2026-04-13

joaquin diaz me entusiasmó su obra como musicologo y escritor. Un representante del alma castellana en la generación del 68. Por sus acordes soplan aires de amor y juventud

 Mi padre gobernador mi tío alcalde mis hermanas maestras contigo casaré y mi hermano menor es electricista y en la paz era un gran accionista. Tararirurira. El alcalde Aguigorriaga tiene mucha ilustración (bis) que sabe tocar el chistu y también el acordeón y todo el mundo le dice que se llama Pantaleón. Pantaleón… Pantaleón (tris).

 Una canción vasca. Un son de la carlistada que extrajo el gran juglar vallisoletano del baúl de los recuerdos un baúl que ciertamente no era el de Karina sino el de los grandes polígrafos y hermeneutas del Romancero desde Menéndez Pidal a los grandes folkloristas, cantores, rondadores y dulzaineros –y aquí venga nuestro recuerdo para Agapito Marazuela que aquí te traigo la ronda te la traigo de hontanares tengo las albarcas rotas y se me salen los cereales, cuando cantábamos en el trillo o en la siega éramos mejores éramos más grandes, el castellano es un idioma dulce de ensoñación para hablar con dios o para increparle pero cantado suele ser la ostia- y otros estudiosos de los gloriosos cancioneros olvidados.

 El de Upsala. Elixir de Juventud. Cárcel de Amor. Joaquín Díaz tú eres el más grande. Tú fuiste el mejor. Adalid de la canción protesta que nos puso a todos en movimiento. De muy cerca te siguieron los del Mester de Juglaría a la que pertenecía una moza que era nieta de Doña Aniana aquella comadrona de Segovia  que me sacó a mí sin demasiados instrumentos quirúrgicos (entonces los españoles nacíamos y moriamos en casa) del vientre de mi madre la Juanita y la pobre según me cuentan sudaba la gota gorda  ante aquel parto ímprobo yo di en báscula al nacer seis kilos y medio y si mi madre no se fue pal otro barrio fue por chiripa pero ahí esta mi Juanita tan tiesa a punto de cumplir los 90) en su repertorio la tonada del atleta el del tío Juanillo que se tiró y se tiró por el puente de Aranda pero no se mató.

 Después estaban los que más bulla metieron Raimon  un catalino caradura la Cara al Vent malísima por cierto dicho sea con todos mis respetos para el de Valencia. Paco Ibáñez el comunista que nos devolvió a Quevedo en música y las nanas de Miguel Hernández. Acabamos hasta el gorro de Miguel Hernández y de García Lorca. El poderoso Caballero y el Canto a la cebolla que nos hizo ser y sentirnos un poquillo rojos y contestas y un poco revolucionarios de salón y de guateque muy enamoradizos y muy soñadores pero con un vaso güisqui en  mano. 

Nos íbamos a comer el mundo. Y nos fuimos a Europa con el repertorio de todas estas canciones alma de nuestro sentir. Pero sin duda el mayor fue Joaquín Díaz. Aquellos conciertos. Aquellas sentadas en el campus aquellos recitales en los Colegios Mayores. En ellos desempolvó no sólo el romancero sino también las jarchas moras y los cantos de obrador y taller las moliendas sefarditas. Buena semana te dé el dió. Y  al año que viene en Jerusalén.

 La Tarara como la cantaba Joaquín es ahora muy popular en Marruecos.- radio Rabat la tiene de sintonía  de programación pero no es una canción morisca sino muzárabe. Las moritas que nos enamoraban en Xauén (Jaén) Fátima y Oliva y Mirien no se ponían blanco los Jueves Santos entre otras cosas porque no creen en los Jueves Santos los moros ellos tan suyos. ¿O sí? 

Él resucitó y nos enseñó a tañer los viejos rabel. Este rabel pide vino y las cuerdas aguardientes y el mozuco que las tocas niñas de quince a veinte. Ole y ole morenita ole y ole resalada que tienes la sal del mundo y no te meneas nada.

 En sus notas llegaba prendido todo el candor y el rebullicio de las antiguas romerías de aldea. Los picaros donaires de la molinera y el corregidor cuentos de amor y de desamor que vienen de la época visigótica y descubren el sentir el amar y  odiar y la manera de pensar la reacción ante la vida de Juan Español nuestro amado y sufrido pueblo. Que buen vasallo si hubiera buen señor.

