A LOS TOROS. RENACE LA FIESTA
No puede haber algo
tan español como una corrida de tgoros
pero los arcontes dominación oculta del planeta hace unos años torcieron
el gesto y se prohibió la fiesta no s´pño en España sino también en otros países
de Hispanoamérica. Los nuevos zenones y censores que vetan el vino, las
mujeres, los libros y la buena literatura que han sustituido por proclamas
feministas nos inquieren imponer el arco iris en sustitución de la Roja y Gualda.
Traen a Safo y la pasean en una carroza por la Cibeles y espera a que llegue el
pitorreo del día de San Pelayo 26 de junio y salten al asfalto las turbas de
ñlos maricones. Me gustan los toros porque es una fiesta limpia heredera del
culto al Minotauro, la Sangre y la Muerte. El pundonor, la virilidad la
valentía. Gracias a Telemadrid ayqer pude ver a mi ídolo José Mari Manzanares
qué elegancia, qué serenidad ante ujn cornalón manso al cual despachó de una
estocada sin necesidad de puntilla. La plaza de bote en bote. Ni un alfiler
cabía en las andanadas. ¿Y Morante de la Puebla? Ah ese sevillano es todo un
dios romano nacido en Santiponce. Su toreo tiene toda la grandeza de la España hispanorromana.
España es así pero nos quieren cambiarla. La fiesta nacional es el sobrehaz la
otra cara de la moneda de esa actualidad nuestra marcada por políticos
corruptos como ZP el de la ceja circunfleja, la precaria dialéctica del puntual
y sostenible y del robo y la traición. O el putañero Abalos y compañía. Esos son
los dioses oscuros de esta España nuestra que contrastan con nuestros ases del
toreo: la elegancia, su buen forma física y su belleza varonil, y desprecio
ante la muerte, la serenidad de José Mari Manzanares o de Morante de la Puebla los
cuales al salir al albero a jugarse la vida se santigua y elevan al cielo de
las Ventas una oración. Son el paradigma a seguir. Vuelve la tauromaquia. Medra
la afición entre la juventud. Bendito sea Dios y viva San Isidro Labrador que
está arriba “cagandose en tós” decía
una vieja canción de corro. Mientras el santo oraba dos ángeles bajaban el
cielo empuñaban la reja y el timón del arado. El yugo, las flechas, la tralla,
la mancera, las belortas, el pescuño y el dental. Pues bendito sea Dios.
viernes, 22 de mayo de
2026
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