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Krasnoff atamán de cosacos murió
ajusticiado por los sovieticos en la carcel de Lefertovo en 1947. Fue un gran
militar un subline escritor y patriota ruso Posted: 05
Aug 2018 01:06 PM PDT
KRASNJOFF LAS HOJAS CAÍDAS EL FIN DE UN IMPERIO
NO hay dios
las gentes lo inventaron para poder vivir los fuertes pueden vivir sin dios
los débiles no… los rusos os habéis vuelto egoístas y llorones… ahora
mandamos nosotros… tenemos la sartén por el mango, es nuestra la judicatura y
hemos comprado vuestros periódicos… we ll buy you out.
El periodismo
fue alma de la vida moderna y motor del progreso según los cursis. A la
llegada de la globalización digital se convirtió en fórmula de esclavitud.
Hoy ese motor
estupefaciente está en las redes sociales que por igual controlan los judíos
de Facebook apóstoles de las patrañas heraldos de la gran mentira de cuya
mano vamos todos al saladero camino de la morgue de Munmayor con sus rumbosos
palacios donde se alza una reliquia ecológica para mí que es como un cuento
de hadas: el nisal con sus camperas y sus pastos elegantes aerogeneradores,
urcíes y argomas. El cirolero que nos brinda sus dulces frutos detrás de la
cerca. Dios escribe al derecho con palabras de la Naturaleza lejos de los
fueros de la Política.
Al pie de
monte de Coaña con sus linares encharcadizos resuena una voz profética:
▬We shall buy you
out. Sólo nosotros
podremos comprar y vender.
Pandea el
paisaje entre jorcadas montañeras de tierras coloradas y ferruginosas. ¿ Hay
vida en el planeta Marte? El holocausto es el final de la historia, pronto
sonarán las trompetas del juicio universal: Das Jungste Gericht.
Al zar
lo asesinaron con su mujer y sus cuatro hijos hace cien años. El sentido de
ese regicidio yo no lo comprendo. ¿Para qué serviría tan macabro holocausto
en los bajos de la tahona de Ipatiev el rico mercader semita? Y mira que no
se perdonan los pecados contra el Espiritu Santo, aquel crimen fue uno de
ellos. No cabe expiación. Pesará la culpa eternamente sobre el pueblo maldito
escupido con salmos y conjuros de la boca del Padre Eterno. Porque los
moralistas católicos ▬ Rivadeneyra entre ellos ▬ dicen que el dolor humano es
un regalo divino para probar a los que elige: una catarsis. En sentido
estricto la interpretación no parece viable, en sentido lato o traslaticio,
tal vez. Pero es muy dudoso y resbaladizo todo esto.
Como cristiano
me someto a ese postulado, como judío soy incapaz de aceptarlo, ¿La muerte de
un niño de cáncer, el incendio de los bosques de Atenas, el degüello de
inocentes, la violación de las vírgenes por los de la “Manada” en las fiestas
lupercales de San Fermín, responde a designios del Altísimo planeados y en la
mente de Dios desde toda la eternidad?
Los moderados
enmiendan la plana a los doloritas con su tesis de que Dios que el bien sumo
no cabe en el mal ni dolor pero cualquier desgracia personal o catástrofe
estatal ▬ peste, terremotos, incendios, guerras ▬ Él los autoriza a efectos
purgativos. Y para que nos enmendemos manda el castigo. Aunque por lo general
son los inocentes los que pagan factura. Los malos sobreviven y nunca se
hacen cargo. Ellos se ríen de ti que vas cojeando por la vida y gritan desde
las zahúrdas del odio y el rencor:
▬ Somos los
elegidos. Tenemos enchufe con el Señor. Todo nos está permitido ulteriormente
a Auschwitz, ¿Qué hay de lo mío?
Echenique rie
desde el carrito que le regalaron los de la Seguridad Social de Aragón cuando
vino desterrado de la Argentina los ojos saltones la cabezota en bambolea. Es
giboso como una tortuga encaramado a una silla de ruedas que le sostiene la
columna vertebral inmovilizado de medio cuerpo para arriba… but he is
for president. ¿No es esto una gran farsa? Se promociona a los tullidos a
los mangantes a los ladrones. Son postergados los españoles. Primero a los
emigrantes y se concede casa y trabajo a los que vinieron desde ka Selva. Los
buenos son lanzados al fuego eterno de la gehenna.
