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- PULLAS ANTISEMITAS DE QUEVEDO CONTRA GÓNGORA Y LOS JUDIOS (capitulo no publicado de mi libro sobre Andrés Launa autor del lazarillo". Se trata de un texto que me salió redondo y yo al leerme a mi mismo me maravillo
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Posted: 03 Jan 2017 10:50 PM PST ISABEL LA CATÓLICA ACTO DE REPARACIÓN Con motivo del 525 aniversario de la toma de Granada las plumas galanas del régimen, los que siempre hicieron lo mismo para un roto que para un descosido se ensañan y escupen contra la figura de los monarcas que nos trajeron la unidad de España y cuya obra y emblemas han copiado los americanos (el águila calva de las Rocosas por el águila de san Juan y el ex pluribus unum por el Tanto Monta, Monta Tanto) y los sionistas empeñados en una guerra sucia contra el Islam donde vale todo. Cuchillos de la mentira, alfanjes de la propaganda. Me duele esta desafección, esa hispanofobia, de los desarrapados de la coleta a los que subvenciona la CIA y otras fuerzas oscuras. Me irritan las soflamas de don Raúl del Pozo que utiliza el manido tópico de la camisa sucia de la Reina de Castilla y llama a la última de los Trastamaras guarra. No recogen en sus columnas el aire de la calle sino que ponen lo que agrada al Tirano. Siempre este conquense se especializó en la lisonja y el halago al poderoso. El señor que acaba de cumplir 80 tacos cuenta con una biografía poco común: fue flecha de la falange, adulador de Emilio Romero el del sindicato vertical al que arrimaba las pilunguis y luego se hizo amigo de Carrillo, sopla gaitas de Aznar y su señora, a don Mariano Rajoy lo jalea y le huele los pedos con su prosa envenenada. Ningún rigor ideológico en su persona y un estilo periodístico donde se dan la mano el pisotón de la exclusiva y el refrito un impresentable miembro de la Castuza que supo bailar el agua a los fascistas a los catalanistas a los vascos y a las democracias, un caso clínico de supervivencia. Oye, tío, que a los ochenta sigues igual que cuando te conocí en Londres y decías que aquello era un campo de concentración, y ya es hora de ir pensando que nos queda poco. Si hay que morir hagámoslo con dignidad. Este señor siempre está con el que manda al grito de "viva mi dueño". Ahora tambien les huele los pedos a Podemos y esas deflagraciones resultan mefíticas al igual que la prosa pestífera y envenenada de Raúl del Pozo. Nunca dará la talla de Umbral ni de Emilio Romero su "godfather" ESPAÑA MI NATURA |
Posted: 03 Jan 2017 10:48 PM PST Todos conocemos la historia de Nochebuena según el informe de Lucas: “llegado el tiempo de dar a luz parió un hijo”. Este hecho constatrado también por el corán el libro de los libros de la tradición muslímica es poco conocido o ignorado en el oeste lo cierto es que narra el acontecimiento con la misma concisión y grandeza de los libros del NT. El alcorán lo aborda en dos momentos excepcionales: el primero en la tercera sura la denomina “al miran” donde se acomete la mención del linaje de moisés hasta el de la virgen maría (Miriam) y su prima santa isabel su esposo el santo zacarías. El otro momento en el cual se menciona el nacimiento del salvador en quien ven los los muslimes sólo a uno de los profetas mayores viene en la sura XIX que lleva por nombre precisamente el de Miriam. Se inicia con el misterio de la anunciación. Textualmente: “Y en aquel tiempo como dijeron los ángeles María dios tre ha elegido y te castificó e hizo pura. Es el equivalente al “bendita eres entre todas las mujeres”. El libro sagrado del Profeta va más allá y dice: “María prostérnese a los pies del señor. Concebirás un hijo cuyo nombre será Jesús el Cristo. Su nombre será reverenciado de generación en generación como el de los que están cerca de dios. Esclarecimiento de un misterio: La contestación de la virgen en el Corán se corresponde con la evangélica. Dice: -Mi Señor, ¿cómo puedo concebir una criatura si no me ha tocado varón? El ángel contesta: -Esos son los caminos de dios. Cuando decide algo dice sea y es. Con tal respuesta aclara el libro divino de los musulmanes el misterio de la Encarnación. La voluntad de dios todopoderoso capaz de conseguir la preñez humana sin el concurso del semen forzando las reglas de la naturaleza. Jesús no fue el único engendrado sin patogénesis o por neuma divino. Adán, Isaac y el propio Juan el Bautista también lo fueron. Todos ellos vinieron al mundo no por la voluntad de la carne sino por la potestad de lo alto que obra sobre la vida y la muerte. El arcángel Gabriel anuncia en su legación profética algo que elide la escritura en este pasaje coranico. -Y Dios enseñará al que ha de nacer el libro de la vida y de la sabiduría, la Torá y el evangelio. En la transmisión coránica asimismo se anuncia a María que su hijo curará a los ciegos y leprosos y resucitará a los muertos. Según el corán, Jesús es uno de los profetas mayores pero también un hombre de carne y hueso. No lo admiten los mahometanos como hijo de dios ni como segunda persona de la Santa Trinidad. El dictamen de su teología es que hay un dios único Alá. Cabe precisar que el dogma de la trinidad es posterior a la Vida de la Palabra siglo VII su mentor Atanasio de Alejandría en contra de Nestorio un presbítero etiope. El islamismo en parte arranca de la herejía nestoriana y de la arriana que se difundieron por Persia y Alejandría. El musulmán creyente a pesar de rechazar la divinidad de Cristo reconoce su humanidad excepcional y admite su concepción Espiritual. Surgen entonces correlatos ineluctables. En el Coram la palabra Dios que es el Logos cristiano se corresponde con el vocablo árabe kalima. Y el Espíritu Santo se equipara con el de ruh (paráclito en arabe). Que el ruh está en Jesús nunca lo ha negado el corán . para los adoradores de la piedra de la Cava Jesús es sólo un hombre, ese hombre, como para los judíos y qué hombre mortal el mayor de los nacidos pero nada mñas lo mismo que María es la mayor entre las mujeres aunque su teología se decante por el manifiesto nestoriano anti trinitario y arriano. El ciclón de herejías (monotelitas, monofisistas, pelagianos y gnósticos) teniendo todos que ver con la naturaleza humana del Salvador sacudió a todo el oriente en los primeros siglos de la era cristiana. El islam se nos muestra como una reacción contra los iconoclastas al desterrar las imágenes de sus mezquitas p su insistencia casi machacano en que sólo hay un dios alá y Mahoma es su profeta. La historia de la nochebuena en la sura XIX es contada de forma diferente a la narración de Lucas. “Y sucedió que estaba encinta de Él y se retiró a un lugar remoto. En esto le vinieron los dolores y se sentó al pie de una palmera. Se sentía cansada y tenía miedo. Entonces escuchó la voz del angel que le dijo: no temas, Miriam. Tu señor ha puesto un arroyo de aguas clara debajo de tus pies y le hizo manar. El ángel meneó con la mano el tronco de la palmera y cayeron dátiles que comieron al punto la madre y el niño... y volvió a hablarle el ángel y le dijo come y bebe hasta que estés harta y cuando veas a un hombre dirás que contraste al todopoderoso con tu ayuno. Es un texto hermosísimo éste del corán en el cual se dan de mano la belleza y la delicadeza propias de una cultura que fue capaz de entregar al mundo las Mil y una noche. Sus fuentes son seguramente los evangelios apócrifos donde aparecen otros elementos muy diferentes a los convencionales. En primer termino no aparece el frío del portal de belén ni el calor del establo la mula y el buey los pañales sino la palmera los dátiles. El poeta español Gerardo Diego en un villancico consigna tal extremo. Es del poemario Versos Divinos “ Si la palmera pudiera/ volverse tan niña, niña/ como cuando era una niña/ con la cintura de pulsera/ para que el Niño la viera...” Y la virgen se encuentra cansada. Se retira a un lugar remoto debajo de un ceibo (el árbol símbolo de la eternidad y de la vida) y allí mismo se alumbran las aguas de un arroyo. Es un oasis. Acto seguido aparece el divino infante en la cuna en una cuna. La XIX sura del Alcorán es un prodigio de belleza literaria en la que se conjuga la realidad y el mito. “Algo nuevo ha empezado contigo Miriam le dice el ángel, eres descendiente del linaje de Abrahán. Tu padre era un hombre honrado y tu madre no era una ramera. La interpretación de la Natividad en el alcorán se acerca más a la interpretación que de la misma hace la Iglesia Bizantina que celebra esa fiesta el 7 de enero. Una fiesta más sencilla que el Christmas occidental y donde los elementos paganos han sido expurgados. Porque Roma celebraba por esas fechas el nacimiento del solsticio. Por ejemplo ESPAÑA MI NATURA |
Posted: 03 Jan 2017 08:42 AM PST TALAVERA. FERNANDO DE ROJAS. LA CELESTINA “Por la Ascensión cerezas en Oviedo, y rosas en León”. Me largo en mi automóvil pa Talavera. El campo está encendido de flor y Castilla la Nueva, hermosa más que una novia. ¡Qué bella es España y más bella sería sin tanto político, sin busto parlante asomando la gaita por la pantalla del receptor de informativos que sólo dan malas noticias y asuntos que nos descabalgan, atemorizan y enajenan! Larga se desliza la carretera llana, dejamos a mano derecha los vértices tumulares del sistema ibérico… todavía nieve a las cumbres de Gredos. Desde la lejanía me saluda con su birrete cano, a causa de los hielos perpetuos, el Pico Almanzor (4000 m.) Talavera, umbría fértil, verde valle, presenta algunos lugares amurallados a la vera de un sotillo como Oropesa donde se santificó el Beato Orozco agustino y tenía abierta una gran Casa la Compañía de Jesús porque desde dicho convento reclutaban a los misioneros que enviaba el Padre General de misioneros a las colonias portuguesas. Lisboa era todavía española. Esta es tierra de conversos. Santa Teresa visitaba con frecuencia Talavera donde tenía parientes que allí se refugiaron huyendo de la peste inquisidora. Marcho al encuentro de Fernando de Rojas. Acabo yo de leer su inmenso drama La Celestina escrita en el buen romance de cristianos nuevos que mezclaban el hebreo con el árabe y el latín y eran muy refraneros. Tambien mi querida Santa abulense patrona nuestra (Santiago y cierra a España me queda un poco a trasmano) era muy dada a los aforismos de corte popular y que se han instalado en el idioma hasta el día de hoy —lean mis lectores el libro que voy a publicar: Teresa la judía conversaparece que Dios me lo acaba de inspirar—, verbigracia: “entre los pucheros anda el Señor”, “A Dios rogando y con el mazo dando”, “muero porque no muero”, “la vida es una mala noche en una mala posada”, etc. Que de mesones y de agrios mesoneros moriscos, de carros y de carretas, servía un rato la impávida sierva de Dios. Todo este acervo paremiológico le viene a la prosa castellana de los cristianos nuevos que eran muy gnómicos y sentenciosos por haber aprendido gramática parda en la lectura del Viejo Testamento y el Talmud. España es el país del quijote y también de celestina. Realista y soñador y ahí nos las den todas. A don Quijote nos lo representan nuestros santos de la raza, nuestros conquistadores, algunos cuadrilleros de la guerra de la Independencia. A las celestinas nuestras comadres, nuestras queridas y comprensivas damas del amor furibundo y de pago. Esas celestinas ofician ahora ante las cámaras de la televisión, pero no nos pongamos a predicarlas que la cosa no tiene arreglo ni enmienda del oficio más viejo del mundo. Fernando de Rojas es el creador de ese carácter nacional. La Celestina es el envés de Don Quijote. De Tragicomedia de Calixto y Melibea decía Cervantes: “libro divino si encubriera más lo humano”. La obra es patrimonio de la humanidad pues trajo una nueva concepción de la vida y el amor. Hasta 1515, cuando la escribe su autor, la mujer era considerada objeto de placer sexual y de doméstica de las labores del hogar, paridora y sometida al varón. Mero acto fisiológico. Calixto al tirarse desde una almena por su dulce Melibea demuestra que el amor es más importante que la vida incluso la muerte, aunque el tema no le perteneciera como original suyo; extrajolo de los dos amantes de Verona: Romeo y Julieta. Es el valor divino de lo humano. Teresa como buena conversa trata de liberarla de esa esclavitud, trocándola en esposa del Amor de Xto. Fernando de Rojas había nacido en la Puebla de Montalbán (todas las pueblas creadas por Alfonso X el Sabio durante la reconquista acogen a cristianos nuevos y tambien en las cinco polas asturianas más la Pola de Gordón leonesa, quedan restos de costumbres hebreas). Era hijo de padre judío, Garci González Ponce de Rojas, y de Catalina de Rojas, cristiana vieja. Estudió en Salamanca leyes y casó con Leonor Álvarez, tambien conversa y de la Puebla de Montalbán. Ejerciendo en Talavera como abogado. Ocupó el cargo de corregidor. De su biografía poco más se sabe, al igual que de la mayor parte de los varones más preclaros que dio Castilla al mundo. Falleció en 1541 y está enterrado en el convento talaverano de la Madre de Dios. Parece ser que era bibliómano, como yo, apasionado de la lectura y legó en las mandas testamentarias toda su biblioteca a su mujer. La sombra del gran dramaturgo se me antoja que me acecha este jueves de la Ascensión por las calles estrechas y enjalbegadas de Talavera de la Reina. Tres jueves hay en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el Día de la Ascensión. Se siente llegar -que algo refresca- la brisa húmeda del Tajo, allí donde columbró sus ninfas Garcilaso, mientras suben las brumas del Alberche, que se funde por la talaverana campiña con el Padre de los Ríos de España: Río Tajo. Su nombre tiene que ver con el marfil muy apreciado por los césares al igual que la púrpura (ebora) de tantos asentamientos romanos: Ebora la portuguesa o York la británica (Eboracum) pero los historiadores encuentran en su toponimia el sufijo briga (fortín.) Unos decían que sí y otros decían que no y nosotros que qué sé yo. Cesarbriga la denomina Tito Livio y para los moros es Talabayra. Celebre por su cerámica y por su afición a la tauromaquia (un toro en la plaza de Talavera dio muerte a Joselito) y tambien por su heroísmo en la guerra de la Independecia. Wellington derrotó aquí a Napoleón. En verdad su victoria quedó oscurecida por las barbaridades de la tropa que saqueó la ciudad. Con lo que el nombre del gran general británico quedó empañado al declinar su heroísmo en el pillaje, la pecorea, y la violación de talaveranas. Es lo que hace siempre la soldadesca. Por acá se ven muchos rubios, debe de ser la herencia genética de los ingleses. Es, al menos, lo que dicen los anales. En un merendero cabe la ermita de la Virgen del Prado mi señora y yo hinchamos a comer chuletas y a trasegar el vinillo de la tierra que es áspero y cordial. Levanta el ánimo como me lo levantó siempre Celestina, esa puta vieja, alma de los refranes, con sus devaneos empapados de vieja sabiduría conversa. ESPAÑA MI NATURA |
UN GRAN OBISPO ESPAÑOL DE ALCALÁ Posted: 03 Jan 2017 08:39 AM PST ARZOBISPO CARRILLO PRIMADO DE TOLEDO “DON ALFONSO Carrillo —nos informa Hernando del pulgar en su “Claros varones de Castilla—arzobispo de Toledo “fijo de Lope Vásquez de Acuña fue ome alto de cuerpo e de buena presencia. Era de los fidalgos e de limpia sangre de Portugal. Su abuelo era caballero portugués que vino a Castilla al servicio del Rey don Juan el que fue vencido en la batalla de Aljubarrota. Fue primero obispo de Sigüenza y después proveído de la sede toledana suplica del Rey don Juan. Rezaba bien sus horas e guardaba cumplidamente las ceremonias que la iglesia manda guardar. Fundó el monasterio de san Francisco en Alcalá. Era de gran corazón e su principal deseo era fazer grandes cosas y tener gran estado por haber fama e renombre”. En este retrato psicológico del controvertido prelado una de las figuras claves para entender la España de Enrique IV nos lo describe certero. Su ascendencia lusitana va a determinar su alineación en el bando de la Beltraneja y de las luchas banderizas de aquel reinado que derivaron en la batalla de Olmedo acabando con el escarnio de la “mofa de Arévalo”. Se trata, pues, de un obispo a la vieja usanza. Eclesiástico ciertamente pero prevenido en frontera. “Los moros, dice el cronista Pulgar que también era converso y del bando de Isabel en contra de la facción de su hermanastro don Enrique, son omes belicosos y astutos e muy engañosos en el arte de contiendas e varones robustos e crueles al acecho por las montañas” Acérrimo personaje que se curtió en las luchas contra el Islam. Magnificente y generoso. El cronista no nos cuenta que su corte episcopal en Alcalá rivalizaba con el palacio de los papas en san Juan de Letrán o en Aviñón con más lujo que el propio alcázar segoviano donde vivió el último de los trastamaras. Se daban fiestas y banquetes y saraos. Acogía a músicos y poetas, siendo muy amado por sus feligreses, quienes según el refrán eran de origen converso en su mayor parte o morisco: “alcalaino fino no bebe vino ni prueba el tocino”... aunque le dé al cristal de vez en cuando… porque la ciudad complutense siempre gozó en España de tolerante, muy al contrario que Salamanca más rigurosa y levítica. También puede ser que el propio don Alonso, al igual que don Juan de Torquemada luego cardenal de san Sixto y Alonso de Cartagena arzobispo de Burgos y el mismo cardenal Mendoza el cardenal de España, proviniera de hebreos lusitanos Tampoco se refiere Pulgar a su pasión por la quiromancia y las artes mágicas de gran boga en la época, a su desdén por los rescriptos y anatemas que llegaban de Roma. Cisneros al que tuve encerrado trece años en la cárcel arzobispal de San Torcaz por causa de un beneficio por el que pleiteara fray Francisco que por entonces no era fraile sino cura secular y se llamaba Fernando, habiendo acudido a san Juan de Letrán para traer una dispensa papal fue una de sus víctimas. Echó al fuego la bula papal Carrillo y mandó encerrar al que había de convertirse en Regente de la corona. Tenía un hijo natural por nombre Troilo al que regalaba con solicitud paternal pero que falleció a los quince años. Y un gozque o perrillo de aguas con cuyas gracias entretenía a sus huéspedes, a decir del cronista Palencia en la “Cuarta Década”. En todo resulta muy humano el perfil que de su persona esbozan los analistas de la corte de Enrique IV y de su hermana. No solía oficiar misa más que en las solemnidades pero la oía a diario de labios de alguno de sus capellanes según costumbre. Siempre que pasaba yo camino del archivo en la plaza de las monjas, la estatua del primado mitra báculo y capa pluvial parecía saludarme desde su pedestal oscuro en la amanecida. Con su mano tendida sobre el horizonte o de lo alto de su mitra donde posaba casi siempre algún pájaro señalaba el horizonte embelesado por ese misterio que se llama España. ¡Qué alteza, cuanta magnificencia y calidad con sus virtudes y defectos debió de encerrar aquel prelado! Por su aspecto respondía a la imagen de lo que debiera de ser un jerarca de la iglesia medieval que definió la Reina Católica: “pláceme ver los caballeros en campo, los obispos de pontifical y los ladrones en la horca”. Generoso y hospitalario. Sin embargo, el cronista oficial puntualiza: “Sus pensamientos eran más altos que sus fuerzas y su gran coraçón no le dexaba discernir ni consentía medir con las grandes empresas que tomaba, e desto se seguían trabajos y fatigas continuas”. Luces y sombras en la vida de este gran arzobispo que ocupó la silla primada treinta y seis años. De una liberalidad acérrima porque en su casa no había pobres se derivó la bancarrota de su primacía al final de sus días. A todos cuantos le venían a visitar les regalaba, acogía, les vestía en la curia y alimentada pero muy belicoso y amante de la guerra también era. Después de la del obispo Gelmirez el de las Navas la figura de Alonso Carrillo se convierte, para bien o para mal o en detrimento de las murmuraciones de sus enemigos, en uno de los gigantes de la historia de la iglesia española a través de su pretensión de mantener una cierta equidistancia o autonomía respecto a Roma. “Del Papa a veces fazía mofa pero nunca malfetría”. No era la codicia la inspiradora de una de sus aficiones: la crisopeya sino la caridad. Quería convertir el hierro en oro para dárselo a los pobres y remediar así las necesidades de los pobres de Alcalá. A causa de su manirrota largueza generosidad murió pobre y arruinado a los sesenta años. Su sepulcro se encuentra en el trascoro de la iglesia mayor de la ciudad complutense. Y su monumento me saludaba a través las nieblas del Henares en el entrelubricán de la aurora complutense nada más cruzar la fachada de la Universidad. En parte entendía yo al verlo tan tieso y tan rehecho la vera efigie de un arzobispo de Toledo orgulloso y triunfal sobre el bloque de mármol las razones que se les escapan a los enemigos de nuestra fe católica dando de lado a un hecho sustantivo que la iglesia está integrada por hombres. Es una institución temporal y asimismo espiritual. Lo esotérico y lo exotérico van de la mano. La médula y cáscara se juntan hasta fusionarse. Por eso, continúan apedreándola los escribas y fariseos de todas las épocas. Por eso somos pasto y comidilla de los hipócritas y los que disparan contra la casa ajena cañonazos cuando la suya tiene el techo de cristal. Lo malo de los españoles es que desconocen su historia dejándose engañar por los farautes del miedo y los mensajeros de la autodestrucción. La verdad es que somos un poco deletéreos. Un poco de flema y no ser tan aguerridos en nuestras descalificaciones no nos sentaría mal Antonio Parra martes, 03 de enero de 2017 ESPAÑA MI NATURA |
Posted: 02 Jan 2017 05:10 AM PST NOCHEBUENA ORTODOXA. GOGOL Fiestas del solsticio invernal, el diablo anda suelto por el mundo, misterio irrefutable de las Doce Noches para contrarrestar las actividades del Maligno (horrible atentado en Istambol, pero el Negro zumbón ya se lo había advertido a Putin, cayó ¿derribado? Un avión ruso, asesinan por la espalda al embajador de Putin en Constantinopla… se va el Negro Zumbón con las manos cuajadas de sangre, en USA cunden las sectas satánicas y adoran a Baco a Venus y a Moloch en una navidades convertidas en consumismo y bacanales). Entretanto, y me lamo mis heridas con la pomada de la literatura, releo la “Nochebuena”, un maravilloso cuento de Nicolás Gogol que es un acicate a la esperanza con un mensaje implícito: el mal será vencido y después de todo huirá al infierno con el rabo entre las piernas. Eterno mensaje. Eso sí “no somos monjes, nos atrae lo prohibido”alega uno de los cosacos. Hay un cierto número de los nuestros que tienen mujeres pero no viven con ellas. Unos las tienen en Ucrania, otros en Polonia y algunos hasta en Turquía”. En el parlamento del cosaco a su “zaparogo” (jefe de la centuria o sentnia) se advierte que en medio de las tinieblas luce el resplandor de Cristo que nació para salvar a los hombres”. El autor de “Almas muertas” utiliza el sarcasmo como un látigo y estallan a través de este cuento mágico los chasquidos de la tralla (knyt). Así es como hay que escribir, perfilándonos sobre el filo de la navaja. Gogol en este tour de force literario quiere hacer un homenaje a Dikanka en la región de Poltava la aldea en que nació a orillas del Dnieper en la zona oriental del país. Era ucraniano pero escribía en ruso. Nikolai Vasilievich Gogol 1809-1852 pasó la mayor parte de su vida en Petrogrado. Era funcionario, recaudador del fisco o alcabalero, igual que Cervantes. Tenía por misión visitar las propiedades de la nobleza antes de la manumisión de los esclavos para postular para el fisco y este empleo le sirvió de comodín para escribir una de las obras cumbres de la literatura universal (Miorti Dushi) traducida mal al castellano porque los señores debían pagar contribución por los siervos ya fallecidos. Debía de haberse titulado “Bienes mostrencos”. Resulta que aquellas vísperas de la Navidad el diablo robó la luna y el mundo quedó a oscuras. En un pueblo de la Ucrania profunda había un herrero y pintor de íconos que se enamoró de una muchacha que era hija de una bruja. Ronda su puerta canta villancicos bajo su ventana pero Oksana, que así se llama la moza lo desdeña, pues su adorador le parecía muy bruto. Vakula, el hombre, no se da por vencido y, puesto que Oksana no tenía zapatos para acudir a una fiesta, ella le promete su amor a cambio de un imposible: —Me casaré contigo si me traes los zapatitos de la zarina Como el amor es ciego, el mozo acude entonces al diablo y realiza entonces un pacto con el maligno —Si tú me entregas el alma, yo conseguiré lo que me pides— contesta el Pateta. Firmaron un acuerdo y en la aldea, mientras los cosacos tomaban el tradicional plato de Nochebuena “borsh” (sopa de coles) y bailaban “kolioadki” (cantos de villano) a compás de la balalaica y arrastraban por la nieve sus pesados capotes, bebían vodka y fumaban sus pipas, Satanás, tomando al herrero por los cabellos, lo transportó por los aires hasta la corte imperial donde el canciller Potemkin consiguió para él una audiencia con la reina. Ésta escuchó conmovida la historia del pobre mujik que se moría de amor y accedió a sus deseos regalándole los ansiados zapatos de oro y cristal. A su vez, en el humilde lugar de Dikanka ocurren cosas: el diacono, sin que lo sepa su mujer, acude a visitar a Saloja otra belleza local “amiga de hacer socorros como la Dolores en Calatayud”… —Por favor, virtuosa Saloja, dame una copita de aguardiente—, dice el clérigo, pero estando en estas razones llaman a la puerta. —Ay, madre quien será… a lo mejor es mi marido, escóndete dentro de ese saco. Pero no era el marido, que también andaba de parranda, sino el mismismo alcalde de la localidad… Más aldabonazos se oyen… Esta vez quien pica a la puerta es el cosaco Chub, el cual, habiendo perdido el rumbo, pedía hospitalidad pues hacía una noche de perros y zumbaba la borrasca. Decide la incomparable dama introducirlo en la leñera dentro de un saco de carbón. La situación y los malentendidos y disparates se repiten con otros personajes. Gogol desenvaina su fusta de la sátira al objeto de criticar, a golpes de humor, las costumbres de la Rusia zarista. Por el pueblo resuenan mientras tanto los cantos de la Navidad, doblan a gloria las campanas y el diablo regresa de la ciudad imperial con el herrero en volandas, que venía eufórico con los zapatos de la zarina en el zurrón. La trama se complica con lances increíbles porque la “Nochebuena” de Gogol es un cuento de hadas que recuerda ciertas leyendas de la tradición oral indoeuropea, cuando el diablo, después de andar libre por el mundo haciendo de las suyas, es derrotado: la Bella Durmiente, la Zapatera prodigiosa (comedia de Lope) la Moza del Cántaro, el Ama del Cura que consigue que Satanás construyera el acueducto de Segovia en una noche, tras convenir con él que, a cambio de llevarle el agua a la puerta de casa, ella le entregaría su alma, sin poderlo acabar del todo porque al amanecer le faltaba por concluir un arco. Y otras muchas leyendas que, lucubrado, entre ellos Shakespeare, con el misterio de las Doce Noches, bajo el gobierno de Saturno el dios oscuro en cuyo honor celebraban los romanos las saturnales, abordan este enigma. Tiempos de tinieblas que concluyen con la llegada del Redentor al mundo. La ortodoxia rusa celebra la navidad cuando los latinos la Epifanía. Epifanía quiere decir fulgor, manifestación de Cristo a los hombres. Esta es la idea motriz que late bajo la capa de la maravillosa historia del cuento de Nikolai Andreivich. El autor describe estas situaciones paradójicas con la proverbial agilidad y maestría del alma rusa para contar historias y para combinar lo real con lo mágico. — Xristós rashdaet obazhaem yevó (El Señor nos ha nacido, vengamos adorarle) — canta triunfal el diacono en la larga misa de la Nochebuena por el rito de san Juan Crisóstomo. Un grito para conjurar a los espectros. Que baña de alegría a la humanidad. Por supuesto, el herrero y la hermosa Oksana, después de aceptar el regalo, se casaron, fueron felices, y el enemigo del género humano huyó al infierno despavorido. No le valieron sus mañas. ¡Felices pascuas! Lunes, 02 de enero de 2017 ESPAÑA MI NATURA |
