2026-04-29

 

VIAJE AL PAIS DE LOS TEMPLARIOS

Posted: 22 Nov 2016 02:46 PM PST











 

 

MONASTERIO DE CARDABA SACRAMENIA UNA HISTORIA DE NOVELA

 

 

 

 

 

El día de san Bernardo los que, como yo, siguen la regla del doctor melifluo y abrazaron las constituciones de su monacato dentro del siglo se sienten un poco tristes. Es tristeza fin de siècle, llanto por nuestros pasos perdidos, tristeza de finales del verano, nostalgia celestial por el canto de aquellos monjes blancos con la cogulla negra resonando lejanos a través de  los valles de Europa. Son las voces anónimas de quienes siguieron la senda apartada del cantor de María, melifluas armonías 20 de agosto.

Menguan los días, marchan las golondrinas pero los zarzales se encuentran llenos de fruto y la luz declinante baña de todos los colores el rosetón de la antigua iglesia del monasterio de Cardaba en Sacramenia cuyo claustro fue vendido a los norteamericanos y hoy puede visitarse en Nueva York. Subí varias ocasiones a su emplazamiento en el alto Manhattan cuando era corresponsal o bien acompañando a familiares y parientes venidos de España o llevado por la nostalgia de aquellos sillares de buena labra que contenían todo el carbono 14 y el polvo de aquellos andurriales que tantas veces recorrí de niño. Eché de menos el silencio monacal y esa vida anónima de los profesos que muertos al mundo sus pompas y vanidades pasaron por esta vida sin dejar rastro salvo alguna que otra firma al dorso de alguna letra capitular miniada un nombre o una fecha consignados al desgaire sobre algún que otro libro del armorium o biblioteca capitular.

El monasterio debió de ser muy grande dadas las dimensiones de la bodega y del granero. En todas las actas la firma del padre cillero o ecónomo figura al lado de la del abad. Algo más de un centenar de monjes entre profesos y donados que hacían vida de comunidad total sin derecho a la privacidad ni a una celda conventual según la estricta regla de Claraval. Pasaban la noche en dormitorios corridos su descanso nocturno siendo interrumpido por el rezo de maitines, prima tercia y nona. Rezaban en una única iglesia y comían en un refectorio comunal, iban a trabajar al  campo en cuadrillas y estudiaban en el scriptorium una gran sala al lado de la huerta volcando su sabiduría sobre los códices haciendo correr el cálamo con buen pulso e infinita paciencia benedictina sobre el pergamino. Escribían con tinta negra y roja. Quehacer impersonal sin vanagloria fidelidad a un canon y un horario fijo todos los días igual. Hacían guerra a las pasiones dominaban sus apetitos mortificaban sus carnes con ayunos y morían de muy viejos casi siempre delante de un retrato de la Virgen María que les abría las puertas del cielo. Ello forma parte del misterioso legado cisterciense que siempre me sedujo. El que a dios tiene nada le falta aunque viva pobre como una rata y en el más estricto anonimato monacal.

Esos colores vitrales de la iglesia escondida en el valle de Sacramenia guardan muchos de mis recuerdos de niño cuando en cuadrillas acudíamos a la romería que se celebraba en el prado boyal; garrafatinas, almendras de Alcalá, tiro al pato en las casetas, tambor y gaita. Inundaban el aire melodías de dulzainas. Los del pueblo jota va jota viene arsa morena bailaban al santo hasta que antes de atardecido acababa el jolgorio y regresábamos a nuestras aldeas andando. 

Hace muchos años que no acudo al festejo en los predios sacramenios de san Bernardo, antiguo cenobio castellano y una de las primeras fundaciones cistercienses, situado entre Valtiendas y Pecharromán aguas debajo de un río que nace en Fuentesoto y al que aun no han puesto nombre solo se sabe que es afluente del Duratón. Flotan sobre el ambiente tristezas de despedida, nadie conoce los pasos ni los designios de dios porque los muros sagrados se derrumbaron en el trajín de los siglos, de las guerras, las desamortizaciones, las leyes secularizadoras: ese ir y venir de la historia en el que no se percibe un rigor lógico. Es el caos de las pasiones humanas, el vórtice de la naturaleza inmisericorde con los débiles.

 Si en Inglaterra pasó como un terremoto Cromwell que redujo a ceniza casi prácticamente la totalidad el patrimonio eclesiástico inglés uno de los más ricos durante la edad media, en España un ministro por nombre Mendizábal pasó por estos ámbitos como la apisonadora. Por si fuera poco mamelucos y gabachos durante la francesada dieron buena cuenta de lo que quedaba.

Se quemaron  cosechas, pegaron fuego a varios pueblos como el de Santa Cruz en el alfoz de Fuentidueña y ardieron  conventos. Un furor revolucionario sacude la historia de tarde en tarde y agitando la tea iconoclasta acabó con estos muros consagrados. La casa matriz del Cister  y la propia orden que irradió por toda Europa una fuerza expansiva, extensiva, cultural y constructora al grito de Dios lo quiere, impulso de las cruzadas, premonición del arte románico en el que Cristo se convierte en músico y arquitecto, un increíble y misterioso movimiento religioso y litúrgico en la primera y segunda mitad del siglo XII está hoy casi desparecida.

Clairvaux se convertiría en una de las penitenciarias inexpugnables de Francia al igual que el monasterio de San Miguel de los Reyes en Valencia o el propio Chinchilla. Los edificios que un día fueron jardines de María – en mi obra Viva Claraval elogio de la vida contemplativa lo especifico – se transforman en aulas de dolor.  Eran  aulas de Dios. ¡Qué ironía! El monasterio de Veruela en Soria le sirvió a Bécquer de inspiración para algunas de las historias de terror en las que se inicia el romanticismo como género literario al igual que toda una pléyade de cenobios cistercienses en Galicia (Celanova), Zamora (Moreruela), Palencia (Aula Dei), fantasmagóricos recintos abandonados. La regla bernarda cambió el rostro de occidente desde el punto de vista religioso. En España el rito hispano visigótico de origen griego cede el sitio al rito romano. Los monjes blancos traen consigo el espíritu de cruzada y se transforman en soldados ocupando torres en la frontera. Otro aspecto es el afán repoblador. Plantan majuelos, roturan baldíos, siguiendo el precepto de san Benito ora et labora en el que inspira su regla san Bernardo. Los caldos del mejor vino del mundo el Vega Sicilia que se cría por estos pagos fueron una invención cisterciense. Los monjes trajeron esquejes de las viñas borgoñas y trasplantadas a los valles del Duero produjeron ese mosto superior.

Cardaba – la data de su consagración remonta a 1142- fue construida por musulmanes que fueron hechos prisioneros por Alfonso VII el Emperador y conducidos a Castilla como mano de obra. Es por esto por lo que en los valles de Sacramenia, Aldeasoña, Provanco y Peñafiel buena parte de la población es de origen morisco (también judía) que se mezcló con la autóctona de ascendencia romana o vaccea. Son los aportillados de Sacramenia a los que Alfonso X manumitió y les dio derecho a llevar armas y acudir a la guerra como soldados.

Sabemos que el primer abad era borgoñón y se llamaba Raimundo y que el último era un amigo del Empecinado que se tiró al monte y murió peleando con los franceses. Se llamaba fray Elías. En 1835 son enajenados los predios de Cardaba y los compra un labrador rico de Pecharromán. Casi un siglo adelante 1925 el magnate Randolph Hearst los descubrió y decide adquirirlos con la intención de transportarlo piedra a piedra a los USA por cinco millones de pesetas. Los sillares marcados y ordenados fueron embarcados y transportados en un carguero a Estados Unidos.

Ocurre la gran crisis del 29 y los negocios de Hearst el magnate que inspiró al Ciudadano Kane de Orson Wells dio en quiebra y el cargamento permanece olvidado en una dársena del puerto neoyorquino. Unos estibadores al cabo de tres décadas descubren el contenedor y las piedras van a parar a Miami (el ábside) mientras el ábside se queda en un museo al norte de la ciudad de los rascacielos. En fin, todo un cúmulo de vicisitudes dignas de un apasionante thrillertrama para ahormar una novela supositicia de fantaciencia.

De las piedras seculares emanó según cuentan una maldición que ocasionó la ruina del magnate de los grandes rotativos. Hearst había sido el culpable de que el gobierno yanqui declarara la guerra a España arrebatándonos el último florón del viejo imperio colonial. En connivencia con el almirante Simpson urdió la estratagema burda de la voladura del Maine. Murieron muchos de nuestros soldaditos como consecuencia del hambre y del tifus después del bloqueo a la isla por la poderosa escuadra norteamericana. Aquellas piedras monacales clamaron revancha contra el hundimiento del buque “Furor” mandado por Fernando Villamil el héroe astur que un 3 de julio de 1898 levó anclas a sabiendas que esta temeraria salida del puerto de Santiago firmaba su sentencia de muerte.

La ruina de aquel banquero judío que en uno de sus múltiples viajes a Europa quiso comprarlo todo tuvo su origen en las plegarias de aquellos buenos frailes y cuyos ecos retumbaban en las bóvedas y los arcos del claustro pidiendo venganza contra la impiedad. El altísimo escuchó sus suplicas y la fortuna del creso magnate se fue al carajo. Por lo visto dios castiga sin piedra ni palo.

 

reflexiones de octubre en arévalo (juguete literario)

Posted: 22 Nov 2016 02:38 PM PST


 
 
 
 
 
Reflexiones de octubre

 

Adiós montañas adiós fuentes

Adiós ríos

Adiós corrientes

Vivid sin mi siglos prolongados (Garcilaso de la Vega)

 

El rabino Capdevila, encendió una vela en el candelabro de plata de la Tradición.  Se iluminó toda la sinagoga, relucían las lámparas del Menorah y allá un rincón un sacristán rezaba por los bajo junto a los rollos de la ley que transportaba sobre los lomos un acompañante muy fornido. Los dos marcaban el paso litúrgico con unción. En seguida de llegar a Arevalo para visitar la casa de sus mayores (traía en un estuche la mohosa llave que guardaban como un tesoro desde 1492, primero en Rodas, luego Esmirna y Constantinopla, luego Amberes y después el abuelo se embarcó hasta New York) y visitar el viejo cenáculo tuvo la sensación de haber vivido aquella escena de otros pascuas y otros passover repetidos durante siglos. Siempre andaba a vueltas con el concepto de vaso de elegido y erraban por la tierra como una maldición. No había encontrado el descendiente de judíos castellanos que luego trocarían el nombre de Arevalillo por  el de Capdevila, que sonaba más catalán pues así lo quiso un antepasado que moró varios años en el call de Gerona. Por un ventano penetraba la algarabía de los tordos reunidos en concilio junto a la cornisa y la luz tajante de aquella mañana otoñal limpia y reluciente. Las viñas habían rendido su sazón. Él estaba acá, aparte de por los motivos sentimentales ya apuntados, por un negocio; iba a comprar vino incontaminado para las celebraciones del Purim. No lo hay a tal respecto como el que se pisa en los lagares de Rueda. Fue a por vino y quebró el cántaro en el camino esto es que durante degustación del mosto un cosechero inicuo lo emborrachó con mala idea. “Vamos a ver si resiste una cántara este viejo judío”. Y Al amor del traguillo vaso va y vaso bien brindis salud y de hoy en un año y que tú que lo veas perdió la voluntad y un poco la razón. Duro que te pego, brindis al sol. Aquel morapio añejo pegaba mucho más que la cerveza que servían en Manhattan pura química. Se bebió casi una azumbre en la buena compañía del sacristán de la sinagoga y al día siguiente ninguna resaca. Al contrario, gozó durante la noche cuando la noble villa de Arevalo estaba a su mejor dormir de de consuelos espirituales, proyecciones al pasado y al futuro, movimientos de telequinesia que casi le hicieron levitar. Hasta se le apareció un Ecce Homo en plena noche a aquel Justo de Israel,

Este tipo de extrañas visiones en los que se conjugaba al socaire de sus pensamientos y al aleteo imparable de su divagar –ese ir y venir de la imaginación la loca de la casa que iba y venía sin detenerse en un punto concreto pero que servía para retroceder siglos y encontrarse con personajes que habían plisado aquellas baldas y habían expuesto los jueves sus tenderetes en el mercado chico o, en contrario, avanzar hacia lo venidero y ansí se presentaban los judíos del mañana enfundados en sus antiparras luciendo a la espalda filacterias de hierro y paños de oración con fuselaje antinuclear con el que sucumbieron al segundo holocausto, la tercera salida de la tierra prometida el nuevo maná, bastaban unas píldoras para no tener que alimentarse o ir al baño. Para vivir largo hay que comer menos y cagar poquito No obstante, aquello no debía de ser normal (algunos de los más viejos temían la segunda venida y se abstenían de pronunciar el nombre impronunciable y maldito) y la posibilidad de volar como Icaro, leer los pensamientos y comunicarse con Oceanía. Bastaba con apretar un botón. Les crecieron alas en el sobaco a los elegidos. Vino otra vez a Israel la tentación de Luzbel el ángel hermoso que recorría las estrellas envanecido de su poder e instando a los nueve coros celestiales a la rebelión:

—No serviré. Soy más que dios. Lucho contra él.

—Quis Sicut deus- gritó entonces Miguel.

Se entabló entonces una batalla que duraría cien mil años. Al fin se alzó Miguel con la palma de la victoria y Luzbel el más hermoso y poderoso de los Coros sucumbió al poder de la espada miguelina. Huyó con toda su hueste a los infiernos. De manera que su séquito de ángeles bellos se transformaron en demonios perdieron todos las alas y les crecieron cuernos en la frente, gibas en los otrora bellos torsos y se volvieron zambos y bisojos. Unos pocos empezaron a hablar catalán.

Por lo demás en Arevalo se escuchaban los cantos de siempre. Una muchacha asomada a su ajimez recitaba el canto del rey Nimrod cuando el rey Nimrod al campo salía y al mirar al cielo columbró en la estrellería un lucero que le habló del que había de nacer etc.,.

Un poco más allá en el bar Luisa la biznieta de Emilio Romero, bautizado con el pomposo nombre de “Desidée”, que quedaba muy francés y tan bonico, un tratante de ganado de la Morata que acudía a la plaza del arrabal cada martes enviaba un mensaje por guasap. Las radios encendidas anunciaban una matanza que había ocurrido en la plaza de Cataluña. Habían llegado los tanques siguiendo la ruta de la caballería del Conde Duque todo igual que hace cuatrocientos años, lo mismo que hace un cuarto de siglo. Y había fusilamientos y en el call de Gerona entonaban un kadish por los fallecidos pero la vida seguía al igual que tantos años distantes y cercanos en el presente lo pasado y lo porvenir.  Nuestra jodía naturaleza no cambia. Aquí todos somos judíos. No había trabajo y el personal se alineaba en la plaza mano sobre mano en espera de la llegada de Nostramo. Por la A6 pasada la vaguada del Arevalillo pasaban los Volkswagen y los MBV a toda velocidad. Dos camioneros franceses había parado en la zona de descanso y una vieja exoneraba su vejiga al pie de un pino.

—No se preocupe vuesa merced, cague y mee tranquila y haga lo que sea menester. Ahí no la ve nadie.

Estaba la dama muy apurada venía sintiendo el trance desde Villalpando ay que me lo hago.

    ¿Usted cree que va a estallar la guerra?

    Pues no lo sé.

    —Ahora mismito venía de la sinagoga y al salir me encontré con dos moros que me miraron mal porque no iba velada. A nosotras nos gusta ir a cara descubierta. Gastamos solamente pelucas de humildad y no adobamos el rostro con afeites y maquillajes como esas cristianas que parecen putas.

—Si hay guerra pronto vendrá el juicio final y todos preparados para acudir a la trompeta del ángel que nos convoca como es ley ala, todos juntos valle de Josafat. Los malos se torrarán en las calderas de Pedro Botero.

El rabino Capdevila en absoluto se mostraba preocupado por tal extremo, sólo que le dolían un poco las muelas.

—Este diente lleva unos días dándole la tabarra

Y Esther la Gorda que era la mujer de uno al que llamaban Correviernes le recomendó al doctor de la ley que se metiese un canto de río en el bolso de la chaqueta y recitase con más fervor que nunca la “shemá”. A los dolores hay que plantarles cara no haciéndoles caso. Hermano bebe que la vida es breve.

El librero que venía desde Madrid,  Crisostomo Cuja, alias el Enagüillas—había estado en la cárcel siete años por un crimen que no cometió—se emborrachaba haciendo el recorrido libando y haciendo visita a los monumentos tabernarios del Barrio Húmedo un martes si y otro no pues decía el Cuja que al vino hay que ir con tiento no derramarás sangres pero te empaparás en días alternativos. Unos martes las cogía lloronas y otras de sus curdas tenían un carácter eminentemente político. Se ponía en el cancel de la iglesia de Santo Domingo y entonaba una Salve a la Virgende las Angustias o rompía con su voz cascada a cantar canciones de la guerra de la independencia a voz en cuello. A Ismael Capdevila estas salidas de tono le daban mucha lastima y se alejaba por las callejuelas de la aljama, estrechas y cuajadas de oscuridad meneando tristemente la cabeza:

—Que malo es el mosto pero es mucho peor cuando la coges de cervezas- te queda como un martillo en la cabeza

—Vaya usted por la sombra, señor rabí.

El sastre Genaro le estaba dando los buenos días

 

 

 

 

del diario de león GIBRALTAR GARIDA DE LAS MAFIAS

Posted: 22 Nov 2016 09:40 AM PST

Creo que conozco bien y a pie de obra la singularidad del estrecho de Gibraltar, de Ceuta y de las franjas que separan ese segmento del norte de África con la Península Ibérica, que es tanto como decir dos universos opuestos a 14 kilómetros de distancia, donde el Mediterráneo y el Atlántico se arremolinan violentamente en una de las vías tradicionales de navegación más importantes y agitadas del mundo.
No hace mucho, cuatro presuntos narcos murieron en aguas de Algeciras después de estrellarse su lancha planeadora, que volaba sobre las olas a 40 nudos, con la patrullera del Servicio de Vigilancia Aduanera que les perseguía en una operación contra el tráfico de drogas.
La lucha constante entre los cuerpos policiales y los narcos en el estrecho viene de largo y no parece tener fin. Las bandas del hachís cargan sin aprietos los fardos en las costas de Marruecos y, apenas una hora después, multiplican por cien sus ganancias deplorables en el litoral español. El dinero fácil, el paro endémico, la adrenalina y el hecho de que para mucha población de la zona el «comercio» de este tipo de droga no esté mal visto, acomodan buena parte de la sociología del lugar.
Desde hace siglos el estrecho de Gibraltar es una tumba silenciosa para miles de personas y naves. Naufragios legendarios, pateras repletas de infortunados «sin papeles» que se van a pique o furtivos al margen de la ley descansan en el fondo del mar como un cruel impuesto a la osadía, ya sea legal o reprobable. El peso histórico del estrecho de Gibraltar queda acreditado como uno de los tránsitos marítimos más intensos del Planeta y, por ende, con mayores probabilidades de transgresiones y criminalidad: contrabando de mercancías, narcotráfico (incluida cocaína y heroína), o mafias de inmigración irregular son las más visibles pese de su clandestinidad.
El valor geopolítico del estrecho es otro elemento cardinal. Ceuta, y Melilla algo más lejana, suponen como cabezas de puente entre dos continentes un obligado esfuerzo de seguridad para nuestro país como frontera exterior del espacio Schengen de libre circulación.
La inquietante situación del Magreb y del Sahel tampoco ayuda a dar estabilidad a la zona ante la amenaza yihadista que pende sobre Europa, y en particular sobre la Península Ibérica, a la que los terroristas han rebautizado como Al-Ándalus con indudable propósito patibulario.
Es evidente que si aparecen hábitats, circunstancias o sinergias que el crimen organizado transnacional pueda aprovechar para asentarse y conquistar un territorio lo hará tarde o temprano. La situación geoestratégica del estrecho y su entorno es de manual de cualquier academia policial o militar. Súmese además la trascendencia del peñón de Gibraltar como colonia-santuario fiscal y el consiguiente efecto llamada que los clanes explotan en su beneficio.
De los estudios y la propia estadística se desprende que en la actualidad el tráfico de hachís y de pateras acarreando inmigrantes irregulares hacinados como ganado por los negreros son las actividades ilícitas que se llevan la palma en aguas del estrecho.
Marruecos es el primer país productor de cannabis cuyo consumo se concentra fundamentalmente en Europa. España, por razones de proximidad, es una de las principales puertas de acceso de la mercancía que luego se distribuye en el espacio Schengen sin fronteras interiores.
Las narcomafias solo tienen que cruzar los 14 kilómetros del estrecho de Gibraltar para colocarla e iniciar su venta en el mercado demandante.
Con todo, las fuerzas policiales españolas vienen incautando el ochenta por ciento del hachís que entra en la Unión Europea, lo que da una idea del volumen del negocio y de la operatividad de los agentes.
En cuanto al tráfico de personas, el Mediterráneo es el escenario de operaciones idóneo para que las redes criminales los muevan de continente, sorteando la vigilancia ribereña o el patrullaje marítimo. Según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, más de 10.000 migrantes han perdido la vida desde 2014. Una gran parte de esa horrible cifra le toca directamente al sector del estrecho de Gibraltar.
El avance de la delincuencia internacional, ahora llamada crimen organizado transnacional, es una realidad consustancial a la globalización, pese al empeño de las autoridades por combatirla. El estrecho de Gibraltar nos ha supuesto históricamente, para bien o para mal, una responsabilidad añadida que no poseen otros territorios de la Unión Europea. Merced a ello, si la UE quiere una franja segura con África que decline el «crimen sin fronteras» en sus diversas modalidades, deberá volcarse sin pausa y sin ambigüedades retóricas asumiendo riesgos legítimos. No existen más posibilidades factibles de momento. Nunca un trance sin otro se ha vencido. Dentro del escrupuloso respeto a la ley y al Estado de Derecho, por supuesto. Así están las cosas en verdad.

Posted: 22 Nov 2016 07:36 AM PST

ENRIQUE IV, REY DIFAMADO, CONQUISTÓ GIBRALLTAR. LUEGO LO PERDIERON PARA LOS INGLESES LOS BORBONES






EL CUARTO ENRIQUE CONQUISTÓ GIBRALTAR

 

Nuestra ciudad debe gran parte de su señorío a Enrique IV, el rey más difamado de la historia de España. Desconociendo muchos, algunas de sus proezas, que los cronistas obviaron. Una de ellas fue su clemencia y suavidad —comitas llamaban los latinos a esa virtud— como mecenas patrocinador de las bellas artes, siguiendo la costumbre de su padre Juan II.

Era buen músico y cantaba bien. Buena parte de las partituras de sus composiciones se guardaban en el archivo de la catedral de Segovia.

No tiranizó a sus súbditos antes bien  mostró lenidad para con sus adversarios, lo cual dio pie a que algunos cronistas como Alonso de Palencia un clérigo converso con muy mala sombra —fue el artífice de la leyenda negra que envolvió al desafortunado monarca en las páginas de la historia de España— le motejaran de debilidad de carácter. Para su gusto un rey demasiado blando.

Gran parte de los españoles desconocen que peleó con la morisma y conquistó las plazas de Archidona y Gibraltar para los castellanos.

