2026-03-26

PEREZ REVERTE Y UMBRAL, QUEVEDO CONTRA GONGORA AL QUE LLAMA MARICÓN Y ÉSTE LE SUELTA QUE ERA IMPOTENTE "LOS HUEVOS AL PLATO DE LA MUJER DEL GALLO" FURIA ESPAÑOLA ENTRE LITERATOS FURIOSOS

 







TONGO EN EL PREMIO PLANETA


Antonio Parra


Dijo la pijota al puerco cierrote en mezquita no vayas a las preces. Ahora que es Ramadán y se escuchan las lilailas a todas por las emisoras árabes del satélite vengan acaso bien estas reflexiones. Me da envidia tanto fervor frente a la rutina y disipación y la desgana del cura de mi parroquia pero no se puede esperar otra cosa de esos obispillos por nombre Cañizares y Blaquez y que no se llaman no Gil de Albornoz o don Diego Ximenez de Rada o Francisco de Cisneros que templan gaitas y andan por los cerros de Úbeda muy lejos de su grey tanto como lo están del pueblo los políticos. El que no añasca desparrama dijo nuestro Señor Jesucristo. Sana envidia y miedo me embargan ante el espectáculo de esas mezquitas abarrotadas. La maldición de don Opas se hace presente y llora la princesa Florinda en su cava y aquí cada mochuelo a su olivo y Chacun a son gîte que traducido del gabacho quiere decir yo voy a lo mío.

Tenemos al enemigo en las eras como aquel que dice y bajo los soportales de la plaza el personal se da de puñadas y de navajazos la maldición del último rey godo sobre nosotros. Aquí nadie se cierra en mezquita ni va a las preces ni extiende la alcatifa para prosternarse y poner el bullarengue en pompa mirando para la Meca. Alá es grande. Salam malikum.

 Será la segunda gran invasión pero el personal yo voy a lo mío sigue discutiendo si serán galgos o serán podencos. La salada sardina hirió muy malamente a la gruesa gallina. A estas horas ya estarán en Mondoñedo con el engorde de capones que se servirán la cena de Nochebuena en la mesa del señor obispo. España es diferente como apunta muy bien mi colega y sin embargo amigo Pepe Meléndez. Sí, sí pero al freír será el reír.

Ya sé que Zenones y Zoilos como de costumbre me van a azuzar los mastines y voy a correr el gallo y ya siento el aliento del dogo a las nalgas que sí descalificaciones que si insultos oiga usted no puede empezar un incipit con permítame el sufrido lector que le robe su valioso tiempo etc hombre váyase usted a tomar vientos a la farola así no se escribía ni en el siglo diecinueve que esto no es un chat el que venga atrás que arree se me da un ardite de flemones y filomenos a su pesar ladran mucho pues cabalgamos pero conozco el rostro del que se emboza y al que no le guste lo que digo me la trae floja y no estamos en ello para bailar rigodones ni chaconas –esos que se dicen ceremonioso son los peores me lo dice mi experiencia de tabernas y figones del agua mansa libérenos dios- sino para meter el bisturí.

Escribir se ha convertido en una necesidad física para mí, un paliativo a nuestras soledades pues ya los veníamos advirtiendo desde hace treinta años y los de la derechota nos pusieron la coroza y no nos subieron al asnillo a cabalgar cara atrás para endespués quemarnos y si no lo consiguieron fue porque la Inquisición fue abolida en 1833 oiga. No está el alcacer para zampoñas ni el verde para pitos ni el manto de la Magdalena para tafetanes. Si duro es el invierno ruso más recia es mi raza que diría aquel general carabanchelero en una arenga a los de la Blau. Yo soy un español total: soldado injerto en letrado vita militia est que mira a los ojos furentes del basilisco muy audaz y que como Velarde quiere matar al endriago. I had a dream. En literatura prima lo verdadero y sólo vale lo original la pluma que sale del alma y habla con voz propia. De manera que prefiero lo auténtico: Cervantes por debajo de Quevedo, A Jovellanos por encima de Feijoo. Alejandro Casona del que nadie hoy apenas habla un grandísimo poeta y dramaturgo está muy por encima de García Lorca del que tanto se habló y no es más que un señuelo político por ejemplo pero que a los buenos catadores de textos sus versos y su teatro nos parece que no pasan de discretos a pesar de las perras que pueda coger al oír esto su adulador burócrata oficial, un tal Gibson (con el de Fuentevaqueros ha hecho ese irlandés pobretón en España mucho dinero) a su costa pero unos llevan la fama y otros cardan la lana y, aunque de gustibus non disputandum est, en literatura mucho de lo que pasa por oro es oropel. Antes bastaba con escribir bien. Lucir ese espasmo de genio como una centella súbita en medio del camino que ilumina un escrito que merezca la pena; hoy ser maricón o tribadita es una carta credencial para el ingreso en el Parnaso. Vanidad de vanidades. Kai panta mataiotá. Y todo vanidad. Era el veredicto de san Juan Crisóstomo sobre lo efímero del mundo.

El lameculismo siempre me puso de los nervios y en este país abundan soplones y pelotas que no veas. Si hay algo grande en España es su lengua y su literatura que a algunos sufridores nos permite hacer un corte de manga a esos sabuesos de la circunspección y del recato. La cosa comenzó - ¿quieren hacer de nosotros un cabrito a la estaca?-con aquel mártir aragonés que se cachondeaba de sus verdugos pidiendo que le dieran la media vuelta a la parrilla porque ya se le habían quemado las posaderas pero a algunos siguen teniendo por lo que veo quemadas las entendederas y continuó con las coplas de Mingo Repulgo bien folgabas rey entre los setos con tus mancebos – Enrique IV otro que tal debió de ser marica- y sigue con las chocarrerías del arcipreste yo vi en Roma do es la santidad que todos al dinero facían humildad y por tal seguidilla de escarnio contra el papa le metieron en chirona cinco años a la sombra pero ni en la mazmorra se calló el bueno de Juan Ruiz que debía de ser fino.

