2026-03-29

 

arzobispo elias yanez rip

Posted: 11 Mar 2018 09:49 AM PDT

Recopiladas por el servicio de Documentación

11 DE MARZO 2004 ASÍ LO VIVÍ YO

Posted: 11 Mar 2018 04:16 AM PDT



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11M HOLOCAUSTO QUÍMICAMENTE PURO URDIDO POR UNA MENTE FRÍA Y DEMONÍACA

 

 

Ya van seis años. Fueron 190 muertos. ¿Arriba lo sabían? Abajo seguimos a blancas. Me llaman de una emisora extranjera para preguntarme si los españoles se sienten más seguros frente al terrorismo. Buena pregunta pero no sé qué responder. Esa es la pregunta del millón que dicen los cursis pero a tientas y a ciegas estamos. ¿Quién mató al lobo feroz? ¿Quién pondrá el cascabel al gato? La derecha culpa a la izquierda y ésta, desde el gobierno, tampoco sabe, no contesta y asegura no haber tenido arte ni parte en la muerte de su hermano, mientras por la Piel de Toro cunde la sombra de Caín. ¿Etarras? No tenían tecnología. Tampoco esa mentalidad demoníaca que colocó en raíles y vagones de un tren descendente de Alcalá a Madrid. ¿Qué clase de fulminante emplearon los asesinos? Tampoco están de acuerdo los forenses. Desaparecieron las huellas dactilares y los investigadores sobre el gran bocazo que retumbó hasta el parque del Oeste se topan con un muro de silencio que ha sido durante un sexenio el de las patrias lamentaciones. Flota en el ambiente una nube de intoxicación informativa que se abate sobre los españoles. Hay mucha madeja y mucho hilo pero cuando llegas al final del ovillo te encuentras con un laberinto. Es como entrar en el reino de las fuerzas oscuras. Contra el cetro de un dios saturnino que no duda en devorar a sus hijos nadie sabe con qué mira. El aire, cargado, mefítico, plagado de embustes y contradicciones de los propios testigos, hiede a conspiración. El undécimo día de aquel mes de marzo del fatídico 2004 España dejó de regir sus propios destinos porque los que rigen en el país se han hecho invisibles aunque aparentemente la autoridad viva se ejerza desde Zarzuela, Moncloa o la Carrera de San Jerónimo. Sólo de visu, prima facie. Y mucho blabla y dale que te pego a la sinhueso. Talk. Talk. Talk. Hablar y hablar pero las palabras pueden convertirse en golpes de martillo que da el sepulturero para cerrar la caja del muerto. Toc. Toc. Toc.

Se trata de una forma de hacer la guerra psicológica en plena era nuclear causando el menor número de bajas posibles- y digo bien, el menor número de víctimas- pero a base de un impacto anímico gigantesco poniendo a contribución todo el maquiavelismo porque para los que orquestan estos golpes el fin justifica los medios, de las que son capaces los gobiernos en la sombra. Aquí ya no se mueve nadie. Todos recordamos cuando mataron a Kennedy, cuando voló por los aires el Dodge Dart de Carrero Blanco, cuando Tejero entró en el Congreso pistola en mano y allí estaba José María García radiando el acontecimiento, cuando el hombre llegó a la luna, o se cayeron las torres gemelas, terrorífico espectáculo. De la misma forma, tenemos muy presente la imagen muy nítida y viva de aquellos idus de marzo. España dejó de ser igual: sin ejército pero con mucha policía. Resignación general y aceptación de los hechos consumados. Se inauguró el tiempo de las supuestas libertades, las relaciones humanas se han vuelto más conflictivas, se abrieron las fronteras y han llegado a España cerca de diez millones de extranjeros, la nueva esclavitud, el “melting pot” hispano en plena ebullición. Barbota la olla social. ¿Explotará?

 No obstante, existe la noción generalmente aceptada de que el terrorismo pues no hay mal que por bien no venga ha conjurado de momento el peligro de una conflagración nuclear. Meciéndonos a todos de paso el miedo en el cuerpo.

 Recuerdo aquella mañana nítidamente. Dormitaba yo de madrugada de 2004 con la radio encendida y en la duermevela escuchaba la cantinela de la reportera. Leía las noticias una tal Parrilla que era la nieta de mi vecino el guardés, cuando vivíamos en Marqués de Vadillo, de una finca toledana y me preparaba para acudir al ministerio después de seis años de ausencia. Me había llamado la jefa de personal en un tono de ultimátum. Había sido suspendido de empleo pero no de sueldo cuando entraron los del PP y me habían mandado a mi casa. Mi situación laboral y personal era angustiosa y sin respaldos. Yo flotaba entre medias de un limbo. 

-I was the dangling man.

Mi vida pingaba del vacío. Un poco más de cuerda y habría acabado en el osario de los suicidas. La Ministra de Cultura era la Hija del Ganadero. Yo me dije ¡qué raro!

 La víspera había acudido a la Plaza del Rey y encontré aquello patas arriba como si se presintiese el relevo. Todas las encuestas daban por caballo ganador a Aznar pero la atmósfera en Cultura era la de demenagement. Por lo visto la Aguirre, a sabiendas de que cesaba, tal vez remordiéndola la conciencia quisiera ponerse a bien con Dios y tal vez conmigo. Pero en España un país donde todo es posible y donde todos los gatos son pardos se montan los tinglados de la injusticia, como estos, sobre todo en situaciones críticas. Este país es un laberinto. Había movida. Aquel revuelo olía a cuerno quemado. Nunca le perdonaría yo a esa señora que ayer se disfrazó de torera por lo que me hizo. Ella representó el ápice de la persecución de la cual fui objeto. En las alturas flotaba un hongo tóxico y se respiraba un aire letal a pesar de las encuestas. Había sequía y las radios propalaban la angustia de los pantanos vacíos. Se vivían momentos tensos no sólo a causa del clima áspero sino a causa de una campaña de las elecciones generales algo atípica. Pues si no llueve, preparad una rogativa a san Marcos. Hemos sido muy malos y Dios castiga sin piedra ni palo.

 Por aquella convocatoria a rendir cuentas tan de súbito y a la agachadiza, asumí que en todo aquello había gato encerrado. De lo que iba a ocurrir arriba lo sabían. ¿Servicios secretos? En todo caso no serían los del CNI que andan siempre a la quinta pregunta sino aquellos tipos con gabardina blanca y sonotone que bajaban por la calle de Alcalá la noche del 23F toda la pinta de agentes de la CIA. Eso también yo lo viví. Nunca sabremos la verdad. A fuerza de mucha información nos intoxican.

 La voz entrecortada de la becaria Parrilla anunciando el choque de trenes confirmó las sospechas de la conspiración. Todo Madrid era revuelo. Habían llegado corresponsales de todo el mundo y hasta puede que se hubieran fletado aviones ex profeso. ¿Quién había dado el queo?

Todo estaba demasiado en caliente y vivo como para despertar una confusión organizada. Fui entrevistado por una cadena sueca y dije lo que me parecía a mí: no habían sido los moros.

 En todo aquello intuí el montaje de una mano negra de un holocausto perfecto. ¿Por quién? Los mismos que lloraban en el duelo fueron los que levantaron la mano contra aquellos pobres conmuters inocentes. La idea no se me ha ido de la cabeza. Durante meses y meses Jiménez los Santos y otros compadres mediáticos no dejaron de atizar la hoguera de la confusión. Se puede desinformar informando por el procedimiento acumulativo. Que si las mochilas, que si las furgonetas, que si los moritos de Lavapies, que si los guardias de la comisaría de Avilés y un tal Trashorras que proporcionó el fulminante sacado de una mina abandonada de Tineo. Largo nos lo fiáis y ahí estaban los del Mundo, Bernstein y Woodward a la española, que querían atar cabos de los hilos invisibles de aquel Watergate castizo, opera bufa, sainete, si no hubieran perecido en el incidente 192 personas quedando maltrechas más de mil, en que también había fontaneros pero, ay, también doscientos muertos sobre la mesa.

 Don Pedro Jota padece el síndrome megalómano del Washington Post. Quiere un scoop.  Le gustan las negras. Le cogieron en un medio in medias res cuando se lo montaba con una en un prostíbulo. Un cameraman oculto en un armario grabó la escena en toda su lascivia.

Profesionalmente me parece un periodista ridículo porque España no es América pero va por la vida con complejo de numen divino de la información. Total un lío.  Los españoles tuvimos nuestro 11S en aquel 11M y las cosas siguen sin aclararse. Un crimen perfecto. Demasiados alibis y demasiadas coartadas inextricables. Yo tengo mi propia teoría y la expliqué ante los corresponsales suecos. Entoné un réquiem en los altares y velatorios que se alzaron en la calle. Uno de Euskaltelevista que no escuchaba aquel kyrie desde hace mucho tiempo quedó sorprendido de la solercia y concento con que entoné aquel gorigori en latín y por toda respuesta le dije que yo había sido cura. Me vieron en la tele mucha gente. Hoy el crimen sigue sin resolverse. Ni creo que se resolverá jamás. Estamos en manos de quienes estamos. Y el que manda, manda. También en la información.