Krasnoff en sus “Hojas Caídas” no fiscaliza a Dios
ni trata de escudriñar sus designios. Emite un oráculo sobre los tiempos del
Fin cuando todo será a reboursy andarán los hombres con los
pantalones del revés y las mujeres las tetas al aire. Se limita a denunciar
un hecho: los mosaicos se convirtieron en los verdugos de la Ortodoxia. Ganó
el Maligno la partida. ¿Dónde estaba Dios cuando un pelotón de soldados
letones borrachos acribilló a balazos a la familia imperial? ¿En qué zarza
ardía su rostro invisible cuando fue ultrajada Natacha la amada del
protagonista? ¿Por qué Lisa la hermana de Fedor fue tambien violada por su
novio campesino en la aldea de Vipolsovo? ¿Fue acto de expiación el
ajusticiamiento de la nihilista Julia en la cárcel de Petropavloski por matar
a un gobernador en Crimea, cuando la terrorista Sonia y sus mentores los
Bradovich sucursales de Lenin y su cadena de periódicos que apoyaba la
conspiración sale del embate sin una mala multa, sin un rasguño.
Los rusos
pueblo rebañiego iba de oveja al matadero mientras los chacales aullaban en
las noches blancas de Petersburgo.
Los
funcionarios suspiraban por la santa nómina que llegaba al banco los veinte
de cada mes, jugaban a las cartas o se emborrachan con los amigotes del
Círculo. Nadie quería saber nada de la que se venía encima. Los sentimientos
del pueblo y la opinión pública parecían anestesiados y expectantes ante un
porvenir que aceptaban resignados. El mismo borreguismo de aquel ambiente de
Petersburgo se da hoy un siglo después en Madrid. Aceptaban el yugo y veían
cómo los “elegidos” se enriquecían mediante la esclavitud de los rusos.
“Nuestro pueblo sólo sirve para ser victimas para llenar los presidios y
calentar banquillo delante de los jueces. Ahora te procesan por nada.
Hipólito Kuskov quería ser algo en la vida aspiraba a la cartera de un
ministerio o cuando menos jefe de un negociado, lo deportaron a Siberia.
Acusado de un crimen que no cometió. Vente con nosotros. Hay que abandonar
las viejas ideas: la patria la familia, Dios. Desde ahora debes jurarnos
obediencia. El partido va a ser tu dios. “Me avergüenzo ▬ se lamenta uno de
los protagonistas del libro ▬ de ser ruso. Somos un pueblo de borrachos
maleantes y vagabundos” que vienen a ser lo mismo que el lamento de algunos
españoles renegados “Se es español porque no se puede ser otra cosa”. En
semejante desenamoramiento o descorazonamiento colectivo existen paralelismo
entre el alma rusa y la española. Tanto en Rusia (hasta Putin) como en España
los políticos carecen de talento. Hoy vi una paloma volar entre un bando de
cuervos negros y me afligí. No sé cuál sería su destino. Subsecuentemente,
las pasiones humanas son difíciles de vencer. Es de noche y se escuchan
gritos en el bosque, hoy lo mismo que ayer y mañana igual que hace mil años.
Acierta el general cosaco en el titulo de este libro: Todos somos hojas
caídas del árbol del destino, zarandeadas por el viento.
