rodrigo royo un gran español y patriota valenciano Posted: 17 Feb 2018 02:45 PM PST El día 25 del pasado mes de agosto se cumplían treinta y un años de la muerte del periodista y novelista valenciano Rodrigo Royo Masía (1922-1982),natural de Ayora. Falangista hasta el Tuétano,Rodrigo Royo perteneció a esa generación de incombustibles que,a pesar de las duras limitaciones de un régimen cuartelero y con el derecho a la libertad de expresión redu ...cido a la mínima expresión,quiso y supo trabajar en clave nacional-sindicalista,para desesperación de los cenáculos dominantes de aquellos años. Antiguo Miembro del Frente de Juventudes y del SEU,Rodrigo Royo combatió entre 1941 y 1942 bajo los estandartes de la gloriosa División Azul.Tras su regreso a Rusia,concluyó sus estudios de Periodismo con el número uno de su promoción.Fue corresponsal del diario Arriba,y fundó y dirigió las para nosotros inimitables y ya míticas publicaciones SP (Semanario) y Diario SP,en el marco de su Etapa profesional probablemente mas fecunda. Como quiera que la palabra Cobardía no figuraba en su diccionario personal y de que era imposible callarlo aun debajo del agua,Rodrigo Royo sufrió en carne propia no pocas caricias del Régimen Franquista en forma de multas y suspensiones.Ácido critico de capitalistas y Banqueros,y enemigo confeso del imperialismo norteamericano (en una época en que declararse hostil a Washington,en España,equivalía a ser señalado como rojo o comunista) se vio,en muchas ocasiones,acorralado por dificultades económicas para sacar adelante proyectos editoriales,que no pudieron contar con la pertinente financiación.Paradoja de paradojas: a un periodista falangista se le cerraba sistemáticamente el grifo en el marco de un supuesto..."Estado Falangista". No después de la muerte de Franco,sino en vida de éste,Royo escribía o pronunciaba frases como: "La Falange ha sido amordazada por la oligarquías dominantes y está siendo suciamente desprestigiada por las camarillas triunfantes y los ambiciosos del poder (...) los mayores males le han venido a la Falange por la vía de la derecha capitalista y clerical".Más alto,tal vez.¿Mas claro? Imposible. La guinda en el permanente hostigamiento contra Royo llegó en el Verano de 1968:El tribunal Supremo le condenó a pagar una elevadísima suma de dinero,por haber osado desenmascarar a uno de los individuos más nefastos de la historia de España del siglo XX:El líder democristiano y conspirador monárquico Jose María Gil Robles y Quiñones. Lejos de conseguir enterrarlo en vida,los guardianes del Régimen se encontraron con la desagradable papeleta de que el enfant terrible concitaba la simpatía de decenas de personajes de la época, como Rafael García Serrano,Ismael Herráiz,Adolfo Muñoz Alonso,Agatángelo Soler o el sindicalista Noel Zapico,tuvieron a bien ayudarlo reunir la suma del rescate y,así evitarle la cárcel. En 1973,desde México,en una suerte de autoexilio obligado por lo que consideraba como un irrespirable clima político y periodístico,Royo volvió a la carga con un nuevo SP,pero sin el éxito de la primera etapa. En el Verano de 1980,en la que fue su ultima singladura profesional,fue nombrado director del periódico madrileño "Informaciones". A sus cualidades como excepcional periodista,Rodrigo Royo unió la de Autor de Novelas y crónicas de una excepcional calidad: el sol y la Nieve ¡¡Guerra!!