En una de estas campañas fue herido en el vientre por una saeta enemiga. Tal vez esa lesión fue una de las causas que determinaron la tan traída y llevada impotencia, que lo convirtieron en el risum teneatis del maligno Palencia y del todopoderoso arzobispo de Toledo, Alonso Carrillo.

Ellos con otros miembros de la nobleza organizarían la tristemente famosa pantomima del “Pele de Arévalo”, quedando don Enrique destronado.

La corona pasaría a su cohermano Alfonso XII. Se encendieron los bandos de Castilla y un tiempo de luchas abocadas a la guerra civil.

Don Alfonso adolescente de catorce años contrajo matrimonio con una infanta portuguesa pero murió en el lecho nupcial la misma noche de bodas ¿agotado?

El cetro regresó a don Enrique quien no tuvo el coraje de acabar a sangre y fuego con los disidentes. Murió en el alcázar de Madrid después de una cacería en el Pardo, unos dicen que a causa de dolor de ijada, otros sospechan, en cambio, que envenenado, con sólo cincuenta años y veinte de reinado, en el otoño de 1478.

En las capitulaciones del testamento de la Reina Católica su cohermana se lanza esta advertencia: “que la plaza de Gibraltar sea siempre española” como indicando que sin la Roca Calpense bajo la corona nunca será recabada la unidad nacional. Convendría que los españoles repasaran el pliego de referencia para obtener conclusiones de lo que nos está pasando.

Un Borbón Felipe V se la otorgó a los ingleses en 1713 y en tales estamos pero esa es otra historia. Y ahí tenemos a los “brits”, piratas redomados, hostigando a nuestros barcos. Peligroso aliciente en detrimento de nuestra unidad y seguridad patria.

Amen de eso, incorporó a su cetro el condado de Cataluña sobre el cual disputaban los reyes de Navarra y Aragón. Gran actualidad tiene su persona a día de hoy cuando el separatismo campa por sus fueros.

Don Enrique — siguiendo la semblanza biográfica que Hernando del Pulgar hace de su persona —era alto y hermoso de gesto y bien proporcionado en la compostura de sus miembros y a este rey siendo príncipe de 14 años diole su padre la ciudad de Segovia… no bebía vino ni quería vestir paños muy preciosos ni curaba de la ceremonia que es debida a persona real… era ome piadoso e no ía ánimo de facer mal ni ver padecer a ninguno e tan humano era que con dificultad mandaba executar la justicia criminal… era gran montero, placíale andar por los bosques apartado de las gentes… casó siendo principe con la princesa Blanca de Navarra su prima y fija del rey de Aragón su tío, con la cual estuvo casado diez años e al fin ovo divorcio por el efecto de la generación que él imputaba a ella e ella imputó a él…Viviendo  primera mujer de quien se apartó casó con Juana hija del rey de Portugal e en este segundo casamiento se manifestó su impotencia pues como quiera que estuvo casada con ella por espacio de quince años nunca pudo tener con la reina allegamiento de varón aunque don Enrique conoció a otras mujeres… reinó veinte años, y los diez primeros fueron prósperos e llegó gran poder de gentes y de tesoros e los grandes caballeros de sus reinos con obediencia cumplían sus mandatos”

Por tanto en esta estampa prosografica de Hernando del Pulgar tenemos tres aspectos sobre los que reflexionar:

1)          su apostura viril

2)          su magnanimidad y tolerancia amigo de moros y judíos. Segovia fue en esta época la urbe de la tres culturas, por excelencia, y aventajando a Toledo. El rey se rodeó de una guardia mora porque confiaba, igual que Franco, más de la fidelidad mahometana que de la cristiana. Fue muy denostado por eso.

      3) su piedad religiosa amante de la liturgia y de las misas cantadas. Muy devoto de san Antonio.

Diego de Colmenares abona esta misma tesis señalando que, tratando de poner paz en las rivalidades entre observantes y clausurales, que se precipitaron sobre la Orden Seráfica en su siglo, fundó el monasterio de san Antonio en una finca de su propiedad donde cazaba.

Cuando Cisneros atajó estas diferencias manu militari, el convento de san Antonio fue cedido a las Clarisas que lo regentan hasta día de hoy. La Regla de san Francisco contó entre nosotros, por tanto, con cuatro casas de este cordón: capuchinos, claustrales, observantes y las Claras.

Tocante al tema de su “impotencia”, e incluso de su homosexualidad de los que algunos pacatos hacen un mundo, bien pude ser que, a causa del dardo que lo alcanzara en sus partes en la toma de Gibraltar, su aparato genésico tuviera un comportamiento errático —unas veces sí y otras gatillazo— impotencia intermitente a decir de los sabios.

El doctor Marañón en su biografía aduce, sin embargo, el testimonio de las meretrices locales a quienes el rey visitaba “e el rey nuestro señor avía una grande verga e pagaba su débito de amor como cualquier ome”.

Del Castillo su cronista oficial, mucho más benigno que el rijoso Palencia, abundando en el asunto, señala que tuvo amores con una abadesa de Casarrubios a la que frecuentaba, cuando iba a cazar, y también estuvo enamorado de una azafata portuguesa a la cual, furiosa de celos, la reina María despidió de palacio.

Bueno; pelillos a la mar. Estas cosas de tanto monto, para algunos, a otros, llegada la edad provecta, nos causan risa o nos la trae floja.

Cuestiones de alcoba, líos de faldas, o de pantalones. Mi abuelo decía que “cada uno la mete donde puede y donde le dejan” que de menos nos hizo Dios.

En conclusión, creo que el Cuarto de los Enriques fue un gran rey de Castilla, por demás escarnecido y difamado, un total desconocido, y por el que muchos segovianos, no obstante, sentimos cariño porque nos seduce por su simpatía, por su clemencia, por el amor a las artes y a la filocalía.

Nos legó esa primorosa obra de arte que es el convento de San Antonio el Real con sus frescos, con sus bóvedas de ataujía y artesonados. Todo el que vaya a Segovia debiera visitarlo.

Por lo demás, “de nimis non curat praetor”. Hay que dar de lado a tales nimiedades.

martes, 22 de noviembre de 2016

Bocaccio padre de la novela europea

Posted: 21 Nov 2016 07:52 PM PST

SOBRE EL DECAMERON
BOCCACCIO VISTO POR PASOLINI. DOS GENIOS TALIANOS CON UNA VISIÓN AMABLE Y CATÓLICA DE LA VIDA




Boccacio, metamos el pájaro en el infierno, demos gracias al fraile que nos enseñó tan bien el camino, un gallo tiene suficiente con diez gallinas pero una mujer ni con cien maridos se da por vencida, son insaciables. El Decamerón en algunos de sus pasajes nos muestra en qué consiste eso del furor uterino. En nuestra ciudad más llena de engaños que de amor y fe vivía una hermosa dama de buenos modales, muy astuta e inteligente a la vez. Boca besada no pierde frescura sino que se renueva como la luna… Y Barato con el santo talismán que dios le dio la consoló de tal modo que muy pronto ella se olvidó de Pericón, etc., etc... volví esta madrugada en que mi humor andaba pachucho y desalquilado con esto de las elecciones (Rubalcaba, ZP, las primarias, el blabla de los tertulieros que chupan cámara y aburren hasta las piedras, las sotas de Telecinco que no cubre su gallo de la quintana por ser un rufián hermafrodita y al que las mujeres deben de gustar tanto como a un perro un estacazo, los bustos parlantes de la marranería, nunca debió de haber en Europa tanto canalla en traje de eurodiputado cobrando dietas a tutiplé mientras nuestros chicos están en el paro) a las páginas del Decamerón que es un libro padre y alma mater de todos los escritores, san Giovanni Boccaccio nos de su bendición y el que no valga que lo deje porque ocupa mucho cacho, resulta que una Maripava quiere escribir novela histórica, aquí mucho y mucha novelista de pico que no podría andar un paso sin andaderas laico judaicas y los que se niegan a lamerle el culo al Bigbruder, esos, los genuinos, los autóctonos, prosa con verve que bebieron en los hontanares de los grandes maestros (Quevedo, Góngora, Rabelais, los grandes escritores rusos y un poco Shakespeare, el único católico que nos queda de los ingleses) esos no podrán publicar ni trillar ninguna parva. Anatema sint a ojos de los inquisidores del Santo Oficio laico judaico. Fortuna os de Dios, hijo que el saber no te hace y te libre del totalitarismo democrático que esto es un baile de máscaras. Pues carecen del sentido del humor, en la biblia nadie ríe, no se cuenta un solo chiste, Jehová debe de ser un dios terrible pero muy aburrido, que se calza el coturno, atruena en el Sinaí y nos habla desde la zarza incandescente, un poco como Obama con una patata en el paladar, Aquilón sopla desde Alaska y de allí y un poco más abajo nos llegan las hordas del anticristo, nunca podrán entender la chispa, el donaire, ese optimismo tolerante y picarón del catolicismo bajo medieval del que los humanistas italianos que introdujeron el soneto y la novela bizantina en las grandes literaturas europeas representan el máximo exponente.

Volviendo a Petrarca, al Dante, a Chaucer que en los Cuentos de Cantorbery imita al Decamerón uno entiende por qué estos zafios epígonos de la democracia totalitaria que padecemos entre bolchevique y socialista controlada por los banqueros de Wall Street y el capitalismo financiero que nada tiene que ver con el del trabajo que se expresan en un inglés aburrido y sansirolé, uno recupera la alegría de vivir. Todos se lo toman muy a pecho pero la vida no es más que un comentario leve más allá de las planchas y embolados del constitucionalismo.

Los textos del florentino fueron traducidos a imágenes por otro genio, Paolo Passolini, en un auténtico tour de force en el cual cinematografía y literatura se complementan. La razón de este éxito es que la novela bizantina se apoya en el relato corto y goza del dinamismo de la literatura oral en que ocurren muchas cosas en poco tiempo y a la primera sin profundidades de analisis de caracteres o complejas tramas psicológicas. Son un producto directo del genio trajinante de los siglos XIII y XIV coincidiendo con las grandes peregrinaciones a Compostela, a Cantorbery, a Roma. Los que van a esos lugares por una promesa se entretienen contando historias. Es la esfoyaza o el filandón y de las consejas al lado del fuego en las que aparece la doncella que es desfoliada por algún libidinoso clérigo, la mujer en el balcón que pasa por allí un soldado y le invita a subir un ratito y en tanto llega el marido que estaba supuestamente de caza en los montes de León y se arma la de Dios según reflejan los cancioneros. Pero mientras el Romancero castellano contempla el sexo desde su lado trágico (Eros y Tanatos vienen a ser el Castor y Pólux de la mitología cabalgando en un mismo caballo) el Decamerón lo ve como un juego, a partir de la idea de que las relaciones carnales son la vida mismo. Así que a retozar. Esto es lo mejor de la vida. Dos dará pan pues nos dio una boca y si lo puso ahí en eso es para que lo usemos… la mujer que ardía en amorosos deseos se echó en sus brazos y trasladándose a la alcoba lo hicieron muchas veces durante toda la noche.

En el cuento de Reinaldo de Asti atacado por unos bandoleros y encomendándose a san Julián gracias al santo que le guía a la casa de una viuda rica y fogosa bien acabó lo que empezó mal. El pícaro Bocacho le guiña un ojo al lector mientras denuncia las mohatras de la gazmoñería hipócrita que habría que venir con el protestantismo puritano y sin sentido del humor. Estamos en la Florencia de 1348. Acababa de pasar la guadaña de la peste sobre Europa. Al cabo de tanta mortandad había en las ciudades un intenso deseo de vivir, de reproducirse olvidándose de las bubas que cariaban las ingles y las axilas preludio de la mortaja. Unos florentinos salen al campo – Fiammetta, Pampinea, Filomena, elisa, Emilia, Laureta, Nelfila, Fanfilo, Filostrato e Idóneo- un martes por la mañana después de misa y se lían a contar chascarrillos que les hacen olvidarse de la epidemia que acababa de asolar la ciudad y en la que todos habían perdido a sus seres queridos. “Vayamos al campo donde respiraremos aire puro y gozaremos de los placeres que procuran la inocncia y la virtud”.

Yo recuerdo a Passolini que aparece al principio de la película que vi en aquel cine de Londres de Fulham Road en habito franciscano sentado en un pupitre cálamo en ristre hilvanando las crónicas del Decamerón. Creo que en esta película consiguió el italiano una de las obras maestras del séptimo arte. El del mudo y el hortelanillo de las monjas que recoge un tema de la tradición oral es uno de los más impresionantes. Masetto de Lamporequio no tenía curro. Y para inspirar lástima y compasión se hizo pasar por tonto y por mudo y fue a pedir trabajo a unas monjas. La abadesa que lo vio-era apuesto y de gallarda figura pero retrasado mental- lo encontró apto para labrarles el huerto a las monjas de aquel monasterio de Peruggia. Un dia que cogía cerezas subido a una escalera dos hermanas que pasaban por allí cantando el “dirrupisti” y la “Intemerata” vieron que debajo del jubón no llevaba prenda alguna para tapar sus vergüenzas. Quedaron ambas maravilladas ante lo bien dotado que estaba el garzón.

-Vieni… vieni anchio

Tomaron de la mano al menestral y se lo llevaron al huerto nunca mejor dicho. Y lo metieron en una cabaña donde podrían satisfacerse porque las monjas no somos de piedra. Mientras una retozaba con el mudo la otra vigilaba. Nadie se enteraría porque era mudo, nadie vería. Es lo que ellas pensaban porque les vigilaba la abadesa con ojos de Argos y detrás de cada una de las celosías del monasterio ojos encendidos de mujer contemplaban lo que adentro de la choza estaba sucediendo. Total que Massetto de Lamporoquio se pasó por la piedra a toda la comunidad siendo la más persistente de todas la madre abadesa la cual cuando acababa con las legas el hortelano, empezaba con las novicias y al final el rato más largo era para la madre superiora quien se lo llevaba a su celda para tenerlo toda la noche a su servicio:

-Vieni, vieni.

La madre abadesa, insaciable útero furente, quería más y el gallo ya no estaba para más quiquirís.

-Otra vez ni hablar, que ya no puedo con los calzones, reverenda- exclamó el hortelano dando un grito porque se resistía a obedecer a la priora.

Las religiosas que espiaban la escena desde lo alto de sus celdas, al oír hablar a un mudo, gritaron conmovidas:

-Milagro… milagro.

Con tan incesante trajín sexual había hecho recuperar el habla aquel barbián florentino consumado embaucador y experto en las artes del disimulo. El autor de una forma amable y venial critica la impostura, la simonía y la corrupción eclesiástica. Boccaccio nos cuenta que en Roma no se podía dar un paso sin un buen contacto y los mejores eran los de las meretrices y los de los efebos que entretenían los ocios cardenalicios y calentaban la cama a los prelados de su Santidad. El vicio nefando y la pasión por el dinero eran una plaga. Yo vi en Roma allá do es la santidad que todos al dinero hacían humildad, refiere el arcipreste de Hita pero estas criticas nada tienen que ver contra el deposito de la fe ni atentan al dogma y tal respecto ahí está la historia del judío Abraham que se hace bautizar en Paris por el arcediano Giannotto Civigni a la vuelta de un viaje a roma donde contempla la corrupción reinante en la Ciudad Eterna. Bujarros, bardajes, putas, bulas para comprar la vida eterna. Hay que ir con la bolsa bien preparada a San juan de Letrán pero ella demuestra que si el catolicismo no se ha acabado es porque detrás apunta el dedo de Jesucristo al que los mercachifles tratan de vender por treinta monedas.

-Esta debe de ser la religión verdadera pues tan maltratada por los eclesiásticos permanece intacta al cabo de los siglos. Yo abjuro de la fe mosaica ahora mismo- contesta el israelita ante la pila de agua bendita de Notre Dame.

Un tratante de ganados de Perusa se dirige a Nápoles a la feria buen zapato buena media buena bolsa con dinero ingenio y más inocente que un cubo se va de putas, le burlan la bolsa entre el rufián y unas comadres del barrio de Malpertugio y acaba bañándose en una privada. Olía a mierda que tiraba para atrás pero en el camino se encuentra con unos ladrones que robaban sepulturas. Aquella misma tarde acababan de llegar a Nápoles. Iban en busca de su anillo pastoral engastado de rubíes que debía de valer un dineral.

-Entra tú y pilla todo lo que encuentres dentro.

Le auparon los colegas y con un barrote abrieron la tapa de la tumba recién inaugurada. El de Perusa les fue arrimando a sus compinches, el báculo, la mitra, los guantes y las cáligas de seda bordadas en oro macizo pero se quedó el muy pícaro con el sello arzobispal de piedra de rubí.

-¿No hay más, Peruchio?

-No.

-Pues, como no nos lo das, ahí te quedas

Y en esto cerraron la tapa del sarcófago. Quedó el pobre hombre enterrado en vida junto a un difunto que empezaba a oler y peor que él. En esto quiso su ventura que entraran en la iglesia otros ladrones. La misma ceremonia, levantar y apuntalar la piedra y los mismos discutinios de quien entraba primero y ninguno se ponían de acuerdo. Pero al que entró a robar, que era un cura por cierto, le mordió el emparedado en una pierna. Ambos manilargos pies pa que os quiero, salieron del recinto de estampida y muertos de miedo. Peruchio con su joya en el bolsillo pudo regresar rico a su país olvidándose de la bolsa que le arrebataron, de las putas y de los facinerosos de la ciudad más peligrosa de Europa en el medioevo. También estuvo de su parte aquel san Julián misericordioso el hospedero celestial que socorría a los que vagaban por el mundo sin rumbo fijo. El ritmo de este relato es intensísimo y no decae un momento.

En boca de Teobaldo peregrino al Santo sepulcro pone la crítica más circunstanciada y cabal contra el abuso de poder de los clérigos. Sugiere que el confesonario no es el tribunal de la penitencia divina sino un instrumento de control como Internet en la actualidad, poco más o menos, y que la obsesión con el sexto mandamiento es una afiladísima herramienta para conseguir el derecho de pernada.

Hay algo morboso y diabólico en esa obsesión sexual de la que adolece la iglesia latina: “Esos frailes claman contra la lujuria porque de ese modo pueden holgadamente quedarse con las mujeres que otros dejan. Condenan la avaricia para que se les ofrezca a ellos lo mal ganado en diezmos y primicias y eso que llaman caridad. Los frailes quieren que os desprendáis del dinero para que vaya a parar al cepillo de la iglesia, necesitan dinero para holgazanear y acostarse con todas las mujeres y los efebos que encuentran en el camino”. A lo que parece, la pederastia y los abusos deshonestos por parte de la clase sacerdotal afligían al creyente del siglo XIII igual que al de hoy. Desde entonces han pasado un cisma en Occidente y tres concilios y la jerarquía encampanada en su soberbia vaticana no ha puesto remedio. “En resumen- concluye el peregrino su diatriba- si quieren santidad ¿por qué no siguen el evangelio? Que demuestren lo que predican. Basta ya de frailes galanteadores, mujeriegos, visitadores de mujeres e incluso de conventos”.

Un abad de Toscana con fama de santo y milagrero sólo tiene un defecto que se pirria por las mujeres en especial le gusta la mujer de un campesino Ferondo. Con ella urde una estratagema para simular su muerte y su entierro con una estancia de nueve meses en el purgatorio. Al final de este tiempo el inicuo monje que había estado refocilándose con la esposa del “difunto” lo resucita. Otra vez cunde el grito de milagro… milagro por toda la Campania. La querida del mitrado-total- se ha quedado encinta y tendrá un chico al que pondrán por nombre Benedicto. La crítica a la vida eremítica no puede ser más feroz. Ni más real porque tan truculentos sucesos eran de rubrica en aquel entonces, hoy lo siguen siendo habida cuenta del afán de la jerarquía de barrer debajo de la alfombra. El Decamerón va a influir en toda la novela moderna sobre todo en la literatura picaresca, concretamente en el Lazarillo que es un decamerón a la inversa. Lázaro de Tormes podría pasar por personaje de estas novelas Acuciado por el hambre más que por el sexo y es que debe de ser harto difícil amar cuando no se tiene la barriga llena. La idea maestra que late bajo las entrañas de este gran libro es la tolerancia, la alegría de vivir, la libertad que significa para Europa la cultura católica frente al pensamiento único y la tiranía del pensamiento único del afán trilateralista del protestantismo anglosajón. Subámonos a la torre del gran belvedere florentino para otear el horizonte. Ahora los árboles no nos dejan ver el bosque

LA NOCHE EN QUE EL DIABLO EN SEGOVIA PERDIÓ UNA APUESTA CON EL AMA DEL CURA

Posted: 21 Nov 2016 12:24 PM PST







Juan de Pacheco el conde de Villena se paseaba por la alameda-yo lo vi- con su casaca verde, jubón de tiras almidonadas la sobrevesta grana para espantar murciélagos calzas de seda rosa almilla de hilo sobre la almilla encarnada, borceguíes de lamé, espada de plata.

Estampa de lindo don Gil de las Calzas Verdes la cincha de cuero bien ajustada y sus polvos mágicos dentro de la escarcela.

Iba echando humo por los ojos y por la nariz. Fue el primero en fumar cuando aun no se había descubierto el tabaco. Portaba bajo el tabardo hojas disecadas que luego deshilaba y apelmazaba pacientemente con el puño y así liaba sus vegueros de Vuelta Abajo sus, targaninas y sus farias.

Me fumo un cigarro puro y que se hunda el mundo. Doy mi palabra que no vale nada. Las palabras son humo que se lleva el viento. Por decir y prometer que no quede. Las obras son otra cosa: obras son amores y no buenas razones. Danos y danos hasta que no te conozcamos, somos la güestia de Fray Jarro. El vino acompaña pero ahí en eso nos mira la Sana Compaña.

—Echemos un culín

Aficionado a la alquimia, contaban  por Segovia las malas lenguas que resucitó a un muerto en Toledo cuyo cadáver había conservado en formol en su casa de Toledo pero con tan mala suerte que, estando echando al recién resucitado el exorcismo y vertiendo sobre su cabeza el agua de gracia, en ese momento llegaron los mangas verdes. Alto a la Inquisición. Y allí se acabó el invento del quiromántico. El bautismo del resurrecto quedó en medias res. Alto a la dueña.

―Daos preso

El diablo se esfumó echando humo por las alquitaras y al marqués metieron preso. Los corchetes miraron por qué Villena que tenía pacto con el diablo no se escapara aunque era hombre gentil y de buenas palabras y por ende decían dél en la corte de Segovia: " el Marqués de Villena ni palabra mala ni obra buena".

Tiempo adelante, siguió practicando la magia negra en sus calderos. Con sus adrollas y embustes tenía cautiva la voluntad del Rey Nuestro Señor el Cuarto Enroque. Fue el primer noble en tener tratos con los diablos y concretamente amigo suyo del alma era un diablo cojuelo que era feo y corcovado y que echaba una peste a azufre que tiraba para atrás pero más listo que el hambre lo sabía todo del mundo. La fortaleza de Satanás está en la sabiduría. Es muy viejo y los tratadistas por eso le llaman el cálido y el antiguo. Ha visto mucho al rodar de los siglos.. Sin embargo, el demonio su  punto flaco tambien tiene. Como siempre engaña, se le ve el plumero.