GIVE ME MORE ESBOZO DE UNA NOVELA CORTA EN TRANSVERSAL

Posted: 11 Mar 2018 03:48 AM PDT






 
 
Tras las conmociones del viernes de dolores – las profecías empezaron a cumplirse en los meses que aguardan a la gran traición- ojos claros pero turbios se despacha a sus anchas en sus instintos e institutos de venganza (give me more. Calixta la novia que tuvo neozelandesa con su cara de kivi y su voz atiplada de cupletista pelirroja le gritaba aquella frase imponente, Moisés bajó del Sinaí con las tablas de la ley en mano, y yo sólo soy un pobre mortal,  mientras hacían el amor en la scullery de su piso con derecho a cocina junto a la estación de metro de Earls Court en Londres. Oh Emiliano dame más. Me he quedado sin tralla “Me dejaste a buenas noches”. Calixta criticaba la forma inconsiderada que tenía Emilio de hacer el amor y su engorde. Se había comprado unos pantalones en Marks&Spencer que le daban un aspecto payasil muy holgados de cintura y desde entonces le puso el mote de Emiliano Pantalones. Eran grises como la luz de atardecer que iluminaba su penthouse de soltero en la calle Jardin de las Flores entre Fulham y Old Brompton. Tenía yo ganas de huir y me uní al gran corro de la desbandada. Me producía una cierta tristeza Ya verán predicas incriminatorias, precitas instancias. El personal no quiere saber nada de nadie ni de nada. No me cuente usted su vida y en ese grado de insolidaridad estamos llegando a los tiempos del 36 cuando los madrileños en aquel otoño sangriento se paseaban por la Avenida del Quince y Medio (Gran Vía) donde la zona de una de las aceras la de Telefónica estaba batida por los obuses nacionales con un cartel en la solapa que decía: no me cuente Vd su vida, ya me la sé. El amor en tiempos de cólera que dijo un cursi pero yo voy a lo mío. Me siento al volante y tira millas. Venga radiales, duro que te pego horizontales de encintado vial de raya continua. ¿Te motiva? Es el cansancio aquel que te afligía como cuando viajabas desde Essex a Yorkshire: 180 millas en la A1 en tu mini de color rojo. Parabas a tomar un café en un pimpi y a hacer pis. Cuando un pueblo es marrano, eso queda muy consignado en los servicios de las fondas en el camino real. Y los ingleses son unos cochinos, pero los franceses lo son aun más y los portugueses para de contar. Todo el país es como si le olieran los pies. Huele a Fátima y a milagro. A melancólicas cuerdas de fado. Cierto la tristeza tiene un color no puedo hablar no me entienden acaso sea muda. No me cuente su vida, oiga, que es muy triste, no venirme a mí con milongas. Llevamos unos cuantos años con las brigadas del amanecer haciendo de las suyas y no es el cartero que viene a traernos un giro o una carta certificada sino el polizonte o el comisario que llega a ponernos una denuncia y nos ruega vellis nolis acompáñame amos anda... pero tú que te has creído... predicas infernales... ese doctor de las mañanas de la tele que debe ser del hopos pues lleva años y años en antena, no para de hablar de cáncer... harte el encontradizo o el advenedizo que tú no te enteras leñes que ellos piensen lo que les de la gana... tan tan.. ¿Quién? Abra. Un registro. Es usted ulanito de tal.- yo soy domingo García Sabell el jefe. Tenga la bondad de acompañarnos. Aguarde que me ataco los pantalones. ¿Puedo ir al baño? Pues tendrá que hacérselo por el camino. Puro tramite. El del mosquetón que te observa por la mirilla del mingitorio mientras que tú evacuas tu vejiga. Una triste saca. Un maldito paseo al amanecer. Billete de ida al reino del iras y no volverás. De los sencillos y de los torpes es el reino de los cielos. Esa facultativa de ojos claros y el culo gordo que archiva su ira y se pasa el día entero zampándose tarrinas de chocolate. Por eso el culo se le ha puesto como un balón. Facultad de que decía vuesa merdé. Reñidas oposiciones y hoy tocan a fajina. El corazón amante. Caballero a sus manos y señora a sus pies. Escucho en la distancia el largo pitido del tren. Pican al timbre una madrugada de aquel verano en un inmueble de la Red de San Luis y ya digo no es el lechero. Nos devoramos unos a otros. Nos fagotizamos con tanta guerra civil, fotos trágicas el máuser en alto. El mono azul y la guerrera postinera recogen mal los abultamientos de los senos de aquella bella miliciana y un falangista en la cárcel de san Antón se le escapó un piropo a la vista de su verduga: niña, te quiero tanto que contigo en el pelotón no me va importar acudir al paredón, será una muerte dulce. Subían hacia Cibeles desde el palacio de Buenavista y de gobernación las camionetas del ejército de la verdad. Un comisario se llamaba Dapena y nos van a liquidar igual que conejos. Fue el que dijo: este sobra pues sí sobra claro que sí. Lo malo es que había mucho más jefes que indios y los que maulaban y coloquiaban que ya no se les pone golda. En los tiempos de la gran duquesa leonesa yo me lo monto con la señora Maqueta ale. La Política no interesa y el que escribió el estatuto prostituto se da aires de compinche y fuego fatuo. You dont tell me fibsPero si eso es el placer de contra en eso precisamente está el misterio y la maula. Mañana es domingo de ramos y arranco pa Segovia de estampida. Mis huidos y mis circunvoluciones tienen bastante miga. El skyline de la ciudad donde yo nací me tranquiliza pero no es para ponerse muy sentimentales sino para precaverse. ¿Vienes pa muchos días? Sólo a las procesiones, Fuencisla. Las hermandades, los cristos rotos, el entierro de los gascones la torre de san Justo proyectando su sombra en viernes santo contra la luna el rumor lejano de las aguas del Rasemir, el bamboleo de los pasos un cirio que arde y otro que se apaga al penetrar en la zona de corrientes del azoguejo que nosotros denominábamos el arzobejo. El diablo que aparece a lo lejos con su tridente. La banda del regimiento marca el paso y los gastadores estallan sus botas contra el cemento de la calle. Alguien con voz de borracho se arranca por una saeta. Sin belleza no puede haber misterio. Tampoco cristianismo. Se acerca la Venus victrix con su rozagante manto de Dolorosa que porta en la mano un arrastrapeplos. Todo esta bien drapeado por el que hizo el planteamiento pero en esta noche hay alguien que nos estorba, las fichas parece que se mueven y bailan los datos pero todo en esta atmósfera respira intensidad y tiene lo que los alemanes denominan spanung. La novela es un concepto musical y eso mismo lo tiene ahora mismo mi ciudad. Me arrojo de cabeza me sumo en el oleaje de los recuerdos a la busca de una cierta congruencia y del hilo de la fábula. Las trenzas de Ariadna y su rubia cabellera las llevamos recogidas en cintas multicolores. Me multiplico, he de hacerme ubicuo y gozar del don de la bilocación con que el Señor favoreció a algunos de sus determinados siervos. No he de tomar las cosas ab ovo, ni tampoco perder la calma. Tengo que perderme en fárragos de burocracia mientras las mucamas rumanas esperan el autobús en la parada de mi barrio cuya marquesina se ha convertido en objetivo de los gamberretes. Lo expliqué en un artículo que este vicio moderno de las tribus se denomina clastomanía, un vicio como otro cualquier, tan respetable, verbigracia, como la del millonario que vive en los chaléts de abajo, los que vierten al río y que rebusca en los cubos de la basura y los contenedores, aquejado del mal de Diógenes, acumular y guardar en el nido igual que las cornejas, pues eso. Ayer le vi al viejo bajar la cuesta de los álamos subido en una bicicleta de carreras que seguramente no mercó en la tienda, sino que es una de los muchos testimonios de su pasión por la rebusca. Ser y tener. Tanto tendrás tanto valdrás. Los romanos tenían una cierta pasión ordenancitas. El papado por ejemplo es una constitución carolingia y la Iglesia  como la literatura y su pasión por los cilicios y las torturas mentales un cajón de sastre. Luego vinieron a perfeccionar el sistema los visigodos con sus corregidores, bailíes, paciarios y el uso del sello y el balduque en los documentos oficiales. Desde entonces todos los clérigos son funcionarios. En realidad es lo que debieran ser los curas. Limitarse a su misión de funerales, bautizos y matrimonios y poner nombres en los libros de registros. Cuando se salen de esa misión específica ya empezamos todos a mear fuera del orinal. Clericus del griego “kleros” que no quiere decir otra cosa que patrimonio. Los límites son pues mucho más modestos que nuestras pretensiones y si nos ciñéramos a la línea, si fuésemos un poco más modestos, las cosas empezarían tal vez a ir un poco mejor. Lo que pasa es que hasta el siglo XVIII trono y altar fueron unidos y no andaríamos metidos en equipolencias tomistas ni de discusiones a gritos en las salas de grados

ABEDULES DE ARBAS

Posted: 11 Mar 2018 03:46 AM PDT











NUESTRO SEMINARIO N ESTÁ VACIO VIBRA EN LA ESPERANZA

Posted: 11 Mar 2018 03:14 AM PDT




































Posted: 10 Mar 2018 02:36 AM PST

RECUERDOS DE MI INFANCIA SEGOVIANA



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Acacia

 

A la entrada de Segovia según se va por la carreta de Madrid bajando la cuesta de Baterías hay un puente romano, el de Valdevilla por el cual las antiguas cohortes y clades de Augusto vadeaban con su impedimenta el río Clamores que hace dos milenios debía de llevar mucha más agua  pero que a mediados del pasado siglo fluía sin apenas caudal. Mucho puente para tan poco río, la verdad, pero cuando se construyó el Acueducto era un flumen que juntaba sus aguas con el Eresma.

 A la otra orilla estaban las casas militares unos chalecitos un pequeño jardín delante y un corral detrás en las que transcurrió mi infancia.

La colonia inaugurada por el coronel Tomé, que era un catalán bondadoso y pequeñín, en 1951 (guardo una foto de la ceremonia de la entrega de llaves, yo estaba de buces sobre el pretil de ladrillos sardinel, muy rubito y con mi traje de marinero).

La colonia había sido edificada por presos de guerra que en régimen de redención de penas por el trabajo los cuales trabajaban para Regiones devastadas, Las antiguas casas militares, cuando el odio y la revancha regresaron a España con su aliada la ignorancia, hoy han sucumbido a la recalificación de terrenos –esto no era más que un peñascal- y a la reconversión urbanística.  O a la  revanchista de algunos que se liaron a derribar lo que había construido el anterior régimen.

. Se cerraron cuarteles y se ha dejado prácticamente indefensa a la nación o sin paraguas estratégico (es como tener un tío en Alcalá) de la OTAN porque el ejército era la espina dorsal de la nación.. Y su destrucción, o la desmilitarización, llevada a cabo por José María Aznar, el inepto, constituye hoy por hoy una delas grandes amenazas al porvenir de la unidad nacional.