(Historia de la vida de luis Pablos ),El Establishmen,El sepulturero ,U.S.A. El paraíso del proletariado y,fundamentalmente,su impagable Todavía...,uno de los mejores relatos para entender,cabalmente,la tragedia nacional que supuso la guerra civil de 1936-1939. Sirva esta breve pincelada para que se sepa que,bajo la dictadura hubo falangistas que no se arrugaron y que el ordeno y mando lo dejaron para los acomodaticios y los pusiláninesEl día 25 del pasado mes de agosto se cumplían treinta y un años de la muerte del periodista y novelista valenciano Rodrigo Royo Masía (1922-1982),natural de Ayora. Falangista hasta el Tuétano,Rodrigo Royo perteneció a esa generación de incombustibles que,a pesar de las duras limitaciones de un régimen cuartelero y con el derecho a la libertad de expresión redu ...cido a la mínima expresión,quiso y supo trabajar en clave nacional-sindicalista,para desesperación de los cenáculos dominantes de aquellos años. Antiguo Miembro del Frente de Juventudes y del SEU,Rodrigo Royo combatió entre 1941 y 1942 bajo los estandartes de la gloriosa División Azul.Tras su regreso a Rusia,concluyó sus estudios de Periodismo con el número uno de su promoción.Fue corresponsal del diario Arriba,y fundó y dirigió las para nosotros inimitables y ya míticas publicaciones SP (Semanario) y Diario SP,en el marco de su Etapa profesional probablemente mas fecunda. Como quiera que la palabra Cobardía no figuraba en su diccionario personal y de que era imposible callarlo aun debajo del agua,Rodrigo Royo sufrió en carne propia no pocas caricias del Régimen Franquista en forma de multas y suspensiones.Ácido critico de capitalistas y Banqueros,y enemigo confeso del imperialismo norteamericano (en una época en que declararse hostil a Washington,en España,equivalía a ser señalado como rojo o comunista) se vio,en muchas ocasiones,acorralado por dificultades económicas para sacar adelante proyectos editoriales,que no pudieron contar con la pertinente financiación.Paradoja de paradojas: a un periodista falangista se le cerraba sistemáticamente el grifo en el marco de un supuesto..."Estado Falangista". No después de la muerte de Franco,sino en vida de éste,Royo escribía o pronunciaba frases como: "La Falange ha sido amordazada por la oligarquías dominantes y está siendo suciamente desprestigiada por las camarillas triunfantes y los ambiciosos del poder (...) los mayores males le han venido a la Falange por la vía de la derecha capitalista y clerical".Más alto,tal vez.¿Mas claro? Imposible. La guinda en el permanente hostigamiento contra Royo llegó en el Verano de 1968:El tribunal Supremo le condenó a pagar una elevadísima suma de dinero,por haber osado desenmascarar a uno de los individuos más nefastos de la historia de España del siglo XX:El líder democristiano y conspirador monárquico Jose María Gil Robles y Quiñones. Lejos de conseguir enterrarlo en vida,los guardianes del Régimen se encontraron con la desagradable papeleta de que el enfant terrible concitaba la simpatía de decenas de personajes de la época, como Rafael García Serrano,Ismael Herráiz,Adolfo Muñoz Alonso,Agatángelo Soler o el sindicalista Noel Zapico,tuvieron a bien ayudarlo reunir la suma del rescate y,así evitarle la cárcel. En 1973,desde México,en una suerte de autoexilio obligado por lo que consideraba como un irrespirable clima político y periodístico,Royo volvió a la carga con un nuevo SP,pero sin el éxito de la primera etapa. En el Verano de 1980,en la que fue su ultima singladura profesional,fue nombrado director del periódico madrileño "Informaciones". A sus cualidades como excepcional periodista,Rodrigo Royo unió la de Autor de Novelas y crónicas de una excepcional calidad: el sol y la Nieve ¡¡Guerra!!