Por lo visto fue el marqués de Villena en consorcio con el Heraldo de las Tinieblas el que construyó el acueducto en una noche. Don Juan de Pacheco se había prendado de una moza muy garrida y salerosa cuyo pesar en la vida era tener que bajar al Eresma, atravesando la ciudad, con su cántaro a la cabeza para ir a llenarle de agua a una fuente que llamaban de san Geroteo muy extramuros sita en un calvero del bosque del campillo. Por verano ese raudal se secaba y la moza tenía que bajar hasta las riberas del Parral donde el De Pacheco se estaba construyendo una casa para sus frailes.

Águeda se llamaba la interfecta y servía como ama de llaves en cá un cura. Llevaba muy a mal tan trabajoso menester y una noche el diablo disfrazado del marqués de Villena salió a su encuentro y le espetó sin más ni más. Yo te llevaré el agua a la rectoral sin que tengas que ir y venir cada tarde al hontanar. Construiré una larga cañería y podrás tener todo el agua que tú quieras a cualquier hora del día. Aún no se había descubierto el grifo.

―Me lo pensaré

―Doyte tres días de plazo

 ―Al amo he de consultar

―A nadie se lo dirás

―¿Por qué?

―Porque ese cura es andaluz y al andaluz haz la cruz y a mí no me gusta ese garabato, ya sabes

―Bueno, bueno ya veremos

Sin embargo, allende horas veinticuatro la moza y Pedro Botero concertaron un contrato.

―Yo te construyo el albellón que nunca vieron los siglos y a cambio tú me entregas el alma. Serás mía.

―Y yo te pongo una condición que la obra esté terminada en una noche.

―Vale. Convenido ―dijo Belcebú

―Si en ese plazo la terminas yo me casaré contigo

El diablo embutido en el cuerpo del Marqués de Villena ya se relamía de gusto ante la prospectiva de gozarla. La chavala ciertamente estaba como un tren o mejor dicho como la carroza de n rey porque a la sazón tampoco se había inventado el tren. Trato hecho. Vengan esos cinco. Cuando amanezca el día de mañana que es viernes tú tendrás llenas tus tinajas y el agua no te faltará para beber, para guisar, para limpias las letrinas. ¿Y para bendecirla? El diablo se puso frenético, porque su mayor horror era el agua bendita, al escuchar aquello y por eso hay tanta suciedad y roña en las calderas de Pedro Botero.

Los inquilinos del Orco no se lavan jamás. O eso no. Nunca mentarás tal palabra. Agua bendita.

Águeda entonces se persignó y a don Juan de Pacheco por poco le da el telele. Sin embargo a trancas y barrancas y tras muchos dimes y diretes llegarían a un consenso pues famosas fueron en la Castila de su tiempo las ardides y habilidades del marqués. Era el valido de Enrique IV un experto en la forja de pactos y de consensos. Bien pudiera haber sido militante de la UCD y sacando a plaza toda la artillería de sus persuasivas convenció a la moza del cántaro y alma de cántaro a que formase el papel en el que ponía convengo por la presente a ser tu mujer etcétera… si tu me construyes y elevas hasta mi morada la casa de mi tío el señor deán una acequia.

El diablo con las prisas y rebosante de lascivia pronto iba a tener a mano una perita en dulce no había leído la letra pequeña y una cláusula que decía que el acueducto tendría que ser levantado en una noche. Selló y lacró el documento con balduque como si fuera un diploma regio o una carta emplomada.

 De acuerdo. Tenemos que darnos mucha priesa. Yo a mi disposición tengo cien mil obreros. Esta misma noche, todos estarán en el tajo. ¿Adonde va vuesa merced ahora? Pues a Arévalo, tengo que ver por allí unos amiguetes que celebran una tenida. Comeremos tostón en un mesón de la villa y después del almuerzo vengo volando. ¿Entendido? No faltaba más. Don Juan de Pacheco, como buen ángel caído, poseía el dote de la bilocación. Podía estar en dos sitios a la vez, trasfigurarse en un instante.

 Arévalo era un centro de conspiración. Allí por las artes mágicas de quiromante, el marqués podía volar por los aires.

habían montado meses antes de este suceso un tingladillo y pusieron encima de un pavés un monigote que era una caricatura del Rey, colocaron en la tarima un monigote  y lo destronaron y nombraron en su lugar como rey de Castilla a su hermano Alfonso XII.

Aquella pantomima conocida en la historia como la Farsa del pelele de Arévalo dio lugar a una terrible y sangrienta guerra civil que terminaría con la abdicación de don Enrique y la cesión del trono a su hermana doña Isabel. No hay mal que por bien no venga.

Águeda, estando en estas zozobras, cuando Satanás se fue a hacer sus cosas, quedó un poco aturdida y arrepentida. De vuelta a casa encendió una vela a la Virgen de la Fuencisla. Madre de los cielos que libraste a María del Salto de los infames sacame a mí de este apuro Madre Bendita.

Y sucedió que don Juan frotándose las manos, después de su aquelarre en la capital de las Morañas, regresó volando a Segovia en el atardecer y allí estaban establecidas as cuadrillas, los picapedreros, los boyeros que transportaban los sillares desde las canteras de Valdevilla, los barreneros, los del buril y del cincel, los carpinteros fumistas. Toda la tropa del infierno se puso manos a la obra.

La impresionante estructura con sus mas de ciento sesenta ojos que serían luego una de las maravillas del mundo iba a ser edificada en una sola noche por arte de magia y las tercerías o malas artes de don Juan Pacheco testaferro de Belcebú pero tambien Belcebú con las prisas puede meter. No se había visto tanto trajín. Nadie oyó hablar de tanta pericia en el manejo de la llana el cartabón de la plomada. Los últimos parroquianos de las tabernas de Segovia que con un jaro entre los labios y una baraja entre las manos se asomaban a la puerta de las tabernas e iluminaban con un candil aquella escena. Eran testigos de la gran azofra. ¿Irían a abrir una brecha en la montaña? Bo, dijo un mesonero que se llamaba Cándido y miraba la obreriza parapetado detrás del mostrador de su figón viendo caer monedas al cajón: maravedíes y doblones que les derramaban los soldados en sus consumiciones.  Segovia fue desde los romanos plaza de asiento de las legiones lo que le da un aire mitad militar y mitad castrense. Nos va a hacer un puente un puente que no necesita río― sólo una acequia que va por arriba― pero será una cosa grande. Así habló el mesonero famoso por el cochinillo que preparaba ak horno. Nunca se había visto tanto trajín Previamente con un berbiquí taladraban los lingotes que quedaban acoplados al salmer y al contra salmer mediante taladros de plomo. La cimbra del arco de medio punto era perfecta. Esto es el no va más. Obra de romanos. El diablo se había propuesto devolver a los segovianos una replica exacta de la fabrica que mandó edificar Augusto.

Subían y bajaban las piedras elevadas por poleas y otros ingenios buscando el garfio que los juntaba a una velocidad de vértigo. Águeda que espiaba la construcción de rodillas mientras rezaba a la Virgen de la Fuencisla orando ardientemente para que se le perdonase su pecado. Ay, madre, buena, la hemos hecho. Prefería ser la coima del deán a la mujer del diablo y virgencita, virgencita, que me quede como estoy, prometió en aquella febril noche de los encantamientos ir descalza a Compostela a arrodillarse ante la tumba del Apóstol, juró hacer mil limosnas, llevar cilicio un mes, pidió que la emplumaron por haber caído en aquella irrisoria tentación, y a medida que avanzaba la madrugada daba ya la apuesta por perdida. El diablo trabajaba a destajo con una febrilidad que Segovia parecía la noche en que los americanos eligieron a Trump. Nadie se lo creía. Imposible que la hueste diabólica saliera derrotada. Todo te lo daré si ante mí te prosternas y me das alabanzas. Recordaba la frase de Cristo apártate de mí Satanás, vade retro. Sólo a tu Señor adorarás. Ella no había tenido la suficiente presencia de ánimo ante la llegada del diablo que incluso lo llevó en volandas al pináculo del templo y desde aquella atalaya le hizo contemplar todos los reinos y las naciones, el devenir del progreso, el avance técnico y todos los inventos que muchos atribuyen al acumen y la magia del Ángel Caído. Cristo fue tentado y venció. No así el ama del cura. La carne es flaca.

Mientras tanto se desarrolló una actividad frenética de golpes y voces que alarmaron al vecindario. Las mujeres salían a la calle en camisón y se preguntaban unas a otras qué pasa qué ocurre. ¿Se acaba el mundo?

―Qué, bah. Estamos trabajando. Nosotros somos unos "mandaos".

Desde los tiempos del moro Almanzor que destruyó el acueducto romano y de él no quedo piedra sobre piedra no se vio cosa igual. ―Deben de ser los del ayuntamiento que como es verano están en obras y quieren poner la ciudad patas arriba- explicaba a su vecina una dueña descreída.

Todo la noche se escuchó el lamento de la lechuza, se sentía volar aves hacia no sé donde y los ruidos de las carrerillas y los reniegos de los obreros llegaban mezclados con un olor a azufre. Los entendidos en exorcismos comentaban que era evidente que por allí andaba el Pateta que volvía a tentar a Nuestro Señor Jesucristo... todo te lo daré si te prosternas ante mí y me adoras.

Las legiones infernales habían subido a Segovia y se habían puesto manos a la obra. Iban los areneros arrimando material. Los esportilleros porteaban yeso en sus artolas. Los boyeros vascos llegaban de los montes arrastrando piedras.

En lo alto del andamio estaban los encofradores del barrio de San Lorenzo muy duchos en albañilerías todos ellos moriscos y que para mayor honra de Alá desobedecían a los maestros de obra y revocaban las fachadas sin colocar jamás la figura humana o animal porque dice el Coran que eso es idolatría y esgrafiaban los muros con gran pericia y paciencia experta poniendo unas simetrías que simulaban los brotes de pámpanos y arrequives floridos, de una geometría esotérica y al revés. Para hacer más llevaderos los trabajos canturreaban lilaila y aires de su tierra que los cristianos no entendían. Eran jarchas. Pero allí osaban los areneros de Tejadilla con sus carromatos, los panaderos de Encinillas con sus bodigos para que comiera el personal. Don Juan había mandado traer tallistas orensanos, rudos mozallones trabados de hombros como bargueños y altos como castillos con la cabeza grande y las narices romas.

Ellos hablaban en su fala añorante. Uno le preguntó a otro que cual fue la causa por la cual fue condenado al fuego eterno.

-Eu carayu. ¿E tú?

Un gallego no cambia su estructura mental e incluso en el infierno; es capaz de responder a una pregunta con otra pregunta. Y el que quiera saber más que vaya a Salamanca. Los dos personajes permanecían subidos a una escalera. Nadie podría saber-así eran de prudentes- quien de los dos subía y quién bajaba. Pero los dos machacaban el canto con suma destreza. Uno de aquellos orensanos debía de ser pariente de Mariano Rajoy con su filosofía de que "el que aguanta gana".

Una meiga se acercó entonces al grupo de los gallegos y les entregó una orza que más bien era un cántaro llena de ribeiro. Tras algunas libaciones los galeotes de la galaico cornisa empezaron a parlar a puñados y se mostraron dicharacheros y amables los que antes anduvieron reservones. No hay nada como una buena jarra del de Rivadavia y una empanada de hojaldre para hacer decir a un gallego lo que piensa. Ah la mia mai, so fillo do demo... El gallego preguntado subió al patíbulo condenado a muerte por un juez eclesiástico. Había matado al obispo de Compostela por haberle encontrado encamado con su mujer. El preguntante había sido cuatrero pues procedía de la zona donde se celebra la rapa las bestas. Lo pescaron en una feria de Medina con una partida de cien acémilas robadas. Fue sometido a tormento de amputación de las dos manos por amigo de lo ajeno. Con tal de tomar un poco el aire y respirar los vientos de Segovia que le recordaban los airiños verdes de a sua terrano les importó tomar parte en aquella magna obreriza aunque el Marqués de Villena les estaba haciendo trabajar como burros. Eso de construir el acueducto en una sola noche, tela marinera. ―Largo me lo fiáis. Eu carallo.

Las cuadrillas de vizcaínos también eran muy interesante y aunque no armaban tanta bulla como los de las Rías Bajas, pues es su costumbre hablar bajo y cantar alto se distinguí por el esmero que ponían con sus yuntas de bueyes en el acarreo de las moles de granito. Cruzaban apuestas sobre cuál era la mejor yunta de bueyes y a ver quien llega antes. Hablaban entre ellos su gacería sin que les entendiese nadie. Venida la alborada, estuvieron ya casi todas las arcadas dispuestas. Y sólo faltaba un arco cuando el sol empezó a lucir por las quebradas de la cordillera. El diablo perdió el pleito y la dama del cura se puso tan contenta que decidió como agradecimiento abandonar el mundo y profesar en  Santa Rita. Llegaría a ser tutora de la Reina Isabel de Castilla y fue nombrada abadesa. Todos en Segovia contaban como una hermosa leyenda la historia de aquel milagro y cuando oían hablar del Marqués de Villena escupían para arriba. Ah el Marqués de Villena ni palabra mala ni obra buena.

FENOMENOS PARANORNALES EN EL SANTO SEPULCRO

Posted: 21 Nov 2016 08:26 AM PST





Fenomenos preternaturales están aconteciendo durante las obras de reparación del Santo Sepulcro de Jerusalén: sonidos, extraños, aromas indefinidos, tornasoles e interferencias magnéticas. Se tratra de un mausoleo que data del siglo XVI que fue destruido en un oncendio en tiempos de Napoleón y fue reconstruido a mediados del XIX. En la Ciudad Vieja de Jerujsalén suceden fenómenos paranormales y se han registrados sacudidas sísmicas. Según una profecía que data de los Templarios, la Ciudad Santa será destruida por un temblor de tierra muy fuerte, se volverá a rasgar el velo templo, y los miles de difuntos que aguardan la resurrección volverán a la vida. Ello será un signo de la Segunda Venida de Xto como Justo Juez en las postrimerías de la humanidad el Día del Juicio Final

PUTIN DE PADRE JUDIO Y MADRE CRISTIANA FUE BAUTIZADO POR EL PROGENITOR Y POPE DEL PATRIARCA CIRILO EN 1952

Posted: 21 Nov 2016 05:02 AM PST





Con motivo del septuagesimo aniversario del primado de la iglesia rusa, Su Santidad el patriarca Cirilo, el presidente ruso, Vladimir Putin, lo visitó en su residencia de Moscú, y le contó cómo fue bautizado en secreto (su padre era del PCUS y se oponía)   por el padre del patriarca Cirilo, entonces sacerdote de la iglesia del Arcangel, el 1952.Aunque no estaba seguro de que fuese aquel cura y el padre del patriarca la mismas persona.  Extraña coincidencia. La madre  de Vladimir era creyente cristiana pero el padre, judío y miembro del partido comunista, no vería con buenos ojos aquella decisión pero cuando se lo dijeron, no puso demasiados reparos.
El padre del patriarca Cirilo, pope en aquel entoncesy coadjutor del Templo de san Mijail de Leningrado, de aquella iglesia del silencio tan perseguida en los años estalinistas, fue quien le administró el bautismo con bastante probabilidad. Curiosa y bonita historia.
Ahora Volodia es el defensor contra la ola de satanismo que nos llega desde el Este y el oeste, del norte del sur con dos mentores importntes Obama, la Merkel, la camarilla masónica del gobierno británico, etc 

hodie divinum officium maitines

Posted: 21 Nov 2016 04:08 AM PST

Incipit
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
Ave María, grátia plena; Dóminus tecum: benedícta tu in muliéribus, et benedíctus fructus ventris tui Jesus. Sancta María, Mater Dei, ora pro nobis peccatóribus, nunc et in hora mortis nostræ. Amen.
Credo in Deum, Patrem omnipoténtem, Creatórem cæli et terræ.
Et in Jesum Christum, Fílium ejus únicum, Dóminum nostrum: qui concéptus est de Spíritu Sancto, natus ex María Vírgine, passus sub Póntio Piláto, crucifíxus, mórtuus, et sepúltus: descéndit ad ínferos; tértia die resurréxit a mórtuis; ascéndit ad cælos; sedet ad déxteram Dei Patris omnipoténtis: inde ventúrus est judicáre vivos et mórtuos.
Credo in Spíritum Sanctum, sanctam Ecclésiam cathólicam, Sanctórum communiónem, remissiónem peccatórum, carnis resurrectiónem, vitam ætérnam. Amen.
V. Dómine, lábia  mea apéries.
R. Et os meum annuntiábit laudem tuam.
V. Deus  in adjutórium meum inténde.
R. Dómine, ad adjuvándum me festína.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Allelúia.
2
Start
Our Father, who art in heaven, Hallowed be thy name. Thy kingdom come. Thy will be done on earth as it is in heaven. Give us this day our daily bread. And forgive us our trespasses, as we forgive those who trespass against us. And lead us not into temptation: But deliver us from evil. Amen.
Hail Mary, full of grace; The Lord is with thee; Blessed art thou amongst women, And blessed is the fruit of thy womb, Jesus.
Holy Mary, Mother of God, Pray for us sinners, now and at the hour of our death. Amen.
I believe in God, the Father almighty, Creator of heaven and earth.
And in Jesus Christ, his only Son, our Lord; who was conceived by the Holy Ghost, born of the Virgin Mary, suffered under Pontius Pilate, was crucified, died and was buried: he descended into hell; the third day he arose again from the dead; he ascended into heaven; sitteth at the right hand of God the Father almighty: from thence he shall come to judge the living and the dead.
I believe in the Holy Ghost, the holy catholic Church, the communion of Saints, the forgiveness of sins. The resurrection of the body. And life everlasting. Amen.
V. O Lord,  open thou my lips.
R. And my mouth shall declare thy praise.
V. O God,  come to my assistance;
R. O Lord, make haste to help me.
V. Glory be to the Father, and to the Son, * and to the Holy Ghost.
R. As it was in the beginning, is now, * and ever shall be, world without end. Amen.
Alleluia.
Invitatorium {Antiph. ex Psalterio secundum tempora}
Ant. Venite, * Exsultemus Domino.
Ant. Venite, * Exsultemus Domino.
Jubilémus Deo, salutári nostro: præoccupémus fáciem ejus in confessióne, et in psalmis jubilémus ei.
Ant. Venite, * Exsultemus Domino.
Quóniam Deus magnus Dóminus, et Rex magnus super omnes deos, quóniam non repéllet Dóminus plebem suam: quia in manu ejus sunt omnes fines terræ, et altitúdines móntium ipse cónspicit.
Ant. Exsultemus Domino.
Quóniam ipsíus est mare, et ipse fecit illud, et áridam fundavérunt manus ejus (genuflectitur) veníte, adorémus, et procidámus ante Deum: plorémus coram Dómino, qui fecit nos, quia ipse est Dóminus, Deus noster; nos autem pópulus ejus, et oves páscuæ ejus.
Ant. Venite, * Exsultemus Domino.
Hodie, si vocem ejus audieritis, nolite obdurare corda vestra, sicut in exacerbatione secundum diem tentationis in deserto: ubi tentaverunt me patres vestri, probaverunt et viderunt opera mea.
Ant. Exsultemus Domino.
Quadragínta annis próximus fui generatióni huic, et dixi; Semper hi errant corde, ipsi vero non cognovérunt vias meas: quibus jurávi in ira mea; Si introíbunt in réquiem meam.
Ant. Venite, * Exsultemus Domino.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
Ant. Exsultemus Domino.
Ant. Venite, * Exsultemus Domino.
3
Invitatory {Antiph. from the Psalter for the season of the Church year}
Ant. O come, * let us sing unto the Lord.
Ant. O come, * let us sing unto the Lord.
Let us joyfully sing to God our saviour. Let us come before his presence with thanksgiving; and make a joyful noise to him with psalms.
Ant. O come, * let us sing unto the Lord.
For the Lord is a great God, and a great King above all gods. For the Lord will not cast off his people: for in his hand are all the ends of the earth, and the heights of the mountains are his.
Ant. let us sing unto the Lord.
For the sea is his, and he made it: and his hands formed the dry land. (genuflect) Come let us adore and fall down: and weep before the Lord that made us: For he is the Lord our God: and we are the people of his pasture and the sheep of his hand.
Ant. O come, * let us sing unto the Lord.
Today if you shall hear his voice, harden not your hearts: As in the provocation, according to the day of temptation in the wilderness: where your fathers tempted me, they proved me, and saw my works.
Ant. let us sing unto the Lord.
Forty years long was I offended with that generation, and I said: These always err in heart. And these men have not known my ways: so I swore in my wrath that they shall not enter into my rest.
Ant. O come, * let us sing unto the Lord.
V. Glory be to the Father, and to the Son, * and to the Holy Ghost.
R. As it was in the beginning, is now, * and ever shall be, world without end. Amen.
Ant. let us sing unto the Lord.
Ant. O come, * let us sing unto the Lord.
Hymnus {ex Psalterio secundum tempora}
Somno refectis, artubus,
Spreto cubíli, surgimus:
Nobis, Pater, canéntibus
Adesse te deposcimus.

Te lingua primum concinat,
Te mentis ardor ambiat:
Ut actuum sequéntium
Tu, Sancte, sis exordium.

Cedant ténebræ lúmini,
Et nox diurno sideri,
Ut culpa, quam nox intulit,
Lucis labascat munere.

Precámur iidem supplices,
Noxas ut omnes amputes,
Et ore te canéntium
Lauderis omni témpore.

* Præsta, Pater piíssime,
Patríque compar Unice,
Cum Spíritu Paráclito
Regnans per omne sæculum.
Amen.
4
Hymn {from the Psalter for the season of the Church year}
Our limbs refreshed with slumber now,
And sloth cast off, in prayer we bow;
And while we sing thy praises dear,
O Father, be thou present here.

To thee our earliest morning song,
To thee our hearts full powers belong;
And thou, O Holy One, prevent
Each following action and intent.

As shades at morning flee away,
And night before the star of day;
So each transgression of the night
Be purged by thee, celestial Light!

Cut off, we pray thee, each offense,
And every lust of thought and sense:
That by their lips who thee adore
Thou mayst be praised forevermore.

