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DUBLIN ´S PAPER BOYS
Los tiempos son
duros y la esperanza se derrumba pero hay que escribir y yo quisiera
escribirte de una larga parrafada la historia de mi vida que no sé si te
interesa ni tampoco si serás capaz de entenderme pues la verdad no soy un ser
humano fácil de entender. Quizás no pertenezca a esta época ni a ninguna
época pero he aquí que esta noche de octubre empiezo esta narración que yo
quisiera alcanzase la totalidad de doscientos cincuenta folios, densos,
pergeñados narración de mi vida. Se entienda o no, me interesa a mí solo,
pues Dios me entiende y yo me entiendo. Acabo de fumarme una pipa y es la
madrugada. Estoy preocupado por ti querida Helen y algo decepciona porque
Teresita realizó el milagro del reencuentro y la localización pero seguimos
en las mismas que hace veinte años. El tiempo pasa y las cosas y los hombres
pero mis sentimientos son firmes y sigo pensando en ti hija extrañada todos
los días. No sé cómo comenzar esta narración de mi vida en la que haré acopio
de lo real y lo irreal mis realidades y mis sueños. Soy algo autista y estoy
vivo, sustentado por la fe y alimentado por la esperanza. Ante mi mesa de
trabajo tengo una foto en blanco negro tomada en Dublín un viaje que realicé
allá en 1973 y fue una peregrinación literaria a la tierra encantada y
superliteraria regada con guinnes de Joyce y de Molly Malone tiempos
revolucionarios, Levantamiento de pascua, melenas y contestación como las que
muestran estos chicos vendiendo un periódico en la esquina. Él mira para la
izquierda entre sorprendido e irónico hacia un lugar de la calle que se
pierde en la lejanía y ella al ángulo opuesto mostrando un titular de una
hoja volandera que no agradaría a tu abuelo Graham Hugh The tory
torturers. Él es moreno camisa blanca chaqueta de pana y pantalones muy
batallados que la pernera les queda corta. Me recuerdan a los pijoflautas.
Estos dos tios acaso sean los antecesores del Iglesias y la Montero su
señora. El aire de la mañana parece diáfano sin las brumas del Liffey y
existe un encanto/desencanto de las cosas que siguen acordes con el pasado y
con el porvenir en la ciudad vieja. Siempre todo será igual esa es la fija
porque no somos sino estadística. Estamos ante dos descamisados que venden
las noticias poco antes de que se instalase en Fleet Street la gran revolución
tecnológica y de la llegada de Rupert the Murder que se
corresponde entre nosotros los españoles con el tal Polanco. Sí, Helen, el
mundo cambió y esta escena callejera de los setenta me parece antiquísima
como las melenas y la chaqueta de cordobán dulce pana del descamisado la
fibiella bien tiesta los pantalones pesqueros con botas de las rebajas de
Marks&Spencers las piernas algo toradas y los pantalones que necesitan
una mano de la plancha. Hullo mate? How are yee? En su mano izquierda sostiene
la primera plana de un tabloide revolucionario pero todo lo que quiere la
prensa es escándalo, my friend, aplícate el cuento, chúpate esa, y la derecha
el cigarrillo de aquellos años inconscientes, un Number six entre los dedos y
las piernas un macuto el de sus escasas pertenencias y mira para su izquierda
en espera de alguien que no acaba de llegar pues será seguramente Godot. A us
lado su chica no muestra excesivo entusiasmo va con los pantalones campana
las botas sucias y también atenaza un bolso entre los pies ella mirando
siempre en dirección contraria reclinado el culo contra el escaparate de una
tienda de discos. Bach queda en lontananza y elepés los setenta fueron la
época más musical de la historia del mundo. La tienda de madera chapada debe
de ser muy antigua y tiene todo ese sabor dublinés de Joyce pintando la
escena. En la esquina un rubio se reclina indolente contra una farola
pantalones ceñidos americana de estilo y camisa a juego con zapatos de
tacones chúzame la punta y la melenita inconsciente que se llevaba entonces.