(Historia de la vida de luis Pablos ),El Establishmen,El sepulturero ,U.S.A. El paraíso del proletariado y,fundamentalmente,su impagable Todavía...,uno de los mejores relatos para entender,cabalmente,la tragedia nacional que supuso la guerra civil de 1936-1939. Sirva esta breve pincelada para que se sepa que,bajo la dictadura hubo falangistas que no se arrugaron y que el ordeno y mando lo dejaron para los acomodaticios y los pusiláninesEl día 25 del pasado mes de agosto se cumplían treinta y un años de la muerte del periodista y novelista valenciano Rodrigo Royo Masía (1922-1982),natural de Ayora. Falangista hasta el Tuétano,Rodrigo Royo perteneció a esa generación de incombustibles que,a pesar de las duras limitaciones de un régimen cuartelero y con el derecho a la libertad de expresión redu ...cido a la mínima expresión,quiso y supo trabajar en clave nacional-sindicalista,para desesperación de los cenáculos dominantes de aquellos años. Antiguo Miembro del Frente de Juventudes y del SEU,Rodrigo Royo combatió entre 1941 y 1942 bajo los estandartes de la gloriosa División Azul.Tras su regreso a Rusia,concluyó sus estudios de Periodismo con el número uno de su promoción.Fue corresponsal del diario Arriba,y fundó y dirigió las para nosotros inimitables y ya míticas publicaciones SP (Semanario) y Diario SP,en el marco de su Etapa profesional probablemente mas fecunda. Como quiera que la palabra Cobardía no figuraba en su diccionario personal y de que era imposible callarlo aun debajo del agua,Rodrigo Royo sufrió en carne propia no pocas caricias del Régimen Franquista en forma de multas y suspensiones.Ácido critico de capitalistas y Banqueros,y enemigo confeso del imperialismo norteamericano (en una época en que declararse hostil a Washington,en España,equivalía a ser señalado como rojo o comunista) se vio,en muchas ocasiones,acorralado por dificultades económicas para sacar adelante proyectos editoriales,que no pudieron contar con la pertinente financiación.Paradoja de paradojas: a un periodista falangista se le cerraba sistemáticamente el grifo en el marco de un supuesto..."Estado Falangista". No después de la muerte de Franco,sino en vida de éste,Royo escribía o pronunciaba frases como: "La Falange ha sido amordazada por la oligarquías dominantes y está siendo suciamente desprestigiada por las camarillas triunfantes y los ambiciosos del poder (...) los mayores males le han venido a la Falange por la vía de la derecha capitalista y clerical".Más alto,tal vez.¿Mas claro? Imposible. La guinda en el permanente hostigamiento contra Royo llegó en el Verano de 1968:El tribunal Supremo le condenó a pagar una elevadísima suma de dinero,por haber osado desenmascarar a uno de los individuos más nefastos de la historia de España del siglo XX:El líder democristiano y conspirador monárquico Jose María Gil Robles y Quiñones. Lejos de conseguir enterrarlo en vida,los guardianes del Régimen se encontraron con la desagradable papeleta de que el enfant terrible concitaba la simpatía de decenas de personajes de la época, como Rafael García Serrano,Ismael Herráiz,Adolfo Muñoz Alonso,Agatángelo Soler o el sindicalista Noel Zapico,tuvieron a bien ayudarlo reunir la suma del rescate y,así evitarle la cárcel. En 1973,desde México,en una suerte de autoexilio obligado por lo que consideraba como un irrespirable clima político y periodístico,Royo volvió a la carga con un nuevo SP,pero sin el éxito de la primera etapa. En el Verano de 1980,en la que fue su ultima singladura profesional,fue nombrado director del periódico madrileño "Informaciones". A sus cualidades como excepcional periodista,Rodrigo Royo unió la de Autor de Novelas y crónicas de una excepcional calidad: el sol y la Nieve ¡¡Guerra!!(Historia de la vida de luis Pablos ),El Establishmen,El sepulturero ,U.S.A. El paraíso del proletariado y,fundamentalmente,su impagable Todavía...,uno de los mejores relatos para entender,cabalmente,la tragedia nacional que supuso la guerra civil de 1936-1939. Sirva esta breve pincelada para que se sepa que,bajo la dictadura hubo falangistas que no se arrugaron y que el ordeno y mando lo dejaron para los acomodaticios y los pusilánines |
