TOMÁS SALVADOR
EL ATENTADO
VIVIÓ en la
Barcelona del pistolerismo y escribe sobre verdugos y victimas como si
fuesen una misma cosa. Cada cual carga con sus razones o sinrazones merodeando
por los abismos de la acción directa. El terrorismo es una forma nueva
de acción directa aunque se trata de algo tan viejo como el mundo
que contradice a las Tablas: “y el quinto no matar”. Matar en nombre de
Dios o por la patria es una de las grandes aberraciones históricas
pero ahí tenemos al sionismo que matan moros en nombre de la
Biblia para reconquistar la heredad de Abraham. Hay que volver a la tierra
prometida echando a los palestinos al mar.
Ayer vi
una película norteamericana protagonizada por Brad Pitt que me dejó turulato
por su crueldad y violencia: la matanza en un cine francés de oficiales
de la Wehrmacht a los que cortan la cabellera unos maquis de la
resistencia francesa. Un filme feroz. Esta noche tuve pesadillas como consecuencia
de esa proyección por la Primera Cadena de TVE.
El novelista de
Villava nos da una observación de primera magnitud. El ser humano puede ser
verdugo y a la vez víctima de sus propios delirios; la serpiente de las siete
cabezas ha vuelto para instalarse, matanza de Estrasburgo tres muertos como el
año pasado en Berlín eligieron los yihadistas mercadillos a los acordes del
villancico alemán o tannen Baum ihre blatter sind so grune. Se
baja la guardia.
¿Qué es la
Yihad? ¿Quién paga y sufraga? Moloch viaja por Europa por nochebuena con un
arma bajo el brazo. me temo que el caldo de cultivo de esta sociedad medra con
la violencia
Un general acude
español a ver a su entretenida, la ha puesto un piso cerca de la
Diagonal. El militar es un africanista. Recordemos que el autor del “Atentado”
hizo la mili en el Hacho ceutí, hablaba el chausa y escribió dos novelas
grandes de ambiente marroquí: “Cabo de Vara” y “Hotel Tanger”.
La partida de
pistoleros observa sus entradas y salidas desde un edificio aledaño cuando acude
a visitar a su novia, Luisa. Al final consuma su propósito y fríe al viejo
mílite a balazos, no matan en nombre de dios sino de una idea: la revolución
social. Admitidas ciertas premisas, el novelista trata de
penetrar psicológicamente en el alma de los asesinos que disparan
por la espalda al gobernador militar de Cataluña. Creo que se adelanta a los
tiempos, al recordarnos episodios de la Semana Trágica y del auge del
pistolerismo anarquista en Barcelona. ¿Han vuelto con Torras que es su padrino
aquellos espaldiers? Trata de entender las razones tanto de los que matan como
del que muere como defensor de la legalidad. Las cosas no son tan sencillas. La
acción transcurre en medio de un dialogo vibrante de apasionante lectura. Tomás
Salvador fue uno de esos grandes narradores al que no se ha hecho justicia. Lo
arriconaron borrando su nombre con una tasella inicua: “fascista” pero fue el
autor más leído en España en los años sesenta y setenta. ya quisieran algunos
novelistas actuales del regimen poseer un poco de su saber hacer narrativo: la
Rosa Montero sus novelas ni verlas es un ejemplo de como se puede hacer mala
literatura incluso feminista. Perez Reverte, el que más ven de y publica es
pura fachenda plagiaria. El contubernio ha penetrado en las filas de nuestra
crítica al grito de este sí éste no. Hoy en España hay muchos escritores
muertos literalmente fusilados en las cunetas...
Palentino
de Villalba recriado en Barcelona, Salvador, fundó una editorial abrió un
quiosco en la Ramblas murió en la pobreza.
Los relojes
desgranan la vena aorta del tiempo. Mala cosa. Literariamente la democracia
trajo consigo novelistas malos, periodistas peores y una literatura muy pobre
al estar manejada por propagandistas de relumbrón. El Atentadofue
premio planeta 1960, se adelanta a su tiempo casi un silo, anunciando la
llegada del milenio igualitario en que todo va del revés, todo es confusión. No
mentarás el nombre de Alá en vano.
Manuel Pardiñas
el 12 de noviembre de 1912 descerrajó un tiro a bocajarro a José de Canalejas
vendrían otros atentados Carrero Blanco, Canovas, Prim. Salvador se inspira en
un hecho notable: Ramón Murull, anarquista ampurdanés, trató de asesinar al
gobernador de Barcelona el 25 de enero de 1894. John Booth un actor de poca
monta asesinó a Abraham Lincoln en el palco de un teatro de
Washington el 14 de abril de 1865 y el presidente Mc Kinley el que a
los españoles nos echó de Cuba fue muerto a manos del revolucionario Czologes
en 1901. John Kennedy fue victima de un tal Oswald en Dallas en
otoño de 1962. Las aspas de los aerogeneradores de la sangre no paran de moler.
Ahora la
Europa podridamente demócrata pero abrazada al totalitarismo merced a una
Media bajo su control se siente amenazada bajo la bota del yihadismo y tiembla
ante la amenaza de una invasión coránica al grito de “Alá akber ila
Al-la acbar bizmillá (en nombre de dios misericordioso) con esta
formula nuestros hermanos musulmanes nos felicitan las pascuas. Es e grito de
Dios lo quiere de las Cruzadas. No nos desmelenemos. Estamos a los pies de los
caballos.
El Papa romano
predica el buenismo y la acogida. ¿Caballos de Troya? Me acuerdo de un viejo
refrán: “meti a un ratón en mi granero, fizose amo del cillero” Tratemos
de comprender el por qué. Vuelve el azote turco sobre el viejo continente, será
que Dios nos somete al azote a los demócratas de la ciudad alegre y confiada por
haber quebrantado su ley. De odio y presunción; aquí todo se paga, católica y
cruel majestad…
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