Posted: 31 Dec 2016 08:03 AM PST e MISTERIOSOS MILAGROS DE LA SABANA SANTA DE TURÍN POR ANTONIO PARRA GALINDO Según un reciente informe de peritos y paleólogos, es cierto que este ornamento pudo pertenecer al Señor Es una historia apasionante que comienza en la Edad Media, en la que se funde la verdad con la leyenda y el mito. Unos dicen que se trata del verdadero rostro de Cristo. Otros que es un fraude. En realidad la Sábana Santa de Turín se ha convertido en la reliquia más polémica de toda la catolicidad desde que fue captada en los negativos de un fotógrafo italiano hace justo un siglo. La peripecia experimentada por este trozo de sudario hebreo - ) o medieval ? - desde Jerusalén a Edesa, hoy ciudad turca, y de allí a Constantinopla de cuya catedral fue expoliada por los templarios y trasladada a Francia, y de allí a Italia sería materia suficiente como para llenar con libros y documentos toda una recóndita galería de los archivos secretos vaticanos cerrados a cal Sindonología y canto. Ha dado lugar a una nueva rama muy específica de la ciencia histórica que se llama . Y, coincidiendo con la salida a luz pública de las famosas placas de Secondo Pía en 1898, la literatura esotérica es un género con garra en la sociedad de consumo, inquieta por las cosas del más allá pese al cacareado materialismo. Los cristianos griegos denominan a la famosa efigie A Mandylion A, que quiere decir el paño sagrado. En el siglo VI el patriarca Nicolás Mesartes ordenó su traslado desde Edesa hasta la catedral de Santa Sofía. De acuerdo con una leyenda apócrifa, Cristo no murió tras su suplicio en la cruz. Cuando lo dieron por muerto, su amigo Nicomedus pidió sus restos al prefecto Pilatos y saliendo de Jerusalén a favor de la noche se llegó hasta el enterramiento, curó las heridas del crucificado muy maltrecho pero aun con alientos y trasladó al herido hasta Edesa donde el Salvador sometido a un tratamiento de hierbas, pues Nicodemus era médico apotecario, vivió hasta los noventa años una segunda vida oculta. Su mortaja consistente en el paño mortuorio con que los judíos acostumbraban a ceñir a los difuntos quedó impregnado de los rasgos físicos del Señor como consecuencia de las substancias aromáticas y conservantes con las que fue fajado en el acto de inhumación: aloe, mirra y cinamomo y otros aditamentos balsámicos con los cuales los antiguos atajaban el proceso de descomposición. Las cintas y vendajes que encontraron las Santas Mujeres en la mañanita de Pascua aparecieron impregnadas del olor corporal y las marcas de la silueta de Jesús. Según la costumbre judía, depositaron en la cavidad bucal del finado un denario al objeto de poder pagar al Barquero, cuando se presentase a Caronte quién pasaba los muertos a la otra orilla de la laguna Estigia previo pago del salvoconducto. A todos los difuntos se les introducía en el paladar o sobre la frente el óbolo de costas para la postrer singladura. Era un rito griego que los hebreos asimilaron en sus exequias. Curiosamente, en la Sabana Santa quedan vestigios metálicos en forma de redondel que bien podría haber sido producido por un denario. Esta es una historia muy bonita aunque difícilmente creíble. Todos los viernes del año hasta su expolio por los cruzados de Godofredo de Bouillon era trasladada la reliquia desde la catedral de Santa Sofía a una iglesia extramuros , que llevara por nombre Agios Ivan Xristiteli, emplazada en el arrabal Blancherna, en la propia Estambul. Los otomanos la destruyeron. El Mandylion o Santo Sudario es seguramente después del lignum crucis que trajo Santa Helena en el siglo IV desde el Monte Calvario la reliquia más venerada y una de las más espectaculares a pesar de que su autenticidad ha sido muy debatida habiendo generado apasionadas controversias dentro de la comunidad científica. La razón parece amotinarse contra el legado de esta tradición. Sin embargo hay razones que manda el corazón que no entiende la lógica. Los detractores del Santo Síndone no ven ello más que el prurito de la imaginación calenturienta, un embuste que se sacaron los curas de la manga de la estola para enriquecerse a costa de las credulidades del vulgo. El clero sabe estar al santo y a la limosna. Por consabido hay que dar que la religión bien administrada es una fuente de divisas y el soporte más fiel del poder en todas las épocas, porque no vamos a contradecir a Lenin en lo del opio del pueblo. Esto ha pasado algunas veces. Nadie puede resucitar. Va contra las normas físicas y la naturaleza no puede forzar sus propias reglas , establecidas por Dios. ni ir más allá de sí misma. Los detractores de los milagros y los que no creen en la Resurrección - tenían ya un precedente en el pueblo hebreo, una de cuyas sectas, los saduceos, negaban el Seno de Abrahán - y de las sofisterías místicas recalcan que el documento de Turín fue una falsificación del siglo XIII llevada a cabo por un experto alquimista que conocía las reglas cromáticas de las manufacturas textiles y manejaba el pincel divinamente, porque seguramente sería un monje del Monte Athos especialista en representaciones iconográficas...Sea... Es una opinión respetable, igual que las demás, pero, como dicen los británicos: A there is more than meets the eye A. Esto no es todo. Hay aspectos de la cuestión que no los abarca el ojo desnudo. El rostro de Cristo está en todas partes. Se multiplica. Viaja por Internet. La batahola de ondas hertzianas .En 1997 el paño salió milagrosamente indemne de una fuego que se declaró en la capilla del relicario de Turín. Algunos vieron en este hecho fortuito o provocado un signo. LOS TEMPLARIOS El legendario Jacques de Molay, maestre del Temple , al que por orden papal se encarceló en la Bastilla y se mandó ajusticiar - subió al patíbulo el 14 de marzo de 1314-, antes de ser pasto de las llamas formuló una profecía escalofriante por su implicación a tres bandas. Contra el trono de Francia. Contra la Sede Romana quien por aquellas fechas vivía los aciagos tiempos del cisma de Avignon con sus retahílas de papas y de antipapas, bulas, interdictos, excomuniones, etc... Era por lo demás un maleficio contra el trono de Francia pronunciado desde una mazmorra de la Bastilla, que se cumpliría matemáticamente en 1789 la noche que guillotinaron a Luis XVI. A Un monarca de la Flor de Lís - profería el augurio - pondrá la cabeza en la toza; al papa lo meterán preso, y el rostro de Cristo nos mirará a todos desde el icono santo donde quedó plasmado por testimonio de su Resurrección al final de los tiempos. Será la contraseña de los signados a los que El vendrá a salvar en su segunda venida A. El vaticinio del postrer clavero de los Caballeros del Temple que es muy similar a los que formula Juan en Apocalipsis anunciando que se estampará en la frente la señal del número de la Bestia: el Aanosmie@ o 666 entre los elegidos, y sólo ellos podrán vender y comprar ( no pensemos por favor en los intrigantes por lo herméticos y venales códigos de barras estampadas desde las cajetillas de cigarros hasta los paquetes de condones) parece haberse cumplido en la totalidad de sus tres apartados según nuestros vislumbres. Porque no solamente murió en la guillotina María Antonieta y el romano pontífice Pio IX fue internado en Santangelo por Napoleón sino que también se está produciendo una verdadera eclosión de iconos. Las estampas modernas de la imagen de Cristo no son ya las acarameladas calcamonías asexuadas y cursis de hace unos años sino que plasman esa mirada del Hijo del Hombre que puede ser de todos los hombres no de uno en concreto diseñada en el Mandylion o Santo Sudario. Nos referimos al Cristo abstracto posando en majestad y bendiciendo mirando enigmáticamente para nosotros con unos ojos de calor y de comprensión, pero con la frialdad y el hieratismo del Pantocrátor , que ciertamente no son de este mundo, porque trascienden el tiempo y el espacio, y con la caballera abundante y recogida hacia atrás a la manera de los iconos bizantinos .Es la vera efigie de la majestad solemne. Y hablando de iconos, claro está, ésta es la edad de la imagen cuando en cibernética no se podría funcionar sin los consabidos iconos virtuales del ordenador. Iconos es una palabra nueva que ha resucitado el lenguaje emblemático cargado de símbolos de los antiguos para comunicarse por señas jeroglíficas. Fluye por doquier. La proliferación de estas imágenes supone una verdadera revolución iconográfica en el seno de la Iglesia latina que ha adoptado las formas estilizadas y no antropomórficas de la griega a la hora de representar al Señor. En el principio era el crismón, que los cristianos de Roma marcaban sobre las bóvedas ocultas de las catacumbas. Con una ji (X) y la rho (P) griegas fundidas con la prótesis alfa y la apódosis omega, enunciando el principio y el fin de todas las cosas. Lo que abre y lo que cierra. La clave de la vida y de la Historia. El crismón se complementaba con el IXTHIOS,o pez eucarístico, que se corresponde a su vez con la palabra que en griego quiere decir pez y que en la simbología paleocristiana se traduce como CRISTO-JESÚS - HIJO DE DIOS. Estamos delante de la gran sigla, de bruces sobre el arcano de los misterios, a la sombra del Grial, que bien pudiera ser el Santo Sudario. En los retablos de ahora y en los modernos altares de los templos edificados durante las últimas décadas se representar con harta frecuencia al AMandylion@ o Santa Faz, y a la Virgen como AOdyguitria A(la que muestra el camino) de la iconografía ortodoxa, idealización esquemática y escoltada por sendos arcángeles con figura humana con las alas distendidas y por debajo el epígrafe heleno A Mater Theous@( Madre de Dios). No se sabe cómo era Jesús en su carne mortal, pero éste es el único dato fiable, pues según las mediciones antropométricas del sudario, debió de medir entre 1,82 metros y 1,90 de estatura. Tenía la cara alargada y debió de ser un varón hermoso y bien proporcionado, la tez trigueña con una cierta retiranza aria más que semita, y los miembros bien proporcionados. El cuadro de la Odyguitria ( La Virgen del Perpetuo Socorro) se le atribuye al evangelista Lucas que era médico y pintor, pero esta antiquísima tradición ha de ser acogida con reservas ya que tampoco tenemos pruebas precisas al respecto. Sin embargo, este ornamento sagrado, según el dictamen de los expertos que han determinado de un forma categórica e inconcusa las denominadas pruebas del carbono catorce llevada a efecto por científicos yanquis, obsecuentes con el criterio de que era una falsificación de urdimbre medieval. II El normando Geoffrey de Charny, un discípulo de Morlay , que estuvo preso en San Juan de Acre durante las cruzadas, llevó a Roma el lienzo funerario, para ser bendecido y cotejado. Con la anuencia del papa Clemente VII lo colocó en la cripta de la iglesia de Lorey. ) Formaba parte la famosa reliquia del legendariamente fabuloso tesoro de los templarios tan codiciado por el rey de Francia? Los historiadores se muestran de acuerdo en que una de las causas de la muerte del preboste de la Orden más importante que tuvo la Iglesia en los siglos finales de la Edad Media fue la codicia de Felipe el Hermoso de consuno con las apetencias de la Silla Romana. No se sabe a ciencia cierta bien lo que pasó, pero corría la voz de que los templarios eran grandes alquimistas y que guardaban no solamente el Grial que abría las puertas del cielo y de la felicidad en la tierra, sino que también habían alcanzado la fórmula secreta de transformar cualquier metal en lingotes de oro. Porque, familiarizados con las ciencias ocultas e íntimos conocedores de los arcanos de la crisopeya, habían accedido al ultimo grado de los conocimientos gnósticos . El que da llegar a la piedra filosofal. Pero todo esto es fabuloso. Volvamos a los hechos contrastados por la historia. El lienzo funerario fue exhibido en París por la viuda de Geoffrey de Charny, del que se decía que era un hijo natural del maestro del Temple, Jacques de Morlay, que murió en el tormento de la hoguera. La condición de sacerdotal no era óbice por tales calendas para que personas consagradas como eran los monjes de las órdenes militares se reservasen el derecho de procrear y tuviesen comercio carnal con mujeres, y esto deshace también la especie vertida contra los templarios de practicar la pedofilia , reduciéndola a la categoría de bulo. Fue uno de tantos infundios que contra ellos fueron propalados por aquella época: la homosexualidad. Clemente VII publica un rescripto para que la joya pudiera ser expuesta al público en la ciudad de Lirey. En 1578 ya está en Turín donde consigue convertirse en una de las grandes atracciones místico históricas de la capital del Piamonte, pero su ostentación a la devoción popular se restringe a días muy concretos del año. La reliquia había llegado muy dañada como consecuencia de un fuego que hubo en la ciudad de Lirey ; quedaron algunos chamuscones en los bordes, pero la pieza salvó también aquella vez milagrosamente. Hasta el presente siglo a raíz de las espectaculares fotografías tridimensionales obtenidas en 1898 no se somete al pertinente análisis químico Con técnicas muy depuradas como los rayos infrarrojos y la utilización de sales especiales para rastrear toda su estructura con rigor exacto. Se observa en la composición una serie de elementos conservantes como el áloe, savia de Terebinto, mirra y otras substancias balsámicas, pero lo que llama la atención de los estudiosos es un hecho poco común: en el lienzo aparecen partículas de plantas liliáceas hoy extinguidas y cuyo florecimiento los palinólogos( especialistas en botánica arcaica) fijan en Asia Menor y Palestina hace muchos siglos; esas yerbas nunca crecieron en Europa, a decir de los expertos, que vienen a ser los arqueólogos de la fitología. No es posible que en la Edad Media pudieran haberse producido estas flores en el Viejo Continente, a no ser que hubiesen sido transportados por vilanos o en alas de algún pájaro migratorio o por el aire mismo. Este es un argumento a favor de los que creen en la autenticidad de la tan controvertida tela. Los estudios en razón de la polémica mundial suscitada fueron en incremento después de la II.G.M. cuando Turín , tomada por los americanos, a raíz de la caída del fascismo, llega a ser la capital europea del esoterismo. Los científicos USA han capitalizado el asunto desde aquel primer reportaje por la TV. en 1973, y sobre todo, a partir de las conclusiones de un equipo de investigadores de la NASA que detectaron en el paño las secuelas de lo que pudiera haber sido una explosión nuclear. Hay en todo ello materia esotérica para dar y tomar. Un género literario que inunda las librerías del mundo. Hoy muchos se refieren a la Sábana Santa de Turín como el Quinto Evangelio. CUERPO MÓRBIDO Todo es tan aleatorio como inconcuso a la vez. Cabe la instancia de que la tela en la cual fue envuelto el Señor fuese una falsificación llevada a efecto por algún ducho A manitas A italiano avezado a la técnica de la reproducción oleográfica precisamente en una época en que proliferaba el culto a las reliquias como retributivo fenómeno de fe en el más allá y en el negocio, que en este mundo pecador no hay ganancia mayor que allí donde se atisba algún hecho preternatural, supuesto o real, porque la aparición da siempre lugar a la peregrinación y, ésta al emolumento y la ganancia, como demuestra el hecho de que Fátima sea el capítulo más importante en el ingreso de divisas que tiene montado el gobierno portugués, y otro tanto podría decirse de Lourdes, y nada se diga de Jerusalén. Es verdad. Tales apostillas son absolutamente razonables, pero tampoco hay que dar de lado al carisma como categoría inherente a la religión predicada por el Nazareno, que cerró la boca de los leones en el circo de Roma, sobrevivió a las herejías, las revoluciones aguantando el filo de la espada y sobrevivirá a sus enemigos de dentro y de afuera, a los errores de sus ministros, a las modas y a la especulación política. El icono de Turín en esta época iconoclasta e iconográfica a la vez , puesto que domina la imagen que triunfa y vende, la que entra por los ojos, se ha convertido en un símbolo de la espiritualidad de nuestros días, un tanto supersticiosa, la verdad sea dicha, porque no cabía otra fórmula. Puede ser un argumento también de que las relaciones con la divinidad, pese al mecanicismo, el materialismo y el racionalismo de la época no han quedado rotas. El hombre no puede remediar su fascinación por la trascendencia en medio de las dudas y del ambiente propicio a no creer más allá de lo que se plasma delante de nuestras propias narices. La Santa Sábana con su hermetismo misterioso parece encerrar la clave de ese misticismo gnóstico que fascinó a los Templarios tan vilipendiados pero al mismo tiempo tan en boga. )Está volviendo el Temple ? )Marcará el milenio entrante el cenit del culto gnóstico como elemento catalizador de síntesis entre todas las religiones en la época del ordenador y de las conquistas espaciales a la sombra del Evangelio? Es a lo que aspiraban estos frailes, grandes constructores de catedrales, introductores en Europa de la tradición caballeresca, apasionados de la sabiduría y de la ciencia ( en todas sus construcciones arquitectónicas introducían como elemento decorativo o mascota de protección un A baffamot Aque era una especie de cerebro electrónico) pero Roma, que años más tarde procesaría a Galileo, celosa de su poder desmedido, y que nunca ha permitido que nadie le hiciese sombra, como se comprueba a lo largo de los turbios manejos de los papas de la Edad de Hierro, entre el siglo VII y el año 1000, o la oposición con el emperador germano en la siniestra cronología de las Investiduras, sin hacer excepción de los pocos edificantes pontificados Borgia, mandó a Jacques de Morlay al quemadero. Su maldición pesa cual negra sombra sobre Sede Apostólica. ) Pedirá ella perdón rehabilitando al ultimo clavero de la Orden de San Juan Bautista - algunos anales lo acreditan como mártir - como ya hizo con Galileo o con Savonarola? Todo eso está por ver. En cualquier caso , los templarios, iniciados en los secretos gnósticos y teniendo en cuenta su condición militante y penitente, porque en eso siguen al Precursor, tendrían la clave del futuro y pudieran salvar a la Iglesia de tanto poder, tanta regalía, tanto ir y venir en papamovil, rescatandola de las garras de los italianos y del mal más grave que siempre la amenaza: la macrocefalia y el dogmatismo, tan lejos del Mensaje del Sermón de la Montaña Eso pertenece al aparato externo y a la hojarasca vicaria de los intereses humanas. Por eso, la Iglesia que es eterna y se encuentra dominada por la sabiduría del Espíritu , cuando muere un papa, lleva a cabo uno de los ritos funerarios más emocionantes y significativos. El anillo pastoral del pontífice fallecido es machacado con un martillo de grandes proporciones y en torno al cadáver se hacen nueve abluciones y se rezan nueve responsos, no uno como al común de los mortales, porque el pontífice al heredar la tiara se cree que está sujeto a más tentaciones - sobre todo las que otorga la gloria y el poder en ejercicio - que los que nunca tuvieron sobre sus espaldas responsabilidad tan abrumadora como la de ejercer las funciones de representante de la divinidad en la tierra. Suele decirse que casi todos los sucesores de Pedro al llegar la hora de la muerte se sienten atormentados y sobrecogidos pues temen más que las personas ordinarias el juicio de Dios. Su responsabilidad es entonces mayor y al rendir cuentas se le reclamará en grado consonante con las obligaciones. En la ceremonia de entronización hay otro rito pontifical que recalca ese aspecto de la fugacidad de las cosas humanas: el cardenal arcediano va delante de la cruz procesional portando en la mano una tea encendida que pronto se apaga, mientras exclama: - Pater sancte, sic transit gloria mundi. (Así se esfuma la gloria del mundo, Santidad). Por desgracia - lo demuestran los anales - muy pocos elegidos para tan alta misión entre los sucesores de San Dámaso hacen demasiado caso del imperativo de rúbrica en el ceremonial de coronación .Solieron caer en la tentación del poder y de la vanagloria por causa de la flaqueza de la condición humana. El poder supone una tentación, porque corrompe, y el poder absoluto más aún.. Sin embargo, portentos como el que nos ocupa, o los sucesos extraordinarios de las apariciones de los que se tienen noticia en el mundo de hoy, pero , sobre todo, esa llamada interior de la fe que sienten en su interior muchos cristianos, esa intuición, esa luz interior, que es lo más maravilloso del cristianismo, que nos ayuda a pechar con las múltiples dificultades de nuestra vida, consuela en las aflicciones, y guía en la oscuridad de los caminos de la existencia plagados de abrojos y de peligros, apuntalan más nuestro compromiso con el Evangelio a despecho de las pompas y vanidades terrenales o las miserias y grandezas del peso de la púrpura, que no todos saben llevarla con dignidad. Es lo de fuera, hojarasca que mudará el viento de los otoños. La savia está en el interior del tronco del árbol y seguirá brotando cada primavera. La Iglesia esotérica siempre estará más viva que la exotérica que es la aparece relacionada con las fuerzas seculares. III En el oficio divino se repite con frecuencia un adverbio latino (multifariam = en muchos puntos y lugares) que expresa ese alto concepto sobre la multiplicidad sorprendente y de las formas más inauditas con que se deja sentir la acción divina sobre el mundo. El rostro de Dios es poliédrico y su casa encierra infinidad de moradas. La idea que esbozó el Maestro a lo largo de sus predicaciones por Galilea pertenece a la filosofía gnóstica que fue la primera en descubrir la diversidad de la realidad casi inabarcable por lo complejo de las situaciones en que se manifiesta y recapitula Einstein en su Teoría de la Relatividad. Aquel descubrimiento hizo que el mundo dejase de ser el mismo. Por lo pronto, puso a toda la Física patas arriba, disparó las naves espaciales hacia el cosmos, colocó sobre el frágil planeta nuestro el cartel de: A No tocar .Peligro de explosión nuclear@con la tibia y la calavera imbricadas. Jesús insiste en este principio calcado de la ideología de Hermes por lo menos en tres ocasiones cuando dice:@ No juzguéis y no seréis juzgados@...