2026-06-08

 

BULGAKOV Y EL APOCALIPSIS. LA GRAN CONJURA PARA ACABAR CON LOS ROMANOV

 

¿Cómo será el fin de los tiempos? ¿Quién será el anticristo… una persona real o un sistema político? Ukrania la tierra feraz donde los arados se hundían en un suelo de labranza de las tierras negras hasta tres metros de profundidad, el granero de Europa, y todo ese légamo de civilización que arrastra sus dos grandes ríos el Don y el Dnieper hacia Kiev, la santa, la madre de las ciudades rusas con la gran cruz de san Vladimiro presidiendo la bocana va a acabar en la catástrofe de Chernobil que parece anunciar y presentir en su gran novela la guardia blanca Mixail Bulgakov casi un heraldo del fin de los tiempos. Y en su planteamiento coincide con lo que dice Bertrand Russel quien en 1918 visita la URSS y asegura que la revolución bolchevique fue obra de judíos rusos americanizados y los hechos de esta novela se desarrollan aquel invierno trágico de 1918 y en Kiev entre grandes celliscas de nieve.

 La tierra feraz se transforma en feroz erial. Se secan las fuentes, resucitan los gigantes, cunde el desamor, las costumbres se corrompen. Arden los bosques... toda Rusia era un incendio aquel verano de 1918 el año que se desarrolla esta novela.

 A lo largo de sus capítulos se escucha el tintineo de las espuelas de los cosacos que se cuadran ante su atamán y el repique-canto-metálico de los teléfonos móviles la irrupción de los bustos parlantes que se entregan a una vacarme o borrachera de letanías insufribles para contar la actualidad con una sonrisa  mefistofélica en sus rostros, perfectamente atildados la cara lavada pero el alma negra insensible al dolor ajeno grandes representantes del sistemas como anunciando a todos habéis de pasar por el aro besareis mi látigo y todo eso sin descomponer el gesto de hombres-anuncio y la mirada azul de las nuevas sibilas de la tele.

Las sibilas vuelven y es un mundo sibilino  de grandes avances tecnológicos y de una gran pobreza espiritual dominado por las técnicas de la propaganda el que intuyeron los rusos que vivieron o contaron aquellos días de octubre.

Han ganado los americanos subraya un capitán artillero que aguarda el ataque de los bolcheviques al edificio del Liceo donde los partidarios de la autocracia y la ortodoxia se han hecho fuertes. Sin embargo el coronel que manda la posición a la vista de la inferioridad numérica ordena izar bandera blanca.

 Suenan los gritos de traición… traición pero nadie se atreve a desobedecer los hechos consumados. No se puede hacer nada. Rompan filas.

 Se deshace la guardia blanca y los cadetes, el oficial de dragones, los húsares y los alanos se vuelven a casa con sus botas bruñidas las espuelas de plata, el sable reluciente y el colman impecable terciado sobre las charreteras. Todo eso ya no sirve para nada. Después de rendirse los coraceros piden vodka para mitigar los efectos del clima bajo cero y se entregan a una orgía pero no hay aguardiente en el mundo que pueda aplacar las heridas del alma congelada.

 Es la debacle. Es el fin de una era. Sin caballería las guerras ni son guerras ni son nada. Se acabó el honor, la nobleza, las maneras exquisitas y ese concepto de castas que permitió concebir la existencia desde un punto de vista estético. Se acabó la literatura. Lo que viene es la lucha de clases, la vulgaridad, el encefalograma plano.

Llegan los sindiós que traen sus propios profetas, sus escritores, sus panegiristas y publicistas. El materialismo dialéctico de Marx que permitió por lo menos la educación de las clases más desfavorecidas abocará al materialismo de los globalizadotes donde la persona humana no es más que un número, una unidad de consumo bajo el control de la red de redes.

 En definitiva Bulgakov nos vaticina un mundo feliz al igual que los grandes utopistas ingleses pero insufribles. Un judío que es pillado con las manos en el cajón durante un progrom le ruega a un húsar que ha desenvainado la espada todo el dinero te lo daré todo esto será tuyo y le señala la caja de caudales si me perdonas la vida. Gracia denegada. El ulano hunde su sable en el cuello del rabino y le corta la cabeza. El rabí muere mártir de la causa invocando a Yahvé.

 Chema Israel pero tenemos que ajustar cuentas mientras los caballos del Apocalipsis galopan por las riberas del Dnieper. Se terminó aquel mundo que creíamos mejor. Rompan filas, sálvese el que pueda. El santo y seña del final de los tiempos es que la caridad se enfría, las palabras ya no significan lo que significaban antes.

No hay canon ni medida. Se hunde la barca de Piotr mientras los bateleros del Volga reman y reman saludando con el sombrero cocidos de vodka al que ha de venir. Este es Petliura. Quien es Potliura? Según Bulkgakov el que ha de venir el interpuesto al que dicen que han visto alojarse en la habitación numero 666 en un hotel de la calle Lovitskaya pero esta presencia es fantasmal o by hearsay.

 Se narra mediante el oído no mediante la vista y por esto mismo la novela tiene un aire musical más que fotográfica. La trama no es lineal y el estilo participa de la velocidad y contundencia de la vida actual.

La “guardia blanca” es narración de muchas preguntas ninguna respuesta en esta novela de guerra antimilitarista donde se ridiculiza a los prusianos y a los estados mayores. No hay combates ni escenas de guerra. Sólo se escucha el estampido, lejano, de los cañones y se anuncia que el nuevo orden entrará con sangre y en medio de grandes estertores. Verdún significará una nueva catástrofe para Rusia la dejarán sola sus aliados a merced de la gran conjura de los impíos.

 El asesinato del zar será el epílogo a una historia trágica de furores. El hombre de las patillas largas- Trotzky- se atusa los bigotes tiene una gran cabeza y proclama la revolución permanente. Nuevos dolores y convulsiones para el pueblo ruso. Los cielos refulgen con la estrella roja de los comisarios y el ángel de la muerte escribe sobre las nubes negras el número de la bestia: 666.

En medio del caos se abren camino muchas traiciones ejecuciones sumarias deportaciones en masa. Los alemanes dejarán a los blancos de Ucrania a merced de los bolcheviques. Bulgakov les llama felones.

Cunde el desamor y el relato de las vencidas mujeres violadas campesinos arrojados de su tierra y por todos los dominios del zar se esparce la enfermedad rosa la sífilis como un flagelo bíblico. El autor era médico especialista en venéreas y el relato que hace de la enfermedad es puntual. Aparecen unas pústulas en las ingles (chancro) manchas de color rosa en la epidermis, después subseguirá la ceguera y la artrosis si no se ataja la epidemia con inyecciones de permanganato. Fue la enfermedad que sacude a Europa en los años 20.

Dios no escucha, está lejos muy a gusto lejos de la humanidad que sufre rodeado de una escolta de ángeles en el paraíso. En uno de los pasajes, sin embargo, aparece un pope que predica contra la desesperación. Es la desesperanza el mayor de los pecados a ojos del Altísimo puesto que viene impregnado de la soberbia satánica y sólo puede desesperarse los condenados del infierno. No conocéis sus misteriosos designios, se lamenta el padre Vladimiro puesto que el corazón de Dios es fuente de toda misericordia. El dolor y el sufrimiento colectivo tienen un carácter expiatorio y abrirán las puertas de la purificación. Este sermón que recuerda el discurso del padre Zosimo de Dostoyevsky pone una nota de claridad esperanzada en medio de la niebla de pesimismo de todo el relato. 1918 fue un tiempo de tinieblas y su mes de diciembre fue el más perverso en fríos y en crueldades humanas durante siglos.

Desde luego, se acabó la literatura, todo concepto de honor y de estética es pisoteado para dejar paso al lucro. Mucha gente irá a la cárcel o será marginado por pensar por su cuenta nos profetiza Bulgakov. Ya se escuchan las pisadas del ángel del Apocalipsis. La idea central del libro es que hubo una conspiración universal para acabar con la ortodoxia proyectada desde el odio a la cruz misericordiosa, una conjura que es tramada por los que son siempre los mismos los apóstoles del odio y la revancha pero al final vencerá el amor. El autor del Diablo y Margarita era uno de los autores preferidos de Stalín hasta que perdió el favor. Bulgakov muere en Moscú en un bombardeo de los alemanes a los que tanto despreciara en 1942.