Homenaje al gran escritor valenciano y falangista rodrigo royo heroe de la Blau Division Posted: 17 Feb 2018 04:02 PM PST LA BATALLA DE LENINGRADO VIVIDA POR UN SOLDADO ESPAÑOL DE LA DIVISIÓN AZUL ![]()  RODRIGO ROYO MACIÁ GUERRA NOVELA PRESENCIAL EN EL FRENTE DEL ESTE POR RODRIG ROYO Es la novela de un combatiente de la Blau en la batalla de Leningrado. Se le congeló una pierna y perdió tres dedos de un pie. Divino Rodrigo qué bien tocabas el violín y de regreso a la patria emigraste a Nueva York. Te ganaste la vida como ascensorista y como músico en las tabernas del Lower East Manhattan. "Guerra" se publicó por entregas en el diario falangista "Amanecer" de Zaragoza. El tema es la guerra pero también el perdón. Aquella novia judía a la que, jugándote el pellejo con la Gestapo, salvaste la vida en Tallinin y en Riga convalecías de las heridas en campaña. Con estos mimbres urdiste la pleita de una gran narración autobiográfica. Tu vida entre los piojos de los "karovos" y las isbas, y aquella madre rusa que te dio su bendición, porque la recordabas a su hijo que combatía con los soviéticos. Una buena mujer una babuska que no dejaba de suspirar y de decir "Bozhe moi"... Bozhe moi (Dios mío, Dios mío) y se santiguaba constantemente. Un soldado de la Blau nunca puede ser un asesino. Una estrella se os apareció entre la nieve. Treinta bajo cero en Novgorod. En la trinchera te acordabas de los buenos colchones y la cama alta de tu casa valenciana. En la noche las trazadoras buscaban en el cielo oscuro a los "moscas" rusos que se acercaban con el fanal de posición en reposo. Cuerpo a tierra. Sonaba la música de los organillos de Stalin y los ruskis atacaban en avalancha a bayoneta calada. Eran los regalos del "padrecito" Fue allí donde os coparon. Cayó prisionero el capitán Palacios y tú conseguiste una retirada a rastras metiéndodote por entre los caballos de frisia de las empalizadas. Sonaban los gritos de los heridos y las blasfemias de los cabos. Recuerdas el bosque de abeto de los campamentos de Grafenwohr. Estuviste tres días y tres noches dentro de un pozo de tirador, te sacó medio congelado un sargento asturiano que te portó a hombros hasta la chabola. Media botella de coñac a escote y entrasteis en calor pero a tu sargento lo mataron en la retirada. Vitbesk estaba al final de la noche. Supiste de auroras boreales y de noches blancas. Una madrina de guerra, Hilde, te enviaba paquetes de salchichas caetillas de cigarrillos marca "Milde Sorte" de sabor egipcio ▬ el tabaco es imprescindible en el macuto de un soldado ▬ y cartas de amor desde Berlín. Marchas de cuarenta kilómetros diarios. Cansancio y las inevitables "klartofeln" (patatas) y a despiojarse en el río. En pie. Zum befehlt a la orden y a cantar La Madelone. Luchabais por un mundo nuevo, sin odio, sin corrupción, sin parlamentarismo y al protagonista de tu novela le gustaba una palabra alemana Freeheit. Libertad. Algunos guripas eran incapaces de resistir y eran enviados al botiquín de retaguardia. Muchas veces escuchaste el grito de algún camarada alcanzado por la esquirla de un obús un ay me dieron y al entrar en agonía sólo tenían en los labios una palabra: madre...madre. Los heroicos camilleros, arriesgando su vida, lo llevaban al hospital o a la morgue. Cerca de Novgorod contemplaste con ojos asustados a tres partisanas colgadas de una árbol con un carel adosado al cuello donde se leía en cirílico "shpionskaia" (espías) Era la primera vez que veías un cadáver tétrica imagen que se balanceaba sobre la rama de una abedul gigante y echaste la papilla al salir de aquella aldea. Las guerras desconocen la misericordia. El general invierno fue muy duro pero mucho más desastrosa fue la "raspytitsa" (el deshielo). Los tanques se sumían en el lodo, los caballos de los hipo móviles quedaban varados en el cenagal "Despues de la nevasca salió el sol que empezó a calentar y era todo barro en la ciudad de las mil cúpulas la sagrada Novgorod y, al