¿Adónde habrá ido a parar toda nuestra Beatlemanía? Ver la escena me remite a
la audición de los programas de Raúl Matas en Radio Madrid. Cruzando la calle
pasa por la acera de enfrente y ante las cristaleras de lo que parece ser un
banco un pensionista embutido en su gabán y la cabeza a resguardo de los
vientos fríos con una visera. Le acompaña seguramente su señora pero a esta
no se la ve y precede a un tipo que nos muestra su calvicie y un bolso de
mano. Debía de ser un sábado día de hacer la compra. Una luz bálsamo de
primavera irradia la escena que nada ha de ver con la acrimonia del letrero
del periódico en primera página: los toreros unos torturadoras pues también
es verdad. A mí nunca me ilusionó esa derecha británica que esgrimía como
anagrama un cruzado en la mancheta superior del Daily Express. Pero esta
fotografía es el arranque querida hija de muchos recuerdos y de aspectos de
mi vida que permanecen inefables o quedarán para el anonimato que no te sabré
decir nunca ni a tus preguntas responder leche. Los dos chicos newspapers
boys en la esquina de una calle de Dublín pregonando prensa
revolucionaria me trae la fábula de un empeño que no pudo ser aunque aquí
estamos, Helen. Ni se muere padre ni encentamos la olla. Los pensionistas que
transitan y el otro melenitas que se recuesta en la Farola una
instantánea de mi existencia que se cruzó en el camino tiempo de blanco y
negro. Yo quise ser reportero o más bien corresponsal de guerra pero sueño en
otras cosas vivo en un mundo de papel. ¡Viva la infantería española de los
tercios viejos! Aquel Tassis que organizó la red de comunicaciones militares
de Carlos V por toda Europa. Era Tassis un vivandero vive dios piloto a la
mira de las zabras que bojaban la costa británica. Os quisimos invadir,
Helen, pero el tiro nos salió por la culata como tantas y tantas veces.
Firma. Yo no firmo ni mi testamento. Los correos a los Países Bajos tardaban
quince días desde Roma o desde Madrid y había que pasar por Francia infestada
de hugonotes y llegar a Ostende después con toda la impedimenta y todo el pan
de munición. ¿Dices que descarrillo? Pues sí. La vida me ha enseñado a
componer novelas sin argumento siguiendo la carrilada de la vida que por
cierto carece asimismo de lógico. Somos estrellas filantes. Ailantos
pensativos a la vera del río. Arcabuces y picas es lo que necesitamos. ¿Ha
entrado la fuerza? Y yo me imagino soldado por un día encuadrado en las
banderas de Su Majestad en el ajuar de combate: peto, escarcelas, brazaletes,
celada y manoplas pero ya mi pólvora está mojada y hoy cumplo los sesenta y
dos. Voy a la lucha del carnero. A toparme. A pelear. Pero para, échate un
trago. Bebe que no es vino. He preparado para tí un tarro de oximel un buen
jarabe para la resaca así mi nivel de conciencia se esparza. Es una forma que
tengo de pelear contra la corrupción del aire que trajo la peste.
Camino abajo, llegan los alguaciles capitaneados por su
barrachel. Por mí vienen aunque no es la hora. Vamos andando. No
hurté el cuerpo a la lucha, estuve expuesto a toda clase de enfermedades. No
me digas pero esto es fabuloso, Helen. Si quieres conocer cómo era tu padre
tendrás que adentrarte en un mundo mito pero no te aflijas quita tus pesares.
