2026-03-05

sacramenia baila a santa ana

 

Posted: 21 Nov 2018 12:18 PM PST

TORRELAGUNA VIRGEN DE LA SOLEDAD BENDECIDA POR CISNEROS RUEGA POR ESPAÑA

Posted: 21 Nov 2018 12:17 PM PST

La imagen puede contener: una persona, de pie, multitud y exterior

Posted: 21 Nov 2018 08:33 AM PST

AMOR DE LOS AMORES. RICARDO LEÓN


Amor divino, amor humano mal de amores. Llama de amor vida. El alma busca ete4rnizarse en el otro, dicen que el amor es indestructible pero en realidad nadie sabe el amor qué es. Según Ricardo León amor de hombre acaba entre gusanos. Ricardo León juega a los dos niveles y a los dos contrasentidos sin sentido en esta novela mística. El alma del protagonista se fragua en el dolro. Nadie ha tratado con tanto calado el escabroso asunto del adulterio con tanto recurso psicológico en la literatura de la cual este malagueño es una de sus cumbres al menos dentro de la generación de postguerra y anteguerra y es preterido odiado y olvidado porque alza el velo de la verdad, descubre que el sistema parlamentario siempre trajo a España los odios, malquerencia, crispación y ernm definitiva la guerra civil. Las cosas no son tales y conforme nosotros soñamos. El escritor está en la obligación de buscar las claves del enigma. Esta es la piedra de tequie de su tensión creativa. En la naturaleza existe la estética pero el mundo carece de ética. No hay lógica en los amores. Fernando Villalaz es un hidalgo de rancio abolengo que es traicionado por su esposa Juana que tiene un romance con uno de los criados de la casa ducal. Fruto de tales amores nacer Fermín. Cuando descubre que no era suyo el mayorazgo que se había quedado ciego recupera milagrosamente la vista. La voz de la sangre le aconseja tomar venganza para lavar la culpa de la honra mancillada. En vez de eso toma la decisión Fernando Villalaz de dar todo cuanto tiene a los pobres (fincas, palacio, muebles, servidumbre) a los pobres y hacerse vagabundo en contra de los consejos delñ cura del pueblo y de sus amigos. Viene el desprendimiento y el desasimiento o despojo de todas las pompas y vanidades terrenales. Pocos literatos han conseguido con tanta pericia y golpes de efecto cuadrar este proceso que entre los ascetas de nuestro siglo de oro se denominan “dexamiento”. Los dejados o abandonados, los desprendidos, los que colgaban su ego en el perchero antes de entrar al templo y se adentraban cantando el himno de los gnósticos "Gnosce te ipse” sólo aspiraban a un objetivo: sufrir y padecer por Cristo para mejor imitarle. En la disciplina del camino de abrojos sólo se alcanza la puerta del paraíso por la vía estrecha. Dejando a un lado  fama, riquezas, nombradía, influencias, hedonismo fetichista. Hay en esta novela capítulos que chacen pensar en textos de San Juan de Dios, de san Juan de Ávila- preciosamente en Almodóvar del Campo lugar de las predicaciones de este santo al que llamaron apóstol de Andalucía sufre presidios y humillaciones y es asaltado por  ladrones- o santa Teresa de Jesús. El estilo es elevado y sublime. Ricardo León escribe muy bien aunque vaya a trasmano de lo que se lleva ahora. Toda una exquisitez literaria. Resucita palabras de la lengua castellana que estaban arrinconadas en el baúl de los recuerdos como: belezo (vajilla), runfla, espetera, tuera, amarga como la tuera, (coloquíntida, una planta que se cría en los campos de Albacete) vahear, zumbo, constrictor, vargueño, rusientes pupilas, alferecía, amaurosis por obsesión, urente, dulces ayeres, vete con tu pecado que yo me voy con mi afrenta, zumba, gorjeo, avizorar, zumbel. Báratro. Zahareño La palabra clave sobre la cual gira el argumento es el verbo desasirse renunciar porque toda en la vida es cárcel y hay que destrabarse de las celadas y esclavitudes del destino de nuestras pasiones. De bellas mentiras vivimos, hermano penitente. No oses robarle a la esfinge su secreto ni apagar le fuego sagrado de los dioses. Con todo y eso entonemos aquel himno de las procesiones del Corpus de nuestra infancia “Cantemos al amor de los amores, cantemos al Señor. Venid adoradores adoremos a Cristo Redentor” la melodía pertenece a los tiros órficos de nuestra religión eucarística

