2026-02-28

 

SAN CASIANO OBISPO Y MARTIR NO TIENE FIESTA EN LOS BISIESTOS

 Hoy es San Nicolás de Mira en Oriente y de Bari para la iglesia occidental que celebra su festividad en abril. El santo de la caridad una especie de san Martín para los países nórdicos y de singular devoción y tradición en Rusia. Cuenta la leyenda que san Nicolás y san Casiano salieron de su monasterio de San Victor al sur de Francia camino de Roma a peregrinar y sucedió que por el camino encontraron a un pobre carretero cuya carreta había hecho molino quedando atascada al sumirse en un barranco. Ni para atrás ni para adelante. El carretero pidió ayuda a los dos caminantes a los que el papa de Roma había llamado para preconizarles obispos. San Casiano monje observante que había recibido enseñanzas de su abad de despreciar las cosas del mundo y no mezclarse con pecadores para guardar su alma se excusó:


-No puedo. Me mancharía la sotana.

Su compañero san Nicolás era de otra pasta más laxa, algo más rudo sin tantos remilgos pero mucho más tolerante. Se arremangó los arreos y echó una mano. Como tenía mucha fuerza la tartana de aquel montañés salió del atolladero. Ya se sabe que a carro volcado todos son carriles y explicaciones y san Casiano le dijo a su compañero que como tenía que decir misa no podía dejar que ni su clámide ni su capa pluvial se enfangasen. Sería un desacato al orden divino que nos manda "velar por el decoro y el esplendor de su casa".

Su compañero de otro lado no le hacía ascos entrar en las tabernas a alternar con borrachos con putas y hasta con bandidos. Era un comprometido con su fe. Así libró a tres muchachos de perecer abrasados en un horno. El horno de Santa Klaus donde por Navidad se guardan juguetes para los niños, recorre el mundo a bordo de un trineo colándose en las casas por las chimeneas y diciendo Jo..jo…jo.

También se las arregla para conseguir dinero para que un pobre padre de familia acosado por sus acreedores evitase que sus hijas fueran llevadas a un harén de Constantinopla de prostitutas. Iba por los pueblos predicando la palabra de Dios y tapando agujeros socorriendo a los desamparados. Mientras tanto san Casiano pasaba la mayor parte del día en oración porque aspiraba a gozar de la luz del monte Tabor. Rezaba y rezaba en lo que san Nicolás no rezaba tanto pero actuaba más. El uno era contemplativo y el otro operativo. Los dos ganaron Roma. Los dos fueron ordenados obispos. Los dos consiguieron la corona de la santidad con derecho a una hornacina sobre los altares. Cuando llegaron al cielo salió a la puerta san Pedro.

-¿Quién eres?

-Soy Nicolás.

-Pasa pa adentro. Desde ahora te llamarán Nicolás el Bienaventurado. Y tendrás dos fiestas al año en el calendario.

-Muy bien.

Al poco rato picó a la puerta el bueno de Casiano, el místico, el no contaminado el que supo en el mundo nadar y guardar la ropa el que huyó al desierto para no mezclarse con la chusma. Había vivido como un anacoreta y jamás cometió un pecado mortal.

-Tan… tan.

-¿Quién va?- gritó el apóstol de las llaves del Reino que aquel día no estaba de buen humor.

-Un cenobita.

-Ah sí puedes entrar pero te participo que tengo órdenes del Padre de hacerte saber a ti Casiano que sólo se te concede honrar en tu fiesta los 29 de febrero una vez cada cuatro años. Sólo en los bisiestos se conmemora tu nombre.

Por lo visto de dinero y santidad la mitad de la mitad pero en el cielo tambien rigen las reglas de riguroso escalafón. La misa de San Casiano queda para el postrer día de años que vienen con 366 días. San Pedro mandó poner a la cola a este santo. Los últimos serán los primeros y no por mucho decir Señor, Señor…

Hay dos san Nicolás. El de Mira y el de Bari. En sus dos versiones la oriental y la occidental se trata de uno de los taumaturgos mayores de la cristiandad. En cuanto a san Casiano uno y vas que ardes para los años mancos y cojos y dicen que su onomástica no trae buena suerte. Así será



Lunes, 05 de diciembre de 2011

No hay comentarios: