sociedad.

Aquí, in situ, al lado de los trabajadores, Granma conversó con Irenaldo Pérez Cardoso, director adjunto de la Unión Cuba-Petróleo (Cupet), quien proporcionó detalles sobre las características y avance del proceso.

«Tras la descarga en Matanzas de las 100 000 toneladas de petróleo Ural, provenientes del hermano pueblo de Rusia, comenzó un proceso de traslado a la Refinería de Cienfuegos, en aproximadamente cuatro buques. Este crudo, según la capacidad instalada de la planta sureña, debe contar con entre 12 y 15 días de procesamiento».

Antes de dar continuidad a sus palabras, el directivo de Cupet consideró necesario reiterar que «se trata de una ayuda en un momento sumamente complejo desde el punto de vista energético para Cuba. Supone un alivio económico; no es la solución, tras cuatro meses sin recibir combustible a causa del bloqueo petrolero impuesto por la administración estadounidense».

La totalidad de los derivados obtenidos permitirá cubrir alrededor de un tercio de la demanda nacional durante un mes.

Interrogado por Granma sobre los destinos fundamentales de los productos en procesamiento aquí, Irenaldo respondió que «el gas licuado se va a utilizar, fundamentalmente, en función de las necesidades que tienen las infraestructuras críticas, porque la cantidad no da para cubrir la demanda completa del país.

«En el caso de la gasolina, en Cienfuegos se están procesando las tres calidades comercializables en Cuba: 95, 90 y 83 octanos.  Se va a continuar con los niveles de distribución existentes hoy, decirte que vamos a comercializar toda esa gasolina en moneda nacional es algo que todavía no podemos hacer en este momento, porque después de este barco la continuidad se está revisando, no la tenemos. «Por tanto, nosotros estamos pretendiendo mantener los niveles que tenemos, quizá mejorarlos un poco, pero no ir más allá. Así mismo se operará con el diésel: gran parte está dirigido a la generación distribuida del país, algo esencial para los cubanos».

Explicó que los combustibles son transportados desde Cienfuegos hasta todas las provincias, por los métodos tradicionales, y destinó encomios tanto a la labor del enclave energético, como a la Comercializadora de Petróleos y la Unión de Ferrocarriles, para llevarlos a todas las bases de generación eléctrica de la nación.

Raúl Jaramillo Garnier, gerente de la Refinería de Cienfuegos, compartió que unos 1 080 trabajadores laboran ininterrumpidamente, en turnos de 24 horas que garantizan la continuidad permanente del proceso.

«Se trabaja de forma muy intensa en el proceso de refinación, en pos de obtener, en una etapa de quince días, los derivados del crudo recibido», indicó Jaramillo.

«Todos los obreros de las plantas y áreas logísticas de la entidad intervienen en el proceso: unos en Comercialización, otros en Producción; en varias etapas de Producción, porque no se trata de un proceso único, sino de etapas. Y eso se logra con cuatro plantas, por supuesto cada una con equipos de trabajo en función constante de garantizar el aseguramiento operacional».

En la planta de destilación atmosférica, uno de los pilares de la industria cienfueguera. Foto: Julio Martínez Molina

 

TRABAJO INCESANTE EN CADA ÁREA

Juan Luis Artiles, jefe de la planta de destilación atmosférica, señaló que «estamos refinando el crudo ruso que llegó y sacando los productos que estaban pronosticados: fuel oil, diésel, gasolina y gas licuado de petróleo. Todo con la debida calidad, con la máxima diligencia y un deseo muy grande de los trabajadores de la unidad, conscientes del significado nacional de cuánto están haciendo».

Entusiasmado, Artiles reveló que «nuestros trabajadores estaban desesperados por comenzar a refinar. Cuando están parados no se sienten bien, son gente que sienten y sudan esto, con muchos años aquí, estables, la mayoría certificados por la Universidad de Alberta en Canadá».

La jefa del muelle, ingeniera Yasnelis Gell Piedra, también compartió ese sentir, en tanto expresó que antes de la llegada del petróleo ruso las operaciones fueron escasas.

Ella refirió que desde que le anunciaron el arribo del combustible al muelle, donde se reciben y despiden los buques, todos los sistemas de la instalación que dirige recibieron mantenimiento y fueron activados.