 

Sábado, 01 de agosto de 2009

 

STALINGRAD

 REMEMBER STALINGRAD OCHENTA AÑOS

 

 

Terrible y maravillosa película alemana la que vi anoche. Es una cinta de 1993 que tenía olvidada. Un alegato antibelicista que se convierte en la mejor película de guerra que he visto todo lo contrario de Hollywood con sus clisés y figurones de cartón piedra. Personajes de carne y hueso. Soldados que murieron por su patria. Rodena. Heimat. Drama. Ganaron los rusos. Hitler perdió en Estalingrado la guerra. Sirva esto de recordatorio a Zelenski y a sus compinches toda una patulea internacional que va desde el carcamal de Washington el niño bonito de Paris, la judeoalemana Ursula van del Leyden, la chica Meloni, esa rubia italiana al frente del Quirinal, el inicuo Sánchez o Felipe El Bobo con todo ese clac que informa o desinforma desde las paginas del Mundo, la Razón, la Sinrazón, el País Global etc. Tiro al plato, fuego en la nieve.

Los ruskis echaron el resto, derrocharon heroísmo frente al VI ejercito de la Wehrmacht comandado por Von Paulus. Un millón de hombres perecieron, otros tantos mutilados, 250000 hechos prisioneros y solo seis mil alemanes en 1954 regresaron del cautiverio.  Lei una novela alemana “Draussen vor der Tur” que trata de Stalingrado y Siberia y se me heló la sangre y desde entonces me parece una blasfemia hablar del holocausto judío cuando hay un holocausto ruso treinta millones, un holocausto alemán doce y otros holocaustos europeos. La suerte quedó echada en Stalingrado. Alea jacta est…

Es una epopeya en que retrata a una escuadra de soldados alemanes encuadrados en un batallón de Asalto Sturm Abteilung: un teniente prusiano, un sargento bávaro, dos cabos berlineses y otros soldados rasos, un lechero, que sólo piensan regresar a la patria cuando acabe todo aquello. Ninguno regresó. El teniente se pegó un tiro en la boca. Los otros desertaron ayudados por una muchacha rusa que atendía a los deseos sexuales de los miembros de la Komandatur. Se derrumbaron congelados al huir. Todos perecieron en la nieve, hay escenas impresionantes como la de la lucha anticarro. Los tanques soviéticos pasan por cima de los soldados germanos inoculados en pozos de tirador. La larga fila de prisioneros hollando la nieve camino de Siberia escenas que recuerdan a las películas de Esenin. Aparece un comisario de la Gestapo hombre cruel con cara de cerdo que nada tiene que ver con el grupo de soldados alemanes que intentan dar un trato lo mejor que pueden a los rusos prisioneros. Pero no hay piedad. Es una guerra de exterminio. Cuando emprende el vuelo el ultimo avión de la Luftwaffe con los últimos supervivientes los que quedan permanecen atrapados en la ratonera a orillas del Volga. En la guerra siempre mueren los mejores, los más inocentes.

El próximo mes se cumplen ochenta años de la cruenta batalla. Será para Moscú una importante efeméride que debiera hacernos pensar y recordar a los que vivimos en el oeste. La victoria soviética sobre el nazismo permitió estas ocho décadas de libertad y de democracia. Nada de aquello nos sea ajeno.

Por desgracia a muchos de mis colegas periodistas les resbala, pero yo creo que ante el recuerdo de aquella victoria Zelinski y sus secuaces a diestro y siniestro habrían de tentarse la ropa. Al enano de Kiev le espera o el exilio o pijama de madera cuando los ruskis ganen la otra orilla del Dnieper.

 

3 de enero 2023

 

ENTRONIZACIÓN DE BENEDICTO XVI, EL PAPA ECUMÉNICO QUE LA IGLESIA NECESITABA

 

Antonio Parra

Il Campanone repicó gordo y el mundo en la misa de entronización del nuevo papa, Benedicto XVI, creo que ha vivido momentos de gloria y de esperanza. La apelación a la unidad del Romano Pontífice así como la presencia de legados del patriarcado de Moscú, Alejandría. Antioquía, del obispo de Cantorbery y de muchas comunidades protestantes amén del mufti de Jerusalén y de imanes de varias mezquitas, ha abierto un pontificado que viene determinado por el signo ecuménico y una carga de espiritualidad y de fundamento teológico que faltó a algunos predecesores, un hecho que desde estas columnas internautas nos encargamos de apuntar con gran escándalo de muchos que se rasgaron las vestiduras y nos tildaron de blasfemos.

A la Iglesia de Cristo, después de un gran tiempo de dispersión y de imágenes arrolladoras le importaba concentrarse más sobre sí misma, reagrupar filas, acercar al hombre del siglo XXI al depósito de la fe y al mensaje del evangelio que es un comunicado de alegría, hermandad, renuncia. Y eso sólo lo podría conseguir un habitual del coro de Montecasino. Nápoles donde está situada la abadía sobre el valle de Nursia que emplaza sus muros sagrados estaba de fiesta al igual que toda Germania que ve sublimar a la cátedra de san Pedro a un bávaro - ojo que no un prusiano como lo fue Lutero- ocupando el puesto número 265 de la lista y con un nombre tan hermosamente limpio y de una gran tradición entre los sucesores de san Pedro como el de Benedicto XVI. Atención que puede ser el papa de todos poniendo a contribución toda la carne en el asador de su peso intelectual para implementar las disposiciones del Vaticano II, sin menoscabo de que proclame un regreso a la ortodoxia liturgia, pero siempre desde el espíritu del amor y de la caridad, nunca desde los apriorismos y las descalificaciones gratuitas, según la regla que siguen algunos de sus detractores que ya los empieza a tener este hombre bendito y se han despachado a su gusto con insultos y bajezas hirientes. Alguna prensa sobre todo la inglesa y la española me hacía pensar en las páginas más burdas de “Fray Candil” y de la inmensa pléyade de libelos anticlericales del siglo XIX.

Pero que nadie espere la canoniazación de la sodomía, para confusión de Mr. Cobblers. El pecado nefando es una aberración contra natura. ¡Pobrecillos! Merecen nuestra pena y nuestras oraciones, nunca un  sitial de privilegio en la Iglesia, que ha sido siempre cosa de hombres y de mujeres entregadas a la causa del evangelio nunca a la condonación del vicio o a una impropiedad de natura.


En cualquier caso todo esto es adjetivo. Nada tiene que ver con la sustancia. A lo largo de estas tres o cuatro semanas que han conmovido al mundo hemos podido constatar aquellos que vivimos con la antena bien desplegada la mano del Espíritu Santo. La elección de Ratzinger puede ser una de sus dádivas. El primer papa alemán que yo recuerde fue Gregorio V antecesor de Silvestre II, el inventor del reloj y por el cual sienten al otro lado de los Alpes significada reverencia, ya que celebran con más fervor que ningún otro pueblo la “Sylvester Abend”, último día del año.  También hubo otro papa tudesco, aunque en realidad era flamenco, Adriano VI pero que en la cronología cuenta como de tal nacionalidad. Los Estados Pontificios deben su origen y personalidad a Carlomagno y sobre todo a su hijo Pipino el Breve que otorgó a los obispos de Roma el poder temporal sobre territorios hasta que éstos le fueron arrebatados por Napoleón.

Por lo demás la historia del pontificado está íntimamente entreverada con el Sacro Imperio Romano Germánico. La defensa de la religión fu el móvil que puso en pie de guerra a Carlos V en el cenit de la gloria pero hubo también momentos de desdoro como, por ejemplo, la lucha por las investiduras, la huida a Canosa y la abducción a penitencia del propio Enrique IV que se posternó a los pies del papa Gregorio VII, otro monje benedictino que acabó sus días en el destierro y despojado de su silla apostólica por el emperador actuando en rigor de venganza. Cosas de los hombres pero con tales mimbres teje la pleita de su cesto misterioso el Divino Paráclito.

Hemos consultado la relación de nombres papales y el que se ha impuesto Ratzinger y el de Benedicto se distingue por haberlo tomado sacerdotes de una gran espiritualidad, de un fuerte sentido canónico. Son grandes pacificadores aunque no han dado ningún santo, sólo un beato Benedicto XI y sí un antipapa y que era español: Benedicto XIII que por no querer renunciar a su sede en Aviñón se retiró a vivir a Peñíscola permaneciendo en sus “trece” sin corregegirla ni enmendalla hasta su muerte en la localidad castellonense.