En esta monarquía falta un militar republicano domo Godet para ponerle las peras al cuarto al demente de Arturo Mas.

El general Godet, un catalán leal que luego sería fusilado en Burgos por su adhesión al orden constitucional sofocó el alzamiento separatista de Companys, entrando a tiros en el palacio de la Generalidad. Salvó a la republica y salvó la unidad de España..

. Sin conscripción y sin levas o la mili que era una escuela de hombres de ciudadanías y de valores España ha dejado de existir o puede porque este viejo país, que derrotó al Islam y puso freno al dominio sionista tiene otros muchos recursos y la liebre siempre suele saltar.

. El puente que había ha sido cegado para canalizar al Clamores que desde hace bastante tiempo era un río subterráneo, Guadiana bajo los arcos del acueducto. Pero aun quedan los apeos y el balaústre.

 En el lado de allá y en la curva que hace la carretera sigue la acacia plantada por mi padre en la esquina del patinillo del sargento casado. Más allá vivía el brigada Vences un poco más el teniente Ricardo y un maestro ajustador de Zamora que tenía un hijo que se llamaba Pedrito que jugaba conmigo al gua. Siempre andaba con mocos.

-¿A qué Virgen alumbras, Pedrico?

-A la que me dé la gana.

La acacia ha crecido tumbada porque  a los de mi cuadrilla nos gustaba zarandearla por el tallo como si fuese una muchacha. Y digo la acacia sigue floreciendo y tiene 56 primaveras poco menos de un lustro que yo. Siempre que vuelvo a mi pueblo me fijo en ese detalle y paseo mi melancolica rodada por lo que fue mi barrio que de  Valdevilla- Castrobocos donde estaba la taberna, pasado Villangela, del Tío Loco, adonde mi padre me mandaba a por vino y gaseosa para el gasto

MIS RECUERDOS DE HULL LA CIUDAD DONDE ENCONTRÉ EL AMOR

Posted: 10 Mar 2018 02:16 AM PST






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EDWARD THE CONFESSOR

By Antonio PARRA-GALINDO:-

When I went to England for the second time in October 1966, the whole country was in celebration and ephemeredes of the founder of English monarchy, Edward III the Confessor.

I arrived late to the school where I was supposed to teach Spanish in two secondary schools one was run by the state and the other was catholic an it was first there I me the philistine Paul Preston; he was my pupil in the sixth form a sort of very thick bloke but very conceited as an assistant four days late. I nearly got the sack.

The headmaster was mad for my lack of punctuality. Oh boy these Spaniards always siesta drinking sangria, thinking of sex, eating olives and oil and riding donkeys. Hull up north by the Humber was the dullest town an inhospitable of my whole life. What a grotty place! Also I starved.

The grant I received from the Government was insufficient: if I paid the rent, I did not eat, and if I ate I was always in arrears with my grudging landlady who was an old bird who spend all her days looking through the windows panes at the traffic of Beverley road very scarce on those days. All her meagre pension went, as she was an animal lover and member of the Society of cat lovers, and feeding seven cats one of them was a civet cat big and fat it was castrated, randy sort of devil who went courting and womanizing in the freezing January nights and got involved in fights with rival males, received scratches and one love-quarrel left him one-eyed.

It seems that the poor eunuch was the favourite. Its name was Persha and she talked to it as it the poor fleecy feline was her baby.

Miss Simpson was lonely and quiet very thin and grudging she left written notes and posted them underneath the threshold door. Always complaining of the misdemeanour of tenants.

One day she passed away. I think she starved herself. Her budget was much in fags, and little in solid food, I think she only ate biscuits. We had to find other abodes. The house was close on her decease.

She had lung cancer and heard her suspicious cough many a night downstairs. The England I encountered had nothing to do with the old merry England I dreamt ad learnt in books: cathedrals, cottages, nice pubs and songs, Shakespeare.

There was no cathedral in Hull a town which had been destroyed by the Luftwaffe bombers during the blitz: the harbour was horrid and still in ruins. I never have been in such grotty places. Hull held the record for the ugliest women of the world and most horripilate tarts in the whole planet. You smelled poverty every where.

Most of the men were on the dole and still there was rationing.

In Beverly a mile away there was a Minster but the cathedrals in England had nothing to do with the idea I preconceived from them. They were monuments to British patriotism. Britannia was a religion.

I realized that since God is an Englishman. Anglicanism became a sort of religion based on the Bible and the hatred to the pope. The Beatles blasted their songs. English wives ran away with the milkman. Mr Harold Wilson lived in number ten Downing Street and there were strikes and Trade Unions. And sittings in and anti Vietnam War demos. Make love not war. Those were the sixties. Where was Edward the Third? No where. People stopped going to church on Sunays, and parsons preached to empty congregations.

I bought myself a transistor and heard my favourite programme Ten of the pops. Girls dressed mini skirts and there was black and white TV. There was David Frost with that was the week that was, Alf Garnet and the Two Ronnies.

I understood the congenial English but could not follow the conversation in the Yorkshires dialect. We are blunt and down to earth you know. Where was Edward the Confessor? Where the old merry England of my dreams? I had read many books on Medieval England but even the British medievalists they drive on the left and they had their own peculiar ideas and won’t tolerate a foreigner to tell them what to do and things are they are. I was looking for Edward the Confessor and I found Perfidious and fastidious Albion. And milk ´goat. The Brits are milks goats. They don’t mix with anything. Good insulars. Abroad they hold on the balance of power and they don’t have friends but interests. That’s it British interests. Pride and prejudice that was a rule in the character of those northerners and they are proud and prejudiced and they could become nasty and xenophobic. In the staff room the other masters looked at me with a chip on their shoulder. Oh dear I never could become an Englishman. What disillusionment. I never shall become one of them.

At the doldrums, I spent half of the time reading since all half my allowance went to the book shops and the other half in beer and chasing the mini skirts.

Without boasting the thought I was an Italian and they got romantic and sang to me the song oh Antonio selling good lollipops and ice cream. Your lodgings or mine that was the question on the Saturday night. And we tossed a tanner in the air and it was love at first sight. Please not the whole way. I am not in the pill. A dissipated life I lead and I sinner I was those days but it was easy to score in those days of the swinging sixties looking Italian speaking good English and without being too handsome having feeling. On their arms I felt like a gigolo. A man object I felt. And the one of the first words I learned was wily. How is your wily, mate? Ready for Virginia, then. Let’s go. Come on. Your place. My place.

Hull and London girls liked Latin lovers. They used me like a disposable nappy. Mea culpa. Mea culpa.

But where was old the confessor? That year was the ninth centenary of the battle of Hastings. The British defeated the Danish.

King Edward the confessor 1004-1066 lived in the dark middle ages when the bishop of Rome died by poison. He tried to raise the standards of English Christendom. He built the abbey of Westminster. It was the time of the investitures. His personality has come to us shrouded in the mist of myths and legends.

All we know for certain is that he defeated the Vikings and had to suffer exile and the misunderstand of her mother- terrible shortcoming, the king had to put up with his maternal ingratitude and became a saint by means of tolerance and patience- who married Knut his best enemy who plundered with the Vikings all the coast of East Anglia.

Edward descendant of Alfred the Great spent most of his live in the exile in France and was crowned in the abbey of Westminster.

He married another saint and queen Sancta Edita.

In my apartment of Beverley road, damp with falling wall paper and with a gas heater which cost me a fortune you had to keep patenting shillings in the slit and hardly and went that terrible winter of 66 without electricity for lack of payment, I meditated shivering underneath my craggy blankets and half starving about this mysterious king.

He was a kind o of anticlimax. I thought that the confessor of the Faith was only in my head. He did not exist.

Nearly naked or in rags like most of poor students, I bought clothes at pawn shops and dowdies.

I smoked woodbine and N.6 horrid cigarettes and mean and down to earth like the Northerners I came across. They made you cough and no wonder they gave lung cancer to my good landlady. I was a regular at the Bull a rough pub at the intersection of Beverley and Nottingham road. My teaching was a disaster.

I had a fight with that Paul Preston because of Franco. He is now a very renowned historian of the Spanish Civil war. Preston hated Spaniards. I could not stand him.

In spite of that I saved my pennies for tickets at local pubs and the dancing halls. There was one dancing called the Locarno I remember well... There I met nymphomaniacs. They liked quickies in the street alleys too call or on the back of a car.

But where was Edward the confessor? Not in Hull the dull. That king was a sort of fiasco. All England was a kind of fiasco. I learnt the language and I learned love and the facts of life the hard way.

Of course England had me in a way but it was tough and very disappointed in those bad old days.

Tuesday, 14 October 2008

MEWMENTO, HOMO, QUIAXPULVIS ES, ET IN PULVEREM REVERTERIS

Posted: 10 Mar 2018 12:48 AM PST

La imagen puede contener: 3 personas, barba

ANDROFOBIA CONTRA LA LEY NATURAL

Posted: 09 Mar 2018 12:40 AM PST


 
 
LA CLEOPATRA SE VISTE DE MORADO

 

Manifestación de mujeres jaleada por los medios de comunicación ni están todas las que son ni son todas las que están pero el caso es meter bulla. Me sorprendió la blusa color lila de la Blanco al dar el telediario de la noche y me acordé de una frase memorable en la historia de España: "Por no morir ahorcado se vistió de colorado". La pronunció el Duque de Lerma Rojas de Sandoval el gran valido de Felipe III y es aplicable a muchas españolas de hoy aquellas que se educaron con las monjas y elegían los novios con regla de cálculo, su portaestandarte es la Ana Blanco. Androfobia en guisa de misticismo, nos cubre el odio hasta las cejas y las orejas. La mediática Blanco se vistió de morado el color de los podemitas para ocultar su pasado franquista pero claro España es un país pendular ya lo decía don Laureano y ahora las hijas de los falangistas marcan paquete de marxistas revolucionarias. Siempre con el poder. Nunca con España ni con el pueblo al que engañan todas estas golfas con su lema "Coños al poder". Muchas de ellas no se han comido una rosca en su puta vida

una epístola cde la mujer fuerte que me costó cara

Posted: 08 Mar 2018 11:05 PM PST


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jueves, 8 de marzo de 2018

UN CUENTECILLO QUE RESULTÓ SER UNA VIVENCIA PERSONAL Y SE RANSFORMÓ EN NOVELA A PROPOSITO DE LA MANIFESTACION DE MUJERES WEN HERVIDERO


MULIEREM FORTEM QUIS INVENIET?