SACRAMENIA BAILA A SANTA ANA

Posted: 21 Nov 2018 08:32 AM PST























































madame bovary

 

PSICOLOGÍA DE UN ADULTERIO

 

Tema eterno que dio pábulo a la novela y al teatro, así como a la crónica negra, desde la vida misma, ceba el monstruo de la literatura de bulevar y también de la novela psicológica. Madame Bovary ha tenido no pocos secuaces. En la actualidad es asunto de la tragedia de todos los días porque aquí está el origen del crimen pasional y la violencia de género. Un adulterio en la alta sociedad de Oviedo le hizo escribir a Clarín su Regenta. Es asunto recurrente en Galdós pero a mi juicio pocos autores lo han tratado con tanta solercia y dominio de las pasiones que irrumpen nadie sabe por qué dentro de un matrimonio y destrozan familias originando crímenes y desgarros como Ricardo León en “El Amor de los Amores”. En esta novela se retrata a Juana la esposa de don Fernando Villazal y Samaniego de cuerpo entero. Es la historia de los amores de esta mujer hermosa y de origen humilde con Felipe un anarquista miembro de la masonería, de escasas virtudes físicas y morales pero dotado de grandes poderes de persuasión. El usurpador del amor de los amores es taimado, rastrero, hipócrita y traidor. Sólo la bondad y la elegancia de don Fernando permiten que acceda como un miembro de la familia a la Torre. Se enfrentan en estas tinieblas la luz del ángel con la serpiente maligna, la caridad frente al egoísmo, la hidalguía y señorío español de la pureza de la sangre contra la villanía del converso. Y vence aparentemente el diablo. El mensaje de este libro coloca muy en entredicho las enseñanzas del mandato nuevo: hay que amar los enemigos. Sin embargo don Fernando al permitir la entrada en su casa a Felipe deja que el demonio allane su morada y le robe lo que más quiere: su esposa y su hacienda. He aquí una diatriba contra la filantropía y el buenismo. Dice el evangelio que no se puede quitar el pan de la boca de los hijos para dárselo a los perros Siempre oí decir que la caridad bien entendida empieza por uno mismo y la comisión del amarse unos a otros es una utopía que la iglesia como institución casi nunca ha seguido. Ese es el enigma metafísico que plantea esta estremecedora nación. El señor de la Torre que estaba ciego milagrosamente recupera la visión cuando da a luz doña Juana para comprobar que el hijo de la parida no es suyo. Es “un gitanillo”. La familia se deshace, la casa se destruye. El protagonista renuncia al mundo y se lanza a los caminos como ermitaño abrazado a su dolor y a la cruz. Doña Juana en los primeros capítulos cuando el autor describe al antagonista muestra aversión hacia la persona de Felipe. Sin embargo es victima de una pasión irresistible hacia aquel hombre mal encarado, ladino, de ojos hundidos y sin ninguna atracción física. En contraste, no siente nunca por su marido Fernando ninguna admiración, lo trata como a un niño, lo humilla en público. Ricardo León avizora en este desdén un fallo que derivará en tragedia. La mujer tiene que ser dominada no sólo física sino psicológicamente por su esposo. Surge la lectura, los palos, las voces, las lagrimas, los tiros, las cuchilladas y todas esas tragedias del hogar que nos relatan a diario los informativos y son el afrecho de muchos programas matinales de la tele que viven del morbo y del dolor ajeno sin que se analicen en profundidad los orígenes y las causas. Decir violencia de género es algo muy genérico y traído por los pelos. Nuestros psicólogos, nuestros periodistas llevados por el sensacionalismo se quedan tan solo en la epidermis. Es el síndrome de Madame Bovary. El fracaso del matrimonio en occidente, el amor de los amores se va a pique arrastrando a la profunda sima a nuestra sociedad. Ricardo León no sólo nos deleita con este libro publicado en las primeras décadas del pasado siglo sino que nos brinda a los españoles una lección de ética. Abordando un tema que quizás carezca de solución como el adulterio