Grant this, O Father ever One
With Christ, thy sole-begotten Son,
And Holy Ghost, whom all adore,
Reigning and blest forevermore.
Amen.
Psalmi cum lectionibus {Antiphonae ex Psalterio secundum tempora}
Nocturn I
5
Psalms with lections {Antiphonae from the Psalter for the season of the Church year}
Nocturn I
Ant. Dóminus defensor
Psalmus 26 [1]
26:1 Dóminus illuminátio mea, et salus mea, * quem timébo?
26:2 Dóminus protéctor vitæ meæ, * a quo trepidábo?
26:3 Dum apprópiant super me nocéntes, * ut edant carnes meas:
26:4 Qui tríbulant me inimíci mei, * ipsi infirmáti sunt, et cecidérunt.
26:5 Si consístant advérsum me castra, * non timébit cor meum.
26:6 Si exsúrgat advérsum me prælium, * in hoc ego sperábo.
26:6 Unam pétii a Dómino, hanc requíram, * ut inhábitem in domo Dómini ómnibus diébus vitæ meæ:
26:6 Ut vídeam voluptátem Dómini, * et vísitem templum ejus.
26:6 Quóniam abscóndit me in tabernáculo suo: * in die malórum protéxit me in abscóndito tabernáculi sui.
26:6 In petra exaltávit me: * et nunc exaltávit caput meum super inimícos meos.
26:6 Circuívi, et immolávi in tabernáculo ejus hóstiam vociferatiónis: * cantábo, et psalmum dicam Dómino.
26:7 Exáudi, Dómine, vocem meam, qua clamávi ad te: * miserére mei, et exáudi me.
26:8 Tibi dixit cor meum, exquisívit te fácies mea: * fáciem tuam, Dómine, requíram.
26:9 Ne avértas fáciem tuam a me: * ne declínes in ira a servo tuo.
26:10 Adjútor meus esto: * ne derelínquas me, neque despícias me, Deus, salutáris meus.
26:11 Quóniam pater meus, et mater mea dereliquérunt me: * Dóminus autem assúmpsit me.
26:12 Legem pone mihi, Dómine, in via tua: * et dírige me in sémitam rectam propter inimícos meos.
26:13 Ne tradíderis me in ánimas tribulántium me: * quóniam insurrexérunt in me testes iníqui, et mentíta est iníquitas sibi.
26:14 Credo vidére bona Dómini * in terra vivéntium.
26:14 Exspécta Dóminum, viríliter age: * et confortétur cor tuum, et sústine Dóminum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
6
Ant. The Lord is the defence
Psalm 26 [1]
26:1 The Lord is my light and my salvation, * whom shall I fear?
26:2 The Lord is the protector of my life: * of whom shall I be afraid?
26:3 Whilst the wicked draw near against me, * to eat my flesh.
26:4 My enemies that trouble me, * have themselves been weakened, and have fallen.
26:5 If armies in camp should stand together against me, * my heart shall not fear.
26:5 If a battle should rise up against me, * in this will I be confident.
26:6 One thing I have asked of the Lord, this will I seek after; * that I may dwell in the house of the Lord all the days of my life.
26:6 That I may see the delight of the Lord, * and may visit his temple.
26:6 For he hath hidden me in his tabernacle; * in the day of evils, he hath protected me in the secret place of his tabernacle.
26:6 He hath exalted me upon a rock: * and now he hath lifted up my head above my enemies.
26:6 I have gone round, and have offered up in his tabernacle a sacrifice of jubilation: * I will sing, and recite a psalm to the Lord.
26:7 Hear, O Lord, my voice, with which I have cried to thee: * have mercy on me and hear me.
26:8 My heart hath said to thee: My face hath sought thee: * thy face, O Lord, will I still seek.
26:9 Turn not away thy face from me; * decline not in thy wrath from thy servant.
26:10 Be thou my helper, * forsake me not; do not thou despise me, O God my Saviour.
26:11 For my father and my mother have left me: * but the Lord hath taken me up.
26:12 Set me, O Lord, a law in thy way, * and guide me in the right path, because of my enemies.
26:13 Deliver me not over to the will of them that trouble me; * for unjust witnesses have risen up against me; and iniquity hath lied to itself.
26:14 I believe to see the good things of the Lord * in the land of the living.
26:14 Expect the Lord, do manfully, * and let thy heart take courage, and wait thou for the Lord.
V. Glory be to the Father, and to the Son, * and to the Holy Ghost.
R. As it was in the beginning, is now, * and ever shall be, world without end. Amen.

Psalmus 27 [2]
27:1 Ad te, Dómine, clamábo, Deus meus, ne síleas a me: * nequándo táceas a me, et assimilábor descendéntibus in lacum.
27:2 Exáudi, Dómine, vocem deprecatiónis meæ dum oro ad te: * dum extóllo manus meas ad templum sanctum tuum.
27:3 Ne simul trahas me cum peccatóribus: * et cum operántibus iniquitátem ne perdas me.
27:4 Qui loquúntur pacem cum próximo suo, * mala autem in córdibus eórum.
27:5 Da illis secúndum ópera eórum, * et secúndum nequítiam adinventiónum ipsórum.
27:6 Secúndum ópera mánuum eórum tríbue illis: * redde retributiónem eórum ipsis.
27:7 Quóniam non intellexérunt ópera Dómini, et in ópera mánuum ejus * déstrues illos, et non ædificábis eos.
27:8 Benedíctus Dóminus: * quóniam exaudívit vocem deprecatiónis meæ.
27:9 Dóminus adjútor meus, et protéctor meus: * in ipso sperávit cor meum, et adjútus sum.
27:10 Et reflóruit caro mea: * et ex voluntáte mea confitébor ei.
27:11 Dóminus fortitúdo plebis suæ: * et protéctor salvatiónum Christi sui est.
27:12 Salvum fac pópulum tuum, Dómine, et bénedic hereditáti tuæ: * et rege eos, et extólle illos usque in ætérnum.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Dóminus defensor * vitæ meæ.
7

Psalm 27 [2]
27:1 Unto thee will I cry, O Lord: my God, be not thou silent to me: * lest if thou be silent to me, I become like them that go down into the pit.
27:2 Hear, O Lord, the voice of my supplication, when I pray to thee; * when I lift up my hands to thy holy temple.
27:3 Draw me not away together with the wicked; * and with the workers of iniquity destroy me not:
27:4 Who speak peace with their neighbour, * but evils are in their hearts.
27:5 Give them according to their works, * and according to the wickedness of their inventions.
27:6 According to the works of their hands give thou to them: * render to them their reward.
27:7 Because they have not understood the works of the Lord, and the operations of his hands: * thou shalt destroy them, and shalt not build them up.
27:8 Blessed be the Lord, * for he hath heard the voice of my supplication.
27:9 The Lord is my helper and my protector: * in him hath my heart confided, and I have been helped.
27:10 And my flesh hath flourished again, * and with my will I will give praise to him.
27:11 The Lord is the strength of his people, * and the protector of the salvation of his anointed.
27:12 Save, O Lord, thy people, and bless thy inheritance: * and rule them and exalt them for ever.
V. Glory be to the Father, and to the Son, * and to the Holy Ghost.
R. As it was in the beginning, is now, * and ever shall be, world without end. Amen.

Ant. The Lord is the defence * of my life.
Ant. Adoráte
Psalmus 28 [3]
28:1 Afférte Dómino, fílii Dei: * afférte Dómino fílios aríetum.
28:2 Afférte Dómino glóriam et honórem, afférte Dómino glóriam nómini ejus: * adoráte Dóminum in átrio sancto ejus.
28:3 Vox Dómini super aquas, Deus majestátis intónuit: * Dóminus super aquas multas.
28:4 Vox Dómini in virtúte: * vox Dómini in magnificéntia.
28:5 Vox Dómini confringéntis cedros: * et confrínget Dóminus cedros Líbani:
28:6 Et commínuet eas tamquam vítulum Líbani: * et diléctus quemádmodum fílius unicórnium.
28:7 Vox Dómini intercidéntis flammam ignis: * vox Dómini concutiéntis desértum: et commovébit Dóminus desértum Cades.
28:8 Vox Dómini præparántis cervos, et revelábit condénsa: * et in templo ejus omnes dicent glóriam.
28:9 Dóminus dilúvium inhabitáre facit: * et sedébit Dóminus Rex in ætérnum.
28:10 Dóminus virtútem pópulo suo dabit: * Dóminus benedícet pópulo suo in pace.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
8
Ant. Worship the Lord
Psalm 28 [3]
28:1 Bring to the Lord, O ye children of God: * bring to the Lord the offspring of rams.
28:2 Bring to the Lord glory and honour: bring to the Lord glory to his name: * adore ye the Lord in his holy court.
28:3 The voice of the Lord is upon the waters; the God of majesty hath thundered, * The Lord is upon many waters.
28:4 The voice of the Lord is in power; * the voice of the Lord in magnificence.
28:5 The voice of the Lord breaketh the cedars: * yea, the Lord shall break the cedars of Libanus.
28:6 And shall reduce them to pieces, as a calf of Libanus, * and as the beloved son of unicorns.
28:7 The voice of the Lord divideth the flame of fire: * The voice of the Lord shaketh the desert: and the Lord shall shake the desert of Cades.
28:8 The voice of the Lord prepareth the stags: and he will discover the thick woods: * and in his temple all shall speak his glory.
28:9 The Lord maketh the flood to dwell: * and the Lord shall sit king for ever.
28:10 The Lord will give strength to his people: * the Lord will bless his people with peace.
V. Glory be to the Father, and to the Son, * and to the Holy Ghost.
R. As it was in the beginning, is now, * and ever shall be, world without end. Amen.

Psalmus 29 [4]
29:1 Exaltábo te, Dómine, quóniam suscepísti me: * nec delectásti inimícos meos super me.
29:2 Dómine, Deus meus, clamávi ad te, * et sanásti me.
29:3 Dómine, eduxísti ab inférno ánimam meam: * salvásti me a descendéntibus in lacum.
29:4 Psállite Dómino, sancti ejus: * et confitémini memóriæ sanctitátis ejus.
29:5 Quóniam ira in indignatióne ejus: * et vita in voluntáte ejus.
29:6 Ad vésperum demorábitur fletus: * et ad matutínum lætítia.
29:7 Ego autem dixi in abundántia mea: * Non movébor in ætérnum.
29:8 Dómine, in voluntáte tua, * præstitísti decóri meo virtútem.
29:9 Avertísti fáciem tuam a me, * et factus sum conturbátus.
29:10 Ad te, Dómine, clamábo: * et ad Deum meum deprecábor.
29:11 Quæ utílitas in sánguine meo, * dum descéndo in corruptiónem?
29:12 Numquid confitébitur tibi pulvis, * aut annuntiábit veritátem tuam?
29:13 Audívit Dóminus, et misértus est mei: * Dóminus factus est adjútor meus.
29:14 Convertísti planctum meum in gáudium mihi: * conscidísti saccum meum, et circumdedísti me lætítia:
29:15 Ut cantet tibi glória mea, et non compúngar: * Dómine, Deus meus, in ætérnum confitébor tibi.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Adoráte * Dóminum in aula sancta ejus.
9

Psalm 29 [4]
29:1 I will extol thee, O Lord, for thou hast upheld me: * and hast not made my enemies to rejoice over me.
29:2 O Lord my God, I have cried to thee, * and thou hast healed me.
29:3 Thou hast brought forth, O Lord, my soul from hell: * thou hast saved me from them that go down into the pit.
29:4 Sing to the Lord, O ye his saints: * and give praise to the memory of his holiness.
29:5 For wrath is in his indignation; * and life in his good will.
29:6 In the evening weeping shall have place, * and in the morning gladness.
29:7 And in my abundance I said: * I shall never be moved.
29:8 O Lord, in thy favour, * thou gavest strength to my beauty.
29:9 Thou turnedst away thy face from me, * and I became troubled.
29:10 To thee, O Lord, will I cry: * and I will make supplication to my God.
29:11 What profit is there in my blood, * whilst I go down to corruption?
29:12 Shall dust confess to thee, * or declare thy truth?
29:13 The Lord hath heard, and hath had mercy on me: * the Lord became my helper.
29:14 Thou hast turned for me my mourning into joy: * thou hast cut my sackcloth, and hast compassed me with gladness:
29:15 To the end that my glory may sing to thee, and I may not regret: * O Lord my God, I will give praise to thee for ever.
V. Glory be to the Father, and to the Son, * and to the Holy Ghost.
R. As it was in the beginning, is now, * and ever shall be, world without end. Amen.

Ant. Worship the Lord * in His holy courts.
Ant. In tua justítia
Psalmus 30 [5]
30:1 In te, Dómine, sperávi non confúndar in ætérnum: * in justítia tua líbera me.
30:2 Inclína ad me aurem tuam, * accélera ut éruas me.
30:3 Esto mihi in Deum protectórem, et in domum refúgii: * ut salvum me fácias.
30:4 Quóniam fortitúdo mea, et refúgium meum es tu: * et propter nomen tuum dedúces me, et enútries me.
30:5 Edúces me de láqueo hoc, quem abscondérunt mihi: * quóniam tu es protéctor meus.
30:6 In manus tuas comméndo spíritum meum: * redemísti me, Dómine, Deus veritátis.
30:7 Odísti observántes vanitátes, * supervácue.
30:8 Ego autem in Dómino sperávi: * exsultábo, et lætábor in misericórdia tua.
30:9 Quóniam respexísti humilitátem meam, * salvásti de necessitátibus ánimam meam.
30:9 Nec conclusísti me in mánibus inimíci: * statuísti in loco spatióso pedes meos.
30:10 Miserére mei, Dómine, quóniam tríbulor: * conturbátus est in ira óculus meus, ánima mea, et venter meus:
30:11 Quóniam defécit in dolóre vita mea: * et anni mei in gemítibus.
30:12 Infirmáta est in paupertáte virtus mea: * et ossa mea conturbáta sunt.
30:13 Super omnes inimícos meos factus sum oppróbrium et vicínis meis valde: * et timor notis meis.
30:14 Qui vidébant me, foras fugérunt a me: * oblivióni datus sum, tamquam mórtuus a corde.
30:15 Factus sum tamquam vas pérditum: * quóniam audívi vituperatiónem multórum commorántium in circúitu.
30:16 In eo dum convenírent simul advérsum me, * accípere ánimam meam consiliáti sunt.
30:17 Ego autem in te sperávi, Dómine: * dixi: Deus meus es tu: in mánibus tuis sortes meæ.
30:18 Éripe me de manu inimicórum meórum, * et a persequéntibus me.
30:19 Illústra fáciem tuam super servum tuum, salvum me fac in misericórdia tua: * Dómine, non confúndar, quóniam invocávi te.
30:19 Erubéscant ímpii, et deducántur in inférnum: * muta fiant lábia dolósa.
30:19 Quæ loquúntur advérsus justum iniquitátem: * in supérbia, et in abusióne.
30:20 Quam magna multitúdo dulcédinis tuæ, Dómine, * quam abscondísti timéntibus te.
30:21 Perfecísti eis, qui sperant in te, * in conspéctu filiórum hóminum.
30:22 Abscóndes eos in abscóndito faciéi tuæ * a conturbatióne hóminum.
30:23 Próteges eos in tabernáculo tuo * a contradictióne linguárum.
30:24 Benedíctus Dóminus: * quóniam mirificávit misericórdiam suam mihi in civitáte muníta.
30:25 Ego autem dixi in excéssu mentis meæ: * Projéctus sum a fácie oculórum tuórum.
30:25 Ideo exaudísti vocem oratiónis meæ, * dum clamárem ad te.
30:25 Dilígite Dóminum omnes sancti ejus: * quóniam veritátem requíret Dóminus, et retríbuet abundánter faciéntibus supérbiam.
30:25 Viríliter ágite, et confortétur cor vestrum, * omnes, qui sperátis in Dómino.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
10
Ant. Deliver me
Psalm 30 [5]
30:1 In thee, O Lord, have I hoped, let me never be confounded: * deliver me in thy justice.
30:2 Bow down thy ear to me: * make haste to deliver me.
30:3 Be thou unto me a God, a protector, and a house of refuge, * to save me.
30:4 For thou art my strength and my refuge; * and for thy name’s sake thou wilt lead me, and nourish me.
30:5 Thou wilt bring me out of this snare, which they have hidden for me: * for thou art my protector.
30:6 Into thy hands I commend my spirit: * thou hast redeemed me, O Lord, the God of truth.
30:7 Thou hast hated them that regard vanities, * to no purpose.
30:8 But I have hoped in the Lord: * I will be glad and rejoice in thy mercy.
30:9 For thou hast regarded my humility, * thou hast saved my soul out of distresses.
30:9 And thou hast not shut me up in the hands of the enemy: * thou hast set my feet in a spacious place.
30:10 Have mercy on me, O Lord, for I am afflicted: * my eye is troubled with wrath, my soul, and my belly:
30:11 For my life is wasted with grief: * and my years in sighs.
30:12 My strength is weakened through poverty * and my bones are disturbed.
30:13 I am become a reproach among all my enemies, and very much to my neighbours; * and a fear to my acquaintance.
30:14 They that saw me without fled from me. * I am forgotten as one dead from the heart.
30:15 I am become as a vessel that is destroyed. * For I have heard the blame of many that dwell round about.
30:16 While they assembled together against me, * they consulted to take away my life.
30:17 But I have put my trust in thee, O Lord: * I said: Thou art my God. My lots are in thy hands.
30:18 Deliver me out of the hands of my enemies; * and from them that persecute me
30:19 Make thy face to shine upon thy servant; save me in thy mercy. * Let me not be confounded, O Lord, for I have called upon thee.
30:19 Let the wicked be ashamed, and be brought down to hell. * Let deceitful lips be made dumb.
30:19 Which speak iniquity against the just, * with pride and abuse.
30:20 How great is the multitude of thy sweetness, O Lord, * which thou hast hidden for them that fear thee!
30:21 Which thou hast wrought for them that hope in thee, * in the sight of the sons of men.
30:22 Thou shalt hide them in the secret of thy face, * from the disturbance of men.
30:23 Thou shalt protect them in thy tabernacle * from the contradiction of tongues.
30:24 Blessed be the Lord, * for he hath shewn his wonderful mercy to me in a fortified city.
30:25 But I said in the excess of my mind: * I am cast away from before thy eyes.
30:25 Therefore thou hast heard the voice of my prayer, * when I cried to thee.
30:25 O love the Lord, all ye his saints: * for the Lord will require truth, and will repay them abundantly that act proudly.
30:25 Do ye manfully, and let your heart be strengthened, * all ye that hope in the Lord.
V. Glory be to the Father, and to the Son, * and to the Holy Ghost.
R. As it was in the beginning, is now, * and ever shall be, world without end. Amen.

Psalmus 31 [6]
31:1 Beáti quorum remíssæ sunt iniquitátes: * et quorum tecta sunt peccáta.
31:2 Beátus vir, cui non imputávit Dóminus peccátum, * nec est in spíritu ejus dolus.
31:3 Quóniam tácui, inveteravérunt ossa mea, * dum clamárem tota die.
31:4 Quóniam die ac nocte graváta est super me manus tua: * convérsus sum in ærúmna mea, dum confígitur spina.
31:5 Delíctum meum cógnitum tibi feci: * et injustítiam meam non abscóndi.
31:6 Dixi: Confitébor advérsum me injustítiam meam Dómino: * et tu remisísti impietátem peccáti mei.
31:7 Pro hac orábit ad te omnis sanctus, * in témpore opportúno.
31:8 Verúmtamen in dilúvio aquárum multárum, * ad eum non approximábunt.
31:9 Tu es refúgium meum a tribulatióne, quæ circúmdedit me: * exsultátio mea, érue me a circumdántibus me.
31:10 Intelléctum tibi dabo, et ínstruam te in via hac, qua gradiéris: * firmábo super te óculos meos.
31:11 Nolíte fíeri sicut equus et mulus, * quibus non est intelléctus.
31:12 In camo et freno maxíllas eórum constrínge, * qui non appróximant ad te.
31:13 Multa flagélla peccatóris, * sperántem autem in Dómino misericórdia circúmdabit.
31:14 Lætámini in Dómino et exsultáte, justi, * et gloriámini, omnes recti corde.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. In tua justítia * líbera me, Dómine.
11

Psalm 31 [6]
31:1 Blessed are those whose iniquities are forgiven * and whose sins are covered.
31:2 Blessed is the man to whom the Lord hath not imputed sin, * and in whose spirit there is no guile.
31:2 Because I was silent my bones grew old; * whilst I cried out all the day long.
31:4 For day and night thy hand was heavy upon me: * I am turned in my anguish, whilst the thorn is fastened.
31:5 I have acknowledged my sin to thee, * and my injustice I have not concealed.
31:6 I said I will confess against myself my injustice to the Lord: * and thou hast forgiven the wickedness of my sin.
31:7 For this shall every one that is holy pray to thee * in a seasonable time.
31:8 And yet in a flood of many waters, * they shall not come nigh unto him.
31:9 Thou art my refuge from the trouble which hath encompassed me: * my joy, deliver me from them that surround me.
31:10 I will give thee understanding, and I will instruct thee in this way, in which thou shalt go: * I will fix my eyes upon thee.
31:12 Do not become like the horse and the mule, * who have no understanding.
31:13 With bit and bridle bind fast their jaws, * who come not near unto thee.
31:13 Many are the scourges of the sinner, * but mercy shall encompass him that hopeth in the Lord.
31:14 Be glad in the Lord, and rejoice, ye just, * and glory, all ye right of heart.
V. Glory be to the Father, and to the Son, * and to the Holy Ghost.
R. As it was in the beginning, is now, * and ever shall be, world without end. Amen.

Ant. Deliver me * in Thy righteousness.
Ant. Rectos décet
Psalmus 32 [7]
32:1 Exsultáte, justi, in Dómino: * rectos decet collaudátio.
32:2 Confitémini Dómino in cíthara: * in psaltério decem chordárum psállite illi.
32:3 Cantáte ei cánticum novum: * bene psállite ei in vociferatióne.
32:4 Quia rectum est verbum Dómini, * et ómnia ópera ejus in fide.
32:5 Díligit misericórdiam et judícium: * misericórdia Dómini plena est terra.
32:6 Verbo Dómini cæli firmáti sunt: * et spíritu oris ejus omnis virtus eórum.
32:7 Cóngregans sicut in utre aquas maris: * ponens in thesáuris abýssos.
32:8 Tímeat Dóminum omnis terra: * ab eo autem commoveántur omnes inhabitántes orbem.
32:9 Quóniam ipse dixit, et facta sunt: * ipse mandávit, et creáta sunt.
32:10 Dóminus díssipat consília géntium: * réprobat autem cogitatiónes populórum, et réprobat consília príncipum.
32:11 Consílium autem Dómini in ætérnum manet: * cogitatiónes cordis ejus in generatióne et generatiónem.
32:12 Beáta gens, cujus est Dóminus, Deus ejus: * pópulus, quem elégit in hereditátem sibi.
32:13 De cælo respéxit Dóminus: * vidit omnes fílios hóminum.
32:14 De præparáto habitáculo suo * respéxit super omnes, qui hábitant terram.
32:15 Qui finxit sigillátim corda eórum: * qui intélligit ómnia ópera eórum.
32:16 Non salvátur rex per multam virtútem: * et gigas non salvábitur in multitúdine virtútis suæ.
32:17 Fallax equus ad salútem: * in abundántia autem virtútis suæ non salvábitur.
32:18 Ecce, óculi Dómini super metuéntes eum: * et in eis, qui sperant super misericórdia ejus:
32:19 Ut éruat a morte ánimas eórum: * et alat eos in fame.
32:20 Ánima nostra sústinet Dóminum: * quóniam adjútor et protéctor noster est.
32:21 Quia in eo lætábitur cor nostrum: * et in nómine sancto ejus sperávimus.
32:22 Fiat misericórdia tua, Dómine, super nos: * quemádmodum sperávimus in te.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
12
Ant. Praise is comely
Psalm 32 [7]
32:1 Rejoice in the Lord, O ye just: * praise becometh the upright.
32:2 Give praise to the Lord on the harp; * sing to him with the psaltery, the instrument of ten strings.
32:3 Sing to him a new canticle, * sing well unto him with a loud noise.
32:4 For the word of the Lord is right, * and all his works are done with faithfulness.
32:5 He loveth mercy and judgment; * the earth is full of the mercy of the Lord.
32:6 By the word of the Lord the heavens were established; * and all the power of them by the spirit of his mouth:
32:7 Gathering together the waters of the sea, as in a vessel; * laying up the depths in storehouses.
32:8 Let all the earth fear the Lord, * and let all the inhabitants of the world be in awe of him.
32:9 For he spoke and they were made: * he commanded and they were created.
32:10 The Lord bringeth to nought the counsels of nations; * and he rejecteth the devices of people, and casteth away the counsels of princes.
32:11 But the counsel of the Lord standeth for ever: * the thoughts of his heart to all generations.
32:12 Blessed is the nation whose God is the Lord: * the people whom he hath chosen for his inheritance.
32:13 The Lord hath looked from heaven: * he hath beheld all the sons of men.
32:14 From his habitation which he hath prepared, * he hath looked upon all that dwell on the earth.
32:15 He who hath made the hearts of every one of them: * who understandeth all their works.
32:16 The king is not saved by a great army: * nor shall the giant be saved by his own great strength.
32:17 Vain is the horse for safety: * neither shall he be saved by the abundance of his strength.
32:18 Behold the eyes of the Lord are on them that fear him: * and on them that hope in his mercy.
32:19 To deliver their souls from death; * and feed them in famine.
32:20 Our soul waiteth for the Lord: * for he is our helper and protector.
32:21 For in him our heart shall rejoice: * and in his holy name we have trusted.
32:22 Let thy mercy, O Lord, be upon us, * as we have hoped in thee.
V. Glory be to the Father, and to the Son, * and to the Holy Ghost.
R. As it was in the beginning, is now, * and ever shall be, world without end. Amen.

