BRASIL VOLVERÁ A GANAR EL MUNDIAL
Entusiasmado, presencié a través de los
nuevos medios de comunicación el portentoso encuentro Brasil-Marruecos. Fue uno
de esos partidos que hacen afición.
Ha vuelto
a brillar en nuestras pobres vidas el astro rey. Brasil era la fuerza la veterana
y la contundencia atlética.
Marruecos al que llaman los leones del
Atlas era la juventud, la habilidad portentosa pero en su aparente debilidad
estaba la fuerza.
Brasil es un país muy querido para mí. Stefan
Zweig hizo una profecía antes de pegarse un pistoletazo en Rio de Janeiro:
"aquí está el futuro de la humanidad, la belleza y la alegría de los
cariocas" para mí los marroquíes son como hermanos.
No hablo el árabe, pero cuando converso con
un moro con la mirada nos entendemos. La islamofobia me repatea.
En definitiva, que lo pasé pipa viendo el fútbol
de alta calidad practicado por los dos países.
Los émulos
de Pelé seguramente alzarán la copa Jules Rimet por quinta vez, pero a
Marruecos no hay que perderlos de vista.
¿España? Juega muy bien, pero siempre pasa
en todas las copas del mundo. Nuestros jugadores parecen de alfeñique.
Realizan un fútbol eximio, bello, pero poco
contundente a la hora del gol. Siempre fue así aunque siempre cabe una sorpresa
que nos den los chicos de De la Fuente. No sé; la pelota está en el alero. Mientras tanto,
disfrutemos.
lunes, 15 de junio de 2026
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