LEON DEGRELLE Y ERIC EL BELGA
Expolio
de las españas he vuelto al camino aunque no creo mucho en este negocio de las
peregrinaciones pero sospecho que hay una intima conexión entre Eric el Belga y
e famoso nazi operó en Ucrania y ric el belga que fue el flagelo de nuestro
patrimonio artístico victima de la incuria y la ignorancia. Ya lo dijo el
clásico España dulce huéspeda de extranjeros y que abomina de sus hijos (una
periodista de LNE me hizo una entrevista misérrima en mi ultimo libro y todo su
interés más que el tema del texto la corresponsalía en Londres fueron las
conexiones que hubiera podido tener yo con Asturias. me estaba tomando la
ficha para compulsar mis orígenes godos mire señorita acabe presto yo soy de
origen judío pero muy español nada me gustan los sionistas para los que ustedes
trabajan la de las autonosuyas) pues eso he vuelto a recorrer el camino jacobeo
en 2016 siguiendo los puntos de recalada y jornada de don León Degrelle.
Me acomodo mi extenso cormavovbis sobre la misericordia abatible del coro de la
iglesia de Najera y observo los capiteles lúbricos de los bajorrelieves: un
fraile fornica con una mona y a continuación un hombre desnudo que exhibe un
falo enorme. Eva se esconde en el paraíso. En Atapuerca buen pueblo pero mala
gente debe de ser porque son trogloditas me miran como si fuese un evadido de
Nanclares de la Oca.
Allí
acantearon a Degrelle y al que suscribe le cobraron cincuenta euros
por dormir en un catre prehistórico plaga de chinches. En los
capiteles de Fromista me extasio con las caras de las dueñas medievales que se
asoman ojos vacíos del piedra or los canecillos del tejadoz.
Puente de la Reina. Santo Domingo de la Calzada. La vieja leyenda del gallo que
cantó en la sartén. Es un milagro que hizo san Egidio pero los habitáculos son sórdidos y
la gente brutal. El capitán de la WEHRMACHT no para de hablar mal de
los españoles y se ensaña sobre todo con los vascos y
los asturianos.
Esto
era en 1951 hoy se han refinado un poco pero los lamerruinas y los
buscadores de tesoros tienen mucho trabajo por estos páramos. Degrelle con su
amigo Eric el Belga actuaron como heraldos del gran saqueo.
En
Fromista me despiojo, pido posada a unos monjes que me dan el dios me ampare y
me perdone, pero me acojo a altana a una taberna donde entre sorbos al jarro y
alguna cantiña que yo me sé y tarareo por lo bajini se me pasa el cansancio y
la mala leche por comprobar que algunos de los objetos cuadros y piedras que
menciona el veterano de la Blau han desparecido y fueron a parar a las manos de
los anticuarios.No encuentro devoción en la ruta jacobea, la gente viene y va
para hacer piernas y adelgazar.
A
Degrelle le dio acogida el Dictador se instaló en Málaga huyendo
de los procesos de Nuremberg. Se ponía nevioso cuando veía a
la Benemérita y trataba de evitar el trato con antiguos licenciados
de la División Azul que lo reconocieron. A los dos excarcelados los dedos
se les volvieron huéspedes En aquellas piedras y aquellos santos
aquellos retablos aquellos cuadros se escondían una fortuna.
(Esto
está en su libro) y en Carrión prosternaciones ante la virgen de
Villacazar. Llueve con ganas en Villadiego. Un pastor envuelto en una
manta guarda un rebaño a lo lejos. En Sahagún se me pincha la bici. Un buen
samaritano me da un lifting en su tractor hasta Gordaliza del Pino donde
encuentro un taller cambio el neumático y el hombre me dijo que ya no quedan
frailes porque Sahagun no es lo que era. Las almenas de Mansilla de las Mulas
muestran su poderosa cuadratura (es actualmente centro penitenciario) de
dientes en punta de diamantes mejor no pasar y seguir de largo hasta
Villalpando donde ya no quedan artesanos de la famosa forja. Las rejas de
Villalpando pregonaron el nombre del pueblo por Europa. Tampoco queda nada del
paso honroso de don Suero de Quiñones y sus desafíos en el palenque de la
ribera del Órbigo. El cronista se acuerda de un colega de LNE Ignacio
Noriega todo un experto en torneos medievales y al que el pasado julio
llamó Dios a su seno. El canónigo superdotado Fromista y con
mucho de ahí vuelve a repetirse en la catedral de Astorga para honra y gracia
de la falocracia. Que tío le cuelgan sus atributos de tal modo
que parece tener tres piernas. Me fijo en las inscripciones sepulcrales y en
las arquivotas del timpano donde vuelven a repetirse
motivos eróticos y frailes borrachos. En un capitel un personaje
extraño que bien pudiera ser un abad saca la lengua. Se tapa sus desnudeces con
la mitra abacial y sus gestos grotescos hacen pensar en el diablo.