@ Dejad que los niños se acerquen a mí@... Amáos los unos a los otros A . Es decir: dejaralo estar, no busquéis los cuatro pies al gato, que la verdad está en el amor. Pero el amor es conocimiento y es correlativo a la sabiduría porque sólo el que conoce vive y ama. Por contra, el odio, los prejuicios humanos siempre suelen amancebarse con la ignorancia y con la inquietud. Esa idea la había predicado, casi veinte siglos antes que Cristo, Hermes Trimegisto de Alejandría, el tres veces grandes, tres veces santo, tres veces sabio , convirtiendola en piedra angular de su filosofía. Es un maravilloso canto a la vida interior, atrio inviolable de la libertad de pensamiento y de acción. El Santo Síndone, curiosamente, en abono de un enigma que no cesa, fue guardado sólo en iglesias y basílicas dedicadas a la advocación de San Juan Bautista ( en Edesa, Lirey, Estambul,Turín) , porque iglesia templaria del Precursor era la de Lirey e iglesia del mismo nombre es la de Turín donde se encuentra la más famosa teca de la Cristiandad. Su primer bastión fue San Juan de Acre orilla de Jerusalén.) Es una casualidad o un signo de la Providencia ? A He aquí el monumento eterno de la gloria de los sufrimientos de Jesús Crucificado. Venid a adorarlo...@ Ave, o bona crux , spes unica@, dijo en un sermón pronunciado el 24 de junio de 1898 en la iglesia de Turín antes mencionada el arzobispo metropolita, Agustín Richelmy en los fastos de la ostentación de la reliquia a la veneración popular. Por tales fechas el mundo entero se conmovió con las impresionantes fotografías obtenidas por un fotógrafo local, SECONDO PIA, el cual en enero del mismo año obtuvo unas placas del Síndone en tres dimensiones, en las cuales los científicos apreciaron signos de haber estado enrrollada la sábana a un cuerpo mórbido en estado de putrefacción. En el pecho quedaban marcas de flagelación. En las sienes, las de las espinas y en las muñecas los estigmas de los clavos. Es el primer testimonio que ratifica que el reo no pendió del madero por las palmas de las manos sino por las muñecas, y que no hubo cruciferagio o rotura de las piernas , como testimonia el Evangelio contraviniendo así las normas del tormento infligido por los romanos a condenados a morir por muerte de cruz. Para acortar la agonía se les partían las piernas a los crucificados , pero con Jesús no hubo necesidad al comprobar sus esbirros que acababa de expirar. El centurión optó por el golpe de gracia de hincar la lanza por los ijares, de donde manó sangre y agua .La Quinta LLaga. El reportaje de Secondo Pía dio vuelta al atlas. Muchos creerían, pero otros pensaron en un montaje bien amañado por los curas. El rey Humberto I de Italia prohibió hacer más fotografías. Las instántaneas aparecían en todo su esplendor como dotadas de un fuerza indeleble que conmovió a las naciones ante el aspecto sereno de aquel varón de dolores de faz augusta que recordaba la visión del semblante de Cristo ya manejado por la iconografía oriental. El arte de la fotografía estaba en pañales, pero la cámara oscura y el trípode de Secondo Pia utilizando los polvos de oxalato de hierro y de manganeso habían sacado una reproducción perfecta y hasta diríase que inquietante. Tras los baños de plata pertinentes quedaría positivada sobre el negativo la imagen en cuestión proyectando una silueta indeleble del cuerpo del Señor, una composición en la que destaca la faz inalterable del sujeto pese a los sufrimientos. El varón de dolores que profetizara Isaías se muestra ajeno a sus propios padecimientos, porque los ha vencido, los ha remontado. En diciembre de l899 otro francés aficionado a la fotografía, Ulises Chevalier, fue llamado a declarar ante un tribunal de Lyon, donde un grupo de católicos habían sido denunciados por falsarios, después de haber comercializado y puesto a la venta las famosos negativos de su colega italiano. En la deposición forense que haría Chevalier delante del juez, declaró que las placas habían sido tomadas del natural sobre el original existente y que no estaban pintadas ni retocadas. Francia vivía entonces conmovida por el asunto de Dreyffus y las revelaciones de Ulises Chevalier a muchos les parecía una salida de tono. Se exaltaron los ánimos de los círculos agnósticos y ateos preponderantes en la Francia de fin de siglo. Se reclamó el veredicto del Pontífice sobre el tema, pero ni León XIII ni su sucesor se pronunciaron ni en un sentido ni en otro al respecto del escabroso aliciente del Santo Sindone. Sería Pio XI, un intelectual y escritor que pasó la mayor parte de su vida hasta su elección encerrado en la biblioteca y que, contra todo pronóstico creía en el carisma de los milagros ( él canonizó a Teresa de Lisieux proclamando la A lluvia de rosas A) el que dictaminara que la reliquia del Santo Sudario estaba admitida por la Iglesia. LAS CARAS DE BELMEZ Hace unos años la España franquista se sintió conmovida por un hecho que se salía de lo corriente. En una casa particular del pueblo jiennense de Bélmez aparecieron una serie de rostros en el muro perfectamente diseñados. Se comprobó que allí hubo enterrados o emparedados personas. Sucede que el sudor mórbido de los moribundos y de los cadáveres exhala urea , una sustancia química que al fermentar produce amoniaco. Cuando se evapora el amoniaco éste a su vez cría tanino; el tanino determina finalmente que surjan imágenes. Es una reacción química equiparable al proceso que utilizan los fabricantes de calcamonías. El amoníaco de las caras de Bélmez y las impregnaciones de la Sábana Santa obraron ese milagro inexplicable aparentemente, aunque en el fondo estén perfectamente incardinadas sus causas en las leyes físico químicas. Hubo un factor de sorpresa añadido cuando en 1973 los militares estadounidenses J. P. Jackson y Eric Jünger revelaron que habían encontrado en el sudario marcas de lo que podía haber sido un estallido de radiación solar. Los evangelistas narran cómo las santas mujeres que se acercaron al sepulcro vieron una luz sobrecogedora que las hizo temblar, pero un ángel vino a confortarlas al tiempo que decían que al que buscaban no estaba allí, que había resucitado. Sus declaraciones estallaron como una bomba. Los más aviesos fueron diciendo por ahí que Cristo era un extra terrestre. La Nasa estaba por esos días metida de lleno en la investigación de los platillos volantes. Las teorías de Jackson y Jünger no pudieron concretarse en demostraciones fehacientes pero contribuyeron a que no menguase el interés por la venerable reliquia. Resulta que ésta era de una textura inconsútil al igual que la túnica de la cual hablan los evangelistas y que los soldados romanos se jugaron a la taba al pie de la cruz. Era de lino sin costuras y en un segundo análisis volvieron a aparecer los restos de pólenes y de yerbas exóticas. Las pruebas del carbono catorce incoadas en la segunda mitad de la década de los 90 dieron resultados negativos sobre la antigüedad del documento, pero, a decir de determinados sindonologos, las pruebas del carbono, que dataron el lienzo hacia comienzos del siglo XIII y nunca en los inicios de la era actual dijeron que no habían sido llevadas a cabo convenientemente. Otros alegaron que dichos experimentos fueron una forma de poner a la Iglesia contra las cuerdas mediante comprobaciones periciales . Ésta hubo de admitir que, si bien es posible que la sabana no fuese el sudario de Cristo lo resulta infalible que se trata de la reliquia más veneradas del orbe. La que ha creado a lo largo de los siglos un mayor nivel de fervor y de expectación.. En éstas estábamos cuando se produce un pavoroso incendio en la capilla de San Juan Bautista de Turín en 1997 con el papa en el estribo del avión para emprender uno de sus múltiples viajes. Todo el edificio fue pasto de las llamas pero el vestigio de incalculable valor sale indemne del fuego, un hecho que unos reputan de milagroso, pero que otros atribuyen a la pericia y al arrojo de un bombero que logra rescatarlo cuando ya el cofre de metales preciosos donde se guarda el corporal daba señales de fundirse. Hay quien atribuye el percance a la acción intencionada de una mente maligna y criminal. Porque ha de ser tenido en cuenta que Turín es una de las ciudades mundiales donde más casos de posesión diabólica se han dado últimamente , al ser la industriosa capital del Piamonte sede de sectas y conventículos que profesan el culto al diablo. A los pocos meses del incendio sobreviene el terremoto de Asís, otro hecho que tampoco los estudiosos de las ciencias ocultas del siglo XX dan por casual, porque así estaba escrito de antemano. Ya lo anunciaban algunas profecía IV Cabe la posibilidad de que nos encontremos ante una falsificación, obra de la alquimia que bien pudo ser trocado en la retorta de algún monje oscuro conocedor de las leyes secretas que rigen el crisol de los metales y la combinación de los ungüentos y colores. La alquimia era el arte sagrado , el gran A desideratum A de la sabiduría hermética.. Se cultiva durante toda la Edad Media en Europa. Fue traída por los árabes. Nunca se practicaba a la luz del día sino en el interior de lóbregas cavernas, donde hombres excéntricos de narices corvas y largas melenas de guedejas grises, rodeados de matraces, alquitaras y otros cachivaches y vidrios tallados que contenían líquidos de diversos colores en ebullición llevaban a cabo sus investigaciones. El introductor de la alquimia en España fue Raimundo Lulio el Venerable. El doctor iluminado como se le conoce en los estudios teológicos murió mártir apedreado por los sarracenos fundamentalistas. Si no ha subido hasta ahora a los altares quizás se deba a haber cultivado esa actividad tan sospechosa como es la alquimia. Hubo un papa, Juan XX, que cultivó la panacea universal o arte de transformar en oro los metales; en su testamento otorgado el l334 legó a sus herederos una suma considerable de 28 millones de florines obtenidos en el alambique secreto que transmutaba en metales preciosos los viles y que practicó las ciencias ocultas toda su vida. Era un alquimista, y alquimista fue el famoso quiromántico y adivino de la corte de Juan II, el marqués de Villena,cuya tumba puede visitarse en los Jerónimos de Segovia. El tal marqués también conocido por A el de Villena, ni palabra mala ni obra buena A - tal debería de ser su catadura moral y su perfidia - se rumoreaba tenía pacto con el diablo y gracias a estas mañas conseguía resucitar a los muertos . Incluso llevó a cabo el primer caso de clonación de la historia fabricando un personaje que era idéntico a sí mismo. Merced a este doble logró salvar el pellejo multitud de ocasiones. En la época de los magos medievales hacer una réplica o fabricar un sudario semejante al que tuvo en sus manos José de Arimatea no era cosa difícil. Había tecnología suficiente para ello, una tecnología que hoy se ha perdido como se ha perdido el secreto de los maestros que edificaron las grandes catedrales europeas. La alquimia y la sabiduría hermética era la pasión de aquellos siglos , tanto como pudo serlo la cetrería o el conocimiento de las yerbas. Un médico francés, el Dr. Barbet , comprobó en el lienzo de Turín hasta 120 marcas de azotes o golpes de A flagrum A- un palo al que iban unidas unas correas de cuero rematadas por bolas de acero A verbera A con las que se flagelaba a los condenados - llegando a la conclusión de que la paliza fue administrada por dos verdugos diferentes los cuales se habían ido turnando en la tarea. Cinco hebras de la Sábana escudriñadas al microscopio en 1973 revelaron que la imagen se plasmó sobre un cuerpo mórbido porque había rastros de amoniaco y partículas de sustancias aromáticas y residuos de fanerógamas no habituales en el continente europeo pero bastante frecuentes en Asia . Se encontraron manchas de sangre coagulada y las ya consignadas marcas de clavos en las muñecas. Cristo pesaba unos ochenta kilos y medía poco más de un metro ochenta centímetros. Murió de asfixia a causa de su posición en la cruz que determinaría un encharcamiento de los pulmones al cesar éstos de bombear aire. Las pruebas del carbono catorce fueron efectuadas por William C. Libby, premio Nobel de Química 1960, uno de los investigadores que contribuyeron en 1946 al hallazgo de los tan traídos y llevados Rollos del Mar Muerto . Aunque se trata de una reacción química harto compleja podría sintetizarse de la manera siguiente: cada minuto que pasa los seres vivos crean una cantidad determinada de isótopos carbono catorce , pero cuando esas plantas o animales cesan de absorber oxígeno terminan al punto las emisiones del isótopo. Es posible calcular la edad de un fósil o de cualquier materia siguiendole la pista al carbono catorce estudiando al microscopio las adherencias y trazas que deja en torno suyo todo cuanto tuvo vida. La edad de un árbol se puede colegir al trasluz de los arillos concéntricos .que aparecen como un diagrama al hendir la sierra en el tronco para cortarlo .El surco de cada circunferencia es una floración. Pues muy similar a esto es mutatis mutandis la prueba del carbono catorce. La energía ni muere ni se destruye, sólo se transforma. A tenor con ese axioma hay una interdependencia cósmica o lo que llaman algunos científicos el A EFECTO MARIPOSA@. El batir de las alas de un insecto en Nueva York puede provocar un huracán en Mallorca. La biblia traduce dicho principio sinérgico con una frase que nos debe llenar de esperanza a los creyentes: A vita mutatur non tollitur A. La vida se cambia o transforma nunca se arrebata. La materia se adapta y adopta otras formas (metamorfosis). Los que creen en la reencarnación se basan en este principio del Aefecto mariposa A , porque la energía es indestructible y todo lo que vive deja un rastro indeleble en algunos casos como demuestran algunos estudios con fósiles. Las investigaciones palinógrafas a que ha dado lugar el Santo Síndone determinan la existencia de otra flora muy diferente a la que hoy conocemos. Algunos folículos aparecen estratificados cuando se contempla toda la pieza a través del ojo implacable del microscopio, en forma de muescas o adoptando otras formas caprichosas de la naturaleza. La familia Charny lo tuvo en su poder hasta 1356. El Santo Sudario ha resistido dos incendios, varios intentos de robo. La imagen aparece estampada o impresa mediante una técnica xilográfica, de la misma forma que pudiera ser estampado un vestido a la moda. La faz del Señor emerge con una semblanza muy humana y muy divina al propio tiempo, emanando toda su figura recogimiento y quietud sin convulsiones macabras ante la muerte. Es un rostro de varón muy de antes y después, en el que se funden el hoy , el mañana y el ayer, porque es valedero para el ser humano de todas las épocas. Se da la coincidencia de que la reliquia más venerada por la Iglesia latina presenta una clara tendencia griega. En ello tal vez haya que encontrar un síntoma de hacia adonde apuntan en eclesiología la dirección de los turnos de la veleta que marca el rumbo de los vientos. EL FUTURO YA ESTÁ AQUÍ. AEx oriente, lux A. La luz alumbra ya sin más requisitos para los tiempos venideros. Ex Oriente Lux. La luz del día augural de la fe remonta por Levante. Es el rostro del Redentor que viene, y su presencia se siente cada vez con más fuerza también. En el caso de que sean ciertas las aseveraciones de los científicos americanos que aseguran haber hallado el rastro de radiaciones que impregnaron el cadáver devolviéndolo a la vida, cabría suponer que la fuerza de aquella eclosión hizo saltar por los aires la losa del sepulcro y que Jesús transformado en cuerpo de luz venció a la fuerza de la gravedad . Hay un halo inexplicable en toda la composición. En la región intercostal destacan las secuelas de una incisión o boquete, pero sobre todo, examinada la cavidad bucal, en su interior fue encontrado vestigio de una leptón ( moneda antigua hebrea de los tiempos de Pilatos) en cuya sobrehaz se dibujaba la efigie del emperador reinante, Tiberio. Los griegos y los rusos celebraban ya en el siglo VIII la fiesta de San Mandylion, o la del Santo Rostro. Este es un dato muy a tener en cuenta para obviar las cábalas de aquellos que datan su aparición en el siglo XIII. Asimismo, ceba la hipótesis de que la sábana de Turín pudiera no ser la auténtica sino una copia de la original que estuvo mucho tiempo en Constantinopla. Hay en el mundo varios santos rostros. Sin ir más lejos en España hay dos, el de Jaén y el de Oviedo. Javier Briansó, ingeniero de Minas y miembro del Centro de Sindonología corroborando los trabajos de los profesores italianos Bollone, Ballosino y Zacà,en un interesante trabajo aunque demasiado técnico aparecido en el periódico ALa Nueva España@(10-II-1997) data mediante fórmulas químicas que el lienzo de la Cámara Santa ovetense fue fabricado en el siglo VII, por lo que no puede ser el original. Sin embargo, es del todo seguro de que la reliquia de José de Arimatea existió y que , si no en su estado original, al menos ha llegado hasta nosotros como una señal cierta de la existencia de Cristo y que su espíritu pervivirá hasta el fin de los tiempos. El quinto evangelio se transforma de esta forma en la máxima reliquia de la cristiandad. Su rostro se estampa por doquier y está resurgiendo. Es la mirada que vuelve para dar esperanza a los hombres. Es una luz interior que se siente adentro más allá de las diferencias externas de criterio, las reivindicaciones históricas, la malicia de los hombres o las razones de Estado o de la alta política. Son ojos llenos de misericordia y de perdón, porque pertenecen al orden esotérico ( lo que está dentro ) y que trascienden lo exotérico, lo aparente, lo externo. Sobre ambos planos del Espíritu y la Carne se proyecta el gran combate, el largo camino de la Humanidad hacia su destino. Quizás haya muchos que sigan poniendo en tela de juicio los milagros. Se precipitan sin duda al rechazarlos categóricamente, porque , como escribía Agustín hace mil quinientos años, A un milagro no acaece en contradicción con las leyes de la naturaleza sino en contradicción con las leyes de la naturaleza que nosotros, en nuestros limitados alcances, conocemos@. El obispo de Hipona deja así la puerta abierta a la investigación y al progreso. Antonio Parra Galindo . ESPAÑA MI NATURA |
TARDE MELANCOLICA DE SAN SILVESTRE CARTAS A UNA VIEJA NOVIA Posted: 31 Dec 2016 12:58 AM PST CARTAS A ERIKA. El TESORO DE CISNEROS (novela epistolar, mails al cruce) Hola Eri ¿cómo te va? Yo bien, gracias sean dadas a los dioses, pero un poco melancólico. Fíjate qué fecha es hoy, la tarde de san Silvestre. Para los alemanes es el Silvestre Abend. Agarran unas cogorzas que tú no veas, pero lo mismo pasa aquí con el rollo mamonero de las doce campanadas, las doce uvas, las saturnales. Ya sabes mi pasión por Roma pues fui profesor de latín en Oxford y se me daba bien la lengua del Lacio, recuerda aquellas clases en la facul hace ya más de cuarenta años como a ti el árabe. Eras muy cuidadosa con los libros, muy elegante, decíamos una tía con clase, no una pija vulgaris de esas de Serrano aunque tú vivieras en la calle Velázquez. La gente que tiene clase pues tiene clase y no todos esos tipos que aparecen en la tele como el josemi y otros bodigos por el estilo impartiéndonos cursos y reglas de urbanidad. Estos nuevos ricos son una peste, ya te digo. Tú lo llevabas en la sangre, la alcurnia se nota y hasta para tomar un papel entre los dedos eras elegante. Pero ya se me está yendo el santo al cielo, canastos. A lo que iba el árabe pues tú sabes que el cardenal tu antepasado lo hablaba. Cierto que en un auto de fe en Granada quemó no sé cuantos alcoranes pero no eran más que libros de devoción. Salvó de aquella almenara todos los libros importantes que habían escrito los moros sobre álgebra, trigonometría, hierbas, ciencias naturales y se los trajo para Alcalá y a él se lo debemos los investigadores que tengamos un cierto conocimiento de la España que tabularon o escribieron los árabes en sus historiadores. No te voy a hablar de cronicones ni ponerte la cabeza tarumba con citas. además de ese tema estás tú mucho más puesta que aqueste pagano. ¿Cómo va la tesis? Espero que bien. Has tenido que jubilarte tras tu divorcio con tu esposo mantecoso para dedicarte a lo que te iba que era escribir, soñar, dar ideas a los pobres mortales, dirigir, gobernar, contar las habas y establecer del cupo de las cantidades cantantes y sonantes. Yo ya sabes, desde que pasó aquello me he quedado soltero. Tuve mis rollos claro está y mis líos no los iba a tener, no me avergüenzo de nada o de muy pocas cosas. He derramado mi semen tontamente por esos mundos de dios, materia de olvido y de dolor. Ya te contaré historias por ese cabo, pero no deben de ser importantes, son aburridas, Erica, y como todas. Nihil novum sub sole. Las tuyas ya me las dirás aunque a nuestras hay que decir alea jacta est y pensar en la frase de Pilatos quod scripsi, scripsi. Perdona si me abruma con tanto aforismo latino pero es mi debilidad. En mí puede que cupiera el esplendor de algún emperador romano. Honro a aquellos dioses y trato de conservar el fuego sagrado de los Numa Pompilium. Te diré que he renunciado al cristianismo pues me parece que fue esa religión un invento de los judíos para acabar con el imperio romano. No te escandalices. Sé lo que me digo, no te creas. Y ha sido la voluntad de los dioses p mi Fatum el que haya venido a residir en el último tranco de mi existencia (que confío que por la largueza de la diosa Hera que cuida de mi salud y con los alifafes y alguna hierba que me proporciones Esculapio sea lo más larga posible) en este antiguo campamento romano que llamaron Compluvia. Aquí estuvieron todas las legiones y era el punto de recalada desde donde se iniciaban todas las campañas en la Hispania Citerior y Ulterior. Con ellos y con mis recuerdos, los versos de Horacio, Juvenal, Plinio, las arengas de Cicerón y las cuartetas algo indecorosas del Satyricon de Ovidio que demostraban cómo ligar en el coliseo o qué postura conviene más en el amor cuando se han alcanzado los cuarenta años- átese el varón después de rendir tributo a Falo con un lazo de sede y contenga la eyaculación, hará gemir a la hembra de placer, inundará el lectum de flujo, esto es se meará de gusto, a mi me pasó una vez con una fue un coito largísimo interminable y por poco me quedo tieso y como dicen los ingleses on the job, con el instrumento en la mano, con la mano sobre la esteva del arado. Asi que los venustos consejos del bueno de Plinio yo no se lo recomendaría a la juventud. Dirás, amada Erika, tú que eras una valkiria, una vestal romana, que estoy hiriendo tu pudor. Suplicote me perdones si ves en ello alguna intención aviesa pero no es así. Sólo me impulsa el placer de narrar y reírme un poco del destino que me privó de haber gozado de gustos tan estupendos en tu compañía la mujer que amaba por entonces, la estudiante de Filología Árabe, la marquesa de no sé cuantos títulos, y grande de España. Creo que sigues teniendo más clase que la duquesa de Alba que a mi me parece una guarra con el belfo fruncido pero siempre con ganas de picadero pues en sus días jóvenes montó mucho a a caballo. A Sanlucar a ver al duque ya sabes y al pobre duque su marido le crecía toda una arboleda encima de la testuz. Pero bueno ya me estoy desparramando por donde no debo. Gracias al cardenal estos tienen lo que tienen y son lo poco o lo mucho que son. Algunos le comparan con el Richelieu hispano pero su idea de España iba más allá. Quería crear un imperio mesiánico. Roma le venía estrecha a don Gonzalo y fue materia de escándalo aquellos cardenales con sus barraganas, el voto de Santiago, una limosna y sales del purgatorio. La lujuria y simonía de la Ciudad Eterna debieron de fatigarle a este hijo de un oscuro zapatero de Villamar, seguramente un judío converso, que quieres que te diga, pero con todas las luces y carismas del mensaje de Israel, un mensaje salvador por otra parte que jamás se ha puesto en práctica porque roza atingencias imposibles. Yahvé está arriba y nosotros abajo. Por mucho que estiremos la puerta ni él bajará ni nosotros subiremos. Son dos planos diferentes. Sin embargo, fray Gonzalo cuando estudiaba Humanidades calzaba los borceguíes más “polidos” de todo el claustro. Sus enemigos no tardaron en murmurar por ese lujo, por ese derroche pero como fraile franciscano no se le pudo coger en un renuncio ni tal que así. Debajo de la púrpura y de la seda llevaba el sayal y el cordón de esparto de los hijos de san Francisco y nunca utilizaba el lecho arzobispal de blondas de brocado y patas de nogal sino en un jergón de paja en su celda asistido siempre de cerca por su fámulo que le acompañaba día y noche, fray Narciso, y se maceraba las carnes todas las noches con disciplinas. A veces no dudaba en trocar la cogulla monástica por el casco de guerrero. Eso sí, según mis entendederas, de su ascendencia algo oscura le venía la inclinación por el oro y a guardar para el día de mañana. El dinero es el mejor salvoconducto, compra voluntades, derriba todas las murallas y es un pecado contra la vieja mosaica el derrocharlo por las buenas y te participo Erica, amor, que al morir le dejó un buen montón de ducados a su fiel escudero el citado fray Narciso quien se fue con su amo al cielo al poco de fallecer. No testó pero hizo una manda de que se le dijeran misas en una iglesia que yo conozco de este pueblo que es el tuyo y el de don Manuel Hazaña. Por lo visto en los saqueos de la guerra civil alguien encontró un cofre tras una puerta excusada de aquel convento y arrampló con todo ese dinerazo. Yo no soy un detective, soy solo un investigador jubilado lo mismo que tú eres una profesora de árabe, hija de condes, mujer de buenas partes- hay que ver lo buena que estabas- y que en todo demostraste tu buena crianza. Yo te invito un poco a resolver conmigo este galimatías de descubrir el tesoro de Cisneros en esta España por él constituida y remozada en su unidad que hoy se está yendo al garete. Aunque ni tú ni yo, querida, seamos Sherlock Holmes Hay que recuperar el alijo de doblones, cierto, pero sobre todo el legado emocional, cultural, espiritual, de tu antepasado, habibi, salam malikum. Que Alá sea contigo o Cristo o la Virgen Maria si es que crees en algo, como yo creo en ti y te tuve y te tengo amor, y te tenga de su mano. Me voy a comer al Geston. Es un bar donde yo acostumbro a parar y me quieren mucho. A la tarde si es que el valdepeñas no es óbice, proseguiré esta misiva la primera en el último día del año, Erica. Pero año nuevo vida nueva ESPAÑA MI NATURA |