Señoría ¿por qué nos quita de las buenas para que nos vayamos con las malas?, le dijo al cardenal Albornoz; esto, allá por los tiempos del cisma de Occidente cuando Benedicto XIII también en sus trece moraba en Aviñón a propósito de la problemática sobre el celibato y el de que los párrocos hubiesen moza. Vale, que me den la media vuelta que me torraron ya de un costado y el que los curas hubiesen moza o no poco importa. Lo mío es la mofa. Porque al amigo el culo al enemigo por el culo y al indiferente que se le aplique la legislación vigente.

En esta profesión a los que llevamos el duende o el maleficio del olor de las imprentas siempre nos darán de cuchilladas y uno camina con jabeques y costurones en el alma por ahora sólo intelectuales pero cualquiera sabe si un energúmeno cuando menos te lo espera te pega un tiro o te regala una cuchillada. Pasa nada. Hay que andar siempre a la mira y esgrimir la espada. Hecho caso omiso de las grandes trifulcas literarias del XVII Alarcón-Quevedo-Cervantes érase un hombre a una nariz pegado y arcediano todo esquinas amén de bujarrón (decía de don Luis don Francisco), poeta entre dos platos (piropo quevediano a Alarcón), y eres como un par de huevos fritos, los globos blancos de la mujer del gallo (contestación de Góngora a Quevedo) y pasando por alto las burlas y desplantes de ese maestro del insulto que era Valle Inclán y al que otro colega le rebanó de un tajo la mano siniestra talmente que don Ramón fue de por vida manco, manco de Lepanto, y es el cuento de nunca acabar si nos metemos de hoz y coz en el panorama literario de nuestros días. En concreto este verano con las diatribas entre el hijo de Julián Marías y Trapiello que menos bonito se dijeron de todo o la de Umbral y Pérez Reverte aquí van estas flores.

Dijo la pijota al puerco mejor dicho dijo El Reverte al Umbral: .. Umbral tiene la bajonería de salpicar con su hábito de recordar a sus amantes cuyos maridos están muertos o en la cárcel toda su literatura. Su bello estilo. A todo esto añade su proverbial cobardía física lo que le impidió sostener con hechos los que desliza bajo el cobijo de la tecla. Pero al detalle iremos otro día. Cuando nos responda si tiene huevos”. Bueno bonito bueno. Aquí tenemos a un alatriste en plan matasiete. Puso una pica en Flandes refrotando el libro de Quatrefages pero en eso no vamos a entrar ahora. La azacaneada writers community hispana que a mí me parece todo menos científica porque aquí de lo que se trata es de hacer escritores a dedo según la veleidad de los caciques literarios como Lara y su famoso premio Planeta que al bueno de Pombo sacó la polla que dicen los chilenos porque esto siempre fue una lotería lo de los premios literarios le tocó el premio gordo premiado con muchísimos millones de pesetas pero esta ficha que logró del bombo es un tongo como tantas cosas en la vida española últimamente donde todo está atado y bien atado y convenido y reconvenido con antelación para decepción e ira de los pobres escritores noveles que siguen creyendo en los reyes magos.

Pese a esas trampas canallas de los concursos nosotros no nos hemos apartado del oficio qué más quisieran ellos y seguimos escribiendo. A cada uno el tiempo lo pondrá en su sitio pero la salida de tono de ese bravonel de los tercios viejos – y el que ese fulano sea el que venda más libros en España es un indicio de por donde andan de malparadas las letras castellanas- con más facha que enjundia es un síntoma del malestar creciente porque el marketing ha entrado a saco en el templo de las musas profanando la jurisdicción sagrada del arte de escribir. Aquí cualquier mendrugo se convierte en bestseller. Hasta los gatos gastan zapatos y como no tengas un arrimo mediático – ¿les cuento los plagios de Ana Rosa?- estás perdido. Los signos de los tiempos son los del Usurpador. Los del Interpuesto. El príncipe de la mentira manda en el rebaño y todos a balar o agachando cabeza como un buey duendo. Porque a lo positivo: ¿Quiénes son mis parientes? Mis muelas y mis dientes. Todo es un montaje, un compra-vende un correveidile. Tongo. Tongo ni quito ni pongo.

El editor Lara ha sido un poco como el demolition man de la literatura en castellano. Creo que no sale muy bien parado de una de las grandes novelas que se escribieron en España en los sesenta – la quiso secuestrar- bajo la firma de un peso pesado de nuestra novelística. Me refiero a Zunzunegui que en el Premio una narración atroz donde recuentan las desventuras de un pobre abogado de provincias que sueña con los laureles del Olimpo. En sus páginas el cohecho la corrupción la mordida el engaño y la calidad moral del “Pizquitas” –José Manuel Lara RIP en la vida real porque hasta imita su acento y fala en andalusí y lo retrata de cuerpo entero y de su etopeya sale el ínclito mal parado: Manuel Lara era un mafioso mala persona- tienen su asiento.

Sin embargo los contubernios las mordidas y el lucrarse del sudor de los otros a este cordobés arribista que dijo haber hecho la guerra civil con los legionarios de Franco le hacen rico después de haber comprado una editorial de medio pelo al falangista Félix Ros. Sus manejos y gatuperios le van a convertir en enterrador y enredador de la vida literaria española. Y en esas sigue su descendiente y heredero y si no les gusta agua y ajo y que lean ese libro descatalogado de Zunzunegui donde se formulan acusaciones muy gordas contra la prepotente editorial de Barcelona una cuadra con escritores a sueldo como si los novelistas y los poetas fueran caballos– el más peligroso y el más pelotillero Sánchez Dragó un mamachicho de los programas pseudoliterarios de la tele donde únicamente lleva a sus amiguetes-. Ahora la lotería le ha tocado al bueno de Pombo al que yo veo pasear las manos a la espalda la nariz acaballada los pelos como escarpias sotabarba rala y aires de intelectual de la rive gauche algo más delgado que hace diez años y los andares de jesuita como veía pasear – y por los andares éste no falla debe de haber sido de la Compañía- por las rampas de la Cardosa comillense a los maestrillos en la gran acera cabe el Intercambiador de Moncloa escoltado cada día por un efebo diferente.