En su área cumplen funciones 21 obreros, además de un tecnólogo de operaciones y Yasnelis: igual, las 24 horas del día los siete días de la semana.

El cargadero de pailas constituye otro de los espacios centrales de la ruta crítica. Su jefe, Mario Ojeda Rodríguez del Rey, precisó que «estamos cargando por pailas para las provincias desde Pinar del Río hasta Guantánamo, y por ferrocarril a territorios vecinos».

Él indicó que «la distribución acontece luego que los productos terminados se procesan, se llevan a tanque, reciben asentamiento, se certifican; y es entonces que salen por paila, ferrocarril o embarcaciones».

En el cargadero encontramos al chofer José Antonio Báez Díaz, quien al momento de nuestra llegada terminaba una carga de diésel regular destinada a los grupos electrógenos de Cabaiguán, Sancti Spíritus.

Este hombre, lleva seis años en Cupet en similar labor y manifestó el tremendo orgullo de ser uno de los choferes que transportan la valiosa carga a todo el país.

«Figúrese, es más energía para los hospitales, escuelas y tantos lugares de mi país. También significa luz para los hogares, es algo que, al menos por un tiempo, destensa a la familia cubana agobiada por un bloqueo genocida, y eso es impagable», expresó ufano y a la vez emocionado.

Son los sentimientos y ánimos que embargan a los más de 1 000 trabajadores de la Refinería de Cienfuegos, sabedores del rol tan significativo que les han confiado en estos días retadores, complejos, pero también bellos, en los cuales se escribe una oda colectiva a la resistencia por parte de un pueblo que no se doblega.

CUBA VENCERÁ

 

Foto: Roberto Suárez/ Juventud Rebelde

¡Viva la Patria!

¡Viva la Patria!

Compañero Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República;

Combatientes que nos honran con su presencia;

Heroico pueblo cubano;

Compañeras y compañeros:

Nuevamente Girón nos convoca. Un Girón que no fue solo una batalla; fue la voluntad irrevocable del pueblo de que Cuba jamás se arrodillaría ante el poder imperial. Aquí, en abril de 1961, se selló con sangre y coraje la decisión de ser libres, una victoria que es presente y un compromiso con el futuro.

Sesenta y cinco años han transcurrido desde que en estas mismas arenas mercenarios al servicio de la potencia más poderosa de la historia creyeran que podrían aplastar en cuestión de horas a la naciente Revolución Cubana. Vinieron con la idea peregrina y de antemano condenada al fracaso de que encontrarían un pueblo dividido y dispuesto a rendirse. Se equivocaron. Obviaron, al igual que lo hacen hoy, nuestra convicción inequívoca de independencia o muerte.

En menos de 72 horas los invasores fueron derrotados. La victoria de Playa Girón fue la síntesis perfecta de dos fuerzas indisolubles: un pueblo convertido en milicia y un líder con la visión de un gran estratega que supo encarnar la voluntad de lucha. Alrededor de mil doscientos agresores fueron hechos prisioneros, casi la totalidad de las fuerzas mercenarias con capacidad de combate, sin incluir sus bajas mortales.

Girón fue el momento en que la defensa de nuestra sagrada tierra se fundió con un proyecto social y una identidad colectiva. Aquel extraordinario triunfo constituye una declaración permanente de dignidad nacional, una demostración de que Cuba está dispuesta a responder frente a cualquier agresión.

En esos días de epopeya gloriosa quedó sellada, y así se reconoce simbólicamente, la unidad que dio nacimiento al Partido Comunista de Cuba. Como señalara el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz: “Esa unidad la hemos logrado a través de una larga lucha, en primer lugar en la lucha contra el imperialismo”. Esa unidad se forjó en la lucha y muy especialmente en aquellos días de Playa Girón.

Luego, en otro momento, al referirse a la esencia de esa unidad combatiente afirmaría: “El Partido no nació de un Congreso; nació de la práctica revolucionaria, nació de la lucha y se forjó en batallas como la de Girón”.