Este alemán seguro que hará bien las cosas. Está dotado de un fuerte carisma y tiene una sonrisa humilde y unos ojos claros, descripción muy distante del sambenito de inquisidor o del remoquete de “rothweiler” que le han endosado los ingleses. Ellos la verdad no se distinguen por la elegancia de maneras a la hora de referirse al obispo de Roma al que designan por lo menos el “bloody pope”.

-No bloodys and no fucks, Mr. Parra – me decía a mí el director de un colegio en una escuela del Norte de Inglaterra en la que enseñé castellano.

Y luego de ahí para arriba haciendo caso omiso de las proverbiales reglas de cortesía. Los ingleses siempre tan relamidos y pulidos pueden resultar bastos y lenguaraces. Lo he observado siguiendo los programas de la BBC y del Sky News acerca de la preconización del nuevo pontífice que apenas han tenido cobertura de forma muy desemejante a la que dieron a la muerte de Juan Pablo II, caso insólito y tenido por un santo en las Islas. Pero en ello - y que nadie se ofenda- juegan los réditos creados por la política. Para los ingleses no hay amigos ni enemigos sólo intereses. Polonia ha sido siempre su aliado natural en la balanza de poderes contra Alemania y contra Rusia y Alemania su natural enemigo. Miserias y grandezas de la condición humana. El peso de la púrpura.

Papas ingleses sin embargo, sólo ha habido uno y los alemanes se cuentan con los dedos de la mano. Por lo general el colegio cardenalicio siempre se ha inclinado por los franceses y por los italianos. A pesar de todo, creo que Benedicto XVI parece que lo han vaciado en molde y da justo la medida del papa que todos necesitábamos, el “slandering” y el cachondeo de los británicos y de los españoles miméticos y con complejo de inferioridad frente a los hugonotes de los grandes “trusts”, para los tiempos difíciles de la primera década del siglo XXI. Puede dar la campanada en cuestiones de régimen interior (ordenación de hombres casados y admisión de la mujer al altar en órdenes anciliarias, pero nunca el presbiterado) y sobre todo la reanudación del dialogo con los ortodoxos. Este puede ser el pontífice que haga que Roma y Constantinopla vuelvan a ser una. Lo dice este plumilla que un día soñó entrar en el Russicum donde los jesuitas romanos preparaban sacerdotes para ir a Rusia. El hecho de que el metropolita Cirilo, segundo del patriarca Alejo II, asistiera como plenipotenciario a la pontifical de preconización, es un avance de muchos enteros con respecto a lo que aconteció con el papa Wojtyla. Que tuvo unas relaciones desastrosas con los rusos a pesar de ser un papa del Este.

Llamó a los judíos con frase de san Agustín en sus “Confesiones” los “hermanos mayores de nuestra fe”. Y esta cita la hizo nada más comenzar su apelación ecuménica en la misa de entronización, lo que desbarata ciertos argumentos de antisemitismo que empiezan a sonar por ahí. Sin embargo, se registró en la ceremonia una gran ausencia: la del Rabino Mayor de Roma. Que no pudo asistir pues precisamente hoy celebran los hebreos su Pascua. ¿Una excusa o razón válida?

 El nuevo papa ha recibido palio de cordero pascual inmaculado y el sello sigilar. En sus manos uno de los oficios más duros y con mayor responsabilidad que pueda haber en esta tierra. La gracia del Espíritu suplirá las mermas y limitaciones de la condición humana. Él nos lo conserve en salud muchos años.

Esta tibia mañana de domingo de abril ha sido hermosa. Fui feliz contemplando la pontifical por televisión. Es algo cicatera la vida con nosotros en ocasiones como ésta de suerte que estos momentos, tan escasos,  de felicidad y de elación para los que aman las coisas espirituales tenemos que aprovecharlos.

24 de abril de 2005 


EN DEFENSA DE DON JULITO. PRO DOMO SUA. EL GENERAL FRANCO Y EL PERIODISMO DEL SILENCIO.

 

Antonio Parra

Me afianzo en lo superlativo huyendo de lo diminutivo de nuestra vida venial y gremial y comienzo deseándolo a Julito, al que todos queremos y conocemos de antiguo, y perdonamos sus pecados y sus pedos, sus pecadillos y pecadazos, quien no los tiene, y el que esté limpio de culpa que tire su primera piedra, pero los que sabemos qué es persecución y somos trigo limpio en medio de estos almiares putrefactos, y seguimos, impasible el ademán, (quién no ha tenido alguna bronca con Merino alguna vez, grescas de juzgado de guardia en las que sale a relucir de todo hasta las siete señas del hijoputa, mas luego no era nadie, es incapaz de guardar ningún rencor este egabrense un poco squarehead, un poco loco de Guttemberg, que yo creo que ha leído demasiados libros de Unamuno, es difícil que dé el brazo a torcer, y en él lo malo es ese puñetero pronto que tiene) muchos éxitos le auguramos en la aventura editorial que acaba de emprender. Julio es arisco y a la vez encantador como todos los cristianos viejos. No es un tornadizo ni golpista, ni nada de eso.

 El rigor a sus principios merece todos los respetos. Salta, como todos nosotros, a las páginas de la actualidad desde el Periodismo del Silencio. Ha demostrado que tiene redaños puesto que a un periodista hecho y derecho como él lo metes en galeras, en el limbo del no ser, y eso supone una medio condena a muerte.  Él lo ha aguantado con estoicismo. No en vano es paisano de Séneca.

“El otro Franco” es un buen texto aunque después de leerlo echo en falta el período ovetense del militar cuando fue destinado de comandante al Regimiento Milán. Fue en Asturias donde empezó a estudiar y a entusiasmarse con la idea de España y donde tuvo sus más y sus menos con las fuerzas vivas de la región, quienes le donaron con el apodo del “Comandantín”. Su noviazgo con una Polo también ofreció sus lados problemáticos. En dos ocasiones estuvo a punto de suspenderse el himeneo; una por la oposición de la familia y la otra a causa de la guerra de África. Fue convocado en vísperas de la boda. El lacónico Franquito dicen que dijo:

-Carmencita puede esperar. España, no.


Y así, otra vez a torear. Las balas como las cartas siempre llevan tu nombre y dirección. Cuando vienen no queda más remedio que “abrirlas” en la esperanza de que no sean letales, sólo tiros de suerte.  Las relaciones con Mola también siguen un tanto difusas e inéditas y uno de los grandes misterios de la biografía. Claro que a lo mejor a Merino en vez de un libro de trescientas páginas le hubieran hecho falta mil quinientas.

En Asturias tuvo para sí el descanso del guerrero. Largos paseos por la finca de Llanera y ya de viejo lo que más le prestaba del mundo era marchar a pescar al río Narcea y meter al “Campano” en su retel.

 Nos alegramos del triunfo de su libro sobre el General y se lo pasaríamos por el morro a más de uno, a ver si te enteras contreras, aunque me temo que estos libros que postulan la verdad, son ponderados, ni hagiográficos, ni puras acrimonias como la de aquel  mal estudiante del colegio de san Antón, flecha de todos los campamentos y becas facilitadas por la OJE, de padre rojo luego enchufado en Sindicatos, al que en el SP llamábamos el Narices y que cuando entró en la redacción con tantos granos y diviesos en la cara pensábamos que su acné era debido a su manía masturbadora, y otros que escupen contra su pasado y las leyes de la gravedad que no perdonan hacen posar el gapo sobre sus hombros, susciten las iras y bilis del personal. En aquel tiempo en este país de carnés y de fichas catalogadas a nadie se le hacía escrutinio de sus orígenes. Una pena que vuelva a haber bandos y se excaven de nuevo trincheras con dos zanjas: ellos y nosotros. Corderos bienaventurados a la derecha y condenados y precitos cabrones y cabritos a la izquierda. Unos al cielo y otros al fuego eterno.