  Estampan la fuerte impronta católica por ejemplo en la Baraja de los Naipes o los Mandamientos de amor. El gregoriano que escuchaban los paisanos en la iglesia los adaptaban a su versión. Asi salieron los prefacios que entonaba mi abuelo en el trillo. Castro los chivos, Torreadrada las cabras, Fuentesoto cagaberros que se crían en Peñacolgada donde canta y se mea la zorra cuando a ella le da la gana.

 Cantos de siega. Cantos de ronda y de trilla. Fervor religioso vibrando en los corazones. Jueves Santo, Jueves Santo tres días antes de Pascua cuando el Redentor del mundo a sus discípulos llama los llamaba de uno en uno de dos en dos se juntaban y les convidó a cenar en una mesa sagrada. Nadie como el genio innato del pueblo ha sabido explicar con tan pocas y tan breves palabras el misterio eucarístico el drama de la redención del que se quedó con nosotros hasta el fin de los tiempos.

 No. Castilla no es triste- me dan cien patadas los libros de Machado y de Delibes, es cabrona muy envidiosa y querellante cuando se ve sin caudillos pero leal y cabal- y aquí están estos cantos de Joaquín Díaz, el gran Joaquín, mi ídolo, nuestro rapsoda (los Beatles no le llegan ni a descalzase por su adaptación y harmonización de los viejos aires) para demostrarlo. Castilla es alegre un tanto socarrona tierna y un poco echada para adelante. Escuchen si no  el tono bronco de Los Mozos de Monleón para demostrarlo.

 Los Mozos de Monleón se fueron a arar temprano para dir (sic)a la corriza (castueño la jerga de Salamanca) y a veces entra a fondo con todo el rico acerbo musical de la zona de Sanabria en el vértice de confluencia entre Asturias Galicia Castilla y Portugal que dio como fruto un lenguaje riquísimo. Rondas sanabresas. A la ronda galanes  que ya viene el día. Cada cual con su dama yo con la mía. No vas sola no. Lucero, lucero del alma mía salió… y esta noche las mozas sueñan quimeras por la cinta del pelo de una morena. No vas sola no, etc. 

Joaquín Díaz aunque pinciano sus padres provenían de Asturias.

 Le recuerdo bien aquella vez que lo entrevisté para “El Alcázar”. Barbitaheño con una melenita rojiza y sus aires de seminarista y fue seminarista de los nuestros en el gran seminario de León de los que se salieron y empezó a entrevistar las viejas partituras en aquellos manuales musicales que había publicado FE (falange española) o saqueando los archivos musicales de la catedral de Segovia guardado por mano experta de don Hilario Sanz el buen don Hilario el lectoral de la catedral toda una institución en la Archivistica Española. Impresionantes aires de la tierra.

 En el seminario estudiamos música con don José del Moral maestro de la capellanía un cura rico con gran corazón buen oído y muy mala leche.

 Si desafinabas en el coro bajaba del estrado y te pegaba una torta. Y yo me recuerdo a mí mismo una tarde de mayo tratándome de aprender el romance del prisionero antes del examen de música. Que por mayo era por mayo cuando hace más calor cuando los trigos encañan y están los campos en flor. Cuando los enamorados van a servir al amor. Y yo triste y acuitado yago en esta prisión, que no se ni cuando es de día ni cuando las noches son. Si no es por esa avecilla que me cantaba al albor. Mátemela un ballestero. Dele dios mal galardón.

 La recuerdo solfeando sus a solas una tarde de mayo debajo del viejo moral añoso que retorcía su tronco en la esquina de la huerta en aquel cuaderno al compás del dos por cuatro. No era difícil. Más difícil era la que siempre salía. En el examen La letra se ha desvanecido de mi imaginación pero no el solfeo. Era al tres por cuatro: mi-mi-la-si-do-si-la-la-re-si-fa-mi-la-do-la-re-si-si-la-sol-fa-mi-la-re-do-si-la. No suspendí. Don José me puso un cinco.

 Yo fui niño de coro. Pero el mejor músico que teníamos y la mejor voz de tiple era José Antonio –creo recordar- Alonso una de las mejores voces y no sé si fue él o seria Marianillo el que hacia el solo en el villancico a san Frutos que cantábamos en la catedral la escolanía los 25 de octubre.

 Un milagro de la Virgen de los Tránsitos ha permitido que gracias a este blog donde yo escribo mis paridas me reencuentre con el viejo camarada condiscípulo y hermano, José Antonio mas conocido por el sobrehúsa de Remondo porque de Remondo en la raya de Valladolid con Segovia es. También gracias a Billy Gates por acordarse de los pobres y de los periodistas que no tienen blog y de los escritores perseguidos que carecen de editor. 