Desde el comienzo de la Revolución las transformaciones desarrolladas sustentan una política de justicia y constante preocupación por los problemas del pueblo. En los meses previos a la invasión, por primera vez la tierra pasaba a manos de sus verdaderos dueños con la Ley de Reforma Agraria. La salud se convertía en un derecho para todos y se desarrollaba la Campaña de Alfabetización, el hecho cultural más trascendente de la historia revolucionaria, entre otras realizaciones.

Toda esta obra en su conjunto desató el odio del imperialismo, que llevaba meses e incluso años estudiando cómo destruir el peligroso ejemplo que para sus intereses representaba esta Patria. Nos suprimieron los créditos, nos cerraron las puertas a la fuente de donde el país importaba el petróleo, nos privaron de la cuota azucarera, impusieron un bloqueo económico feroz, organizaron sabotajes, actos de piratería, bandas contrarrevolucionarias, trataron de asesinar en múltiples ocasiones a los líderes de la Revolución. Todo lo intentaron y todo fracasó.

Foto: Estudios Revolución

Compañeras y compañeros:

Las circunstancias actuales de nuestra cotidianidad son duras. Lo sabemos. Enfrentamos dificultades económicas, desafíos enormes, tensiones en los abastecimientos, limitaciones materiales, en su inmensa mayoría como consecuencia del bloqueo. Pero no nos rendimos ante tales desafíos, por insuperables que puedan parecer a algunos; la Revolución no se derrumba ni se derrumbará jamás.

Lo ratificamos más de cincuenta mil cubanas y cubanos en el patriótico acto el pasado 16 de abril al conmemorar el aniversario 65 de la proclamación del carácter socialista de la Revolución, donde se convocó a un movimiento nacional e internacional que lleve a cada rincón del planeta la verdad de Cuba.

Sabemos que el enemigo no renuncia a sus planes siniestros. El bloqueo económico, comercial y financiero se ha recrudecido, convertido ahora en un cerco energético inhumano, que busca asfixiarnos. Las campañas mediáticas, la desinformación, las presiones diplomáticas, las amenazas, las sanciones, todo ese arsenal se emplea hoy contra nosotros con la misma saña e igual frustración que hace más de seis décadas.

Ahora como entonces, son la unidad y la firmeza los pilares que no pueden debilitarse. Es más clara que nunca la urgencia de vindicar a Cuba y reforzar las convicciones que defendemos. Esa es la esencia recogida en la Declaración del Gobierno Revolucionario “Girón es hoy y es siempre”, publicada en el periódico Granma este viernes, en respaldo a las palabras del Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.

Y es ese también el sentimiento colectivo de rechazo a las amenazas y de defensa de nuestra soberanía que se ha hecho patente de forma contundente en el llamamiento realizado por las organizaciones de la sociedad civil revolucionaria cubana, las cuales, junto a la Asociación Cubana de Naciones Unidas, han levantado su voz para que la solidaridad, el sentido de justicia y las razones de Cuba se multipliquen en todo el mundo.

Foto: Estudios Revolución

Con el legado de los combatientes de Girón los convocamos desde hoy, y durante los próximos días, a plasmar sus firmas en apoyo a este llamado que constituirá una muestra inequívoca de rechazo al genocidio que significa el bloqueo y de expresión del profundo deseo de nuestro pueblo de construir un futuro próspero y vivir en paz.

“Mi firma por la patria”, como se ha denominado este acto democrático, revolucionario y legítimo, es también un compromiso con los cubanos que cayeron en defensa de la independencia, la soberanía y el socialismo en estas mismas playas.

Seguimos en pie de lucha. En el año del centenario del natalicio del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz ratificamos que la Revolución no se negocia. Como expresó el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República Miguel Díaz-Canel Bermúdez en las honras fúnebres de los heroicos combatientes caídos en la República Bolivariana de Venezuela: “Aquí estamos, no uno, sino millones de continuadores de la obra de Fidel, de Raúl y de su heroica generación. Tendrían que secuestrar a millones o desaparecernos del mapa y aún así los perseguiría por siempre el fantasma de este pequeño archipiélago que tuvieron que pulverizar por no poder someterlo”.

Hoy recordamos a los caídos, a aquellos compatriotas, muchos de ellos muy jóvenes, que dieron su vida en defensa de la Revolución y el socialismo, que es igual a decir en defensa de la patria. Su sacrificio no ha sido en vano, pues como señaló el General de Ejército Raúl Castro Ruz, líder de la Revolución cubana, el primero de mayo de 1961: “Por esa victoria ganada con sangre de pueblo y de héroes, se mantiene incólume, más alta y más firme la soberanía de la patria, la independencia y la libertad de la patria”.