 

La "Cleopatra" el busto parlante que anuncia las noticias de la noche oráculo parlante y voz de su amo dicción perfecta pero que lleva más de 40 años dándonos la vara sin cambiar de peinado se puso una camisa color lila para anunciar los fastos de la huelga del 8 de marzo mujeres al poder.

España se convirtió en un hervidero de coños grandes coños pequeños y coños medianos y las Furias cantaban por la calle "ay hija no es crija ni es verija" en exaltación de la lucha de género nueva lucha de clases. Había cuatro géneros gramaticales cuando yo estudiaba bachillerato: masculino, femenino, neutro y epiceno esto es crija, verija raja o rabo y lo neutro es lo indiferente que ni fu ni fa ni abre ni cierra ni yergue pues al indiferente que le apliquen la legislación vigente. Pero lo que se impone ahora es lo epiceno que es apéndice del género neutro que no es crija ni verija ni todo lo contrario. Se desgañitaban algunas españolas malas porque las buenas se quedaron en la cocina. Son las mujeres fuertes de las que habla el Libro de la Sabiduría y recuerdo perfectamente aquella epístola de la misa previa a nuestro ordenación. Nos hjabíamos ido a merendar la tarde antes los de mi curso. Éramos 24 en cuadrilla y habíamos tomado el pan con escabeche bonito y nos bebimos un azumbre de vino de la ribera qué bien pasaba aquel clarete pero cuanto daño hizo a nuestras vidas. Pues como digo yo estaba de semanero y me tocó cantar la epístola de la misa de Temporas que era la de la Mujer fuerte. Estaba un poco modorro y tenía algo de resaca, tanto que se me arracimaban en la cabeza las letras de rúbrica pero salí como pude en fabardón anunciando la llegada de la mujer bíblica que hila en el telar, recoge el rebaño es la primera en las faenas de la casa. Mulierem fortem quis inveniet... mulierem fortem quis inveniet clamaba mi voz pero mis manos duro pasar paginas del misal y yo no encontraba la mujer fuerte a pesar de estar poniendo en aquel canto los cinco sentidos. Total que ni corto ni por perezoso opté por alzar el gallo en la estrofa final ego autem non invenio (yo no la encuentro) proclamé desde el púlpito. El coro entonó a continuación el Deo Gratias que sonó como un improperio de Jeremías por los ámbitos de la iglesia de aquel seminario conciliar. Toda la congregación se desternillaba. El obispo estaba hecho un brazp de mar. Hombre por dios estas cosas no se pueden soportar. Hubo pesquisas y aquel bendito señor obispo sacó el ladrillo de Roma contra nosotros, fuimos anatema. Todos los que habíamos participado en aquella despedida de soltero o cuchipanda clerical nos íbamos a casa. Se nos negaban las ordenes sagradas del subdiaconado. Nos quedamos con la tonsura, el acolitado, la lectoría y el ostiariado que ya teníamos. Pasados los años recordando aquella misa de marras, me doy cuenta de que avizoré el horizonte con ojos proféticos. Yo no encontré a la mujer fuerte. Sólo encontré a mi pobre santa que me aguanta pero ella nada tiene que ver con estas machorras vociferantes podemitas descamisadas empuñando la carmañola morada de las reivindicaciones sectarias al grito de hijos sí maridos no. Es el mismo grito de la Pasionaria. La Cñleopatra sigue sin cambiarse el tocado alma de arpía y cara de no haber nunca un plato. Unas dicen que la Blanco es una blanca paloma, otras voces dicen que es un tío, solo la hemos visto los españoles de medio cuerpo para arriba y otros que es una agente de la CIA que se hizo novia de Julito el Rojo el exjefe del Estado Mayor de la Defensa, mentor del Coletas y de la subversiónen Cataluña. Ay qué risa tía Felisa la que se meó en misa. Mala cosa cuando en un país las mujeres tienen miedo a parir y se niegan a subsanar esta oligoantropía que aflige a nuestra patria. Estamos en manos de la marranería. Todas las guarras salieron a la calle obedeciendo consignas

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Posted: 07 Mar 2018 01:02 PM PST

       













avila
   augusta
por
millán sacramenia artedo














VÍSPERAS DEL CARMEN



Llagas del vivir incandescente
elixir florido
Hojas de almendro en el regazo ingrávido del mundo.
Serás la reflexión de la dulce sonrisa.
Besaré gozoso hoy la orla de tu manto
que guarda las lagrimas y suspiros


De los que se fueron... Animas benditas.
Aquel cromo en la alcoba
Con vistas al campo santo del somo.
Y una oración murmurando entre los labios
pronunciada a toda prisa antes de acostar en la atardecida
tundidos los miembros cansados
y las manos doloridas de arrancar yeros
sintiendo la picazón del tamo de la era
en la cama de hierro donde murieron mis mayores
un rosario colgando sobre el boliche del cabecero
Y el escapulario detentebala,arredro vayas Satanás, cata la cruz, un talismán de todos nosotros.
¡ Oh María, mar amargo, lucero que titila en la noche!
Sensación que endulza la vida, faro y guía del pecador,
unos ojos que cambiaron el mundo
hoy recuerdo quebrantado,
Estrella que no se apaga ni se aleja.
Te busco en las iglesias
y encuentro la difuminada luz de tu callada sonrisa, rezos, lágrimas y esperanza, entre mis iconos.
Bella serás madre del mundo dentro del trono de mil estrellas flotantes
y los planetas fijos bajo tus plantas.


Y el manto cobertor que ampara a perseguidos, Madre Dulce del Amor
 bajo las bóvedas de una nave vacía
Contemplo tu rostro materno en esa estatua.
¿ Volveré a ser lo que fui?
En la catedral de Ávila
mañana de luz y calor intenso agitaban banderas triunfales
En recuerdo de Rizal unos turistas filipinos.
Son las compungidas fechas del recuerdo del Noventa y Ocho,
pero tenemos paz y luz
y en el altar estaba San Marcial  glorioso triunfante en sus proezas,
soldado de Cristo que persevera impávido el semblante,
El crismón dorado en su galea.  El santo mofletudo y complaciente nos bendice entre las sergas, la causía tocando su rostro sonriente.
la mano episcopal  enguantada en quiroteca, el indice apuntando hacia lo alto
como en las confirmaciones.
Me parece que era un poco como yo: a San Marcial le gustó el vino.
Avila de Lisieux (Lisieux de Avila) tiene mucho de francesa con aires del Rodano y hontanares del Loira de donde llegaron los frailes guerreros con este obispo
a traer aquí la fe de Cristo,


purpurada esclavina y muceta, mocasines plateados
Que no se manchan al hollar los nubosos caminos del cielo. Marcial en su trono y en su críptico cabalgando una leyenda subido en le escoba de la ilusión del menologio, áurea leyenda.
 Campestres escenas que ilustran
el día del tránsito que regaron el vino de Francia y los pecados míos
y vi tumbas de piedra de caballeros
del tiempo del gótico florecido,
Supe que un hombre había muerto el año mil trescientos.
Llevo el cristal de Castilla entre mis venas
Pero no pude tratar libros en el Mercado Chico.
Allí me encontré a mi amigo Epiceyo,
Que vende ajos.
Alcé los ojos y triunfante sobre las cresterías de la pérgola
contemplé tu rostro y tu cuerpo en la cruz,
Jesús mío, que me mirabas.
“ Millán, Millán” exclamaste desde lo alto de la piedra
Y yo dije: “ No sé, señor, cura tú las penas de mi lardoso cuerpo dolorido”.
Y fue así como, por un día, fui curado del vino.
Avila, Avila, mágica ciudad de las transfiguraciones y de los presentimientos.
La de los cantos y la de los santos


La luz de tu mirar en el verano llevo conmigo.
Bronce y reja, pila lustral, donde resplandece un monje, un abad y un obispo.
A la salida admiré a los dos hoplitas de granito, grotescos atlantes el cuerpo papelonado en escamas de serpiente, prestos a la carga, un lance mítico.
Avila de los caballeros, petrera y misteriosa
Taladrados de serenidad entre la paz de los barruecos.
 Abula, Abula augusta, y abuela de los incandescentes perdones
En la resaca después de la fiesta de San Vitorino.
Cerros yermos, parameras.
Y me dije al volver en automóvil: “ esta tierra huele a la huella de Jesucristo “.
 Ávila, andariega y triunfal, doncella clara en la noche, Jerusalén de mi sentir judío.
No cansaré de volver al encuentro de tus piedras
Donde estaba cincelado acaso mi carmelita destino.
Ah “ Panmakaristos “ de la que fui armado caballero
A la sombra de la hiedra.
Ven a mí, taladra mi ánima. Este es un sitio mágico.
Deambulábamos por la pérgola de la iglesia juradera.
En Avila augusta, Avila carmelita y de Teresa, un estertor de Españas y espadañas,


Místico delirio, coral redondez solemne del adarve.
 Ávila magna y madre,
Dulzura berroqueña.
Por aquí ha pasado Dios.
Hizo juntar el cielo con la piedra.
Rapto del ensueño,
Bendito delirio místico.                                                                15 de julio de 1998.