 Ya verás, Julito, que como volvamos a ganar, estos que ahora se desapuntan con tanto desparpajo volverán a hacer oposiciones para ingresar en el cuerpo de profesores supernumerarios con un aval del jefe de Centuria de Falange de su lejana provincia. Por cierto, el flecha del campamento, pajillero y meón, por otro nombre el Narizotas - cualquier día de estos le echan de Segovia que es mi pueblo o los cadetes le pegan una paliza que es lo que traen estas historias de remover el fango de la guerra civil que creíamos enterrada- el otro día desde una columna de la Prensa del Meneo él que formó parte de la prensa del movimiento, con pretensiones de furibundo Sansón quería derribar la cruz alzada de Cuelgamuros con los cuatro evangelistas de Avalos dentro, sus cuatro flancos y todo. Iskra de su furor. ¡Vaya un pión! Que le sirvan dinamita. ¿Volarán la montaña donde está la cripta catedral, sarcófago de tantos muertos? ¿Tendrán cojones?


 El libro suscitará reacciones de todos los colores. Los enemigos de la verdad están que trinan pues es un nombre que aún levanta ampollas y a la culebra le gusta cambiarse de camisa - a sabiendas de que en los disfraces estriba su poder de humo y confusión- y procurarán por todos los medios impedir la difusión del escrito. En otra cosa que son expertos estos manipuladores de nuestra memoria es en colocar mordazas y en tachar nombres. No pueden vivir sin pisar cadáveres y son responsables de la muerte civil de muchos escritores. Cada mañana veo toda una peña de fusilados que hacen cola para tomar el autobús. Son los muertos vivientes de don Dámaso. Pertenecen a una España de medio pelo, la que ficha y está en nómina. Madrid, poblado por siete millones de cadáveres. Una gran mega necrópolis nos espera al bajar la Cuesta de las Perdices.

 Pastueños, sometidos al régimen a éste y al que venga, con tal de conservar  la sinecura. Si les tocasen la cartera, si les echasen del ministerio a lo mejor se tiraban al monte, pero sólo entonces. De momento, estos franquistas espectros de lo que se fue sólo piensan en sobrevivir en la paz de sus adosados. Que no les molesten. Que no les vengan con milongas. Lo único importante es su vida es la hipoteca y poder hacerla frente a fin de mes o, divorciados de tres matrimonios, pasarle a la ex los gastos de alimonia. Católicos, al único santo que ponen velas es a Santa Nómina.

 Y los amigos y franquistas de toda la vida instalados en su comunidad y en sus raquíticas mentes de chorlitos y en su inteligencia minúscula de torzal, a los que la noción de un Franquito juerguista, algo librepensador y con instintos libreros, ellos que se asustan de la letra muerta y que no han leído en su vida, ni falta que les hace, se rasgarán las vestiduras. Dirán lo de te has pasado tres pueblos, majete pues tienen del Caudillo una imagen hierática, descarnada, casi inhumana de aquel gran español que se llamaba Francisco Franco Bahamonde. La utilizan como elemento de acreditación, como hicieron con José Antonio, para tener una ficha e ingresar en una plantilla. España tiene complejo de funcionario cesante.  Que vendió su alma al diablo, que se afilió al Psoe en catarata.


El problema de Franco es que es un coloso, un héroe epónimo demasiado grande para un pueblo tan capidisminuido como el español,  que vive huérfano de su antigua grandeza y al que le están engañando como a un chino desde las instancias del poder mediático e incluso desde algunos púlpitos. Como un Cid que cabalgará milenios por la historia de España Franco ahora inspira miedo. Y a sus enemigos es que les vuelve locos, vaya. Se ponen histéricos, con la sola mención de su apellido, echan espumadas por la boca, se hacen cámaras, o se mean por la pata abajo. Tiemblan la mención mera de su nombre más que al pedrisco. Por eso despearon su estatua de noche pues descabalgarle de día no se atrevieran, no fuera que el jinete de hierro picara espuela y el general de la estatua desenvainara su espada .y el caballo saliendo de la horma de metal en la que le vació el artista se liase a pegar brincos delante de la guardia mora, como solía.

 La simple memoria les encabrita a estos sepultureros de la historia - les recuerdo que mi gran maestro Rodrigo Royo, un falangista que colocaba a rojos en su periódico,  al que tanto debemos los de nuestra generación escribió una novela bajo ese título - a estos prácticos del exterminio de la “recordatio nostra” en codicilos y libelos, tan en boga. Claro se forran. Parece que hasta que salieron a la palestra los Pío Moa, los Cesar Vidal no hubiera habido historiadores. Son coto cerrado, prestidigitadores del numerus clausus, familia endogámica que no permitirán el acceso a una tertulia, donde mandan las sociologías de don Híspido Estadístico. Con tal de subir y mantenerse en el machito estos fulanos que juegan a la derecha mandarían  a galeras al mismo Larra. Ellos son el gobierno y la oposición. Son el santo y la limosna. La tesis y la antítesis. Si tú te llegas a ellos diciendo que eres un poco la síntesis, te tomarán por un fantasma que les bajó del cielo de sopetón, y que no esperaban porque aquí hay que planificar todo. Hasta las ideas.  Por eso, si les hablas, se quedarán de piedra abriendo la boca tres palmos:

-¡Ah!.

 Nuestros anales estuvieron en manos de los que perdieron la guerra civil o en manos de los ingleses. A toda una generación de españoles, la que tiene menos de treinta años, se les ha vedado el acceso a nuestro pasado. Franco- eso fue lo malo- habiendo ganado la guerra real en el campo de batalla, resultó vencido en el campo por la gran parafernalia que le fue adversa del mundo de la información, en manos siempre de los sinabobos a los que tanto admiraba. Candaron con siete llaves el sepulcro del Cid y he aquí que llegan promociones que no saben nada o que les preguntas quién era Isabel la Católica y te contestan que una guarra, que estuvo siete meses sin cambiarse la camisa.


Otra cosa que les falla es su falta absoluta de sentido del humor. Como he estudiado durante estos años los usos, costumbres, atavismos y manías de la serpiente podría volverles locos, si tiro de archivo, sé mucho de sus manías y renuncios. Pero no me da la gana hacerles el caldo. Que se jodan. Un ángel habrá borrado sus nombres del libro de la vida con el mismo afán maligno con que ellos han intentado descabalgarme y suprimirme de la lista. Para mí no existen. Son entes de razón. Entelequias literarias y políticas.

-Rubicundus erat Judas.

- Y yo creo que también mallorquín, una mosca cojonera con pecas y con gafas.

-Habló el oráculo para decir inconveniencias.

-Y ¿qué dijo?

-Chorradas. No sé si salió el chueta que lleva dentro o el subnormal profundo que le habita en el desván de su desvencijada casa.

 Sólo nos salvará la poesía y a mí es lo único que me interesa: el culto a la belleza a través de la palabra. Eso y la Venus de Milo que no era blanca ni indoeuropea sino etiope como la reina de Saba. La diosa la vi surgir entre la espuma, entre la marea humana del Intercambiador. Hermosos muslos de ébano, talle de avispa. Egregia entre todo el oleaje humano de Madrid, el malecón donde se estrellan las olas de las muchedumbres del mundo, los ilotas apátridas. La bomba de Mao nos acaba de estallar entre los dedos, pero no importa, les haremos sitio. Hablan acentos extraños, el color de su piel no es la misma, pero bufan, compiten y corren ya - Gallardón dixit- en nuestra manada. La carrera de ratas está servida. Birds of the same feather- dicen los ingleses- flock together. Pero aquí vuelan plumas muy diferente en bandas globalizadas. Esta ciudad fue siempre hospitalaria, dura y castiza, muy milagrera, amante de verbenas y botijos y más papista que el papa, aunque ya están celebrando los funerales por España. Han labrado sobre la lápida la inscripción de “hic jacet”. No sirve darle vueltas. Adiós muy buenas y ahí te quedas.

 Ha sido una maniobra perfecta y bien orquestada, de espaldas a la galería. Ya no controlamos las riendas. Los políticos siguen mamando de la teta y a Juanespañol le engañan contandole cuatro monsergas. ¿Y para qué queríamos tanta información que desinforma? Yo quisiera ser analfabeto, no saber nada de estos tejes manejes de trastienda. El conocimiento allega dolor. Por eso sufrimos tanto los que sabemos.  La revolución silenciosa toca ya a su fin aunque parece que la gente está despertando, tarde y torpemente, y se da cuenta de que le han vendido la burra mal capada. Momento amargo


Míster Cobblers que ha recibido órdenes de arriba y es más acomodaticio de lo que algunos lo suponen al mandato de Supraba yo creo que pertenece al mundo onírico de las pesadillas. Pero no me voy a poner a escribir más sobre ese individuo que me da repelús. Va a convertirse en el Pedro Go de nuestros informativos porque la gente nada más verle aparecer agitando la zocata, mirando con ojos de basilisco y haciendo sonar su voz engolada hace zapping o apaga el televisión y lo dejan con la palabra en la boca. Este sí que tiene verdadera madera de dictador.