Yo soy el alférez Alonso de Contreras me reencarno mira mis armas arcabuz
pica espada y rodela y con todo este ajuar hago el pase de revista espero la
llegada del veedor con la soldada y me hablan del desbaste de las
guarniciones italianas. Italia mi ventura. Mi regimiento se llama el Tercio
de Cerdeña. Fabuloso ya me dirás. Sólo el trabajo engendra la virtud sólo la
virtud engendra el honor. La estadística de mi vida es dura y los datos muy
pobres pero vita militia est. En mi unidad estamos bastante
apiñados pero no importa. Me crié en un seminario que era como una inclusa y
di con mis huesos en este regimiento que parte hacia Flandes huyendo de las
coordenadas de la desinformación de los servicios de orden de la retaguardia,
el alpechín de los malos deseos y el légamo de las peores pasiones. La muerte
por otra parte bien sé que ya empuña el segote y, mientras doy haces y siego
con el dalle el prado jardín de mi vivienda, encuentro un segador o araña que
ha construido perfectamente su vivienda. Fabuloso. En realidad, hija de mi
vida a la que desconozco no soy uno sino muchos hombres porque muchos son los
diablos que moran en mí. Los Dublin boys tocan el banjo y yo
hago de contrabajo y me baño en aguas de ajonjolí mientras el diablo orza por
la espetera. Ya digo que hay muchos demonios los que tienen residencia dentro
de mí y no los domino. Se me escapan, se me encabritan, Helen, mientras yo
hago lo posible por sujetarlos y tirar de la rienda. Desveno pensamientos
ideas y proyectos pero no me cumple. La sagena de mi pensamiento anda algo
bota por más que mi sensibilidad sea harto afilada. Me presento ante mí
Maestro. Soy el pobre lisiado de la mano seca. Habete fiduciam, ego
sum nolite timere. Signa autem temporum non pòtestis scire. Las
frases del evangelio hacen eco en mi memoria poseen mucha más fuerza en latín
mientras sueño con el serafín de seis alas que cruza por los cielos de la
urbanización y toda la vertical se ilumina le veo portar un hexaptérico o
relicario con la huesada de los mártires, o de los muchos hombres que padecen
tribulación por la justicia. Viltroteo las calles; tambien fui periodista
pero esta tarde tendré que vermelas con el chino ese murciano de mal vivir
el Vespasiano Diarrea que se sienta en su proedia de honor
en el ministerio frente al ordenador tal que parece un héroe mítico. Vendrá con
un almoflate y le rebanará la cabeza. Hice la prososcopia de su rostro y me
dio un hombre sarcino igual al cerdo. Fue estudiante de Alcalá y a lo mejor
gastó abolla. Me pierdo y recupero en el ámbito de lo fabuloso oh pan de los
cielos pues allende desto hubo una refacción milagrosa; comieron todos y
sobraron doce espuertas. Elpidia se llama mi novia que nos es otra cosa que
la Esperanza. Tú eres mi Elpidia, Helen, mi esperanza o ton ouranon pues
como sabes hablo griego lo aprendí en Alcalá y abrirás al leer esto tus ojos
como cuévanos. Vamos marchando una de calamares. Hoy empecé una dieta, peso
127 kilos y creo que cuando este escrito este memorial hoy es día de lluvia
18 de octubre de 2006 rebaje a los noventa porque nadie quiere paces con los
gordos, somos descastados de la sociedad, nos rechazan por mucha sabiduría e
inteligencia que llevemos en dentro del alfomar. Me dijo una rusa
una vez eres feo viejo y gordo y se te han caído los dientes de
arriba y abajo te quedan unos pocos raigones empastados y endodonciados.
Amaste sobremanera los libros, Miruello, desestimando otras cualidades que
son de recibo en la sociedad el bien parecer la fuerza física el sonreír a
tiempo, hablar palabras holgadas que no hieren. Estaba el Escarramán en la
barra del Kiss y este mes de agosto asesinaron a Manolo que a esto volveré si
me dejan pero no conviene apresurarse. En esto de escribir conviene la
parsimonia del monje. Soy todo buena voluntad y tesón pero con frecuencia
fracaso, hijita mía de mi corazón, a la que desconozco. Eres mi sangre que
camina por las calles de Londres y allá te va mi bendición. Elpidia mi amor,
esperanza de los pueblos compañera del soteros y el eleuterios cristo
liberador. Aparta estas correas de mí. Muchos le niegan la historicidad de sus
milagros pero recuerdo lo que nos decía el Padre Muñana: “se
apiadaba ante las turbas, le daba pena toda aquella multitud de hambrientos y
desconsolados”. Por ellos quiso volcar como hace un archivero con los
memoriales documentos legajos y tumbos el orden natural. Es preciso que de
vez en cuando surja el milagro para ir tirando, para seguir viviendo.
Fárfaras dirán los descreídos porque menudo son los ateos que tanto abundan y
yo estoy suscrito a un blog de internet que airee las propuestas de los que
no creen en dios. ¿Por qué escribe usted Miruello el nombre del santo de los
santos en minúsculas? Porque si nos paramos a pensar nunca vimos a ese buen
señor y hasta puede que sea una prolongación de nosotros mismos, excrescencia
de nuestra imaginación. Oh franquicia de los higos del rey denarios y
sestercios el dracma de la viuda y el tributo del cesar. Estaba Mateo
alcabalero en su telonio de la misma forma ojo alerta a ver quien pasa y qué
se dice con que yo me hallo en el chiscón de escribano esta bella mañana de
lluvia en que hago tiempo antes de ir a vérmelas con el Vespasiano del
archivo de los palimsepstos. Tienes mucha imaginación. Pero ¿qué quieres que
haga? España y yo somos ansí señora. Especulo sobre la importancia del delfín
que es de todas, todas, el delfín eucarístico. Así al menos nos lo decía el
padre Muñana en sus platicas en aquella capilla dorada cuyos ventanales daban
a la sierra. Sigo en la tronera y mis horas se eslabonan unas con otras.