entrar en una isba en Tschertzchulino de requisa, un mujik os recibió haciendo la señal de la cruz y besando al gastador por tres veces en la mejilla. A la manera ortodoxa rusa. Eran tan pobres que os dijo el paisano que no tenían nada para daros. La vaca la acaban de dar el pasaporte los antiaéreos "y meniá ni esti kariovi y menia ne esti malenko" (al morir la vaca nos hemos quedado sin leche)... y sin requesón comentó jocosamente una andaluz. Tambien aquel muchacho de Ecija que alegraba al batallón con su charlatanería ceceante y coplas de cante jondo que se mueran los feos, y yo el primero, mi capitán, murió en un despliegue. Lo atizaron desde una casa derruida. Un partisano escondido al que no pudieseis echar el guante. Los rusos eran buenos combatientes. se escondían debajo de la nieve. Os sorprendió encontrar por todas partes cruces bizantinas con el INRI de medio lado y tres brazos, no uno como las católicas de dos, así como iconos con la imagen de la Virgen de Kazán, la Blagodoritsa, o Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. ¿Dónde estaban los comunistas? os preguntabais. ¿Qué vinimos a hacer acá?... el sargento Ortiz tuvo una respuesta triste a aquel galimatías "Estamos aquí para que otros se tomen el chocolate en la Gran Vía y salgan luego a bailar con las chicas topolino." En la guerra se muere sin odio sin duelo sin tristeza. Veías a los ruskis enguantados en sus capuchas blancas al otro lado de las alambradas. Se les oía tocar el acordeón y cantar en los periodos de tregua. "Las noches rusas son lo más hermoso que vi en mi vida" pero los furrieles hacían la ronda de inspección para comprobar a los centinelas para que no se pasaran o en todo caso por si quedaban pajaritos bajo la helada, mientras los soviéticos tocaban el acordeón a menos de una versta de distancia de vuestra posición. Tú fuiste soldado del general Kindelán y luego a las ordenes del general Monasterio. El libro se lo dedicas al asturiano Ortiz que no regresó del frente. Te había salvado la vida. Era de una aldea cerca de Cudillero y sólo tenía 18 años. La novela la presentaste al premio Nadal. Quedó seleccionada pero la ganadora fue "Nada" de Carmen Laforet en la edición de 1944. Ser soldado significa saber morir en acto de servicio y no pedir nada a cambio. Y a ti los propios falangistas te negaron el pan y la sal pero yo que trabajé contigo en la redacción de SP y conocí tu obra posterior "Todavía", "El Establishment" "El sepulturero" y otras muchas. Sé que fuiste uno de los mejores escritores de tu generación. "Guerra" es sólo equiparable a "División 250" por Tomás Salvador, otro tour de force del sordo de Villaba como opera magna, un clásico de los divisionarios de la Blau. Ahora sois autores olvidados y descatalogados por una España cainita que desdeñó vuestro heroísmo, os insulta, mientras revuelve con el gran cucharón la mierda del pasado. Gracias, maestro, por este relato que he releído entre conmociones y tristezas y recuerdos de aquel pasado en la redacción de la calle de Santiago Cordero 16 de Madrid. Tuve al mejor maestro y en aquellas mesas la mejor escuela de periodismo. Gracias, solamente. ![]() Rodrigo Royo con el uniforme de la División Azul. Fue herido en la batalla de Krassni Bor y fue trasladado al hospital de campaña. tenía los pies congelados y a causa de ello arrastró una cojera toda su vida