El zar Nicolás
murió por ir contra corriente por no abdicar de la cruz Cristo. Su padre
Alejandro III había sido objeto de varios atentados. Al abuelo Alejandro II
lo asesinó un nihilista y él mismo, firmado el armisticio de la guerra
ruso-japonesa de 1905, al salir de la misa de pascua en una iglesia ortodoxa
de Tokio un samurai le clavó un cuchillo por la espalda, herida de la cual
milagrosamente sanó. Vivió Nicolás II abrazado a la cruz. El evangelio era su
destino. Era un santo… ojalá la iglesia católica siguiera el ejemplo de la
rusa que ha canonizado a toda la familia imperial fusilada en
1918. Pero quiá; No cabe tal posibilidad estando al frente de ella
ese sátrapa de la sinagoga argentina al que llaman Papa Francisco,
El “Pálido”
Vladimir Illich Ulianov se camuflaba en los trenes de largo recorrido, con pasaporte
alemán. Los viajes lo pagaban los Roschild y los banqueros suizos. Trotsky
creó un ejercito rojo en el cual los soldaditos dejaban de ser personas para
convertirse en carne de cañón. El comisario tabardo de cuero y pistola en
mano iban detrás de la infantería. Al soldado que en el avance vacilaba o
reculaba lo pegaban un tiro. Este no es el ejercito del general Krasnoff
donde se exaltan los valores castrenses; La disciplina, el espiritu de
cuerpo, el heroísmo, la guarda de la frontera. Debemos ir en bysca de la
verdad y de la belleza pero ¿dónde está? La familia de Kuskov se muestra
herida por la fatalidad. Todo se lo lleva el Pálido aquel diablo que parieron
en Simbirsk. El zar Nicolás y ka princesa Alix mal augurio el día de su boda
murieron mil quinientas personas al hyndirse una tribuna durante las
celebtraciones nupciales, el heredero sería golpeado por la hemifilia y sibre
el palacio de invierno se proyectaría la cara triste del pope maldito:
Rasputín. Los elegidos mucho han de sufrir. Por eso el emperadir tenía triste
y vagoroso mirar. Los flutlinge arrojaban cagadas de hombre y cal viva a los
guardias civiles. Volaban como humo las nubes sobre sobre los cielos
aranjados de Ceuta color de invasión, las esposas maltratadas lloraban el
dinero bebudo por sus hombres en la taberna. ¿Por qué bebes? ¿Por qué zurras
a la parienta? A la muy perra la encontré encasquetada con un moro. Ay Virgen
perdí la honra no sé qué va a ser de nosotros, los pecados de la mujer
siempre los pagan los hijos.
Acostarse con
la mujer del vencido es un derecho que invocan los vencedores en todas las
guerras y los judíos siempre se van de rositas. Salen secos del agua, está
lloviendo y ninguno se moja. Sacan no sé qué patente que losa inmuniza. Hay
que reconocer que son muy listos. Sobre algunos pueblos parecen detentar el
derecho de pernada.
Durante
toda la obra se escucha entre el taconeo de los desfiles t paradas el toque
de llamada del cornetín de ordenes y voces cuarteleras. Soldado soy de España
y estoy en el cuartel contento y orgulloso de haber entrado en él. Suena la
cornamusa del toque de diana luego fajina toque de silencio y oración, así
era entonces, vino un tío de derechas un tal Chemari Aznar y hubimos de
arriar bandera, quedó suprimido el ejercito rompan filas, los militronches de
hoy escuadran un ejercito solidario comodines de relevo en acontecimientos
bélicos lejanos que nada tienen que ver con la defensa de la patria, en Rusia
después de quedar derrotados los blancos vinieron las huestes comisarias
del Tozudo y se vio a antiguos generales zaristas de
pordioseros pidiendo limosna por las calles de Berlín. Trotsky el
Trotsky o Tolstoi el gordinflas. Que más tiene qué más da o Gutiérrez Mellado
el traidor. Son los mismos perros con otros collares. En España la revolución
ha sido un poco más lenta e imperceptible. Ahora nos estamos despertando
alarmados para comprobar que esta gentuza nos ha dejado sin país. Los
periodistas del Pravdatenían un aire de perdonavidas y de
bufones.
“Las hojas
caídas del árbol del destino” son un tributo a Némesis la diosa de la
venganza. Un conjuro contra las fuerzas oscuras contra las que luchaba Fedia
un hijo de la luz al que los rayos del sol invicto protegen y guían.
Todo ese
mundo fenecido de mi tierra me descubre cada capitulo de esta enorme novela
en los que doy vado a mis pensamientos oprimidos que son mis recuerdos y
remordimientos.