Enchufo la radio pero escuchar al Cantamañanas me infunde crispación y hastío
de la vida española. Oh mi país ¿qué fue de mi pais? Prefiero a la Deutsche
Welle que no pierdo tiempo y por lo menos aprendo alemán. Se me quedan
algunas palabras no todas pero creo haber alcanzado un nivel en el que domino
el sentido de la frase. Es el aburrimiento de la trinchera el peor enemigo
del soldado. Pero hoy me siento flex pues evacué consultas con el inodoro y
cagué recio y en unos minutos bajaré a correos y allí la buena de Maribelme
pagará el giro que me ha llegado de la venta de un libro. Ha sido un mal
verano. Erifos hizo estragos en mi cuenta corriente maldita tentación la del
vino a las comidas y la copita de orujo después que no son una ni dos puede
que hasta diez. Mi alcoholismo intermitente me lleva por la calle de la
amargura, Helen. Si te haces de miel estás perdido. Lo que hace falta es un
poco de voluntad. Decir no a tiempo. Tascar el freno y corregir la rienda.
Por corregir yo hoy corregí bien y vengo a dar en lo mismo que decía Delibes:
mi inspiración depende del humor con que me levanto de la cama y si he
dormido bien. Me fumé dos pipas. El tabaco a la vez me hace mal y bien pero
este memorial, de afectos, Helen, va a ir de corrido y sin los servicios
auxiliares del humo. Esperé demasiado de la vida y eso puede ser un handicap,
¡pachasco! Hoy ha llovido mañana hay lodos y nadie podrá correr sin echar
atrás los codos. Una verdad de Pero Grullo, mas sencillamente fabuloso
ESPAÑA MI NATURA
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Posted: 27 May 2018 11:35 AM PDT LLANTO POR MOLLY
MALONE
In Dublin fair city where the girls are so pretty... los que amamos a Irlanda hoy estamos de funeral
pensando en los miles de infantes no nacidos trucidados en el vientre
materno. La guadaña de la muerte sube en la carretilla de la dulce pescadera
de pelo rojizo y ojizarca a la que amamos y cantamos en nuestra juventud.
Eire se ha hecho abortista unciéndose al carro de heno de los que niegan la
vida en esta Europa crucifija en el palo a la que le han subido toda esa
gentuza jarca infernal de los que promulgan los derechos humanos y niegan el
derecho a nacer. Las aguas del Liffley el río de Dublín el río más literario
del mundo bajan turbias, tintas en sangre de los cadáveres del gran
infanticidio. Es el río de Joyce, de Swift, de Erskine, de Bernard Shaw, de
Keats. Cantábamos dulces baladas en las barras de Main Street al son del
banjo y empapados de Guiness. Mientras, Molly Mallone empujaba la carretilla
cargada la cesta de berberechos y mejillones. La pescaderita murió joven el
año del hambre cuando se arruinó la cosecha de patatas. Durante mis años ingleses
viajaba con frecuencia a la Irlanda mítica a ver las cruces de san Patricio y
me encontré pecios de la Invencible. En County Cork hallé un pueblo de gente
bajita y morena que se ufanaba de ser descendientes de un galeón de la Armada
que se hundió durante una galerna. Los supervivientes del naufragio casaron
con mozas de allí. Irlanda es eufónica y torrencial como la música del
violín. El gaélico materno que hablaba en la vieja Erín los celtas fortaleció
al inglés y es un venero de poesía que recorre por las venas de la literatura
inglesa. Nunca entendí el conflicto del Norte pero estuve en un mitin en el
cual hablara De Valera por última vez. Fue en la primavera de 1973 y aquí van
las fotografías que tomé y que se publican por primera vez. Creo que a partir
de hoy Irlanda ha dejado de ser católica.
▬ Esa es una mala
noticia, Paddy
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2026-03-25
llanto por molly mallone
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