Rodrigo Royo Maciá Veo una foto en Internet que me entusiasma. Bajéla del blog de J. Fernández Krohn que ha escrito un gran artículo sobre el hombre que a mí y a otros muchos nos abrió las puertas carreteras del periodismo (Umbral, Diego Carcedo, Homero Valencia, Luis Angel de la Viuda, Andrés Kramer, Cristobal Paez padre-que el hijo ganó mucho más dinero y anda metido ahora en lides judiciales con los peperos, Juan Prats, Ivorra, Santos Gozalo, Félix Ortega, Manolo Velasco y hasta un sobrino del banquero Botín que era nuestro confeccionador de SP, más un largo etcétera). Rodrigo Royo aparece en la instantánea con el uniforme de la Blau. Todos sabemos que se le congeló un pie en Novgorod y estuvo hospitalizado en Riga y casi a punto de pasarse a los rusos por el amor de una judía a la que conoce en el hospital y por ella puso su vida al tablero pero no pudo salvarle a la muchacha el pellejo, se lo llevaron los polizontes de la Gestapo, patético capítulo de su novela. Él mismo estuvo a punto de ser fusilado por los alemanes por confraternizar con el enemigo. Toda una peripecia que cuenta en una novela que publica por entregas en la prensa del Movimiento. La dio entera Amanecer de Zaragoza. Acabada la guerra, se fue de polizonte a los Estados Unidos. Trabaja en Nueva York de ascensorista y allí conoce a una bella colombiana que sería su mujer, la madre de sus hijos. Es nombrado corresponsal en Washington alternando las tareas informativas para la Cadena del Movimiento con Paco Lucientes que informaba desde la ONU. Por esos días publica "America el paraiso del proletariado". De regreso a Madrid es nombrado director del Arriba. BAjo su mano el periódico de la calle Larra se traslada a las instalaciones de Castellana 142. Hace un periódico en huecograbado que sería el mejor de los publicados en España de su época un diario abierto a todas las plumas incluso las de los vencidos. Rodrigo Royo era un genio, un valenciano de Alcira que creía en la reconciliación. Un artista. Un virtuoso del violín con los que amansaba a las fieras exaltadas cuando después de tres meses no habíamos cobrado, al que veíamos escribir a pluma aquellos editoriales magníficos del SP (Servicio de Publicaciones) que se adelantó a su tiempo. Fue ninguneado y calumniado por los suyos. Los de la vieja guardia le llamaban el "Rorro". Por eso prefirió rodearse de gente moza. Tuve la suerte de formar parte de aquella redacción en frente a una vaquería de Santiago Cordero en Tetuán de las Victorias junto con los compañeros ya mencionados aparte de Santiso, Juan Pla y Balbín, toda una serie de apellidos que frisaron como lumbreras en el periodismo del tardofranquismo y de la transición. Rodrigo dio a la estampa dos novelas maravillosas y descatalogadas "El Establishment" donde se narran las bellaquerías del Opus tan sibilino tan demonial a pesar de decirse la santa obra que le acogotaron prácticamente (no tenían caridad aquellos buitres lectores de "Camino") y otra sobre la guerra civil "Todavía". Por estos dos títulos merecería su nombre brillar con letras de oro en los anales de la literatura castellana, pero lo han silenciado, lo hicieron el vacío y enviado sus libros al infierno del índice. La denominada democracia tendrá a su cargo la culpa de muchos escarnios, de autos de fe, autenticas almenaras de letras de molde. Han borrado nuestros nombres de la listas. Maquiavélicos, han entendido que la mejor política para amordazar a un escritor es encerrarlo entre los barrotes del "no person", simplemente no eres, no estás, para ellos ni existes, y aparejar cortinas de humo, condenarlo al Leteo de la indiferencia. Ellos borraron su memoria pero para mí el nombre de Rodrigo Royo Maciá está escrito en caracteres triunfales del laurel victorioso. No sabían que era un libertario y un demócrata, admirador de los Estados Unidos, quiso trasplantarlo a España pero no lo dejaron y fueron los de siempre: las cien familias que desde Godoy a esta parte se erigieron en amos de esta finca llamada España. Yo quisiera reivindicar su obra y su trayectoria profesional de periodista valiente y peleón. Fue uno de los primeros que se enfrentó a la bestia aun a costa de morir pobre y arruinado  |
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