No. De nimis non curat praetor. Que lo hagan otros plumillas. Y que le den un jamón con chorreras. Yo no me mancho las teclas de mocos. Mañana más.

23 de abril de 2005

 

BENEDICTUS... BENEDICTUS

Antonio Parra


Mágica noche de San Andrés, nos hicieron moler a tres. He vivido una noche pascual de gozo a través de la televisión, una estación polaca retransmitía, en los pródromos del invierno y doy gracias a Dios por la gracia concedida porque aquello en lo que soñaba por lo que he laborado y he sufrido - la reconciliación de los mundos y la paz en las Españas- se ha cumplido, de alguna forma, y todo en embrión, no conviene cambiar victoria porque las fuerzas que opugnan son poderosas, en la misa según el rito de San Basilio en la catedral ortodoxa de Constantinopla.

El encuentro marca un hito suspirado de anhelos y de ocasiones perdidas poniendo en principio fin a una disputa de diez siglos de excomuniones y de anatemas mutuas desde los tiempos de Miguel Cerulario. Eso por un lado. Por otro hay que tener en cuenta el aserto de “ex Oriente lux”. El cristianismo tiene un origen levantino y esa zona se quiera o no se encuentra dominada por el Corán y bajo la hegemonía del estado hebreo que es la gran potencia militar. Hechos inapelables. El viaje pontificio a la cuna de la Media Luna y también sede principal del Judaísmo ha sido un gesto de buena voluntad y esta huida a Canosa de Benedicto XVI podría interpretarse no sólo como un argumento de que la paz sea posible en el Monoteísmo sino un canto al diálogo de civilizaciones que incoa nuestro presidente Rodríguez Zapatero con la aquiescencia y buenos oficios del Departamento de Estado que es donde está verdaderamente el poder. La política y este viaje aunque se describa por el Vaticano como una visita apostólica ha sido un viaje muy político sin  la “grandeur” de otros sucesores de Pedro es el arte de lo posible. Allí iba Benedicto con su sotanilla blanca. Parecía un obispo más entre aquella corte de arzobispos orientales tocados con el gorro alto (cidaria) y los medallones de piedras preciosas y recamados de oro de sus panagias o medallones episcopales al pecho. Toda una lección de humildad. Diciendo: “servus”. `porque uno de los títulos del papa romano es el de siervo de los siervos de Cristo. Una lección de humildad y un acto de servicio

 No sé si me entiende pero el que tenga oídos para oír que oiga. Las cosas están cambiando y camaleón que se duerme… Esta liturgia fue presidida por su Santidad el papa Benedicto XVI. Oficiaba Su Beatitud el Patriarca Bartolomé I escoltado por una nutrida clerecía de episcopos patriarcas y metropolitas (Antioquía, Jerusalén, Bulgaria, Atenas etc.) Revestidos de sus casullas y dalmáticas de brocado. Rozagantes capas magnas todo el boato y la pompa de Bizancio. Un coro de monjes entonaba el benedictus que en la iglesia griega suena a algo así como Agios... Agios. Y había un diacono jovencito que era la viva imagen del  zar Nicolas II que ya ha subido a los altares, canonizado por el patriarca moscovita Alexis recientemente, vuelto hacia los fieles desde la cancela de la Puerta de los Dones del iconostasio. Para entonar la colecta equivalente al antiguo Dominus Vobiscum nuestro y que en rito oriental suena como Sofía. Todos tengan paz y sabiduría. Agia Sofia es también para los griegos la Virgen Santísima. Me asaltaron un tropel de emociones inefables que no sé si seré capaz de expresar. Pero aquel diacono ¿se parecía al santo zar o al padre Dimitri mi amigo y sacerdote de Cristo a cuyas celebraciones en la catedral ortodoxa de la calle Nicaragua asisto algunos domingos? Otro diacono se subió a un púlpito altísimo y cantó el Evangelio de la misa de San Andrés. Los griegos nos dieron a los latinos un baño de liturgia y el papa desde su estrado humilde y digno miraba como sobrecogido y perplejo. Era más que nunca el siervo de los siervos de Cristo. Ese es en verdad uno de sus preferentes títulos. Labor omnia vincit.  El amor lo puede y la violencia y el odio no sirven para nada. Esa fue la lección de esta visita a Estambul y su entrada descalzo en la mezquita para orar al lado del mufti mirando a la Meca nada me escandaliza, sencillamente emocionante. La película se rodó con esa nitidez y esa grandeza que tienen las cosas sencillas.  Allí sentado, tímido, sin alardes, y sobrecogido por la magnificencia de los cantos maravillosos, las santiguadas constantes y los plakoni (inclinaciones), del rito oriental mucho más expresivo y solemne que el romano, el bullir del maestro de ceremonias poniendo a todos los oficiantes al hilo para que ninguna rúbrica sea pasada por alto y que cada palabra cada movimiento en grada y altar se adecue a lo que pone el libro, dio una lección magistral. Ha sido seguramente su mejor encíclica. No hicieron falta palabras. Bastaron los gestos en esta visita tan difícil pues quedaban atrás mil años de discursos y de disputas entre teólogos y gente de iglesia tan pagados de sí mismos. Griegos y latinos nos hemos estado pegando bofetadas en el pasado por una conjunción copulativa que para más sorna es enclítica. El Filioque del credo de Nicea que rezaron juntos y en armonía. ¿Amanece un nuevo dñia en la historia de la Iglesia? No lo sabemos pero Bartolomé y Benito han sentado las premisas de un dialogo ínter confesional con las otras dos religiones monoteístas. A la hora de alzar o consagración que en el rito bizantino se llama epiclesis el patriarca oficiante se quitó la tiara de bordados riquísimos y apareció su frente algo dolorida y con la marca encarnada de una rozadura pues le apretaba algo el bonete. Bartolomeos es también humano. Está calvo pero su aspecto no podía ser más venerable rubio de ojos azules de gestos hieráticos pero simpático, la barba nívea y rozagante. El papa parecía cortado ante aquel derrumbe de gloria. El rito eslavónico de los rusos es aun más fastuoso que el del Fanar y queda por supuesto Moscú. Mucho rabo por desollar. El encuentro se proyectaba como problemático y difícil sobre todo si sigue suelta esa ola de ruso fobia que impera en el ambiente y que pinta a los rusos como demonios.

 El Cristo ruso sigue crucificado y en el Kremlin guardan cierto resquemor no hacia el papado sino hacia la persona del predecesor. El calado de la gran política se mixtifica aquí con cuestiones religiosas. Es por otra parte innegable que el derrumbe de la Urss trajo incontables sufrimientos para el pueblo ruso. Allí la Iglesia ortodoxa que sobrevivió a la revolución del 17 sigue cargando con la cruz. En el Vaticano lo saben. Juan Pablo II asestó un duro golpe a la Ostpolitik ¿Por presiones o mandados de interpuesto? No sé pero la génesis del problema lo trato yo de explicar humildemente en el siguiente artículo que adjunto y que escribí yo hace bastantes años y que no publiqué nunca. Queden todos con Dios. La estancia del papa actual en Constantinopla ha sido un éxito rotundo por la inspiración del Espíritu Santo seguramente. el dialogo de civilizaciones está en marcha por mal que les pese a muchos.

