Posted: 05 Aug
2018 11:24 AM PDT
Acaba de fallecer Alejandro Solzyenitsin. La
iglesia ortodoxa y el pueblo ruso con su ejercito y gobierno se disponen a
tributarle exequias de Estado. Será inhumado en el cementerio del
monasterio de Novodievichi donde yacen los escritores y hombres
ilustres. Esta página independiente que no es agit prop y reivindica
para sí y para el mundo la verdad y la justicia pero sobre todo la paz (mir)
quiere sumarse al duelo. Alexander Solzyenitsin era un escritor ruso
a la vieja usanza que escribía un ruso clásico resucitando palabras olvidadas
del Dal, el diccionario académico, y extrayendo de la estética y la belleza de
este idioma todas sus posibilidades. No era un novelista tierno a la
manera de Chejov, ni tan trágico y humano como Gorki, o prosista con la
iluminación de Ivan Bunin. Era un sabio, un pensador profundo y
sarcástico en la veta de Dostoievski que explora los bajos del subconsciente y
las paradojas del alma humana. También era de pensamiento
profundamente cristiano. Su lucha contra la tiranía y su victoria
contra el cáncer lo convierten en un faro que esparce sus rayos en medio de la
oscuridad de este tiempo y un canto a la palabra en su potencial de
lucha. Y todo un ejemplo para los que en el mundo escribimos en
busca de la verdad a través de la noche profunda con el candil de Diógenes. Descanse
en paz. Adjunto un comentario a una de sus novelas aparecidas hace
trece años. Descansen. Pakoi u vo vieki vekovAlexander Solzyenitsin.
(Nota: su nombre lo escribo con diferencia y desatendiendo las prosodias
alemana e inglesa, y escribiendo como corresponde en castellano. En
trece años han cambiado algunas cosas sobre mis conocimientos filológicos del
ruso aunque permanezcan casi inmutables los filosóficos y las ideas que
mantengo sobre el Alma Rusa (ryskaia duxa)
5 de agosto de 2008
SOLZHENITSYN TITÁNICO COMBATE
ASi alguna vez tienes la desgracia de caer en las
garras de los sabuesos del KGB, hijo, no te rindas. Jamás les beses
el culo. Tú vas y les espetas a la cara que ahora te llevan preso
injustamente, pero algún día se cambiarán las tornas, y las cañas se volverán
lanzas. Grítales que a ellos un día les llegará su hora y que van a
perder. Sí. Que van a perder. Entonces no habrá compasión;
nunca te sometas. No te doblegues. Sé fuerte. Tu fortaleza es la
palabra y el gran idioma ruso no se rinde contra los tiranos. El
lenguaje de la fuerza es el único que entienden, pues ellos también tienen
miedo al palo.”
La frase pertenece a los Papeles secretos del KGB, libro
recién publicado en Alemania. Su texto aflora importantes datos para
conocer los tejemanejes de la organización con sede en la calle Lubianka de
Moscú y cuáles sean sus tácticas de actuación con los refuseñiks[1].
La excerpta que insertamos es un testimonio palpable de que Alexander
Solzhenitsyn el cual empezó a escribir y a publicar en los años 40 en plena era
Stalin y debió de sufrir una decepción en su accidentado viaje hacia Canosa
luego se volvería anti sistema. Es un escritor con suerte y algo estrambótico.
Su notoriedad en occidente se debe a que fue preconizado de la
etapa del deshielo junto con Elías Eherenburg, otro turiferario de Stalin que
se volvió detractor. Las conversiones en literatura lo mismo que en
política son irremisibles.
El portero de noche de la discoteca de los Caprichos de la Fama-este
podría ser un buen título- los elige; luego dios los cría y ellos se
juntan. Siete años bajo las armas con una anodina carrera militar en
la Guerra Patria y siete años en Siberia constituyen la patente de la hoja de
servicio del autor del Circulo Rojo. La suya, a decir de
los entendidos, es una de las mejores plumas que supo calar en la tragedia de
la historia rusa a lo largo del siglo XX. Un siglo que acaba en
medio de los grandes estertores y la confusión con que
comenzara. Este escritor es el que descubre la falsía del comunismo
de la prosa rimbombante de la propaganda soviética.