                                                                   ULSTER


Belfast es una ciudad sin árboles;
El viento de Aquilón los tumba.
Ian Paisley hereje con sotana y leche a las comidas
Me miró con cara de hugonote displicente en aquel restaurante barato.
La hierba crecía en los cerros pelados que coronaba una granja triste


donde pacía cerca del alpende un caballo alnado junto a los muros leprosos de una taberna
sin tiempo en la campiña,
Que al verme se puso a relinchar huracanes de Armagedón. Yo no soy más que un periodista.
Cámara en ristre y libreta de notas.
Entre en la taberna y pedí cerveza: “Pint of bitter, please”.
No hay ventas del viento en el gredal desolado.
La vida vale poco.
Los villorrios, hirsuta glebas del rencor, se tienden por el camino.
En recuerdos a las logias que desfilaban al paso de los pífanos.
Aquí el cuadrante se detuvo en la batalla del Boyne.
Ulster, monstruo, devuélveme tu reloj que se retrasa que marca la medianoche de hace tres siglos.
Yo quiero en su esfera un cuadrante más limpio.
Yo quiero darlo cuerda.
Lo intenté pero no pude.

Vine aquí a perder mi amor
Por la honrilla profesional que nunca tuve.
Quería ser reportero de guerra
Y encontré mucho odio antiguo en esas maléficas verdes pupilas.


Marchaba el Anticristo al marcial paso de la oca, el pie valgo y al desgaire,
Los brazos péndulos diciendo:
I am British
Blandiendo paraguas y bombín cual arma arrojadiza
Desfilaba crispando los puños
Actitud chulesca.
Un pope adventista impartía bendiciones al revés
Que luego se transformaban en balas de goma
Y en broncos disparos del M16.
Exclamaba: Madre, yo no quiero ser papista
La beca o “ sash” en bandolera
Ominosa cruz gamada
Monograma de victoria y de venganza.
Belfast, punto de encuentro de todas las pesadillas
El odio en sus nidos de sacos terreros.
Graznó un pájaro de fuego y murió un chaval.
Los pacos (snipers)se apostaban en los tejados al socaire de las balaustradas y los aleros.


Mother Theresa en una casa cuna de Falls road sin luz eléctrica.
Atardecía.
Para conjurar el miedo había yo bebido aquella tarde cinco pintas de cerveza.
Era una vieja enteca yugoslava.


Casi me dio miedo hasta que la vi sonreír
En un rictus de tristeza y de evangelio.
Entonces sí.
Peregrina de Cristo,
Besé tu sari.
No era una monja triste sino una Virgen Ortodoxa,
Esa imagen que venero.
Aquel beso me dio suerte
Cuando bala silbó cerca del costado.
Había frente de mí muchos soldados fúsiles en ristre.
Me habían tomado por un terrorista.
Allá estabas tú, Madre de las reflexiones, ensimismada en la palabra de Dios.
El mortal acero desviaste con una sonrisa.
Perpetuo Socorro, estuvo de mi parte.


Ulster, monster,erial de desolación,
Calle real “ business as usual “, pero sin un cristal sano en los escaparates.
Tierra a la que no quiero volver.
Escuché un hablar antiguo en tono monocorde de añejas disputas que no comprendía.
Pero los ingleses ganarán.
Avisté la faz amarga y cruda del catolicismo.
Pero más allá de las barricadas, en estas aceras donde acecha la muerte


estabas Tú, Jesús, el corazón dolorido
Perdonando a hombres que no paran de hablar de batallas, bulas, hegemonías y de obispos.
La sotana blanca del Vicario no se manchará de sangre en Belfast
Que es ciudad prohibida.
Sólo el aire frío se enseñoreaba del malecón y los astilleros.


Escuché el grito ardiente de reivindicaciones,
Fragor lejano de la noche de los siglos, estruendo de batallas,
Empolvadas guerras de religión.
Hedentina vieja y carroña de los cayeron en defensa de una bandera.
Belfast es una mujer triste y fea con la cara recién lavada,
Chica para todo en el barracón de un regimiento de fusileros escoceses.
Estuve cerca de los pasadizos de la muerte
Y la Parca me hacía señas y visajes
Mientras saltaba la metralla y el polvo de una detonación.
Salí por piernas y me marché del hotel sin pagar la cuenta.




Ulster, Ulster, monstruo sin respiro. Está piafando el alazán de Armagedón,
ciudadela encanallada del odio absurdo y concéntrico,
“ waste land “ de desolación. 


            TIEMPO DE FEBRERO
Luce el sol altanero capullos en el jardín.
Un ujier se hizo presente camino de las preces.
Estaba orando en los reclinatorios de atrás
De la iglesia nueva de Santa Soledad.
Tiempo de calma hecho a la medida del aura cuaresmas.
El manojo de azahar ostentaba en sus manos
La estatua de Santa Terecina, enigmática sonrisa que a este pecador protege.
El canto lejano se escondía detrás del salmo responsorio  y un cura mano sobre mano
se sentaba en un confesionario de la iglesia desierta
Aguardando inútilmente penitentes. Se conoce que nadie quiere ponerse de rodillas.
Me recordó vagamente a aquel Fermín de Pas.
Cristo ha huido de vosotros, hierofantes e impostores.
Febrero trae el hervor de días que crecen, de algo que vuelve y se barrunta.


Un solario de lectura he preparado yo en mi coche viejo,
el que está arrumbado en la calle y se resiste
A arrancar para el desguace.
¿Qué fuiste tú sino un recuerdo dulce, una rosa intercalada que guarda el perfume fósil
Entre las páginas de un libro?
Y por la noche recupero aquel prontuario perdido
que trae el afán de antiguas crónicas y de pasados fervores,
Magma incandescente hoy fenecido.
Aquella máquina de escribir
sobre la mesa de un ventanal perdido,
Con vistas a un campo de fútbol.
Edenthorpe, Edenthorpe a la sombra de las chimeneas del alto paraíso,
Del que me expulsó un ángel terrible espada de fuego y cabellos flamígero.
Nunca tocaré la mesa ni el florero que colocaron las manos de la mujer que yo quería.
La máquina de escribir aun llevo conmigo.


16 de agosto de 1998

MUNDIAL FUTBOLERO
Junio es el hermoso mes de las veredas, de la luz que alcanza los sueños largos,


sahumerios y fragancias de rosas y pensiles bañan el campo,
Está la juncia, está el eneldo, está el poleo.
La gualda retama del deseo
Es la reina de las fiestas.
Aromas engalanan el quitamiedos.
Huele bien desde Zamora
y no cesa la fragancia hasta la raya de Oviedo.
El odómetro canta y cuenta la canción de las millas.
La rueda besa los nombres de toponimias que suenan a proeza. Gracias consecutivas de una gesta: Foncalada, el Fontán, Morcín, Mieres del Camino, Campomanes y Pola de Lena;
Arboles y monasterios, canciones, sidra y pólvora para un corazón dinamitero como el mío que se esparce con el canto de las sanas.
Villacastín la encaramada oteando los cordales de los cerros.
En los campos góticos entramos por Adanero, queda Olmedo a la derecha
y es quieto y misterioso con sus siete torres como una galeón incandescente en la noche
mi Arévalo.
Benavente nos recibe con un caballero de piedra, lanza y adarga, gualdrapas sobre el puente.
Antes de León, alguna iglesia mozárabe y en León San Marcos ínclitas mazmorras


donde en blanca amarraron y en blanca dejaron cinco inviernos por un traeme acá esas coplillas al gran Quevedo.
Pajares es un columpio apoteósico casi sobre el cielo.
Quiero echar a rodar.
En la cima que corona la apoteosis triunfal de una naturaleza mítica siéntome  contento, me estalla en los adentros el deje bable, el primer hablar nuestro.
¡ Ah, olorosos retamares, esparto de España!
Su flor también juega al fútbol porque es divisa de los tetra campeones.
Brasil... Brasil... que bailas la samba al son de los tambores
De la torcida con sus mulatas de pelvis perfectas.
El mundial es un carnaval, la consabida saturnal ia de millones y de honrilla, vanidad.
El balón mueve pasiones y ríos de dinero,
acróstico de una nueva religión
Con mitos de Orfeo.
Yo digo que gane el mejor.
“Panes et circenses”.
Las torres argentinas: Caniglia, Verón, Burrito López.
No creo en holocaustos futboleras, ni hecatombes.
En solo Jesús bendito yo creo.
Pero los nuevos sátrapas de los emperadores


mandan adorar a estos nuevos ídolos de una nueva religión sincretista
que oficia sus multitudinarias misas sobre el césped entre transmisiones globales
y yo conduzco por autovías solitarias poquito a poco
hasta mi encartación de Artedo

2 de septiembre de 1998

PARA DON PEPE

Gran Pepe Navarro, chicharrón de golferías.
      Un chinarro en mi zapato
        Dále el trágala, ándele y no se corte
Era la otra cara de la moneda, antifaz desangelado
   De nocturnas pláticas inanes, culo de la impotencia.
Se desazona la patria sin amor.
Oveja que bale, chivo regüelda, aquelarre del sexo y del “ voyeur”
Pedo en boca. Hay pedos en pompa que eructas cada noche por la jeta
Y pedos pintores y pedos espía barritando de la alfarjía de tus desbordantes decorado.
El maricón Crispín tartaja y otro personaje.
Haz el buz, saca la lengua que morirá, Pepe, por do más pecado habías


trayendo a medio par al borde de la alferecía.
Blasfemo, ut nobis parceas. A cup of coffee and tea for two.
Te ríes memo y carraspeas
y pronto vayas al infierno con tus personajes
A dar por el culo a la Veneno y sus comparsas.
Emplazado quedas en quince días.
Aqueronte aguarda y cruzarás el Misisipí a nado.
Tío, estás ahogado.
A fe mía que los diablos ya te hacen corro.

2 de febrero de 1997

( Aclaración: escribí esta “ sottie” y al buen Pepito le quitaron su programa de travesías y de travesuras nocturnas, como cumple, claro es. Aunque tres mis millones lo indemnizaron




16 de octubre de 1998

OCTUBRE EN GUADALETE
Llena octubre el corazón de sombras.
Se bañan las rosas
en tu regazo.