LO QUE LE OCURRIÓ A SU SANTIDAD JUAN PABLO EN COVADONGA

Antonio Parra

 



El día de San Bernardo de 1989 no lo olvidaré en lo que viva. Estaba yo trasteando con unos aligustres de mi patinillo en la urbanización majariega en la que resido, recién llegado de las Asturias. Un sol de justicia, agosto en la luz viva de un hermoso verano que iba a ser prólogo de cambios traumáticos para el mundo, batía calor de bochorno sobre las cañadas y yo sentía mono de los bosques detrás de mi aldea. Vivir a la sombra del monte Pascual siempre lo consideré una gracia especial del Señor. Y de la ensenada de Artedo y de la silueta de los dientes de sierra o túmulos de alzada prestancia que se ven desde allí: el Teixigal, la Rondiella y la Vallina, brañas arriba de san Martín y del Valle de las Luiñas. No hacía ni una semana que había andado yo por las laderas de Cangas de Onís y había girado visita a Corao un lugar esotérico que me interesó siempre. Después peregriné a Covadonga donde uno se ioniza escuchando el rumor de la cascada y el rumor de las plegarias a la Santina sobre aquellos clavijeros reclinados sobre taludes increíbles de roca viva. Allí posa la bendición de las montañas que tienen por trono la cuna de España. Ya terminaban las vacaciones pero como entraba a trabajar en el turno de tarde pude seguir a través de la radio aquel viaje “histórico” de Juan Pablo II a Asturias. Fue uno de esos momentos que marcan camino y dejan en el alma una huella imborrable. Todos recordamos - los que ya tenemos alguna edad- el momento en que mataron a Kennedy, la boda de Lady Di y Carlos, o la llegada de Armstrong a la Luna, teniendo bien presente en la memoria lo que hacíamos en aquel instante. bueno pues yo estaba siguiendo la misa de pontifical y todo se ddesarrollaba con normalidad cuando de repente entre los aplausos y la homilía del sucesor de San Pedro sonaron unos gritos estentóreos y discrepantes como de clac. Extemporáneos osados y sin venir a cuento. Pude escuchar el tenor de aquel abucheo. Textualmente: ka-ge-be. Ka-ge-be. Fueron tan sólo unos segundos porque el retransmisor cortó el micrófono de ambiente pero a mí entonces se me heló casi la sombra y se me helaron los pulsos. Algo malo presentía. Se acusaba al pontífice de comunista. Se le amenazaba se le insultaba pero ¿quienes pudieron ser aquellos desalmados? Nunca lo sabré. Lo que sí puedo decir que me di cuenta de que el Vaticano asumía su andadura por la Vía Dolorosa y que iba a ser sometido a una serie de presiones increíbles. Belial se hacía muy fuerte. la sotana blanca del pescador iba a ser sometido a un incesante diktat. O te vienes con nosotros o atente a las consecuencias. Tú verás, los asistentes a la ceremonia en la explanada de la basílica debieron quedarse de un aire. O no entendían. Yo sí. En algún momento temí por la integridad personal del papa polaco que ya había sufrido varios atentados (el primero en Fátima a cargo de un sacerdote español integrista y el segundo en la plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981 así como en Filipinas) Ciertamente el año 89 fue un año marcado en el calendario esotérico con el estigma del bicentenario de la Revolución Francesa y aquel año iba a caer el Muro de Berlín. Casaroli y su política de acercamiento al Este -Ostpolitik- perdería enteros. Sin embargo en algunos ambientes de los más retrógrados crecía la sospecha en torno al papa que venía del frío. Sus presiones acaso determinaron que Roma se pusiera al servicio de las fuerzas oscuras. Un telón de acero no se quiebra tan fácilmente. ¿Quienes eran aquellos energúmenos o corifeos que en la atalaya de Covadonga gritaron los estribillos de KGB. KGB? ¿Los fachas de Blas Piñar? Lo dudo. ¿Algún enano infiltrado en los pliegues del inalámbrico? ¿Los temibles americo cubanos que juraron odio eterno a Fidel Castro? Puede. Conozco ese percal. Son círculos que se mueven en torno al periódico La Prensa que dirige Horacio Aguirre. Diez años después sigo en mis dudas y nadie ni en España ni el extranjero ha hablado explícitamente del suceso. En las crónicas y artículos publicados tras la proterva efemérides no hay alusiones ni de pasada al bochornoso incidente pero yo, humilde esforzado y paciente oyente escuche aquellos gritos con estas orejas que se han de comer los gusanos. Al cabo e dos lustros las sacrílegas imprecaciones martillean mi subconsciente de cristiano amante dela libertad y del deseo de estar bien informado porque entre otras cosas porque entre otras cosas nuestro Salvador ostenta el tito de eleuterios (libertador). Con frecuencia se ha querido manipular su mensaje. Él murió en el leño pero no han faltado quienes hicieran todo lo posible por comprarlo y por manipularlo. Y el clamor de KGB...KGB se parece patéticamente a aquellas voces del populacho excitado en el Lithostros: Crucufige.. Crucifige eum (crucificarle crucificarle) ¡Pobre obispo de roma! Anás y Caifás proyectan la huella de su sombra contra el heredero de las llaves. Las potestates clavium.  El poder de las llaves. Todo lo que atéis en la tierra será atado en el cielo etc. fueron dos lustros (se llaman así porque los habitantes de la Ciudad Eterna celebraban fiestas rituales cada cinco años para purificarse recibiendo las aguas lustrales en la fuente de la diosa) movedizos o de pana rayada que diría mi querido suegro Gabriel Tuya que paz tenga. En estos diez años últimos casi se ha sentido el piafar desmelenado y echando espumarajos de fuego por los ollares del caballo del Apocalipsis que arrastra una estela de azufre: el hambre la guerra la peste la sequía y la congoja de las gentes. ¿Será el tiempo del fin? No sé pero las manecillas del reloj de la Historia han girado a velocidad vertiginosa. J Pablo II ha conseguido mantener el equilibrio con perfiles de luz y de sombra como corresponde a todo nacido de mujer. Este ha sido uno de los papas más carismáticos enigmáticos peripatéticos y acaso misteriosos de la cronología episcopal. Ha sido execrado y enaltecido por igual. Wojtyla es la hechura de tiempos convulsos y parece haber sido vaciado en otros moldes. Carece de la altura intelectual de Pablo VI. Sus libros son flojos pero es un buen autor y un excelente comunicador. No es un aristócrata como lo fueron Pacelli y Sacci ni posee esa campechanía de Juan XXIII porque siempre ha parecido un hombre distante. pero su testa de romano como tallada a cincel guarda cierta semejanza aunque sus rasgos son mucho más duros de San Pío X. Puestos a encontrarle a analogías a este papa habría que retrotraerse al medievo. Pertenece a la saga de papas de la lucha de las investiduras y a la pléyade de políticos florentinos. Un Inocencio III un Bonifacio VIII duchos en geopolítica y expertos estrategas en la manipulación el poder. Gobernar es cabalgar a la jineta sin descabalgar y Karol lo supo hacer. Su hay que creer a los prenuncios de Malaquías al polaco le corresponde la divisa “de labore solis” y el apelativo le cuadra bien a su personalidad hélica. Ha venido a ser una especie de Luis XIV del pontificado. Por eso la SRI está aquejada tal vez de, macrocefalia esto es un cuerpo muy grande y una cabeza pequeña. Personalidad desbordante lo suyo es la mayordomía. El mensaje es el medio y ese es el signo de los tiempos que corren. Todas estas apostillas quedan paliadas por su profunda confianza en María que da la pauta y medida de su mesianismo. La Virgen ha hecho fructífero este pontificado de transición a pesar de haber sido tan largo. Wojtyla ha colocado los cimientos de una nueva iglesia que está por edificarse en el tiempo venidero con el soplo del Espíritu Santo y la intervención medianera de la Theotocos. Está claro que los que le acusaban de comunista a los pies de la Santina sabían bien lo que se decían. Hay toda una conspiración en marcha. Pero Wojtyla nunca estuvo empadronado en la nómina del KGB. Yo creo más bien que estuvo afiliado a la competencia porque antes de ingresar en el Conclave se dijo que cantaba con el respaldo de los cardenales estadounidenses.

 

02/12/2006

 

cuando la tele llegó a Segovia inventaron el gas butano

 


 

ANTE EL ARA DE SAN BAUDILIO DE BERLANGA TUVE YO UNA VISIÓN

 

 

 

 

 

 

 

Subí, tarde de nieve y celliscas, al monte santo de san Baudilio de Berlanga, eremita mozárabe en tierras del Cid tierras de pan llevar al sur de la provincia de Soria, entremedias de las diócesis de Sigüenza y el Burgo de Osma, y tuve allí una visión, uno de esos misteriosos trances con que regalan al visitante las tierras de España. Un ángel me pareció que rasgaba el velo de los misterios insondables de la historia de mi patria. Sentí el eco lejano de tambores de guerra y de salmos de perdón. Creo que aun no se ha completado mi hégira

 

 

 

Allí rezaron y se santificaron generaciones de monjes desde el siglo XI, y es posible que mucho antes. Son los encuevados de la tradición oriental del monte Athos y la Tebaida egipcia, Capadocia, y el yermo antioqueno que recogió el Islam. Su penitencia era una demostración del amor de Cristo a las gentes, sin distinción de razas y culturas, porque son muchas aquí las reminiscencias arábigas.