Es una verdadera tristeza pero resulta que en estas calendas para escribir y publicar hay que abjurar de tu patria y de tu religión renunciar a la familia, ser de la acera de enfrente y militar bajo las banderas arco iris de Zerolo. O ser tribadita o bollera o darle caña al mono. Eso nunca vive dios como tampoco montar en globo. Maricón no. El flamante Planeta ¿de qué mansarda nos habrá salido? Sus libros huelen un poco a gatizo pues conocida es la afición de este santanderino con el que me topé en Londres en los chupicaldos que daba Fraga en la embajada pasando más hambre que el alcalde de Cork pues conocida es su inclinación por la raza felina, vive en compañía de un gato por nombre Fortunato.

No es más que un mesnadero de Botín. Pero eso; le ha tocado el bombo y aquí el que más chifle capador. Aunque no me desanima este afán de tener los todopoderosos de la banca y la edición a su recaudo escribidores lacayos políticamente correctos que le rían los pedos al sistema. Ya se lo dirán de misas. Con su pan se lo coman y con su gallofa literaria, yo prefiero otros bocados más exquisitos. Sigo en el machito emborronando papel. Nulla dies sine linea. Ya le dicho a mi Helen la hija inglesa a la que hice albacea de mis papeles y de mis libros que cuando me muera tire de gaveta pues yo siempre fui un escritor para el cajón. You take them all my sweet, que ahí hay mucha enjundia encerrada y de esas carpetas puede salir mucho testimonio. Confieso que he vivido. Y en español total.

Mar gruesa de otoño caliente pero llegaron las lluvias y el Manzanares en alfaida, viento de bolina navegando en zozobra y yo me siento en el carel de mi barca lontananza de recuerdos y me viene a la memoria la ilusión y la aplicación con la que yo escribí en treinta noches del otoño del 70, copié a carboncillo una novela corta “Silvino Lainez”, cuando yo era un teacher en la localidad inglesa de Edenthorpe. Y la envié a un concurso de Madrid que promulgaba una sociedad teósofa en realidad era una inmobiliaria que se llamaba Ramiro Calle. ¡Qué desilusión cuando regresé de Londres a recoger el original en una calle del distrito de Salamanca las navidades del 71! No me tocó ni la pedrea. Yo no soy marinero por ti seré. El que salió en el bombo aquella vez fue un colega de cuyo nombre no quiero acordarme. El libro premiado lo compré o me lo mandaron y se me cayó de las manos. Pensé éste solo sabe hacer palotes escriba en portugués en catalán limusino o en aquitano. No marré en el juicio. El triunfador ahora pinta angelotes. El arte de Apeles tiene poco que ver con el Terpsícore. Y se lo diré a sus jodíos morros aunque se cabrée. El hecho de que te premien o no me es indiferente. Uno ha nacido y vive en escritor. Es para lo que está en este mundo aunque claro está escribir en la corte de Doña Ficticia mucho peor que en la de Isabel II –Larra dixit- donde era llorar hoy es gemir a moco tendido y berrear y crujir de dientes toda una gehenna bajo la mampara de cristal. Poco importa, qué más da, de nimis non curat praetor y lo que sea sonará. La mentira va por arriba mientras por abajo el torrente de la verdad circula por veneros soterraños. Nunca fue más cierto el aforismo de que el buen paño en el arca se vende. ¿Y qué dijo la pijota al cerdo? Ya lo saben. Pues aplíquense el cuento. ¡Tongo, tongo pero a Pombo le salió el bombo! O sacó la polla. Ya me dirás.



2026-03-25

 ALFONSO DE VALDÉS. DIALOGO DE LAS COSAS OCURRIDAS EN ROMA

 

La situación en que se encuentra este planeta en agosto de 2013 con esa primavera árabe que ha florecido en capullos siniestros y mortandades en Libia, Egipto, Irak, Siria, Túnez, naciones en las cuales se fundamenta el origen de la cristiandad (un ángel negro, el Azrael bíblico ángel del mal, ha metido la mano en el avispero del Islam) a no pocos creyentes obligó a volver la cabeza hacia el trono de San Pedro pero en Francisco sólo encontró simpatía macanuda propia de un cura de barrio bonaerense que va por ahí besando bebés, gestos ambiguos propios no de un "primus pater" o Papa, sino de un político, nadar y guardar la ropa y guardarse muy mucho de enojar a la mano oculta que mece la cuna de tales revoluciones, para que no lo asesinen y permanecer en el cargo, siguiendo la senda de su predecesor Wojtyla que nunca se atrevió a condenar la guerra de Iraq. La debacle y todo lo demás. Ningún pontífice romano cuando están ardiendo los templos coptos, matan a los sacerdotes sirios, violan a las monjas en Nigeria parece entusiasmado con la idea del martirio ni la de enfrentarse al tirano, denunciarlo, condenarlo. Bergoglio ha optado por el doble sentido, la pauta de dos cabos y la ambivalencia y juego ambiguo a dos barajas. La carga de su ministerio implica obligaciones mucho más arduas que la de besar bebés y cruzar la Plaza de San Pedro en olor de multitudes haciéndose el simpático. ¡Macanudo, che! y luego te vas a Ostia y dices una misa en la playa, tomas el sanguis en un cáliz de madera, bendices la inmigración masiva que no es inmigración sino verdadera invasión y dejas a los curas acojonados porque ya no podrán tener un Mercedes ni darse la vidorra de solterones egoístas como el padre Fortea que es la niña del exorcista, se declara anglofilo en su blog y defensor de los intereses norteamericanos pues ahora sí que estamos listos. La mayor parte de los arribados en patera son musulmanes. Las Enejes les dan mantas y hasta agua bendita pero no se ha logrado ni una sola conversión. El Islam muy bien, Santo Padre, pero juntos que no revueltos y aquí paz y después gloria y cada uno en su casa y Dios en la de todos pero aun cuando la religión de Mahoma cuente con las bendiciones del Supercofrade, los sarracenos adoran tal vez a un dios verdadero pero a través de un falso profeta. Eso nos lo enseñaron cuando dábamos el Ripalda, aunque claro está: doctores tiene la iglesia y a lo mejor andamos todos un poco confundidos, o seamos un rebaño sin pastor en estos momentos.