En el
sur las mesnadas de la emigración están levantando gente con el efecto
llamada. Es una invasión no nos engañemos señores buenistas ilusos. Pisan
tierra española extienden la alcatifa y adoran a Alá pronto sacarán la
cimitarra. Atacan a la Benemérita les arrojan cal viva y miran como el que
enristra una lanza. El caballo de Atila trota nuevamente por el sur.
Krasnoff lo
predijo al desenmascarar a los judíos porque estas mafias a las que todo el
mundo culpa y nadie sabe donde residen tienen cobertura del Sionismo empeñado
en transbordar gente a Europa. Es el corolario de la teoría de la venganza
bíblica del holocausto. Son apariciones en la tarde malva de julio color
alberil las que me afligen.
Sólo los
elegidos podremos comprar y vender. De esta manera habla Sonia la bella
hebrea en cuyo rostro soplaban el viento de las montañas de Judea y el carmín
de sus labios olían a las rosas de Jericó la mujer fuerte que defiende a
Vladimir Illich Ulianov en el juicio por haber atentado contra la vida del
zar Nicolás. Es la hora de la inmundicia de los abogados picapleitos el cine
las modas el amor libre la corrupción de los nobles y el nihilismo. Todo el
poder para los soviets. Ahora mandamos nosotros. Sin embargo, hay un pasaje
en el cual, por boca del rabino Abraham Brodovich, el general cosaco advierte
que el cristianismo es una religión de orden superior debido a su carácter
divino. Amor et labor omnia vincent “Ah pensó el judío qué
fuerte es la religión cristiana y qué difícil será luchar contra ella
mientras existan seres como Natacha”. La novia de Kuskov que luego
será martirizada y violada escenas tétricas y una descripción terrible de la
brutalidad de la cual sin capaces los seres humanos convertidos en bestias.
Cuando a Bárbara Serguyevna la madre del protagonista le comunican la muerte
de su hijo manda quemar los cigarrillos que le había regalado Suzanne la
inductora del crimen. Comprender es perdonar.
Es una idea
que se repite a lo largo de las páginas apasionantes de esta crónica de los
acontecimientos que llevaron al regicidio de la familia imperial narrados
desde el punto de vista de un gran militar, un oficial de la Guardia. Retrata
la decadencia de los Kuskov y del ascenso social y pujanza económica de los
hebreos peterburgueses que desencadenaron la revolución. El relato del
general cosaco que escribe con la autoridad y despejo con el que bailaba una
polca, montaba a caballo y comandaba una setnia me ha hecho
entrever por más que nunca entender de por qué esa rusofobia. El odio al
Kremlin mande Stalin mande Breznev o Vladimir Putin tiene su origen en que el
pueblo ruso no ha sido sometido a las veleidades del dictado nazi/zionistas.
Sigue en pie y con la cabeza enhiesta. La ortodoxia no se ha rendido pese a
la claudicación de Roma y la sumisión del mundo protestante.
Nosotros somos
débiles ellos son fuertes pero controlándolo todo y sabiéndolo todo resulta
que no saben nada. La familia de Miguel Pavlovich Kuskov se asoma al abismo
de la desgracia y de la bancarrota. Celebraba con solemnidad la pascua y el
día de pentecostés acudía a la iglesia a poner el ramo con hojas de abedul
sobre la cabeza de Cristo. Sus hijos se pervierten a causa de una
maligna educación sentimental, estamos ante la clave de un enigma. Krasnoff
con habilidad certera va desenrollando la madeja. Está atando cabos a lo
largo de los casi cien capítulos pero la historia como la vida misma es muy
larga, contradictoria. Y sorprendente. Las descripciones que hacen de la
naturaleza y de las costumbres son insuperables. En bárbara Sergueievna
plasma el retrato perfecto de la gran mujer rusa bella apasionada madre de
sus hijos amante de su patria. Los sufrimientos de su atribulada existencia
no la obligan a desertar del Amor.