 

 

 

¿Conocieron amistad los anacoretas cristianos con los morabitos muslímicos? Es la pregunta que queda en el aire. Escuché los cantos celestiales de la hermosa liturgia mozárabe que tenia ascendencias arrianas (Arrio predicó el evangelio a los ostrogodos y estos adoptaron esa versión de la religión evangélica que exalta la humanidad de Jesús sobre su divinidad) con misas muy largas y todo el oficio cantado con himnodias repetitivas. Ese carácter eucológico e su liturgia, donde la voz humana y la disposición arquitectónica invitan a elevar el alma sobre las cuestiones materiales, a través de las voces en concento y la armonía celestial de las esferas. La vida del cristiano es una ascesis.

 

 

 

La palmera central y a la que cantó Gerardo Diego con sus versos, que sostiene la cúpula, convida a este deseo de trascendencia.

 

 

 

Todas las paredes ostentaban pinturas, que, por desgracia, en el expolio que padeció España en los años 20, fueron arrancadas y vendidas por 65.000 pesetas a un marchante judío de Nueva York el año 1927: un tal León Levi. pero   quedó la impronta, y han podido ser restaurados los paneles. Aquí he tenido una visión y doy gracias a Dios. Los coros recitaban salmos y, dentro del iconostasio, un diácono cantaba el evangelio en tono mayor; luego un presbítero de barbas bizantinas y rostro atezado cantaba la epiclesis o consagración:

 

 

 

Eto telo maia eto krobi maia (este es mi cuerpo, esta es mi sangre) a la manera griega.

 

 

 

Sobre los paramentos el rostro venerable de san Nicolás y de san Baudilio el santo tutelar un mártir francés cuyo culto estuvo extendiere los visigodos unos le llamaban Baudilio y otros Baudilio y en mi tierra San Maudillo miran para los fieles con ojos de piedad.

 

 

 

Cruces griegas, escenas de la pasión de Cristo pero ninguna imagen de la Virgen María por tres de san Miguel. Lo cual insta a suponer que culto de hiperdulía es posterior en el cristianismo al que se daba a san Miguel.

 

 

 

En la planta baja se levanta, soportando la techumbre del coro, una mezquitilla de arcos de herradura, que ha dejado perplejos a los historiadores como Camón Aznar y Gaya Nuño. La pila de agua bendita es un “mitzrah” o piscina como las que existen en las mezquitas y sinagogas para las abluciones. Al fondo se veía la cueva del monje o del morábito.

 

 

 

¿Se alternó aquí el culto cristiano con el islámico? En cualquier caso es un centro de extrañas fuerzas telúricas. En este lugar yo tuve un pálpito una visión y sólo pude cantar:

 

 

 

— Kirie eleison. Señor ten piedad de nosotros pues conoces lo oculto del corazón del hombre.

 

 

 

 Al instante, sentí una fuerza inmensa en mi alma como inmerso en las garras de un extraño fenómeno de purificación a los pies de la palmera que corona el cimborrio. Si la palmera supiera… Y me acuerdo de unos versos de mi adolescencia de Gerardo Diego. Que sí que sí que sí que tenía el rostro de maravedí. El poeta se mofaba del judío que profanó el recinto con la rocambolesca adquisición de los murales.

 

 

 

El expolio de los ladrones de los lugares santos no ha podido arramblar con el aliento de amor y de caridad ni la sublime aureola que irradia esta santa ermita tan sublime como recóndita.

 

 

ESPAÑA MI NATURA

Posted: 06 Feb 2018 03:14 AM PST








SAN BAUDILIO EPICENTRO DE LA ESPAÑA MÁGICA

 

 

 

No visitaba este hermoso y arrinconado lugar desde mis tiempos universitarios cuando atendiendo a las clases de los profesores de Arte en la Complutense otoño de 1973 se emocionaban al describir la estructura arquitectónica y pictórica de San Baudilio de Berlanga.

 

G. Atienza el gran periodista y descubridor de los secretos de lugares de nuestra geografía decía que San Baudilio edificado en el mismo epicentro de la península ibérica irradiaba una energía potentísima y brillaba con luz especial en la historia del arte prerrománico. Ese pálpito lo volvía a sentir yo al cabo de más de medio siglo. Berlanga tierra de vacceos y numantinos que luego se cristianizaron y vivieron en la larga lucha contra el Islam llena de anfractuosidades y recovecos victorias y derrotas (Almanzor dicen que perdió el tambor en San Esteban de Gormaz a media legua de acá.) lo habitaban gentes prevenidas en frontera con un ojo abierto a las hogueras de las atalayas anunciando la llegada de la morisma y otro en el pendón real. Esta es tierra del Cid por donde pasó el Campeador a ganar el pan de las batallas.

 

Oh Cid Sidi que buen vasallo si hubiera buen Señor.

 

Aquí se plasma la grandeza y la miseria de un pueblo duro arisco y a la vez magnánimo que ejerció la tolerancia y la compasión con el enemigo.

 

El sarraceno en sus razzias de primavera talaba campos, robaba mujeres pertrechos y tierras.  En toda esta zona del alto Duero proliferan las atalayas. Allí el que montaba guardia cuando veía llegar al moro encendía la típica chisquereta o almenara[1]y entonces las campanas tocaban a rebato. La coexistencia fue difícil pero hubo periodos de tranquilidad, concluidas las "aliyahs" (invasiones) o "yihads" (guerra santa contra el infiel). Esa serenidad se plasma en los frisos, plementos y pinturas murales con escenas de la vida de Cristo del obispo san Nicolás y san Baudilio actividades cinegéticas ▬ aparecen dromedarios, elefantes y un caballero musulmán cabalgando desalado sobre un corcel blanco▬ al pairo de dibujos místicos como la rosa de los vientos o composiciones del ave iris que segun los egipcios se comía el pescado dañino a los humanos o pinturas  de San Miguel el excelso o la Dextera Domini [2]o el dedo de Dios que se asoma en forma de triangulo al lado de la paloma del Espíritu Santo bajando de una nube. Esta ermita enmarcada en los territorios entre Sigüenza y Burgo de Osma me recuerda a Santa Cristina de Lena. Esa era la tesis propalada por el profesor Camon Aznar de feliz memoria. La mesnada de Ruiz Díaz de Vivar estaba integrada por soldados de las Asturias de Oviedo que lo acompañaron al destierro. Existe la probabilidad de que entre ellos hubiese monjes y clérigos repobladores para realizar esta misión. Al igual que santa Cristina san Baudilio se eleva sobre un peñasco desde cuyo alcor se divisa la paramera soriana. Misión de vigilancia, pues. Y consta de iconostasio. El coro se eleva sobre una disposición de acos de herraduras funcionales que hacen pensar al historiador en las relaciones litúrgicas que tuvo el rito muzárabe con la secta arriana y con el Islam. Hay imágenes de san Miguel pero sorprendente en ninguna de las dos se pinta a la Virgen María. Quizás la devoción de hiperdulía sea posterior en la historia del cristianismo a la de san Miguel que fue privativa de los godos.

 

El culto marial vino de oriente. El Cantar del Mío Cid habla de ceremonias rituales "antes de los gallos cantar". Se colige que las misas eran largas y el pueblo asistía embelesado entre himnos devotos y salmos a las ceremonias eucarísticas que celebraba el preste tras la cortina del iconostasio. Tanto santa Cristina de Lena como san Baudilio de Berlanga en lo alto de un cerro difunden para el visitante una energía especial. Acaso sea la luz de Xto que pervive entre nosotros hasta la consumación de los siglos.

 



[1] la misma palabra almenara u hoguera es un préstamo del árabe

[2]Dextera Domini o dedo de Dios que se plasma con el dedo extendido sobre una mano que brota de un triangulo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 








ESPAÑA MI NATURA

ANTE EL ARA DE SAN BAUDILIO DE BERLANGA TUVE YO UNA VISIÓN

 

 

 

 

 

 

 

Subí, tarde de nieve y celliscas, al monte santo de san Baudilio de Berlanga, eremita mozárabe en tierras del Cid tierras de pan llevar al sur de la provincia de Soria, entremedias de las diócesis de Sigüenza y el Burgo de Osma, y tuve allí una visión, uno de esos misteriosos trances con que regalan al visitante las tierras de España. Un ángel me pareció que rasgaba el velo de los misterios insondables de la historia de mi patria. Sentí el eco lejano de tambores de guerra y de salmos de perdón. Creo que aun no se ha completado mi hégira

 

 

 

Allí rezaron y se santificaron generaciones de monjes desde el siglo XI, y es posible que mucho antes. Son los encuevados de la tradición oriental del monte Athos y la Tebaida egipcia, Capadocia, y el yermo antioqueno que recogió el Islam. Su penitencia era una demostración del amor de Cristo a las gentes, sin distinción de razas y culturas, porque son muchas aquí las reminiscencias arábigas.