Mientras
subo por el pedrero salen a mi encuentro las techumbres de unas pallozas y una
buena mujer apidiandose de mí y del calor que llevo encima me deje que pruebe
el agua fresca de su botijo. No hay que beber a morro sino alzar el aguamanil
hasta que usted enseñe el galillo que Dios le dio y que por lo que parece no es
de gran tamaño. No se apure señora que hace su función porque eso de caballo
grande ande o no ande no vale en el amor. La montesa se ríe a
carcajadas y yo le canto una vieja canción del Reino de León;
“ las
brañeras en la braña
Dan la
leche a los galanes
Van
diciendo para casa
Que la
maman los recentales”
Villafranca
es un viejo pueblo señorial que parece abandonado mostrando, orgulloso, sus
balcones y portadas enmarcadas sobre dinteles donde flamean lambrequines.
Da
gusto pasearse por la plaza y guarecerse del sol bajo los soportales que
aguantan la herrumbre de los maineles ojivales una iglesia
enorme y destartalada acogiendo tallas enormes de cristos y de
santos montuosos.
Un
peregrino alemán, un wallfharter, que viene desde Baviera al
que me uno saluda a la salida de la villa ,me saluda en su lengua:
- Gute
Reise
- Alles
gute - A la paz de Dios, mein Herr
El
aguja corre el agua fresca de un regato oculto entre las ramas canta el
golorito, mientras un gerifalte al acecho vigila columpiándose
sobre los aros del tendido eléctrico. El ave rapaz observa a su presa
ojos de Argos vuelta la cabeza como un copete sin reparar en nuestra presencia
(sería fácil acabar con la vida del gavilán, cuando
estudia su estrategia embebecido; se abstrae por completo del
mundo) luego se alza volando rapidísimo y atrapa entre sus
garras al ruiseñor. Los ruiseñores también van a la olla aunque
tengan las cuerdas de un violín alojado en la garganta y aunque realicen
parada nupcial sobre los santos hitos del camiño jacobeo.
El alemán que
se llama Dieter y me habla
del escándalo de las indulgencias
del escándalo de las reliquias. Razona su fe luterana y yo no sé
que objetarle pero me imagino que el Camino Francés era una autopista que
sirvió de senda a la picaresca europea a la protesta contra los abusos del
clero. Europa se sentía pecadora e iba al encuentro de la gran
perdonanza.
Ofrecí
a Dieter mi bota de vino que compré en Estella y que llenaba en cada parada y
fonda. El vino perronero me duraba a veces una semana. Servía para mojar el
aliento y él declinó pues había hecho el propósito de dejar la
bebida. El afán de liberarse del nefasto vicio del alcohol
fue el origen de su peregrinación. Todo un suceso tratándose de un
alemán. “En el asunto de las reliquias mejor no entrar. Con las astillas
de la cruz se podría poblar un bosque. De santa Agueda
se conservan mil quinientas tetas. Hay tres prepucios de juan el
bautista y hasta doscientas sandalias de san Pedro. Los alemanes no son
demasiado supersticiosos pero muy aficionados al juego ya lo decía Tácito y
aman la cerveza que embota el cuerpo y encrasa el alma. Se hacía tarde y el
Padornelo nos desafiaba entre nubes decidimos acogernos al amoroso seno de un
pajar. Al calor del heñil y después de haber dejado monda una higuera doñigal
que nos dio de cenar unos higos suculentos colorados por dentro dormimos a
pierna suelta entre la paja del henil arrullados por los mugidos de una vaca
marela que acababa de parir a un ternero. Dormimos como condestables la noche
entera de un tirón sin acordarnos de las podagras y quinagras que son la
tortura del peregrino; se le tuercen los tacones de las alpargatas y le duelen
las manos de empuñar el bordón.