Posted: 30 Dec 2016 11:09 AM PST |
LES PRESENTO MI CORESPONSAL IN LONDON Posted: 30 Dec 2016 10:56 AM PST Corresponsal en LondresAntonio Parra / RelatosVivencias personales o imaginadas de un periodista español en la Inglaterra de los años 60, antes de la llegada del pensamiento único, y de la globalización, se refieren en este libro. Narra de forma oblicua e interactiva, tratando de evitar la autobiografía, la turbulenta época de Manuel Fraga, como legado español en laCorte de San Jaime, cuando se “desmontaba” el franquismo, y daba comienzo la Transición, con el desmantelamiento de la Prensa del Movimiento que tuvo a Fraga por supremo artífice, secundado por el grupo de Jesús Polanco. PYRESA se transformó en PRISA. El embajador, por otra parte, fracasó en su aspiración a ocupar la presidencia de Gobierno. Y aquellos en los que confiaba “lo traicionaron”. La Transición se “coció” en pucheros londinenses. Antonio Parra fue testigo de cargo y cuenta cómo lo vivió. Otros títulos del autor![]() Sobre los puentes de YorkAntonio Parra GalindoEditorial: Círculo Rojo Tapa blanda: 10,00€ Género: Poesía ISBN: 978-84-9126-065-3 ![]() Teresa, la judía conversaAntonio Parra GalindoEditorial: Círculo Rojo Tapa blanda: 25,00 € Clásicos universales ISBN: 978-84-9115-095-4 ![]() 666 La hora de la bestiaAntonio Parra GalindoEditorial: Círculo Rojo Tapa blanda: 19,99 € Clásicos universales ISBN: 978-84-9076-753-5 ![]() Remember Brunete. La batalla de la sedAntonio ParraEditorial: Círculo Rojo Tapa blanda: 19,50 € Género: Investigación ISBN: 978-84-15093-58-9 ESPAÑA MI NATURA |
Posted: 30 Dec 2016 10:27 AM PST JABALÍES Bajan de la braña al trote cochinero, hozan y escarban los prados, arruinan las cosechas de patatas, destrozan el maíz. Al cerdo salvaje que sembraba el terror entre los árabes de Tingitania por ser animal impuro — la denominación de origen castellana es un arabismo como tantas otras palabras españolas, pues los moros dejaron una fuerte impronta en la lengua castellana, porque llevamos un moro dentro — los romanos llamabanlo Aper. Su carne y su tasajo constituían la base de su alimentación y de las cenas de Lúculo. Era el sustento de las colonias y algunas legiones al sus scofra colocaban en su insignia sobre el lábaro; era animal de la suerte su ferocidad le hacía envidiable porque no ceja hasta la muerte y cuando está herido muere matando. El más ruin jabalí se zampa la mejor bellota. De ahí que haya algunos chicos de la política y de la prensa que no saben hacer otra cosa que joder la marrana, mira por donde. Mas, no os preocupéis que a todo cerdo… Es un animal fecundo y muy sociable que se revuelca para despiojarse en el barro y la paja del escarbadero y dejan la marca de sus revolcones en esos hoyos que, en medio del prado, cusan graves daños en las caserías, cabreando a los labriegos. Es noctívago o nictálope muy listo y rebañiego. Sabe cómo moverse y adonde tiene la querencia hasta el punto de que visitan de madrugada los contenedores de basura de las ciudades, a sabiendas de que hay veda y que allí no pueden ser molestados por los cazadores con sus jaurías de podencos. Con movimientos impetuosos avanza monte arriba tenazmente, sirviéndose de su afilado hocico y de sus poderosos colmillos los cuales le sirven de antena, como sistema de navegación abriendo brecha. Aunque ve muy mal, está superdotado de un gran olfato con el que ventea a sus presas. Se le creyó en la antigüedad que esos dos cuernos que le nacían en el morro curaban la impotencia sexual masculina, como los del rinoceronte, siendo muy apreciados. El celo les dura de noviembre a marzo; las hembras paren dos incluso tres veces por año lechigadas de hasta doce jabatos. Pueden concebir de antemano las gorrinas a los quince meses. El macho alfa consigue patente de apareamiento peleando con sus rivales y monta y deja preñadas a las numerosas hembras de su tropel. Es rebañiego ya digo y nunca va solo sino en cuadrilla. El colmillo retorcido característico del verraco salvaje, sus dentelladas y golpes son certeros —cerdo alunadoo puerco padre al que los dientes se le forman como una media luna— es lo que le distingue del cerdo doméstico. Con esos caninos rasga las carnes de sus presas. Muy voraz y omnívoro se alimenta de carroñas inclusive, a decir de los entendidos. En una apartada aldea de este concejo se le ha visto saltar las tapias de un cementerio y escarbando en una sepultura devorar el cadáver de un paisano que acababa de ser sepultado. A la Metida la finca donde paso temporadas acude una cerda con sus rayones de anochecido. El otro día me topé con la piara cuando bajaba a tirar la basura, ¡menudo susto¡ Enchufé al verraco con mi farol y salieron de estampida detrás todos los miembros de la familia. En algunas partes de España están adquiriendo una mala fama que no le corresponde: el jabalí animal prehistórico y su cabeza apepinada ilustra los motivos heráldicos y blasones de algunas casas solariegas de Asturias, Galicia y Cantabria. Por todo el norte salían—por costumbre del tiempo invernal— las partidas de los señores con sus lebreles para dar la batida a la caza del “gochu”. Constituyó la presa más codiciada de los monteros medievales y su carne algo agraz y montisca la sirven en restaurantes asturianos como plato del día. Sin ir más lejos días antes de Nochebuena, por poco apaño una cólico por la ingestión de estofado de “mortecino”, del súrido, que estaba un poco indigesto, dentro del menú a base de fabada, guiso de jabalí, arroz con leche, pan de borona, y una botella de peleón, ocho euros, en el mesón del Alto el Praviano. Tambien se dice del puerco salvaje, al igual que del gocho, que del mismo están buenos hasta los andares pero no he visto nunca adobarse sus jamones o no se tiene dello costumbre por estos pagos, ya que sus grasas son menos suculentas que las del cerdo doméstico y saben a montuno. Anteanoche sentí aullar a un perro. Salí a la puerta y vino cojeando hasta la antojana una podenca. Tenía la pata destrozada. Se la había comido el jabalí de una dentellada en su lucha cinegética. Al chancho lo tienen miedo los galgos y los perros de presa. Era una herida de guerra, signo cruel de la eterna batalla de la supervivencia. ¡ Animalito! 30 dic 2016 ESPAÑA MI NATURA |
Posted: 30 Dec 2016 10:11 AM PST BOTELLÓN LA NOCHE DE SAN MIGUEL Antonio Parra Era el día de san Miguel patrón de iglesia y sinagoga y yo quería soñar no sé por qué en el largo de los caminos tépida noche de otoño las aceras de Veláquez alfombradas de las brillantes y rotundas pilongas que por cierto fueron la base del descubrimiento por el israelí Weissemann en 1942 del TNT (no creo ser yo un químico profesional pero tampoco hablo a humo de pajas) ofreciendo su virginidad a los pies de los pasantes urbanos; noches de Madrid en que la ciudad parece que trae música en el aire y nostalgia de juventud. Beba, padrecito. Corro de jóvenes del botellón saliendome al paso por una alea del parque, me vacilaban y chicoleaban desde los jardines de Moncloa. Probé pero no degusté al igual que Xto en la vía dolorosa. Buenos chavales algo pijos faltos de mili. Un paso ligero os daba yo. Algún que otro refuerzo y veintisiete imaginarias. Lo que ven mis ojos es una tenida triste pero hay noches en que uno no está ni para ver visiones. Te quedas clavado en la albarrada. Bolsas de plástico y ginebra de garrafón risas y carreras todo a favor de muy dolorosa resaca y vómitos al pie de un pino oh divino arcángel resguardame bajo tus alas. Los setos de circunvalación hacen las veces de columna mingitoria y las muchachas sin ningún pudor acuden a mear en batallón entre risas y chanzas y mensajes SMS con llamadas de móviles. Se bajan los vaqueros y las bragas y hacen un calvo a los viandantes pero no pasa nada. Algún mamporrero debe de haber oculto entre la oscuridad dandose un lote de vista pero no aparece en el horizonte. Todo es como muy jovial. No hay altercados lo que demuestra que saben beber si no con moderación al menos con tiento estos chavales que decía ya mi abuelo al agua como rey y al vino como rey. ESPAÑA MI NATURA |
felicito a mis lectores por el año 2017 Posted: 30 Dec 2016 03:12 AM PST s nowi god bon natale fröhliches and friedliches Neue Jahr Bonne Année happy new year ESPAÑA MI NATURA |
Posted: 30 Dec 2016 02:06 AM PST Quieren hacer al Manzanares Navegable... ayer meome un burro y hoy me ahogo, parodia de la sequía este blog defiende la unidad de España y a su cultura EL MANZANARES EN QUEVEDO Y GÓNGORA El arte de Quevedo es el luquete de naranja/limón que ponemos al vino para quitarle el acíbar y despojar a la vida de todos esos posos de amargura que la circunda, aunque, bien es cierto, los que seguimos a Xto hemos de beber el cáliz hasta las heces como lo bebió don Francisco tres veces desterrado, dos a punto de morir, una en la emboscada que le tendieron los venecianos, y se libraría por pies, por hablar el italiano sin acento ninguno, como un toscano, y la segunda en un lance amoroso en que acabó con tres de sus oponentes, que, en sacando la de Toledo, no había espadachín que le pusiera un pie delante y eso que era zambo, por lo que Góngora se mofa de sus cacorros, hacia adentro y desmangallados, así como de su presbicia (tenía los ojos malos y era cegato aunque su vista de lince fuera tan aguda como su daga). Dos veces lo desterraron de la Corte a sus predios de la Mancha y en una ocasión lo llevaron a presidio cinco años a León, en una fría mazmorra del convento de una orden militar(1)llena de humedades, lo que aceleraría su muerte. Como buen español(1), fue victima de la malsana yedra, que con harta frecuencia crece al sur de los Pirineos como el mal francés que del otro lado viene y que aquí se convierte en morbo visigótico, que llevó a Fray Luis, a Jovellanos, a Cervantes a la cárcel y a otros tantos al destierro. Dicen que la saña constituye el vicio y el deporte nacional. Por eso se ensalza aquí, hasta los cumbrales, a las medianías. Para triunfar en este país hay que ser del montón o tener buen parecer. ¡Ah! Las apariencias españolas. Aquí los mediocres nunca hicieron daño, mientras al que despunta en algo se le corta la cabeza. Y un consejo- vademécum para andar por las españas: ser siempre del montón. Como Quevedo era egregio y aventajaba a todos en estatura literaria y en calidad humana, fruto de su vividura, pues fueron a por él. Tengo para mí que el mejor libro, la mejor novela, y única en su género, es el Buscón, todo un tour de force estilístico y de solercia en el manejo del idioma castellano, del que su autor conocía todos sus recursos secretos. Que maneja como si fuera mago del idioma. Y esta esgrima verbal le hace fulgurante en el estilo y en sus estocadas, certero. Escritor, todo meollo, o carne sin hueso, nunca cáscara [hoy no lo entenderían] nada de hablar por hablar. El fondo se adecua a la forma en una perfecta hipóstasis del mensaje. Y esto es el desiderátum de la perfección. El no va más Mujeres y gallinas, vecinas, todas ponemos. Unas, cuernos; otras, huevos. ¿Se podrá contar mejor una historia sobre la condición femenina en este ras con ras, en este par de líneas, dos auténticos tijeretazos de versos? No. Los libros y los versos de este prócer, desde sus tratados teológicos hasta las letrillas jocosas como Erase un hombre a una nariz pegado en que pone en berlina a Góngora y con él a todos los sayones y escribas de nuestra España, tan voluble, tan tornadiza, turiferarios de Caín, no son para paladares delicados. Hay en ellos mucho cuajo, por lo que su literatura nunca será apta para cuáqueros miramelindos. Es Quevedo la antítesis de la cursilada a lo Julián Marías. Por eso le salieron enemigos a mansalva y aún lo queman en efigie los hijos de los hijos de los nietos de aquel linaje de narigudos ridículos, cornudos, o simplemente malvados que él tanto festejara. Aún lo tienen por peligroso y lo queman en efigie a la chita callando pero él sigue siendo el coloso del parnaso de las letras castellanas. Parece que me mira don Francisco desde la calcomanía con que honro su memoria en mi despacho y se sonríe con sorna. Saca pecho, enseña sus guedejas cansadas de tanto afán dejándolas colgar en desaliño de estudioso sobre el pescuezo y oculta el pie equino, de nacimiento, lo que, aún renqueante, no le impidió cabalgar y ser el mejor espadachín de la corche y no esos matasiete que pinta de cartón piedra e imitación Pérez Reverte en sus novelas de época. En el callejón de la rinconada de la iglesia de san Martín, justo donde está la calle de La Ballesta, un jueves santo, a la salida de los Oficios, tiró de espada y dejó muertos a tres contrincantes que le cerraron el paso. Todo un maestro de esgrima y no los de las novelas por entrega de Reverte. ¿Causa del riepto? Uno de los caballeros abofeteó en el atrio del templo, a la vista de todos, a una dama. En guardia. A la salida nos vemos. Pues vale. Pero de uno en uno, caballeros. El maestro de esgrima no era un matasiete o uno de esos jaques que lampaban por la corte, galanes de monjas, cortejadores a la hora de misa y el triduo, única ocasión en que aparecían en público las señoras como dios manda. Las que iban al prado en coche tenían mala reputación. Dentro de las carrozas con las cortinillas bajadas recibían a sus amantes. Podía pasar de todo. A veces los bastidores se meneaban con un ritmo sospechoso, el tiro parado y tieso el tentemozo, dormitando el cochero ciego de vino y sin menearse silenciosos con el saco de granzas al morro los caballos ruanos de los caballeros o las mulas episcopales, pues también tenían por costumbre de bajar al Prado los eclesiásticos en desguisa. Este era Quevedo. El caballero de las espuelas de oro como le llama casona. ¿Misógino? Ni por pienso. A su pluma debemos el mejor soneto en castellano y en él canta a la mujer. Y su lamento de letra herido y de amante despachado aun esparce el eco que han conseguido quebrar la vara de la muerte: "Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra que me llevase el blanco día y podrá desatar el alma mía hora a su afán ansioso lisonjera mas no desta parte en la ribera dejará la memoria donde ardía nadar sobre mi llama el agua fría Y perder el respeto a la ley severa; Alma a quien todos sus días pasión ha sido; Venas que humor a tanto fuego han dado; Médulas que han gloriosamente ardido; Su cuerpo dejará, no su cuidado; serán ceniza, mas tendrá sentido polvo serán, mas polvo enamorado" Se refería a Lisi. De quien fuera Lisi poco sabemos. Sólo que el poeta la inmortalizó en estos pensamientos. La vida real fue mucho más cruel con él. Los grandes hombres acaban contrayendo matrimonio con la que menos les conviene y su bodorrio de mozo viejo con una tal Felipa acabó en desastre. Pero ahí queda como pecio de aquel desastre conyugal aquella antífrasis: "mujeres y gallinas, vecinas, todas ponemos". ¿Don Francisco putañero? No sé pero conocía el mundo por de dentro y de ese mundo parte fundamental es el bello sexo. Habría que colegir al trasluz de sus escritos que ese conocimiento íntimo de la condición femenina no la ganó en los libros o en los confesionarios como Tirso, que era fraile, sino "viva voce" alternando en las tabernas(2)y abriendo la puerta llana de las mancebías. Su concepto de la existencia era demasiado grave para tomarse en serio a las mujeres. De ahí sus exclamaciones utópicas sobre el amor, el olvido y la muerte. Polvo y ceniza en definitiva pero polvo enamorado. "En tus ojos, Lisi, vi el oriente en hermosura duplicado", etc. Cruzaba el deán el portillo y venían detrás un par de diosas. Amor divino y amor profano que lo uno no quita para lo otro. A lo que se ve debió de ser visitador frecuente de los puticlubs de entonces que se llamaban cuexcas(3). Había una en Madrid, la Casa del Tócame Roque y otra en Alcalá que dio pie al dicho de "A Alcalá, putas, que llega San Lucas"(4). Es posible que la tal Lisi por la cual bebe los vientos el poeta fuera una de aquellas mozas de partido tan abundantes en Madrid, a lo mejor una de aquellas irlandesas tan mal vestidas y hablando con acento de Coca por su afición a empinar el codo, "tan mal vestidas y tan bien hechas" de cuya arribada da cuenta en alguna de sus cartas. Así que Alcalá, putas, que viene san Lucas y mujeres y gallinas todas ponemos. Ojos ponéis de vendimiar agüela, frase con la que alude a las alcahuetas. "Cuando te abracen, advierte, que segadores semejan, con una mano te abrazan, con otra te desjarretan... con un cuarto de turrón y con agua y con gragea goza un Príamo, barata, cualquier Tisbe gallega... corita(5)en cogote, gallega en ancas, gran mujer de pullas para los que pasan" está describiendo a las ventaneras, costumbre que tenía un nombre legal: solicitación... al trato torpe. So capa del desenfado burlesco, Quevedo es de una profundidad aterradora. Toda su poesía recuerda un cuadro del Bosco por las descripciones que hace de la corrupción y relajo de costumbres del Madrid del primer cuarto del siglo XVII. La rechifla con que describe el Manzanares es deliciosa: "Tiéneme del sol la llama tan chupado y tan sorbido que en mi se mueren de sed las ranas y los mosquitos". Y es facistol de chicharras en la solfa de lo frito el aprendiz de río que lleva penosa vida condenada de charquillos, merendero de tusonas y de mirones que bajaban a ver las ninfas desnudarse en el arroyo estantío... muy hético de corriente, muy angosto y muy roído, con dos charcos con muletas... acostado en un puchero el cuerpo y el sueño a gatas", etc. En las numerosas aceñas que debía contar a la sazón la raquítica ribera del Manzanares observa el paso del tiempo, otra de las preocupaciones de Quevedo: "azudes de la noria de la vida son las horas; ayer ya no es, no existe mañana y hoy es un punto fugitivo... soy un fue y un será y un es cansado..". Pero hay otro detalle, aparte del panorama jocoso que traza sobre el Manzanares, en lo social y costumbrista con sus lavanderas a las que algún beneficiado baja a ver las nalgas mientras recuden los pañales del niño, con sus trémulas pausas y los mastines de Sodoma que hacen acto de aparición de atardecida, los azacanes o aguadoras, las damas de toldo y arandela o meretrices, los mendigos que acuden a despiojarse, los niños que van a bañarse en las pozas o a jugar al marro, y es la información meteorológica que facilita. Como colofón de lo dicho, el Manzanares, a falta en Madrid de una plaza del Potro cordobés, del Arenal de Sevilla, el Perchel malagueño, el Zocodover de Toledo, el Arrabal arevalense o el Azoguejo de Segovia, punto de encuentro de perailes, pícaros, rameras y gente del bronce, hace las veces de "locus communis", paradero del que va y viene. Garcilaso que debía de ser tan inocente como buena persona y mejor poeta ve al Manzanares lleno de cisnes, ninfas y nereidas, utilizando un tropo muy común entre los poetas del Renacimiento en su afición a la mitología. Era mucho pedir. La ribera del Manzanares estaba poblada de ninfas pero de otra especie diferente a las que describe Garcilaso. Góngora y Quevedo en su sorna son más realistas al tiempo que nos proporcionan valiosa información sobre el referido "locus amoenus" que no era tan ameno como para mirarlo con ojos idealistas sino realistas. Por tales trazas el siglo XVII debió de ser seco. Se había producido un cambio climático en toda Europa. El clima que era lluvioso y bonancible en las centurias precedentes debió de acusar los efectos de una glaciación. En 1666 a causa de esta sequía acontece el gran fuego que arrasa Londres y la plaza mayor en 1634 también se quemó quedando sólo la Casa de la Panadería. Esta sequía trajo consigo aparejada la hambruna. Mientras, los literatos se toman la cuestión a pitorreo. Eso y empezar las jácaras todo fue uno. Fue tan capona la primavera que no pudo abrir. No hay agua pero no falta el vino. Se alude a los moscos irlandeses cuya borrachez se hace manifiesta en las calles de Madrid o a los moscos tudescos que ingerían una cantara de un golpe en las bayucas aledañas a las escaleras de San Felipe. España se desentiende, se despreocupa. Toros y cañas y autos sacramentales para olvidarse de los desastres de Flandes o los naufragios de la Flota de la Carrera de Indias. Los piratas ingleses estaban siempre al acecho. Ande yo caliente ríase la gente. Aquí cada uno va a lo suyo y eso le saca de las casillas a Quevedo. Empieza una refriega, una lucha entre dos colosos. Los dos tenían un conocimiento eximio de los idiotismos del idioma y no se les iba lo que se dice la fuerza por la boca Góngora a la vista de la escualidez del "Támesis de los Madriles" y del escuchimizado hilo de agua que vertía en aquellos tórridos veranos exclama: ayer meome un burro y hoy me ahogo. Y se cachondea con la misma insolencia de sus puentes. "Mucho puente para tan poco río" dice del de Toledo, y del de Segovia, "señora puente castellana cuyos ojos están llorando arena" y en otro verso de su letrilla hace referencia a que "los orines de las mulas den salud al río". De lo objetivo se pasa a lo subjetivo y el río de una ciudad va a ser el pretexto para una recia enemistad entre don Francisco y don Luis. La reyerta literaria hará las delicias de los amantes de las bellas letras porque en ella predomina el insulto. Sí pero hay que saber insultar. Además, la sangre nunca llega al río. Y en este donoso cruce de invectivas Góngora llama a Quevedo Anacreonte, melifluo y zambo y putero. Cegato y pelotillero. Quevedo se despacha motejándole de tahúr, mal sacerdote, judío y narigudo. Los dos poetas mayores de nuestro siglo de oro se ponen de vuelta y guerra o a caer de un burro. Lo de ayer meome un burro debió de ser ficción de Góngora pensando en su rival MEOME AYER UN BURRO Y hoy me ahogo en aguaduchos de orines. Poco más o menos Góngora y el ínclito Quevedo se mofan a porfía del río de Madrid que no es el Eúfrates ni el Tigris. Más bien un cagadero. Tuvo por afluente el Arroyo Abroñigal que es un río meadero, todo boñigas. Allá donde la villa y corte exonera su vientre, lava sus culpas y antiguamente había verbenas. Por la de San Marquillos el Verde y luego la de San Antonio que es la primera que dios envía. Bajaban allí las ninfas disfrazadas de chulapas, a hacer de cuerpo, y viejos verdes tonsurados arrastrando la loba y el manteo al salir del coro las espiaban desde las peñas con un catalejo que el locus amoenus siempre tuvo mirones para el amor de alquiler. Darse un lote de vista y llevarse las manos a la cabeza con un adonde vamos a parar y cómo están los tiempos no estaba mal visto. El propio autor de Los Sueños murmura del rumbo aciago que cobraban sus tiempos. A juzgar por estos versos todo sigue igual en el hombre. Nada cambia: Todo se ha trocado ya. Todo del revés se ha vuelto. Las mujeres son soldados y los hombres doncellas. La obsesión que manifiesta Quevedo por los putos entre los que incluye