 

 ¿Hablamos en lenguas de doble filo? ¿Bendecimos actitudes de dos pautas? Nadie puede servir a dos señores. No se puede servir a dos señores, luego vas y te echas en mano de los rabinos  y compadreas con ellos en la sinagoga de tu barrio, che, que bueno que viniste, macanudo pero olvidas el peso de la purpura cuando te coronaron te dieron el título de siervo de los siervos pero no valen meramente los gestos externos porque servir a la iglesia es proclamar la verdad del evangelio y no uncirse al yugo del poderoso, a ver si nos entendemos y ahora que lo pienso esto me está saliendo en plan elegiaco un poco como las cartas al papa Celestino de Papini. Nos habían enseñado que la religión de la cruz era la única verdadera que fuera de ella no hay salvación pero luego tú vas y haces de tu capa un sayo y dices según se mire todo en tanto en cuanto; pernicioso relativismo y filantropía que está despoblando los monasterios, vacía las iglesias, interrumpe el culto divino, seca las fuentes de los sacramentos y es que tengo que dar la razón a fray Martin cuando clavaba sus tesis a la puerta de la colegiata de Wittemberg, al arrogarse el título de vicario de Cristo es un pecado muy gordo, casi una blasfemia que confundió a Iñigo de Loyola con ese postulado de las dos banderas que tanta lata nos dio cuando hicimos los ejercicios. El rey temporal. El rey espiritual. Pues bien, san Ignacio, como buen vasco, tenía algo de etarra, terminó hasta las narices de los castellanos que se reían de sus concordancia vizcainas y cambió de lealtad. Un monárquico empedernido, un carlista, renegó de su vasallaje al emperador Carlos V para entrar a servir al poder espiritual. No sabía el pobre donde se metía porque el Papa era también un rey temporal con su corte, con su ejército, con sus castillos pero así se hizo la contrarrevolución o contrarreforma dentro de un espíritu diríamos antiespañol. Los jesuitas asumieron parte de las tácticas de los protestantes. Suprimieron el coro, crearon su propia liturgia rezada (nada de cantar en el coro y picotear en el refectorio) y se inclinaron por la oración mental; nada de frailes, nada de monasterios pero con esta táctica de desdeño de lo temporal todo el oro y las riquezas del mundo fueron a parar a sus cofres. Estoy jugando, claro está, al tute con ideas que no son de ahora, pertenecen al siglo XVI pero puede servir de baremo y saber a qué atenernos. Los papas vienen y van. La adustez jesuítica consideraba que suprimiendo la farfolla la institución sobreviviría a las acechanzas. Y los buenos padres de la compañía el gorro bisunto, unos cojos, otros bizcos pero con mirada de águila iban y venían por San Juan de Letrán. Nadie les batía en los pasillos y antesalas, siempre se les dio bien eso del lobbying porque la regla suele dar buenos políticos. Las dos banderas. El rey temporal. El rey eterno. Lo efímero y lo permanente. Eso está muy bien pero lo que decía Laínez un ojo en el cielo y otro en el suelo. paradójicamente son los introductores de las ideas erasmistas ganándose la enemiga de los frailes. Se los acusó siempre de hipócritas y de antiespañoles favoreciendo los intereses del papado frente a los imperiales. Su quinto voto de obediencia de cadáver al sucesor de San Pedro idolatra una falsa premisa el mensaje es el medio y el fin justifica los medios y es la iglesia un medio ¿o un fin? basado en el carácter divino de la sede apostólica. Aunque la historia nos dice lo contrario: que el papado es una institución carolingia en la que Jesús no tomó arte ni parte parece ser que quedan pocas dudas entre los historiadores aunque los romanistas en defensa de la supremacía y de sus privilegios se agarran como un clavo ardiendo a las palabras conferidas a Pedro en Tiberiades "tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia" tomando la parábola del Señor que todas tenían un sentido traslaticio al pie de letra. Cristo hablaba en metáforas.

 

Carlomagno cuando fue coronado por san León en Nochebuena como emperador de romanos representa el poder venido de lo alto y que se esparce en dos potestades: trono y altar. Nada tiene que ver semejante regalía en que se funden la espada y la cruz con la humildad, mansedumbre y pobreza del Galileo ni con las epístolas de San Pablo que el heresiarca Lutero va a estudiar a conciencia descubriendo a su vez el lado infame de los muchos pecados eclesiales: la simonía, el episcopado guerrero, los abusos de las indulgencias, el regalo en que vivían los pontífices, cardenales y príncipes de la iglesia, el absentismos de los obispos, el relajamiento monástico, la hipocresía y la doble moral de los clérigos, los abusos sexuales. La corrupción de los mejores, amen de ser un escándalo para el pueblo acarrea grandes males para la república. Corruptio optimi pessima.

 

Allende desto si no quiero tener mujer propia, cuantas mujeres hay en el mundo hermosas son mías. Mantenedlas vosotros y gocemos mostros de ella... yo rezo mis horas y me confieso a dios cuando me acuesto y cuando me levanto; no tomo a nadie lo suyo, no doy a logro, no salteo camino, no mato a ninguno, ayuno cuando la manda la iglesia, voy a misa. ¿No te parece que esto basta para ser cristiano? Eso de las mujeres al fin y al cabo todos somos hombres y Dios es misericordioso (discurso del Arcediano)

 

Carlos V era alemán y desde el principio se muestra preocupado por el descontento contra los excesos eclesiales de sus súbditos y como heredero de Carlomagno considera que el Papa es un príncipe más, a lo sumo un primus inter pares.

 

En España empieza a nacer por otra parte una idea mesiánica, emanada del mundo converso y plasmada en los versos de Hernando de Acuña unum ovile et unum pastor. Trono y altar, dando por descontado que el poder viene de dios, han de converger en la persona del emperador.

 

Los erasmistas por un lado y por otro los españolistas como Acuña, Ginés de Sepúlveda, , el propio Castiglione insisten en el aspecto divino y cesáreo del emperador de romanos. En Roma este concepto no gozó de mucho beneplácito y ha sido motivo de discordias y de antipatías hacia los hispanos. "Hasta las piedras se levantan contra nosotros" se queja Valdés y se repite a lo largo y a lo ancho de toda nuestra literatura del siglo de Oro desde Cervantes al Estebanillo, la Lozana, Vicente Espinel, pasando por Quevedo y por Lope de Vega, el primero superviviente de la conjura de Venecia y el segundo de la Invencible. ¿Por qué? Los papas casi todos de origen italiano se inclinan por favorecer a Francia y a Inglaterra en detrimento de los hispanos. El favoritismo pontificio es piedra de escándalo para Carlos V lo mismo que lo fue para sus abuelos los Reyes Católicos que hubieron sus peleas con Sixto IV. Los Borjas como Alejandro VI o León X van a sumir como legado el lema de Erasmo de Rotterdam mihi non placet Hispania. No sé por qué nos odian y nos envidian tanto pero ¿qué le vamos a hacer? Ningún otro país en el mundo hizo tanto por la catolicidad, venció al Islam a lo largo de nueve siglos de Reconquista, dominó a los judíos y llevó la fe de Cristo a 19 países de Hispanoamérica. ni una palmadita en el hombro, ni siquiera un mil gracias por los servicios prestados. Únicamente Pío XII se descuelga en una encíclica con aquella frase de halago Deus qui hispanos aspicit benignos. ¿Por qué será? Yo albergo una teoría y aquí la digo. La Leyenda Negra lleva toda la hechura de ese odio africano del pueblo semita. ¿La factura que tenemos que pagar por haber expulsado a los judíos y a los moriscos? Es una flor negra de alberca o albañal que yo he visto crecer en Praga en los jardines de Essex, en el propio París y que se ha convertido en un arbusto que puede crecer hasta alcanzar la altura de un árbol del mal, brotando de los labios de ese judío de nación y de raza el llanito Fabián Picardo que nos azupa los perros y nos amenaza desde la cubierta de un barco inglés como principal ministro de la colonia de Gibraltar. Artur Mas, el catalanista, también debe de ser del pueblo maldito, está asesorado por su mujer que llegó desde las brumas infaustas de Praga y gracias a todos ellos la España de hoy tiene algo de novela kafkiana. Pero repasemos la historia. Las relaciones entre la iglesia medieval española y el Vaticano nunca fueron demasiado fluidas.

 

En cualquier caso, las suspicacias del alto clero español e incluso del bajo fueron continuas durante la edad media sobre todo a partir del cisma de occidente en que la primacía se decanta hacia Francia e incluso Inglaterra en detrimento de España. Cisneros, Giménez de Rada, el arzobispo Carrillo que en Alcalá se jactaba de decir que las bulas pontificias él se las pasaba por el forro, Fernando de Valdés, Cisneros y Mendoza.

 

Para estos obispos Roma era la última corte de apelación en caso de pleitos y acuden a la ciudad eterna para solucionar sus litigios curiales o a la procura de un beneficio. Allí todo lo podía el dinero como bien advierte el Arcipreste de Hita en su libro del buen amor. Yo vi allá en Roma do es la santidad que todos al dinero hacían humildad.

 

El Saco de Roma de 1527 cuando los tercios de Flandes que venían victoriosos de haber derrotado a los franceses en Pavía y ante la postura del papa Clemente VII que declara la guerra al césar y sin haber cobrado las pagas, acontece en este contexto.

 

 

 

 

ESPAÑA MI NATURA

el mito de la cava florinda

  CAVA FLORINDA Y EL ORÁCULO DE LA DESTRUCCIÓN DE ESPAÑA

Antonio Parra

La historia del hombre suele ser muy poco original y a pesar del dicho de Demócrito parece que se repite. Va por ciclos, va por rachas, golpes de péndulo, socolladas, naufragios, pecios desastres, reflotes y, una vez la nave sin rumbo recién carenada, otra vez a empezar.

Hoy día todos los españoles que tengamos un dedo de frente, a pesar de lo que digan los “mansos” en su parenética de moderación que nos están metiendo otra vez los pollos en el corral y predican intolerancia,   memoria histórica que no es memoria historia sino un legrado precisamente de esa que dicen memoria historia y que cuentan al revés, o maquillaje de los hechos y retoque de los acontecimientos a petición propia. ¡Fementidos! Que los fueros que juraron o la bandera que besaron algún día se lo demande.

Aquí están, llegaron ya, pues se está muriendo la mamá: el victimismo de recia prosapia, el revanchismo, los poderes del mal y la satánica hueste que se apodera, regresamos al mito del último godo y su llanto por la pérdida de España. Extramuros ruge el león y se buscan cabezas de turco y chivos expiatorios y nos azupan el alano de la islamofobia pero los moros no son los peores como trataré de explicar en otro artículo [ahora resulta que llevaba mucha razón Matías Ros que nos puso en autos de la macabra autoría y pérfida conspiración a la matanza ferroviaria 11M] pero el enemigo peor parece ser que se encuentra dentro del recinto.

 La sombra de don Opas que es en realidad la sombra de Caín en la historia de nuestro pueblo es alargada. Así que volvemos grupas y nuestros pasos nos devuelven a la boca negra de la cueva de la traición donde de acuerdo con la tradición que ha mantenido muy activos  los estros poéticos de las musas a lo largo de la historia de las letras castellanas a la que llaman la “casa candada” porque tenía 24 puertas trancadas con otros tantos cerrojos. Está en Toledo en lo alto del cerro que da coronamiento al caserío empinado y bajo los muros de la iglesia de san Ginés.

 La mandó excavar el propio Hércules que fue uno de los primeros dioses que adoraban los iberos y en lo más profundo del laberinto colocó un arca de ciprés madera incorruptible en los que metió papeles y conjuros. Arriba del todo puso un cartel escrito en hebreo. Danger. Peligro de muerte. Watch out. Mejor abstenerse.  Si alguien un día osara abrir este baúl España sería un reino perdido. Un mal rey un mal día tuvo la osadía de meter las narices en aquel sitio.

 Don Rodrigo al que las guerras con los vascones del Norte - seguimos en las mismas- habían arruinado creía que en tales cofres se ocultaba un tesoro justo el oro que necesitaba para pagar a sus acreedores en las luchas contra los várdulos que nunca quisieron someterse a los godos pues al parecer eran de raíz semita y estaban en colusión fraterna con el Bereber creyó encontrar allí un tesoro. Y no encontró sino huesos fatídicos, la mueca macabra de una calavera y la inscripción fatídica en arameo: quien quinche aquí encontrará bienes y malas. Nos hizo polvo.