La tecnología, y este es uno de los mensajes de sus libros asordantes
de la lejana y Santa Rusia, puede haber suavizado la vida de los seres humanos
pero no los hizo mejores. Propugna la reeducación y la regeneración
moral del pueblo. ¿En qué valores? Él es pesimista.
Sigue gritando con Rousseau que el hombre es un lobo para sus
congéneres. Le decepciona el hombre nuevo el homo soviéticus.
El autor que tuvo que editar muchas de sus obras ciclostil para que sus textos
circularan clandestinamente por las escuelas, las universidades y la fabrica se
convirtió en una autentica pesadilla para el politburó.
Un día Breznev preguntó a Kosigyn ministro de exteriores: )qué hacemos con él? A lo que el canciller contesta:
-Podríamos liquidarlo.
-Eso nunca. Iría contra nuestros propios
principios.
- Entonces le podríamos embaular con todos
sus escritos a alguna de nuestras repúblicas hermanas.
Y Breznev dijo:
- Nadie consentirá que le caiga un piojo ajeno en su
propia piel.
Esta conversación tuvo lugar en un alto despacho del Kremlin en la
primavera de 1971. Se decidió parachutarlo a occidente. La operación
estuvo maniobrada desde adentro por el KGB. Se estaba empezando a
desmontar el gran engranaje del aparachikque culminaría con la
caída del muro 18 años más tarde pero fue una operación controlada y con todas
las garantías.
La CIA se debió de tragar la píldora y le montó al disidente
una palacio de seguridad en el estado de Vermont. Su pase a los norteamericanos
circuló como el primer puñado de paja con el que se derrumbó la pella.
Pero la operación fue realizada por el KGB siguiendo las viejas
tácticas de propaganda. Solzhenitsyn, que utiliza un ruso elegante y
clásico pero a veces se entrega a desmadres y circunloquios de la jerga
carcelaria, tenía arrestos.
A veces da la impresión de ser un bluff porque atacó con la
misma acrimonia a los norteamericanos con que había zurrado a los
estalinianos. Su obra es una lucha titánica contra el cáncer del que
se cura escribiendo y contra las fuerzas oscuras. La búsqueda de la
verdad y la lucha en favor de la justicia ha de ser la altruista tarea de todo
escritor. Bueno al menos eso pensaba yo el 3 de julio de 1995 cuando
escribía este artículo, un artículo con segundas.
Trece años más tarde, cuando regreso a la esteva y a mis cuadernos de
escritor vapuleado por las circunstancias-soy una isla que grita en medio del
océano mudo- adivino la intención y mi intención era buscar en Solzhenitsyn un
pretexto para airear mis propias quejas. En el oeste nos tragamos la
bola: este escritor era un perita en dulce que nos adobó el KGB con sorpresa y
todo dentro del rosco. Dije entonces que él fue el primer puñado de
paja con el que se derrumbó la pella (me sigue gustando la frase) pero era una
voladura controlada. El rostro de Alexander
Solzhenitsyn era enigmático. Toda Rusia es
enigmática.
Este barbudo, con pinta de mantillón, era una cara, una de tantas,
que tiene la matiushkas, esas muñecas rusas superpuestas unas dentro de otras. Saldría
rumbo a Estados Unidos vía Bonn y Ginebra en 1974. Ninguna de las
enjundiosas acotaciones de estas actas tienen desperdicio. Es un
paradigma semi profético de la lucha que aguarda a todo aquel que se sienta escritor
en compromiso con la lucha a muerte con las fuerzas oscuras. Luego
adiviné que éstas poseen muchos rostros como las muñequitas rusas y con
facilidad mudan el campo. Arte tuvo y del bueno para
poner en berlina a los sabuesos de la organización secreta los cuales,
pretextando el bien común, cometen toda clase de atropellos, trapacerías e
iniquidades. Él era el modelo paradigmático de la lucha de Jorge contra el
Dragón.
Traía a Europa heridas de la refriega del combate de David contra
Goliat. La idea que ilumina sus escritos y le sirve de guía y
asidero es la misma que fortificó a Jesús frente a sus esbirros. Sin
un señor al que servir bien definido, se convertiría Solzhenitsyn en heraldo de
la nueva Rusia cristiana, la de Yeltsin y Putin. Los del KGB, más
listos, nos estaban vendiendo la burra mal capada. Se le jaleaba por
anticomunista pero él seguía siendo un ruso de la Rusia profunda y creo que
hasta Cela en unas declaraciones a la sazón también caería en el anzuelo y
dándoselas de izquierdista creo que dijo pero )adonde va éste? Y ahora resulta que Anás y Caifás no
han muerto.