Psalmus 33 [8]
33:1 Benedícam Dóminum in omni témpore: * semper laus ejus in ore meo.
33:2 In Dómino laudábitur ánima mea: * áudiant mansuéti, et læténtur.
33:3 Magnificáte Dóminum mecum: * et exaltémus nomen ejus in idípsum.
33:4 Exquisívi Dóminum, et exaudívit me: * et ex ómnibus tribulatiónibus meis erípuit me.
33:5 Accédite ad eum, et illuminámini: * et fácies vestræ non confundéntur.
33:6 Iste pauper clamávit, et Dóminus exaudívit eum: * et de ómnibus tribulatiónibus ejus salvávit eum.
33:7 Immíttet Ángelus Dómini in circúitu timéntium eum: * et erípiet eos.
33:8 Gustáte, et vidéte quóniam suávis est Dóminus: * beátus vir, qui sperat in eo.
33:9 Timéte Dóminum, omnes sancti ejus: * quóniam non est inópia timéntibus eum.
33:10 Dívites eguérunt et esuriérunt: * inquiréntes autem Dóminum non minuéntur omni bono.
33:12 Veníte, filii, audíte me: * timórem Dómini docébo vos.
33:13 Quis est homo qui vult vitam: * díligit dies vidére bonos?
33:14 Próhibe linguam tuam a malo: * et lábia tua ne loquántur dolum.
33:15 Divérte a malo, et fac bonum: * inquíre pacem, et perséquere eam.
33:16 Óculi Dómini super justos: * et aures ejus in preces eórum.
33:17 Vultus autem Dómini super faciéntes mala: * ut perdat de terra memóriam eórum.
33:18 Clamavérunt justi, et Dóminus exaudívit eos: * et ex ómnibus tribulatiónibus eórum liberávit eos.
33:19 Juxta est Dóminus iis, qui tribuláto sunt corde: * et húmiles spíritu salvábit.
33:20 Multæ tribulatiónes justórum: * et de ómnibus his liberábit eos Dóminus.
33:21 Custódit Dóminus ómnia ossa eórum: * unum ex his non conterétur.
33:22 Mors peccatórum péssima: * et qui odérunt justum, delínquent.
33:23 Rédimet Dóminus ánimas servórum suórum: * et non delínquent omnes qui sperant in eo.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Rectos décet * collaudátio.
13

Psalm 33 [8]
33:1 I will bless the Lord at all times, * his praise shall be always in my mouth.
33:2 In the Lord shall my soul be praised: * let the meek hear and rejoice.
33:3 O magnify the Lord with me; * and let us extol his name together.
33:4 I sought the Lord, and he heard me; * and he delivered me from all my troubles.
33:5 Come ye to him and be enlightened: * and your faces shall not be confounded.
33:6 This poor man cried, and the Lord heard him: * and saved him out of all his troubles.
33:7 The Angel of the Lord shall encamp round about them that fear him: * and shall deliver them.
33:8 O taste, and see that the Lord is sweet: * blessed is the man that hopeth in him.
33:9 Fear the Lord, all ye his saints: * for there is no want to them that fear him.
33:10 The rich have wanted, and have suffered hunger: * but they that seek the Lord shall not be deprived of any good.
33:12 Come, children, hearken to me: * I will teach you the fear of the Lord.
33:13 Who is the man that desireth life: * who loveth to see good days?
33:14 Keep thy tongue from evil, * and thy lips from speaking guile.
33:15 Turn away from evil and do good: * seek after peace and pursue it.
33:16 The eyes of the Lord are upon the just: * and his ears unto their prayers.
33:17 But the countenance of the Lord is against them that do evil things: * to cut off the remembrance of them from the earth.
33:18 The just cried, and the Lord heard them: * and delivered them out of all their troubles.
33:19 The Lord is nigh unto them that are of a contrite heart: * and he will save the humble of spirit.
33:20 Many are the afflictions of the just; * but out of them all will the Lord deliver them.
33:21 The Lord keepeth all their bones, * not one of them shall be broken.
33:22 The death of the wicked is very evil: * and they that hate the just shall be guilty.
33:23 The Lord will redeem the souls of his servants: * and none of them that trust in him shall offend.
V. Glory be to the Father, and to the Son, * and to the Holy Ghost.
R. As it was in the beginning, is now, * and ever shall be, world without end. Amen.

Ant. Praise is comely * for the upright.
Ant. Expúgna
Psalmus 34 [9]
34:1 Júdica, Dómine, nocéntes me, * expúgna impugnántes me.
34:2 Apprehénde arma et scutum: * et exsúrge in adjutórium mihi.
34:3 Effúnde frámeam, et conclúde advérsus eos, qui persequúntur me: * dic ánimæ meæ: Salus tua ego sum.
34:4 Confundántur et revereántur, * quæréntes ánimam meam.
34:5 Avertántur retrórsum, et confundántur * cogitántes mihi mala.
34:6 Fiant tamquam pulvis ante fáciem venti: * et Ángelus Dómini coárctans eos.
34:7 Fiat via illórum ténebræ et lúbricum: * et Ángelus Dómini pérsequens eos.
34:8 Quóniam gratis abscondérunt mihi intéritum láquei sui: * supervácue exprobravérunt ánimam meam.
34:9 Véniat illi láqueus, quem ignórat: et cáptio, quam abscóndit, apprehéndat eum: * et in láqueum cadat in ipsum.
34:10 Ánima autem mea exsultábit in Dómino: * et delectábitur super salutári suo.
34:10 Omnia ossa mea dicent: * Dómine, quis símilis tibi?
34:10 Erípiens ínopem de manu fortiórum ejus: * egénum et páuperem a diripiéntibus eum.
34:11 Surgéntes testes iníqui, * quæ ignorábam interrogábant me.
34:12 Retribuébant mihi mala pro bonis: * sterilitátem ánimæ meæ.
34:13 Ego autem cum mihi molésti essent, * induébar cilício.
34:14 Humiliábam in jejúnio ánimam meam: * et orátio mea in sinu meo convertétur.
34:15 Quasi próximum, et quasi fratrem nostrum, sic complacébam: * quasi lugens et contristátus, sic humiliábar.
34:16 Et advérsum me lætáti sunt, et convenérunt: * congregáta sunt super me flagélla, et ignorávi.
34:17 Dissipáti sunt, nec compúncti, tentavérunt me, subsannavérunt me subsannatióne: * frenduérunt super me déntibus suis.
34:17 Dómine, quando respícies? * restítue ánimam meam a malignitáte eórum, a leónibus únicam meam.
34:18 Confitébor tibi in ecclésia magna, * in pópulo gravi laudábo te.
34:19 Non supergáudeant mihi qui adversántur mihi iníque: * qui odérunt me gratis et ánnuunt óculis.
34:20 Quóniam mihi quidem pacífice loquebántur: * et in iracúndia terræ loquéntes, dolos cogitábant.
34:21 Et dilatavérunt super me os suum: * dixérunt: Euge, euge, vidérunt óculi nostri.
34:22 Vidísti, Dómine, ne síleas: * Dómine, ne discédas a me.
34:23 Exsúrge et inténde judício meo: * Deus meus, et Dóminus meus in causam meam.
34:24 Júdica me secúndum justítiam tuam, Dómine, Deus meus, * et non supergáudeant mihi.
34:25 Non dicant in córdibus suis: Euge, euge, ánimæ nostræ: * nec dicant: Devorávimus eum.
34:26 Erubéscant et revereántur simul, * qui gratulántur malis meis.
34:27 Induántur confusióne et reveréntia * qui magna loquúntur super me.
34:28 Exsúltent et læténtur qui volunt justítiam meam: * et dicant semper: Magnificétur Dóminus qui volunt pacem servi ejus.
34:28 Et lingua mea meditábitur justítiam tuam, * tota die laudem tuam.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
14
Ant. Fight against them
Psalm 34 [9]
34:1 Judge thou, O Lord, them that wrong me: * overthrow them that fight against me.
34:2 Take hold of arms and shield: * and rise up to help me.
34:3 Bring out the sword, and shut up the way against them that persecute me: * say to my soul: I am thy salvation.
34:4 Let them be confounded and ashamed * that seek after my soul.
34:5 Let them be turned back and be confounded * that devise against me.
34:6 Let them become as dust before the wind: * and let the Angel of the Lord straiten them.
34:7 Let their way become dark and slippery; * and let the Angel of the Lord pursue them.
34:8 For without cause they have hidden their net for me unto destruction: * without cause they have upbraided my soul.
34:9 Let the snare which he knoweth not come upon him: and let the net which he hath hidden catch him: * and into that very snare let them fall.
34:10 But my soul shall rejoice in the Lord; * and shall be delighted in his salvation.
34:10 All my bones shall say: * Lord, who is like to thee?
34:10 Who deliverest the poor from the hand of them that are stronger than he; * the needy and the poor from them that strip him.
34:11 Unjust witnesses rising up * have asked me things I knew not.
34:12 They repaid me evil for good: * to the depriving me of my soul.
34:13 But as for me, when they were troublesome to me, * I was clothed with haircloth.
34:14 I humbled my soul with fasting; * and my prayer shall be turned into my bosom.
34:15 As a neighbour and as an own brother, so did I please: * as one mourning and sorrowful so was I humbled.
34:16 But they rejoiced against me, and came together: * scourges were gathered together upon me, and I knew not.
34:17 They were separated, and repented not: they tempted me, they scoffed at me with scorn: * they gnashed upon me with their teeth.
34:17 Lord, when wilt thou look upon me? * rescue thou my soul from their malice: my only one from the lions.
34:18 I will give thanks to thee in a great church; * I will praise thee in a strong people.
34:19 Let not them that are my enemies wrongfully rejoice over me: * who have hated me without cause, and wink with the eyes.
34:20 For they spoke indeed peaceably to me; * and speaking in the anger of the earth they devised guile.
34:21 And they opened their mouth wide against me; * they said: Well done, well done, our eyes have seen it.
34:22 Thou hast seen, O Lord, be not thou silent: * O Lord, depart not from me.
34:23 Arise, and be attentive to my judgment: * to my cause, my God, and my Lord.
34:24 Judge me, O Lord my God according to thy justice, * and let them not rejoice over me.
34:25 Let them not say in their hearts: It is well, it is well, to our mind: * neither let them say: We have swallowed him up.
34:26 Let them blush: and be ashamed together, * who rejoice at my evils.
34:27 Let them be clothed with confusion and shame, * who speak great things against me.
34:28 Let them rejoice and be glad, who are well pleased with my justice, * and let them say always: The Lord be magnified, who delights in the peace of his servant.
34:28 And my tongue shall meditate thy justice, * thy praise all the day long.
V. Glory be to the Father, and to the Son, * and to the Holy Ghost.
R. As it was in the beginning, is now, * and ever shall be, world without end. Amen.

Psalmus 35 [10]
35:1 Dixit injústus ut delínquat in semetípso: * non est timor Dei ante óculos ejus.
35:2 Quóniam dolóse egit in conspéctu ejus: * ut inveniátur iníquitas ejus ad ódium.
35:3 Verba oris ejus iníquitas, et dolus: * nóluit intellígere ut bene ágeret.
35:4 Iniquitátem meditátus est in cubíli suo: * ástitit omni viæ non bonæ, malítiam autem non odívit.
35:5 Dómine, in cælo misericórdia tua: * et véritas tua usque ad nubes.
35:6 Justítia tua sicut montes Dei: * judícia tua abýssus multa.
35:7 Hómines, et juménta salvábis, Dómine: * quemádmodum multiplicásti misericórdiam tuam, Deus.
35:8 Fílii autem hóminum, * in tégmine alárum tuárum sperábunt.
35:9 Inebriabúntur ab ubertáte domus tuæ: * et torrénte voluptátis tuæ potábis eos.
35:10 Quóniam apud te est fons vitæ: * et in lúmine tuo vidébimus lumen.
35:11 Præténde misericórdiam tuam sciéntibus te, * et justítiam tuam his, qui recto sunt corde.
35:12 Non véniat mihi pes supérbiæ: * et manus peccatóris non móveat me.
35:13 Ibi cecidérunt qui operántur iniquitátem: * expúlsi sunt, nec potuérunt stare.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Expúgna * impugnántes me.
15

Psalm 35 [10]
35:1 The unjust hath said within himself, that he would sin: * there is no fear of God before his eyes.
35:2 For in his sight he hath done deceitfully, * that his iniquity may be found unto hatred.
35:3 The words of his mouth are iniquity and guile: * he would not understand that he might do well.
35:4 He hath devised iniquity on his bed, * he hath set himself on every way that is not good: but evil he hath not hated.
35:5 O Lord, thy mercy is in heaven, * and thy truth reacheth even to the clouds.
35:6 Thy justice is as the mountains of God, * thy judgments are a great deep.
35:7 Men and beasts thou wilt preserve, O Lord: * O how hast thou multiplied thy mercy, O God!
35:8 But the children of men * shall put their trust under the covert of thy wings.
35:9 They shall be inebriated with the plenty of thy house; * and thou shalt make them drink of the torrent of thy pleasure.
35:10 For with thee is the fountain of life; * and in thy light we shall see light.
35:11 Extend thy mercy to them that know thee, * and thy justice to them that are right in heart.
35:12 Let not the foot of pride come to me, * and let not the hand of the sinner move me.
35:13 There the workers of iniquity are fallen, * they are cast out, and could not stand.
V. Glory be to the Father, and to the Son, * and to the Holy Ghost.
R. As it was in the beginning, is now, * and ever shall be, world without end. Amen.

Ant. Fight against them * that fight against me.
Ant. Revéla Dómino viam tuam.
Psalmus 36 [11]
36:1 Noli æmulári in malignántibus: * neque zeláveris faciéntes iniquitátem.
36:2 Quóniam tamquam fœnum velóciter aréscent: * et quemádmodum ólera herbárum cito décident.
36:3 Spera in Dómino, et fac bonitátem: * et inhábita terram, et pascéris in divítiis ejus.
36:4 Delectáre in Dómino: * et dabit tibi petitiónes cordis tui.
36:5 Revéla Dómino viam tuam, et spera in eo: * et ipse fáciet.
36:6 Et edúcet quasi lumen justítiam tuam: et judícium tuum tamquam merídiem: * súbditus esto Dómino, et ora eum.
36:7 Noli æmulári in eo, qui prosperátur in via sua: * in hómine faciénte injustítias.
36:8 Désine ab ira, et derelínque furórem: * noli æmulári ut malignéris.
36:9 Quóniam qui malignántur, exterminabúntur: * sustinéntes autem Dóminum, ipsi hereditábunt terram.
36:10 Et adhuc pusíllum, et non erit peccátor: * et quæres locum ejus et non invénies.
36:11 Mansuéti autem hereditábunt terram: * et delectabúntur in multitúdine pacis.
36:12 Observábit peccátor justum: * et stridébit super eum déntibus suis.
36:13 Dóminus autem irridébit eum: * quóniam próspicit quod véniet dies ejus.
36:14 Gládium evaginavérunt peccatóres: * intendérunt arcum suum,
36:15 Ut dejíciant páuperem et ínopem: * ut trucídent rectos corde.
36:15 Gládius eórum intret in corda ipsórum: * et arcus eórum confringátur.
36:16 Mélius est módicum justo, * super divítias peccatórum multas.
36:17 Quóniam bráchia peccatórum conteréntur: * confírmat autem justos Dóminus.
36:18 Novit Dóminus dies immaculatórum: * et heréditas eórum in ætérnum erit.
36:19 Non confundéntur in témpore malo, et in diébus famis saturabúntur: * quia peccatóres períbunt.
36:20 Inimíci vero Dómini mox ut honorificáti fúerint et exaltáti: * deficiéntes, quemádmodum fumus defícient.
36:21 Mutuábitur peccátor, et non solvet: * justus autem miserétur et tríbuet.
36:22 Quia benedicéntes ei hereditábunt terram: * maledicéntes autem ei disperíbunt.
36:23 Apud Dóminum gressus hóminis dirigéntur: * et viam ejus volet.
36:24 Cum cecíderit non collidétur: * quia Dóminus suppónit manum suam.
36:25 Júnior fui, étenim sénui: * et non vidi justum derelíctum, nec semen ejus quærens panem.
36:26 Tota die miserétur et cómmodat: * et semen illíus in benedictióne erit.
36:27 Declína a malo, et fac bonum: * et inhábita in sǽculum sǽculi.
36:28 Quia Dóminus amat judícium, et non derelínquet sanctos suos: * in ætérnum conservabúntur.
36:29 Injústi puniéntur: * et semen impiórum períbit.
36:29 Justi autem hereditábunt terram: * et inhabitábunt in sǽculum sǽculi super eam.
36:30 Os justi meditábitur sapiéntiam, * et lingua ejus loquétur judícium.
36:31 Lex Dei ejus in corde ipsíus, * et non supplantabúntur gressus ejus.
36:32 Consíderat peccátor justum: * et quærit mortificáre eum.
36:33 Dóminus autem non derelínquet eum in mánibus ejus: * nec damnábit eum, cum judicábitur illi.
36:34 Exspécta Dóminum, et custódi viam ejus: et exaltábit te ut hereditáte cápias terram: * cum períerint peccatóres vidébis.
36:35 Vidi ímpium superexaltátum, * et elevátum sicut cedros Líbani.
36:36 Et transívi, et ecce non erat: * et quæsívi eum, et non est invéntus locus ejus.
36:37 Custódi innocéntiam, et vide æquitátem: * quóniam sunt relíquiæ hómini pacífico.
36:38 Injústi autem disperíbunt simul: * relíquiæ impiórum interíbunt.
36:39 Salus autem justórum a Dómino: * et protéctor eórum in témpore tribulatiónis.
36:40 Et adjuvábit eos Dóminus et liberábit eos: * et éruet eos a peccatóribus, et salvábit eos: quia speravérunt in eo.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.
16
Ant. Show
Psalm 36 [11]
36:1 Be not emulous of evildoers; * nor envy them that work iniquity.
36:2 For they shall shortly wither away as grass, * and as the green herbs shall quickly fall.
36:3 Trust in the Lord, and do good, * and dwell in the land, and thou shalt be fed with its riches.
36:4 Delight in the Lord, * and he will give thee the requests of thy heart.
36:5 Commit thy way to the Lord, and trust in him, * and he will do it.
36:6 And he will bring forth thy justice as the light, and thy judgment as the noonday: * be subject to the Lord and pray to him.
36:7 Envy not the man who prospereth in his way; * the man who doth unjust things.
36:8 Cease from anger, and leave rage; * have no emulation to do evil.
36:9 For the evildoers shall be cut off: * but they that wait upon the Lord shall inherit the land.
36:10 For yet a little while, and the wicked shall not be: * and thou shalt seek his place, and shalt not find it.
36:11 But the meek shall inherit the land, * and shall delight in abundance of peace.
36:12 The sinner shall watch the just man: * and shall gnash upon him with his teeth.
36:13 But the Lord shall laugh at him: * for he foreseeth that his day shall come.
36:14 The wicked have drawn out the sword: * they have bent their bow.
36:15 To cast down the poor and needy, * to kill the upright of heart.
36:15 Let their sword enter into their own hearts, * and let their bow be broken.
36:16 Better is a little to the just, * than the great riches of the wicked.
36:17 For the arms of the wicked shall be broken in pieces; * but the Lord strengtheneth the just.
36:18 The Lord knoweth the days of the undefiled; * and their inheritance shall be for ever.
36:19 They shall not be confounded in the evil time; and in the days of famine they shall be filled, * because the wicked shall perish.
36:20 And the enemies of the Lord, presently after they shall be honoured and exalted, * shall come to nothing and vanish like smoke.
36:21 The sinner shall borrow, and not pay again; * but the just sheweth mercy and shall give.
36:22 For such as bless him shall inherit the land: * but such as curse him shall perish.
36:23 With the Lord shall the steps of a man be directed, * and he shall like well his way.
36:24 When he shall fall he shall not be bruised, * for the Lord putteth his hand under him.
36:25 I have been young, and now am old; * and I have not seen the just forsaken, nor his seed seeking bread.
36:26 He sheweth mercy, and lendeth all the day long; * and his seed shall be in blessing.
36:27 Decline from evil and do good, * and dwell for ever and ever.
36:28 For the Lord loveth judgment, and will not forsake his saints: * they shall be preserved for ever.
36:29 The unjust shall be punished, * and the seed of the wicked shall perish.
36:29 But the just shall inherit the land, * and shall dwell therein for evermore.
36:30 The mouth of the just shall meditate wisdom: * and his tongue shall speak judgment.
36:31 The law of his God is in his heart, * and his steps shall not be supplanted.
36:32 The wicked watcheth the just man, * and seeketh to put him to death.
36:33 But the Lord will not leave him in his hands; * nor condemn him when he shall be judged.
36:34 Expect the Lord and keep his way: and he will exalt thee to inherit the land: * when the sinners shall perish thou shalt see.
36:35 I have seen the wicked highly exalted, * and lifted up like the cedars of Libanus.
36:36 And I passed by, and lo, he was not: * and I sought him and his place was not found.
36:37 Keep innocence, and behold justice: * for there are remnants for the peaceable man.
36:38 But the unjust shall be destroyed together: * the remnants of the wicked shall perish.
36:39 But the salvation of the just is from the Lord, * and he is their protector in the time of trouble.
36:40 And the Lord will help them and deliver them: * and he will rescue them from the wicked, and save them, because they have hoped in him.
V. Glory be to the Father, and to the Son, * and to the Holy Ghost.
R. As it was in the beginning, is now, * and ever shall be, world without end. Amen.

Psalmus 37 [12]
37:1 Dómine, ne in furóre tuo árguas me, * neque in ira tua corrípias me.
37:2 Quóniam sagíttæ tuæ infíxæ sunt mihi: * et confirmásti super me manum tuam.
37:3 Non est sánitas in carne mea a fácie iræ tuæ: * non est pax óssibus meis a fácie peccatórum meórum.
37:4 Quóniam iniquitátes meæ supergréssæ sunt caput meum: * et sicut onus grave gravátæ sunt super me.
37:5 Putruérunt et corrúptæ sunt cicatríces meæ, * a fácie insipiéntiæ meæ.
37:6 Miser factus sum, et curvátus sum usque in finem: * tota die contristátus ingrediébar.
37:7 Quóniam lumbi mei impléti sunt illusiónibus: * et non est sánitas in carne mea.
37:8 Afflíctus sum, et humiliátus sum nimis: * rugiébam a gémitu cordis mei.
37:9 Dómine, ante te omne desidérium meum: * et gémitus meus a te non est abscónditus.
37:10 Cor meum conturbátum est, derelíquit me virtus mea: * et lumen oculórum meórum, et ipsum non est mecum.
37:12 Amíci mei, et próximi mei * advérsum me appropinquavérunt, et stetérunt.
37:13 Et qui juxta me erant, de longe stetérunt: * et vim faciébant qui quærébant ánimam meam.
37:14 Et qui inquirébant mala mihi, locúti sunt vanitátes: * et dolos tota die meditabántur.
37:15 Ego autem tamquam surdus non audiébam: * et sicut mutus non apériens os suum.
37:16 Et factus sum sicut homo non áudiens: * et non habens in ore suo redargutiónes.
37:17 Quóniam in te, Dómine, sperávi: * tu exáudies me, Dómine, Deus meus.
37:18 Quia dixi: Nequándo supergáudeant mihi inimíci mei: * et dum commovéntur pedes mei, super me magna locúti sunt.
37:19 Quóniam ego in flagélla parátus sum: * et dolor meus in conspéctu meo semper.
37:20 Quóniam iniquitátem meam annuntiábo: * et cogitábo pro peccáto meo.
37:21 Inimíci autem mei vivunt, et confirmáti sunt super me: * et multiplicáti sunt qui odérunt me iníque.
37:22 Qui retríbuunt mala pro bonis, detrahébant mihi: * quóniam sequébar bonitátem.
37:23 Ne derelínquas me, Dómine, Deus meus: * ne discésseris a me.
37:23 Inténde in adjutórium meum, * Dómine, Deus, salútis meæ.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Sicut erat in princípio, et nunc, et semper, * et in sǽcula sæculórum. Amen.

Ant. Revéla Dómino viam tuam.
17

Psalm 37 [12]
37:1 Rebuke me not, O Lord, in thy indignation; * nor chastise me in thy wrath.
37:2 For thy arrows are fastened in me: * and thy hand hath been strong upon me.
37:3 There is no health in my flesh, because of thy wrath: * there is no peace for my bones, because of my sins.
37:4 For my iniquities are gone over my head: * and as a heavy burden are become heavy upon me.
37:5 My sores are putrified and corrupted, * because of my foolishness.
37:6 I am become miserable, and am bowed down even to the end: * I walked sorrowful all the day long.
37:7 For my loins are filled with illusions; * and there is no health in my flesh.
37:8 I am afflicted and humbled exceedingly: * I roared with the groaning of my heart.
37:9 Lord, all my desire is before thee, * and my groaning is not hidden from thee.
37:10 My heart is troubled, my strength hath left me, * and the light of my eyes itself is not with me.
37:12 My friends and my neighbours * have drawn near, and stood against me.
37:13 And they that were near me stood afar off: * and they that sought my soul used violence.
37:14 And they that sought evils to me spoke vain things, * and studied deceits all the day long.
37:15 But I, as a deaf man, heard not: * and as a dumb man not opening his mouth.
37:16 And I became as a man that heareth not: * and that hath no reproofs in his mouth.
37:17 For in thee, O Lord, have I hoped: * thou wilt hear me, O Lord my God.
37:18 For I said: Lest at any time my enemies rejoice over me: * and whilst my feet are moved, they speak great things against me.
37:19 For I am ready for scourges: * and my sorrow is continually before me.
37:20 For I will declare my iniquity: * and I will think for my sin.
37:21 But my enemies live, and are stronger than I: * and they that hate me wrongfully are multiplied.
37:22 They that render evil for good, have detracted me, * because I followed goodness.
37:23 Forsake me not, O Lord my God: * do not thou depart from me.
37:23 Attend unto my help, * O Lord, the God of my salvation.
V. Glory be to the Father, and to the Son, * and to the Holy Ghost.
R. As it was in the beginning, is now, * and ever shall be, world without end. Amen.

Ant. Show * thy way unto the Lord.
V. Dómine in cælo misericórdia tua.
R. Et véritas tua usque ad nubes.
18
V. Thy mercy, O Lord, is in the heavens.
R. And thy faithfulness reacheth unto the clouds.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris:
V. Et ne nos indúcas in tentatiónem:
R. Sed líbera nos a malo.
Absolutio. Exáudi, Dómine Jesu Christe, preces servórum tuórum, et miserére nobis: Qui cum Patre et Spíritu Sancto vivis et regnas in sǽcula sæculórum. Amen.
19
Our Father, who art in heaven, Hallowed be thy name. Thy kingdom come. Thy will be done on earth as it is in heaven. Give us this day our daily bread. And forgive us our trespasses, as we forgive those who trespass against us.
V. And lead us not into temptation:
R. But deliver us from evil.
Absolution. O Lord Jesus Christ, graciously hear the prayers of Thy servants, and have mercy upon us, Who livest and reignest with the Father, and the Holy Ghost, ever world without end. Amen.

V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Benedictióne perpétua benedícat nos Pater ætérnus. Amen.

Lectio 1
Incipit Nahum Propheta
Nah 1:1-4
1 Onus Ninive. Liber visionis Nahum Elcesaei.
2 Deus aemulator, et ulciscens Dominus: ulciscens Dominus, et habens furorem: ulciscens Dominus in hostes suos, et irascens ipse inimicis suis.
3 Dominus patiens, et magnus fortitudine, et mundans non faciet innocentem. Dominus in tempestate et turbine viae ejus, et nebulae pulvis pedum ejus.
4 Increpans mare, et exsiccans illud, et omnia flumina ad desertum deducens.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Redemit populum suum, et liberavit eum: et venient, et exsultabunt in monte Sion: et gaudebunt de bonis Domini super frumento, vino, et oleo:
* Et ultra non esurient.
V. Eritque anima eorum quasi hortus irriguus.
R. Et ultra non esurient.
20

V. Grant, Lord, a blessing.
Benediction. May the Eternal Father bless us with an eternal blessing. Amen.

Reading 1
Lesson from the book of Nahum
Nah 1:1-4
1 The burden of Ninive. The book of the vision of Nahum the Elcesite.
2 The Lord is a jealous God, and a revenger: the Lord is a revenger, and hath wrath: the Lord taketh vengeance on his adversaries, and he is angry with his enemies.
3 The Lord is patient, and great in power, and will not cleanse and acquit the guilty. The Lord's ways are in a tempest, and a whirlwind, and clouds are the dust of his feet.
4 He rebuketh the sea, and drieth it up: and bringeth all the rivers to be a desert.
V. But thou, O Lord, have mercy upon us.
R. Thanks be to God.

R. He hath redeemed His people, and ransomed them therefore they shall come and sing in the height of Zion, and shall rejoice in the goodness of the Lord, for wheat, and for wine, and for oil
* And they shall hunger no more.
V. And their soul shall be as a watered garden.
R. And they shall hunger no more.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Unigénitus Dei Fílius nos benedícere et adjuváre dignétur. Amen.

Lectio 2
Nah 1:4-6
4 Infirmatus est Basan et Carmelus, et flos Libani elanguit,
5 Montes commoti sunt ab eo, et colles desolati sunt: et contremuit terra a facie ejus, et orbis, et omnes habitantes in eo.
6 Ante faciem indignationis ejus quis stabit? et quis resistet in ira furoris ejus? Indignatio ejus effusa est ut ignis, et petrae dissolutae sunt ab eo.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Angustiae mihi sunt undique, et quid eligam ignoro.
* Melius est mihi incidere in manus hominum, quam derelinquere legem Dei mei.
V. Si enim hoc egero, mors mihi est: si autem non egero, non effugiam manus vestras.
R. Melius est mihi incidere in manus hominum, quam derelinquere legem Dei mei.
21
V. Grant, Lord, a blessing.
Benediction. May the Son, the Sole-begotten, mercifully bless and keep us. Amen.

Reading 2
Nah 1:4-6
4 Basan languisheth and Carmel: and the dower of Libanus fadeth away.
5 The mountains tremble at him, and the hills are made desolate: and the earth hath quaked at his presence, and the world, and all that dwell therein.
6 Who can stand before the face of his indignation? and who shall resist in the fierceness of his anger? his indignation is poured out like fire: and the rocks are melted by him.
V. But thou, O Lord, have mercy upon us.
R. Thanks be to God.

R. I am straitened on every side, and know not what to choose.
* It is better for me to fall into the hands of men, than to sin against the law of my God.
V. For if I do this thing, it is death unto me and if I do it not, I cannot escape your hands.
R. It is better for me to fall into the hands of men, than to sin against the law of my God.
V. Jube, domne, benedícere.
Benedictio. Spíritus Sancti grátia illúminet sensus et corda nostra. Amen.

Lectio 3
Nah 1:7-10
7 Bonus Dominus, et confortans in die tribulationis, et sciens sperantes in se.
8 Et in diluvio praetereunte consummationem faciet loci ejus, et inimicos ejus persequentur tenebrae.
9 Quid cogitatis contra Dominum? Consummationem ipse faciet: non consurget duplex tribulatio,
10 Quia sicut spinae se invicem complectuntur, sic convivium eorum pariter potantium; consumentur quasi stipula ariditate plena.
V. Tu autem, Dómine, miserére nobis.
R. Deo grátias.

R. Misit Dominus Angelum suum, et conclusit ora leonum:
* Et non contaminaverunt: quia coram eo injustitia inventa non est in me.
V. Misit Deus misericordiam suam, et veritatem suam: animam meam eripuit de medio catulorum leonum.
R. Et non contaminaverunt: quia coram eo injustitia inventa non est in me.
V. Glória Patri, et Fílio, * et Spirítui Sancto.
R. Et non contaminaverunt: quia coram eo injustitia inventa non est in me.
22
V. Grant, Lord, a blessing.
Benediction. May the grace of the Holy Spirit enlighten all our hearts and minds. Amen.

Reading 3
Nah 1:7-10
7 The Lord is good and giveth strength in the day of trouble: and knoweth them that hope in him.
8 But with a flood that passeth by, he will make an utter end of the place thereof: and darkness shall pursue his enemies.
9 What do ye devise against the Lord? he will make an utter end: there shall not rise a double affliction.
10 For as thorns embrace one another: so while they are feasting and drinking together, they shall be consumed as stubble that is fully dry.
V. But thou, O Lord, have mercy upon us.
R. Thanks be to God.

R. The Lord hath sent His angel, and hath shut the lions' mouths, that
* They have not hurt me forasmuch as before Him innocency was found in me.
V. God hath sent forth His mercy and His truth, (and delivered) my soul from among the lions' whelps.
R. They have not hurt me forasmuch as before Him innocency was found in me.
V. Glory be to the Father, and to the Son, * and to the Holy Ghost.
R. They have not hurt me forasmuch as before Him innocency was found in me.
Reliqua omittuntur, nisi Laudes separandae sint.Skip the rest, unless praying Lauds separately.
Oratio {ex Proprio de Tempore}
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
Orémus
Excita, quaesumus, Domine, tuorum fidelium voluntates: ut divini operis fructum propensius exsequentes, pietatis tuae remedia majora percipiant.
Per Dóminum nostrum Jesum Christum, Fílium tuum: qui tecum vivit et regnat in unitáte Spíritus Sancti Deus, per ómnia sǽcula sæculórum.
R. Amen.
24
Prayer {from the Proper of the season}
V. O Lord, hear my prayer.
R. And let my cry come unto thee.
Let us pray.
Stir up, we beseech thee, Lord, the wills of thy faithful people, that they, plenteously bringing forth the fruit of good works, may of thee be plenteously rewarded.
Through Jesus Christ, thy Son our Lord, Who liveth and reigneth with thee, in the unity of the Holy Ghost, ever one God, world without end.
R. Amen.
Conclusio
V. Dómine, exáudi oratiónem meam.
R. Et clamor meus ad te véniat.
V. Benedicámus Dómino.
R. Deo grátias.
V. Fidélium ánimæ per misericórdiam Dei requiéscant in pace.
R. Amen.
Pater noster, qui es in cælis, sanctificétur nomen tuum: advéniat regnum tuum: fiat volúntas tua, sicut in cælo et in terra. Panem nostrum quotidiánum da nobis hódie: et dimítte nobis débita nostra, sicut et nos dimíttimus debitóribus nostris: et ne nos indúcas in tentatiónem: sed líbera nos a malo. Amen.
25
Conclusion
V. O Lord, hear my prayer.
R. And let my cry come unto thee.
V. Let us bless the Lord.
R. Thanks be to God.
V. May the souls of the faithful, through the mercy of God, rest in peace.
R. Amen.
Our Father, who art in heaven, Hallowed be thy name. Thy kingdom come. Thy will be done on earth as it is in heaven. Give us this day our daily bread. And forgive us our trespasses, as we forgive those who trespass against us. And lead us not into temptation: But deliver us from evil. Amen.

UNAMUNO ERA UN BUEN PENSADOR Y MAL ESCRITOR

Posted: 20 Nov 2016 10:02 AM PST

Unamuno no es tan buen escritor como parece. Sus novelas no hay por donde cogerlas pero cría fama y échate a dormir. La fama de Unamuno se la dio el encuentro o desencuentro que tuvo en la unoversidad salmantina con el general Millán Astrain de donde salió bajo la proteción de los falangistas de la escolta de doña Carmen Polo de Franco. Un profesor mío de Retórica el P. Penagos que Dios guarde decía que Unamuno era " una mona " y no precisamente la Mona Lisa. Empecé a leer su libro sobre su mocedad en Bilbao y hube de dejarlo, que ya es decir porque mi afición a la literatura data de muy antiguo. Ahora los zelotes lo encumbran con una pelicula sobre su exilio en Lazarote. No estuvo mal aquel ostracismo porque seguía cobrando sus haberes catedráticos, pero resultó una bomba publicitaria. Desde entonces, desde Unamuno, García Lorca, Machado, Miguel Hernandez y otros, nos hemos convertido en metecos en esta España nuestra vocinglera, desmemoriada, descamisada, gobernada por un don Tancredo y una "little woman" que no alcanza ni el medio metro de altura. En fin, todo un esperpento. Unamuno era una mona. Mal poeta, los versos no cuadran y no tenía oído para percibir la música que ha de acompañar a la prosa. No le niego la categoría de pensador. Su mejor frase:  "vivimos en un país de rencores" Gran verdad mientras miro para el cuadro de "Los Borrachos" de Velazquez

FRANCO SE LLEVABA BIEN CON LOS HEBREOS Y EL ISLAM. MILLÁN ASTRAY ERA OTRO GRAN GENERAL PERO MUY DISTINTO A FRANCO. AMIGOS COMPLEMENTARIOS

Posted: 20 Nov 2016 10:02 AM PST


FRANCO Y MILLÁN ASTRAY DOS GALLEGOS MUY DISTINTOS PERO COMPLEMENTARIOS

 

Para entender la figura de Millán Astray habría que leer la obra de Eduardo Zamacois  Los Vivos muertos reflejo de las penalidades de los internos en el penal de san Miguel de los Reyes valenciano del que su padre fue alcaide. Resuenan las voces de “con todo” antes de la conducción y se escucha el maullar de los gatos sobre los tejados sin libertad o el silencioso estruendo de las micciones sobre los zambullos o el andar cansino de los presos hacia la galería los brazos péndulos. La falta de hembra que fomentaba la homosexualidad tras las rejas. Al desenterrar las “cantineras” como institución quiso volver a la tradición de las legiones romanas y de los tercios antañones españoles que salían a campaña con sus propias mujeres en retaguardia. Don José Millán astray quiso redimir, era un soñador con alma de artistas y con dotes para la elocuencia y el teatro. Una hermana suya, Peregrina Millán Terreros, escribió una zarzuela muy famosa en los años treinta La Tonta el Bote. Sus aires de farándula y el donaire donjuanesco le hicieron muy amigo de Alfonso XIII al que según se dice le arrimaba las putas. Franco en eso era muy diferente. No se le conocieron aventuras galantes y no fumaba ni bebía. Millán era un monárquico a machamartillo. Franquito un poco más caviloso pero leal a esa monarquía aunque una parte de sus hermanos eran republicanos.

 Les dio una segunda oportunidad a los convictos en la Legión. Sentía una admiración hacia su padre, envuelto en el tenebroso caso del crimen de Fuencarral, y del que heredó algunas de sus virtudes y sus defectos; longanimidad y benevolencia hacia los que andan al margen de la Ley precisamente a cargo de aquellos que son los custodios de la Ley, y un cierto relajamiento de las costumbres.

Por otro lado profesaba una veneración hacia su progenitor el compostelano don José Millán Astray hasta el punto de que cambiaría sus apellidos apeando el de su madre Terreros por el de su padre don Pepito. Al parecer las relaciones con su madre doña Pilar Terreros Segade las relaciones no fueron tan fluidas y puede decirse que llegaron a ser traumáticas porque ésta cuando don José Millán Astray  fue suspendido de empleo y sueldo a causa del aludido caso del crimen de Fuencarral en el cual no tuvo arte ni parte sino una de las criadas de la casa de los Astray lo abandonó. En el caso de Francisco Franco el afecto era a mano contraria. Veneraba a su madre y sin embargo sus relaciones con su padre don Nicolás el aposentador de la Armada uno de los últimos de Filipinas y a cuyo entierro dicen que no acudió se enfriaron toda la vida. El fundador de la legión (Coruña 1879- Madrid 1954). y el caudillo ( Ferrol 1892- El Pardo 1975) se llevaban trece años. En punto a valentía no cabe hablar pues al soldado español el valor se le supone. Sin embargo, cuentan los cronistas que en esta fraternidad de armas el arrojo de Franco era mucho más frío y calculador rodeado por un halo místico religioso que los moros llamaban “Baraka” y que para los marroquíes esta indemnidad frente a las balas le convirtieron en un semidiós. Supo ganárselos y en esto estuvo la clave de su victoria en la guerra de España. El general Astray detestaba a los musulmanes y llegó a decir que “podremos hacer de un filipino- el cubano ya es por sangre y por lengua- un español porque son cabales y nobles como nosotros pero de un moro no: es feroz, traidor, fanático acérrimo de su religión”. Hablaba un veterano de las tres guerras coloniales que tuvo el imperio español: la de Filipinas, Cuba, y la del Rif que costaron más de doscientas mil vidas. La estrella de Franco empezó a iluminarse después de la batalla de Alhucemas y la de Millán declinó. Las tres heridas recibidas le volverían sino medroso al menos cauteloso. Sobre todo al heroico manco la de la cabeza le dejaría como secuelas vértigos y fortísimos dolores que sólo podía aplacar más que con aspirinas con “peñascaró”. Todo un legionario y esto también le ocurría al general Moscardó. Francisco Franco jamás probó una gota de alcohol, era ordenancista, enigmático, simpático pero nada cercano.

Pese a tales diferencias eran complementarios y gallegos. Unidos por el amor de España y por aquel par de huevos de la famosa comida de campaña que le dieron al dictador Primo de Rivera el hombre que mediante una retirada pacificó a Marruecos en Der Rifién. Franco llevaba dentro un escritor fracasado pero orgullo de la raza y Astray era un histrión. Ambos se sienten taumaturgos y creen en la resurrección de España. Esta amistad que se fue enfriando en cierto modo fue fundamental porque el fundador de la Legión le echó  redaños otorgando el mando único en la persona de su paisano venciendo la resistencia de Mola y de Cabanellas reputado general masón. Tanto uno como otro detestaban a la masonería causante de los males de España. Tanto la sublevación de Maceo como la de Rizal fue pagada por los tocineros de la Logia. Ahora los masones ils sont par tout en esta desgraciado país. Por eso no les perdonan. En Marruecos, Franco (no hay peor cuña que la de la misma madera) con los judíos que sufragaron los gastos del alzamiento desde Londres – y de esto tendrían que hablar los biógrafos de Luis Bolín- jugó hábilmente al gato y al ratón. Don Juan March reputado y rico banquero chueta puso la pasta.

 

continuará

 

TRUMP Y EL DIABLO

Posted: 19 Nov 2016 04:51 AM PST


TRUMP ¿HUELE A AZUFRE?

 

Si hay que creer un informe de Der Spiegel, la Casa Blanca huele a azufre. Steven Bannon es un satanista al igual que la Pailing pues si que estamos listos y acaba de ser nombrado jefe del estaf.

El poderoso semanario germano nos cuenta estas lindezas inter alia y uno que es de la raza judía raza bendita y maldita tendrá que sacar la cara por mi gente, por más que haya zurrado la badana a los sionistas que no cuadran en mi pensamiento tendré que sacar la cara por Israel, rezar la Shema que rezo  casi todos los días, y ponerme un trozo de la Escritura sobre mis sienes cosa para lo cual tengo ciertos remilgos.
Dicen que, Trump aparte de dar trabajo a satanistas, racistas, homófobos y contra las chicas ad lib, feministas del despelote, ateístas, Kukluxklan y toda esa cuadrilla de la extrema derecha, y toda una cáfila de populistas, todos en primera fila, pero si lo dice el Spiegel... espejo de buen periodismo pues habrá que acatarlo pero no me parece el nuevo presidente USA tan poco inteligente (su mujer la bella Melania y su suegro pertenecen al elenco de Israel) como liarse a trompazos contra el lobby judío que son en América los que mandan aunque reconozco que los judíos tuvieron muchos problemas con Obama y mucho más con los clintong-guasington, que los han dejado a todos en nombre de la democracia con el culo al aire. Pero bueno uno es defensor de los pobres y débiles misión especifica del pueblo elegido -que también tiene sus telarañas y delirios, ventanos al cierzo y al solano porque también son gente, hombres y sujeto al error que nos acompaña a los mortales oda la vida- y tendré que formar cuadrilla con toda la basca de los multimedia que ladran con el Rubio Archimillonario. Largo nos lo fiáis. Yo pienso que eso de sentar armisticio con Pedro Botero debe de ser un farol y que Dios me perdone. Veremos a ver.

Joaquin Díaz 1970 - De la picaresca tradicional

Posted: 19 Nov 2016 03:56 AM PST

LA PRENSA ALEMANA NO DICE NI MEDIA PALABRA DEL ENCUENTRO MERKEL RAJOY

Posted: 19 Nov 2016 03:51 AM PST

leo la prensa germana ni media linea dedicada a Rajoy. Frau Merkel tiene muchos problemas. Somos un país importante... señor Rajoy, siga haciendo el paseillo su señoría con su cohorte de aduladores. España se ha convertido en (un país señor tengo ganas de hacer un pís) pequeñito no mide ni medio metro. Es de las dimensiones de nuestra vice, corta de talla aunque con muy  mala leche

A GONGORA

Posted: 18 Nov 2016 01:46 PM PST


A GONGORA

 

Padre de la poesía

cuyo venero más íntimo agotaste

tus versos busco en esta noche

de difíciles soledades

sangra el alma mía

riberas de aguardiente

que de Alcalá vengo

y Alcalá visito

donde fui proclamado

letra herido

honoris causa

nigromante de saberes

de todo un poco

una bosta de vaca prinhó mi manteo

recorro las aulas tristes

que tu estudiaste

refugiome en tus arduas soledades

aceñas del Guadalquivir

son más azules que las del Henares

vierten agua los azudes

y tú miras ensotanado

ojo avizor

llegan las ninfas

encaramadas vuelan la fachada

torre de la catedral

ibas a coro a echar la siesta

se oye el alboroto

de un bautizo

te miro en el claroscuro

de Velásquez

eras hombres de sombras y claridades

todo contrastes

nadie cantó mejor a la Sultana de las ciudades

Córdoba lejana y sola

tomaste su acento ceceante

al son del agua en las piedras

al son del viento en las ramas

cantaste al toro

soñabas en minotauros

el gerifalte, escándalo bizarro del aire

no son todo ruiseñores

Fuiste señor del aire

en tus versos yo aprendí

a mirar

Утреня з каноном Андрея Критського MISA UCRANIA ROQGUEMOS PORQUE REGRESE LA PAZ A ESA QUERIDA TIERRA

Posted: 18 Nov 2016 08:03 AM PST

MISA DE DIFUNTOS catedral de KievПокаянний канон Св. Андрія Критського 1/ The Canon of Repentance

Posted: 18 Nov 2016 07:53 AM PST

Posted: 15 Nov 2016 02:50 PM PST

VARELA, CHUSQUERO Y CON UN PAR

 

Fue casi un presagio que advertía lo que habría de suceder. En la Navidad de 1936 el general Varela, que acababa de liberar Toledo a últimos de septiembre, en una fulminante operación durante la cual hizo un derroche de facultades estratégicas, llevada adelante con el arrojo y la decisión que caracteriza a este soldado raso, el cual de soldado raso subió al empleo de general resultando- su rostro impasible y sus impecables guantes blancos que no se quitaba ni en medio de los más encarnizados combates ocultaba toda la garra civil- uno de los militares más condecorados, estaba a las puertas de Madrid.Su división operaba en Villanueva de la Cañada. Él en persona fue a realizar una descubierta. Avistado por un grupo de blindados rusos que se ocultaban entre la fronda que rodeaba el foso del Castillo de Villafranca, abrieron fuego. El general fue herido triplemente; en el omóplato, en el cúbito del brazo derecho y en un muslo. Esta herida era la que inspiró mayor preocupación a los médicos.Evacuado al hospital de sangre de Griñón, su cuadro clínico no se dio a conocer. De haber trascendido, es casi seguro de que la ofensiva sobre Madrid que Varela con sus tabores y sus legionarios al trote cochinero y a paso de carga venían arreando desde Algeciras, hubiese sido un fracaso.

Le fue extraída la bala, pero la herida se infectó. Por segunda vez, el egregio oficial se negó a que los médicos le amputaran la pierna. No recibió el alta hasta el 11 de febrero. Sin embargo, le dieron tal cantidad de sulfamidas y otros fármacos para contrarrestar el peligro de gangrena que hipotéticamente el tratamiento sería determinante de la grave enfermedad hematológica de la que habría de fallecer el general a principios de 1951.Varela era un hombre duro. La sangre que derramó en Villafranca del Castillo fue un preludio de los ríos de sangre que corrieron por los campos de Brunete. Lejos de amedrentarse, los tres impactos que marcaron su piel lo envalentonaron más. Buscaba el desquite.

La guerra civil se perfila como una bronca en una sala de banderas entre generales monárquicos y republicanos, ascendidos todos por méritos de guerra o por escalafón en las sangrientas y absurdas querellas del Norte de África. Eso por un lado. En el otro flanco estaban situados jefes y oficiales de ascendencia cubana, con una hoja de servicio no menos brillante y meritoria en los méritos por la patria. Era una veta menos entusiasta con la monarquía. La derrota que supuso la pérdida de la última colonia les tornó poco sensibles a la causa de la realeza, como por ejemplo Mola o Sáenz de Buruaga, ambos nacidos en la Perla de las Antillas, de familia militar. El caso de José Enrique Varela Iglesias, hijo de un humilde sargento de infantería gaditano, que habiendo entrado como soldado raso en el Ejército fue el general más significado y discutido de la contienda del 36, después de Franco, parecía distinto, como corresponde a una personalidad singular. Este comunero se va erigir en el primer postulante de a causa carlista. Más papista que el Papa y más papista que los monárquicos, precisamente debido a su extracción advenediza.En la alta oficialidad se miraba a "Varelita" (también era de poca estatura, y no muy apuesto, pero con unos redaños que no cabían en la Tacita de Plata ni en la Isla de San Fernando donde vino al mundo en 1891) con recelo por advenedizo. Sin embargo, la tropa lo idolatraba.

Para más inri se hizo conspirador y monárquico. Más papista que el papa, su ambición, presencia de ánimo y pundonor debió de chocar con los militares de sangre azul. Amigo de Sanjurjo y enemigo de Primo de Rivera con el que en Alhucemas tuvo unas palabras, cuando el dictador en una comida manifestó su deseo de abandonar el protectorado, idea muy congruente y que hubiese evitado mayor efusión de sangre, pero que tanto Varela como Franco consideraban una cobardía, tuvo un papel relevante en el Alzamiento Nacional.A los postres de una comida de campaña ofrecida a don Miguel Primo de Rivera en el campamento legionario de Ben Tieb, y en la que éste se pronunció en pro de la retirada de Xauen y el repliegue táctico de los contingentes españoles en el Protectorado, Varela se levantó y dijo:

-Muy mal. Yo protesto, mi general.

El fogoso Varelita no había sido capaz de dominarse, pensando en tantos compañeros suyos que había sucumbido en aquella tierra humedecida con sangre de tantos españoles.Hombre bondadoso, el insigne ministro de la Guerra, no tomó aparentemente a mal aquel acto de indisciplina por parte de un subordinado que en otras circunstancias hubieran significado un arresto fuerte o la degradación. Este gesto va a dejar un poso de amargura en las relaciones con los falangistas, fundados por José Antonio, un hijo del dictador. Una rama de la Falange, la más revolucionaria y avanzada en sus ideas, atentaron contra él con una bomba de mano el 15 de agosto de 1944, a la salida de misa de doce en el Santuario de Begoña, Vizcaya. También salió Vitorinaamente ileso. Pero tuvo que dimitir a los pocos días de su cargo como Ministro del Ejército, siendo su resignación aceptada. Está claro que era un gran militar, pero mal político.Son contradicciones que se dan en cualquier biografía. El héroe del Alcázar de Toledo, de Brunete, del Jarama y de Teruel, que manifestó de siempre una capacidad especial para granjearse la lealtad de los moros, se malquistó con los falangistas, los militares, en especial los de baja graduación, hablaban pestes de él, porque al finalizar la guerra quiso llevar a cabo purgas drásticas en los regimientos, y Franco siempre le miró con recelo.Sin embargo, puede decirse que si bien el Caudillo hizo una guerra cómoda dirigiendo las operaciones desde una ruló, Varela, un harqueño típico, fue el primero en dar el callo. Su palmarés impresionante con dos laureadas así lo certifican. Organizó las mías o centurias de tropas indígenas, con secciones mixtas de infantería y caballería al modo árabe. Había nacido para la guerra y llevaba la estrategia en la masa de la sangre, con operaciones en Beni Arós contra El Raisuni y la Cueva de Rumán donde desalojó pistola en mano a toda una "yemáa" rifeña. Hablaba varios de los 64 dialectos del Atlas.Destinado a Melilla, poco después del Desastre de Anual el año de 1923 con los episodios sangrientos de Irigueriben, Monte Arruit y Nador, durante una descubierta recibe dos tiros- era la primera vez, hubo una segunda, pero afortunadamente no se producía una tercera- en cada una de las dos piernas, que, pistola en mano, impidió al cirujano que se las cortaran. Había síntomas de gangrena.La frase preferida de este militar africano era "Venga, venga" y "Cinco tiros y avanzando". Consideraba que la mejor defensa es un ataque. No hay nunca que volver la vista atrás. Por ello fue legendaria su temeridad ante cualquier peligro. Esa cualidad o defecto de su temperamento le permitió conservar las dos piernas hasta su muerte ocurrida a los 59 años como consecuencia de una leucemia, así como arrollar al Frente Popular.Varela nunca ahorraba bajas ni escatimaba medios. Todo lo fiaba a su arrojo y a un instinto especial de supervivencia que maravillaba a los moros (con Franco sucedía algo parecido). Sólo por el oído sabía qué sección atravesaba dificultades en el frente o cuál era el flanco más débil del enemigo para por allí presentar batalla. No creía en aquel refrán de "la bala con la que has de morir nunca la sentirás venir".Estuvo destinado en Larache, Ceuta y Alcazarquivir, donde funda la harka, tropas muy experimentadas, excelentes tiradores, que en la chilaba llevaban toda su munición e impedimenta. Nunca sufrió el mal del bled, una especie de morriña o pájara que acomete a los europeos y sabía moverse como Pedro por su casa por las intrincadas callejuelas de la Casbah. Estas fuerzas expedicionarias demostraron su enorme adaptación al terreno, capacidad de maniobras en la lucha de cabilas por las quebradas de los Morabos, Asgar y Temasint, principal reducto de Abd-el-Krim y El Raisuni. Las lomas del Rif conocieron la bravura del teniente coronel Varela.Con la rendición de Abd-el-Krim, y, ascendido a coronel por recomendación de Sanjurjo, es destinado al regimiento donde sirvió su padre en Cádiz. Allí va a organizar las primeras intentonas golpistas, secundando junto con Queipo de Llano, Godet y otros generales la denominada "sanjurjada". Es llevado preso al Castillo de Santa Catalina y luego a Guadalajara donde traba contactos con grupos tradicionalistas y carlistas de Vergara para formar un Ejercito del Norte, el Requeté. En 1934 cuando se alza Asturias y Cataluña se proclama independiente, ofrece sus servicios al gobierno, que éste rehúsa. Azaña se decanta por el general Franco para contener a los mineros y por López Varela para reprimir la sedición secesionista de la Generalidad.Dice el general Mariñas en su biografía que a lo primero la contundencia con que se comportó el gobierno de la República para mantener la unidad de España fue un balón de oxígeno para la lealtad de los militares africanistas, que por algún tiempo pensaron que el gobierno legalmente constituido tenía buena voluntad, pero la lenidad con que actúa y la pasividad ante las fuerzas revolucionarias determinó que la euforia inicial africanista se transformase en desencanto. Ocurriría lo de tantas veces: el Frente Popular, derrotado en el campo de batalla, se alzaría con el laurel de la victoria en la contienda propagandística. Dentro de la clase política, aún la menos lerda, se entregaban a una traca de fuegos artificiales, de contemporizaciones y amaños. Así se justifica e incluso se contextúa documentalmente el pesimismo de Mola para abrir una brecha de salida al marasmo, cuando insiste en la existencia de una conspiración judeo masónica gestada desde el extranjero y en el que son cabeza de Chicharrón los países anglosajones. Mola, que había sido director general de Seguridad, hablaba con conocimiento de causa. Tenía buenas fuentes de información. En las salas de banderas entonces se conspira. Hay quienes piensan como Godet que España puede ser salvada mediante un gesto a lo Pavía, pero su plan fracasa y Franco evacua consultas con Varela. Los dos eran monárquicos, lo que en cierto modo les pone en difícil tesitura ante Mola, un republicano convicto y confeso.Varela en una reunión que sostuvieron en 1936 algunos militares de rango (Orgaz, Villegas, Cabanellas, Mola y Franco) se pronuncia a favor de un golpe de mano fulminante: el arresto del ministro del Ejército que haría él personalmente y la toma de Capitanía. Pero los que le secundan se vuelven atrás. La situación terrorista empeora y ante la ineficacia operativa del gobierno que se cruza de brazos muchos crímenes quedan impunes.Era su estilo. Varela quería un golpe de mano sorpresa. Franco, por su parte, pensaba en una acción premeditada y larga. No se hubiera lanzado a la aventura sin el respaldo de ese "tercer hombre, responsable de nuestra guerra civil, al que nunca hemos visto los españoles la cara", puesto que vivía en Londres. De Tánger, avispero de espías ya por entonces, vino la orden de embarque en el "Dragón Rapide". Había que tener paciencia y barajar, poner las ideas a remojo, someterlas a la acción del catín. La reserva y prevenciones del gallego contrastan con la impetuosidad del de la Isla de San Fernando.El crimen de Calvo Sotelo va a ser la gota que colme el vaso y los cabecillas de la rebelión, aunque con disparidad de criterios hasta entonces, se unen en estrecho haz. Al principio es Mola el que encauza los acontecimientos, enfrentandose airoso al contubernio que se fragua en los áditos o cámaras ocultas del gran templo del dinero y de los círculos máximos de influencia. El desembarco se planeó en Gibraltar y de allí partió la orden llamando a Franco, que estaba en Canarias, a Tetuán para ponerse al frente del Movimiento.Cuando cruzan el Estrecho las primeras barcazas con legionarios y moros, Varela se encontraba detenido en el Gobierno Civil de Cádiz. Una serie de circunstancias gratuitas y el factor fortuna que siempre fue su escolta determinaron que el propio gobernador que lo había llevado preso, dentro de la confusión de aquellos primeros compases, se pusiese a sus órdenes.En una reunión en Sevilla que preside Queipo de Llano se nombra a Varela jefe de operaciones. Con su estrategia relámpago y ataviado con su fez rojo del Tabor de Melilla, los impecables guantes blancos, y a veces el alquicel de seda también impoluto, desparrama las lineas nacionales por todo el sur de la península. Caen Málaga y Córdoba, mientras por el oeste Yagüe ataca Extremadura. Ronda es ocupada con sólo tres bajas. Hay que citar los nombres de Cerro Muriano, de Alcolea y de Granada, pero, sobre todo, en la reconquista del Alcázar de Toledo el 28 de septiembre de 1936, en la que descuella el gran instinto estratégico del general Varela, embolsando mediante una maniobra de tenaza a los que atacaban el famoso enclave, al cortar la carretera Madrid-Toledo a la altura de Yepes.Los guantes blancos y el uniforme impoluto color crema ocultan un hecho ineluctable. Fue Varela el que llevó la parte de León en la progresión bélica. Mientras, Franco hizo una guerra cómoda desde una rulot. Pero esto formase parte de algo ya previsiblemente acordado de antemano. Varela tenía prisa por llegar. En ningún momento hurtó el cuerpo a las balas.

 

 

Este va a ser su sino en Brunete, en Concud, el río Alfambra, el Jarama, la batalla de Triticum. Se muestra como el cerebro de la operación y el que en la primera fase de la guerra hizo todo el gasto. Luego, a partir de la batalla del Ebro, cuando su salud se resiente, pasa a un segundo plano. ¿Quizá por diferencias con el Caudillo?

 

 



 

 

 

Eso no se puede decir así tajantemente. Lo nombró ministro del Ejército en su primer gabinete de gobierno. Que luego sus rivalidades con otras facciones del espectro político español derivasen en divergencias notorias con los Falangistas y descontento entre la escala básica de suboficiales es otra historia.

 

 

Parece que la ambición era uno de sus defectos. ¿ Alguna vez pudo olvidar su condición humilde, de hijo de un brigada chusquero? Parece que en su matrimonio con Casilda de Ampuero, dama de la nobleza vasca, con la que contrae matrimonio ya casi cincuentón, late una idea de promoción social.

 

 

Desde sus tiempos de conspirador contra la República se había decantado a favor del Requeté. A raíz del atentado en Begoña el 16 de agosto de 1944, después de un Tedeum, Franco lo aparta de su gobierno. Pero, mal político, resulta Varela con su simpatía personal y esa estrella o baraca que resulta tan importante para los árabes, un gran administrador. En este último cargo de Delegado Alto Comisario del Protectorado de Marruecos triunfa y rinde grandes beneficios a su país donde sabe labrarse la amistad y la admiración de los rifeños. Se había hecho militar en una harka.

 

 

Como consecuencia de un cáncer en la sangre moriría en Tánger el 25 de marzo de 1951. Su cuerpo fue trasladado con grandes honores a la Península y sus restos inhumados en el cementerio de Cádiz.

Posted: 15 Nov 2016 10:45 AM PST


BABLE: EL CASTELLANO Y LAS PALABRAS MÁS HERMOSAS


Antonio parra-galindo

No hay carretera sin barru nin prau que non tega yerba ni niña sin amores etc. La tonada crece hacia adentro como el rumor de los raudales cantarines que de pronto uno encuentra por el monte, tramontada una sebe o zarzo - la sebe o saepes es latín puro y de entonación suave no como la de los del Lacio o los de la Dacia, eso me lo dijo una vez dándole caladas a su pipa el profesor Criado del Val que de filologías sabía un rato- cuando uno se pierde por las brañas de Manto al encuentro de las xanas.

Y es que Asturias es el alma y la cuna de la nación española, temple recio e independiente como la voz de nuestro juglar el Presi, hijo de guardia civil y socialista hispano y astur temple como sus tonadas de inimitables filados. Gracias a los satures y los leoneses el latín que hablaban los legionarios romanos no se arabizó o se perdió de remate como ocurrió en Tagaste y en Mauritania. Covadonga es más que un símbolo y un estandarte como Kosovo para los yugoslavos (aquí comenzó a latir el corazón pequeñito de una nación) fue un antemural que conservó las leyes los usos y las costumbres y sobre todo la fabla. La j que dicen trajeron los moros pero yo creo que es fonema vascongado no pasó el Puerto Pajares ni el Somiedo ni Puerto Ventana.

Hay una serie de características fónicas que identifican al bable como un dialecto o una lengua y es la inalterabilidad de la  labiodental plosiva que enmudece en el castellano y se torna en h,  el mantenimiento de la gutural frente al acoso de la mentada consonante y la inmutabilidad de xrenuente a hacerse j aunque se mantenga en el Ijuju que es el grito basico de la danza prima.

Asi que un asturiano de Somiedo siempre dirá fembra, güeyos (ojos) y güevus  huevos y puxar  empujar aunque es más aldeano todavía el non emburries.Otro signo de identificación es la utilización de los enclíticos pronominales y la proliferación del articulo con el apostrofe así como la tendencia a suprimir la preposición de y a la predilección del pretérito indefinido en sustitución del pretérito perfecto o el anterior. Pero existen voces bables intraducibles y que se desconocen en el castellano habitual:

Pesllar o cerrar con llave.

Abocanar  cesar la lluvia

Afrellose y esguardamillose se deslomó de un golpe.

Arrebalgar o cabalgar a horcajadas.

Acompangar o comer pan con compango o monfongo algo de sustancia que siempre se echará en la fabada

Argallo y argallu argallar un derrumbe o alud a causa de la lluvia

Trebeyar que no es traballar sino todo lo contrario es el retozar con una moza una tarde de romería por ejemplo.

Xintar comer a mediodía

Mancarse cortarse

Desmangarse descomponerse una herramienta

Fesoria por azada

Enxereyar o enjaretar.

Por ultimo otra constante en la eufonía entonación del  acento que suena mucho más meloso y musical que el bronco castellano de Valladolid es la inclinación por los dominutivos que son cantidades. Así  rapaz o chaval tiene rapacín, rapazón y rapazuco. Jovellanos y Carlos Parada nos advierten que la evolución genérica está menos evolucionada que detrás de los montes. Así el calificativo bonum bona bonus que en castellano da bueno en bable es bonu para el masculino bona para el femenino y bono para el neutro.

 El amigo Bono, ese que dice ser socialista. entonces debe de tener raices  de alta montaña. Mejor casi  que no, no oiga. En alguna de las Polas yo he oído decir vino bono que conserva la estirpe latina de vinum bonum laeticat cor hominum. El vino bueno alegra el corazón de los hombros pero Berceo ya nos habla de un vaso de buen vino. En la Rioja hubo por tanto una mayor evolución. El bable ofrece puntos de contacto o hermandades que nunca seran totalidades con el gallego. Y uno puede escuchar hablar de almofallas o hueste. Adur apenas. De azconas que eran dardos pequeños. Daquende de aquí que. Fabliellas o chismes. Falagueros y falagar. Te falagaré con un palu de avellana dice la canción en sentido sarcástico. Aquí no es halagar sino cutir sacudir. Otro asturianismo es tupir. Tupiose el lavabo. Fornados y furacos agujeros. Leno alcahuete y asmar por conjeturar ver entender. Laceria de llacerar. Según la región y el valle así la fabla. El idioma de los asturianos está muy disperso y ofrece la originalidad y talante independiente de sus hablantes aunque siempre se puede establecer una linea que homologa a los diferentes bables. Lo difícil y problemático es hacerlo de una forma artificial como se pretendió hacer con el vasco en el cual los de Navarra y los de Guecho no se entendían. Al homogeneizar una lengua por las bravas siempre se pierde la espontaneidad. Los léxicos no se puede enseñar nunca con pistolas ni a cañonazos.

06/03/2008

OJO CON LOS CHINOS. LA HORDA ASIATICA NOS INVADE

Posted: 15 Nov 2016 04:54 AM PST


FRENAR LA EMIGRACIÓN CHINA OJO PELIGRO AMARILLO

 

Mao Tse Tung hablaba a sus guardias rojos de la revolución por medio de la superpoblación. Los chinos gente enigmatica y asiática horda nos vigilan a través de Internet, calculan lugares. Su plan estratégico es invadir. La llegada de Trump a la Casa Blanca puede ser una corriente de aire fresco para evitar los males de una invasión callada a gran escala y es la que se está produciendo ahora en España. Los chinos calculan, observan el mapa de nuestras provincias, escudriñan propiedades. Pronto, si Dios no lo remedia, vendrá el zarpazo ante la estupidez de todos esos sandios que nos mal gobiernan nos roban y se enriquecen. Ojo a los hijos del gran Khan a la horda amarilla. Siento el trepidar de los cascos del caballo de Atila que ahora vuela en avión y apareja mafias nos vende productos ersatz y quita el trabajo a los nuestros.

TRUMP DESIGNA JEFE DE GABINETE A UN ORTODOXO GRIEGO

Posted: 15 Nov 2016 04:25 AM PST

President-elect Donald Trump has named Reince Priebus, an Orthodox Christian, as his White House chief of staff come January 2017.
The forty-four year old Priebus has a long history in politics, and is a personal friend of House speaker Paul Ryan, which is expected to help in garnering legislative victories for the Trump administration, The Guardian reports.
Priebus has served as state treasurer and Republican party chairman in Wisconsin, and took up the post of Republican National Convention chairman in 2011, becoming a loyal Trump campaign adviser and helping to garner broad support that led to his victory.
More importantly, the soon-to-be chief of staff is an Orthodox Christian, and through his efforts with fellow Orthodox Republicans, the need for defending religious freedom in places of high risk for Orthodox Christians was added to the Republic Party platform, according to the Greek Archdiocese’s official site.
Priebus is an active member of St. Sophia's Greek Orthodox Catheral in D.C. His 2016 Paschal message reads:
Christos anesti! I want to wish Orthodox Christians around the world a happy and blessed Easter. As our church has done for generations, we celebrate the resurrection of Christ and the love of God in providing a savior. Just as the first Christians praised God at the sight of the empty tomb, we too praise our good and merciful God today for his victory over the grave. Christ's sacrificial work provides an example for us all, and we join with the Psalmist in saying 'You make known to me the path of life.' Easter is a time for the celebration of new life, and I pray we will all draw on that new hope throughout the year,
and on his personal Twitter account he exclaimed: “To my Greek Orthodox friends, Kalo Pascha and Christos Anesti!”

20 de noviembre seguimos de luto. FRANCO HABLABA POCO Y MIRABA MUCHO

Posted: 15 Nov 2016 04:19 AM PST








20 DE NOVIEMBRE RECORDEMOS A FRANCISCO FRANCO

 

Austero, insobornable, sereno, sangre fría y aplomo, los camareros del restaurante de Tetuán nunca le vieron fumar ni tomarse una copa de vino, no retiró las paga de haberes del Banco Hispanoamericano donde tenía la cuenta después de ganar la guerra― miren ahora cómo trincan esos políticas,  el Borbón una de las mayores fortunas de Europa, Cebrián hecho un brazo de mar, Felipe Gonzalez un rey midas, el Iglesias se ha comprado un piso, el Onega es millonario, ese eurodiputado gaditano labró una fortuna vendiéndoles piedras a los ingleses para rellenar el Peñón―, era un español sencillo con las virtudes pero nunca los defectos de sus congéneres.

Trabajaba de noche a la luz del famoso flexo del Pardo que no se apagaba hasta altas horas de la madrugada en un pequeño alguarín donde había un crucifijo, el cuadro de los Reyes Católicos, y un tresillo pasado de moda. Hizo la guerra en una ruló.

Poco sabemos quién pagó la factura y a los pilotos ingleses que volaron desde Croydon hasta Ceuta. Era un anglófilo con moderación y la vispera del Alzamiento se fumó la clase particular que le daba Mrs Alonso la esposa inglesa de uno de sus compañeros de armas. Se llevaba bien con el Islam.

Los moros de la Mehala sentían hacia su persona un respeto reverencial quasi religioso como si fuera un enviado del Profeta. Hombres de su talla e inteligencia hacian falta en el mundo de hoy que han envenenado a los fieles del Corán con historias de odio de revancha y de muerte ―Clington- guasington por ahí va la cosa porque esta revolución creo que fue resulta de una conspiración de Soros y sus aláteres Clinton, Bush, Obama― porque tendríamos un mundo menos violento, más justo.

El tiempo de Franco que ahora muchos de la Casta maldicen fue para los españoles una era de justicia de paz octaviana que sólo encuentra en la historia parangón con los tiempos del emperador Augusto.

Protegió y salvó a muchos judíos (lo demostré en mi libro Franco y Sefarad un amor secreto pero los muñidores de la información hicieron un revoltijo con ese preclaro hecho de fuerza palmaria, las evidencias no le gustan a los celotes que rigen la plana mayor de la información).

Era austero, sangre fría, hablaba poco y miraba mucho, aquellos ojos negros penetrantes sefardíes. Haga lo que yo, no se meta en política.

Gobernó una España difícil siguiendo los consejos formulados por Maquiavelo. Hizo la guerra en una ruló en la cual instaló su cuartel general.

A veces se presentaba en el frente cabalgando en un caballo blanco y los rojos oían despavoridos como si vieran venir al Caballo del Apóstol. Fue un ganador. He was a winner.

A Hitler le engañó en Hendaya y dijo de él que estaba endiosado y algo loco, más sonado que las maracas de Machin... conquistar Rusia, domeñar a Inglaterra... largo me lo fiáis.

Fue el fundador de una España nueva en la cual vivimos y tenemos. Bajo su mandato empezó a dar señal la TV y se inventó el gas butano la fregona, el papel higiénico, el robot y el chupachups.

Se me parten las carnes cuando el Iglesias, ese aventurero que pasa por comunista pero que fue criado a los pechos de los servicios secretos ingleses y norteamericanos, precisamente a los que Franco tumbó estando en vida, nos venga ahora con alicantinas y homenajes a las Brigadas Internacionales

La alcaldesa Carmena ―otra creación de los queenmakers― es una señora poco aseada dicen que va con las bragas llenas de palominos, quienes precisamente fueron los responsables de que la sangre corriera en España a raudales y que la guerra se alargase tres años. Don Opas tiene un trono en el Palacio de Cibeles "Refugees welcome". Acudid a mi regazo todos vosotros los hijos de puta.

Doña Manola funge en plan augusto de Lady Liberty pero esta estatua de la libertad madrileña tiene la cara sucia.

Aquellos―volviendo a los brigadistas de infeliz memoria― advenedizos soldados de fortuna algunos veteranos de la Gran Guerra, fueron responsables de esta dilación llena de lutos y de lagrimas hispanas.

Franco había planeado un golpe DE MANO RÁPIDO con la solercia y efectividad de un estratega y en sus planes estaba tomar Madrid en menos de un mes y pactar la salida del gobierno de Azaña con el mayor ahorro de vidas posibles, pero se interpusieron esas hordas de alemanes, ingleses, polacos, franceses, italianos, eslavos, norteamericanos, a las ordenes del Carnicero de Albacete. Ya hemos explicado el drama de la Brigada Lincoln.

Doña Carmena, que fue en sus años jóvenes de la Sección Femenina, eso yo lo vi, y doy testimonio, y Don Coletas mienten por toda la barba y por esa boquita que se han de comer los gusanos y miente y especula ese Pablillos Preston el maldito agente de los M16 al que yo tuve la desgracia de enseñar castellano en una escuela inglesa para niños pobres.

Franco era un anglofilo creo que fue su único y fatídico error porque con Preston vino el escándalo y toda esa basca de desarrapados que derriba de nuestro caudillo las ecuestres estatuas y lo difama escupiendo contra su memoria.

Algún día resucitará para darles palpelo aunque solo sea con los galones de cabo imaginaria

Posted: 15 Nov 2016 02:43 AM PST


MI PRIMO AGUSTÍN FALLECIÓ
Antonio Parra
 
Hoy estoy un poco cabreado con Dios.  La naturaleza se cobró su estipendio y avasalló, triunfal, la muerte los despojos de mi primo carnal verdadero hermano Agustín.  Hoy se me ha muerto algo de mi propia alma y  cuerpo que lo vi horrible y macabro en ese rostro arropado en un sudario blanco cuando los del crematorio destaparon el féretro y apareció pavoroso y desencajado incipiente aviso de calavera - como me ves te verás; como tú eres yo fui- la orlada de los ojos profundos como socavones exvoto de la cera todavía con manchones de la sangre que se congestionó en una agonía que fue tormento y purgatorio.  Demasiado.
 ¿Qué crimen pudo cometer mi primo para haber tenido que aguantar dos años esta crucifixión de un melanoma en un pie?  No entiendo.  Pongo doble contra sencillo y los ojos de la carne me llevan a la obscuridad de la nada al final macabro y absurdo de la vida de un recio castellano de 63 años.  Venciendo mi repugnancia estampé un beso sobre la frente lívida y le hice sobre los labios la señal de la cruz deseando vivamente que esta persignación fuera fiducia de salvoconducto del viaje a la eternidad. Para los cristianos la cruz de dolores persecuciones desacatos humillaciones insultos, contumelias, enfermedades y otras crueles realidades es la moneda que todos llevamos prendida entre los dientes para pagar al barquero y sacar pasaje en la misteriosa nave de Queronte. Conviene no escupirla jamás y tenerle bien agarrada en el mandibular.
 Es como si dijésemos que así atenazáramos inmovilizándole por los mismísimos a un púgil que siempre acecha, siempre hostiga y acabamos tirándola en la parva como en aquellas luchas que nos echábamos en la era las tardes de trilla y brega cuando éramos niños a ver quien era el más fuerte y tú Agustín aunque más bajo que yo me tirabas contra las cuerdas.  Al caer de espaldas recuerdo que me aterrorizaba el vacío y esta mañana al cabo de tantos años he vuelto a sentir aquel vértigo de caer de espaldas no a una mullida parva de espigas tiernas sino a las aguas salobres y tenebrosas del lago de la eternidad. Murmuré un réquiem por lo bajo que parecía un mutis y luego en alta voz dije ante sus despojos una frase:
-Agustín, siempre fuiste un valiente. Le supiste echar un par de cojones a la vida. El cáncer te ha vencido pero estoy seguro de que tú buscarás revancha en la resurrección del Cristo.  Hasta luego.


Todos estábamos aterrados en aquella cámara fría y desnuda que en el tanatorio llaman la Sala de la Despedida.  A ella nos llevó a los del triste cortejo aunque para disimular ibamos hablando de nuestras cosas tratando de dar un aire de familiaridad a ese momento tan trascendente una azafata de talle fino y guantes blancos.  Los ojos de la fe avezados a calzar las antiparras de la teología el dogma y los viejos conceptos me llevan a la seguridad de que él está cerca de Ti, Señor.  A tu lado y que le preparaste a Agustín una morada en tu reino, allá en lo alto, o donde sea. 
Que habrán acudido a recibirle en la gloria los Ángeles y ese serafín de los prefacios al que entonaba su melodía al armonio su padre mi tío Pedro que era el sacristán de Fuentesoto en aquellas multitudinarias misas  de Angelis y que su madre, la Juana, a la que él llamó a voces antes de expirar Madre...madre.  Madre y santa María y san Pedro y san Gregorio y todos los justos de mi pueblo y todos los pueblos habrán prestado acogida en los prados amenos de la eternidad.  Según dijimos en la recomendación del alma que me cupo el honor de leerte en tu lecho de muerte a la cabecera de aquella cama del 12 de octubre tan impersonal y tan fría para ti que eras entusiasmo puro y carcajada viva que no merecieras reclinases tu cabeza para exhalar el último.
 Otro absurdo que me llena de angustias y de dudas pero no te preocupes, Agus, lo superaré.  Mi fe es más vieja y recia que todas esas cantinelas con los que nos sorprende el pateta siempre tan oportuno y tan poderoso que lo llaman el señor que preside los designios pero lo derrotamos y vencimos con aquellas oraciones tan inspiradas del misal latino y luego yo te escuché que decías Jesús José y María valedme en mi ultima agonía y llamabas a tu madre, la Juana a la que yo siempre tuve por santa y a la que tu hermana Lidia acude al cementerio de Fuentesoto a llevar flores y a suplicar su intercesión para pedir algún favor o cuando la aflige una necesidad.  Estoy seguro de que ella también estaba allí.  Con Jesús María y todos nuestros patronos tutelares. ¿Recuerdas cuando ibamos a coger botijos de agua a la fuente grande?  A trillar, beldar, arrancar hieros o algarrobas a Las Suertes Viejas que estaban a casi cuatro horas de camino, cerca de Valdezate y que para ir a labrarlas había que uncir el carro a las cuatro de la mañana.  O las moras que cogíamos en un bote por la fiesta de Nuestra Señora.


 Con azúcar o algo de arrope sabían buenas.  Estaban superiores.  Aquel mundo que dejamos atrás no era ni mejor ni peor que el que vivimos ahora pero ya no es.  Se apagó el fuego y quedan los rescoldos y los rencores que aquel pueblo del que salimos  eran muy envidiosos y quejados de esa enfermedad tan norteamericana del “keep up with the Jones”.  De aquella tierna etapa de la infancia datan las primeras crueldades.  Pueblo de cristianos viejos o acaso nuevos pero de catolicismo y de cristiandad poco, personajes que no te daban una hogaza o te invitaban a comer asado el día de la fiesta si no estaban ciertos de que iban a recibir diez.  Muy mirados y muy a lo suyo y, según tú decías, Agustín, muy zorros.  Pero estas menudencias y trastornos tales mezquindades no pertenecen al corpus dogmático, son materiales para la casuística.  Pero hay que hacer balance sub especie Aeternitatis y llegan el momento de las verdades.
 Castilla dio de sí todo lo que tenía que dar y se ha venido abajo por el mal de siempre: el morbo visigótico, la ignorancia de los fetiches, las suspicacias y desplantes entre unos y otros.  Siempre busqué el viejo espíritu pero sólo encontré ruinas y mezquinos destripaterrones.  Los hispanos de los que decía un papa Deus aspicit benignus- ¡qué ironía!- nos vigilamos unos a otros en vez de querernos y de perdonarnos que es lo que cumpliría.  Ese y yo más porque nos hemos hecho supremamente materialistas y en este tiempo y en aquel y siempre estaba el tanto tienes tanto vales.  Los había que querían un sitio preeminente en la tribuna de la iglesia y aunque más malos que Judas pérfidos y traidores colmaban la iglesia de bodigos para ser invitados a las comilonas en la rectoral.


  Reunión de pastores oveja muerta y ya se sabe el mejor cuarto asado y el cobro de diezmas en especie que los reverendos se comían en carne pellizcando el culo de la mejor moza y siendo piedra de escándalo para el feligrés.  Algunos no eran muy evangélicos.  Querían mandar.  Pecados de sexo, bueno pues por ese cabo todos somos pecadores y no tenía importancia al cabo del tiempo y cuando tantas aguas han llovido que lo que contaba tu padre el sacristán que en aquellos sanpedros del ayer el cura de Valtiendas se bebía una cántara y luego no acertaba, arremangada la sotana, a los pedales de su bicicleta para subir la Cuesta Los Carros o el de Pecharromán que en cada fiesta le hacía un chico a una moza del arciprestazgo.  O el de Cuevas que se masturbaba en las eras coram pópulo que tío mas guarro para que le viésemos todos los chicos.  El peor pecado eran la soberbia, la envidia y la falta de caridad, el querer ser los mandamases y caciques del pueblo y eso que a sí mismo se llamaban discípulos de Jesucristo.  Todo pasó y de aquello quien se acuerda.  La vida fue evolucionando.  Éramos pobres y felices.  Pero la vida tenía cierto sabor y yo ando la querencia de aquellas horas, de aquellas rosas, de aquel tiempo de amistad en que éramos como más libres y desinhibidos, de aquellas chanzas inocentes, de aquel vino. En una fotografía en que comparecemos tú y yo retratados por un fotógrafo de feria a lomos de un caballo de cartón se nos ven los vientres abultados.  Hambre.  Hambre a secas.  Gazuza de posguerra y es que no había, hijo.  Cuando tu madre mi tía Juana que era una santa le daba sopillas para merendar a tu hermano el pequeño que no sé si era Pedrito o Salva nos poníamos todos en corro o sentados sobre los bancos de la cocina y éramos felices si nos daba a probar una cucharada y como pajarinos abriendo el pico.  Hambre y no había.  Por eso se nos inflaban las panzas como a los niños de Biafra.
 Vivencias comunes del pobreza en compañía deba de dejar una huella indeleble como aquella luz de nuestro pueblo, los olores del establo, el sudor fuerte y perfumado de las caballerizas, el aroma de estoraque al pasar cerca de la fuente en la cerca del médico, las esquilas de los asnos en reata del molinero de la Villa que preparaban unos escándalos de aquí te espero cuando barruntaban una yegua con hipómanes, o las  del burro yeguato del tío Aquilino grande de alzada y esquelético como su dueño que bajaba para las pobedas la chaqueta al hombro a regar su cerca la azada al hombro tieso más que un huso, la mala leche de la Tía Maricruz Nuestra Señora de los siete tobillos la única en el pueblo que se echaba polvos en la cara y luego supimos que otros polvos también echaba y a ti te preguntaba muy interesada:
- ¿Tú eres el chico del sacristán?
- Sí, señora, para lo que Vd  quiera mandar.
- ¿Y donde anda tu padre?
- A las tierras.  A labrar.
- Hogaño le veo poco, hijo.
- Tía Maricruz ni falta que hace
A ti te tenía buen concepto.  Por algo será, asumí.  Y recuerdo las impresiones que marcan para toda la vida: las tardes de invierno en el callejón que para calentarnos jugaban los mozos al chito y nosotros al zorro pico zaino que era un divertimiento muy antiguo y español. Y los bailes de candil por san Pedro cuando le mangábamos al Bigote las garrapiñadas y los perillos al hortelano del Valle de Tabardillo cuando venía a vender y se quedaba en las bodegas, bebía más de la cuenta y luego le pasaba lo que al cura de Calabazas que no encontraba el camino y nosotros aprovechando que andaba el hombre un poco chispa le hurtábamos algún perillo.


 O cuando la noche de Ánimas nos mandaba tu padre a tocar las campanas y allí estábamos acurrucados en el campanario muertos de miedo los dos.  Alguna paloma sorprendida en su nido al vernos levantaba el vuelo y a nosotros se nos erizaban los cabellos pues creíamos fuera un ánima.  Las castañas y nueces de Nochebuena.  Y los filandones de San Andrés.  Correr el gallo por las Candelas.  Los cantes de ronda cuando se iban los quintos y al Irineo le tocó a África.  O poner la enramada después de la Minerva y el Corpus. Felices éramos a nuestro modo. Ayudábamos a misa al cura Saturnino que nos daba una perra chica o una patada en el culo si nos equivocábamos en el confiteor.  La escuela de doña Catalina la esposa de don Tomás aquel maestro que según decían era de ideas y se libro de ir a la cárcel alegando que estaba loco y lo internaron en el manicomio de Quitapesares. ¡Dios mío, al cabo de los años comprendimos  la tremenda injusticia que supone el emparedar a un maestro tildándole de débil mental por pensar por su cuenta!  Aquella puta guerra, la guerra, y lo peor las revanchas.  Por lo general el personal se escudaba en la religión y la política para dar rienda suelta a sus instintos inferiores, pero a mí siempre me pareció que don Tomás sí entendía de política.  Los demás no.  Era un buen maestro.
  Volviendo la vista atrás uno tiene que volverse cínico o un hipócrita.  Todo aquello de entonces ahora sale por lo visto.  Pero a mí los malos ejemplos clericales no estorbaron mi fe en la religión.  Ahora bien como yo no quería ser un cura de misa y olla como aquellos que bajaban a nuestro pueblo en la bicicleta con la sotana arremangada que enseñaban los pantalones negros remendados y a nosotros nos sorprendía que llevasen pantalones como los demás pues me salí.  No quise saber nada.  Pero continúo en aquellos valores del Evangelio y en la piedad y en el amor de Nuestro Señor Jesucristo.
 Luego vino la emigración o evasión del campo a la ciudad.  Recuerdo aquellas vísperas de San Silvestre que nos presentamos en la plaza con tu motocarro  una Trimak recién comprada cómo nos miraba tu hermano Maudillo que quería venirse con nosotros para Madrid pero no había plaza en aquel triciclo con el que empezaste a trabajar, el primero de la saga de una flota de camiones.  En el puerto de los leones se planta nevar y no teníamos cadenas.  Hubimos de poner nuestros abrigos y nuestras chaquetas debajo de las ruedas para el agarre en la nieve y no sé ni como coronamos la montaña.  A fuerza de tesón, que tú siempre le echaste a la vida muchos cojones. Los dos tiramos para adelante enderezando nuestras propias rutas.


  Algunos domingos salíamos juntos a alternar o nos metíamos en un bailorro a asustar a algunas chachas y yo un poco bisoño te pedía consejo sobre cómo había que hacer para que las chavales te diesen baile y tú decías mira te has de comportar normal decirle cosas agradables que no vean que te azaras.  A las mujeres les gusta saber que tú mandas.  Buen consejo, mas ni por esas.  Hasta tomé complejo de que nunca tendría novia de que nadie me querría.  Hay que ver, Agustín que cosas se le meten a uno en la cabeza.  Y pensaba en aquellos recuerdos agradables tratando de espantar la sensación horrible de mi beso de despedida, ese olor a cadaverina, espeso y dulce de los muertos cuando empieza el heder y la descomposición de la carne y de la sangre.  Estaba como zombie.  Desde el tanatorio sur hasta la Almudena donde iban a hacerte polvo y ceniza había un atasco infinito.  Nos perdimos un par de veces en una de las incorporaciones, casi me choco contra un taxi.  Estaba como alelado.
  La noticia de tu muerte me dejó frío y todavía no me lo creo que puedas estar muerto. ¿Adonde te has ido? ¿Cómo será el cielo? ¿Cómo habrá sido tu entrada en el Paradiso?  Cavilar sobre estos misterios me saca de quicio, siento como una desazón un cosquilleo en el estomago y es que la eternidad me da vértigo y quiero suponer -y este es mi único razonamiento- que de la misma manera que en tantos azares y peligros sentimos una especie de protección y misteriosamente nos vemos salvados de las acechanzas y trampas de la existencia, en la hora de la muerte Él seguirá ahí a pie de obra.  Al menos es lo que ponía en la oración diaconal de la recomendación del alma que te leía cuando estaba en los estertores de la agonía.  Mas una cosa es predicar y otra dar trigo.
 Yo también tengo dudas y un miedo infinito.  A ese vacío de tus ojos cerrados que dejaban de ser ojos para volverse cuencos de calavera...  A esa sonrisa macabra que vi en tu cadáver.  Bien es cierto que no eras tú sino tus despojos en la hora del hic jacet mas no por tales reparos deja de activarse mi congoja.  Por eso iba recordando con tu hermano Pedrito los buenos momentos de cuando éramos chavales.  Bromeando haciendo nuestros planes ilusionados con el vivir. Bien es cierto que era un subterfugio. Una escapatoria.  No entiendo nada.  Tengo la mente en blanco esta mañana hermosa de verano cuando la circulación en la M 30 es caótica y por la mañana la tele retransmitía el encierro de san Fermín.  Otro breve responso y más lloros de los deudos de un curita joven capellán del cementerio cuando llegamos después de perdernos otra vez por las aleas de la inmensa necrópolis.  A mi me hubiera gustado entonar el Libérame me Domine de Morte Aeterna y musitar el a porte inferi o el dies irae pero recité estas secuencias de los viejos funerales para mí mismo.


  Había mucha gente y allí estaban tus hermanas Rosario Lidia Salva y Pedrito mi escolta de poca talla pero de corazón grande el que más se parece a ti.  Me impresionó la dulzura de tu nuera Esperanza que me dio a besar a tu nieta y yo la bendije.  Esta niña es clavadita a ti.  Y ese pensamiento me confortó un poco. Porque en esos ojos almendrados se posaba tu luz por ese milagro de los genes y tu cuadratura.  Y el amor que vencerá a la muerte, en esta megapolis superhabitada de fantasmas donde todo es difícil e impersonal hasta morir los ojos un poco asustados me alejaron del cabreo que siento esta mañana de sol con Dios - uno puede a veces estar enfadado a veces con lo que más quiere ¿no?- me dio cierta tranquilidad e hicimos las paces.  Él está cerca de Ti, Señor.  Lo sé.  Le habrás preparado esa morada que se merece tras su crucifixión del  cáncer de piel y la muerte que Tú quisiste compartir con Agustín, conmigo, con todos, pero Te pido no me des tan dura prueba como la suya que no sé si lo resistiré.  Vermis sum et non homo, miserere mei, digo con el Santo Job.

  Al regresar de la Almudena a mí me pareció que entre los ruidos del tráfico de la calle impersonal los cláxones de los automóviles entonaban un Miserere.  Y luego el aleluya de la Resurrección en Jesús. Aparqué en una de las zonas más bonitas de Madrid Alcalá con Goya y entré a cortarme el pelo en una barbería.  La vida sigue.  Muerte, ¿dónde está tu victoria?  Volví a inquirir sólo para mi capote. La verdad es que no entiendo nada pero acepto la muerte como una parte esencial de mi condición humana. Que hoy me embargan la melancolía y acepto resignado el fin de esta persona tan querida como acepto el mío propio. Más que nunca hoy recuerdo la frase del Prefacio de Difuntos: Vita mutatur non tollitur.  (La vida se transforma, no se nos arrebata)

 

 

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