 

 Acacia


A la entrada de Segovia según se va por la carreta de Madrid bajando la cuesta de Baterías hay un puente romano, el de Valdevilla por el cual las antiguas cohortes y clades de Augusto vadeaban con su impedimenta el río Clamores que hace dos milenios debía de llevar mucha más agua  pero que a mediados del pasado siglo fluía sin apenas caudal. Mucho puente para tan poco río, la verdad, pero cuando se construyó el Acueducto era un flumenque juntaba sus aguas con el Eresma.
 A la otra orilla estaban las casas militares unos chalecitos un pequeño jardín delante y un corral detrás en las que transcurrió mi infancia.
La colonia inaugurada por el coronel Tomé, que era un catalán bondadoso y pequeñín, en 1951 (guardo una foto de la ceremonia de la entrega de llaves, yo estaba de buces sobre el pretil de ladrillos sardinel, muy rubito y con mi traje de marinero).
La colonia había sido edificada por presos de guerra que en régimen de redención de penas por el trabajo los cuales trabajaban para Regiones devastadas, Las antiguas casas militares, cuando el odio y la revancha regresaron a España con su aliada la ignorancia, hoy han sucumbido a la recalificación de terrenos –esto no era más que un peñascal- y a la reconversión urbanística.  O a la  revanchista de algunos que se liaron a derribar lo que había construido el anterior régimen.
. Se cerraron cuarteles y se ha dejado prácticamente indefensa a la nación o sin paraguas estratégico (es como tener un tío en Alcalá) de la OTAN porque el ejército era la espina dorsal de la nación.. Y su destrucción, o la desmilitarización, llevada a cabo por José María Aznar, el inepto, constituye hoy por hoy una delas grandes amenazas al porvenir de la unidad nacional.
En esta monarquía falta un militar republicano domo Godet para ponerle las peras al cuarto al demente de Arturo Mas.
El general Godet, un catalán leal que luego sería fusilado en Burgos por su adhesión al orden constitucional sofocó el alzamiento separatista de Companys, entrando a tiros en el palacio de la Generalidad. Salvó a la republica y salvó la unidad de España..
. Sin conscripción y sin levas o la mili que era una escuela de hombres de ciudadanías y de valores España ha dejado de existir o puede porque este viejo país, que derrotó al Islam y puso freno al dominio sionista tiene otros muchos recursos y la liebre siempre suele saltar.
. El puente que había ha sido cegado para canalizar al Clamores que desde hace bastante tiempo era un río subterráneo, Guadiana bajo los arcos del acueducto. Pero aun quedan los apeos y el balaústre.
 En el lado de allá y en la curva que hace la carretera sigue la acacia plantada por mi padre en la esquina del patinillo del sargento casado. Más allá vivía el brigada Vences un poco más el teniente Ricardo y un maestro ajustador de Zamora que tenía un hijo que se llamaba Pedrito que jugaba conmigo al gua. Siempre andaba con mocos.
-¿A qué Virgen alumbras, Pedrico?
-A la que me dé la gana.
La acacia ha crecido tumbada porque  a los de mi cuadrilla nos gustaba zarandearla por el tallo como si fuese una muchacha. Y digo la acacia sigue floreciendo y tiene 56 primaveras poco menos de un lustro que yo. Siempre que vuelvo a mi pueblo me fijo en ese detalle y paseo mi melancolica rodada por lo que fue mi barrio que de  Valdevilla- Castrobocos donde estaba la taberna, pasado Villangela, del Tío Loco, adonde mi padre me mandaba a por vino y gaseosa para el gasto