Siguen proyectando su gran nariz y su ojo implacable de lechuza y el
morro abrasado (que hoza entrando a degüello en el surco y la parva ajena)
sobre nosotros. Continuarán cámaras ocultas en el dormitorio y
escuchas secretas en el confesionario, y la dacha en el campo será vigilada y
se seguirán buscando rojos- o azules- debajo de la alfombra. A la
búsqueda de... pruebas. Y de testificaciones
contumeliosas.
Por eso mismo, con entereza y envidiable presencia de ánimo se
presentaban los primeros cristianos en el circo ante las fauces de las
fieras. La era de los mártires sigue funcionando y las aguas del
Tíber continúan bajando rojas. Time never stands still, dicen los ingleses. El tiempo no para y nadie se baña dos veces al mismo
río. Corren otras aguas.
La nómina de los mártires que hunden la estola del
testimonio y la declaración en las aguas del Tíber que bajan rojas sigue siendo
larga pero anónima. Su sacrificio en los días y las noches de la
Gran Prevaricación aflora pero pasa desapercibido porque el verdugo parece
haber elegido otras tácticas y ha relegado el hacha y el potro y la rueda por
la pistola con silenciador que no mata de una vez sino poco a poco.
De los que santifican Su Nombre, claro está, no se acuerda Wojtyla en
uno de sus constantes happenings o viajes multitudinarios que son un buen
ejercicio de relaciones publicas[2]. El de la blanca sotana
resultó ser un buen manager pero no un guía espiritual como debe
ser. Histriónico actor embotado en las sandalias del
pescador. Decía yo entonces y no me apeo de la frase que el concento
del cristianismo trasciende el estilo de un papado concreto o una coyuntura
histórica determinada, al ir mucho más allá. Trascenderá al
comunismo y al capitalismo a las aberraciones fanáticas, a la dictadura o a la
democracia a la dictadura o a la democracia de la dictadura, a la abundancia o
a la escasez, al dolor y a la enfermedad.
El mensaje católico es universal y valido para todos los tiempos y
para todos los hombres. El polaco quiso capitalizarlo. El
resentimiento contra Rusia fue un perpétuum mobile de su
gestión. Era el resentimiento de todo polaco contra el hermano
ortodoxo.
Curiosamente, Solzhenitsyn abogando por la gran tradición mesiánica de la
literatura rusa sabe ahondar en el dolor. Él sobrevivió a un cáncer
de garganta. Su escritura refleja la lucha del bien contra el
mal. Por eso le aconseja a su hijo de once años: Ano te rindas.
Y el mensaje de sus obras algunas de ellas oceánicas parece calcado
directamente del discurso del Padre Zosima en los Hermanos
Karamazov. Es un canto de fe a la esperanza en la
redención. En el cadalso del verdugo se ríe de él ante sus mismas
barbas y, parafraseando a Calderón: ALa vida me podrás quitar, pero el alma, no.
ALa vida
pertenece al cuerpo; el alma es patrimonio de Dios@. Ante los esbirros no conviene rebajarse,
Ivan Ivanovich. Este es uno de los consejos que imparte el autor
ruso. Por eso guardan sus textos un interés perentorio en el hic
et nunc de la Europa de 1995. El hilo conductor que guía a
sus personajes es este desafío frente a la tiranía, la protervia, la presunción
y el despotismo de esta época que se dice democrática y abogada de forma etérea
de los derechos humanos. Son ideas generales.
En la concreción práctica los despechos a la dignidad de la
condición humana son incontables. Este hombre les ganó la partida a
todos. Primero a los estalinistas y después a los americanos que se
dieron cuenta de que huésped prisionero en la jaula de oro de una gran estancia
solariega en Vermont no era tan moldeable. Supo guardar las
apariencias y en cuanto pudo se volvió a Rusia un tanto decepcionado por el
entramado cultural del Oeste murmurando entre diente: Ano es esto, no es esto.