Con el
sol en las bardas saludamos a Galicia que nos saludaba de aire melancólico. El
alemán no hacía sino prevenirme contra los males de la bebida. Con un vaso en
la mano tienes sujeto a Baco pero cuando lo metes en la barriga el dios oscuro
te tiene agarrado por los cojones a ti. Te domina. Eres su esclavo. Un tipo
alegre a lo primero a la segunda temulento y patoso y a la tercera ya difunto
de taberna te conviertes en cerdo.
—¿Es
esta la causa de tu peregrinaje?
—Sí. Yo
me he bebido toda la cerveza de los toneles de Munich como si fueran las aguas
del Rin. Beber del vaso de Circe de Circe convierte a los hombres en bestias.
—Pero,
Dieter, un vasito a las comidas…
—No.
Para un alcohólico una copita es puro veneno. Si empiezo no termino, mejor
nunca empinar.
La ruta
ofrece un aspecto muy concurrido van gentes de todos los pelajes. Hace siglo y
medio caminaban por devoción o huyendo de los cazanazis (León Deggrelle y Eric
el belga eran compinches, habían estado juntos en el frente ruso) hoy aletea
un espíritu más deportivo y laico. En los refugios se hablan
todos los idiomas y se escuchan todos los lamentos de los miembros doloridas y
el cansancio en versión japonesa, polaca, portuguesa, francesa y
norteamericana. Todos se estiran de la misma forma comen al mismo plato roncan
y se pedorrean igual. En las crujías huele a montuno. La tabla rasea a todos
por la misma vara de medir. Cerca del monasterio de Samos, Dieter que era
catedrático de griego de un gimnasio de Berlin es muy aficionado a la mitología
analiza algunas figuras del coro embonado con sillería noble algunas dellas
describiendo las posturas sexuales, aquellos monjes tenían al parecer un coito
en la cabeza que no les dejaba rezar ni dormir. ¿Eran unos obsesos sexuales o
es que pintando estas figuras conjuraban a la lujuria?
Un epígrafe bajo la talla de un varón erguido pone “hic est
veritas et felicitas”aquí está la verdad y la felicidad. Se conoce que el
religioso aburrido del ceremonial de liturgia se divertía
tallando a punta de navaja tales obscenidades. El sexo era un paralipómenos,
una teoría estética para los dómines de la Sorbona.
La
fantasmal Galicia le recuerda los páramos de Ática donde nada es lo que parece.
A lo mejor ese carballo en la linde tan copudo y frondoso es el alma de un
soldado de la legion VII, que anduvo para acá peleando contra los indómitos
astures y vacceos o mismamente ese maternal castaño debido a un proceso de
metensicosis bien pudo ser un gladiador o un agonoteta muerto en los juegos que
tucieron lugar en honor de Augusto en los primeros años de nuestra era.
Sucumbió en la arena al filo de la spada de un reciario más fuerte que él. En
Galicia meigas haberlas haylas y todo puede ser o no ser. Es una region
opistografo con mucho reverso y tanta retranca como devoción a la santa compaña
. Al alcanzar Lavacolla el peregrino se siente alegre pero despeado, sólo
piensa en regresar a su tierra. En el pórtico de la gloria me
prosterno y al abrazar al apóstol me acuerdo de los dos
nazis pecadores que esquilmaron nuestros templos. Luego el peregrino
piensa ir a visitar al deán y antiguo archivero de Santiago que fue amigo suyo
pero le dicen que don José María está en la residencia sacerdotal y que no
recibe pues quedó algo traspuesto con lo del robo del Calixtino.
Así que con las mismas y sin el acompañamiento de Dieter se torna para su
Asturias a los mandos de su bicicleta y a golpe de pedal.
ESPAÑA MI NATURA
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