 Y el sucesor de Witiza tuvo la siniestra ocurrencia de abrir los sellos. Opas el obispo traidor era de esta región (¿sería el predecesor este malvado felón prelado con el actual Blaquez al que llaman el “obispillo” no sé si por la voz que tiene algo atiplada o por su corta talla?) Y entró en contubernio con gente del Rif y les entregó la plaza de Tarik esto es Gibraltar. Oye que falta de imaginación. No hay tu tía. Entonces los sarracenos no pararon de venir duro que te pego. En pateras, en cayucos, en almadías. Y resultó lo de Guadalete y todo lo demás, pero al pobre Roderick también le perdió el amor por una mujer: la princesa Florinda - esto pasa con frecuencia- que se resistió a sus requerimientos y la forzó. Ya tenemos el mejor de los condimentos para la truculencia del serrallo en plan novelón sudaca. La Florinda al principio protestaba y pegaba patadas y brincos pero luego acabó diciendo ay, ay, qué gustirrinín. No. Si esto no tiene enmienda.

La violación regia provoca las iras de su tío el conde don Julián que ve su honra mancillada y en venganza, el muy tornadizo y canalla, se pasa al moro reclamando los servicios de don Opas un señor obispo que también estaba en el ajo y entre los dos montan una conspiración. Hay un vino por ahí que se llamaba como el tal don Opas. Debe de venir de Jumilla y a mí que soy de origen godo pero de adscripción mozárabe esto es que conozco bien al moro desde que hice la mili en el Hacho y allí tuve amigos del tabor que gastaban alquicel y chilaba y me profesaban cierto aquel pues decían que yo les daba baraca esto es buena suerte me hizo daño nada más verlo. Debe de ser la maldición de Mahoma.

 Cuando oigo mentar a don Opas yo digo Toledo para deshacer el conjuro. ¿No las pone usted mirando para Toledo Verumtamen? Cuando era mozo. Ya no. Pero total que estuve en la Ciudad Imperial empapándome de  magia y de Greco y ya les conté a ustedes en otro artículo cómo este pintor extranjero fue el caso de inmigrante que sintió el hechizo de esta tierra donde echó raíces hasta los restos. A veces pasa. El que viene ya no se quiere. Le ocurre un poco como al que va a Salamir que dice el refrán que el que va a Salamir es porque no tiene donde ir pero una vez allí ya no sabe cómo salir.

 España es un melting pot de etnias al que perdió la monarquía gótica por su mala cabeza. Por su desunión aquí nadie quiere darse a partido de semejante situación. ¿Quién es tu enemigo? Pregunta un español. Y contestará: otro español. Y eso arranca de entonces. Vierto entonces un poco como Boabdil el Chico mis lágrimas sobre Toledo. La cual siempre atrajo a los quirománticos ya que la edificó Hércules, según la leyenda mítica, mucho antes de que los romanos llegaran al hispano suelo. ¿Y quién era Hércules? Un hijo de Júpiter y de una mortal pecadora. El que descabezó a la hidra de Lerna pero que murió envenenado por una cara bonita. Todo casa al parecer. Consueta vilescunt. El comportamiento humano es siempre igual y el hilo de sus relaciones y acontecimientos personales aburre a las mismas ovejas. Y la historia humana repite más que la cebolla pero el mito de la Cava Florinda está muy relacionado con una de las primeras divinidades a los que adoraron los iberos en cuyo territorio se desperdigan las torres y los monumentos a Hércules. En Cádiz y en Finisterre sin ir más lejos

Su Nuncupatio fundacional fue fatídica. Y desde entonces fue como un imán para los que echan la buenaventura, escudriñan el porvenir y se dedicaron a la ciencia adivinatoria de la estrellería como se calificaba en tiempo de la escuela de traductores que fundara el Rey Alfonso el Sabio. Se decía en la edad media a Paris a aprender Teología y Filosofía. A Bolonia, Leyes y a Toledo, Magia. Bueno pues a siete leguas y media de Madrid como señala la copla todo el camino llano menos las cuestas y aquel carretero, madre tiene un encuarte de cinco mulas, tres y dos son del amo y las demás suyas, se nos da todo esa sortilegio gratis, todo ese misterio que convierte a la ciudad orillas del Tajo el mirlo blanco de  quiromantes, entre ellos al marqués de Villena que ya digo ni palabra mal ni obra buena el gran iniciado en el ocultismo de los tiempos de Enrique IV.

Y no se volvió jigote por chiripa.


 Pues yo me largo a Toledo no sólo a ver Greco sino para retrotraerse al conjuro de la famosa guarida de murciélagos y de demonios familiares causa de nuestro espanto tan en actualidad en los días que corren. Desde las rocas tajadas que lame el Tajo el Conde don Julián nos echa la guija. Carta en la mesa presa. Gemimos bajo el yugo y el poder total de las sinagogas. La invasión de la Hispania visigótica se produjo de la siguiente manera: los moros aliados de los judíos enviaban a estos a aposentarse. Los rabinos en aquella procesión precedían a los cadíes y a los alfaquíes y luego venían los pobres diáconos mozárabes a la sombra de las mangas parroquiales que sólo podían lucir como enseñas y símbolos de su fe cuando a los imanes en connivencia con los rabíes les daba la gana. Esa fue la España de las tres culturas que ahora tantos invocan para hacer daño todo el que se pueda a la cruz de Cristo: un perenne sobresalto una arbitrariedad sin tasa. Los reyes de taifa sólo eran tolerantes cuando los cristianos sometidos pagaban las pechas establecidas y era tal la desproporción de estos impuestos que a las familias cristianas les reducían a la miseria y les hacían pagar hasta el largo de los caminos como reza la copla. Previamente habían levantado gente en Agar.

