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Posted: 15 Jan 2019 12:12 PM PST Tras las conmociones del viernes de dolores – las
profecías empezaron a cumplirse en los meses que aguardan a la gran traición-
ojos claros pero turbios se despacha a sus anchas en sus instintos e
institutos de venganza (give me more). Calixta la novia que tuvo neozelandesa con su cara
de kivui y su voz atiplada de cupletista pelirroja le gritaba aquella frase
imponente, Moisés bajó del Sinaí con las tablas de la ley en mano, y yo sólo
soy un pobre mortal, mientras hacían el amor en la scullery de
su piso con derecho a cocina junto a la estación de metro de Earls Court en
Londres. Oh Emiliano dame más. Me he quedado sin tralla “Me dejaste a buenas
noches”. Calixta criticaba la forma inconsiderada que tenía Emilio de hacer
el amor y su engorde. Se había comprado unos pantalones en Marks&Spencer
que le daban un aspecto payasil muy holgados de cintura y desde entonces le
puso el mote de Emiliano Pantalones. Eran grises como la luz de
atardecer que iluminaba su penthouse de soltero en la
calle Jardín de las Flores entre Fulham y la Vieja Brompton
Road. Tenía yo ganas de huir y me uní al gran corro de la desbandada. Me
producía una cierta tristeza Ya verán predicas incriminatorias, precitas
instancias. El personal no quiere saber nada de nadie ni de nada. No me
cuente usted su vida y en ese grado de insolidaridad estamos llegando a los
tiempos del 36, cuando los madrileños en aquel otoño sangriento se paseaban
por la Avenida del
Quince y Medio (Gran Vía) donde la zona de una de las aceras la de Telefónica
estaba batida por los obuses nacionales con un cartel en la solapa que
decía: no me cuente Vd su vida, ya me la sé. El amor en tiempos de cólera que dijo un cursi
pero yo voy a lo mío. Me siento al volante y tira millas. Venga radiales,
duro que te pego horizontes de encintado vial de raya continúa. ¿Te motiva?
Es el cansancio aquel que te afligía como cuando viajabas desde Essex a
Yorkshire. 180 millas en la A1 en tu mini de
color rojo. Parabas a tomar un café en un Vimpi y a hacer pis. Cuando un
pueblo es marrano, eso queda muy consignado en los servicios de las fondas en
el camino real. Y los ingleses son unos cochinos, pero los franceses lo son
aun más y los portugueses para de contar. Todo el país es como si le olieran
los pies. Huele a Fátima y a milagro. A melancólicas cuerdas de fado.
Cierto la tristeza tiene un color no puedo hablar no me entienden, acaso sea
muda. No me cuente su vida oiga que es muy triste, no venirme con milongas.
Llevamos unos cuantos años con las brigadas del amanecer haciendo de las
suyas y no es el cartero que viene a traernos un giro o una carta certificada
sino el polizonte o el comisario que llega a ponernos una denuncia y nos
ruega velis nolis acompáñame amos anda... pero tú que te has
creído... prédicas infernales... ese doctor de las mañanas de la tele que debe
ser del hopos pues lleva años y años en antena no para de hablar de cáncer...
harte el encontradizo o el advenedizo que tú no te enteras leñes que ellos
piensen lo que les de la gana... tan tan.. ¿Quién? Abra. Un registro. Es
usted fulanito de tal.- yo soy Domingo García Sabell el jefe. Tenga la bondad
de acompañarnos. Aguarde que me ataco los pantalones. ¿Puedo ir al baño? Pues
tendrá que hacérselo por el camino. Puro tramite. El del mosquetón que te
observa por la mirilla del mingitorio mientras que tú evacuas tu vejiga. Una
triste saca. Un maldito paseo al amanecer. Billete de ida al reino del iras y
no volverás. De los sencillos y de los torpes es el reino de los cielos. Esa
facultativa de ojos claros y el culo gordo que archiva su ira y se pasa el día
entero zampándose tabletas de chocolate. Por eso el culo se le
ha puesto como un balón. ¿Qué decía vuesa merdé? Reñidas
oposiciones, la vida combates es, y hoy tocan a fajina. El corazón amante.
