2026-06-24

Leyendo a Gracián BAJO EL REINO DEL MAL GUSTO

 BALSAMOS Y ALQUERMES

 

San Xuan noche mágica y ya en la foguera no hay que quemar, capté la flor del agua que crecía en tu balcón y era un tréboles el clover de los celtas planta mágica que todo lo cura como el bálsamo de Ruibras con que le aplicaron los dolores a don Quijote tundido y manteado que estrelló su adarga contra las aspas de molinos de viento creyendo fuesen gigantes. 

Me viene a la memoria de aquel san Juan en San Pedro Manrique cuando el pueblo entero cruzó la hoguera pisando brasas. Fue uno de mis mejores reportajes. Emulo del Cid partí por Castilla a ganar el pan. La diosa Fortuna estuvo de mi parte la juventud y el vino. Luego bajé hasta Numancia; no sé dónde dormí donde me guarecí pero canté en letras de molde a las piedras de Numancia, corría el año 1972.

 Han pasado casi sesenta años. Lo que queda de aquel viejo reportero es el gusto por la palabra. Uno necesita alquermes y pomadas para curar aquellas heridas abiertas de antaño porque me duele España.

No hay un orden delecto, ni un plan estratégico. Como Antón pirulero cada cual atiende su juego- leo a Gracián el cual en su libro ético “El Héroe” nos dice:

─Atienda el historiador y el cronista a la dulzura y al provecho para enseñar deleitando, evitando el mal gusto que es la carcoma de las cosas porque lo aparente y especioso es engañoso, el mal gusto desazona.

Pocos leen hoy a este sabio escritor aragonés de origen morisco. Claro que es aquí premioso y sus libros no son fáciles de leer a día de hoy pero son el lenitivo para nuestros furores.  

 

miércoles, 24 de junio de 2026

No hay comentarios: