2026-02-09

EL DIABLO SE PUSO DE POR MEDIO Y AQUELLO FRACASÓ PERO AQUELLOS PIPIS SIGUEN SIENDO MIS HERMANOS PECIOS DEL GRAN NAUFRAGIO ESPIRITUAL DE LA IGLESIA CATÓLICA

 


LOS DEL 55

Posted: 25 Jan 2019 03:33 AM PST

De vuelta a 1955

Un grupo de antiguos alumnos del seminario de Segovia se reúnen cada año en la iglesia de la Fuencisla para rememorar y recordar sus viejos tiempos de universitarios.
33
Un año más, un grupo de antiguos alumnos de Segovia que comenzaron sus estudios de humanidades, filosofía y teología en el año 1955, vuelven a reunirse para rememorar viejos tiempos.
Han pasado ya 57 años desde el inicio de su carrera, y del camino que comenzaron juntos en la vida universitaria. Cien jóvenes entraron al seminario, y únicamente veinte llegaron a “cantar misa”, por lo que su vida se separó por caminos diferentes. En el encuentro, tres de estos veinte hombres son actualmente sacerdotes de las parroquias de la provincia. Anastasio Montes cura de Quitapesares, el Sotillo, Anaya y Marazuela. Pablo González, de Abades, Martín Miguel y Lastras del Pozo. Y Ángel San Vicente Llorente, de Laguna Rodrigo, Santa María, Jemenuño y Sangarcía.
Así, desde hace varios años tomaron la decisión de que el 7 de septiembre se intentarían juntar todos los posibles en la iglesia de la Fuencisla para recordar aquellos años que pasaron en la ciudad como seminaristas.
Cientos de kilómetros se han recorrido alguno de ellos, para llegar a una de las citas más esperadas del año en su vida. Desde Málaga, Madrid, y pueblos de la provincia de Segovia se han desplazado para reunirse.
Su punto de encuentro es la iglesia de la Fuencisla. Los gestos de felicidad y la emoción se veían reflejados en sus rostros, e inquietos realizaron la espera del grupo. Poco a poco iban llegando y la sorpresa de alguno de ellos, es que después de tantos años ni se reconocían.
El reencuentro comenzaba a ser un juego de adivinanzas. Las risas y las ganas de saber quien era el otro, crearon un ambiente muy especial. Imágenes de hace más de cincuenta años empezaban a pasar por sus cabezas con las pistas que cada uno de ellos ofrecía para que finalmente, tras echar la mente unos tiempos atrás, el juego finalizase con un gran abrazo.
Tras unos minutos de espera, decidieron entrar en la Iglesia para cantar el Veni Creator, la Salve y el himno a la Virgen de la Fuencisla. “Es una tradición que hemos adoptado y nos gusta rezar juntos un responso por nuestros difuntos, superiores, allegados y compañeros fallecidos, y dar las gracias por los años vividos”, señalóAntonio Parra Galindo.

 

A LA MEDDUSA QUE DA VUELTAS poema de un sentir religioso y profano POR EL MUNDO

Posted: 25 Jan 2019 03:34 PM PST









ALCIDES
 OH SEÑOR QUE RIGES LAS HORAS
OCULTO ESTÁS EN ESA EUCARISTÍA
mientras yo pagano y pecador de mí
recorro los tesos de Murcia
Ahí nos consuelas y aguardas
Un Alcides no fui
Mas mi rostro es sereno
Miro las nubes que pasan
Noche y barrio en silencio
Pitagórica templanza del universo
Música de esferas
Probé el acónito
Sin que hiciera en mí fuerza el veneno
Vi la cabeza de la Medusa
Gargona la diosa infame
Dando vueltas
Al mundo
los cabellos convertidos en sierpes
Lo que sé promulgo
Pero mi sabiduría languidece
Cuando cantan las cornejas
Aireando lúgubres presagios
En la misteriosa noche de bodas
Cuando las águilas suben
Al cielo

MADURO DALE DURO

Posted: 25 Jan 2019 05:29 AM PST










ORACIÓN POR VENEZUELA

Venezuela país hermano
Quieren trucidarte los paganos
Sarta de mentiras
Pensamientos vanos
Lágrimas de cocodrilo
Añagazas palaciegas del diablo
La melena teñida de rubio
Del Trompo cimbel y zumbel
Te tiene agarrada por el rabo
Maduro dale duro
Eres recio y fuerte
Opugna al gran tirano
Ese judas Iscariote norteamericano
Rufián de Manjatán
Donde dan din dan
Dinero llama a dinero
Danos y danos
Cree tener la sartén por el mango
Mas, nunca se arrastró por la manigua
Y en Vietnam lo dieron palo
Cloaca treinta sículos negros
Comprando con la sangre del justo
Campos de Haceldama
Do aun se cimbrea la soga del ahorcado
Zupia de mentiras del Trump
Que alardea de tener un gran cipote
 un misil
Que no se empina
El ICBM de largo alcance le estallará por el aire
O en las manos
Muerte al tirano
Tú la tienes más larga
Maduro dale duro
Y de los nuestros
La derechona tontorrona y española Tira piedras al tejado de al lado
Es la sombra de Cain que mata a su hermano
Sin cubrir están los flancos
nuestros techos de cristal
Los mandiles andan a zambombazos por Barcelona
Pactos embelecos del contubernio fatal
Maduro dale duro
Dientes perfectos sonrisa tropical
Tú aguantarás
Y vencerás a los de nuestra telemierda
Ahora son yanquis mañana hitlerianos
Y a nuestros periódicos
Que solo valen para limpiarse el culo
Cave canem
Cuidado con el perro
No se abata sobre el nido de la tórtola
El furioso alcotán
Deja que el rubio teñido de almagre
Se coloque
Con un par de putas rusas
en un speakeasy
ley seca y varapalo
El Trump es todo una trampa
Vestido de chistera de colorines

Como el Tío Sam


LOS DEL 55

Posted: 25 Jan 2019 03:33 AM PST

De vuelta a 1955

Un grupo de antiguos alumnos del seminario de Segovia se reúnen cada año en la iglesia de la Fuencisla para rememorar y recordar sus viejos tiempos de universitarios.
33
Un año más, un grupo de antiguos alumnos de Segovia que comenzaron sus estudios de humanidades, filosofía y teología en el año 1955, vuelven a reunirse para rememorar viejos tiempos.
Han pasado ya 57 años desde el inicio de su carrera, y del camino que comenzaron juntos en la vida universitaria. Cien jóvenes entraron al seminario, y únicamente veinte llegaron a “cantar misa”, por lo que su vida se separó por caminos diferentes. En el encuentro, tres de estos veinte hombres son actualmente sacerdotes de las parroquias de la provincia. Anastasio Montes cura de Quitapesares, el Sotillo, Anaya y Marazuela. Pablo González, de Abades, Martín Miguel y Lastras del Pozo. Y Ángel San Vicente Llorente, de Laguna Rodrigo, Santa María, Jemenuño y Sangarcía.
Así, desde hace varios años tomaron la decisión de que el 7 de septiembre se intentarían juntar todos los posibles en la iglesia de la Fuencisla para recordar aquellos años que pasaron en la ciudad como seminaristas.
Cientos de kilómetros se han recorrido alguno de ellos, para llegar a una de las citas más esperadas del año en su vida. Desde Málaga, Madrid, y pueblos de la provincia de Segovia se han desplazado para reunirse.
Su punto de encuentro es la iglesia de la Fuencisla. Los gestos de felicidad y la emoción se veían reflejados en sus rostros, e inquietos realizaron la espera del grupo. Poco a poco iban llegando y la sorpresa de alguno de ellos, es que después de tantos años ni se reconocían.
El reencuentro comenzaba a ser un juego de adivinanzas. Las risas y las ganas de saber quien era el otro, crearon un ambiente muy especial. Imágenes de hace más de cincuenta años empezaban a pasar por sus cabezas con las pistas que cada uno de ellos ofrecía para que finalmente, tras echar la mente unos tiempos atrás, el juego finalizase con un gran abrazo.
Tras unos minutos de espera, decidieron entrar en la Iglesia para cantar el Veni Creator, la Salve y el himno a la Virgen de la Fuencisla. “Es una tradición que hemos adoptado y nos gusta rezar juntos un responso por nuestros difuntos, superiores, allegados y compañeros fallecidos, y dar las gracias por los años vividos”, señalóAntonio Parra Galindo.

 UN GRAN ESCRITOR ASTURIANO FALANGISTA NINGUNEADO Y DEVORADO EN EL OLVIDO POR LA VORAGINES PSEUDOLIBERAL SEPARATISTA

Posted: 26 Jan 2019 02:00 AM PST






DIOS VA CON ELLOS NOVELA DE RICARDO VÁZQUEZ PRADA. UN EXHORTO A LA RECONCILIACIÓN DE LAS DOS ESPAÑAS

A Ricardo Vázquez Prada Blanco lo conocí personalmente en Oviedo. Venía de andar por el parque San Francisco mozo en su "vejentud" ágil y cenceño, son barriga, había jugado al futbol con mi suegro Gabriel Tuya no sé si llegó a estar federado y, como este reportero le expresase su admiración hacia su persona por su labor decana en el periodismo astur (yo acababa de regresar de la corresponsalía de Nueva York y de cerrar la tienda de Pyresa), él me miró sagaz, desencantado y con una punta de ironía “Ya me quedan pocos afeitados, no quiero incensarios” Y siguió caminando casi sin despedirse. Eran tiempos difíciles para “Región” el diario en que creó escuela y que cerraría al poco tiempo.
Han pasado largos años de aquel casual encuentro y esta tarde acabo de vibrar con su gran novela “Dios va con ellos”. Creo que es una de las grandes epopeyas de la guerra civil, de la revolución de Asturias y del cerco de Oviedo.  Ambas contingencias fueron vividas por el protagonista Gerardo en primera persona: la del 34 y la del 36. Surgen por el libro nombres y topónimos escritos con sangre: San Esteban de las Cruces, las trincheras de San Lázaro y del barrio de Santo Domingo, Vallobin, la Manjoya, el Teniente Mayoral, Martín Alonso, el comandante Caballero, el general Aranda, el comandante Tejeiro, todos aquellos héroes laureados y hoy injustamente relegados al olvido.
Al leer estas páginas, se va por la calle Uría pisando cadáveres o se escucha la música siniestra de los oreganillos de Stalin. La artillería republicana emplazada en el monte Naranco disparaba a cero sobre la ciudad sitiada. Los sacos terreros estaban tan cerca una trinchera de la otra que durante treguas se comunicaban los contendientes hablando de las cosas de su pueblo con esa chispa que suele acompañar al carácter asturiano… “vení a nuestro bando, lo estamos pasando bárbaro en casa Anita… pues nosotros no nos falta de nada en Margot champán y todo habiendo champán y mujeres… ¿ES que murió El Gaitero… lo paseasteis vosotros, rojos de mierda… Ya estamos insultando. Los fascistas no teneis remedio. Salud y republica… Arriba España” Con estos saludos se cortaba la comunicación. Silbaba algún pepinazo. Muchos se pasaban. El pueblo que sufría aquella guerra no entendía bien por qué luchaba.
Las tropas de Teijeiro esperaron a las columnas gallegas noventa días resistiendo el cerco. Los rojos no pudieron tomar café en Peñalba, como era si deseo. Las trincheras estaban casi pegando y a veces se escuchaba diálogos sorprendentes a viva voz. Los rojos estaban en san Lázaro y en santo Domingo pero había todas las tardes paseo por la calle Uría desafiando al plomo. En el Paredes, una sidrería ovetense, tomaban vino las diferentes armas y las borracheras eran frecuentes. Gracias al salta parapetos y el aguardiente de garrafón aguantaban los contendientes. El valor de los rojos y de los azules es exaltado en esta durísima novela que cuenta el enfrentamiento entre hermanos. Todos eran asturianos. Había quien hacía a dos paños y jugaba a dos barajas. Los causantes de aquel zurriburri estaban a salvo en sus Bunkers o en sus altos despachos. El general Ochoa concedió un salvoconducto a Belarmino Tomás al cabo de la fracasada Revolución de Octubre. El mandamás comunista salió indemne de aquella y en el 36 fletaron para él un submarino. Tanto Ochoa como Aranda y Belarmín eran miembros de la masonería.