a Góngora también había gente saliendo del armario en nuestro Siglo de Oro Por Cuaresma, combates nabales que nabos y cohombros los daba excelente su ribera, lo mismo que cebollas y orondos tomates de un rojo casi lujurioso. ¿Rábanos? Los de su ribera, los mejores. Aunque siempre picaron un poquito. En la costanilla del Ava Pies y el postigo del Avemaría había sinagogas y muchos rabinos. Con el edicto de expulsión muchos de ellos se metieron a frailes y colgaban morcillas y botillos a la puerta de sus conventos por bien parecer. Madrid no es lo que parece. Aquí el personal siempre vivió hacia adentro. Un lastre que arrastramos de nuestros antepasados los judíos. También, se cursa estudios por ser más. Nunca por más saber. Y por mejor parecer. El parecer es el súmmum bonum de los hidalgos de gotera, la honra, el buen criterio. Hasta, sin haberse desayunado muchos días, como nos refiere el Lazarillo se echaban migajas en la barba para anunciar que habían comido. Por ahí vienen los calvos. Observa Quevedo que hay calvas de muchos tipos: sacerdotales, jerónimas, y calvos calvísimos, aprendices de calvo y aquellos que no saben portar su calvicie con dignidad, a lo Anasagastegui, que la por entonces se hacían el recorrido. "Hay calvo que re rebuja para tapar el melón y aparece hecho un basilisco". Aquí estamos yendo y viniendo del "no te jode a nos ha jodido". Vivimos un sinvivir de la política entre el tupé de Sagasta y el recorrido de Anasagastegui, áspero tribuno de la plebe vasca, que, por no saber, no sabe llevar su calva con dignidad. Luego llegan los sastres. ¿Sastres vienen? Al infierno vamos. El ángulo de visión de Quevedo, el de un verdadero buzo de las clases sociales en el maremágnum de gentes con los que le tocó convivir. Odiaba a las viejas, pues no en vano tuvo fama de misógino. A los sastres. A los médicos y a los sacamuelas. ▬Ay sí. El Manzanarillos debe de tener la sangre municipal y espesa y por eso y por la mierda que corría en los remansos, pasada la Virgen de Atocha, se criaban tan buenos tomates, lechugas y pimientos. La Villa y Corte era un pueblo desde 1606 en que obtuvo el título de capitalidad por orden del tercero de los Felipes. Góngora fue nombrado capellán regio y puede que la ojeriza con Francisco de Quevedo, aspirante al oficio de cortesano y que tuvo vara alta en la ante corte la del valido el Duque de Lerma se debiera a ser los dos contrincantes para un mismo empleo... Además, dice el refrán que quien es tu enemigo el de tu oficio. Aparte de gananciosos de la sopa boba y anhelando un beneficio, una sinecura, una prestamera, los dos eran grandísimos poetas. Los mejores que hubiera jamás en esta lengua. Las rivalidades a muerte se originan precisamente en esos concursos oposición en que los españoles se queman las pestañas memorizando textos que no les servirán para nada sino para colgar un título en la pared y pasárselo a los demás por el pico, aparentar más, ¿veis? Yo estudio, yo soy algo, más que tú, el origen está en el puñeteros morbo visigótico y buscarse un carguete de por vida a costa de la iglesia que fue la primera que abrió el torno o lotería de las oposiciones a canonjía, luego vendrían las de notarías, que esas sí que son peliagudas o las del ingreso en el Cuerpo Jurídico del Estado o en la Cuerpa mismamente. Luego a tumbarse a la bartola. Manía del español que quiere vivir sin pegar golpe. Góngora ganó un beneficio en la catedral de Córdoba pero no pisaba la mezquita, no iba nunca al coro y tuvo que tener que pagar, como consta en los archivos, multa de muchos maravedíes por su inasistencia pero ay amigo obtuvo aquel beneficio a fuerza de codos y estuvo una hora de reloj, en lo que caía la arena por la clepsidra, recitando una tesis de la Summa de Santo Tomás. Tenía un título. Hoy mucho más rentable que aprobar oposiciones es meterse a político y entonar la coplilla gongorina sobre la meada del burro que provoca inundaciones por Madrid. De nada sirve que fuera si no un mal sacerdote al menos muy negligente ▬apenas se le conoce haber abordado el tema religioso en su obra▬ y de origen converso al que asustaba comer jalufo. Pero había ganado las oposiciones. Ayer meome un burro y hoy me ahogo. Agua va. Cuando las dueñas se ponían a arrojar los pericos o servicios de aguas mayores. Góngora se fumaba el Oficio divino y se quedaba en alguna timba o se iba por las rinconadas de la vera del Guadalquivir a la búsqueda de algún efebo. Sacerdote sin vocación y cura de misa y olla. Por la mañana cátedra de Prima y por las tardes, de sobrina. Ahí nos las den todas. Se da la buena vida y busca, villano en su rincón, una misericordia segura en la que sentar sus posaderos y tener ración por oposición que es para lo que empollaban latín los españoles de entonces y los de ahora se atiborran de temas. Aspiran a un buen pasar, eso que se llamaba antes la vita bona del Beatus ille. Echa la galga, amigo. Tumbémonos a la bartola. Pasan los clérigos con el bonete de tres puntas, las mulas hacaneas con un paxio o artolas cargada de libros camino de Alcalá terciado el manteo y la loba cuajada de cazcarrias y de barro de los charcos del camino. Suben la cuesta los arrieros. Huele a ajo y a vino y a trasudores de Castilla cuando va el personal trajinante y detrás llegan los ministriles. Un domine con antiparras acaba de pasar camino de su casa a pupilo. Va a dar "lición" a sus gramáticos. Les enseñará algo de gramática parda. Un morisco cargado de un banasto con hortalizas. Una vieja marabina a la que hiede el aliento podrido del mosto, la cebolla y las caries. Y sigue la comitiva con ministriles, algún jaque arreando un macho burreño de gran alzada y ahí están las lavanderas cantando las coplas del momento mientras restriegan la colada que reúne las bragas de una marquesa y los calzoncillos con palominos de un obispo. Y no podían faltar en esta escena los azacanes cargados de cantaros de agua de nieve. Delante de las damas de toldo y arandela, "cisnes del placer, y fenices del gusto". Abigarrado retablo de tipos y de costumbres. A cada profesión le corresponde un vicio. Un niño llora y un viejo con su lazarillo canta la oración del Justo Juez. Las capas negras de los letrados se confunden con las capas pardas de los mercachifles y labradores, las tocas blancas de las dueñas hacen contrapunto con los velos negros de las viudas. Cantan los cubos de los carros a los que no se permitía pasar por la puente y han de vadear por el albero salpicando los charcos o hundiéndose en el légamo. Estallan en el aire las trallas. Se escuchan algunos juramentos. Algunos carruajes hacen molino y los carreteros se quejaron toda la vida del pontazgo de la Puente Castellana. Los borrachos de Velázquez se han reunido en un corrillo y coronan a Baco desnudo con una corona de laurel y lo cubren con un manto púrpura como el que cubrió las desnudeces de Noé. Uno de ellos que debe de ser fraile huido del convento les sermonea en latines. Nadie le hace caso. Mucho puente para tan poco río sí pero con mucha humanidad viva que se mueve por abajo y por arriba. Señora doña puente Castellana, tus ojos están llorando arena. La literatura estando más allá de la imagen que en encandila y decipit (decepciona), según los escolásticos, es vividura y trascendente. El imago es una noción ficticia de lo intrascendente. La imagen destruye y deslumbra pero la palabra o el concepto construyen e ilumina. El arte de la palabra va mucho más allá de la cinemática y el cine es cínico pues poseen el mismo étimo griego; "kinos" designa al movimiento pero también al perro. Quevedo y Góngora que son a la vez culteranos y conceptistas nos llevan por las altas sendas de la imaginación. Nunca frisó nuestro idioma tan alto como en estos dos vates, tan diferentes y tan parecidos. Esta trifulca sobre el río de Madrid en el que coinciden descriptivamente pero que luego van a desenvainar, por rigurosidades e inquinas personas que no hacen al caso, las plumas, convertidas en lanzas. ¡Y qué lanzas, madre mía! Al ver lo que escriben el uno del otro los ahora políticamente correctos, escritorzuelos de toma chicha y nabo, se llevan las manos a la cabeza y gritan: ▬Insulto. Insulto. Pero hay que saber insultar, señores míos, y hacerlo con cierto salero. No ese desmantelamiento que les es propio a los anti-castizos. La literatura, insistimos, es vividura. Y vividura profética. Por eso mismo cuando nos encontramos en un libro donosamente escritos nos asalta la impresión de haber estado en aquel sitio, en aquella casa o a la vera de aquel río que nos pinta el autor. Uno ha subido y bajado unas cuantas veces por el Puente de Toledo y está familiarizado con el genus loci y los manes madrileños. Nos han sucedido aventuras. Vimos no a las ninfas y nereidas pero sí bastante ninfas del cantón que en el Cerro la Plata cobraban a duro el "polvo". Niños y militares sin graduación algo menos y una paja tres pesetas. Algunos fuimos iniciados en el amor a tan módico precio por la Josefa una sacerdotisa de Venus al aire libre, que venía de Valencia, culona, de amplias tetas, tenía un poco de bigote pero compensaba. Cela dixit. Hemos visto desfilar a los pastores de la mesta. A los jaques sacamantecas con la "poderosa" entre la faja, y a los mismos borrachos de Velázquez dar tumbos por las bayucas aledañas a la catedral de san Isidro que ya estaban abiertas hace cuatro siglos. Nos hemos puesto la coroza de los penitentes que salían en Viernes Santo detrás de un paso al lado de las vestidas de dolorosas luciendo cuerpo y jeme... Tan chulas y presumidas ellas. La religión aquí estuvo íntimamente relacionada con el sexo. Acompañar al Santo Entierro era un pretexto para lucir su cuerpo serrano. Debían de ser las mismas damas que acompañaban a Felipe IV tan salaz como piadosísimo a los triduos y oficios de las Cuarenta Horas que organizaban los jesuitas. Nuestro catolicismos es áspero, algo tristón y pasionista. Ya lo decía don Francisco: "Católica y cruel Majestad". Hemos padecido y gozado de situaciones similares a las de Quevedo o a las de Góngora. Los genios en sus escritos nos invitan a hacer un viaje hacia el futuro. Ay Madrid que te quedas sin gente, la ciudad por la que ha discurrido gran parte de nuestro vivir. Universidad de picaresca y de misticismo. Aquí la luz tutela y es tan ardiente que acaba destruyendo. Madrid me mata a mí. Madrid te mata a ti. Por eso tanto le queremos. A veces tuvo aire de sepulcro. Cuando Dámaso Alonso se refería a un millón de cadáveres ambulante sabía bien lo que se decía. Con algo de sepulcro pues todo en la vida es cárcel y todo en la vida es sepulcro. "Del vientre a la prisión vine en naciendo de la prisión iré al sepulcro amando y siempre en el sepulcro Estaré ardiendo. ¿De amor? Por supuesto. Quevedo y Góngora que conocerán tan bien a las mujeres las dan poca importancia. Lisi la amada inmortalizada en el soneto del polvo enamorado es un accidente. Don Francisco lo que conoció mayormente fueron las Lisis a la vera del Manzanares, las tusonas, busconas y godeñas, en particular las hijas de la Verde Erín cuya arribada a la Corte desde la católica Irlanda era todo un acontecimiento, y que tanto le entusiasman, tan mal vestidas como bien hechas, un tanto inclinadas al mosto, las coritas asturianas y gallegas de ancas triunfales, que con una mano te abrazan y con otra te hurgan la faldriquera. ¡Ah las dulces mozas! querenciosas del oro, todas del partido de Santo Tomé, zamarreando por la orilla del río estantío "en esta capona primavera que no pudo abrir un lirio". No le gustaran a Quevedo, a lo que se ve, mucho los ríos; lo intuía, estaba oliendo el poste. Parece sentir en sus versos las humedades reumáticas de aquella mazmorra a orillas del Bernesga, del Órbigo y del Castro que son cachirríos y del Duero meninos (por afluentes). Allí le esperaban las sombras. Todo en la vida es cárcel. He ahí otro signo del poder premonitorio que mueve la pluma de los que escriben, sobre todo, si lo hacen bajo la luna de la inspiración y el poderío que brinda la introspección profética. No se entiende muy bien esa tirria que le inspira don Luis. ¿Serían ramalazos de ese anticlericalismo proteico que se detecta en toda la literatura castellana? ¿Odio de clérigo? ¿Rija de opositor a Corte? Yo te untaré mis obras con tocino porque no me las muerdas, Gongorilla, perro de los ingenios de Castilla Docto en pullas cual mozo de camino. Apenas hombre, sacerdote indino. Que aprende sin Christus la cartilla, Chocarrerías de Córdoba y Sevilla. Y en la corte, bufón a lo divino. ¿Por qué censuras tú la lengua griega siendo rabí de la judía, Cosa que tu nariz no lo niega? No escribas versos más, por vida mía, aunque esto de escribas se te pega Por tener de sayón la rebeldía. Duros epifonemas. Le tacha de judío converso y de maricón (poco hombre) y de narigudo. La odiosidad debió de nacer en el complot contra el Duque de Lerma que significaría la caída del Señor de la Torre de Juan Abad de patitas en el destierro. En su invectiva apunta un dato de una gran solidez histórica que ha sido poco estudiado: la influencia que tuvieron los criptojudíos en la corte de Felipe IV a través de los jesuitas. Pero se da asimismo la paradoja de que Quevedo se va a coger a la protección de los jesuitas y durante sus presidios y destierros sus amigos serían los jesuitas y su biógrafo sería un jesuita. En otros epigramas censura a su rival su afición al juego: tahúr, poco cristiano, mal clérigo. Misal apenas. Naipe cotidiano. Capellán del rey de bastos que en Córdoba nació. Murió en Burgos. Y en Pinto le dieron sepultura. Por su parte Góngora en un poema escrito ahora justamente hace cuatro siglos dice de Francisco de Quevedo lo siguiente: Anacreonte español, no hay quien os tope, que no diga con mucha cortesía que ya que vuestros pies son de elegía vuestras suavidades son de arrope ¿No imitareis al terenciano Lope que al de Belerofonte(6)cada día sobre zuecos de cómica poesía Se calza espuelas y le da un galope? Con cuidado especial vuestros antojos dicen que quieren traducir al griego No habiendo mirado vuestros ojos. Prestadle un rato a mi ojo ciego(7), porque a luz saque ciertos versos flojos Y entenderéis(8)cualquier gregüescos(9)luego. El soneto gongorino tampoco tiene desperdicio. Tilda a su oponente de poeta descuidado, suave, zambo, mal caballero(10), espadachín y matasiete. Y le pide que le ponga la mano en el culo para escuchar una ventosidad de sus adentros. Góngora no se tira un farol. Se tira un cuesco. La polémica entre los dos grandes literatos, aunque profusamente estudiada por la erudición, ha dejado inédita una idea importante: el enfrentamiento de Quevedo, caballero de la orden de Santiago, que ridiculizó a los que querían hacer santa patrona de España a una judía Teresa de Jesús, y los cristianos nuevos. Tanto él como Lope -éste de una forma más superficial- tomaron partido por los cristianos viejos. De modo que sus diferencias con los conversos, que tanto nombradío e influjo trujeron bajo el mandato del valido del Rey, el Conde Duque de Olivares, y su aireamiento con los franceses que tenían el criterio de que la Santa Sede había caído en manos de los judíos, pudo ser un motivo de su detención y posteriormente su encarcelamiento en San Marcos de León durante un quinquenio. Una flagrante injusticia. Al parecer, el mejor escritor en lengua se movía en contextos políticamente incorrectos para su tiempo. De todos modos, espíritu crítico y valiente, mete el dedo en la llaga y descubre uno de los enigmas de la historia española y las causas de su decadencia. Aunque cegato, su pluma era certera, y su visión de águila caudal que diquelaba desde muy lejos. Su fama de chistoso y jaranero que tiene en la cronología hispana, donde todos los chistes guarros se atribuyen a Quevedo, no se compadece con la hondura de su pensamiento tan español, tan entero. Miré los muros de la patria mía. ¿Acaso este postergamiento y ninguneación a que se someten sus obras, más citadas que leídas, sea otra venganza judía? Mientras tanto las aguas del Manzanares siguen fluyendo enterradas bajo un bunker de hormigón por decreto de los nuevos munícipes faraónicos anhelosos de convertir a este afluente del Tajo que pasa por los Madriles en un nuevo Guadiana. Pronto lo harán navegable y habrá choque de escuadras y batallas "nabales" por menos de un pimiento. Es igual. Ayer meome un burro y hoy me ahogo. Ay, Manzanares, Manzanarillos, en ti se mueren de sed las ranas y los mosquitos. 14 de agosto de 2008 1. Todo este mundo es prisiones; Todo es cárcel y penar. Los dineros están presos en la bolsa donde están la cuba es cárcel del vino la trox es cárcel del pan la cáscara, de las frutas Las espinas del rosal. El cuerpo es cárcel del alma, la tierra es cárcel del mar 2. Fue cliente del figón de Juan Lepre que abría sus puertas en la calle Huertas de Madrid. Parroquiano de ese establecimiento fue también Diego Velázquez y alguno de sus comilitones del jarro le sirvieron de modelo al cuadro Los borrachos 3. Casa de tolerancia (Germ.) 4. En la fiesta de san Lucas el 18 de octubre se solían impartir los grados a los estudiantes 5. Corito, asturiano. En el siglo XVI las gallegas, asturianas y vizcaínas no gozaban de buena reputación. 6. Belerofonte, el hijo de Neptuno, que montó a Pegaso y venció a la Quimera 7. El culo 8. Por oír 9. Pedo 10. Quevedo fue el caballero de las espuelas de oro. Su defecto físico no le impedía ser un consumado experto en la equitación ESPAÑA MI NATURA |
Posted: 28 Dec 2016 09:23 AM PST ESPAÑA MI NATURA |
Posted: 28 Dec 2016 02:58 AM PST LA TELEVISIÓN LLEGÓA SEGOVIA E INVENTARON EL GAS BUTANO (reflexión en la tarde de San Silvestre) Aquellas navidades de 1956 fueron especiales. Las recuerdo como si fuese ahora. han pasado sesenta años. Aparecieron unos alambres muy raros en lo alto de los tejados cuatro barras horizontales que parecían tendederos de ropa, de los que colgaba un alambre conectado a unas jarrillas. Eolo los zurraba de lo lindo, mas no se desplomaban. Seguían ahí enhiestos, haciendo posible el milagro de las 625 líneas para un mundo que vivía todavía en blanco y negro. Se trataba, claro está, de uno de los dos inventos que cambiarían la vida en Segovia y en España entera, el modo de ser y de pensar de la gente. Encarnarían la rebelión de las masas de las profecías de don José Ortega y Gasset. El otro sería el gas butano, las cocinillas camping que echarían a nuestras abuelas del llar, de la cocina de carbón y el horno de leña. Después llegarían la lavadora, el 600D, el tocadiscos, el ordenador, el veraneo en la costa, y todos esos adminículos de la sociedad de consumo, los cuales, de consuno, determinaron una revolución social en todas las esferas. Sin animo misoneísta y de ir contra el espíritu de los tiempos nuevos, en lo que ganamos también perdimos porque se acabaron aquellas veladas del invierno, aquellos jolgorios y reuniones vecinales, aquel amor, aquellas risas de las noches de filandón al calor de la “gloria” o hipocausto, un invento que trajeron a Castilla los romanos. Era la “vela” — desde los Santos hasta las Candelas— cuando se contaban cuentos y consejas, se cantaban villancicos y jugábamos a las Siete y Media, el Se Cansa, a coger el Polvorón, la Malla o el juego de las prendas. Los muchachos nos calentábamos en la portada jugando al Zorro Pico Zaina a fuerza de morradas y empellones. Era una juego para conjurar el frío de nuestros cuerpos y curar sabañones a lo bestia estacazo y tente tieso. Todo aquello se acabó. Los segovianos de ahora se desparraman en el sofá frente al televisor contemplando aburridos o crispados el chismorreo político de las tertulias o las noticias insustanciales de los nuevos ecos de sociedad. Sólo aquellas familias con posibles pudieron adquirir algún receptor telefunken que costaban un ojo de la cara y son piezas de museo tecnología de los dinosaurios pero que invitaban los vecinos, amablemente, a pasar a ver aquellas galas del sábado y los concursos en los cuales Laura Valenzuela y José Luis Peker estaban inmensos, o las noticias del telediario que daban al alimón David Cuero y Jesús Álvarez o el gran locutor segoviano Santiago Vázquez. En Segovia empezaron a captar la señal de la antena situada en la cumbre de la Bola del Mundo siete u ocho aparatos. Uno de ellos era el don Nicomedes García el millonario (su fabrica adinerada perfumaba los contornos del barrio de la Estación con los aromas del licor anisado) y otro el del magistral de la catedral don Bienvenido López Bayón al que yo ayudaba a misa en San José Obrero. Era un sacerdote muy austero y de santidad de vida, pero al cual le gustaba modernizarse con los nuevos descubrimientos de la ciencia. Tocaba la batería y el acordeón eléctrico y bajaba a dar sus clases al seminario en Vespa una de las primeras motocicletas que hubo en la ciudad. Cura bondadoso, instigaba a las familias del barrio de San José Obrero a que pasasen a ver la tele. Él junto con don Efrén Lobo, su coadjutor, instalaron el primer teleclub en los bajos de la parroquia. Recuerdo aquella noche de san Silvestre de 1956. Subimos a casa del canónigo y en el rellano de la escalera estaba un señor de Frumales dando voces. Era el abuelo de don Bienve. No quería estarse en la salita donde daban un programa de variedades porque le parecía que aquel artilugio donde las imágenes hablaban y se movían era diabólico. —Huele a azufre, Bienve. Satanás anda metido en esa caja. Te lo digo que esto me apesta a chamusquina yo por ahí no paso. —Abuelo, no es para ponerse así. Es la vida moderna. Esto diciendo y algo amoscado con su nieto se caló la visera de labrantín y se fue al hogar de jubilados a tomarse un chato. No hubo manera de reconciliarlo con la vida moderna. Moriría al poco tiempo el señor Baldomero a punto de cumplir cien años. Todos ellos ya fallecieron; amigos míos y de mi familia: el magistral Bienvenido, el presbítero Efrén, Jovita, su madre, el señor Baldomero, mi madre Juanita y mi padre Silvino. A todos ellos recuerdo en esta melancólica tarde de san Silvestre entre los clamores y la alegría hueca de la Noche Vieja cuando la gente se desmelena y se descorchan tantas botellas. ¿Estarán todos ellos viendo Galas del Sábado desde el cielo? Hoy el sistema Pal ha sustituido al UHF de las 625 líneas y los televisores son de plasma y no aquellas misteriosas pantallas de cristal gris empotradas en un mueble de caoba. En parte las conjeturas del abuelo del magistral que olía el azufre satánico de la caja tonta no fuesen cabales del todo. Sin embargo el buen labrantín de Frumales, oliéndose la tostada, tuvo el presentimiento de que estaba llegando la venida de un mundo global, muy diferente al que él vivió, manipulado por la gran teología de los bits y bites de Internet y de las ondas hertzianas, tributo del Zeitgeist. En la vida nueva no cabe pensar cada uno por su cuenta. Hay que estar en la onda y sumarse a la plebe y al mogollón. De lo contrario, serás señalado con el dedo. 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segovia cuna de la n ovela picaresca Posted: 27 Dec 2016 02:06 PM PST La autoría de la gran novela picaresca "Lázaro de Tormes" fue uno de los misterios más apasionantes de la historia de nuestra literatura del Siglo de Oro. Fue atribuido, entre otros, a los hermanos Valdés, a Diego Hurtado de Mendoza, e incluso a un franciscano alcarreño que era paje del cardenal Cisneros. El enigma duró cinco siglos. Antonio Parra en este texto, después de exhaustiva investigación, revela la paternidad de aquel lazarillo, criado de muchos amos, y descubre mediante técnicas de análisis estilográfico, (dicciones, expresiones, idiotismos, peculariedades de forma, y el modo de construir la frase) que el autor no es otro que Andrés Laguna medico de cabecera de Carlos V. Como converso y criptojudío, no se atrevió a firmar el texto con sus nombres y apellidos. ESPAÑA MI NATURA |
Posted: 27 Dec 2016 10:58 AM PST ![]() EL LAZARILLO ERA DE SEGOVIA Hoy día de san Esteban Protomártir se dio a la estampa mi décimo libro en la Editorial Círculo Rojo, 344 páginas con ilustraciones. Se trata de una verdadera bomba porque hemos encontrado las claves de un enigma. Se consideró a esta genial primicia de la novela picaresca obra de autor anónimo. Antonio Parra, sin embargo, ha encontrado quien era el padre de esta novela, lo sacó de la pila al inclusero literario y le dio nombres y apellidos. Lo escribió el médico segoviano "de orina y pulso", así como farmacéutico y filosofo: el doctor Andrés Laguna bajo la protección de un Mendoza que acogía en su casa a los conversos. El Lazarillo fue escrito en Roma donde Laguna ejerció como médico del papa y veedor del concilio de Trento. Existe una gran similitud de estilo entre el Lazarillo y otras obras del humanista segoviano. El precio son 20€ y se podrá adquirir en la Librería Cervantes de Segovia así como en "Punto y Hora" de la misma localidad o llamando al teléfono 663581941 o enviando un mensaje a bibliopolis@outlook.es. Gastos de envío gratis ESPAÑA MI NATURA |
LA ORDEN JERONIMA MONASTERIO DEL PARRAL SEGOVIA Posted: 06 Dec 2016 12:03 AM PST EL PARRAL BALUARTE DE LA ORDEN JERÓNIMA Llego con la pilas a tope de un lugar en Córdoba que dicen Valparaíso, un monasterio, fundado peñas arriba del palacio de Medina Azahara por jerónimos de Segovia. Me han venido a la memoria recuerdos cuando vagábamos hace muchos años riberas del Eresma Paseo de los Melancólicos, uno de los emplazamientos más románticos de nuestra ciudad cabe los muros del Parral, el convento que instituyera don Juan de Pacheco marqués de Villena que allí está enterrado junto a su mujer doña María de Portocarrero. Íbamos los curillas de entonces a visitar al único monje que quedaba el que reinstauró la comunidad en 1928. Bajábamos a admirar los túmulos de buena labra que presidían las estatuas de las tumbas yacentes. Por Semana Sanita el altar mayor aparecía cubierto con un inmenso mural en el que se representaba el calvario y la pasión de Cristo con Segovia al fondo. ¿También los segovianos fuimos los esbirros del Salvador? Algunos decían que el alma en pena del marqués de Villena se paseaba por los ánditos de las capillas mientras los monjes cantaban gregoriano. El Parral y Fuencisla fueron escenario de antiguas leyendas. La laura está sin acabar—se le terminó al valido de Enrique IV el presupuesto— pero su airoso campanario en la vaguada con los adornos calados de la crestería otorgan un perfil inconfundible al panorama de la ciudad. El marqués de Villena (ni palabra mala ni obra) de quien se decía ha sufrido los zarpazos del escarnio de la infamia y la contumelia al igual que el rey Enrique IV. Fuera o no alquimista y nigromante y que tuviera al monarca hechizado — hoy diríamos que lo tenía sorbido el seso— el hecho es que don Juan de Pacheco contribuyó a que la corte del último Trastámara en Segovia fuera un emporio de cultura que maravillara a los extranjeros que la visitaran, un lugar de tolerancia y de progreso. En este mismo orden de cosas el “quincento” español constituye el triunfo de la iglesia católica como religión de Estado con preeminencia sobre las otras dos religiones monoteístas. A esa victoria contribuyeron los conventuales de la OSH, orden que fue aprobada mediante una bula paradójicamente del papa reinante en Aviñón, Benedicto XIII el valenciano Papa Luna sobre cuya figuran los barrotes y cerrojos del calabozo y el destierro de la infamia. Sin embargo, el Papa Borja fue un eclesiástico piadoso que pretendía una reforma de la iglesia desde arriba. Y las constituciones jerónimas guardan ese sello anarquista, independiente y creador que caracteriza a los españoles los cuales cuando se meten a frailes gustan también de ir a su aire. La orden jerónima inspira sus constituciones en aquel penitente romano de origen dálmata que propone el desierto la abstinencia y la huida del mundanal ruido para estudiar las Escrituras como método de santificación. El triunfo está en la huida y esa renuncia al mundo y sus vanidades nos ponen en camino de la Jerusalén celeste. Adopta también algunos principios de la Regla de San Benito “ora et labora” (trabajo manual y súplica incesante) pero añade otro estímulo maravilloso. “Festina lenta” (sin prisa pero sin pausa, hay que ir poco a poco). Dentro de este aforismo subyace la tradicional parsimonia del monje jerónimo morador del silencio y de la calma, habito blanco y escapulario pardo, en los labios una sonrisa, cinto de cuero negro porque para subir la montaña hay que atarse los machos —sint lumbini vestir praecinti— el cerquillo y el colodro bien rapado como expresión de su renuncia a lo mundano. Ahora a lo que parece se han puesto de moda entre los jóvenes las afeitadas pelambreras jerónimas a lo motilón. Otro aspecto destacable era su amor a la liturgia y la recitación de las horas cantadas el día y la noche. Felipe II tan es así que nunca faltaba a los rezos en San Lorenzo y si, por casualidad, alguno de los chantres se equivocaba o se comía un versículo —cuenta la tradición—, mandaba repetir todo el salterio. Fueron los jerónimos los monjes de los Reyes Católicos (fray Hernando de Talavera el piadoso confesor de Isabel) los que construyeron el Escorial, los que en Yuste rodearon al emperador en su lecho de muerte. Los primeros que fueron enviados a las Indias con Colón, luego los encomenderos los sustituyeron por franciscanos y dominicos. El monasterio del Parral se constituyó poco después del de Lupiana Guadalajara epicentro de la Orden y Alma Mater, al cabo de su aprobación por el Papa Luna y cobra auge durante los reinados de Juan II y de Enrique IV llegando a ser una institución tan poderosa, merced a las encomiendas y donativos, que se decía que una ardilla podía atravesar la península ibérica e ir de Valencia a Lisboa saltando de un árbol a otro sin salirse de las propiedades de la OSH. Al igual que los fundos cistercienses estos conventos de clausura son establecidos en lugares apartados a la vera de los ríos y cerca de los montes donde sonríe la naturaleza y están todos ellos dedicados a la Virgen. Así: santa María del Parral, Nuestra Señora de los Ángeles en Javea, santa María de Lupiana etc. Actualmente, los jerónimos adolecen de las mismas carencias que afligen a la iglesia latina; la principal: falta de vocaciones por lo que algunos de sus monasterios tuvieron que cerrar o agruparse. Ese parece el designio de los tiempos. Sin embargo la impase parece coyuntural no estructural y hasta me aventuro a formular una profecía: en un futuro no lejano los claustros volverán a colmarse de novicios y que Dios me oiga. En el monacato está la vida perfecta. Nosce te ipsum ESPAÑA MI NATURA |
Posted: 05 Dec 2016 11:04 PM PST |
Posted: 04 Dec 2016 11:55 AM PST Marqués de santillana. Refranes que dicen las viejas tras el fuego. Llegó diciembre y me quedó trashoguero. En la lectura del autor de las serranillas encuentro los refranes, dichos, caídas y apotegmas que me retrotraen a los años de mi infancia. En Asturias llamanbanse esfoyazas y en castilla filandones las veladas del invierno. Es un contexto de literatura oral que conforma un verdadero tesoro paremiológico de la lengua castellana como asimiladora de las otras lenguas ibéricas: bable, alto aragonés, gallego, catalán y portugués. Reflejan estas sentencias la sabiduría popular de una sociedad campesina pero a pesar de sis más de 700 años de antigüedad particularizan los problemas y acaecimientos del ser humano de todas las épocas. El alma, las situaciones y los conflictos no cambian, cabalgan sobre el lomo de las olas, se mantienen enfiestas o hiniestas sobre el vaivén de las generaciones. El rey Juan II padre de la reina católica le mandó a Iñigo López de Mendoza marqués de Santillána que hiciera una recapitulación de estos refranes y el señor de Buitrago, señor de la guerra pero también gran humanista, las redactó en un libro publicado en Sevilla en ca Jacobo Cromberger. Se trata de un incunable que perfilan la figura de uno de los grandes poetas europeos de alma renacentista. Los aforismos o retraheres formulan aspectos incontestables del humano vivir. Mientras fumo mi pipa y se oculta el sol por los riscos de la Sierra del Viento saboreo las viejas consejas que han tenido variantes a lo largo de los siglos. Por ejemplo, “a consejo ruin, campana de madero”. Otra versión es la de “a palabras necias, oídos sordos” “Acertole Pedro a la cugujada que el rabo lleva tuerto”. La cogujada es la alondra, el pájaro primero que anuncia el día, antes que el ruiseñor. Recordemos en Romeo y Julieta Shakespeare lo pone en boca de Romeo cuando le dice a su adorada que aun queda tiempo para alargar la noche de amor. -It is the lark -No. It is the nightingale. El ruiseñor o golorito pone fin a las veladas de pasión. La alondra con su canto sólo anuncia el fin de las sombras. “A ruin mozuelo ruin capisayuelo". O debajo de una pobre capa hay un buen bebedor. “Alza el rabo rucia que se van los de Olmedo”, esto es que pasó el peligro. Olmedo hubo fama de ser punto de congregación de valentones matasietes, gente de guerra. “aína nada faremos sin un pandero”. Se conoce otra que describe los usos y costumbres de las aldeas: “no hay cena sin tamboril ni boda sin pandero”. “Beato quien tiene, majarrón o vagabundo” o un gran o no hace granero pero ayuda a su compañero la economía y el ahorro estaba presente en el ánimo de nuestros ancestros. “Beata con devoción, tocas laxas y el rabo ladrón. “Beso pon que beso quites” y el que quita y nada pon pronto llega al fondón. Y este refrán precioso por su delicadeza “Bien sabe la rosa en qué mano posa”. “Comadre andariega, do vo vos fallo” y “becerrilla mansa mama a su madre y a la hoje” o del agua mansa me libre dios que de la brava me guardo yo. “creedes en dios?… encinta es la grulla y no lo sabe el puerco. La religión es un asunto privado y personal. “Del pan de mi comadre buen zapico a mi ahijado”. La gente es generosa con lo ajeno. “Mía no es la farina. Muela quienquiera". Y este un poco machista; “de mala mulier dios te guarde, de la buena non fies nada. “De rabo de puerco nunca buen virote” o “de padre gatitos hijos michines”. “do viejos no andan, cuervos no andan”. ¿Dó eres, ome? De la aldea de la mi Müller” o tiran más tetas que dos carretas. El lobo el domingo nunca va a misa. El viejo en su tierra el mozo en la ajena mienten cuanto quieran. Echa otra sardina que un ruin viene. Fui del perejil y nasciome en la frente, o salimos de Málaga y entramos en Malagón. Huelga, viejo, que bien pacen tu asno. Fadas me hicieron negra que yo blanca era. Es una versión del sangre “nigra sum sed phormosa, fialiae Jerusalem”. Guarte dessa, lagarto coxo. Fallado avedes, viejo, la gritadera. Juras de tafur passos son de liebre. Judio fa tahabula (maula) si perdiste la mula. La muller e la sardina de rostros en el fuego o la Müller y la sardina pequiñina pero tambien la mujer la pata quebrada y en cas. La tierra que me sé por madre la he, o no eres de donde naces sino de donde paces. La pascua del aldeano la barba fecha y el tejuelo en mano o a dios rogando y el mazo dando. Malo verná que bueno te fará o bien vale lo malo conocido que lo bueno por conocer. Mete el gallo en el muladar que saldrá heredero. Más valen coces de monje que falagos de escudero. Mal que no te sabe tu vecino, ganancia te es. No conviene hablar mucho de sí mismo. Habla despacín no te oya el tu vecín. Malhaya el romero que dice mal de su bordón. El marido lleva la artesa y yo el cedazo. Cuernos. No creas en cielo estrellado ni en rabo mal vezado. Ni voy ni vengo pero cual seso tuve la cabeza tengo, no son todos omes los que mean en la pared. No cabíamos al fuego y parió mi suegra. Ojo al marear que relinga la galga o paso corto vista larga y ojo al cristo que es plata. Piedra movediza no la cubre moho. Madera castañiza ni fuego ni ceniza. Oveja que bala bocado que pierde. Por demás la xítara en el molino si el molinero es sordo. No se hizo la miel para la boca del asno. Quien no sabe de abuelo no sabe de bueno. Por mas que me digades mi marido es el pastor. Cuando cae la vaca aguzan los cuchillos. Ruin con ruin que asi casan en Dueñas. Si queredes aprender a orar entra en la mar. Tras que la novia es tuerta pegose la malfaldada o malhadada. Alma sola ni canta ni llora. Uno muere de atafea y otro la desea, o puede mas el uello que el butiello. Bien canta Marta después de farta. Viene de la huesa y pregunta por la muerte. Viose el perro en bragas de cerro. No hay que meterse ne camisas de once varas. Yo que me callo piedras apaño. Zorros en zorrera el fumo los echa fuera. Un examen de estas sentencias nos harían pensar que parecen escritas en bable, que es el genuino castellano, el origen sin la j y la vocalización de la L latina y el umlaut de la F que luego se convierten H. Llevaría entonces razón el profesor Alarcos en sus conclusiones sobre los ascendientes de la lengua disgresiones políticas aparte pues la ciencia filológica tiene que ver poco con las manipulaciones banderizas de un grupo de ignorantes que nos quieren demostrar que lo negro es blanco y ya llevan bastantes años en su catequesis deletérea haciendo comulgar a las nuevas generaciones con ruedas de molino. Recomiendo a los jóvenes españoles que entren en estos territorios de la ciencia y lean a este maravilloso autor y den de mano a Muñoz Molina, Vargas Llosa y a otros epígonos de esa empanada mental con que se ha educado a las nuevas generaciones metiéndoles en la cabeza ideas sin fundamentos. Será peor para ellos, se convertirán en lumpen y gente mentalmente pobre y físicamente en el paro. Son dominios imparciales donde reina la serenidad, la imparcialidad y nunca el despelote de algunos desmelenados cursis. Vuelvo a encender mi cachimba, doy algunas pipadas y revuelvo un tuero de la chimenea con el hurgón y la badila y pienso en que la fruta está al caer porque a zorros en zorrera el humo los echará de la madriguera pues no hay mal que cien años dure. Tarde de otoño. Se escucha el rumor de las olas estampándose contra las restingas de los recifes. ESPAÑA MI NATURA |
Posted: 04 Dec 2016 03:01 AM PST Don Luis de Góngora y Agorte Lo que yo desconocía era que las yeguas andaluzas, Góngora dixit, eran preñadas por el blando céfiro. Me imagino a don Luis de Góngora y Agorte cantando el estribillo de hermana Marica, despierta que es fiesta no habrá escuela, y haciendo bellaquerías detrás de la puerta. Luego fue un canónigo tibio que se echaba las largas siestas con el ama y con el monaguillo que le ayudaba a misa, de ser el caso, y nunca iba a coro porque le gustaba vivir a su albedrío, y entre los sueltos caballos, como Hipólito, mitad judío, mitad cristiano y una quinta parte de pagano, bibliognosta, bibliopola y como buen conocedor del paño dado a los plagios. Buena orina, buen color y siete higas al doctor. Se reía de todos. Nos lo topamos en nuestra adolescencia retratado por el Greco gesto adusto de clérigo cerbatana la nariz roja de los que tienen buen trato con Baco, cuello alto de media golilla y cara de acatarrado. Dicen que era muy friolero y que no acudía a Tercia la mezquita catedral a cantar con los canónigos si no le ponían brasero debajo de su silla de precentor. Era chantre y por lo visto cantaba bien. Pero se llevaba a matar con los otros claustrales. Pues debió de ser de carácter difícil y pijotero. Quevedo no lo podía ver porque es el único de los poetas del diecisiete que puede hacerle sombra; lo describe con su nariz “nabal”[1], érase un hombre a una nariz pegado. El aludido donde las dan las toman devuelve la flor, dedicando al divino cojo un corte de manga que es todo un repertorio. Zambo, cegato y bien puestos los tochos, por su mujer doña Felipa cuyo matrimonio no fue consumado, dice don Luis insinuando su impotencia sexual, por lo que era aborrecido por las mujeres. esta acerba acometida del xordobés explica el carácter misógino del matritense. Don Francisco tampoco se queda corto. Le llama judío y bujarro al autor de las Soledades. El estro y el númen de las nueve musas hacen virguerías en las redondillas de este cordobés de origen navarro pero Argote o cagote, calaña despreciable y herética. En Francia se les consideraba intocables. Al filo de u pluma como una navaja, temíanlo con respeto sus enemigos. Goce de los aficionados a las letras castellanas ▬constituye un privilegio que tenemos los españoles▬ hablar una lengua tan hermosa y superdotada. Es asistir al duelo de sátiras y de insultos con que se baten los dos mayores vates de nuestro siglo de Oro. Higas, refitoleros chicoleos, cachondeos, epístolas que son auténticos golpes de mano pero bien escritos y con elegancia. La sangre no llega nunca al río. Pura esgrima literaria. Salen a la palestra un bujarrón y un misógino y en unos juegos florales a su modo se intercambian epítetos en un toma y daca maravilloso. Góngora bien claro lo dice de Quevedo: “porque su arcabuz carece de estampido, ay madre mía, sin pólvora ni pistón”. Da gusto haber nacido en un país tan libre. Si resucitaran ambos contendientes a vista de la “decadencia de los muros de la patria mía” tanto el cordobés como el complutense se pondrían las botas. Hoy hay mucho más materia prima materia y tela que cortar en la corte del último Borbón, donde la corrupción nos abruma, por vivir tiempos mentirosos, a diferencia de la época del cuarto de los Felipes[2], cuando todo eran toros y cañas y allanamiento de conventos. Felipe IV, cuando no estaba de caza, estaba en misa o en el lecho del Triquitraca. Éste lo mismo aunque no se nota tanto. Pero tanto el Austria como el Borbón tienen cara de bobos. Vivió una vida de papel estucado dentro del círculo mágico de la fascinación por los libros. En casa Góngora que se ordena de presbítero ya cincuentón porque toda su vida fue minorista, tenía una criada morisca que honraba a Ala-ruh Alá- en secreto y hacía las abluciones y sus genuflexiones mirando a la Meca. A veces el popaz iba detrás poniendo a su coima en esa dirección. Nadie habló del amor con tanta delicadeza en castellano, como este converso, aunque malsines dijesen de su persona que era bardaje y degustador del amor amargo. No está probado. Cantó a su Córdoba natal con versos inmortales aunque con frecuencia se mofa de la afición de sus paisanos a empinar el codo[3]. Era oriundo del norte, de origen argote, un pueblo segregado que vivía en el valle de Arán, proveniente del Languedoc que emigraron a España cuando se desencadenó la persecución cátara. Les decían les cagots. A batallas de amor campos de pluma. Su rostro era severo algo bisulco o patihendido por la barbilla y sus versos cuando quería un tanto ludiferos, sus poemas chocarreros que podían herir como una daga y hacían carne en el alma de sus enemigos, sabía insultar mejor que ninguno y al igual que su enemigo Quevedo conocía los recursos de la sátira. Pero también era augusto y solemne y estar al corriente con pluma elegante y poderosa como el vino de montilla, si lo pedía la ocasión.. Y hacía a pelo y pluma. Góngora es todo un mundo. Cuando pitos flautas y cuando flautas pitos. Unas veces quitaba a su mora la almeiza en la cama y otras veces se echaba la siesta con un efebo porque queda en los anales no sé qué pleito que tuvo con el deán de la mezquita de Córdoba. El claustral quiso empapelarle por andar a nidos con los niños de coro. Dixo la picota al gocho, contestó el poeta, quita de ahí que me tiznas. A buena parte fuiste a dar, pato no empluma a pato y el ánsar nunca se aparea con el cisne, Fue tabelión del archivo diocesano y guardaba con celo los viejos documentos. En el coro de Córdoba tenía una misericordia para dos y gastaba asiento biselio. En un rucio rodado alto de brema y largo de copete, cañilavado de cascos, iba a su pueblo a visitar a su hermana Marica en la campiña del Guadalquivir. Allí en sierra morena las yeguas andaluzas eran preñadas por el céfiro. Pasaban las comadres por su puerta, damas de toldo y arandela, y a todas las bendecía diciendo: -Id a servir al amor -Mire don Luis que nosotras somos de la grey huérfana. -De menos nos hizo Dios Y enseguida profería un latinajo -Igne natura renovatur integra -¿Qué nos quiere decir su señoría? -Que el fuego lo purifica todo: Se había producido una cierta dilución de la fe que hace que la caridad se enfríe y la gente viviera enemistada, desconfiando los cristianos unos de otros, pero el dinero faltaba, trampa adelante, por lo que los clérigos soñaban con la vida retirada, con un buen pasar, una prestamera, un beneficio que les deparara un vivir cómodo. Las damas sonreían a la concupiscencia de los ojos. Alguna vez don Luis decía misa pero al parecer no sin demasiado fervor y consultaba los añalejos dejando que el mundo girase por las cuatro estaciones del ciclo solar y el universo espiritual por los cuatro evangelios. Abstracción hecha de tales inconvenientes de su disipación de sacerdote prebendario, no podría decirse que fuese ni mejor ni peor que los demás Don Luis de Góngora y Agorte al que algunos decían cagote.. Nunca fue cura gallofero de los que iban a recibir la sopa boba a los conventos ni fue galán de monjas jamás. A batallas de amor campos de pluma. Este beneficiado del cabildo cordobés fue el mejor vate que escribió en la lengua española. Verdadera gloria del parnaso. No soportaba a los hipócritas ni a los camándulas a los que vituperaba en gallego: “Cruz no peito o diablo feito”. Fue un hijo mimado de las Nueve Musas que ya es decir con su tono entre bromas y veras, ludífero y estro chocarrero y juguetón. Una delicia leer sus romances. En las Soledades tan intrincadas y alegóricas resulta difícil hincarle diente porque envuelve sus profecías críticas del desgobierno[4] de su nación en alegorías, pero genial , según Dámaso Alonso, y ande yo caliente y ríase la gente. Es el escritor que sabe mofarse mejor políticos que por desgracia nos tocó en suerte en toda la historia de España. Vivió villano en su rincón aportillado en la roca de Israel que no puede que ser otra que la del Beatus Ille. Tuvo una apartada y misteriosa vida. viernes, 12 de febrero de 2010 Viernes, 12 de febrero de 2010 [1] De nabo, no de nave. [2] Los dos son rubios y ambos gozan de una sexualidad insaciable y casi femenina. Estamos ante dos casos singulares de lascivia que debieran ser objeto de análisis patológico. A Felipe IV se le computaron sesenta hijos naturales. Juan Carlos I se sube en su moto y escapa de la Zarzuela, de picos pardos., alguna noche. También se le atribuyen unos cuantos vástagos fornecinos. Allá van leyes donde quieren reyes y para eso estén acaso los reyes. Para reinar y para follar. [3] Cordoba ciudad bravía/más de mil tabernas/ y una, sola, librería. [4] Curen otros del gobierno del mundo y sus monarquías…. Ande yo caliente ríase la gente ESPAÑA MI NATURA |
MI ULTIMA DIA EN EL TRABNAJO MAÑANA ME JUBILO Posted: 04 Dec 2016 02:15 AM PST MI ÚLTIMO DIA. MI PRIMER GRAN TEDEUM Antonioparragalindo “Sol de junio, un verano más”, cantaba un coplero de mi lejana juventud cuando yo cortejaba a una moza muy formal. Nunca empezábamos aquel pastel, nunca nos fumamos aquel cigarrillo de después en el 600. Había que estar en casa a las diez. Ella habrá dejado ya de fumar, yo sólo fumo en pipa y a escondidas porque fumar ya no es políticamente correcto ni está bien quisto pero yo me digo tambien los que no fuman se mueren y les dan infartos, mientras acaricio los viejos recuerdos en el estanque dorado de la memoria y pedaleo –estoy hecho una mula- hasta Navalcarnero ida y vuelta tres leguas y pico en una hermosa tarde con el solsticio de verano casi en puertas siguiendo el viejo camino de la mesta... Esa era la ruta de los nutridos rebaños que veíamos pasar por nuestra puerta camino del sur, el morueco en medio egregio y mostrando su estatura guardiana, y a los lados los perros. Un zagal llevaba un corderillo recental a hombros y a mí recordaba la vera efigie del Buen Pastor. Parece que percibo el bronco ladrido feroz y aquiescente del mastín. Ya no hay mesta ni cordeles, van en camiones, pero el ojo de mi memoria los sigue viendo circular. Parece que fue ayer y ha pasado tanto tiempo. Ya han encañado los trigos. De trigo y centeno hay hogaño un cosechón. Las vides están hermosas y ya granan las cepas. Si no se apedrea tendremos los lagares y la troje hasta los topes. Una collalba me hace una referencia y se me cruza en el camino y canta escondida entre las cepas la perdiz con voz de amor. Sol de junio. El cuclillo y la abubilla tienen un dúo, se han enzarzado en una porfía (a ver quien da la mejor nota) que enternece mi corazón de melancolías y es la orquesta de acompañamiento a este Te deum laudamus te Dominum confitemur que esponja mi corazón. La voz del diacono Shelapin de mi grabación de la noche de pascua pregona el canto del Querubín. Mañana es mi último día y pues me tomé un Moscoso el día 12 si Dios quiere estoy cumplido. Voy a entregar la cuchara pero no la tarja. A mi tarja le quedan todavía algunas muescas por cortar al menos eso espero y loado sea Cristo. Al menos eso espero con la venia del Panadero celestial que todo lo controla todo lo ve y todo lo designa desde ahí arriba. I hope that He spares me. No puedo estar más satisfecho. Gracias, Señor. . Junio trajo las rosas y la plenitud de un ayer no consumado y yo tuve la suerte de conocer sin conocer a aquel amor. El sol, un sol que se va, refulge en el estanque dorado pero el hombre pecador a veces tira por la trocha más difícil dejando el camino real, se va por los puertos fragosos abandonando la amenidad del valle y del llano. Lo malo es que en este curso de la vida no hay repescas ni exámenes de febrero pero todos los seis de junio se me aparecía el rostro de la querida novia (ah yo vi en Roma do es la santidad que todos al dinero facen omildad… y eminencia, nos quita las buenas para que nos vayamos con las malas). El hombre no es que tropiece en la misma piedra es que es gilipollas y escoge la manzana podrida desdeñando la más manzana y fresca. Ah todos los seis de junio una lagrima de mis ojos y una oración brotaba de mis labios en memoria de aquel amor perdido. Uno se va siempre con las malas y deja las buenas pero es ley de vida. Misterios del destino. Enigmas del mundo... regreso a casa con el primer lucero. Un traguillo del vino de Navalcarnero que era el último pueblo de la provincia Segovia antes de las extremaduras, el que bebían los pastores de los viejos cordeles a la salud de sus rabadanes, de sus amos y de sus novias, me da fuerza a mis empeños, para cubrir el tranco final. Las cuestas arriba las suba mi mulo que las de abajo yo me las sudo, digo con el refrán. - Aprieta el culo y dar pedales y pasa hoja. - Es lo que hay que hacer para llegar a viejos. Un transportista guasón me larga bocina. -Pi. Pi. quita del medio que va va pasar la camioneta de mi papá. -Cojonazos.. -¿Violos la tuya mujer, o qué? -Quitate de en medio que no eres Berrendero ni Bahamonetes, pensionista. - Es que hice la mili en un batallón ciclista le contesto. Y me despide con un corte de manga que le devuelvo. Mañana es día escuela el último día escuela y ya brilla por el este el último lucero. Y, esta mañana cuando por ultima vez ficho al pasar frente a las estatuas del cardenal Gil de Albornoz que se alza mitrada y eminente delante del convento de San Diego, desafiando un poco a la de Cisneros, como un rival, me acuerdo de aquella objeción que hacía el bueno del arcipreste a su cardenal de Toledo cuando quiso dejar sin mujeres al clero y sus quejas son punto de referencia de lo que ocurre en la vida. ¿Me fui con las malas y dejé las buenas, de verdad? No sé. Es muy difícil afirmar esas cosas tan taxativamente. Por lo pronto sol de junio, un verano más ¿y tú donde estás, donde te fuiste, amor que no fenece jamás que es puro y limpio como el brillar del lucero que avisto al bajar la cuesta de mi urba? Estas son preguntas sin demasiadas respuestas. Ya no puede quedar mucho trecho. Sin embargo espero que la tarja de mi existencia se alargue un poco más.. Al llegar a viejo se ha hecho más firme mi fe y mi esperanza. El amor no muere nunca. Nos sobrepasa como el camionero fardón que por poco me tira a la cuneta un ventalle. Es el aire del Espiritu Santo. El domingo fue la fiesta de la Trinidad y vivimos todos en el gran cenáculo.. Se queda prendido en el rielar de aquella estrella. Cuando llego a casa mi santa esposa mantecosa – fue la buena o fue la mala no lo se pero es la que elegí yo, impulsado por la fuerza del sino, del destino o del fatum- se cachondea de mi al verme en shorts. - Ya no estás para ir de ligue, tio. Con esas fachas. - Home no, pero eso no lo decías hace treinta años que entonces bien que te gustaba el pirulí de la Habana. - Si serás machista. - Tú no sufras que mañana me jubilo, prenda. Hace 65 tacos que me parió la Juani. Con seis kilos mi y medio que di en bascula a mi pobre madre no sé si la desriñoné una larga tarde de junio. El parto sin cesare duró seis horas y era el dia sexto después del D Day. - Así sigues de gordo-dice mi mujer que ya no me echa piropos pero de vez en cuando me da alguna charla y a callar. -In te Domine speravi non confundar in aeternum. Bendito seas Señor por esta vida. Me puedes quitar todo menos la esperanza y el sentido del humor. ESPAÑA MI NATURA |
ORACIÓN AL ARCANGEL SAN MIGUEL Posted: 03 Dec 2016 12:07 PM PST |
Posted: 03 Dec 2016 11:47 AM PST novelistas de luarca Novelistas Asturianos. la “Luarca” de García Miñor. España ya no huele a pueblo. Huele a pedo y es que el diablo, el gran mentiroso, el engañador compulsivo, es un pedorro mental. Hoy gran parte de lo que se publica son paridas, paja. Paja intelectual. Los cimientos del sistema hunden sus plintos en el embuste. Sin embargo, de vez en cuando uno encuentra la flor en medio de la charca, y se sorprende al toparse con libros o novelas de los que no habla ninguno y sin embargo son verdaderas obras de arte. Me estoy refiriendo a “Río Negro”de Antonio García Miñor. El río Negro es el río que abre sus aguas al mar en esta hermosa villa del occidente asturiano. Un río Negro para un pueblo blanco allá donde Asturias empieza a ser Galicia, las casas son más grandes, los tejados de pizarra y los hórreos más pequeños. García Miñor que es un maestro de la narrativa cuenta la historia luarquesa reflejada en las aguas glaucas de su río ancestral que baja desde las brañas, un río cantarín y melodioso en el que ya los romanos batearon pepitas de oro. El que protagoniza Nicanor es un apuesto mozo marinero – en parte me recuerda a José de Palacio Valdés- que va todos los días a la mar y al regreso se sienta en una silla de enea que le legara su padre, allí entorna sus ojos, fuma su pipa, sueña. Está enamorado de una moza del pueblo pero en estos amores se cruza la mujer de un importante personaje que trata de seducir a Nicanor. Cuernos. El marido que al fin llega a enterarse, el último, muere de pena. Luego se habla de la llegada de un club de alterne, alguna bronca, alguna pelea. La envidia que aparece pues ya se dijo que pueblo chico infierno grande. Las vacas marelas[1]que pacen melancólicas en los prados, una romería, el coche de línea que pasa fugaz y se aleja en medio de una nube de polvo, se apean viajeros, algún rústico que regresa del mercau, soldados de permiso, un indiano que retorna a la tierrina añorante del pan de borona, para morir. El autor describe al detalle el transcurso de la vida en la Villa Blanca que es regada por un río Negro y tiene una iglesia románica remozada en el XVIII muy rica y jarochamente alhajada un puerto coquetón y bien abrigado con chigres y figones donde pasé tardes inolvidables en mi juventud bebiendo sidra del tonel y cantando a lo zamarro. Allí comí las mejores sardinas de los siete mares y probé culines que eran néctar de los dioses. ¡Ay aquella ambrosía que besaron mis labios en mi juventud mojados en sidra y en el carmín de alguna moza! Tuve amigos ya fallecidos como el querido Emilio García Merás compañero del Alcázar y para el que guardo un grato recuerdo. Era un gran escritor. De Luarca salieron grandes escritores- toda una escuela- como Dolores Medio y Ángel González que creo ejercieron allí la enseñanza. Otro de los grandes es el olvidado preterido y calumniado Evaristo Casariego. Todo un carlista. Ex divisionario. A su regreso de la guerra de Alemania escribió Con su vida hicieron fuego. El franquismo le puso el veto y él se apartó a vivir a Luarca. Le acusaron de nazi pero él era sólo un carlista de esos en cuya casa todas las tardes se rezaba el rosario. Está enterrado en aquel cementerio bajo la sombra del ciprés del Cristo muy cerca de donde yace Severo Ochoa el histólogo. Severín para los amigos. Militaron en diferentes trincheras pero la muerte, gran niveladora, los fizo iguales. ¡Qué bella es Luarca, la villa blanca y marinera! Dentro de Asturias es un pueblo con personalidad propia. Se recomiendan los libros de Carasiego el tradicionalista al igual que los de Dolores Medio. Eran literatos verdaderos y no el sucedáneo o el Ersatz que nos aflige ahora mismo y que me perdone Pérez Reverte el novelista del Régimen, pero sigo en mis trece: el parking publicista y la lanzadera comercial tiene que ver poco con el arte de escribir y narrar. Un arte en el cual son eximios los astures. Debe de ser por la gran importancia que tuvo la literatura oral en el bable y la tradición de la esfoyaza o las reuniones junto al fuego a descabezar, noches de invierno, mazorcas de maíz, lo que por Castilla y por León llamamos filandones. “Río Negro” en edición de 1984 está prologado por Ignacio Gracia Noriega al cual yo reverencio como uno de los escritores mejores y más prolíficos de la Asturias, amén de uno de los mejores críticos que tenemos pues de Clarín sigue la huella este asturiano de Llanes, por más que sus escritos anden esparcidos por los periódicos como la Nueva España en el que escribe asiduo. Una pena que a las masas se les cierre el camino de acceso a estos libros maravillosos de autores provinciales escondidos, innominados, niguneados por la crítica. Pasan desapercibidos. España prefiere el oropel extranjero al oro nacional. Sin embargo leer novelas clásicas como ésta donde no se habla de política y se exhibe una lexicografía, tan difícil, del lenguaje marinero – la mar habla con propiedad y siempre tuve una forma de decir las cosas porque el lenguaje para los que navegan es parte del aparejo y de la obra muerta- es un galardón, una guinda que se nos ofrece a unos pocos privilegiados bibliómanos como yo, literariamente paladares exquisitos. Y a nosotros es difícil que nos den gato por liebre. Avante toda. Sopla viento de bolina y en ese caso la maniobra recomendable es aferrar obenques y largar velas. García Miñor en estas páginas nos tira una estacha y así, náufragos de las Españas, subimos a bordo del océano de la ilusión, salvamos el pellejo del alma. Mientras en España no huele a pueblo. Huele a pedo. El gran pedorro Satanás se tira cuescos a todas horas y nos manda pintarlos de verde. Se empeña en que comulguemos con ruedas de molino. Don Pateta está de coña: coñas marineras. ¡Ay que coño tienes, Claudia! ESPAÑA MI NATURA |
Posted: 03 Dec 2016 02:52 AM PST avila augusta por millán sacramenia artedo VÍSPERAS DEL CARMEN Llagas del vivir incandescente elixir florido Hojas de almendro en el regazo ingrávido del mundo. Serás la reflexión de la dulce sonrisa. Besaré gozoso hoy la orla de tu manto que guarda las lagrimas y suspiros De los que se fueron... Animas benditas. Aquel cromo en la alcoba Con vistas al campo santo del somo. Y una oración murmurando entre los labios pronunciada a toda prisa antes de acostar en la atardecida tundidos los miembros cansados y las manos doloridas de arrancar yeros sintiendo la picazón del tamo de la era en la cama de hierro donde murieron mis mayores un rosario colgando sobre el boliche del cabecero Y el escapulario detentebala,arredro vayas Satanás, cata la cruz, un talismán de todos nosotros. ¡ Oh María, mar amargo, lucero que titila en la noche! Sensación que endulza la vida, faro y guía del pecador, unos ojos que cambiaron el mundo hoy recuerdo quebrantado, Estrella que no se apaga ni se aleja. Te busco en las iglesias y encuentro la difuminada luz de tu callada sonrisa, rezos, lágrimas y esperanza, entre mis iconos. Bella serás madre del mundo dentro del trono de mil estrellas flotantes y los planetas fijos bajo tus plantas. Y el manto cobertor que ampara a perseguidos, Madre Dulce del Amor bajo las bóvedas de una nave vacía Contemplo tu rostro materno en esa estatua. ¿ Volveré a ser lo que fui? En la catedral de Ávila mañana de luz y calor intenso agitaban banderas triunfales En recuerdo de Rizal unos turistas filipinos. Son las compungidas fechas del recuerdo del Noventa y Ocho, pero tenemos paz y luz y en el altar estaba San Marcial glorioso triunfante en sus proezas, soldado de Cristo que persevera impávido el semblante, El crismón dorado en su galea. El santo mofletudo y complaciente nos bendice entre las sergas, la causía tocando su rostro sonriente. la mano episcopal enguantada en quiroteca, el indice apuntando hacia lo alto como en las confirmaciones. Me parece que era un poco como yo: a San Marcial le gustó el vino. Avila de Lisieux (Lisieux de Avila) tiene mucho de francesa con aires del Rodano y hontanares del Loira de donde llegaron los frailes guerreros con este obispo a traer aquí la fe de Cristo, purpurada esclavina y muceta, mocasines plateados Que no se manchan al hollar los nubosos caminos del cielo. Marcial en su trono y en su críptico cabalgando una leyenda subido en le escoba de la ilusión del menologio, áurea leyenda. Campestres escenas que ilustran el día del tránsito que regaron el vino de Francia y los pecados míos y vi tumbas de piedra de caballeros del tiempo del gótico florecido, Supe que un hombre había muerto el año mil trescientos. Llevo el cristal de Castilla entre mis venas Pero no pude tratar libros en el Mercado Chico. Allí me encontré a mi amigo Epiceyo, Que vende ajos. Alcé los ojos y triunfante sobre las cresterías de la pérgola contemplé tu rostro y tu cuerpo en la cruz, Jesús mío, que me mirabas. “ Millán, Millán” exclamaste desde lo alto de la piedra Y yo dije: “ No sé, señor, cura tú las penas de mi lardoso cuerpo dolorido”. Y fue así como, por un día, fui curado del vino. Avila, Avila, mágica ciudad de las transfiguraciones y de los presentimientos. La de los cantos y la de los santos La luz de tu mirar en el verano llevo conmigo. Bronce y reja, pila lustral, donde resplandece un monje, un abad y un obispo. A la salida admiré a los dos hoplitas de granito, grotescos atlantes el cuerpo papelonado en escamas de serpiente, prestos a la carga, un lance mítico. Avila de los caballeros, petrera y misteriosa Taladrados de serenidad entre la paz de los barruecos. Abula, Abula augusta, y abuela de los incandescentes perdones En la resaca después de la fiesta de San Vitorino. Cerros yermos, parameras. Y me dije al volver en automóvil: “ esta tierra huele a la huella de Jesucristo “. Ávila, andariega y triunfal, doncella clara en la noche, Jerusalén de mi sentir judío. No cansaré de volver al encuentro de tus piedras Donde estaba cincelado acaso mi carmelita destino. Ah “ Panmakaristos “ de la que fui armado caballero A la sombra de la hiedra. Ven a mí, taladra mi ánima. Este es un sitio mágico. Deambulábamos por la pérgola de la iglesia juradera. En Avila augusta, Avila carmelita y de Teresa, un estertor de Españas y espadañas, Místico delirio, coral redondez solemne del adarve. Ávila magna y madre, Dulzura berroqueña. Por aquí ha pasado Dios. Hizo juntar el cielo con la piedra. Rapto del ensueño, Bendito delirio místico. 15 de julio de 1998. ULSTER Belfast es una ciudad sin árboles; El viento de Aquilón los tumba. Ian Paisley hereje con sotana y leche a las comidas Me miró con cara de hugonote displicente en aquel restaurante barato. La hierba crecía en los cerros pelados que coronaba una granja triste donde pacía cerca del alpende un caballo alnado junto a los muros leprosos de una taberna sin tiempo en la campiña, Que al verme se puso a relinchar huracanes de Armagedón. Yo no soy más que un periodista. Cámara en ristre y libreta de notas. Entre en la taberna y pedí cerveza: “Pint of bitter, please”. No hay ventas del viento en el gredal desolado. La vida vale poco. Los villorrios, hirsuta glebas del rencor, se tienden por el camino. En recuerdos a las logias que desfilaban al paso de los pífanos. Aquí el cuadrante se detuvo en la batalla del Boyne. Ulster, monstruo, devuélveme tu reloj que se retrasa que marca la medianoche de hace tres siglos. Yo quiero en su esfera un cuadrante más limpio. Yo quiero darlo cuerda. Lo intenté pero no pude. Vine aquí a perder mi amor Por la honrilla profesional que nunca tuve. Quería ser reportero de guerra Y encontré mucho odio antiguo en esas maléficas verdes pupilas. Marchaba el Anticristo al marcial paso de la oca, el pie valgo y al desgaire, Los brazos péndulos diciendo: I am British Blandiendo paraguas y bombín cual arma arrojadiza Desfilaba crispando los puños Actitud chulesca. Un pope adventista impartía bendiciones al revés Que luego se transformaban en balas de goma Y en broncos disparos del M16. Exclamaba: Madre, yo no quiero ser papista La beca o “ sash” en bandolera Ominosa cruz gamada Monograma de victoria y de venganza. Belfast, punto de encuentro de todas las pesadillas El odio en sus nidos de sacos terreros. Graznó un pájaro de fuego y murió un chaval. Los pacos (snipers)se apostaban en los tejados al socaire de las balaustradas y los aleros. Mother Theresa en una casa cuna de Falls road sin luz eléctrica. Atardecía. Para conjurar el miedo había yo bebido aquella tarde cinco pintas de cerveza. Era una vieja enteca yugoslava. Casi me dio miedo hasta que la vi sonreír En un rictus de tristeza y de evangelio. Entonces sí. Peregrina de Cristo, Besé tu sari. No era una monja triste sino una Virgen Ortodoxa, Esa imagen que venero. Aquel beso me dio suerte Cuando bala silbó cerca del costado. Había frente de mí muchos soldados fúsiles en ristre. Me habían tomado por un terrorista. Allá estabas tú, Madre de las reflexiones, ensimismada en la palabra de Dios. El mortal acero desviaste con una sonrisa. Perpetuo Socorro, estuvo de mi parte. Ulster, monster,erial de desolación, Calle real “ business as usual “, pero sin un cristal sano en los escaparates. Tierra a la que no quiero volver. Escuché un hablar antiguo en tono monocorde de añejas disputas que no comprendía. Pero los ingleses ganarán. Avisté la faz amarga y cruda del catolicismo. Pero más allá de las barricadas, en estas aceras donde acecha la muerte estabas Tú, Jesús, el corazón dolorido Perdonando a hombres que no paran de hablar de batallas, bulas, hegemonías y de obispos. La sotana blanca del Vicario no se manchará de sangre en Belfast Que es ciudad prohibida. Sólo el aire frío se enseñoreaba del malecón y los astilleros. Escuché el grito ardiente de reivindicaciones, Fragor lejano de la noche de los siglos, estruendo de batallas, Empolvadas guerras de religión. Hedentina vieja y carroña de los cayeron en defensa de una bandera. Belfast es una mujer triste y fea con la cara recién lavada, Chica para todo en el barracón de un regimiento de fusileros escoceses. Estuve cerca de los pasadizos de la muerte Y la Parca me hacía señas y visajes Mientras saltaba la metralla y el polvo de una detonación. Salí por piernas y me marché del hotel sin pagar la cuenta. Ulster, Ulster, monstruo sin respiro. Está piafando el alazán de Armagedón, ciudadela encanallada del odio absurdo y concéntrico, “ waste land “ de desolación. TIEMPO DE FEBRERO Luce el sol altanero capullos en el jardín. Un ujier se hizo presente camino de las preces. Estaba orando en los reclinatorios de atrás De la iglesia nueva de Santa Soledad. Tiempo de calma hecho a la medida del aura cuaresmas. El manojo de azahar ostentaba en sus manos La estatua de Santa Terecina, enigmática sonrisa que a este pecador protege. El canto lejano se escondía detrás del salmo responsorio y un cura mano sobre mano se sentaba en un confesionario de la iglesia desierta Aguardando inútilmente penitentes. Se conoce que nadie quiere ponerse de rodillas. Me recordó vagamente a aquel Fermín de Pas. Cristo ha huido de vosotros, hierofantes e impostores. Febrero trae el hervor de días que crecen, de algo que vuelve y se barrunta. Un solario de lectura he preparado yo en mi coche viejo, el que está arrumbado en la calle y se resiste A arrancar para el desguace. ¿Qué fuiste tú sino un recuerdo dulce, una rosa intercalada que guarda el perfume fósil Entre las páginas de un libro? Y por la noche recupero aquel prontuario perdido que trae el afán de antiguas crónicas y de pasados fervores, Magma incandescente hoy fenecido. Aquella máquina de escribir sobre la mesa de un ventanal perdido, Con vistas a un campo de fútbol. Edenthorpe, Edenthorpe a la sombra de las chimeneas del alto paraíso, Del que me expulsó un ángel terrible espada de fuego y cabellos flamígero. Nunca tocaré la mesa ni el florero que colocaron las manos de la mujer que yo quería. La máquina de escribir aun llevo conmigo. 16 de agosto de 1998 MUNDIAL FUTBOLERO Junio es el hermoso mes de las veredas, de la luz que alcanza los sueños largos, sahumerios y fragancias de rosas y pensiles bañan el campo, Está la juncia, está el eneldo, está el poleo. La gualda retama del deseo Es la reina de las fiestas. Aromas engalanan el quitamiedos. Huele bien desde Zamora y no cesa la fragancia hasta la raya de Oviedo. El odómetro canta y cuenta la canción de las millas. La rueda besa los nombres de toponimias que suenan a proeza. Gracias consecutivas de una gesta: Foncalada, el Fontán, Morcín, Mieres del Camino, Campomanes y Pola de Lena; Arboles y monasterios, canciones, sidra y pólvora para un corazón dinamitero como el mío que se esparce con el canto de las sanas. Villacastín la encaramada oteando los cordales de los cerros. En los campos góticos entramos por Adanero, queda Olmedo a la derecha y es quieto y misterioso con sus siete torres como una galeón incandescente en la noche mi Arévalo. Benavente nos recibe con un caballero de piedra, lanza y adarga, gualdrapas sobre el puente. Antes de León, alguna iglesia mozárabe y en León San Marcos ínclitas mazmorras donde en blanca amarraron y en blanca dejaron cinco inviernos por un traeme acá esas coplillas al gran Quevedo. Pajares es un columpio apoteósico casi sobre el cielo. Quiero echar a rodar. En la cima que corona la apoteosis triunfal de una naturaleza mítica siéntome contento, me estalla en los adentros el deje bable, el primer hablar nuestro. ¡ Ah, olorosos retamares, esparto de España! Su flor también juega al fútbol porque es divisa de los tetra campeones. Brasil... Brasil... que bailas la samba al son de los tambores De la torcida con sus mulatas de pelvis perfectas. El mundial es un carnaval, la consabida saturnal ia de millones y de honrilla, vanidad. El balón mueve pasiones y ríos de dinero, acróstico de una nueva religión Con mitos de Orfeo. Yo digo que gane el mejor. “Panes et circenses”. Las torres argentinas: Caniglia, Verón, Burrito López. No creo en holocaustos futboleras, ni hecatombes. En solo Jesús bendito yo creo. Pero los nuevos sátrapas de los emperadores mandan adorar a estos nuevos ídolos de una nueva religión sincretista que oficia sus multitudinarias misas sobre el césped entre transmisiones globales y yo conduzco por autovías solitarias poquito a poco hasta mi encartación de Artedo 2 de septiembre de 1998 PARA DON PEPE Gran Pepe Navarro, chicharrón de golferías. Un chinarro en mi zapato Dále el trágala, ándele y no se corte Era la otra cara de la moneda, antifaz desangelado De nocturnas pláticas inanes, culo de la impotencia. Se desazona la patria sin amor. Oveja que bale, chivo regüelda, aquelarre del sexo y del “ voyeur” Pedo en boca. Hay pedos en pompa que eructas cada noche por la jeta Y pedos pintores y pedos espía barritando de la alfarjía de tus desbordantes decorado. El maricón Crispín tartaja y otro personaje. Haz el buz, saca la lengua que morirá, Pepe, por do más pecado habías trayendo a medio par al borde de la alferecía. Blasfemo, ut nobis parceas. A cup of coffee and tea for two. Te ríes memo y carraspeas y pronto vayas al infierno con tus personajes A dar por el culo a la Veneno y sus comparsas. Emplazado quedas en quince días. Aqueronte aguarda y cruzarás el Misisipí a nado. Tío, estás ahogado. A fe mía que los diablos ya te hacen corro. 2 de febrero de 1997 ( Aclaración: escribí esta “ sottie” y al buen Pepito le quitaron su programa de travesías y de travesuras nocturnas, como cumple, claro es. Aunque tres mis millones lo indemnizaron 16 de octubre de 1998 OCTUBRE EN GUADALETE Llena octubre el corazón de sombras. Se bañan las rosas en tu regazo. Quehacer de otoño en las miradas que metamorfosea preparativos. Peregrinos caminamos en un viaje. No haya quejas. Va a llegar Dios. Cava Florinda llora el pecado de una noche. Porfía Rodrigo en las horcas. Cava de Toledo y Cova” dunga” entrelazas misterios y mitos. Sólo en la palabra hombre desdichado hallarás salvación. España muere y resucita. El reinado de Witiza y don Julián fraguaron pactos porfiados escondidos en las tabernas. Españolito que vienes al mundo te parió tu madre conspirador. La virgen profanada odia y ama al forzador. A su vez afila Hércules su daga en la espelunca de la traición. Es el sino de haber nacido perdedor. Pero ya se perfilan las sombras. Una esmeralda esconde la paloma entre sus papos. Quien ama añora y suspira por cuanto perdió. El pobre rey derrotado marcha al monte de San Miguel en busca de perdón. Su manto de armiño por un sayal pardo y su cetro por un garrote de espino canjeó. Marcha por el andén enarenado una cogolla de fraile y un grisgrís morisco. Las monjas agustinas cantan tercia en el coro bajo. La virgen en el umbral le entrega una vara de azucenas. Ya balan los recentales en el aprisco. Es octubre en Guadalete. EPIFANÍA Silencio en la mañana de Epifanía Baten los nueve ordenes angélicos sus augustas alas. Tocan a misa de albores. Elevan la hostia y el cáliz las caltas en el jardín. No hay aguzanieves ¿ Dónde estará el avefría ? Hoy nace Dios en Oriente y en Occidente ya lo adoramos. Cantará el diácono la pascual calenda en Santa Sofía y en la celestial Moscú. Entra el Cristo total. El sol acaricia las paredes del acantilado y baila el musgo ya su danza de algas y helechos. Oigo en el jardín el paso de los camellos enfilando la calella de mi helicón. Este oasis , Señor, que siempre que vengo me transforma. Incienso macho sea incinerado, alcése el humo del olíbano y de la mirra penitente. Y la luz de cobre acendrado dora el manto del lar. Virgen madre, ¿ me detectas ? Hay un rosario blanco que pende del catre en mi habitación. Madre de los vencidos, consuelo de los tristes, que velas mi sueño. Está María presente en esta dulce alcoba a la que yo soñé venir de niño. El techo es de alfajía y está pintado de azul. En el arco del camón se atesoran dichas viejas. Ven en mi socorro, dulce María ven. Mis muertos no se han ido ni se han muerto. Están presentes y rezan en el silencio de estos muros de sus cuerpos transparentes sube esta dulce paz que encampaba la casa. Útero y claustro mío del Rellayo, astur rincón de paz en las mágicas Españas. Convento de la vida donde cada año me hago viejo celebrando resurrecciones epifanías y curo mi soledad de desterrado. Bardanos, lampazos, la ardiente saxífraga, el casto arrayán, guirnaldas de piedra poniendo encajes de espuma vegetal sobre las olas. Aude et auge, soplo entre las alas. Cristo, padre de los pobres, librame del mal 25 de enero de 1999 Dolía la ingle derecha y había regresado del Árbol de los aparecimientos. Era un sábado. La tentación, reclinada en el garrafón de plástico, jigote en la redoma, como el quiromántico. No lo pruebes , no lo pruebes. Lo caté hasta quedar harto. Metí al enemigo en la barriga, y él hizo razón de vómito inexcusable, mientras los monjes por Radio Atenas cantaban la misa en rito alto. Fue una percepción hermosa, pero yo quedé derrotado y exhausto. Es mi última libación, que ya no quiero más en mí, mientras canto el Agios. Lo peor estaba por venir, al quedar determinado aquel encuentro con las furias. Ay razón inexcusable, pobre infeliz que tanto me maldices, y que se te encasta el tiempo y nos has podido decir nada. Mi padre en el filo de los recuerdos y el consejo que me dio aquella vez, Antonio, eso es veneno para ti. Por él, si le quisiera, debería haberle hecho caso, pero el dolor de ijada era tanto que no pude resistir. Razón de tui y razón de mí, hipotenusa de lo imperfecto, que nada llego, nauseas y pujos que suben y bajan por la boca. Es absurdo lo que estoy rozando, y el perfil de los sentidos se embota, pero marzo, a no dudarlo fue siempre un mes nefasto. Me echaron del amor, me expulsaron del trabajo, y ahora sólo queda me arrojen fuera de casa, como si fuese un vagabundo. No puedo proseguir. Amarga fue la lucha, pero más infame la derrota. 