También evocamos a las víctimas inocentes que sufrieron en carne propia la furia del invasor. Hoy nos acompaña Nemesia, quien vivió la pesadilla; sus sueños, sus primeros y anhelados zapaticos blancos, símbolo de una vida digna que apenas comenzaba, quedaron destrozados por la metralla enemiga. Así de terrible es el odio y la violencia cuando agredir es la opción contra los que no claudican. Eso significa la guerra que no queremos, pero que de producirse enfrentaremos con la convicción irrevocable de un pueblo convertido en enorme avispero contra el agresor.

Ratificamos el compromiso de seguir la obra que siempre ha identificado a la Revolución cubana y que hoy también es palpable en este sitio, como expresaban el mayor y la maestra, por muchos años completamente olvidado, sumido en la más terrible miseria durante los gobiernos burgueses. Recordemos que aquí Fidel vino a compartir su plato con los carboneros en aquel diciembre de 1959.

Nemesia: en un abrazo la admiración y el respeto por la eterna «flor carbonera» Foto: Estudios Revolución

Esa obra se sostiene a pesar de las complejidades que hoy vivimos: la red educacional, los servicios fundamentales de salud, los que tienen una expresión en la tasa de mortalidad infantil y materna en cero. Además existen otros servicios vitales que se han respaldado con la instalación de fuentes renovables de energía como parte de un esfuerzo por llegar con este soporte a todos los municipios del país.

Agradecemos la inmensa solidaridad de países hermanos que no nos han abandonado. Sepan ustedes que Cuba resiste y no se rinde. Con nosotros anda el abrazo digno de todos los que en el mundo saben el significado de ser soberanos y estar convencidos de que quien se levanta hoy con Cuba se levanta para todos los tiempos, como expresó José Martí.

Cuba no está sola. Lo han demostrado quienes acudieron recientemente formando parte del convoy Nuestra América, los movimientos de solidaridad internacional que manifiestan su respaldo a la causa de nuestra Revolución, y los asistentes al V Coloquio Internacional Patria, de cuyos delegados internacionales tenemos una representación aquí, a los que les decimos una vez más: ¡Gracias!.

Compatriotas:

Girón no fue un combate más, como afirmó Fidel. “Fue la primera gran derrota del imperialismo en América y eso lo convirtió en un símbolo”.

Girón también es hoy, porque la victoria se construye cada día en la defensa de la Patria, en el esfuerzo por superar la compleja situación electroenergética, trabajando en el incremento de las fuentes renovables de energía, en la producción de alimentos, elevando la calidad de los servicios, unido al enfrentamiento a los precios especulativos, las indisciplinas, ilegalidades y manifestaciones de corrupción.

La batalla de hoy es por superar las dificultades, por la recuperación paulatina de la economía y por el perfeccionamiento del socialismo cubano. Y esa batalla, como la de Girón, la ganaremos con unidad, conciencia, creatividad y trabajo.

Cuba quiere la paz y promueve la paz, pero no conoce lo que es el miedo. Lo reitero: ¡Cuba quiere la paz y promueve la paz, pero no conoce lo que es el miedo!

No vacilaremos en arriesgar la vida y sacrificarla si fuera necesario por la Patria, la dignidad conquistada, la soberanía, la independencia y el socialismo.

La Revolución naciente que en 1961 los imperialistas pretendieron aniquilar no abogaba por la guerra ni resultaba una amenaza para el pueblo estadounidense. Aun así fue agredida, se defendió y triunfó. Hoy la Revolución sólida y humanista tampoco es una amenaza a la nación estadounidense ni quiere la guerra, pero al igual que entonces, sabremos defendernos convencidos de que también triunfaremos. Ante cualquier agresión, como en Girón, ¡Venceremos!

¡Viva por siempre Fidel!

¡Viva Raúl!

¡Viva la Revolución Cubana!

¡Viva Cuba libre!

¡Socialismo o Muerte!

¡Patria o Muerte!

¡Venceremos!

Foto: Estudios Revolución