Quehacer de otoño en las miradas que metamorfosea preparativos.
Peregrinos caminamos en un viaje.
No haya quejas.
Va a llegar Dios.
Cava Florinda llora el pecado de una noche.
Porfía Rodrigo en las horcas.
Cava de Toledo y Cova” dunga” entrelazas misterios y mitos.
Sólo en la palabra hombre desdichado hallarás salvación.
España muere y resucita.
El reinado de Witiza y don Julián fraguaron pactos
porfiados escondidos en las tabernas.
Españolito que vienes al mundo te parió tu madre conspirador.
La virgen profanada odia y ama al forzador.
A su vez afila Hércules su daga en la espelunca de la traición.
Es el sino de haber nacido perdedor.
Pero ya se perfilan las sombras.
Una esmeralda esconde la paloma entre sus papos.
Quien ama añora y suspira por cuanto perdió.
El pobre rey derrotado marcha al monte de San Miguel
en busca de perdón.
Su manto de armiño por un sayal pardo
y su cetro por un garrote de espino canjeó.
Marcha por el andén enarenado


una cogolla de fraile y un grisgrís morisco.
Las monjas agustinas cantan tercia en el coro bajo.
La virgen en el umbral le entrega una vara de azucenas.
Ya balan los recentales en el aprisco.
Es octubre en Guadalete.







EPIFANÍA
Silencio en la mañana de Epifanía
Baten los nueve ordenes angélicos sus augustas alas.
Tocan a misa de albores.
Elevan la hostia y el cáliz las caltas en el jardín.
No hay aguzanieves
¿ Dónde estará el avefría ?
Hoy nace Dios en Oriente y en Occidente ya lo adoramos.
Cantará el diácono la pascual calenda en Santa Sofía
y en la celestial Moscú.


Entra el Cristo total.
El sol acaricia las paredes del acantilado y baila el musgo ya su danza de algas y helechos.
Oigo en el jardín el paso de los camellos enfilando la calella de mi helicón.
Este oasis , Señor, que siempre que vengo me transforma.
Incienso macho sea incinerado, alcése el humo del olíbano y de la mirra penitente.
Y la luz de cobre acendrado dora el manto del lar.
Virgen madre, ¿ me detectas ?
Hay un rosario blanco que pende del catre en mi habitación.
Madre de los vencidos, consuelo de los tristes, que velas mi sueño.
Está María presente en esta dulce alcoba a la que yo soñé venir de niño.
El techo es de alfajía y está pintado de azul.
En el arco del camón se atesoran dichas viejas.
Ven en mi socorro, dulce María ven.
Mis muertos no se han ido ni se han muerto.
Están presentes y rezan en el silencio de estos muros
de sus cuerpos transparentes sube esta dulce paz que encampaba la casa.
Útero y claustro mío del Rellayo, astur rincón de paz en las mágicas Españas.


Convento de la vida donde cada año me hago viejo celebrando resurrecciones epifanías y curo mi soledad de desterrado.
Bardanos, lampazos, la ardiente saxífraga, el casto arrayán, guirnaldas de piedra poniendo encajes de espuma vegetal sobre las olas.
Aude et auge, soplo entre las alas.
Cristo, padre de los pobres, librame del mal
25 de enero de 1999


Dolía la ingle derecha y había regresado del Árbol de los aparecimientos.
Era un sábado.
La tentación, reclinada en el garrafón de plástico, jigote en la redoma, como el quiromántico.
No lo pruebes , no lo pruebes.
Lo caté hasta quedar harto.
Metí al enemigo en la barriga, y él hizo razón de vómito inexcusable,
mientras los monjes por Radio Atenas cantaban la misa en rito alto.
Fue una percepción hermosa,
pero yo quedé derrotado y exhausto.
Es mi última libación, que ya no quiero más en mí, mientras canto el Agios.
Lo peor estaba por venir, al quedar determinado aquel encuentro con las furias.


Ay razón inexcusable, pobre infeliz que tanto me maldices, y que se te encasta el tiempo y nos has podido decir nada.
Mi padre en el filo de los recuerdos y el consejo que me dio aquella vez, Antonio, eso es veneno para ti. Por él, si le quisiera, debería haberle hecho caso, pero el dolor de ijada era tanto que no pude resistir.
Razón de tui y razón de mí, hipotenusa de lo imperfecto, que nada llego,
nauseas y pujos que suben y bajan por la boca. Es absurdo lo que estoy rozando,
y el perfil de los sentidos se embota,
pero marzo, a no dudarlo fue siempre un mes nefasto.
Me echaron del amor, me expulsaron del trabajo, y ahora sólo queda me arrojen fuera de casa, como si fuese un vagabundo.
No puedo proseguir.
Amarga fue la lucha, pero más infame la derrota.

8 de marzo de 1999




5 de junio de 2000
AÑALEJO


Añalejo parroquial, lengua de dragón celestial,
rozagante ropaje de las alturas,
oculto brial que vuela los oteros del horizonte.
Llora la lluvia en los paramentos y humedece las acroteras;
está de obra el amor y rebrilla el charol de la calzada
bajo los faroles que alumbran otoño.
La nobleza está escrita en el dintel alto.
Suzanne tenía el alma de llama
y los siete cielos cabían en sus ojos.
A nada ni a nadie amé tanto.
Más por mi inadvertencia la perdí.

Luarca es un miradero verde en la tarde de abril
que se empina sobre el mar, ya los barquitos van a la altura
y uno grande cabecea en la amarra que hasta ti me llevará,
que bien supe me esperas en la otra orilla, al otro lado del Canal.
Piña de casas blancas y portaladas y blasones
vigilando la ensenada.
Veros y contraveros, cuarteles, roeles, leones tenantes,
el lambrequín y los lambeles de tu noble mirada.
Abajo expectante la mar todo de rodillas sobre la dársena


adorando a un sol que inspira brisas de ocaso.
Pide puerto allá a lo lejos una patera.
Hay un cementerio bonito sobre la ladera.
Severín y Evaristo duermen la paz eterna en la loma aguardando el rebatir de las olas y el despertar de las trompetas.
Subamos la cuesta, amor, que hoy es la Pascua.
Una luz nueva y madrugadora alumbra al Cristo que resucitó.
La casa deshabitada con la higuera en la corraliza mirando al norte otrora fue nido de amor.
El rebalaje de las olas canta canciones de guerra
y al amor del ocaso teñido de oros enfilamos la cinta blanca de la carretera, mientras la mies enyerba. Hipólita.
Todo en redor herbece que viene el capitán de la brisa.
Trisque el amor por los montes de La Caridad y de Ballota.
No los despoje nunca Aquilón de su ornato.
Atrás quedó noble Luarca arrullada y blanca tórtola sobre el arrecife cántabro
que duerme en el zureo de su escuadra y los jaqueles de su heráldica.
No conoció la brisura de los segundones
porque esta villa es vanguardia dura,
serviola de los mares proa siempre hacia el Norte,


y un paisaje que es adehala del peregrino que nunca esperó tanto.
El mar y la roca se entrañan
allá donde Asturias deja de abrazar a Galicia
y hacia Avilés se espadaña. 

















10 de diciembre de 1999
PARA TI
Si no es amor lo que en mi alma crece
es un deseo fugitivo,
añoranza de tu piel, el calor de tu regazo y la frescura de tus besos.
Suzanne, amor y albergue en el camino,


funesta incandescencia que abrasa todavía lo que fue y aun pervive.
Y que retorna por las ventanas del recuerdo.
Me asomo y te veo etérea y eterna, espasmo infinito, recorriendo
el trayecto volandero con que tu recuerdo inciensan las vedijas de mi pipa, laxas lisonjas de aquel querer.
Do quiera estés conmigo te comunicas
¿Darás alguna vez respuesta a mi llamada?
¿Qué será de ti, doncella inglesa,
dulce amor por el que vivo?
Gemimos.
Lo hemos perdido todo a esta orilla de la culpa.
Excelsa estás al otro lado como una diosa, en la ribera del Olimpo, tejiendo tu argadillo de memorias,
sabor agridulce de tus besos, ya dardos y rehiletes doloridos
que se clavan en los pensiles acidalios de aquel verano.
¿Dónde están aquellas rosas hoy trillazón del abono animico
que fermenta en la copela de los sueños?
Hubo contrahuellas de una escalera de pesadilla y hubo pasos que nunca di.
Baodicea eterna, tú no podrás morir.


Mi sino derrota ya hacia el Leteo de feroces nieblas.
Bramando voy resistiendo al negro torbellino.
Te añoro el ojo dolorido de llorarte,
mis huellas cansadas de buscarte.
Te convoco, no hay respuesta.
No cabe paso atrás en este laberinto de amor y vida.
La luna brillará a tu lado y el agua de las playas de Gales
se arrodillará en dulces médanos de arena al pie de tu figura,
como en aquella foto de ti cuando pequeña
que yo llevaba en la cartera.
¿Quién rompió nuestras cartas?
¿Quién quiso acabar con nuestros nombres?
Sólo tu imagen alimenta mis recuerdos
y esas memorias me hacen vivo.
Lo he perdido todo al Este del Edén por el peso de la culpa.
Ya no desandaré el camino.
Por besarte y por tenerte daría el resto del tiempo que me queda,
paraíso de caricias.
En cambio yago sepultado en esta ubre inmensa de papeles.
Es la sombra tuya la que busco
prendida entre las hojas volanderas de mis libros.
Mas, callemos y prosternados cantemos el oficio.


Soy yo el monje que entona tus Horas
mientras noviembre  se resuelve en lágrimas de lluvia y alienta los regueros
de mis poderosas quejas.
Ciernáse sobre mí el techo del olvido.
Mi salmodia de Sexta es un treno de hielo dolorido.
Albricias, Suzanne.
Te canto y te recuerdo,
dulce y sonriente en tu trono de dicha como la madona de Arbás.
Madre cisterciense, virgen siempre de mi vida. Amen.