Caballero a sus manos y señora a sus pies. Escucho en la distancia el largo
pitido del tren. Pican al timbre una madrugada de aquel verano en un inmueble
de la Red de
San Luis y ya digo no es el lechero. Nos devoramos unos a otros. Nos
fagotizamos con tanta guerra civil. Fotos trágicas, el máuser en alto. El
mono azul y la guerrera postinera recogen mal los abultamientos de los senos
de aquella bella miliciana y un falangista en la cárcel de san Antón se le
escapó un piropo a la vista de su verduga: niña, te quiero tanto que contigo
en el pelotón no me va importar acudir al paredón, será una muerte dulce.
Subían hacia Cibeles desde el palacio de Buenavista y de gobernación las
camionetas del ejército de la verdad. Un comisario se llamaba Dapena y nos
van a liquidar igual que conejos. Fue el que dijo: éste sobra pues sí sobra
claro que sí. Lo malo es que había mucho más jefes que indios y los que
maulaban y soliloquiaban que ya no se les pone gorda. En los
tiempos de la gran duquesa leonesa yo me lo monto con la señora
Marquesa, ale. La Políticano interesa y el que escribió el estatuto prostituto
se da aires de compinche y fuego fatuo. You dont tell me fibs. Pero si eso es el placer de contra en eso
precisamente está el misterio y la maula. Mañana es domingo de Ramos y
arranco para Segovia de estampida. Mis huidas y mis circunvoluciones tienen
bastante miga. El skyline de la ciudad donde yo nací me tranquiliza pero
no es para ponerse muy sentimentales sino para precaverse. ¿Vienes pa
muchos días? Sólo a las procesiones, Fuencisla. Las hermandades, los cristos
rotos, el entierro de los gascones, la torre de san Justo proyectando su
sombra en viernes santo contra la luna, el rumor lejano de las aguas del
Rasemir, el bamboleo de los pasos, un cirio que arde y otro que se apaga al
penetrar en la zona de corrientes del azoguejo que nosotros denominábamos el
arzovejo y al decirlo parecía nos dieran azogue, porque nos entraban las
prisas. No es lo mismo decirlo como verlo. El diablo que aparece a lo lejos
con su tridente. La banda del regimiento marca el paso y los gastadores
estallan sus botas contra el cemento de la calle. Alguien con voz de borracho
se arranca por una saeta. Sin belleza no puede haber misterio. Tampoco
cristianismo se acerca la Venus Victrix la diosa triunfadora con su rozagante
manto de Dolorosa que porta en la mano un arrastrapeplos. Todo esta bien
drapeado por el que hizo el planteamiento pero en esta noche hay alguien que
nos estorba, las fichas parece que se mueven y bailan los datos pero todo en
esta atmósfera respira intensidad y tiene lo que los alemanes denominan spanung. La
novela es un concepto musical y eso mismo lo tiene ahora mismo mi ciudad. Me
arrojo de cabeza, me sumo en el oleaje de los recuerdos a la busca de una
cierta congruencia y del hilo de la fábula. Las trenzas de Ariadna y su rubia
cabellera las llevamos recogidas en cintas multicolores. Me multiplico, he de
hacerme ubicuo y gozar del don de la bilocación con que el Señor favoreció a
algunos de sus siervos. No he de tomar las cosas ab ovo, ni tampoco
perder la calma. Tengo que perderme en fárragos de burocracia mientras las
mucamas romanas esperan el autobús en la parada de mi barrio cuya marquesina
se ha convertido en objetivo de los gamberretes. Lo expliqué en un artículo
que este vicio moderno de las tribus urbanas se denomina clastomanía,
un vicio como otro cualquier, tan respetable, verbigracia, como la del millonario
que vive en los chaléts de abajo, los que vierten al río y que rebusca en los
cubos de la basura y los contenedores, aquejado del mal de Diógenes, acumular
y guardar en el nido igual que las cornejas, pues eso. Ayer le vi al viejo
bajar la cuesta de los álamos subido en una bicicleta de carreras que
seguramente no mercó en la tienda, sino que es una de los muchos testimonios
de su pasión por la rebusca. Ser y tener. Tanto tendrás tanto valdrás. Los
romanos tenían una cierta pasión ordenancista. El papado por ejemplo es una
constitución carolingia y la
Iglesia como la literatura y su pasión
por los cilicios y las torturas mentales un cajón de sastre. Luego vinieron a
perfeccionar el sistema los visigodos con sus corregidores, bailíes,
paciarios y el uso del sello y el balduque atado en cuerds de cáñamo en los
documentos oficiales. Desde entonces todos los clérigos son funcionarios. En
realidad es lo que debieran ser los curas. Limitarse a su misión de
funerales, bautizos y matrimonios y poner nombres en los libros de registros.