Un gran músico como él llegó a ser director de un banco. Claro que se le daban bien las cuentas. Él es socialista y yo soy de Franco pero nos seguimos queriendo y respetando como hermanos. Nos unen los viejos recuerdos y las canciones de Joaquín Diaz algunas a lo zamarro y otras a lo salao.

 A la entrada de Campóo me dijo una campurriana si tu me esquilas el burro para ti será la lana. Campurriana. Campurrianita ha de ser. Campuirriana la que a mí me ha de querer. 

A mí creo que me quiso una asturiana que me ha dado cuatro hijos que son cuatro soles. No sé si seguirá el amor  porque el mundo ha dado tantas vueltas pero muchos fines de semana  de la mano y la voz querida sonando en mi grabadora de Joaquín marcho hacia el norte tarareando el Caminito de Avilés  un carretero cantaba al son de los esquilones que su carreta llevaba. Marinerito arría la vela que está la mar dulce y serena.

 Y al pasar por Urueña la vieja Oronia  vaccea un pueblo acérrimo por lo escarpado al lado de la autopista y donde está la casa museo de Joaquín Díaz me echo un cante de agradecimiento para él mientras voy al volante. A mi pobre Marijose que le gustan solo los Panchos y Rocío Jurado la tengo aburrida con estos discos que yo llevo grabados en cinta el viejo soporte la tira de años y ella pertenece a la generación del CD.

-Ya estamos. Otra vez.

-Mujer déjame poner “carretera abaixu va en Santo Domingo entré” que vamos pa tu pueblo.

-Vale pero eres un modorro. Estas hecho un carrozas. Hoy ya ese no se lleva. A tus hijas lo que les mola es el rap.

-Que se le va a hacer, Duquesa, nadie es perfecto. No todo el mundo puede vivir en la plaza.

Pero me salgo con la mía  y suena a toda pastilla entre guitarras y bordones el “Carretera” vieja canción de arriero. 

Pues arrieros somos y en el camino nos veremos. No entiendo cómo a un genio como a Joaquín Díaz lo tenemos aparcado. Su obra gigantesca merece todos los galardones y apoyos del Ministerio de Cultura por lo que ha hecho este castellano-astur-leonés por el viejo folklore.

 Pero a ¿quien tenemos  de ministro, paisas?

 A un gallego con pinta de afilador de Orense lo digo por la pelambre no sé si será de los chambones o de los gallegos finos de las rías bajas, dicen que es poeta, pues vale, también lo soy so.

 Y los premios y condecoraciones van a parar a un argentino como Geiselman y otros de la misma especie que sólo los conocen en su casa a la hora de comer. Diré por mi parte que estos “genios” que se sacan de la manga los nuevos “Kingmakers” no me  dicen nada. 

Por eso tenemos al pueblo tan triste, de mal talante que al español hoy se le ve muy poco feliz. Se canta mal o se canta poco y gallo que no canta algo tiene en la garganta.

 Recuperemos a Joaquín Díaz. Él fue el más grande del 68 y no el del Lalala dicho sea con todos mis respetos  para Massiel que ayer volvió a prepárala y se salió del plató cuando un donlindo con cara de gilipollas provocador le dijo en sus jodios morros en los de Massiel que había habido pucherazo en lo del Lalala. Vamos hombre. Ofender así a una mujer. 

Yo a ese miguel le hubiese pegado dos ostias.

 Han pasado cuarenta años. Contra Franco cantábamos mejor y no había tanto cenizo tanto mediocre instalado. Nos están vendiendo la burra mal capada. 

Al sistema le interesa la bronca y la provocación. Su mejor arma es la callada por respuesta. No nos moverán, sin embargo. Dicen que nos dan oro y nos dan oropel. Pero Joaquín Díaz es oro todo él. Su música debía enseñarse en  todos los colegios de España. En los de Cataluña (yo aprendí el Noi de la mare” con él) en los de Baleares (La Catalineta) en los de Vascongadas ( A un chopolito) porque el vasco el catalán el gallego el castuo y el pixueto son también idiomas españoles que no nos vengan con coñas.

 Pero nos han politizado la cultura. Quieren aherrojarnos de nuevo con el sonsonete de lo políticamente correcto que suena a fascismo con un lavado de cara sionista pero querer someter a férula al sufrido pueblo español bajo la bota de estos petimetres culturales es como quererle poner puertas al campo. Que se atengan a las consecuencias… gallo que no canta o canturrea mal inglés algo tiene en la garganta. ¡Viva Joaquín Díaz! A tu lado el  Serrat es un muermo. 


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