 Tienen poca imaginación. La reconquista al revés se esta produciendo siguiendo el planteamiento de hace trece siglos. Con la particularidad de que hoy, mejoradas las comunicaciones y estando España indefensa con los negreros a sueldo de ciertos sionistas globalistas desalmados mucho más activos y con el control de las comunicaciones y de la prensa el finis Hispaniae puede que sea cosa de menos de un lustro de la cruz a la fecha. La relajación de costumbres y ese mal que atrajo de siempre a los visitantes exteriores acerca de los españoles y que da en llamarse morbo visigóticohoy es mucho más grave que en los años de Guadalete. Con el enemigo a las puertas predominan las facciones, el banderismo, los pleitos, el cinismo, la apatía y la poltronería del personal a mí donde den y a ver qué me dan. Mala cosa.

 Todos añascan y uno va con los bolsillos vacíos. La inmoralidad de los trincones y de los adeptos al pelotazo se añade a toda esta gran perjurio. Asistimos mudos e insensibles a las exequias de nuestra patria; así que como decía aquel insigne poeta zamorano muchos monteros la garza combaten, por altos oteros los perros la llaten neblíes muy ligeros sobre ella se abaten malo será no la maten. En este caso el trofeo será España. Pero estaba escrito y esto vuelve a ser la crónica de una historia anunciada en la Leyenda del conde don Julián y la cava maravillada. De ella son los primeros en dar cuenta los propios cronistas árabes y el Romancero nuestra gran épica tradicional la convierte en una de sus fuentes de inspiración. “Vino un águila del cielo que a España vio quemar. Don Rodrigo, don Rodrigo no curaste de tu mal” etc. Incluso Víctor Hugo pone en boca de Esmeralda la protagonista de Notre Dame la letra del famoso cantar de la casa encantada de Toledo a la que el último rey godo no supo guardar.


 ¿Cómo conjurar el hechizo y ese signo trágico de autodestrucción que pesa sobre nosotros? España se pierde por una mujer. Por un obispo libelático y por un mal rey enamorado. El rey moro Abulcasín Traif Abentarique no es más que el ejecutor de un designio lo mismo que los judíos de Gibraltar que dan la señal a las naves invasoras para que atraquen por aguas del Estrecho. Gibraltar. Siempre Gibraltar. Hoy y siempre en manos de los judíos que dicen actuar en nombre de los intereses de la Pérfida Albión. Como ven el tema se las trae. Es como una profecía que se repite de forma intermitente Asunto más suculento no pudo encontrar el Romanticismo y los anglosajones, Irving y Walter Scott, lo explotaron en sus narraciones esotéricas con avidez basándose en los trabajos de autores del XVII español como Miguel de Luna y la gloriosa épica del Romancero donde estas historias de palacios encantados, cuevas montesinas y mastabas donde hay un tesoro obtuvieron rango de privilegio.

 ¿Les suena el estribillo en Madrid hay un palacio de oro con las puertas de oropel donde vive una señora cuyo nombre es Isabel? ¿O el dónde están las llaves matarile? Cervantes también lo trata en aquel pasaje famoso del Quijote que lleva por nombre la Cueva  de Montesinos una versión de esta profecía áurea. La sombra siniestra del maléfico conde don Julián cruza de arriba abajo la historia de España. Es nuestro enemigo de adentro que a lo largo de las crónicas nacionales despliega una incomprensible hostilidad de renegado. Diz que era astuto mañoso ardido y muy recontra jodido. Conocía bien el percal y el territorio y fue debido a esta copiosa información facilitada al enemigo - y los españoles que nos vigilamos unos a otros con tesón somos unos expertos en las artes de disimulo esto es del espionaje mas siempre de puertas adentro nunca de puertas afuera-el hecho en virtud del cual la conquista de Alandalus fue tan rápida.

 Pero también la cueva de Hércules toledana es figura del laberinto español. En tiempos del cardenal Silíceo unos cuantos espeleólogos valientes trataron de explorarla y se encontraron con un enorme sima que medía varias leguas llena de pasadizos de corrientes de aire de tal forma que los hachones y velas se apagaban y de brazales de aguas subterráneas que vedaban el paso. Los exploradores buscaron la salida muertos de miedo. El miedo dicen guarda la viña y hace las leguas más largas. El susodicho cardenal Martínez Silíceo mandó tapiar a cal y canto la entrada que estaba en el callejón de San Ginés y que tenía un letrero a la entrada que ponía: “el que descubre esta cueva encontrará bienes y males” y debajo otra inscripción en la que aparecía un guerrero con turbante y una leyenda que decía: “invoco a los alarbes”.


 Y estas palabras las decía un obispo que estaba en inteligencia con el infiel. ¡Pues vaya; ahora sí que apañados estamos! Más ominosa no pudo ser la rueda de nuestros vaticinios. Pero dos leones broncíneos de acuerdo con la crónica mentada “calafateaban” el acceso. Cristóbal Lozano otro autor de la misma época dice que el arzobispo al que aludimos mandó “lodar” y taponar el vano en cuestión. De que unos malos españoles vendieron a España siendo mucho más inanes y depravados que los moros o los judíos que no quepa duda.

 La leyenda de la Cava de don Rodrigo con su soplonería indecente, La homicida envidia, la incomprensión y el más burdo de los cinismos vuelve a estar sobre el palenque. Es por esto por lo que volver a Toledo al que llamaron los antiguos el “Gimnasio de la nigromancia” es como regresar a las raíces más hondas esas que ahíncan sus pilares en lo más profundo de esta sima. Hay preguntas que me hago y que no obtienen respuesta en ninguna parte y que parece que las escucho en esa ciudad donde todo son cuestas, resquicios, puertas, selladas, callejas misteriosas. Dicen que la fundó Tubal el primer rey pero a mí que soy un amante de las palabras me gusta la etimología hebrea que puede haber dado nombre a la sede del catolicismo hispano y la tercera Roma. Es Tholedoth y que en la lengua de Israel quiere decir “generación” o partera. Se trata de uno de los pocos vocablos que nos legara después de Amen y de aleluya nuestro pasado judío. En cuanto a vocabulario el Corán fue mucho más generoso con nuestros diccionarios que el Talmud.