Cuando se salen de esa misión específica ya empezamos todos a mear fuera de
sillico. Clericus del griego “kleros” que no quiere decir otra cosa que
patrimonio. Los límites son pues mucho más modestos que nuestras pretensiones
y si nos ciñéramos a la línea, si fuésemos un poco más modestos, las cosas
empezarían tal vez a ir un poco mejor. Lo que pasa es que hasta el siglo
XVIII trono y altar fueron unidos y no andaríamos metidos en equipolencias
tomistas ni de discusiones a gritos en las salas de grados. He dicho ESPAÑA MI NATURA |
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el dia de santo toribio fue el
cumple de mi bisabuelo dios lo tenga en la gloria Posted: 15 Jan 2019 05:43 AM PST la fe y el tesón huyen a las montañas y a la sombra
del pico Ubiello por la otra cara santo Toribio uno de los muchos santos
mártires de las actas mozárabes en las que es abundoso el mes de abril debió
de vivir en el monasterio donde cuatro siglos después un monje anónimo con
tino de buen pendolista caligrafió y pintó los primorosos códices miniados
del Libro del Apocalipsis más conocido por el nombre de Beato de Liébana. De
su vida se sabe bien poco. Que lo hicieron obispo de Astorga, la sede
que ocuparía también san Fructuoso de Braga y que fue un varón justo y limpio
de corazón al que el papa san León Magno le escribe una carta [el mismo que
recriminó la conducta levantisca a san Hermenildo contra su padre
Leovigildo]. Quizás no tengamos que fiarnos muchos de los panegiristas
y hagiógrafos que hacen el elogio de personajes descorridos y deforman la
mirada. Pero una cosa es importante en esta pléyade de
oscuros varones: que fueron a refugiarse a las soledades del Bierzo buscando
a Jesús en la vida contemplativa y fundaron monasterios en cuevas a lo largo
de la cordillera pirenaica. Dicen que allí estuvo asentado el paraíso. Dumio,
la sierra de Oscos, los recónditos emplazamientos de las montañas
cantábricas, las Batuecas, el Valle del Silencio camino de Astorga y
Ponferrada. Estos personajes me reafirman en mi vieja creencia
de que la santidad existe y se determina de muchísimas maneras porque
múltiple y multifaria, hablando muchas lenguas y a través de innumerables
circunstancias se produce el aproximamiento a Dios lejos de las vanidades del
mundo. El monaquismo tan denostado e incomprensible para
nosotros produjo estas figuras extrañas que encontraron a Dios en el retiro y
en los libros, en la controversia, porque Cristo los hizo libres. Cristo
libertador. El Eleuteros frente a las miserias y circunstancias de la vida
terrenal. Y aun hoy sigue existiendo la bondad y la gracia. Se puede
practicar perfectamente el anhelo de perfección y el monaquismo viajando en
autobús o en medio de la vorágine de esta ciudad tan bella y cosmopolita que
es Madrid. Santo Toribio interceda por nos. De manera que nosotros tenemos vocación de
pendolista y amamos la belleza interior que consagra a las almas. Y que nada
tiene que ver con el “edoné” lo exterior, lo carnal y mortal y todo
eso que desaparece en la tumba para trocarse en polvo y gusanera. 6 de 1abril santo Toribio de Liéban |
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