Los mandiles entendiéndose bajo cuerda honoraban al Gran Arquitecto. Con todo y eso lo de Asturias fue un feroz y sangriento diseño. Nos advierte el autor que en una guerra civil pierden todos y sus estigmas durarán mucho tiempo. Esta guerra es injusta llevaremos la desgracia sobre nosotros de aquí saldremos todos derrotados, confiesa el protagonista a su amigo Rodo que militaba en el socialismo.
La trama o anclaje narrativo del libro construido sobre vivencias autobiográficas demuestra una gran pericia novelística. Estilo directo y ameno que nos recuerda a su paisano Palacio Valdés, diálogos rápidos, ambiente vivaz, galanura de estilo y soltura de narración, locuacidad de esfoyaza y cantares entonados al pie de los pegollos del hórreo, y observaciones definitivas de los personajes todos perfectamente caracterizados.
“Dios va con ellos”. El título, que parece inspirado en el lema esculpido en la hebilla del cinturón de los militares de la Wehrmacht "Gott mit uns" (Dios con nosotros) no deja de resultar irónico, porque donde estaba Dios cuando caían las bombas y los paredones de los cementerios se llenaban de muertos, las balas rebotando sobre los sacos terreros. Dicen que hay ocasiones históricas en que Dios se oculta. Puede que aquella fuese una de ellas.
 Vázquez Prada profundo creyente y hombre de derechas que al terminar el conflicto guardó en un baúl la camisa azul se hace esa pregunta durante todo el libro. ¿Dónde está Dios?
Combatió también en Teruel, en el Ebro y asistió como divisionario de la Blau en el Este a la batalla del lago Ilmen. Gerardo en una operación arriesgada pero perfecta en los manuales de espionaje logra pasarse a los rojos una noche de luna para dar muerte al comisario Canales que había violado a su hermana. Siente esa culpa como también la de Danilo al que no prestó ayuda cuando lo iban a pasear a Luarca los nacionales. Le pesa y va a confesarse. El sacerdote le dice que es un pecado matar aunque menos cuando se hace en defensa propia. Al final cuando en París visita a amigo Rodo, fraternidad de armas en el Tercero de Montaña de Coruña, pero diferente filiación política, perece en un ataque terrorista de la OAS. Sus últimas palabras son de perdón y de reconciliación al recibir la Extremaunción de un abate que pasaba por los Campos Elíseos. Ricardo Vázquez Prada, fundador de la Nueva España con Arias de Velasco y Manolín Fernández, estampa en estas páginas el drama del vencedor vencido. Unos se dieron a la bebida, otros se murieron de asco por ahí, pero siguieron firmes en su demanda aferrados al machito. Fueron ninguneados, vilipendiados, ignorados (les cerraron las puertas de los periódicos, les amargaron la vida, pasaron de ser vencedores a considerarse vencidos y las máquinas de las editoriales con el cambio de régimen) y que a pesar de todo fueron la mejor generación baluarte que tuvo este país en el siglo XX. Este texto debiera ser preceptivo en los programas de estudio de las escuelas astures. Para que la historia no se vuelva a repetir. Un aldabonazo a las nuevas generaciones. Estamos cansados de ser yunque al que golpea el pedernal de la intolerancia por vía del pensamiento único y una Memoria histórica sectaria. Fatigados de que no se nos escuche y pasar por los malos de la películas. Gerardo el protagonista se muestra como uno de los héroes ▬Tigre Juan, Ana Ozores, Riverita▬ nacidos de la pluma de excelentes novelistas asturianos. A pesar de haber caído en el vicio de la bebida y a pesar de haber sucumbido en un estúpido ataque terrorista con bomba de plástico cuando paseaba por París. La memoria de Ricardo pervive entre nosotros. Yo siento su presencia cuando voy por las calellas de la Cadellada. Él nos ayudó a entender por qué y vivir cerca de Oviedo.