Me odio a mí mismo porque ella todavía me enamora.
Amor de juventud que la senectud profesa.
Me nutro de dolor
y del alto pensamiento.
El sol no regresa.
Muralla del querer,
contra ti no hay bastimento,
ni testuz ni ariete, ni casco ni cohorte, ni galea.
Ay amor, mi mejor rodela, que el dardo sutil de Cupidete todo lo traspasa,
y difumina el aliento espeso de las parcas.


Yo lo declaro aquí y lo confieso
que soy el alter ego de los vates que se fueron.
De Garcilaso y de Petrarca.
Pasame amor con tu saeta y transverbera toda la carne que tu quieras.
Flotaré en el aura de Suzanne
que fue mi Laura.
Nadie lo sabrá pero yo escucho todavía el murmullo de aquel nido.
Soy pájaro que vuela, umbra incandescente que retorna al centro fijo.
Todos los horizontes alzan a mi paso sus querenciosas contrabarreras.
Hoy ceniza, ayer brasa, busco aquel nido.
El rescoldo todavía quema porque fue chispa del eslabón y el pedernal de tanta grandeza.
Oh ardiente virtud engalanada,
alma gentil a la que dirijo toda mi correspondencia.
Linea a linea conjuro a la muerte
y escribo tanto porque tú navegas un mar áspero entre Escila y Caribdis.
Si pronta está el ánima,
el cuerpo va cansado.
En medio del ponto sin fondo también presiento hendir el agua viva
rumbo al viento
y proa al puerto de tus ojos que es mi anhelo.


Nunca podrán trazar sepultureros ni quasimodos beodos la meta del olvido.
Ellos reinan ya en la Tercer Esfera.
Ojos de mi amada Suzanne que en hojas de laurel se han convertido.
Carmín de su boca y su talle un cincel.
De rama olorosa calandria hizo su nido.
Laura laurel, diosa de cuerpo erguido.
Al cielo te alzas alegre y segura. Hermosa del sol inglés.
Suzanne, escucho tu risa desde el hades.

LIMONERO DE MI JARDÍN DE ARTEDO
Yo quisiera ser un limonero
de mi casa jardín en la Concha de Artedo,
echar brancas y raíces cerca del muro del viejo gallinero
sentir la caricia del sol de abril
y el rumor del blando céfiro
en las mañanas de amor.
Cantar , llorar, sufrir, gozar, sufrir, soplar y bullir.
Besaré al obscurecer el recuerdo de la mano que te plantó.
Yo quisiera ser limonero
de mi alegre jardín de Artedo




3 de abril de 1999

JEWISH HOLY FRIDAY
Devils are at loose again.
For if it  was not enough Sarajevo, a Kosovo we neeed with a lot of refugees along the line.
We can´t live without the filming of dubious holocausts.
Hitler is alive in Clinton resurrected.
Bloody nazis. Bloody jews.
The question is that history is only what the warmongers make out of it.Wars have to be won, and cannot happen without Kissinger programming global, step by step.  Barbara Walters with her raspy voice  at the scene.Talkers or scribes fodder the drama. Holy fridays of lately lead to bloody Easter Rising. The high priests thrive on denial, and with their plots want us to learn th at He never was. The Antichirst os real, Jesus a myth.
Oh, my Lord, my heart bleeds!
Every day at every hour is for me Gethsemani.
Here come the Bee Fiftytwos dropping bombs, sting of death, and explosions.
CNN reporters lying low in Bagdad, wrapping up murders.
Is the at the new order the the vultures bring ?


A world without love, full of lies with no room for Christ in it. Truly jewish.
Here comes Fulmination.
Devils are at loose. The wireless bark their onesided truculence, the end is at hand, a flood of argument twisted. But this is un upside world
with its own beasts and its own vestals.
Emma Bonino acts and plays as the goddess Semiramis with specs ruling the winds of wraths. She has an obscene mouth
while the jewish pope watch the line, a truly new Judas all holy, but blaspjempous and sarcastic, the bad sheperd who gave its flock to the synagogue.
Good Friday in the jewish tradition bombim Biel gorod the whoite city by stealth.belgrado has becone Getsemani.
A real holocaust of sulp`hur and pfjhopspjptous.
Waters the the damned rain of the drake tale flyind in the wind of sinisters cruise misiles and tomahwaks.
One good friday like today the high priests killed the song of god, a real kews gestures in their tradition of hatred.

Bombs over Belgrade and so what the pope says?
Bloody old man th at polish bishop. In Rome pontopjicates the devil


and in Washington commnads a fornicator/Terminator. He is a coward, bombing churches and maternity wards.
Oh Christ. Upu died for all of us

4 de abril de 1999, Easter Sunday


I AM FIFTY FOUR... AND SO?

Trae San Antonio del año los días más bellos.
Adornan las flores la lengua de tierra de mi herrén.
La luz de la tarde tamiza melancolía inglesa,
lejano sentir del ayer.
Espira de la catedral de York
al socaire de ti amé yo.
¿Qué habrá sido de la dulce rosa inglesa?
En tus tabernas me embriagué de hidromiel y de cerveza.
¡Ay amor, adónde se fue?
Cruzarán los bateleros por la ribera del Río Ouse.
Estará en su sitio la barbacana de Micklegate.
Y yo ya no estaré.
Ruedan hacia Hull los omnibus de Beverley.
Ya no estaré.
Wilberfoss es ya un nombre lejano.
Acarician los sueños míos la blanca muralla


y vuelan por los postigos donde el arcángel tiene su trono.
Suzanne, siempre en mí, bello vivir del amargo huir
por la perdida herida.
Reina que mandas y gobiernas, corona torreada de la diosa,
blandirás tu hisopo contra el abismo
que de noche y que largo se me ha hecho vivir lejos de ti.
Angeles de Eboracum apiadaos de mí.
Lleva este suspiro de amor a mi rosa blanca emperatriz.
Today I am fifty four and so?
I have reached the age of the Beatles song.
All my sweet yesterdays on my birthday I mourn.
Thanks, God.















13 de noviembre de 1999

Doctor Isherwood

Afternoon in Wilferfoss, it was a lazy sunny afternoon and it was hot. The door was open for the breeze and there entered a little gentleman with a briefcase. It was doctor Iserwood from Poxklinton. Suzanne an I were reclined in the grass of

domingo, 6 de febrero de 2000
Si no es amor lo que en mi crece es distanciamiento de ti,
sima que ahonda el tiempo,
pero tu cara no se aleja.
Siento que tus ojos crecen,
son un deseo fugitivo,
yo siento añoranza de tu piel.
Suzanne, magnífico albergue de los sueños,
fausta mujer incandescente,
visión que se nos viene entre los lirios,
memoria que proyecta lo que se fue y aun pervive,
espasmo infinito,
rosada caricia de tu piel,
vedijas de humo que proyecta al techo el hipocausto de los sueños,


voluta que se alza de la cazuela de mi pipa.
Oh Suzanne, el fuego por ti encendido nunca se apagará,
que es divina almenara que apacigua mi espíritu.
y nadie podrá ya reprimir las brasas de tu alma.
Serás lisonja lasa de mi querer
¿Qué será de ti, hada londinense que por ti he vivido? ¿dónde estarán tus huesos o la esparcida luz tajando la oscuridad de aquellos besos que hoy sois fuego fatuo en el altar del amor? Tuya fue la candela que hoy me alumbra. Mi vida vino de tus ojos.
Lo he perdido todo.
¡Ah este peso de la culpa!
Se han secado la fuente de las lágrimas y el dolor de estanque seco da cauce a mis pupilas, que pronto serán alveolos, cuencas vacías, trono de la muerte al cabo de esta búsqueda sin encuentros agradables, al ser arrojado de tu faz altiva ligaron sobre mí terrible maldición.
No hay paso atrás en el laberinto.
Ya no desandaré el camino. Por buscarte y por tenerte daría el tiempo que me queda.
Sepultado en mis papeles, mulso en la tensión de lo que busco, porque sé que, al final de la huida, resucitará tu rostro;
es la sombra tuya la que busco.
Rezo el oficio.


Noviembre es lluvia.
Se cierra sobre mí el helado cielo del olvido.
13 de noviembre 1999



Me odio a mí mismo mismo y alguien me enamora.
Mirto del dolor que en el arriate reverdeces,
crecal infinito, olivo verdadero,
árbol de Sión que desforesta el sionismo.
Vuelo hacia las altas ramas del encumbrado pensamiento.
El sol no vuelve, muralla de amor, contra ti no hay bastimento,
ni testuz.
Yo me río, alma herida, de la falárica de la suerte que golpea pugnaz el manantial del agua viva.
Seas tú mi adarve, mi casco, mi galea,
pues que ese dardo sublime todo lo traspasa,
difumina el aliento helado de las parcas.
Yo os lo digo y os conjuro, salid demonios de ese cuerpo, que soy el alter ego redivivo de los vates.
Me traspasa la saeta herida el alma de Petrarca
y viene flotando en un aura eterna, perfume de Suzanne que en mi reina para siempre, rostro y rastro de mi Laura.


Nadie lo sabrá, pero yo escucho todavía los murmullos de aquel nido.
Soy pájaro que vuela, sombra incandescente que retorna y el dintel del horizonte que cruza las colinas.
Sombra soy que pasa,
hoy ceniza, ayer brasa pero un rescoldo de grandeza de aquel fuego me quema todavía.
Ya con Laura el sol de aduna catoblepo egipcio, campeón de la cruz ansada, deja ya de apalabrar infortunios, basilisco que occide con la vista, huye o llamo a san Miguel que te ponga en fuga.








DON DE LA EBRIEDAD
Claudio, antes que tu nombre trajeran y llevaran las gacetas
por renglones de musas avarientas
en aparcería suculenta
fuiste para mí en la barra del Gijón aquellos ojos que observaban con un brillo mortífero y cainita,
dos cuévanos, blandones de mortaja.


Tenías un aura trágica, no te lo dije, y un mirar cansino y a la expectativa de arriero de Zamora.
Vivimos vidas paralelas desde los campos góticos y el vino de Toro a los altares de Freia regados de cerveza.
Hull ribera del Humber, Beverley y sus colinas,
Nottingham poblada de bicicletas.
Andares y cantares en trayecto de ida y vuelta, nómadas por trochas perdidas de la feliz Inglaterra, carcajadas de hilanderas y comadres en los soportales de Windsor.
Nuestra poesía fue peripatética, patética nuestra vida,
de hambres en el cuarto con cómodas de caoba, una carta de amor en el bolsillo
y promesas de bailongo regadas de hidromiel-a veces te ponía el cuerpo nuevo una copa de jerez- en aquellos aquelarres del septentrión incierto
y largos viajes en el tren.
Tú al igual que yo añorabas el verde de aquellos pastos.
Nacer al amor y a la poesía en un jardín es predilección olímpica.
¿Qué tienes, profesor inconstante?
Ganas de beber, págame la última copa.
Because you, too, were a Yorkshireman.



Nuestro destino fue la zurra etílica, un estíptico vagar por las tabernas coronadas de laurel con sed y dolor de flato, as beer they said was good against constipation, y el lúpulo diurético todo lo cura incluso el cagalar del mulo.
Al Baco de Velázquez en el trono de serpas y de pámpanos la vera efigie del borracho con cachet me parecías.
A ver que va a ser.
Y demostraste tu casta de beodo no llevando moneda en el bolsillo, dejandote convidar y querer.
!Ah, tunante, no me lo dijiste, portabas el maravedí debajo de la lengua.
Te tienes los ojos triste y saltones de un mosaico romano,
retículos de una pínula enfocando hacia el centro, camino de la enosis.
Unión con Dios, místico vino. Juan de la Cruz también le daba fuerte al moscatel que sacramenta
la tristeza inherente al ser nacido, pues hizonos  de mosto zeus divino y forma de cuba tiene la placenta, sus flejes y dovelas tracería de pámpanos, alcurnia y dicha del pobre.
Claudio, desde entonces me pareciste más genio,
y llevado del ebrio don me pongo a bailar en un pichel de tintorro.
Navegan sicut naves velut umbrae piezgos sobre el Tormes portando en sus panzas oneraria felicidad del jarro que el dolor olvida.


Nadie nos podrá arrebatar el gusto del mosto
 que es ambrosía y remata mis jaquecas,
vayánse los sueños al diaño.
Me asalta de repente en tu capilla ardiente
esa imagen opulenta de jícara de cerveza que al amor de una tarde de otoño en el Gijón nos consumimos, bottoms up, prosit, de hoy en un año, que lo veamos.
En gesto que acredita de ser un hidalgo de gotera.
Tampoco en las tabernas preguntaron nuestros nombres.
Encima, compartimos la desdicha de ser vilmente zurrados por la parienta.

Mujer es muerte, zorra y crija, descompuesto componente,
sangre y muchos complicados palillos, red de atarjeas, cloaca y cañería, hartos estábamos de ciruelas claudias.
El mundo no resulta sino una gran taberna, Cayín.
Pero tu has pasado el freo ya va para un verano.
Aguardarme me has en la ribera de la Estigia, zamorano,
y que sea al cabo de muchas vendimias.
Recuerda que me debes una ronda y no te la perdono.
Brindemos, brindemos la escanciada malvasía,


por cuenco la calavera de don Pepito, el amo publicano,
y por cáliz el grial de Jesús en la Última Cena.
Alcemos nuestros vasos por la opulenta vid y la ardiente higuera,
la gaya ciencia y la crin de hiedra agitando las desoladas tumbas y el lúgubre muñón del muro del convento en ruinas,
sólo ya cabelleras de ortiga que peina el viento.
Un haz de luz allá a lo lejos, un túmulo y la credencia de la hostia, un estro que plañía, el incensario y el copón que robaste, chiquillada travesura o gesto profético de la desolación que vendría, de la credencia de un tabernáculo románico.
Estabas predestinado a estar perpetuamente de cuadrilla, asendereado libanomántico y catador, ofrendas de la vid, palabra de vida, dando tumbos a las Siete Calles.
Peores fueron otros sacrilegios.
El estro gruñe y el licor rezuma en la cresta de tus versos embriagados de elegía,
ajustadas las estrofas a este erial que vivimos.
Te has ido y nos dejaste de albacea estas palabras
cuyos ecos retumban, cual doma de lomo del sonido, lastimeros contra las fauces de la gárgola en lo alto del pináculo de la catedral vacía.


Don de la ebriedad es éste, pregonados licnobios que iluminan las sensaciones depuradas , luz  larga contra los muros de la ciudad dormida toda almena  sobre el Duero, el Eresma, el Ivel, el Ouse, manso río de York.
Nuestras aguas van a a dar a todos estos nombres y a otros mares, bañados por un sol de incertidumbre, extensas miradas, siembra de cruces, bajó el poeta al sepulcro, pero en la lengua resucita agitandose en místicas prelaciones antes del sacomano.
Ese fue, amado Cayo, nuestro marbete, código de barras.
Ahora estamos mano a mano tú y yo solos, después de un funeral, en visita por las tascas.
Sirven abluciones en el barrio húmedo, que sólo alcohol es talismán contra la desesperanza.
En tanto que llegan los fosores pico y pala en ristre. Ya sabemos que Acaronte aguarda.
La voz del otoño no comprenderá nunca los brindis de los dioses.
Ya temulentos caminamos por la orilla de la metamorfosis, la canción hecha crisálida.
Ya podemos subir al Olimpo pimplados de catarsis.
Te deseo tuvieses una muerte dulce aunque aquella tarde en el Gijón estuviste a punto de pegarme.
Claro, yo no soy más que un facha.













martes, 11 de abril de 2000

ALCOR ARREBATADO
Tórrida mirada, halcón huido por las sendas
de mi pensamiento fugitivo.
En el piano de don Gerardo una estudiante del Beatriz Galindo ejecuta arpegios.
Estalla una eclosión de notas a lo vivo.
Entre Bilbao y Chamberí yo te buscaba,
espiando en las noches de febrero la luz de tu balcón.
Venía a verte todas las tardes disfrazado de profesor.
En la calle Antonio Flores
yo tuve una vez un amor.
De aquello sólo me queda el recuerdo de un ascensor
y misas a la tarde en las clarisas
que ahogo en vino.


¿Amor, por qué te alejas para no volver, voltario insecto de la sinrazón de alas de cínife?
Una efélide de tu carita, niña del norte
que ha desparecido para dar paso al livor de la muerte y del olvido.
Soledad infinita que nos circunda, márfaga de todos mis sueños.
Nunca pude ser el dueño de tu corazón.
Amor que se fue y no vino, despareció en el rostro difuso de aquella a la que yo esperaba.
Soledad de la tarde y de libro abierto sin perspectiva.
Presencia hermosa de un querer que dejó huella.
Por él la vida toda yo te entregué.

Soy un saltador, un derviche en la redola.
Gire el cangilón de mi plegaria.
Paravskeia, virgen del viernes noche, ponte guapa.
El viento del deseo viene metido dentro de un piano de cola
que colmó mi deseo más allá del freo
metamorfosis del aire de fronda
rasgando el perfil misterioso de las hacinadas de ilusión.
Pata ti una niara de besos yo te reservo
que susurrará Eolo al oído, ya eres matrona.
¿Fumas todavía ? ¿Con quién te acuestas y a quién haces el amor?


Lapida y epinicio yo me fui a negro sumido en un absurdo de retama y de organdí.
Treinta años pasados y yo soy igual.
El obispo me ordenó diácono, pero no he llegado a nada y menos soy, acaso sólo un relámpago en la tarde de tormenta, acólito únicamente de las nubes,
tibia y calavera en la huesa.
Sobrancero de aquel dulce verano del sesenta y ocho, erigido en mayordomo de tus besos que se almacenan en el desván y el alguarín de los recuerdos.


jueves, 28 de septiembre de 2000
             A UN CENTINELA
Centinela que reposa en la garita a rayas
del polvorín nuclear,
menos matar.
Escucha mi canto limpio,
el llanto de los marinos hundidos
en el Mar de Murmansk
que tu transfiguras en ojiva que apunta a la muerte
y no al claro amor,
embeleso tardío, molduras y metopas
y entorchados, floreos incandescentes
que traza el sol cada mañana en su aliento fugitivo.


Oh tú sabio que nada sabes y tanto pontificas,
hidrópico de ciencia y empalago.
Estás barajando ascuas, tú lo sabes.
Te tajo las cuarenta cartas
y carga ya el golpe perentorio,
baja del pedestal.
San Ignacio voló en su hornacina, el ojo ardiente, fumarolas al pecho que se vienen renqueando
con un ojo en el cielo y otro en el suelo
y anagrama de eternidad.
Compañía de Jesús, ven a reinar quimeras de imperios.
Roma en nombre de Cristo asumió la carrera del mal.
Un aro en llamas viaja por el horizonte
y en Sidney parva cosechas de medallas.
Me telefonea el maldito Santos Gozalo, escupitajo hitleriano, con su cara de gozque del odio
y entona alabanzas al falso Fascio, su voz de sapo hiere mis oídos falangistas, y la faz de batracio que derrama
baba integrista me asquea al otro lado del hilo.
Los árboles marchan ya al son de la hiedra.
Hay una urraca en el portal.
En vano persigo al coro de cisnes que nadan las aguas pandas del estanque,
pluma blanca de una era que termina.
Viajo a Arévalo y voy en ca el alfayate Manzano.


Ya las becadas acuden a la cita inexorable de septiembre
y vuelan en ala delta sobre mi vertical,
en paso sonoro que lanza al viento mensajes de serenidad.
Solícitos escuadrones de Marte y de Neptuno, columna de abismos,
expugna los adarves interiores del agua;
el pulpo ataca sin fortuna al múrice que se agarra todo veneno y grapas a la socarrenas de una lápida submarina.
El múrice no quiere ser amante de la arena,
desdeña impotente la curvas rotundas de carne de hembra
que palpita todo medano y duna junto a la orilla.


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