Prefería ser cabeza de ratón a cola de león. Ahora parece
ser que ha sido silenciado por el régimen de Yeltsin tras su apoteósico retorno
a la patria [miles de verstas en ferrocarril dando conferencias y haciendo
lecturas de algunas de sus obras] en 1994. Él vive en
escritor. No se siente corifeo ni es una de esas María gobiernos o
bustos parlantes que se asoman a los telediarios de las diez de la noche,
nutridos de truculencias y de acontecimientos apocalípticos sabiamente editados
para el control de las mentes de la masa. Motivo central de este
nuevo tipo de propaganda es esparcir el miedo.
Estos speakers clónicos con algo de papagayos sientan cátedra,
dirigen la mente de las masas e hicieron de la opinión, sin investigación,
ganancia. Quieren imitar a los sesudos pundits británicos, se repiten más que
la cebolla o el formato de los telediarios, porque van de una cadena a la
otra, pane lucrando, y hablan con voz perentoria de
acusica y mostrando una sonrisa de oreja cuando abordan un tema que le parece
bien al gran cofrade por ejemplo la noticia de que un moro haya puesto un
chiringuito para espetar sardinas a la base en una playa de
Málaga. Encontró trabajo el marroquí. España tierra de
acogida. Se respetan los derechos humanos, etc. ese es el subliminal
mensaje.
Todo se mueve en el tiovivo de lo deja vu. Esto
es una feria de vanidades en que se repiten las mismas
truculencias. Es un apaga y vayámonos. Vayamos
tirando. Vayamos todos juntos y yo el primero por la senda de la
constitución. Así se las ponían a Fernando VII. Los bustos parlantes
lucen palmito y hacen un viaje de fuerza de dicciones incomparablemente
perfectas. Pero el discurso es huero. Todo es cáscara y
lo que se dice allí va a misa y tiene una segunda intención. No son más
que hoaxes y fierecillas domadas que van al pesebre.
Pasen los periodistas y coman que ya dijo el conde de
Romanones. Un periodista no debe ser un
mamporrero. Tampoco el cantamañanas. Solzhenitsyn, ese
señor con la barba tan rara y cuatro pelos hirsutos en la calva quizá tipifique
la figura del periodista afectado a novelista. Es todo una muestra
del poder de la palabra. Beria quiso domarlo colocándole la camisa
de fuerza. Es una de las muchas veleidades en las que incurre el
déspota: mandar para el manicomio a los que no hacen causa común.
A los políticamente incorrectos se les persigue o se les
elimina. Ya Herodes tildó de loco a Jesús y lo reexpidió a Pilatos
poniendo sobre sus hombros la túnica morada de los
locos. Solzhenitsyn sobrevive al gulag, a la camisa de fuerza y al
cáncer de garganta. Regresa victorioso e indemnes del mar de hielo y
administrándose por el curandero del penal dosis de en jingseng que se da mucho
en la taiga y de hormonoterapia se libró de la fatídica
enfermedad. Escribir sus relatos también fue una fuerza que le
devolvió la salud física y mantener.
Otra manifestación del poder de la palabra. Juntando
frases mucho se alcanza la salud más que haciendo pedestrismo. Es
mejor jugar al mus que martirizarse los músculos en el potro de un gimnasio con
pesas y barras.
Este hombre representa el caso típico del perdedor con voluntad de
ganar. Todo eso está en Jeremías. En Job y en los
improperios proféticos del Viejo Testamento. De los verdugos que le
enviaron a Sajalín ya nadie se acuerda pero el mundo hablará bastante tiempo de
ese prisionero que escribió Pabellón del Cáncer. ANo te rindas, hijo mío; diles a sus jodios morros que
son unos jodios bolos. Que no van a ganar esta partida porque la
historia es larga. El consejo que imparte está calcado de
Dostoievski y es una recomendación a los humillados y ofendidos de este mundo.
Nunca hay que tirar la toalla. No se puede poner puertas
al campo ni derribar toda esperanza[3]. Hay muchas cárceles del
alma. La más corriente es la que el escritor acaba de prisionero de
sí mismo. De los que siguen el rumbo marcado por Dante y a las
puertas del infierno se encuentran con un cartel que pone: lasciate
ogni speranza o Arbeit macht frei.
El hecho de escribir por su parte con toda la carga de
responsabilidad que lleva en la denuncia de los males propios y ajenos es un
acto de fe. También es un acto heroico o puede serlo de caridad
altruista. La literatura rusa toda la literatura o al menos en su
mayor parte refleja el espíritu evangélico de la misma manera que la
anglosajona o la alemana son una glosa de las realidades bíblicas.