 ¿Por qué será? Eso también es un misterio. Sangre mora y judía todos tenemos pero no nos pongamos excesivamente tiernos ante este dato tratando de sucumbir a nuestra propia identidad de españoles labrado durante casi dos milenios. Somos el resultado de un cruce de razas y la conclusión de una tenaz pelea histórica que no cesa. Duelos y quebrantos. Odios en cantidad pero también amor y libertad. Soy español porque puedo hacer lo que me dé la gana ¿estamos? Caspita, don Braulio, viene Vm. De tiros largos. Tan imponente como clarividente pero esos caveats y apostillas que les coloca a una de nuestras tres estirpes no son de recibo. Pueden acarrearle problemas. Muy bien.

 Yo digo verdades enteras. No a medias como don Cesar Vidal el de la COPE. Claro por eso él tiene abiertas las puertas de las editoriales y usted es un proscrito don Verumtamen. Que se va a hacer. Tras de tiempos vienen tiempos y ese es otro de los legados de la embelesadora leyenda de la cueva de Hércules. Que España volverá a ser nuestra. Que otro Rodrigo el buen Cid ovetense alzará pendones y moverá su hueste. Miramamolín volverá a pasarlo mal. Mucho le gustan a usted los moros. Pues sí qué quiere que le digan. Son raza valiente y estirpe correosa. Hice la mili en Ceuta. Admiro a la gente del Rif. En esta guerra nos fraguamos. Son más de ocho siglos. Peleando y perdonándonos o más que perdonar haciendo la vista gorda. A las taifas volvemos y yo si tengo que renegar me haré moro antes que judío. ¡Qué cosas!


 Pero todo esto es puro Bécquer, romanticismo neto, la leyenda de Maese Pérez el Organista uno de los primeros cuentos en los que yo me embebí en mi adolescencia tiene por protagonista y marco a la Ciudad Encantada. Chirridos en la noche de cerrojos que se descorren, osarios y difuntos y un piano que suena sus teclas accionadas por dedos invisibles. La cueva donde estaba el castillo encantado es manantial de supersticiones pero el hidalgo del Lazarillo pasea mientras tanto por Zocodover en un plan más realista moteando de migajas de pan los bigotes para demostrar que ha comido. Lucen sobre los tejados grises los jaramagos sus penachos amarillos y clamorean las campanas en lo alto de las torres. Toledo es cristiana desde 1085. Antes fue mora y judía y la huella de Roma domina sus construcciones.  Allí puso su trono de Atlante el gran Hércules y sigiló la entrada con un conjuro.

 Todo el que se atreva a dar un paso suscitará loa cólera de los dioses. Así habló Zaratrusta. Fascina por su soledad y por su silencio enrejado. Unos ojos de mujer pueden estar observándote detrás del ajimez. Hay trasgos y fantasmas y leyendas de aparecidos por los desvanes. Hay referencias a esta cueva mítica en el propio arcipreste de Talavera en elCorbacho: “el que ose entrar en esta espelunca traerá su reino perdido”. La profanación del suelo sagrado se equipara con la violación de la princesa Florinda. Los oráculos parecen haberse cumplido pero el lugar está sellado desde 1546 cuando fue precintado por el arzobispo. Está claro que Rodrigo buscaba dineros para someter a cántabros, várdulos y autrigones y fue entonces cuando su gobernador en Al andalusí Teodomiro le envió un heraldo para anunciarle que España estaba ya en manos sarracenas. Perdimos la batalla de Guadalete. Los montes desparecen y hay civilizaciones que se derrumban ante el empuje de los pueblos fuertes. Sangre nueva que viene arrollando. El pez grande se come al chico pero en la historia de las culturas los pobres se zampan a los ricos. Decadencia se llama esta figura. Pero la decadencia a la sazón no era tan pavorosa como ahora mismo.

Rodrigo viola a Florinda y desata la cólera del conde don Julián. Es la misma trama que desencadena la guerra de Troya: el rapto de Helena, la rabia de Aquiles que lucha con Paris. Esto es mitología pero a veces presupone a los hechos reales y es desencadenante de la evolución de los acometimientos. Bien lo saben todos aquellos que manejan los escrinarios y los biblioratos. La evolución de los sucesos no es una línea recta ni un gramil pero tiene que ver con la estadística. El mito de la Cava Florinda es aretalogía sin más una historia de héroes y la descripción del enojo de un dios forzudo que se ensaña con los mortales. No hay tema, argumento ni períoca pero los sucedidos se repiten a veces sin solución de continuidad. Don Rodrigo en la cava determina la porfía de don Rodrigo en la horca.


 Es el protagonista y don Opas el obispo felón el deuteragonista. Florinda un simple pretexto. No hay antilogía en este mito sino una congruencia absoluta de los textos. No hay más que consultar las epactas y echar un vistazo a los añalejos de lo que ha sido nuestro devenir. Los trasgos revuelven las ajaquecas de los barrios toledanos que siempre fueron morada de duendes. A veces las ciencias ocultas nos conducen a la acrosofía o a la sabiduría de las cosas de dios y esto es un ejemplo real, un barrunto que se ha cumplido, que se está cumpliendo, una parábola. A veces tengo la sensación de que España y los españoles arrastramos por el mundo el mal de ligadura. Alguien nos aojó y la leyenda del último godo subyace en los principios de tales encantamientos. Iban a producirse después más de medio centenar de campañas de Almanzor o expediciones en aceifa contra los moradores del norte. Abajo de la raya del Tajo los templos quedaron desolados, enmudecieron las campanas, las aras sin reliquias y sin santos las columnas. Es en definitiva el síndrome de la iglesia vacía y de los templos con olor a micciones gatunas de las que les he venido hablando. Al parecer, sin demasiada fortuna porque nadie me viene a hacer caso. Aunque el que avisa no es traidor. Lo que ahora vivimos es ya muy viejo. Se reproducen casi de calco los contextos de hace mil años mientras  los “señoritos” dependientes de la zapatería nacional, excrecencias intelectuales del tardofranquismo, orlandos furiosos muy careados la generación del yogurt que se crió en la cultura de la queja han cogido una perra con esto de la II República. Quieren echar al rey que puso Franco pero lo tienen crudo.

 

                                                                                                                                                                                     

ESPAÑA MI NATURA