 

 

 

¿Conocieron amistad los anacoretas cristianos con los morabitos muslímicos? Es la pregunta que queda en el aire. Escuché los cantos celestiales de la hermosa liturgia mozárabe que tenia ascendencias arrianas (Arrio predicó el evangelio a los ostrogodos y estos adoptaron esa versión de la religión evangélica que exalta la humanidad de Jesús sobre su divinidad) con misas muy largas y todo el oficio cantado con himnodias repetitivas. Ese carácter eucológico e su liturgia, donde la voz humana y la disposición arquitectónica invitan a elevar el alma sobre las cuestiones materiales, a través de las voces en concento y la armonía celestial de las esferas. La vida del cristiano es una ascesis.

 

 

 

La palmera central y a la que cantó Gerardo Diego con sus versos, que sostiene la cúpula, convida a este deseo de trascendencia.

 

 

 

Todas las paredes ostentaban pinturas, que, por desgracia, en el expolio que padeció España en los años 20, fueron arrancadas y vendidas por 65.000 pesetas a un marchante judío de Nueva York el año 1927: un tal León Levi. pero   quedó la impronta, y han podido ser restaurados los paneles. Aquí he tenido una visión y doy gracias a Dios. Los coros recitaban salmos y, dentro del iconostasio, un diácono cantaba el evangelio en tono mayor; luego un presbítero de barbas bizantinas y rostro atezado cantaba la epiclesis o consagración:

 

 

 

Eto telo maia eto krobi maia (este es mi cuerpo, esta es mi sangre) a la manera griega.

 

 

 

Sobre los paramentos el rostro venerable de san Nicolás y de san Baudilio el santo tutelar un mártir francés cuyo culto estuvo extendiere los visigodos unos le llamaban Baudilio y otros Baudilio y en mi tierra San Maudillo miran para los fieles con ojos de piedad.

 

 

 

Cruces griegas, escenas de la pasión de Cristo pero ninguna imagen de la Virgen María por tres de san Miguel. Lo cual insta a suponer que culto de hiperdulía es posterior en el cristianismo al que se daba a san Miguel.

 

 

 

En la planta baja se levanta, soportando la techumbre del coro, una mezquitilla de arcos de herradura, que ha dejado perplejos a los historiadores como Camón Aznar y Gaya Nuño. La pila de agua bendita es un “mitzrah” o piscina como las que existen en las mezquitas y sinagogas para las abluciones. Al fondo se veía la cueva del monje o del morábito.

 

 

 

¿Se alternó aquí el culto cristiano con el islámico? En cualquier caso es un centro de extrañas fuerzas telúricas. En este lugar yo tuve un pálpito una visión y sólo pude cantar:

 

 

 

— Kirie eleison. Señor ten piedad de nosotros pues conoces lo oculto del corazón del hombre.

 

 

 

 Al instante, sentí una fuerza inmensa en mi alma como inmerso en las garras de un extraño fenómeno de purificación a los pies de la palmera que corona el cimborrio. Si la palmera supiera… Y me acuerdo de unos versos de mi adolescencia de Gerardo Diego. Que sí que sí que sí que tenía el rostro de maravedí. El poeta se mofaba del judío que profanó el recinto con la rocambolesca adquisición de los murales.

 

 

 

El expolio de los ladrones de los lugares santos no ha podido arramblar con el aliento de amor y de caridad ni la sublime aureola que irradia esta santa ermita tan sublime como recóndita.

 

 

ESPAÑA MI NATURA

Posted: 06 Feb 2018 03:14 AM PST








SAN BAUDILIO EPICENTRO DE LA ESPAÑA MÁGICA

 

 

 

No visitaba este hermoso y arrinconado lugar desde mis tiempos universitarios cuando atendiendo a las clases de los profesores de Arte en la Complutense otoño de 1973 se emocionaban al describir la estructura arquitectónica y pictórica de San Baudilio de Berlanga.

 

G. Atienza el gran periodista y descubridor de los secretos de lugares de nuestra geografía decía que San Baudilio edificado en el mismo epicentro de la península ibérica irradiaba una energía potentísima y brillaba con luz especial en la historia del arte prerrománico. Ese pálpito lo volvía a sentir yo al cabo de más de medio siglo. Berlanga tierra de vacceos y numantinos que luego se cristianizaron y vivieron en la larga lucha contra el Islam llena de anfractuosidades y recovecos victorias y derrotas (Almanzor dicen que perdió el tambor en San Esteban de Gormaz a media legua de acá.) lo habitaban gentes prevenidas en frontera con un ojo abierto a las hogueras de las atalayas anunciando la llegada de la morisma y otro en el pendón real. Esta es tierra del Cid por donde pasó el Campeador a ganar el pan de las batallas.

 

Oh Cid Sidi que buen vasallo si hubiera buen Señor.

 

Aquí se plasma la grandeza y la miseria de un pueblo duro arisco y a la vez magnánimo que ejerció la tolerancia y la compasión con el enemigo.

 

El sarraceno en sus razzias de primavera talaba campos, robaba mujeres pertrechos y tierras.  En toda esta zona del alto Duero proliferan las atalayas. Allí el que montaba guardia cuando veía llegar al moro encendía la típica chisquereta o almenara[1]y entonces las campanas tocaban a rebato. La coexistencia fue difícil pero hubo periodos de tranquilidad, concluidas las "aliyahs" (invasiones) o "yihads" (guerra santa contra el infiel). Esa serenidad se plasma en los frisos, plementos y pinturas murales con escenas de la vida de Cristo del obispo san Nicolás y san Baudilio actividades cinegéticas ▬ aparecen dromedarios, elefantes y un caballero musulmán cabalgando desalado sobre un corcel blanco▬ al pairo de dibujos místicos como la rosa de los vientos o composiciones del ave iris que segun los egipcios se comía el pescado dañino a los humanos o pinturas  de San Miguel el excelso o la Dextera Domini [2]o el dedo de Dios que se asoma en forma de triangulo al lado de la paloma del Espíritu Santo bajando de una nube. Esta ermita enmarcada en los territorios entre Sigüenza y Burgo de Osma me recuerda a Santa Cristina de Lena. Esa era la tesis propalada por el profesor Camon Aznar de feliz memoria. La mesnada de Ruiz Díaz de Vivar estaba integrada por soldados de las Asturias de Oviedo que lo acompañaron al destierro. Existe la probabilidad de que entre ellos hubiese monjes y clérigos repobladores para realizar esta misión. Al igual que santa Cristina san Baudilio se eleva sobre un peñasco desde cuyo alcor se divisa la paramera soriana. Misión de vigilancia, pues. Y consta de iconostasio. El coro se eleva sobre una disposición de acos de herraduras funcionales que hacen pensar al historiador en las relaciones litúrgicas que tuvo el rito muzárabe con la secta arriana y con el Islam. Hay imágenes de san Miguel pero sorprendente en ninguna de las dos se pinta a la Virgen María. Quizás la devoción de hiperdulía sea posterior en la historia del cristianismo a la de san Miguel que fue privativa de los godos.

 

El culto marial vino de oriente. El Cantar del Mío Cid habla de ceremonias rituales "antes de los gallos cantar". Se colige que las misas eran largas y el pueblo asistía embelesado entre himnos devotos y salmos a las ceremonias eucarísticas que celebraba el preste tras la cortina del iconostasio. Tanto santa Cristina de Lena como san Baudilio de Berlanga en lo alto de un cerro difunden para el visitante una energía especial. Acaso sea la luz de Xto que pervive entre nosotros hasta la consumación de los siglos.

 



[1] la misma palabra almenara u hoguera es un préstamo del árabe

[2]Dextera Domini o dedo de Dios que se plasma con el dedo extendido sobre una mano que brota de un triangulo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 








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