Aquí tenemos enfrentados al mundo protestante y católico con el
ortodoxo. De ahí que el cupo de los escritores rusos abunde en el
tipo de escritor perseguido y atormentado que arroja fuera a sus
demonios. Mientras en el catolicismo y en el protestantismo, menos
libres, son más acomodaticios. Por eso me parece que Quevedo o
Cervantes pudieran haber escrito en ruso perfectamente. Estos dos escritores
castellanos también estuvieron en la cárcel y fueron enviados al pabellón de
reposo.
El super cofrade de ahora es mucho más sibilino señor de horca
y cuchillo que los tiranos de entonces y los corchetes que envía son más
subliminales. No caza con bala. Se deshace de sus
incómodos con otros métodos menos sangrientos pero más eficaces.
Compra silencios y caza con tela de araña. Cree en el
axioma de que no hay que mancharse las manos de sangre porque la sangre va
impregnada de mierda y de mocos. Pero sus envíos a las horcas
caudinas amen de insolentes son más terminantes. You are out, baby. Tiene la facultad de convertir el oro en basura y de ahí esa larga nómina
de chantajeados, desposeídos, conminados, preteridos, hijos del
exilio. Sabe que en su propio hogar al perdedor su mujer, por
aquello de que las mujeres no tienen bandera, le echará tierra a los
ojos. Es un burlador de honras y de famas el super
cofrade. Controla todos los niveles, todos los rincones.
No se le escapa y mucho más ahora que la Red se encuentra en sus
manos. Todos los periodismos, todas las editoriales son
suyos. Ha colocado una ficha en todos los ordenadores. En
todas las maquinas de escribir. El KGB no es más que un enjuague. No
existe. Y era mucho menos efectivos que los sabuesos del pensamiento único,
global y mente plano. Solzhenitsyn tal vez hable en paragoges. No se
refiere a los sabuesos del KGB sino a otros mucho peores, instalados en las
conciencias.
Dejen de hacerle el juego. Si escribes en Internet - yo no
tenía ordenador en el año 95, me lo compré en el 97- y en verdad que era un
iluso. Sin embargo, escribir sigue siendo mi
revancha. También a ellos les llegará su hora. En sus
Actas refiere el autor ex soviético que el mal y la tiranía no pueden durar
eternamente por más que su vida sea larga. Pero Solzhenitsyn les
sigue escupiendo a sus propias barbas:
-Vais a perder, hijos de puta.
19 de julio de 2008 trascrito
[1]Disidentes
[2] Mi obsesión por aquellas calendas del 95 era
este papa polaco del que había unas grandes expectativas y, sin embargo, se
unió a la facción porque su Iglesia en lugar de presentar cara y haciendo bueno
el consejo de Voltaire si no les puedes vencer únete a ellos haría dejación de
sus facultades. No se puede servir a dos señores y Roma, otra vez,
volvió a adorar el Becerro de Oro del Poder. Juan Pablo II fue uno
de los enigmas que a muchos católicos nos dejaron perplejos y
confundidos. Puede también que fuera de su iglesia, decepcionados y
apartados del redil al que seguimos perteneciendo.
[3] Yo escribía esta frase con todo el furor y el
ansia de revancha de un humillado y ofendido al que una miembra de la
administración, Carmen Fernández del Toro, que encima era una de esas muchas
bolleras que calientan con su inmundo culo que encima no sirve para nada,
vientres estériles, de esos ministerios donde se agazapan las ratas de
biblioteca que se desayunan apuntes de oposiciones y sueñan con una
colocación de apaniguadas parasitarias del Estado envió injustamente para mi
casa. Por lo visto yo no valía para escribir ni para tender libros. Ellas
saben la forma de cómo humillarte y tienen un método para que aprendas a ser
gusano. Era un laboral, un hijoputa como me llamaba la Víbora de la
Limpieza secundada por doña Nemesia otra fregona a la que FG hizo funcionaria
para controlar la ficha y ver el perfil de quien salía y quien
entraba. Lleva razón Raúl del Pozo, la Administración sin estas
fulanas del feminismo radical y autoritario, podría ser un lugar al sol, pero
con ellas se convierte en un gulag. Donde se persigue al que vale. Al
que destaca. No toleran al que las supera. Están llenas
de rencores y frustraciones hacia el macho pero su crimen les delata y en él va
su castigo.
ESPAÑA MI
NATURA
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