Su marido
Mijail Pavlovich desde la muerte de su hijo se entrega a la bebida. No bebía
como los campesinos para sazonar sus penas y alegrías; bebía metódicamente
vino a las comidad y después alguna que otra copita no se le veía borracho
pero se encontraba en estado de sobre excitación permanente (está haciendo el
esquema de un alcohólico típico) y perdía fácilmente la continencia. Había
engordado y en aquellos cuarenta días de duelo había envejecido años.
Lo actual es
feo no tiene belleza hoy todo es egoísmo. Adonde fue lo bueno y lo bello a
parar, nos cuenta el general escritor.
El metacrilato
es el mineral que nos ayuda a graduar la vista a través de la lente óptica,
de igual modo una gran novela es un descubrimiento, una visión una epifanía.
El novelista de verdad comparece a los ojos del que leyere como un demiurgo
un dios creador y ese carisma se da en este apasionado libro sobre los días
que precedieron a la revolución de octubre.
Muerto Andrés,
Fedia, el hermano, retoma la acción y se convierte en el epicentro de la
trama y el preferido de la madre Bárbara Sergueievna. Se describe a los otros
hijos; Hipólito el mayor que detesta el zarismo y se convierte en un liberal
y será el intelectual de la familia. Fedor, sin embargo, quiere ser soldado.
Miguel Pavlovich Kuskov tras el suicidio del hijo se da a la bebida. El
alcohol cambia su carácter y arrastra una vida anodina de funcionario que
sólo espere que llegue fin de mes con la santa nómina. En este ambiente la
muerte quiere proclamar su reinado, se escuchan en el jardín de la casa
venida a menos el grito de la lechuza. Lipa y Losa juegan a las cartas son
dos colegialas intrascendentes. La vida es trivial. Mientras tanto los judíos
acaparan éxitos se hacen con la fortuna de los viejos terratenientes compran
fincas tienen buenos abogados que ganan pleitos van los sábados a la sinagoga
tocados de sombreros negros y de caftanes largos que les cubren desde los
pies hasta las orejas. La vida les sonríe. Los judíos son raza
fuerte.
¿Qué es la
belleza? Algo nada fungible los hebreos peterburgueses se ríen de ella y
proclaman el dinero como lo más importante de la existencia. Hay que mirar
por la copeca pues si miras por él con los rublos no hay problemas. Hipólito predica
la igualdad de géneros y de clases sociales. Es suspirar por imposible. El
mirlo blanco no canta en el alero. Lo único que hace a los hombres iguales es
la muerte pero el mayor de los Kuskov sigue aferrado a sus creencias
igualitarias y buenistas sueña en un mundo sin fronteras. Hipólito resulta un
personaje muy actual. Podría militar en una ONG y recibir la acolada del Papa
Francisco al albur del lema “güelkome refiuyís”.
Abajo los
nacionalismos por postular la superioridad de razas y de unos pueblos sobre
otros. Entonces ¿Cataluña?
Krasnoff hace
equilibrios sobre el filo de la navaja y describe las contradicciones de la
sociedad del avenir, así como los amaños contradicciones y antinomias del
alma judía. La muerte de las patrias y su pisoteo conducirá al caos. A Fedia
le aconseja su madre; “ama siempre a Rusia. Ese amor es más sublime que el de
cualquier mujer. Las mujeres defraudan en el amor, carecen de bandera. La
patria no”. A contrapás Hipólito escupe sobre la enseña que le da a besar su
hermano. Acabará pobre y hambriento en un suburbio de Berlín como apaniguado
del judío Abraham Brodovich. Triste es la suerte que espera al librepensador
y apasionado polemista. Podría ser hoy un tertuliano de la Sexta humillado y
ofendido como todos esos elches y renegados de la casa de los líos a los que
la revolución dejará con la palabra en la boca. Cayeron en su propia trampa
el mal nunca dará vado a la malfetría. El reloj del destino marca sus horas.
Hay corilos (avellanos) en mi huerto que por septiembre dan gordas avellanas
que no comerán los cerdos antipatriotas aunque tengo por seguro de que el más
ruin jabalí se zampa la mejor bellota. ESPAÑA MI NATURA |

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