8 de marzo de 1999 5 de junio de 2000 AÑALEJO Añalejo parroquial, lengua de dragón celestial, rozagante ropaje de las alturas, oculto brial que vuela los oteros del horizonte. Llora la lluvia en los paramentos y humedece las acroteras; está de obra el amor y rebrilla el charol de la calzada bajo los faroles que alumbran otoño. La nobleza está escrita en el dintel alto. Suzanne tenía el alma de llama y los siete cielos cabían en sus ojos. A nada ni a nadie amé tanto. Más por mi inadvertencia la perdí. Luarca es un miradero verde en la tarde de abril que se empina sobre el mar, ya los barquitos van a la altura y uno grande cabecea en la amarra que hasta ti me llevará, que bien supe me esperas en la otra orilla, al otro lado del Canal. Piña de casas blancas y portaladas y blasones vigilando la ensenada. Veros y contraveros, cuarteles, roeles, leones tenantes, el lambrequín y los lambeles de tu noble mirada. Abajo expectante la mar todo de rodillas sobre la dársena adorando a un sol que inspira brisas de ocaso. Pide puerto allá a lo lejos una patera. Hay un cementerio bonito sobre la ladera. Severín y Evaristo duermen la paz eterna en la loma aguardando el rebatir de las olas y el despertar de las trompetas. Subamos la cuesta, amor, que hoy es la Pascua. Una luz nueva y madrugadora alumbra al Cristo que resucitó. La casa deshabitada con la higuera en la corraliza mirando al norte otrora fue nido de amor. El rebalaje de las olas canta canciones de guerra y al amor del ocaso teñido de oros enfilamos la cinta blanca de la carretera, mientras la mies enyerba. Hipólita. Todo en redor herbece que viene el capitán de la brisa. Trisque el amor por los montes de La Caridad y de Ballota. No los despoje nunca Aquilón de su ornato. Atrás quedó noble Luarca arrullada y blanca tórtola sobre el arrecife cántabro que duerme en el zureo de su escuadra y los jaqueles de su heráldica. No conoció la brisura de los segundones porque esta villa es vanguardia dura, serviola de los mares proa siempre hacia el Norte, y un paisaje que es adehala del peregrino que nunca esperó tanto. El mar y la roca se entrañan allá donde Asturias deja de abrazar a Galicia y hacia Avilés se espadaña. 10 de diciembre de 1999 PARA TI Si no es amor lo que en mi alma crece es un deseo fugitivo, añoranza de tu piel, el calor de tu regazo y la frescura de tus besos. Suzanne, amor y albergue en el camino, funesta incandescencia que abrasa todavía lo que fue y aun pervive. Y que retorna por las ventanas del recuerdo. Me asomo y te veo etérea y eterna, espasmo infinito, recorriendo el trayecto volandero con que tu recuerdo inciensan las vedijas de mi pipa, laxas lisonjas de aquel querer. Do quiera estés conmigo te comunicas ¿Darás alguna vez respuesta a mi llamada? ¿Qué será de ti, doncella inglesa, dulce amor por el que vivo? Gemimos. Lo hemos perdido todo a esta orilla de la culpa. Excelsa estás al otro lado como una diosa, en la ribera del Olimpo, tejiendo tu argadillo de memorias, sabor agridulce de tus besos, ya dardos y rehiletes doloridos que se clavan en los pensiles acidalios de aquel verano. ¿Dónde están aquellas rosas hoy trillazón del abono animico que fermenta en la copela de los sueños? Hubo contrahuellas de una escalera de pesadilla y hubo pasos que nunca di. Baodicea eterna, tú no podrás morir. Mi sino derrota ya hacia el Leteo de feroces nieblas. Bramando voy resistiendo al negro torbellino. Te añoro el ojo dolorido de llorarte, mis huellas cansadas de buscarte. Te convoco, no hay respuesta. No cabe paso atrás en este laberinto de amor y vida. La luna brillará a tu lado y el agua de las playas de Gales se arrodillará en dulces médanos de arena al pie de tu figura, como en aquella foto de ti cuando pequeña que yo llevaba en la cartera. ¿Quién rompió nuestras cartas? ¿Quién quiso acabar con nuestros nombres? Sólo tu imagen alimenta mis recuerdos y esas memorias me hacen vivo. Lo he perdido todo al Este del Edén por el peso de la culpa. Ya no desandaré el camino. Por besarte y por tenerte daría el resto del tiempo que me queda, paraíso de caricias. En cambio yago sepultado en esta ubre inmensa de papeles. Es la sombra tuya la que busco prendida entre las hojas volanderas de mis libros. Mas, callemos y prosternados cantemos el oficio. Soy yo el monje que entona tus Horas mientras noviembre se resuelve en lágrimas de lluvia y alienta los regueros de mis poderosas quejas. Ciernáse sobre mí el techo del olvido. Mi salmodia de Sexta es un treno de hielo dolorido. Albricias, Suzanne. Te canto y te recuerdo, dulce y sonriente en tu trono de dicha como la madona de Arbás. Madre cisterciense, virgen siempre de mi vida. Amen. Me odio a mí mismo porque ella todavía me enamora. Amor de juventud que la senectud profesa. Me nutro de dolor y del alto pensamiento. El sol no regresa. Muralla del querer, contra ti no hay bastimento, ni testuz ni ariete, ni casco ni cohorte, ni galea. Ay amor, mi mejor rodela, que el dardo sutil de Cupidete todo lo traspasa, y difumina el aliento espeso de las parcas. Yo lo declaro aquí y lo confieso que soy el alter ego de los vates que se fueron. De Garcilaso y de Petrarca. Pasame amor con tu saeta y transverbera toda la carne que tu quieras. Flotaré en el aura de Suzanne que fue mi Laura. Nadie lo sabrá pero yo escucho todavía el murmullo de aquel nido. Soy pájaro que vuela, umbra incandescente que retorna al centro fijo. Todos los horizontes alzan a mi paso sus querenciosas contrabarreras. Hoy ceniza, ayer brasa, busco aquel nido. El rescoldo todavía quema porque fue chispa del eslabón y el pedernal de tanta grandeza. Oh ardiente virtud engalanada, alma gentil a la que dirijo toda mi correspondencia. Linea a linea conjuro a la muerte y escribo tanto porque tú navegas un mar áspero entre Escila y Caribdis. Si pronta está el ánima, el cuerpo va cansado. En medio del ponto sin fondo también presiento hendir el agua viva rumbo al viento y proa al puerto de tus ojos que es mi anhelo. Nunca podrán trazar sepultureros ni quasimodos beodos la meta del olvido. Ellos reinan ya en la Tercer Esfera. Ojos de mi amada Suzanne que en hojas de laurel se han convertido. Carmín de su boca y su talle un cincel. De rama olorosa calandria hizo su nido. Laura laurel, diosa de cuerpo erguido. Al cielo te alzas alegre y segura. Hermosa del sol inglés. Suzanne, escucho tu risa desde el hades. LIMONERO DE MI JARDÍN DE ARTEDO Yo quisiera ser un limonero de mi casa jardín en la Concha de Artedo, echar brancas y raíces cerca del muro del viejo gallinero sentir la caricia del sol de abril y el rumor del blando céfiro en las mañanas de amor. Cantar , llorar, sufrir, gozar, sufrir, soplar y bullir. Besaré al obscurecer el recuerdo de la mano que te plantó. Yo quisiera ser limonero de mi alegre jardín de Artedo 3 de abril de 1999 JEWISH HOLY FRIDAY Devils are at loose again. For if it was not enough Sarajevo, a Kosovo we neeed with a lot of refugees along the line. We can´t live without the filming of dubious holocausts. Hitler is alive in Clinton resurrected. Bloody nazis. Bloody jews. The question is that history is only what the warmongers make out of it.Wars have to be won, and cannot happen without Kissinger programming global, step by step. Barbara Walters with her raspy voice at the scene.Talkers or scribes fodder the drama. Holy fridays of lately lead to bloody Easter Rising. The high priests thrive on denial, and with their plots want us to learn th at He never was. The Antichirst os real, Jesus a myth. Oh, my Lord, my heart bleeds! Every day at every hour is for me Gethsemani. Here come the Bee Fiftytwos dropping bombs, sting of death, and explosions. CNN reporters lying low in Bagdad, wrapping up murders. Is the at the new order the the vultures bring ? A world without love, full of lies with no room for Christ in it. Truly jewish. Here comes Fulmination. Devils are at loose. The wireless bark their onesided truculence, the end is at hand, a flood of argument twisted. But this is un upside world with its own beasts and its own vestals. Emma Bonino acts and plays as the goddess Semiramis with specs ruling the winds of wraths. She has an obscene mouth while the jewish pope watch the line, a truly new Judas all holy, but blaspjempous and sarcastic, the bad sheperd who gave its flock to the synagogue. Good Friday in the jewish tradition bombim Biel gorod the whoite city by stealth.belgrado has becone Getsemani. A real holocaust of sulp`hur and pfjhopspjptous. Waters the the damned rain of the drake tale flyind in the wind of sinisters cruise misiles and tomahwaks. One good friday like today the high priests killed the song of god, a real kews gestures in their tradition of hatred. Bombs over Belgrade and so what the pope says? Bloody old man th at polish bishop. In Rome pontopjicates the devil and in Washington commnads a fornicator/Terminator. He is a coward, bombing churches and maternity wards. Oh Christ. Upu died for all of us 4 de abril de 1999, Easter Sunday I AM FIFTY FOUR... AND SO? Trae San Antonio del año los días más bellos. Adornan las flores la lengua de tierra de mi herrén. La luz de la tarde tamiza melancolía inglesa, lejano sentir del ayer. Espira de la catedral de York al socaire de ti amé yo. ¿Qué habrá sido de la dulce rosa inglesa? En tus tabernas me embriagué de hidromiel y de cerveza. ¡Ay amor, adónde se fue? Cruzarán los bateleros por la ribera del Río Ouse. Estará en su sitio la barbacana de Micklegate. Y yo ya no estaré. Ruedan hacia Hull los omnibus de Beverley. Ya no estaré. Wilberfoss es ya un nombre lejano. Acarician los sueños míos la blanca muralla y vuelan por los postigos donde el arcángel tiene su trono. Suzanne, siempre en mí, bello vivir del amargo huir por la perdida herida. Reina que mandas y gobiernas, corona torreada de la diosa, blandirás tu hisopo contra el abismo que de noche y que largo se me ha hecho vivir lejos de ti. Angeles de Eboracum apiadaos de mí. Lleva este suspiro de amor a mi rosa blanca emperatriz. Today I am fifty four and so? I have reached the age of the Beatles song. All my sweet yesterdays on my birthday I mourn. Thanks, God. 13 de noviembre de 1999 Doctor Isherwood Afternoon in Wilferfoss, it was a lazy sunny afternoon and it was hot. The door was open for the breeze and there entered a little gentleman with a briefcase. It was doctor Iserwood from Poxklinton. Suzanne an I were reclined in the grass of domingo, 6 de febrero de 2000 Si no es amor lo que en mi crece es distanciamiento de ti, sima que ahonda el tiempo, pero tu cara no se aleja. Siento que tus ojos crecen, son un deseo fugitivo, yo siento añoranza de tu piel. Suzanne, magnífico albergue de los sueños, fausta mujer incandescente, visión que se nos viene entre los lirios, memoria que proyecta lo que se fue y aun pervive, espasmo infinito, rosada caricia de tu piel, vedijas de humo que proyecta al techo el hipocausto de los sueños, voluta que se alza de la cazuela de mi pipa. Oh Suzanne, el fuego por ti encendido nunca se apagará, que es divina almenara que apacigua mi espíritu. y nadie podrá ya reprimir las brasas de tu alma. Serás lisonja lasa de mi querer ¿Qué será de ti, hada londinense que por ti he vivido? ¿dónde estarán tus huesos o la esparcida luz tajando la oscuridad de aquellos besos que hoy sois fuego fatuo en el altar del amor? Tuya fue la candela que hoy me alumbra. Mi vida vino de tus ojos. Lo he perdido todo. ¡Ah este peso de la culpa! Se han secado la fuente de las lágrimas y el dolor de estanque seco da cauce a mis pupilas, que pronto serán alveolos, cuencas vacías, trono de la muerte al cabo de esta búsqueda sin encuentros agradables, al ser arrojado de tu faz altiva ligaron sobre mí terrible maldición. No hay paso atrás en el laberinto. Ya no desandaré el camino. Por buscarte y por tenerte daría el tiempo que me queda. Sepultado en mis papeles, mulso en la tensión de lo que busco, porque sé que, al final de la huida, resucitará tu rostro; es la sombra tuya la que busco. Rezo el oficio. Noviembre es lluvia. Se cierra sobre mí el helado cielo del olvido. 13 de noviembre 1999 Me odio a mí mismo mismo y alguien me enamora. Mirto del dolor que en el arriate reverdeces, crecal infinito, olivo verdadero, árbol de Sión que desforesta el sionismo. Vuelo hacia las altas ramas del encumbrado pensamiento. El sol no vuelve, muralla de amor, contra ti no hay bastimento, ni testuz. Yo me río, alma herida, de la falárica de la suerte que golpea pugnaz el manantial del agua viva. Seas tú mi adarve, mi casco, mi galea, pues que ese dardo sublime todo lo traspasa, difumina el aliento helado de las parcas. Yo os lo digo y os conjuro, salid demonios de ese cuerpo, que soy el alter ego redivivo de los vates. Me traspasa la saeta herida el alma de Petrarca y viene flotando en un aura eterna, perfume de Suzanne que en mi reina para siempre, rostro y rastro de mi Laura. Nadie lo sabrá, pero yo escucho todavía los murmullos de aquel nido. Soy pájaro que vuela, sombra incandescente que retorna y el dintel del horizonte que cruza las colinas. Sombra soy que pasa, hoy ceniza, ayer brasa pero un rescoldo de grandeza de aquel fuego me quema todavía. Ya con Laura el sol de aduna catoblepo egipcio, campeón de la cruz ansada, deja ya de apalabrar infortunios, basilisco que occide con la vista, huye o llamo a san Miguel que te ponga en fuga. DON DE LA EBRIEDAD Claudio, antes que tu nombre trajeran y llevaran las gacetas por renglones de musas avarientas en aparcería suculenta fuiste para mí en la barra del Gijón aquellos ojos que observaban con un brillo mortífero y cainita, dos cuévanos, blandones de mortaja. Tenías un aura trágica, no te lo dije, y un mirar cansino y a la expectativa de arriero de Zamora. Vivimos vidas paralelas desde los campos góticos y el vino de Toro a los altares de Freia regados de cerveza. Hull ribera del Humber, Beverley y sus colinas, Nottingham poblada de bicicletas. Andares y cantares en trayecto de ida y vuelta, nómadas por trochas perdidas de la feliz Inglaterra, carcajadas de hilanderas y comadres en los soportales de Windsor. Nuestra poesía fue peripatética, patética nuestra vida, de hambres en el cuarto con cómodas de caoba, una carta de amor en el bolsillo y promesas de bailongo regadas de hidromiel-a veces te ponía el cuerpo nuevo una copa de jerez- en aquellos aquelarres del septentrión incierto y largos viajes en el tren. Tú al igual que yo añorabas el verde de aquellos pastos. Nacer al amor y a la poesía en un jardín es predilección olímpica. ¿Qué tienes, profesor inconstante? Ganas de beber, págame la última copa. Because you, too, were a Yorkshireman. Nuestro destino fue la zurra etílica, un estíptico vagar por las tabernas coronadas de laurel con sed y dolor de flato, as beer they said was good against constipation, y el lúpulo diurético todo lo cura incluso el cagalar del mulo. Al Baco de Velázquez en el trono de serpas y de pámpanos la vera efigie del borracho con cachet me parecías. A ver que va a ser. Y demostraste tu casta de beodo no llevando moneda en el bolsillo, dejandote convidar y querer. !Ah, tunante, no me lo dijiste, portabas el maravedí debajo de la lengua. Te tienes los ojos triste y saltones de un mosaico romano, retículos de una pínula enfocando hacia el centro, camino de la enosis. Unión con Dios, místico vino. Juan de la Cruz también le daba fuerte al moscatel que sacramenta la tristeza inherente al ser nacido, pues hizonos de mosto zeus divino y forma de cuba tiene la placenta, sus flejes y dovelas tracería de pámpanos, alcurnia y dicha del pobre. Claudio, desde entonces me pareciste más genio, y llevado del ebrio don me pongo a bailar en un pichel de tintorro. Navegan sicut naves velut umbrae piezgos sobre el Tormes portando en sus panzas oneraria felicidad del jarro que el dolor olvida. Nadie nos podrá arrebatar el gusto del mosto que es ambrosía y remata mis jaquecas, vayánse los sueños al diaño. Me asalta de repente en tu capilla ardiente esa imagen opulenta de jícara de cerveza que al amor de una tarde de otoño en el Gijón nos consumimos, bottoms up, prosit, de hoy en un año, que lo veamos. En gesto que acredita de ser un hidalgo de gotera. Tampoco en las tabernas preguntaron nuestros nombres. Encima, compartimos la desdicha de ser vilmente zurrados por la parienta. Mujer es muerte, zorra y crija, descompuesto componente, sangre y muchos complicados palillos, red de atarjeas, cloaca y cañería, hartos estábamos de ciruelas claudias. El mundo no resulta sino una gran taberna, Cayín. Pero tu has pasado el freo ya va para un verano. Aguardarme me has en la ribera de la Estigia, zamorano, y que sea al cabo de muchas vendimias. Recuerda que me debes una ronda y no te la perdono. Brindemos, brindemos la escanciada malvasía, por cuenco la calavera de don Pepito, el amo publicano, y por cáliz el grial de Jesús en la Última Cena. Alcemos nuestros vasos por la opulenta vid y la ardiente higuera, la gaya ciencia y la crin de hiedra agitando las desoladas tumbas y el lúgubre muñón del muro del convento en ruinas, sólo ya cabelleras de ortiga que peina el viento. Un haz de luz allá a lo lejos, un túmulo y la credencia de la hostia, un estro que plañía, el incensario y el copón que robaste, chiquillada travesura o gesto profético de la desolación que vendría, de la credencia de un tabernáculo románico. Estabas predestinado a estar perpetuamente de cuadrilla, asendereado libanomántico y catador, ofrendas de la vid, palabra de vida, dando tumbos a las Siete Calles. Peores fueron otros sacrilegios. El estro gruñe y el licor rezuma en la cresta de tus versos embriagados de elegía, ajustadas las estrofas a este erial que vivimos. Te has ido y nos dejaste de albacea estas palabras cuyos ecos retumban, cual doma de lomo del sonido, lastimeros contra las fauces de la gárgola en lo alto del pináculo de la catedral vacía. Don de la ebriedad es éste, pregonados licnobios que iluminan las sensaciones depuradas , luz larga contra los muros de la ciudad dormida toda almena sobre el Duero, el Eresma, el Ivel, el Ouse, manso río de York. Nuestras aguas van a a dar a todos estos nombres y a otros mares, bañados por un sol de incertidumbre, extensas miradas, siembra de cruces, bajó el poeta al sepulcro, pero en la lengua resucita agitandose en místicas prelaciones antes del sacomano. Ese fue, amado Cayo, nuestro marbete, código de barras. Ahora estamos mano a mano tú y yo solos, después de un funeral, en visita por las tascas. Sirven abluciones en el barrio húmedo, que sólo alcohol es talismán contra la desesperanza. En tanto que llegan los fosores pico y pala en ristre. Ya sabemos que Acaronte aguarda. La voz del otoño no comprenderá nunca los brindis de los dioses. Ya temulentos caminamos por la orilla de la metamorfosis, la canción hecha crisálida. Ya podemos subir al Olimpo pimplados de catarsis. Te deseo tuvieses una muerte dulce aunque aquella tarde en el Gijón estuviste a punto de pegarme. Claro, yo no soy más que un facha. martes, 11 de abril de 2000 ALCOR ARREBATADO Tórrida mirada, halcón huido por las sendas de mi pensamiento fugitivo. En el piano de don Gerardo una estudiante del Beatriz Galindo ejecuta arpegios. Estalla una eclosión de notas a lo vivo. Entre Bilbao y Chamberí yo te buscaba, espiando en las noches de febrero la luz de tu balcón. Venía a verte todas las tardes disfrazado de profesor. En la calle Antonio Flores yo tuve una vez un amor. De aquello sólo me queda el recuerdo de un ascensor y misas a la tarde en las clarisas que ahogo en vino. ¿Amor, por qué te alejas para no volver, voltario insecto de la sinrazón de alas de cínife? Una efélide de tu carita, niña del norte que ha desparecido para dar paso al livor de la muerte y del olvido. Soledad infinita que nos circunda, márfaga de todos mis sueños. Nunca pude ser el dueño de tu corazón. Amor que se fue y no vino, despareció en el rostro difuso de aquella a la que yo esperaba. Soledad de la tarde y de libro abierto sin perspectiva. Presencia hermosa de un querer que dejó huella. Por él la vida toda yo te entregué. Soy un saltador, un derviche en la redola. Gire el cangilón de mi plegaria. Paravskeia, virgen del viernes noche, ponte guapa. El viento del deseo viene metido dentro de un piano de cola que colmó mi deseo más allá del freo metamorfosis del aire de fronda rasgando el perfil misterioso de las hacinadas de ilusión. Pata ti una niara de besos yo te reservo que susurrará Eolo al oído, ya eres matrona. ¿Fumas todavía ? ¿Con quién te acuestas y a quién haces el amor? Lapida y epinicio yo me fui a negro sumido en un absurdo de retama y de organdí. Treinta años pasados y yo soy igual. El obispo me ordenó diácono, pero no he llegado a nada y menos soy, acaso sólo un relámpago en la tarde de tormenta, acólito únicamente de las nubes, tibia y calavera en la huesa. Sobrancero de aquel dulce verano del sesenta y ocho, erigido en mayordomo de tus besos que se almacenan en el desván y el alguarín de los recuerdos. jueves, 28 de septiembre de 2000 A UN CENTINELA Centinela que reposa en la garita a rayas del polvorín nuclear, menos matar. Escucha mi canto limpio, el llanto de los marinos hundidos en el Mar de Murmansk que tu transfiguras en ojiva que apunta a la muerte y no al claro amor, embeleso tardío, molduras y metopas y entorchados, floreos incandescentes que traza el sol cada mañana en su aliento fugitivo. Oh tú sabio que nada sabes y tanto pontificas, hidrópico de ciencia y empalago. Estás barajando ascuas, tú lo sabes. Te tajo las cuarenta cartas y carga ya el golpe perentorio, baja del pedestal. San Ignacio voló en su hornacina, el ojo ardiente, fumarolas al pecho que se vienen renqueando con un ojo en el cielo y otro en el suelo y anagrama de eternidad. Compañía de Jesús, ven a reinar quimeras de imperios. Roma en nombre de Cristo asumió la carrera del mal. Un aro en llamas viaja por el horizonte y en Sidney parva cosechas de medallas. Me telefonea el maldito Santos Gozalo, escupitajo hitleriano, con su cara de gozque del odio y entona alabanzas al falso Fascio, su voz de sapo hiere mis oídos falangistas, y la faz de batracio que derrama baba integrista me asquea al otro lado del hilo. Los árboles marchan ya al son de la hiedra. Hay una urraca en el portal. En vano persigo al coro de cisnes que nadan las aguas pandas del estanque, pluma blanca de una era que termina. Viajo a Arévalo y voy en ca el alfayate Manzano. Ya las becadas acuden a la cita inexorable de septiembre y vuelan en ala delta sobre mi vertical, en paso sonoro que lanza al viento mensajes de serenidad. Solícitos escuadrones de Marte y de Neptuno, columna de abismos, expugna los adarves interiores del agua; el pulpo ataca sin fortuna al múrice que se agarra todo veneno y grapas a la socarrenas de una lápida submarina. El múrice no quiere ser amante de la arena, desdeña impotente la curvas rotundas de carne de hembra que palpita todo medano y duna junto a la orilla. FIN millán s. artedo. miércoles, 18 de octubre de 2000 ESPAÑA MI NATURA |
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